Hola a todas las maravillosas personas que me leen. Bueno ya pasados 9 capítulos de tortura, al fin hago la advertencia este capítulo contiene una escena lemon. La tardanza fue mucha, espero que valga la pena. Quiero dedicar este capítulo a las mentes que indirectamente influyeron en mí para llegar a esto, dedicado para Freya y Sakura, en especial a Freya la cual tengo el placer de tener como mi lectora. Además va dedicado a todas las pervertidas que pidieron lemon desde el capítulo 1 (no diré nombres ustedes saben quienes son).

Disfruten del capítulo mentes pervertidas del mundo jejejeje…

Los personajes no me pertenecen son de la maravillosa, pero cruel, de Rumiko Takahashi, la cual debido al trauma que me dejó me obligó al vicio de leer y escribir fanfics.

Simbología

-kkk- los personajes hablan

-kkk- los personajes piensan

Capítulo IX Sucumbiendo ante el Deseo

Ambos hablaron al unísono -Ranma…-…. -Akane…- sus miradas volvieron a chocar incrédulas para luego ser esquivadas.

-Bueno es que yo…- volvieron a repetir al mismo tiempo.

El chico de la trenza se sentía molesto, -No puedo creer que esté aquí… Esto no me puede estar pasando a mí- miró de reojo la joven que aún permanecía sentada en el suelo, estaba completamente empapada, por los cabellos azulados bajaban chorros de agua, las gotas de lluvia chocaban una y otra vez contra aquel rostro, no pudo evitar sentir pena por la figura que veía ante sus ojos.

Sin mucho ánimo la pelirroja extendió su mano… -Vamos Akane…- le dijo sin siquiera mirarla…

-¿A dónde vamos?- preguntó ella tímidamente mientras tomaba la mano de la otra chica.

-No preguntes y sígueme- espetó Ranma aún algo molesto.

La pareja corrió a través del bosque tomada de las manos, Akane se limitaba a seguirle el ritmo a su prometido el cual no había cruzado palabra con ella en todo el recorrido. Le era difícil ver entre la fuerte lluvia, pero la camisa roja y la mano de la otra joven eran su guía.

Continuaron juntos durante varios minutos hasta llegar a una gran pared de piedra, Ranma se limitó a llevarla dentro aún tomándola de la mano, ella lo siguió sin decir palabra. Sus ojos recorrieron por completo lugar, miró la bolsa de dormir de su prometido, la fogata que estaba a punto de extinguirse, sintió el ambiente algo frío y tétrico, pero al menos tendría un refugio para escapar de la tormenta.

El chico ni siquiera la miraba simplemente rebuscaba entre su maleta y echaba maldiciones por lo bajo. Akane se sentía triste ver el comportamiento de su prometido, el hecho de que prácticamente la ignorara no le daba buena espina, emitió un hondo suspiro intentando contener los restos de orgullo que quedaban en ella.

Observó como el muchacho alimentó al fuego con más troncos, para luego poner la tetera encima y esperar hasta ver salir el humo de ella, con cuidado Ranma vertió el líquido caliente sobre si recuperando su forma masculina, de repente la escuchó…

-Lo siento- dijo de forma casi imperceptible y mirando hacia el suelo.

Los ojos del muchacho de inmediato su posaron sobre ella -¿Qué dijiste?- preguntó con escepticismo.

-Lo que oíste Ranma, lo siento- le respondió levantando esos ojos marrones para hacer contacto con unos azules que se abrían como platos, -Lamento todo lo que pasó en mi habitación ayer-

-Con que lo lamentas todo- contraatacó él con una ceja arqueada y con un tono de voz morboso.

El ceño de la joven se frunció, -No seas bobo Ranma- bufó encarándolo -Me refiero a lo de P-Chan y al golpe que te di- bajó el tono de voz de nuevo en modo de sumisión -Enserio yo… bueno yo… tú sabes…-

Una sonrisa mordaz fue esbozada por el chico -Yo no sé nada… ¿así que dime que debería saber?-

-¡Ni creas que te voy a decir nada!- le gritó algo alterada, pero su enojo fue callado cuando sintió una par de brazos que la estrechaban…. -Te perdono Akane… No hace falta que expliques más, con que te hayas disculpado me basta-

-¿Lo dices enserio?- preguntó ella separándose del abrazo y mirándolo a los ojos.

-Claro- le contestó él con una sonrisa, ella devolvió el gesto y ambos se sentaron sobre unas piedras cerca de la fogata…

Akane comenzó a sacar las cosas de su bolso, un mueca de decepción adornó su cara… -Rayos- espetó resignada.

