HOLAAAAAAA si si si! a los años! he tenido dias turbulentos con cosas de tesis, cambio de oficina y trabajo, etc! pero no desesperen que acá traigo capi!


Capítulo 9: Amor, amor, amor

Priss

Casa Hudson, Denver

- No porque yo no tuve suerte significa que tú tampoco la tendrás – le dijo su madre. Había en su voz un todo de tristeza y sintió culpa de haber siquiera provocado que indirectamente su madre piense en eso. Por supuesto, se refería a que ella no tuvo suerte con su padre. La última vez que Priss vio a ese hijo de puta (ella sería una nieta de puta entonces) fue cuando tenía 5 años, luego se marchó para siempre. Priss no tenía una puta idea de donde estaba ni con cuál de todas las putas con las que se acostaba se había largado. Lo cierto es que de alguna forma había sido mejor para su madre y ella que el miserable haya desaparecido. Porque su padre no sólo había sido un patán y mujeriego de primera, también había sido de esos imbéciles que maltratan a las mujeres. Prefería no recordarlo… pero a veces Priss sentía que podía escuchar el llanto de su madre y los golpes - no todos los hombres son iguales.

- Él es igual que todos los idiotas – le dijo Priss mientras acababa su pizza – es igual que Karl – dijo sobre su ex novio, el que se acostó con su mejor amiga.

- ¿Cómo lo sabes? ¿Le has dado la oportunidad acaso? – preguntó su madre con una sonrisa – ese es tu problema Priss, desde lo de Karl crees que todos son la misma mierda, no es así. Hay gente que vale la pena Priss, de verdad que lo hay.

- Él no vale la pena – dijo bajando la mirada. Pronto en su interior se arrepintió de decir aquello. Kol era pesado y todo, pero tampoco estaba bien hablar de él de esa manera. En realidad a veces le parecía lindo, encantador, demasiado guapo para ser verdad y eso. No debió decir aquello de él, no era justo.

- Al menos intenta tratarlo como amigo… si te cae bien, si se gustan… bueno él ya está loco por ti! Así que sólo sería cuestión que lo conocieras… por qué no te atreves cariño?

- Lo intentaré mamá… de verdad – contestó Priss con una media sonrisa. Obviamente no pensaba contarle a su madre que Kol le había quitado las llaves del auto y de la casa… y que el intercambio consistía en una sesión de sexo. Cosa que obviamente no pensaba hacer, por nada del mundo iba a ceder a sus amenazas. Aunque tampoco iba a poder negar que ese estúpido y sensual Kol se metía en sus sueños de vez en cuando, y por lo que podía recordar en las mañanas, estar con él no tenía porque ser desagradable. De hecho creía en sus palabras cuando le decía que lo iba a disfrutar y mucho. Seguro que si lo disfrutaría, pero no lo iba a hacer. Por dignidad… claro, debía de ser eso.

Regresaron a casa y se acostó temprano. Aunque se la pasó soñando (otra vez) con el sexual Kol. Primero el sueño fue un poco confuso, sólo sentía que alguien la abrazaba y que ella se sentía muy cómoda con esa persona. Después se dio cuenta que esa persona era Kol y no dijo anda, simplemente se quedó abrazada a él. Y de pronto la besó, a ella no le importó… dejó que la besara… y después… y después… oh cielos, se enrojecía al recordarlo. Ni bien se levantó fue directo a la ducha para que se le baje la calentura. Había soñado que Kol se metía entre sus sábanas, que le quitaba toda la ropa para dejarla completamente desnuda y recorrer suavemente su cuerpo con sus labios. Hasta en el sueño sintió que eran los besos más ardientes que había recibido jamás… y después (quizá era mejor no salir de la ducha) lo sintió moverse en su interior, ella pedía piedad por el placer insoportable que le daba con sus movimientos y después…. Se despertó. Al principio conmocionada por tremendo sueño, después avergonzada porque pensó que le hubiera gustado que siguiera… o que fuera real. Y después le dio una raba tremenda por andar pensando en ese desgraciado de Kol hasta en sus sueños.

