Diclaimer: Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, pero la trama es mía.
Alice POV
Nunca había ido a una discoteca. Ni a un bar. Ni nada por el estilo ¿De acuerdo?
Obviamente Bella tampoco.
Pero ahí estábamos. Sin armas. En un lugar completamente desconocido, rodeadas de personas que no me inspiraban para nada confianza.
– La próxima vez, yo elegiré el lugar – dije cohibida por el ambiente.
Jasper rió.
– De acuerdo – me dijo antes de darme un beso en la mejilla.
En ese punto, no podía ver a Bella.
Jasper me llevó a una zona un poco más tranquila, donde le pagó a un hombre muy grande, que se hizo a un lado al ver el fajo de billetes, dejándonos pasar.
Había una fila de mesas pequeñas, cada una rodeada por un semicírculo de asientos acolchados.
Al frente, había una pequeña tarima con un tubo.
– Dios Santo – susurré al imaginarme que veían aquí.
Jasper rió y negó con la cabeza.
Prácticamente me remolcaba, haciendo que caminara. Yo estaa realmente intimidada.
Ese lugar se encontraba prácticamente solo. Aún se podía escuchar la música del otro lado, pero sin tanta intensidad.
Respiré aliviada cuando vi a Edward y a Bella entrar al lugar. Bella me vio relajándose un poco, también.
Nos sentamos en una de las mesas.
Nosotras en el medio, los chicos en los extremos.
Miré a Bella nerviosa.
– Chicas, en serio… Relájense – dijo Edward serio – No permitiremos que les hagan daño.
Miré a Jasper y él me dedicó una sonrisa, confirmando lo que decía su compañero.
– Es sólo que… Aquí no tenemos que escondernos – Dijo Edward un poco apenado.
– Oh… – dije. Todos alrededor eran delincuentes.
Hubo un silencio incómodo por un momento.
– ¿Quieres ir a otro lugar? Te entendería si… – escuché a Edward decir con una mueca en la cara.
– No, estamos bien, ¿Verdad Alice? – Me preguntó Bella.
O Bella en serio estaba bien, o había aprendido a mentir.
Cualquiera de los dos, me parecía una opción bastante improbable.
La seguridad de mi amiga me hizo sentir un poco mejor.
Las palabras de Edward y la sonrisa de Jasper también lo hacían…
– ¿Bailas? – me preguntó Jasper.
– En realidad, no he venido nunca a una de estas – admití divertida. Pero si había ido a fiestas, claro.
– Oh… – Fue toda su respuesta.
– Pero sé que si me enseñas aprenderé bien – Le sonreí.
Y poco después, ya estábamos saliendo de nuevo del reservado lugar, camino a la pista de baile.
Rosalie POV
Estaba totalmente perdida.
Había memorizado el camino, pero estaba en un punto que dudaba que mucha gente conociera.
Pero lo dude al momento de encontrar tantos carros alrededor de un local muy lujoso pero a la vez tan… Indecente.
Obviamente era como el punto de encuentro favorito de delincuentes.
Bufé.
No podía creer que estuviera aquí por seguir a esas dos.
Escuché una moto entrar al estacionamiento del campo que se encontraba rodeado de árboles, y cuya única entrada, por lo visto, era ese túnel.
De la moto, bajó un cuerpo musculoso aún con el casco puesto.
No tenía tiempo que perder, así que no me detuve a fijarme de nuevo en el cuerpo, y mucho menos en conocer el rostro.
No quería tener nada que ver con alguien que frecuentara por aquí. Y no podía creer como mis amigas si lo habían hecho.
Entré sin problemas, ignorando a los dos hombres en la puerta. Obviamente, no vieron motivo alguno para impedirle a una rubia la entrada a… Esto.
Me costó un poco encontrar a una de las chicas. Pero pude ver a Alice bailando en medio de la pista.
Y a su lado estaba… ¡Oh, por Dios!
Jasper, el rubio de los Cullen.
Tenía que avisar a mi amiga de que a su lado estaba nada más y nada menos…
Pero sin mi intervención, vi como mi amiga volteaba. Me relajé por un momento y comencé a caminar hacia ella, pero me detuve en seco cuando vi como Alice le sonreía a aquel chico.
En vez de agarrarlo y detenerlo ella… Le sonreía.
Jadeé.
No podía ser.
Rápidamente, comencé a buscar a Bella con la mirada. Me sentía mareada.
Tanta gente bailando a mi alrededor; tan acoplada. Chicos hablándome de cosas a las que no prestaba ni la más mínima atención.
– Bella… – dije al momento de decidir que necesitaba aire fresco.