-¿Pasa algo Akane?-

La chica arrugó el entrecejo… -Toda mi ropa está mojada-

Ranma de inmediato tragó en seco… -Yo no ando con nada más, sólo tengo lo que traigo puesto- le contestó algo perturbado -Así que creo que tenemos dos opciones dejarnos la ropa puesta o quitárnosla para que se seque-

Un sonrojo invadió las mejillas de ambos mientras que se limitaban a mirar al suelo y reflexionar sobre la propuesta… Un detalle sacó de concentración a la joven al notar como su pierna chocaba contra la de su prometido, no pudo evitar sentir el calor que emanaba, mientras que el resto de su cuerpo empezaba a temblar del frío.

Sin querer el sonido del choque de sus dientes llamó la atención del muchacho… -¿Akane estás bien?- preguntó preocupado.

-Ss… s…. sí… Ra… n… ma…- contestó ella temblorosa.

-No te ves bien- le respondió él mientras la atraía a su cuerpo y le pasaba el brazo por encima de los hombros… -Te vas a morir de frío… Quizás lo mejor sea que… te quites… la ropa… y te metas al saco de dormir… Te… e… pro… meto que no veré nada- le sugirió nervioso.

-Pero… Ranma…- le dijo mirando preocupada esos preciosos ojos azules… -¿Dónde dormirás tú?-

Él esbozó una tierna sonrisa y comenzó a deslizar sus dedos por los mojados cabellos azules -Eso no importa… Lo importante es que tú duermas bien y se te quite el frío-

Akane se quedó en silencio limitándose a sentir las caricias que el muchacho le hacía en el cabello… Su corazón de nuevo latía con fuerza dentro de su pecho una y otra vez, un insoportable calor se fue adueñando de su cuerpo sin conseguir explicación del por qué se apoderaba de ella si estaba empapada y muerta de frío.

Llevó su mano y la posó encima de la su prometido, muy despacio entrelazó sus dedos con los de él, ante el suave contacto Ranma no pudo evitar sentirse nervioso, una onda expansiva de calor lo recorría completamente al sentir su piel en contacto con la suave extremidad.

Sin previo aviso la muchacha soltó las palabras de golpe… -¿Quieres dormir conmigo Ranma?-

La cara del artista marcial quedó en shock, ella, justamente ella le proponía que durmieran juntos, no era demasiado bueno para ser verdad. Clavó su mirada en los ojos avellana que lo miraban con un brillo especial… -¿Lo… dices… enserio Akane?- preguntó aún escéptico.

Una pícara sonrisa se dibujó en el rostro de la chica… -Claro que lo digo enserio…-

-Pero… Akane…- espetó jugando con sus dedos.

-¿Qué pasa Ranma?- le cuestionó mientras se acercaba peligrosamente a él.

La acción sólo puso más nervioso al chico… -Es… que… bueno… si… tú… y yo… no sé… si… podré controlarme…-

Esas palabras hicieron arder un fuego intenso en su interior, decidida expresó -¿Quién a dicho que tienes que controlarte?- despacio se acercó y besó pausadamente su mejilla.

El oji-azul le habló roncamente -Akane…- miró de arriba abajo a su prometida sin perder detalle de sus curvas y como éstas se veían resaltadas por la ropa pegada su cuerpo, le extendió una mano y la joven la tomó de inmediato. Ella se puso en pie se aproximó un poco hasta quedar cerca de Ranma.

Con mucha ternura el muchacho depositó un pequeño beso en las comisuras de los labios de su amada, ella de inmediato reaccionó buscando besar con ansias al muchacho. Muy despacio sus labios se rozaban sensualmente contra los del él, llevándolo a un estado de deseo que superaba todas sus expectativas.

Lentamente fue introduciendo su lengua en la boca del chico para experimentar ambos el choque térmico de sus alientos entremezclándose por completo. Se besaron con calma, pero ésta pronto cesó cuando el fuego en sus cuerpos mezclado con el hechizo comenzó a hacer efecto.

Sus besos eran apasionados así como el roce que se daba entre sus cuerpos, la distancia entre ellos era inexistente, presionaban el uno contra el otro esperando saciar una necesidad que no lograban entender.

Ranma podía sentir como los senos endurecidos chocaban contra su pecho, nunca se habría imaginado que ese hecho lo excitara de esa manera, podía sentir como su virilidad reaccionaba ante la cercanía de su prometida.

Se separó un poco mientras introducía sus manos por debajo de la blusa para palpar la fría espalda, sus dedos se dedicaron a subir y bajar por el lugar logrando a su paso algunos suspiros por parte de la chica.

