Neon Indian
-Oye, Percy ¿has visto a Nico?- Jason pregunta, mirando directamente a los ojos del hijo de Poseidón que no hacen más que alarmarlo. Son vidriosos en su mayor parte. -¿Estás bien?- La frente de Percy se arruga.
-En su cabina- Le dice sin preámbulos y sigue su camino a su propia cabina. ¿Desde cuándo Jason es cercano a Nico? Él batea ese pensamiento ¿por qué le debe importar? Nico y Jason pueden hacer de sus vidas lo que se les venga en gana.
Percy azota su puerta, se tira en la cama. Quiere tan jodidamente mucho ver a su madre, encontrar calma aunque sea por un rato. No tener que lidiar con su relación que se desmorona, o con su primo y sus bruscos cambios de humor, todo por un buen rato dejarlo atrás.
Ya tiene bastantes problemas por ser un semidiós y encima un hijo de los tres grandes que significa más problemas y más monstruos tratando de conseguir su cabeza.
El agua pequeña fuente que está junto a su cama sobre su mesita de noche empieza a inquietarse, Percy puede sentir como su energía se drena libremente por el agua, por sus poderes que pueden ser una maldición o una bendición, aún no puede descifrar lo que siente con respecto a ello.
Llaman a su puerta y Percy no se molesta en levantarse.
-Adelante, está abierto- Rueda sobre su cama de tal manera en que se encuentra sentado en el borde de la cama. La puerta se abre con lentitud y si Percy ha aprendido algo de las películas de terror es que eso nunca es bueno.
-Hola, Percy- Una mujer con bellos rizos dorados pasa en frente de él y suspira. - Necesitamos hablar- Si bien Percy no es experto en relaciones, y que la única novia que ha tenido está delante de él pidiéndole seriamente que hablen, sabe que esa frase no es cosa buena. Pero Annabeth no siempre es fácil de predecir, puede que hablen sobre uno de sus proyectos o un viaje de un curso sobre arquitectura,
Si Percy lo piensa bien, ella nunca habla sobre esas cosas con él, no de libros, no de viajes, no de viejos edificios que se encuentran a punto de la demolición, no sobre nada de sus intereses. La relación se las ayudó a crear el entrenamiento, el campamento, la guerra... Tal vez es por eso que a veces se sienten tan huecos sus tiempos juntos...
Siempre hablando de nuevas estrategias, de sus problemas, de todo menos de su relación.
Y aún sabiendo todo eso Percy no quiere que se termine, porque sabe lo que Annabeth va a decir y tiene miedo de irse al suelo, de que sus fuerzas desaparezcan y de que nunca va a ser capaz de recuperarse, se siente como la astilla que ensangrienta un dedo, pero se siente vigente en el pecho y eso es por mucho peor que sólo un dedo.
¿Se podrá enamorar de nuevo? Mentalmente no está preparado, no estará emocionalmente estable en un tiempo, oh dioses, no quiere que Annabeth siga, ojalá pueda regresar o detener el tiempo, arreglar todos esos pequeños detalles que de pronto se convirtieron en una masa grande de problemas, en una piedra en el zapato. Pero al mismo tiempo no quiere que Annabeth hable con rodeos, tal vez si deja estallar la bomba de una vez, pueda ahorrarse un montón de sentimentalismos, de lágrimas que no quiere que la hija de Atenea vea.
Sus miradas se encuentran y Annabeth surca una sonrisa triste.
-Percy, nuestra relación es muy frágil en estos momentos y...- Percy dejo de escuchar en ese momento, su cabeza divagaba.
Sabía que ella estaba suavizando su ruptura, pero es una ruptura al fin y al cabo. Cuando escucha el "creo que debemos terminar" el agua de su fuente chorrea con impaciencia, y sabe que está peligrosamente cerca de romperse en tantos pedazos que se cansaría de contarlos.
-Lo siento...- Annabeth baja la mirada y sus lágrimas comienzan a caer lentamente. Percy se pregunta si ella es la que debe estar llorando en estos momentos, después de todo es ella quien quiere su ruptura, ¿no debería ser al revés? Al parecer no lo es en absoluto.