Terminó de ducharse, aún era temprano así que no habían prisas para ir a la escuela. La cuestión era que iba a tener que pedirle a mamá que la lleve pues no tenía auto. Alguna buena excusa se le tenía que ocurrir. Desde su habitación sintió un delicioso aroma… huevos, panqueques, café, tostadas…. Delicioso, moría por probar ese desayuno. Así que bajó de lo más tranquila por las escaleras y entonces escuchó que su madre hablaba, no estaba sola. ¿Visitas tan temprano? Bueno, hay gente que no tiene nada que hacer. Su madre rió, seguro era una amiga y se la estaba pasando de lo lindo… pero no era voz de mujer. Era la voz de un hombre. Pero no cualquier hombre ¡Mierda! No podía ser cierto. Aceleró el paso y cuando entró a la cocina… ¡el sexual Kol estaba ahí! ¡Sentado tomando el café de mamá! ¡Sentado en la mesa de la familia! ¡Sentado empujándose el desayuno de su mamá! Sentado, sonriente, de lo más feliz… ¡en su casa! ¡Bajo su techo! ¿Pero quién se había creído? ¿Quién lo había invitado? ¡Había que tener tremenda ostra para ir a su casa después de haberla chantajeado! ¿Cómo entró? ¿Con sus llaves? ¿Llegó en su auto? ¡Pero eso no se iba a quedar así!

- Buenos días Priss – dijo él de lo más tranquilo al verla y encima sonrió de esa manera tan encantadora que tenía - ¿cómo has amanecido hoy? ¿Soñaste bien? – ¡mierda! ¿La acosaba en sueños también? De pronto se acordó de todo aquello… y se le subieron los colores casi de inmediato. Recordar que soñó y disfrutó estar con él era… ¡era demasiado!

- Buenos días hija – interrumpió su madre – ¿por qué no me dijiste que tenías un compañero tan encantador? – ¡oh cielos! Su madre también había caído en la trampa de Kol! Es que bueno… era tan sexy que no había forma de resistirse, sólo ella que parecía querer desafiara las leyes del destino. Era como desafiar a la gravedad.

- Buenos días…- contestó tranquila y se sentó en la mesa, justo al frente de Kol – dormí bien, gracias Kol – dijo con una sonrisa fingida que a él sólo lo hizo sonreír más. ¡Será desgraciado!

- Kol ya me explicó lo de tu auto… ¿por qué no me lo dijiste ayer querida? – ¡qué! Kol había ido hasta allá para decirle a su madre que él tenía las llaves de su auto y que el intercambio consistía en probar un poco del sexual Kol ¡Pero qué estaba pasando en este mundo! – si hace falta que lo repare no tienes porque usar tus ahorros, sólo pídemelo. Kol me explicó que lo tienes en el estacionamiento de la escuela y que prometió ayudarte… él te va a llevar hoy ¿No es amable?

- Ah si… que amable… - dijo fulminándolo con la mirada. ¡Será desgraciado! ¡Hijo de mil putas mentiroso! Pero iba a calmarse, no iba a hacer le papelón delante de su padre – gracias Kol, creí que lo habías olvidado.

- ¿Cómo me voy a olvidar de ti Priss? ¿Por quién me tomas? – preguntó fingiendo indignación. Su madre terminaba de freír los huevos y servirlos. Puso los panqueques, las tostadas y los huevos en la mesa, también algo de leche y jugo. Y Kol… ¡tan lindo él! ¡Tan amable y servicial el muy miserable! Se paró a ayudar a su madre a poner la mesa mientras ella se quedaba como estúpida viendo aquello.

- Gracias, eres muy amable – ¡oh si! Claro que lo era. Idiota.

- De nada señora – contestó sonriente. Ahora estaban los tres en la mesa, Kol cogió una tostada. Su madre parecía de lo más encantada con él ahí – tu mamá me comentó que es dentista.

- ¡Oh si! – dijo muy animada – creo que ya encontré un modelo para la campaña del consultorio – y dicho eso Kol sonrió ampliamente mostrando su dentadura – ¡oh cielos! ¿No son perfecto?

- ¡Mamá! – estalló indignada – yo soy la modelo de tus campañas.

- No seas celosa Priss – le dijo Kol de lo más natural – podemos compartir el estelar.

- Creo que es muy buena idea – decía su madre mientras tomaba algo de jugo – ustedes dos son preciosos, se verían geniales en la publicidad juntos.

- Bueno, usted sólo avísame y yo estoy dentro – decía Kol mientras Priss sentía que ardía. ¡Desgraciado! Primero le quita las llaves del auto, la del casillero… ¡a su madre! ¡Y ahora tendría que compartir la publicidad con él! Ese Kol era demasiado para poder vivir tranquila.

- Descuida, te avisaré. Hija… - la miró – tampoco me has contado que tú y Kol tienen que presentar el trabajo de historia juntos. ¿Ya han coordinado cuando lo van a hacer?

