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Sakura sabía que debía marcharse. No era bienvenida, pero no pudo encontrar el deseo de irse. El hombre que amaba estaba en pie a pocos pasos de distancia y lo único que quería era lanzar sus brazos alrededor de él. Era todo con lo que había fantaseado, si pudiera volver atrás en el tiempo antes de su supuesta muerte. Esto la había mantenido fuerte cuando se sentía débil, valiente cuando había estado aterrorizada, y entera cuando sabía que por dentro su cordura parecía estar fracturada en un millón de pedazos. Obtener venganza por su derrota había sido su motivación para vivir y seguir luchando.
"Yo maté."
Él no pareció creerla. Su expresión era medio una mueca, medio un ceño fruncido.
"Así es como me escapé. Era la Doctora que me mantuvo encerrada. Me estaba sacando del manicomio hacia los bosques para matarme después de que Kizashi murió. No podía pagarle más para mantenerme prisionera, por lo que tenía que deshacerse de mí. La acuchillé en el pecho. Puede que hayas matado para ahorrar sufrimiento, pero yo lo hice por venganza."
"¿Tú mataste?"
Hizo una pausa, dándole tiempo para absorber la información.
"También sabía que las posibilidades de verme siendo capturada antes de que pudiera encontrar Homeland eran más altas si ella vivía. Habría tenido celadores cazándome. No voy a mentir, sin embargo. Me sentí bien matándola. La odiaba. Fue sobre todo rabia. Podría haberla encerrado en el maletero del coche o atarla después de la primera vez que la herí, pero se merecía morir. No me siento culpable."
Todavía no parecía convencido, pero no dijo nada más, solo la estudió, su mirada vagando arriba y abajo de su cuerpo. Miró hacia abajo, tratando de ver lo que él veía. Había perdido mucho peso.
"Me mantuvieron fuertemente medicada la mayoría del tiempo. Dormí durante mucho tiempo, dentro y fuera de eso. Es difícil comer cuando ni siquiera se puede caminar. Acostumbraban a darme inyecciones, pero luego cambiaron a pastillas porque mis venas ya no aceptaban las agujas. Traté de ocultar las píldoras en un primer momento, sin saber que eso me haría enfermar."
"¿Estás enferma?"
Él no parecía feliz por la noticia.
"Mi cuerpo se convirtió en adicto a las drogas que habían estado forzando dentro de mí. No entendía por qué estaba sudando, vomitando y temblando. Me sentí fatal. Esa es la forma en que notaron que no estaba tomándomelas. Abstinencia, dijeron. Aprendí a tomar una de las pastillas, y luego omitir la siguiente hasta que pude ocultar el malestar. Traté de escapar un par de veces después de que mi mente se aclaró un poco, pero siempre era atrapada. No pude conseguir ir más allá de los muros. Me ponían de nuevo en las inyecciones, y necesitaba perder más tiempo hasta que volvían a cambiarlas de nuevo por las pastillas. Entonces tenía que empezar todo de nuevo para desengancharme por mí misma."
"¿Viste a la Doctora Ino?"
"Sí." le sonrió. "No considera que haya daños en mis órganos internos. Me hicieron pruebas. Estoy segura de que estoy bien, pero ella quiere esperar por más resultados. Está preocupada porque no sabe cuáles son los medicamentos que me dieron, y está tratando de determinar lo que esos medicamentos hicieron conmigo ya que estuve con ellos durante tanto tiempo."
Dio un paso más cerca.
"¿Te alimentaron en el Centro Médico?"
"Sí."
"¿Todavía tienes hambre?" Él miró a su cocina. "Tengo comida aquí. Podría hacerte algo. Aprendí a cocinar."
Eso era notable.
"¿Lo hiciste?"
Él asintió con la cabeza, pareciendo reflexionar sobre algo.
"¿Fuiste encerrada todo este tiempo?"
"Sí. Era una habitación aproximadamente una cuarta parte de este tamaño. Solo una cama y una pequeña ventana con barrotes. El cristal ni siquiera abría." Ella miró a su sofá. "¿Puedo sentarme?"
"Claro."
Eso era bueno porque estaba emocional y físicamente agotada, pero no podía admitir eso ante él. No quería recordarle lo mucho más débil que era comparada con él en ese momento. Ya era bastante malo ser humana. Se sentó y lo miró. Los mejorados genéticamente, siempre respetaban la fuerza.