Dejó de besarla para transitar por el níveo cuello, con pasión su lengua y su boca iban dejando huella sobre cada centímetro de piel, succionado y deslizado ágilmente su lengua hasta llegar a la clavícula.

Ella sólo gimió ante el contacto mientras cada uno de los vellos de su piel se erizaba ante la cálida caricia de su prometido, con desesperación se hizo campo del abrazo para poder dirigir sus manos hacia los botones de la camisa…

-Ran…ma- gimió con más fuerza al sentir como la mano del muchacho le tocaba con sumo cuidado uno de sus senos por encima de la blusa. Manteniendo un poco de concentración terminó de desabotonar la mojada prenda y la deslizó con sumo cuidado aprovechando para recorrer sensualmente los anchos hombros y los musculosos brazos con sus manos.

-No… es justo… tú siempre me quitas todo… y yo nada…- dijo con la respiración entrecortada el chico sin poder disimular la forma en que miraba la blusa de la joven.

Ella alzó sus brazos y le dedicó una tímida sonrisa… -Quítala si quieres- le dijo seductoramente. Ranma ni siquiera lo tuvo que pensar, de inmediato alzó la blusa dejando ver el plano abdomen y luego un lindo sujetador blanco de encajes, terminó de sacar la prenda mientras ambos se miraban sonrojados.

-Así está mejor- le dijo con una sonrisa seductora, -Ahora ambos estamos iguales… bueno casi-, en un movimiento inesperado tomó a la joven del suelo para llevarla alzada en brazos, con suavidad la colocó sobre la bolsa de dormir mientras contemplaba lo maravillosa que se veía con la luz de la fogata reflejada en su tez.

Con cuidado se colocó cerca de ella para ser recibido con un apasionado beso, de nuevo se volvía a pegar a aquel cuerpo que era su delirio. Akane lo atrajo con fuerza por el cuello, para lograr un mayor contacto, entusiasmada se dedico a crear un sendero con sus manos por el torso y la espalda de su prometido.

Sus dedos se hundían en la espalda masculina mientras lo oía gemir cada vez que ella levantaba su cuerpo para lograr un mayor contacto. Dejó la boca de su prometido para acariciar con labios entreabiertos y la respiración entrecortada una de las mejillas del chico, bajó hasta chocar su aliento contra el lóbulo de su oreja…-Ran…ma- suspiró al sentir como él posaba sus dedos justo sobre el cierre del pantalón.

Desesperada hizo un movimiento en falso que separó al chico de su cometido, en recompensa se dio a la tarea de besar con ímpetu el cuello y bajar hasta los hombros, lamiendo pausadamente la suave piel. Él estaba por completo entregado a sus caricias, había dejado de excitarla para limitarse a disfrutar y esbozar gemidos y suspiros ante el proceder de ella.

Cautelosamente la joven viajó con sus dedos hasta el centro de los marcados abdominales, despacio bajó un poco más hasta llegar a la cinta que amarraba los pantalones del artista marcial, tocó levemente la piel bajo el lazo y lo desató. Sin querer su mano rozó de forma casi imperceptible el miembro endurecido del muchacho, apenas lo hizo un escalofrío tensó cada músculo del cuerpo oji-azul.

No le permitió deshacerse de la prenda, se separó de ella para observarla, le dio un sensual roce sobre sus labios y luego bajó por la barbilla de la chica, procedió a recorrer por el centro del cuello con su lengua, mientras una de sus manos se aventuraba a tocar uno de los senos. Con su boca entreabierta se hizo campo hasta llegar al centro del comienzo de los pechos, despacio su lengua se deslizó hasta rodear por encima del inicio de éstos.

Ella se sintió desfallecer, el calor y la humedad que sentía en su intimidad se hacían cada vez más fuertes, un sonoro gemido emergió de su boca al sentir como la ávida lengua intentaba hacerse campo por debajo del sostén.

-Pue…des… quitarlo- dijo con la respiración entrecortaba mientras el chico se levantaba haciendo fuerza con sus brazos.

Una sensual sonrisa apareció en el rostro del muchacho, le hizo campo para que la chica se sentara, la rodeó con sus brazos y soltó el broche con algo de dificultad, al volverse a mirar ambos se sonrojaron furiosamente.

-¿Pue… do… qui… tarlos… tam… bién…?- dijo señalando a los pantalones de la chica. Ella asintió tímidamente, luego espetó mordiéndose el labio inferior -Pero sólo si yo puedo hacer lo mismo- con mucho cuidado el chico abrió el broche y deslizó el zipper para ver como la joven se tensaba ante el contacto, lentamente fue bajando el pantalón, aprovechando para rodar sus dedos a través de las largas y suaves extremidades.