Percy no trata de decir algo, simplemente deja que Annabeth llore hasta que se va, sin decir nada a Percy. Su puerta se cierra lentamente y le entran ganas de ir tras ella, de tratar de convencerla de que aún pueden estar juntos, porque todavía hay una solución para ellos, para su relación, sin embargo, las piernas no se le mueven aunque se los ordene, en su lugar se queda tendido en la oscuridad de su cabina. Que nunca ha lucido tan vacía y oscura hasta ahora. La lámpara deja de funcionar debido al brote de agua que escurre y la funde.
-¿Estás seguro de que estás bien por tu cuenta?- Hazel le pregunta por décima, Nico rueda los ojos, asintiendo de nuevo.
Hazel sostiene sus maletas con nervios afectuosos, sus ojos se ven cristalinos cada vez que mira a su hermano.
-Vamos, Hazel, no es como si nos estuviéramos despidiendo para siempre- Nico trata de tranquilizarla poniendo una mano en su hombro, y sonriendo un poco.
-Somos semidioses, Nico, cualquier despedida podría ser la última,- Ella reprocha. -Además, no sé si dejarte en este lugar donde nadie te conoce-
-Eso no es cierto, Jason y Quirón saben- Hazel pone una cara de desconfianza pero no dice más, sabe que Nico no le dirá que se quede de todos modos, siempre prefiere estar solo, actuar por su cuenta sin contar con el apoyo ajeno. Nadie puede negar que un hijo de Hades.
-De acuerdo- Su hermanastra finge que no le importa, pero como todos sabemos ella es muuuy mala para eso... Nico casi ríe por el intento inútil.
-Despreocúpate, yo no puedo huir a los reinos de nuestro padre de todos modos- Él se encoje de hombros como si no tuviera relevancia lo que acaba de decir. Es mala idea decir lo que piensa después de todo.
Hazel frunce en entrecejo con ganas, casi desgañotándose la cara. Quien podría alguna vez imaginar que el bonito rostro que alguna vez amó Frank podría hacer ese tipo de gestos tan espantosos que dan miedo de cierta forma.
-Voy a estar en contacto contigo por IM, así que asegúrate de responderme las llamadas- Nico asiente, parece que está hablando con su madre. Por lo que le recuerda a aquellas veces que su madre era tan precavida con él y su hermana.
-De acuerdo, entiendo- Los brazos de Hazel empezaron a estremecerse y de un momento a otro las maletas cayeron con un ruido sordo en el suelo. Hazel se apresura a envolver al mestizo en un gran y apretado abrazo, soltando una que otra joya. Nico se apoya en el gesto y lo devuelve sin dudar.
Hazel se separa y agarra sus maletas y sale de la cabina, no sin antes decir "adiós".
-Hombre, ¿qué haces por aquí?- Le dice Leo sonriendo a Nico.
Nico se pasea de un lado a otro en la cabina de Hefesto.
-Bueno, necesito distraerme un poco y mi cabina está... umm, sólo digamos que no es un buen sitio en este momento- Nico presiente que Percy le irá a buscar en cualquier momento y no está listo para enfrentarlo, no del todo. Estúpido Percy y su naturaleza heroica.
-Entiendo, ¿quieres que llame a Jason?- Pide amablemente mientras trabaja en un artilugio nuevo y parece concentrado en no cagarla.
-No es necesario- Dice Nico mirando lo que hace Leo con sus herramientas, que por cierto es fascinante ver como su cinturón saca las herramientas que el muchacho necesita de la nada.
-Bueno aunque no sea necesario, creo que tendrás que ver a Jason de todos modos, jajaja, supongo que viene para la comida o creo que mencionó algo así- Leo debió estar muy ocupado como para no prestar atención a lo que su novio dijo. Leo puede ser novio de Jason pero sigue siendo un amante de la construcción. Nico rueda los ojos.
-¿Van a comer aquí?- Leo asiente rápidamente.
-Es que necesito terminar esto, y le dije a Jason que iba estar ocupado y se ofreció a traerme alimentos- Hay un rechinido espantoso. Leo respira con frustración y agarra sus pinzas con rudeza.
Nico suspira y se acomoda en la cama de Leo. Trata de concentrarse en los sonidos de las herramientas, por ahora quiere pensar el menor tiempo posible.
-No eres muy hablador- Leo suelta una risita. Se rueda un par de veces en su silla articulada. Recuerda sus charlas con el hijo de Hefesto.