"Había un pequeño cuarto de baño con una ducha, un lavabo y un inodoro. No me dejaban salir de esa habitación, a menos que la Doctora que me mantenía allí quisiera verme en su despacho. Creo que Tsunade temía que yo hablara con la gente si me permitía tener acceso a otros pacientes y al personal. Cualquier persona que empezó a hacer preguntas sobre mí fue reasignado a otro lugar."
"¿Estuviste sola?"
Parte de la tensión se alivió de su cuerpo.
"Solo veía gente cuando entraban para darme de comer o darme drogas. Estaba la hembra de limpieza. Debía fregar el suelo una vez a la semana y cambiar la ropa de cama cada dos días. Le dijeron que no hablara conmigo, sin embargo, y solo la enviaban dentro después de que me habían drogado. Yo aparentaba estar dormida, o la tenían cambiando mi ropa de cama mientras me duchaba. Uno de los celadores me custodiaba desde la puerta del baño para asegurarse de que no podía hablar con ella mientras estaba con eso."
"¿Miraban cuando te duchabas?"
Ella asintió.
"Sí. Desearía poder haberme deslizado por el desagüe para escapar, pero ellos actuaron como si eso realmente fuera posible."
Ese músculo de su mandíbula se apretó.
"¿Guardias masculinos?"
"Sí."
Él gruñó.
"¿Abusaron de ti?"
Sabía lo que él realmente quería saber.
"No fui montada a la fuerza."
"¿Les permitiste que...?" Él selló sus labios.
"¿Si voluntariamente he permitido que alguien me montase? No. Yo solo he estado..."
Era su turno para quedarse en silencio, luchando por encontrar las palabras adecuadas. La situación no había sido forzada ya que ella había accedido a compartir sexo con el felino, pero tampoco había querido hacerlo.
"Solo esa única vez en Mercile."
Se sentó en una silla que estaba lejos de ella.
"Eso es bueno."
"Sí."
Sabía lo que quería decir. Su infierno no había implicado el abuso sexual. Solo el silencio, el sueño y la lucha contra la drogadicción. Le miró con nostalgia, donde se extendía en esa silla. Quería ir allí, acurrucarse en su regazo y sostenerle cerca. Algunos de sus mejores recuerdos eran de estar en sus brazos. No iba a darle la bienvenida.
Sasuke se dio cuenta de la forma en que ella lo miró.
"No debemos hablar de esto si te hace sentir triste."
"¿Quién me ha reemplazado?"
Su cuerpo se sacudió en posición vertical y sus ojos se estrecharon.
"¿Qué?"
"¿Quién es tu hembra ahora? ¿Es amable? ¿Ella te hace reír?"
"No es así."
"¿Cómo es?"
Él apartó la mirada de ella, echando un vistazo a todo lo demás. No contestó. Le dolía el corazón. No negó que él había montado una hembra, y ella sabía que lo había hecho desde antes, desde su silencio de entonces. Esto acababa de confirmarlo todo de nuevo. Finalmente se encontró con su mirada.
"Debes dejar que Tenten te lleve a la Residencia de Mujeres. Es probable que tengas sueño."
"He dormido lo suficiente. Trato de mantenerme despierta tanto como sea posible. No quiero perderme nada."
Se imaginó que podría entenderla. Se puso de pie.
"Tengo que hacer las maletas. Me voy para Reserva."
No sabía adónde se dirigía, pero estaba lejos de ella.
"Por favor, no lo hagas."
Quería rogarle que se quedara con ella. Solo necesitaba mirarle, para asegurarse a sí misma que era real y no un producto de su imaginación.
"Tengo que irme." Él dio un paso atrás. "No esperaba esto, y estoy teniendo un momento difícil pensando."
Su voz se elevó.
"¿Tenten?"
La puerta se abrió y la mujer entró.
"¿Sí?"
"Por favor, llévala a la Residencia de Mujeres y asegúrate de que come y duerme."
Tenten la miró, y luego se acercó a él. Ella invadió su espacio personal, poniendo una mano sobre su hombro, y tiró de él hacia abajo lo suficiente para poner su cara cerca de la suya. Las palabras que le susurró al oído eran demasiado suaves para escucharlas, pero todo lo que Sakura notó fue que él permitió que la hembra lo tocara. Esto la desgarró. No eran celos, sino el dolor por su rechazo a permitirle que ella hiciera lo mismo.