Sonrió triunfalmente al deshacerse de la estorbosa prenda, al mirar con detenimiento sintió como la sangre ardía en su interior, fue sacado de su distracción al notar que las manos de su prometida se situaban sobre sus caderas bajando su pantalón, se puso en pie para que éste terminara en el suelo.

Con la mirada turbia se arrodilló a la par de Akane, para notar como ésta temblaba un poco por los nervios, besó con ternura la mejilla de la joven y se colocó encima de ella intentando no aplastarla con su peso. Sus manos corrieron las tiras del sostén despacio sobre los hombros de ella hasta lograr despojarla de la prenda.

Su torso desnudo hizo contacto con las suaves redondeces, pudo notar como los pezones de la chica estaban endurecidos, el roce con ellos era maravilloso, el calor de tener su cuerpo contra el suyo, la forma en que ambos gemían entre besos, todo creaba una necesidad que en sus cuerpos que no podían explicar.

La pasión del momento hizo que sin darse cuenta ella entreabriera las piernas, con cuidado el artista marcial se colocó entre ellas, dejando que su miembro se rozara por en encima de la ropa interior. Una y otra vez se volvía a rozar mientras se besaban con pasión.

Abandonó el beso para rodar hacia abajo y transitar con sus besos el cuello, las húmedas caricias hacían que ella se retorciera de placer y buscara con sus caderas de forma ansiosa el contacto con la virilidad del muchacho. No quiso complacerla y se dedicó a bajar de nuevo al inicio de sus pechos.

Lamió lentamente en medio de estos y luego hizo círculos alrededor de ellos con su lengua, hasta al fin separarse para introducir en su boca el pezón, succionó con cuidado mientras su lengua jugaba con él.

Akane empezó a jadear sonoramente al sentir las nuevas caricias, se sentía descontrolada, su intimidad palpitaba, podía sentir como su cuerpo le pedía gritos que él la hiciera suya, no estaba segura durante cuanto tiempo más iba a soportar sin tenerlo dentro de si.

El joven Saotome abandonó uno de los senos para seguir lamiendo el otro, con su mano libre comenzó a masajear el que quedaba libre, podía sentirla revolcarse debajo suyo, como arqueaba su espalda para darle mayor acceso a sus pechos, sabía que su proceder la estaba volviendo loca… roncamente soltó… -Te deseo Akane…-

Ella tragó aire para responder… -Y yo a ti… Ah… hazme tuya…- le dijo mientras atraía la cabeza del muchacho para chocar sus ojos avellana con los azul grisáceos. En su mirada se reflejaba toda la pasión y el desenfreno que podía sentir… -Hazme el amor Ranma- le dijo sensualmente para luego deslizar pausadamente su lengua contra la boca del muchacho. Sus manos se hicieron camino hasta el inicio de los boxers de su prometido y los fue bajando hasta donde pudo.

Ranma entendió a la perfección y le ayudó a bajarlos por completo, de nuevo hizo contacto entre sus intimidades y se rozó un poco contra ella. -Ranma… por… favor- jadeó desesperada la menor de las Tendo.

Despacio sus manos descendieron por la cintura de la chica hasta llegar a la cadera, tomó la braga entre sus dedos y la deslizó con sumo cuidado, se apartó de Akane para poder quitarla por completo, hasta quedar al fin los dos desnudos.

Ambos temblaban, pero sus cuerpos no tenían frío, sus respiraciones eran agitadas, de nuevo Ranma buscaba el espacio entre las piernas de su prometida, se colocó lentamente sobre ella. Un sonoro gemido fue esbozado por los dos al sentir como sus intimidades se rozaban por primera vez.

El chico de la trenza perdió el control al sentir la humedad y el calor que desprendía la intimidad de la joven, ella por su lado arqueó su cuerpo y alzó sus caderas en busca de un mayor contacto con aquel miembro que la hacía sentir en las nubes.

Siguieron rozándose primero despacio disfrutando el mar de sensaciones, se besaban, las manos viajaban por los todos los rincones, en un movimiento inesperado Ranma logró que su virilidad estuviera en el punto clave, pausadamente lo introdujo en la entrada de la cavidad…

Akane se tensó por completo, una mezcla de sentimientos se apoderó de ella, por un lado tenía algo de miedo, pero por otro la sensación de excitación podía más que la anterior… -Avísame si hago algo mal- advirtió el muchacho roncamente, mientras un suspiro salía de su boca.

-Si… lo haré… tranquilo… todo está bien…- le respondió agitada intentando respirar.