- No tenemos ni tema… - respondió en voz baja y la voz de alarma de la Priss competitiva se encendió. ¡El trabajo! No se le había siquiera pasado por la mente, ni siquiera tenía idea de que podía hacer. Y trabajar con él… ¡rayos! Y ya que era bienvenido en la casa mamá no iba a desconfiar y… ¡horror total! Ese Kol iba a tener carta libre para lo que quiera. Seguro que lo iba a ver de lo más normal tomándose una cerveza en el sofá y abriendo la refrigeradora como si nada. ¡Como si fuera el macho de la casa!

- Pero eso no es problema – dijo Kol – Priss es muy inteligente… creo que es la chica más inteligente que he conocido jamás – le decía sonriente – se me han ocurrido algunas ideas para el trabajo… - ¿pensaba? Quería decir… aparte de pensar en sexo y cosas seductoras, pensaba en cosas más… emmm… ¿profundas? – creo que el tema de la Independencia ya es muy usado, apuesto a que todos en el salón lo van a hacer. Lo que si creo que sería mucho más interesante es ver el tema desde el punto de vista extranjero. Como impactó e inspiró nuestra independencia al mundo. Por ejemplo… como fue vista el Latinoamérica, Europa… que extranjeros participaron. Creo que eso podría marcar la diferencia – ay mierda… si que pensaba. Ni a ella se le pudo haber ocurrido mejor. Ok, lo iba a admitir… Kol le dio una idea genial.

- Me parece perfecto – dijo y casi inconscientemente le dedicó una sonrisa… una sonrisa sincera, de verdad. Él la quedó mirando unos segundos como si no se pudiese creer que en verdad le estaba sonriendo antes de corresponder.

- ¿Y cuándo van a empezar a trabajar en eso?

- Hoy no, Priss tiene el ensayo de natación – cierto. Nada de sonreírle al sexual Kol. Ese era su stalker oficial… ¡cómo sabía que ese día tenía ensayo! Bueno todos sabían que Priss estaba en el equipo de nada de la escuela pero… ¡igual! Dios, que stalker era ese hombre.

- Entonces ven mañana – le dijo su madre – pueden venir a la hora de almorzar, les prepararé algo… y si se demoran mucho puedes quedarte a cenar – ¿a dormir también? ¡Basta! ¿Por qué tanta amabilidad con el desgraciado? Si su madre supiera de los chantajes seguro que lo echaba a patadas.

- Claro, mañana estaré por aquí – ¡y la que se jodía era ella! ¿Será que durante el trabajo se ponía serio o se ponía igual de sexualmente provocativo?

Terminaron de desayunar, aunque la verdad es que no se terminaron todo lo que su madre había preparado. Ahora pues… ahora tendría que subirse en el auto de Kol. Se había controlado para no mandarlo a volar durante el desayuno, pero ya que estarían a solas no se iba a poder aguantar. Kol se despidió como si fuera un hijo, sobrino o lo que sea de su madre. Seguro que ella ya lo adoraba, seguro que ya sospechaba que él era el chico que estaba detrás de ella. En silencio Priss salió al lado de Kol y se subió a su auto. Cuando este arrancó empezó la Hecatombe.

- ¡Oye! – gritó indignada – hay que ser en verdad fresco para ir a mi casa después de todo lo que me has hecho.

- Le caí bien a tu madre – contestó él mirándola con esa deliciosa sonrisa seductora de estúpido, sensual y sexual Kol. ¿Por qué era así? ¿Por qué era tan jodido que tenía ganas de mandarlo a volar pero a la vez de comérselo todo por pedacitos y dejar que le hiciera lo que le diera la gana?

- ¿Y eso qué? – dijo apartando la mirada y cruzándose de brazos – yo te odio, eso es lo que importa – Kol se rió…. ¡Se estaba burlando de ella o qué!

- No me odias Priss, me deseas… lo sé – dijo de lo más relajado. Se detuvieron en un semáforo en rojo y ella aprovechó para intentar abrir la puerta y bajarse del auto, pero Kol le había puesto el seguro.

- ¡Déjame bajar!

- No – contestó tranquilo.

- ¿Esto es un secuestro? – dije media asustada. ¡Claro! Como se le ocurría subirse en el auto de Kol… sola ¡Si ese le había dejado bien en claro que la quería violar!

- No es un secuestro, sólo te estoy llevando a la escuela como lo haría cualquier persona normal.