Salí por una puerta que daba a un patio donde varios grupos de chicos reían y fuman.
¿Dónde me metí ahora?... ¿Dónde me metieron ahora?
Estaba dispuesta a entrar de nuevo en busca de Bella cuando escuché su risa, que me consternó y alivió al mismo tiempo.
Ella estaba cerca.
Pero… ¿Estaba riendo?
¿De verdad reía en un lugar como este?
La busqué con la mirada.
Hasta ahora, no me había dado cuenta de que arriba, cerca de donde me encontraba, había un pequeño balcón.
Donde se encontraba mi compañera… Con Edward Cullen.
– ¡Maldita sea! – Dije por lo bajo.
¿Qué le pasaba a esas dos?
Sin pensarlo, decidí llamar refuerzos.
Pronto diría que mis amigas solo me ayudaban a distraerlos para dar tiempo a que llegara el resto.
Suspiré. De todas las espías que existían ¿Por qué me tenía que tocar este par como compañeras? Las amaba como amigas, pero no podía ignorar que eran muy tontas como espías.
Volví a la pista de baile.
Alice ya no estaba.
Me dirigí a un sitio callado para llamar a Aro.
Caminaba por un pasillo oscuro, que me llevó a un tipo de almacén.
Saqué mi teléfono.
Seleccioné el número.
Pero justo antes de que presionara el botón de Llamar, sentí una mano que me quitó rápidamente el teléfono.
Me volteé con sorpresa, queriendo tomar mi arma… Que ya no estaba.
– ¿Buscas algo? – Me preguntó sonriendo el mayor de los Cullen, que tenía mi arma y mi teléfono entre sus manos.
Quise quitárselos, pero me esquivó con rapidez.
– No lo creo – dijo acercándose a mi, al tiempo de que buscaba darle una patada en la entrepierna, pero me esquivó.
– No la necesito – dije soltando un puño que frenó con fuerza, pero sin lastimarme.
Rodilla. Codo. Patada…
Las fallé todas.
Vuelta y patada.
Fallé de nuevo.
Él me tomó con una fuerza increíble (también tomemos en cuenta el hecho de que yo ya me encontraba cansada), y pegó mi cuerpo contra una pared, sosteniéndome manos sin soltar mis cosas.
En cuanto intenté darle otra patada, pegó su cuerpo entero al mío, inmovilizándome con su fuerza.
Mis muñecas comenzaban a doler por su agarre.
– ¿Qué pasa muñeca? – Dijo mientras rozaba mi cuello con su nariz.
No respondí.
– No puedes negar que te gusta; me di cuenta de que me miraba ¿Recuerdas? En el túnel…
No me había dado cuenta de que la chaqueta de cuero que traía puesta era precisamente la misma del motorizado del túnel.
No puede ser pensé.
No creo que existiera alguien peor que él.
Pero estando tan cerca…
– Tienes buen cuerpo, Cullen – gruñí – ¿Feliz?
Sonrió complacido.
– TÚ deberías estar feliz, estando tan cerca de mí.
Sentí el impulso de escupirle la cara.
– Debo admitir que tu tampoco estas mal, Rosalie…
Dijo mi nombre en un tono tan pasional, que tuve que cerrar los ojos para concentrarme.
Me estaba comenzando a desesperar.
– Suéltame – Dije, exasperada.
– Como digas – dijo al momento de soltarme las manos, pero no se alejó ni un centímetro de mi cuerpo. En vez de eso, me besó.
Edward POV
– Me refería a que si quieres ir a un lugar un poco mas callado…– dije a Bella en cuanto Jasper y Alice se fueron – Hay un balcón por allá, si quieres…
– Ah… – Dijo apenada, al tiempo que un adorable sonrojo aparecía en sus mejillas – Bueno… – dudó – ¿Por qué no?
Sonreí.
Caminamos en silencio hasta llegar a una puerta que abrí para ella.
– Es raro… – Confesé, mientras me recostaba del barandal – Sentirme tan… Nervioso y ansioso cuando no estas.
Mi vista estaba fija en el horizonte.
Hubo silencio entre nosotros.
– Tranquilo… Yo también me pongo un poco ansiosa – me dijo tímidamente.
– Me alegra saber que no soy el único – le sonreí.
Rió.
– No lo eres.
Me dirigió una mirada que hizo que desviara el curso de la mía.
Esos ojos… Tanta inocencia en ellos.
En ese momento, me odié por haberla llevado ahí; por involucrarla conmigo.
– Bella… No se si esto debería continuar.
Me miró dolida y confundida.
– Entiendo si no soy lo que esperabas – dijo con una mueca – pero no salgo con ladrones profesionales todos los días.