-Eso puedo ver...- Nico frunce el seño.
-¿Qué clase de poderes tienes, Nico?- Leo alza la mirada al techo como si tratara de adivinar las cualidades del hijo de Hades.
-Cosas como... controlar muertos, convocarlos, sombra viaje...- Los ojos de Leo se ensanchan con emoción.
-Así que ¿qué se siente viajar por medio de sombras?- Nico levanta una ceja, en verdad nadie lo recuerda.
-Como flotar en la oscuridad... creo- Leo suelta unas carcajadas sonoras.
-No suena muy divertido-
Nico iba a responder que no se supone que deba ser divertido, pero en ese momento de abre la puerta.
-¡Jason!- Leo se abalanza contra el hijo de Zeus y le roba un beso.
-Leo... ¿Nico?- El hijo de Hades se remueve nervioso.
-Hey- Le dice.
-Traje comida ¿cómo vas con lo que sea que es eso?- Jason pone los platos en la mesa de noche y se sienta a un lado de Nico.
-Bien, bien- Dice apresuradamente, agarrando un plato que tiene carne y algunas frutas.
-Al menos podrías decir gracias- Jason bromea y roba una cereza del plato de su novio, Leo no parece notarlo ya que se concentra más en la carne de su plato.
-Nico, ¿no vas a ir a comer?- Nico mira abajo como buscando una explicación.
-Sí- Decide dejarlos solos. Se encoje de hombros y se levanta de la cama. No se da cuenta de que estaba descalzo hasta que siente el frío recorrer sus pies desnudos, ni siquiera se molestó en ponerse sus tenis o algunas botas al salir de su cabina. Percy definitivamente le estaba afectado.
-No lo decía como para correrte- Señala Jason cuando lo ve acercarse a la puerta. -Además estas descalzo y está empezando a sentirse el invierno-
-Nico no te vez muy animado por irte, deberías quedarte a comer con nosotros, porque parece que no extrañarías en menos de tres metros, Jason sonríe y Nico rueda los ojos un poco divertido porque Leo es un completo bromista.
-De hecho estoy ahora mismo a tres metros de ustedes- Nico camina nuevamente a la cama de Leo y se sienta junto a Jason.
-¿Eso significa que nos extrañaste?- Leo lanza una mirada tonta y le ofrece una mandarina.
-Precisamente, fue como un infierno sin ustedes dos- Contesta con sarcasmo. Con calma quita la cascara de su fruta y come los gajos de forma lenta.
Percy se despierta con un dolor en es estómago, recuerda que no ha comido lo cual no importa mucho porque no tiene ganas de salir para conseguir algo de comida. Probablemente todo el campamento este hablando de su ruptura ahora mismo. No va a disfrutar comentarios estúpidos sobre su vida amorosa y sobre todo privada, pero si Travis o Connor se enteran va a ser toda una locura siquiera ir a la fogata. Los Stoll saben como difundir noticias como si fueran peste.
En estos momentos sería grandioso ver a su madre, platicar, comer su comida azul... Sin embargo no hay forma posible en la que Quirón le permita visitar a su madre y más cuando se asoman las festividades navideñas, muchos de los campistas podrán ir a visitar a sus familias mientras que otros como Percy se quedan a vigilar el orden en el Half-blood. Para cualquier emergencia o lo que sea.
No hay más de ellos, Leo se va, probablemente Jason vuelva al campamento Júpiter para cumplir el mismo rol que él en el Half-blood, Annabeth... también se va supone, incluso los Stoll se toman su tiempo. Nico, Nico, en realidad no sabe nada sobre la familia de Nico, o si tiene un lugar a donde ir, algunos campistas no salen en las festividades del campamento porque su familia está muerta o son huérfanos. A lo mejor Nico va al mundo terrenal a ayudar a su padre o realmente tiene un hogar al cual regresar. Es patético que allá dicho algo tan estúpido sin ni siquiera conocer si tiene una familia. Nico es un misterio y tal vez eso es lo que hace que Percy quiera pasar mucho tiempo con él, descubriendo lo que le gusta, lo que no le gusta, qué clase de poderes tiene, a qué le teme, si tiene novia o quién sabe, igual y tiene ¿un novio?, vaya ni sabe si es heterosexual, bisexual o gay.