- ¡Cualquier persona normal no me roba las llaves del auto ni de la casa! – estalló molesta otra vez. El semáforo cambió a verde y siguieron con su camino – ¡Kol, esto que haces conmigo es injusto! – iba a tratar de razonar con él. Porque claro, él si podía razonar y no sólo con lo que tenía entre las piernas, se lo había demostrado hace un rato en el desayuno cuando habló del trabajo de historia – no está bien lo que haces… quiero decir, sé que te gusto y eso, pero no puedes presionarme de esa manera. No me atrae, me molesta… ¡me irrita! – seguía conduciendo y él la miraba sin expresión alguna mientras hablaba. Supuso que estaba logrando su objetivo – no vas a lograr nada de mi así… de verdad. Eres un chico muy atractivo, eso lo sabes bien y lo admito… pero el hecho de que seas atractivo no significa que sólo porque lo desees todas las mujeres tenemos que caer a tus pies. No me gustó la forma como me trataste cuando me conociste… sentí que me dabas órdenes, supongo que si te hubieras acercado de otra manera quizá yo… - suspiró. En serio se estaba sincerando tanto – quizá yo hubiera aceptado salir contigo… pero ahora me siento tan incómoda, de verdad. Acosada… ya sabes. Lo repito, sigues siendo muy atractivo, eso no lo va a cambiar nadie… pero todo lo que has hecho para acercarte a mi sólo me irrita. No tienes porque chantajearme para que lo haga contigo… si quizá hubieras empezado lento… no sé, una cita, esas cosas… quizá tú y yo podríamos haber… bueno, ya lo sabes – silencio total. Kol detuvo el auto… la verdad es que debió de detenerlo hace rato pues no la dejó de mirar en ningún momento y bien pudieron haber chocado. Quizá habló demasiado, quizá con haber dicho todo eso lo había molestado y las cosas iban a ser mucho peor.

- Si hice todo esto… - dijo al fin con voz tranquila. Hubo un rato de silencio, como si dudara de lo que iba a decir – es porque en verdad te quiero conmigo – ¡mierda! Casi no se dio cuenta de que sus mejillas se sonrojaron y el corazón empezó a latirle con rapidez. Lo había dicho de una forma tan firme, tan convincente y real que su cuerpo se estremeció. De verdad la quería a su lado – y quizá me desesperé un poco… - dijo ahora con una sonrisa encantadora – no estoy acostumbrado a eso… eres diferente – awwwwwwwww ¡lo amaba! Quería decir… ¡era lindo! Eso de amar era una exageración, un decir. Bueno, parece que eso de entrar en razón con él si que había funcionado.

- Bueno… supongo que ahora si me vas a devolver mis llaves, ¿verdad? – le sonrió travieso.

- ¡Claro que no! Te las devuelvo en la tarde cuando termines la práctica de natación. Es que quiero verte mojada – rió. ¡Será idiota! ¿Cómo pudo pensar que era lindo? ¡Era un tarado! ¡Un degenerado de lo peor! – y porque no las tengo acá – aclaró pronto.

- Bueno, ¿y qué te costaba decir eso? – dijo con cierto fastidio. Fastidio fingido en realidad. Casi no se le borraba la sonrisa del rostro.

- No sé, creo que es mi naturaleza – Kol emprendió la marcha otra vez. La escuela ya no estaba muy lejos.

- Kol… te das cuenta que es la primera vez que hablamos… no sé… ¿mucho? ¿Mucho y como seres humanos normales?

- Bueno, es que yo no soy un ser humano normal… - creído. Está bien que esté bueno y todo pero no era para tanto.

- Como sea, es la primera vez que lo hacemos…

- Aún no lo hemos hecho Priss – dijo otra vez con la sonrisa de seducción extrema – pero si lo quieres ahora aún estamos a tiempo de faltar a la escuela hoy…

- ¡Ya basta! ¿Por qué siempre haces lo mismo?

- Ya te lo dije, es mi naturaleza – Priss suspiró resignada. A pesar de todo tenía que reconocer que hubo entre ellos una especie de "avance". Si de verdad quería que hubiera un avance.

- No sé que hacer contigo Kol, en serio – llegaron al estacionamiento de la escuela y buscaron un sitio. Kol no respondió, se bajó del auto y le abrió la puerta. ¿Cómo todo un caballero? ¡No! Es que ella no podía abrir la puerta por dentro… la tenía casi prisionera.

- Yo sé que puedes hacer – le dijo sin borrar la sonrisa – puedes quererme – y tras esas palabras, Priscila Hudson se fue al carajo.


es que Kol es todo un loquillo XDD