Ranma prosiguió, empujó su cuerpo contra el de ella logrando que su miembro se hundiera un poco más, la chica sólo jadeaba con fuerza al sentir como su intimidad se amoldaba al nuevo intruso. Él continuó presionando hasta sentir como algo impedía su acceso… -No te detengas- gimió Akane al sentir las dudas de su amado.

La menor de las Tendo alzó su cabeza para atrapar con su boca la de su prometido, lo besó apasionadamente queriendo comérselo vivo, al compás del beso Ranma la penetró por completo, logrando que ella gimiera entre besos con ímpetu.

Pudo sentir como la cálida intimidad se acoplaba a la perfección a su miembro, empezó a mecerse sobre ella, se deleitaba al notar como ella se aferraba con más fuerza de cuando en cuando mientras se fundía con él buscando de ésta forma un contacto total entre sus cuerpos.

Las embestidas eran cada vez más rápidas, la exquisita fricción entre sus intimidades estaba haciendo que ambos llegaran a un punto que jamás habrían experimentado. Jadeos y palabras al aire salían de sus bocas para expresar el placer que sentían.

El muchacho que se aferraba con fuerza la cintura deslizó una mano hacia uno de los pechos y comenzó a jugar con uno de los pezones, mientras buscaba la forma de lamer el cuello. Akane enterraba sus dedos en la espalda sintiéndose a punto de desfallecer, ese hombre era su deliro, presionaba con fuerza a su prometido contra ella dejando que su cuerpo estuviera a merced de lo que él le quisiera hacer.

Ranma continuó con sus caricias y con el vaivén a más velocidad, cada vez ella jadeaba y gemía con mayor intensidad, pronto iba a llegar el momento, en la cara del chico se formó una mueca de dolor mientras cerraba sus ojos para mantener el ritmo.

Sintió algo diferente, la intimidad de su prometida se contraía sobre su miembro, -Ah… ah… ah…- la escuchó jadeando, miró como ella tenía una expresión indescriptible en el rostro, mantenía sus ojos cerrados, y todo su cuerpo se convulsionaba ante las embestidas, no supo con exactitud qué era la reacción, pero sabía que Akane la estaba pasando bien.

Desesperado hizo que creciera la fricción, sus músculos abdominales se tensaron y comenzó a contraerse hasta sentir como se liberaba de la presión que sentía su cuerpo, -Akane…- gruñó sonoramente mientras su cuerpo naufragaba en un mar de placer. Una vez que supo que había expulsado aquello de su interior, se dio a la tarea de relajarse y mecerse un poco más contra ella.

Se miraron a los ojos completamente sonrojados y con la satisfacción de haber llegado al borde del placer, una tímida sonrisa aparecía en sus rostros. Con mucho cuidado fue saliendo de ella, para quedar acostado a su lado.

No podían dejar de verse, las palabras no salían de su boca, pero su mirada todo lo expresaba. Ranma besó con suavidad la frente de su prometida y la estrechó contra su cuerpo, luego de esa noche las cosas nunca volverían a ser iguales…

Continuara….

Notas:

UFFF hace calor aquí o es mi impresión… No se crean escribir esto no ha sido fácil, es la primera escena lemon que hago. Aún me siento insegura de muchos detalles pero ustedes me dirán si cumplió con las expectativas.

Tomen el capítulo como regalo navideño para todas y todos ustedes queridos lectoras y lectores. Espero que sus mentes pervertidas hayan quedado satisfechas.

Quiero agradecerle a Cyn por haber sido mi prelectora en este capítulo, muchas gracias mi niña.

Llegando a este punto, quiero de nuevo darles las gracias a las chicas que me han dejado sus comentarios en el capítulo pasado. Gracias a: Haruko Hinako, Cyn, Marina, Lalix, Vane, supernatali, BABY SONY, Sandra, Vero492, hitoki-chan, Vivian alejandra y Sha're. De corazón sin sus comentarios ¿qué sería de mí? Ustedes son mi motivación y me dan ánimos con sus lindas palabras.

Bueno, bueno, bueno, ya tienen lo que esperaban, así que espero leer sus opiniones… Enserio a todas aquellas personas que leen por favor díganme que les parece la historia, que les parecido el capítulo, si debo seguir escribiendo escenas lemon. Dejen sus reviews!!!! Son fáciles de dejar, quitan poco tiempo, hacen feliz a la autora y lo más importante me dejan sonrisas que no tienen precio!!!

Ah se me olvidaba FELIZ NAVIDAD y PRÓSPERO AÑO NUEVO!!!

Besos AkaneKagome

PS. : He publicado un one-shot navideño llamado "Una Navidad con Ranma" por si tiene el gusto de darse una vuelta y leer.