Le gustaría aprender todo eso, o por lo menos saber su fecha de cumpleaños.
Lo poco que sabe de él no le es suficiente para nada, no le satisface. Sabe, claro, que puede hacer sombra viajes, porque lo escuchó de una conversación de Jason con una hija de Hécate que parecía estar entusiasmada por la llegada de Nico, no va a admitir que se sintió mal humorado después de escuchar la voz emocionada de la muchacha al oír más información sobre su primo, sí, su primo.
Una idea brilla en su cabeza y se apresura a levantarse y ponerse algo de ropa abrigadora y unos tenis. Sale como rayo de su cabina esperando no ser visto por muchos campistas.
Se dirige a la cabina trece y toca como un desquiciado, pero nadie contesta, no hay ruido. Percy sigue y sigue tocando y nada pasa, ¿tal vez está en el comedor? Pero aún si así fuera no está listo para enfrentarse a una multitud de campistas hambrientos de razones por las cuales Annabeth lo dejó. No, definitivamente no busca nada de eso.
Prefiere quedarse afuera de la cabina de Nico y esperar por una señal de él. Se establece junto a su puerta y cierra los ojos hasta que siente que alguien le toca el hombro.
-Percy- Le dice una voz y él se despereza y mira a quien ha estado esperando.
-Nico- Percy sonríe suavemente, enviando escalofríos a la espina dorsal de su primo. -Te estaba esperando- Se levanta.
-Eso puedo ver- Nico rueda los ojos y hace a un lado a Percy para poder entrar a su cabina. Nico deja abierta la puerta después de que entra y Percy lo toma como una invitación. -Pudiste simplemente haber entrado, estaba abierta la puerta, pensé que habías muerto congelado- Nico comenta con sarcasmo y Percy no puede estar más feliz de volver a escuchar sus comentarios burlescos.
-Sí, bueno...- Percy cierra la puerta porque el frío entra y apenas vislumbra a Nico por los oscuro que está el interior.
-¿Qué quieres, Perseo?- Nico pregunta sin rodeos. Percy empieza a aprender que a Nico no le gustan las vacilaciones, por lo menos ahora sabe algo que le desagrada... o es que se deba a que es él es que está hablando. Percy quiere odiar el hecho de que Nico le dijo su nombre de pila, pero es lo contrario, la forma en la que Nico pronuncia su nombre con voz rasposa se siente bien, completamente diferente a cuando otras personas lo usan en él, que es cuando se siente seco.
-Necesito un favor,- Nico enarca una ceja pero eso Percy no lo capta. -Puedes hacer sombra viaje ¿cierto?- No espera una respuesta -¿Podrías llevarme a ver a mi madre?- Nico va hablar, posiblemente para negarse. -Annabeth y yo rompimos y necesito alejarme de aquí un tiempo y...- Percy lo mira suplicante, Nico finge que no se da cuenta por tan oscuro que está, pero si algo hace bien Nico es ver en la penumbra.
-Oh, lo siento- Él agacha su cabeza, con vergüenza, por sentir una punzada de felicidad.
-En verd_-
-Bien, yo te llevaré con ella-
El título se debe a que para escribir este capítulo me inspiré con la canción Polish Girl de la banda: Neon Indian.
Así que el título no tiene relación con el contenido del capítulo.
Dioses, me tardé un montón, pido disculpas por eso, pero aquí hay muevo capítulo, perdón si es lento todo esto y sí los llego a aburrir, pero como desde un principio advertí esto no iba a avanzar rápidamente, me gusta hacer florecer el amor entre Nico y Percy mucho, para que no sea incomodo al momento de bueno… admitir que se aman… sobre todo a Percy que yo sé que debo poner prioridad a que tenga más eventos junto a Nico para darse cuenta de que le gusta.
Daniel, usted me ayuda bastante con sus comentarios, jaja y de verdad siento que no es puesto mucho a Jason así que voy a tratar de ponerlo más, aunque quería concentrarme en Hazel porque sé que se tenía que ir en cualquier momento.
Sin embargo, el proceso lento en la historia no lo puedo cambiar ya que es parte de la trama…
Gracias a todos por sus comentarios, los atesoro.
Gracias por leer(?
Oh, sí, sus comentarios ayudan a la hora de escribir.