Cualquier cosa que fuera lo que Tenten dijo lo enfureció. Él giró cuerpo, presionando más cerca de la hembra, y le susurró al oído. Ella captó lo que dijo.
"Tú no me puedes mantener aquí."
Estaban casi abrazados mientras Tenten susurró algo a cambio. El tono estaba allí, pero las palabras se perdieron. Él gruñó en respuesta. Tenten susurró de nuevo. Él se apartó y salió a otra habitación. La puerta se cerró de golpe. Tenten suspiró y se acercó.
"Terco, macho estúpido." Se sentó en la mesa de café. "Él está asustado y tratando de escapar. Esa ducha que acaba de encender no va a enfriar su temperamento, de cualquier modo."
"Él no me va a perdonar."
"¿Por qué?" Tenten extendió la mano y le acarició la pierna. "Comprendo algo de lo sucedió. Tuviste que dejar que un felino te montara para salvar la vida de Sasuke cuando estabas en Mercile. Él se volvió loco cuando se dio cuenta de que otro macho había reclamado lo que era suyo, y de alguna manera te hizo daño." Miró hacia su cabeza.
"Él no tenía intención de hacerlo. La cadena se rompió de la pared, ya que había varios metros de ella unidos a su brazo, y saltó rápidamente, golpeando el costado de mi cabeza mientras luchaba por liberarse. Simplemente dividió la piel y me causó una conmoción cerebral. Curé bien, solo con una cicatriz. Mi cabello lo cubre."
"Es un buen macho. Se siente bastante culpable de todo." Ella creía eso.
"Lo sé."
"¿Él te asusta?"
Ella negó con la cabeza.
"Solo estoy aterrorizada de que nunca me vaya a perdonar. Él sigue siendo todo para mí."
"Puedo ver eso. Solo le dije que sería mejor si permanecía aquí en Homeland para cuidar de ti. Él es el macho que se crió contigo. Eres muy frágil en este momento, Sakura. Los años de los medicamentos que te obligaron a tomar y la falta de comidas regulares te han dejado con peso insuficiente y débil."
No podía negar esos hechos. Su cuerpo no estaba en la mejor forma, pero su mente era sólida.
"Soy fuerte por dentro. Comeré un montón, justo como dijo la Doctora Ino."
El teléfono de Tenten sonó y lo sacó fuera, aceptando la llamada.
"Espera."
Lo apretó contra su oreja.
"¿Qué?"
Silencio.
"Saca tu culo fuera de esto. Tengo esto controlado. Mi hembra, mi decisión. "
Ella colgó y sonrió.
"Todo el mundo está preocupado."
"Yo nunca haría nada que dañara a 927." Hizo una pausa. "Sasuke."
"Está demasiado ocupado haciéndose daño a sí mismo en este momento por ser un tonto imbécil." Tenten lanzó una mirada molesta hacia la puerta cerrada, y luego sonrió a Sakura. "La mayoría de los machos te habrían arrancado para arriba y abrazado, si recibieran una hembra que pensaban que habían perdido. Probablemente en este momento yo estaría tratando de acabar con las imágenes mentales de cosas que no quiero ver, porque se habría arrancado la ropa para reclamarte, sin darse cuenta de quien estaba en la habitación."
Ella deseaba que él hubiera reaccionado de esa manera.
"Nunca he compartido sexo con él." Dijo Tenten, sorprendiéndola con esa declaración. "Solo para que lo sepas. Pensé en ello cuando él y yo nos conocimos, justo después de que fue liberado, pero simplemente no sucedió. Me alegro de eso ahora. Eso sería extraño entre nosotras."
Sakura no estaba segura de cómo responder. Los rasgos de Tenten se suavizaron.
"Lo siento. He estado alrededor de muchos humanos. Te ves como una, pero olvido que las apariencias engañan. Eres más Especies que otra cosa, ¿verdad?"
"Soy más como tú que como un humano. ¿Eso significa que soy Especies?"
"Sí. Así es. ¿Sabes lo que le diría a otra hembra Especies?"
"¿Qué?"