Intenté sonreír. Pero solo apareció una mueca.
– Menos mal que no… – susurré.
Cuando la miré, pude ver sus ojos tímidos sobre mí.
Y me odié de nuevo.
– ¿Nunca piensas en las consecuencias? – pregunté con amargura.
Asintió con la cabeza. Con una indiferencia que hasta me asustó.
– Sea lo que sea, creo que vale la pena.
– No sabes lo que dices – susurré.
– Eres muy raro – me dijo despreocupada – me traes a un lugar tan extraño para decirme que no podemos seguir con esto…
Ambos reímos.
– Estas aquí – le dije acercándome a ella – porque aunque no deberíamos estar aquí, las ganas de estar contigo me matan cada minuto que estamos separados.
Tu y yo somos de mundos distintos, Bella.
– Sabia que eras un extraterrestre – bromeó.
Reímos de nuevo.
Negué con la cabeza.
– TÚ eres muy rara.
– Lo sé – sonrió – pero eso no importa. Así te gusto…
– ¿Como esas tan segura de que me gustas?
Su sonrisa desapareció poco a poco.
– ¿Ah, no?
– No. Te traje aquí para matarte de una vez por todas. Estando tan cerca, podía sentir como su corazón se aceleraba. – En realidad, todo era parte de un plan.
Emmett POV
Ya no quería reprimir más estas ganas de besar sus labios.
Solté sus manos, y rápidamente, mis labios atraparon los suyos. Lentamente…
Debo decir que me sorprendió bastante que se dejara llevar y me siguiera el beso.
Intenté reprimir una sonrisa por su reacción, completamente diferente a lo que esperaba.
Pero ella notó la expresión en mi boca, sintiendo la sonrisa contra sus labios.
Así que se puso rígida de nuevo, y me mordió.
No fue una mordida sexy. De hecho, el sabor a sangre se hizo presente.
Pero su cuerpo no se movió.
– Vete a casa – dije serio – Yo me llevaré esto – dije mostrándole sus cosas, las que, obviamente, intentó alcanzar.
– Hazme caso ¿De acuerdo?
Y dicho esto… Salí de ahí para buscar a mis compañeros.
Edward POV
Sus ojos, abiertos como platos, expresaron miedo. Miedo sincero.
Y en ese momento, rompí a reír.
Ella respiró, sin entender muy bien que pasaba.
– No era en serio – le dije entre risas.
Ella intentó sonreír, pero entendí que aún se encontraba un poco aturdida.
Aún sonriendo, puse una mano en su mejilla…
– No te haría daño – dije viéndola a los ojos.
Sentía como se acercaba, y yo estaba a punto de acabar de una vez por todas la distancia entre nuestros labios cuando la puerta se abrió de repente.
Era… ¿Emmett?
– ¿Qué haces…?
– No hay tiempo – Me interrumpió – Las siguieron – Me dijo señalando a Bella, que se puso rígida, al igual que yo – La rubia está aquí… Iba a llamar a los otros.
– ¿Rosalie? – preguntó Bella, ahora llena de pánico.
– ¡Bella! – Alice entró al balcón; se encontraba un poco más activa de lo que ya era normalmente – Rosalie… Está aquí. La vi, nos siguió.
– Debemos irnos – dije tomando la mano de Bella.
Sacamos a las chicas sin ningún problema.
Cuando llegamos al estacionamiento, el auto de Rosalie ya no estaba.
Alice y Bella estaban asustadas. Temblaban, y no hablaban para nada.
Emmett llamó a James para que fuera por las chicas en el mismo lugar en que las dejó unas horas antes. No podíamos arriesgarnos a llevarlas hasta una residencia llena de espías. No por nosotros, que ya habíamos entrado una vez sin problemas, si no para evitarle problemas a ellas.
– Lo siento – fue lo único que le dije a Bella cuando me despedí.
Ella me dedicó una mirada que daba a entender que me perdonaba. Pero aún así, no dijo nada.
Emmett se fue a la casa directamente.
– Nos espera una grande – dijo Jasper son fastidio antes de ponerse el casco.
Estaba de acuerdo.
Mi hermano seguramente estaba muy molesto.
Holaa! Bueno, primero que nada... Quiero darle las gracias a las personas que me siguen a mi y a la historia, igual a las que la pusieron como fav ¡Y especialmente a los reviews! Aquí esta otro cap. Espeero que les haya gustado. En serio.
En fin, sigan leyendo y escribiendo. Que tengan por seguro que me pasaré por sus historias también y les haré llegar mis opiniones.
De nuevo, gracias.
Actualizaré pronto si comentan, lo prometo *Cara sonrojada*
Un beso, Emi.