"Lucha por lo que quieres. Él es tu macho, ¿no? Uno obstinado y estúpido, pero el tuyo. Te sientes culpable por el felino en Mercile. Hicimos lo que teníamos que hacer, para sobrevivir. Es un hecho de la vida, y todavía estamos aquí porque somos fuertes. Deja de sentir como si le debieras sumisión y servilismo. Él debería besar tu culo y agradecerte por haberle salvado la vida. No olvides eso y recuérdaselo a él." Hizo una pausa. "Los hombres tienen su fuerza física como una ventaja, pero nosotras tenemos las habilidades astutas para igualarnos con ellos de otras maneras."
Sakura apreció el consejo.
"No puedo hacer que me escuche si no quiere estar cerca de mí."
"No se irá a Reserva."
"¿Qué es eso?"
"No importa, ya que no va. Recorté sus alas. Ningún piloto le va a llevar volando hasta allí." Le sonrió. "Sasuke no se va de Homeland."
"Él quiere que me lleves lejos."
"Yo no voy a recogerte y llevarte pataleando y gritando a la Residencia de Mujeres. Los machos tendrán sus culos pateados si lo intentan. ¿Sientes cómo que quieres irte?"
"No. Quiero estar cerca de él."
Tenten sonrió.
"Dale el infierno." Bajó la mirada hacia el cuerpo de Sakura. "Hay que ponerte en un peso suficiente, pero yo no le puedo ver sacándote a patadas de su cama. ¿Lo entiendes?"
"No."
Tenten hizo una mueca.
"Solo has compartido sexo una vez. Me había olvidado de eso. No quise escuchar a escondidas, pero la audición canina es buena. Vale, desnúdate. Él es un macho con fuertes sentimientos por ti. La naturaleza se encargará del resto."
"Ni siquiera me deja tocarlo."
Ella no se oponía a la idea. En realidad deseaba que la montara.
"Quédate desnuda y él será quien haga eso de tocar."
"Probablemente se marchará de nuevo."
"Quizás."
"Él tiene una hembra."
Eso la rompió, diciendo esas palabras.
"No, no la tiene." Tenten se inclinó y le tomó la mano. "Fuiste parte de un experimento de cría una vez por lo que podrías saber que las hembras Especies fueron montadas, pasándolas de macho a macho con la esperanza de que podríamos quedar embarazadas. A veces primero daban drogas a los machos. Les volvía violentos e incapaces de pensar. Nos preocupaba sobrevivir siendo montadas cuando estaban en ese estado, y alguna de nosotras resultó gravemente herida."
"Lo siento mucho."
Tenten apretó y soltó su mano.
"No fue culpa de ellos. Fueron los medicamentos que se vieron obligados a tomar. No recuerdan sus acciones cuando estaban en esa condición y eso es una buena cosa para todos nosotros. Algunas de nuestras hembras evitan aquellos con los que las hicieron criar mediante las drogas. Una hembra no informará a un macho que alguna vez le hizo daño porque podrían desgarrarles, de la forma en que tu Sasuke está sintiéndose porque te hizo daño con esa cadena, simplemente ellos estarían mucho peor. Ellos no nos golpearon. No queremos que sufran. Algunas de nuestras hembras comparten sexo con uno de esos hombres de su pasado para crear buenos recuerdos con la esperanza de cancelar los malos. Hemos tenido buenas y malas experiencias con ellos, y eso hace que sea difícil encontrar la confianza absoluta con un macho Especies. Sin embargo, lo estamos intentando. Lo hacemos mediante el intercambio de sexo con diferentes machos y no pasar demasiado tiempo cerca de uno. Hasta ahora, sin embargo, evitamos el apareamiento con nuestros machos. Lo sabría, si una de mis hembras tiene algo serio sobre un macho Especies. Sería imposible ocultarlo."
"Él podría tener sentimientos por una hembra."
"No hay ninguna hembra a la que haya estado viendo constantemente. No hay un vínculo." Tenten se levantó. "Acaba de salir de la ducha. He oído el agua apagarse. Él podría ser capaz de oírnos ahora." Le guiñó un ojo. "Dejaré a un oficial en el pasillo, ya que algunos Especies están preocupados por tu seguridad y su salud mental. Les dije que no te haría daño, y les aseguré que tú no eres una espía." Se echó a reír. "Pero bienvenida a la ONE. Somos un entrometido manojo bien intencionado." Bajó la voz. "Dale el infierno y no te rindas. Date prisa allí dentro, antes de que se vista. Acaba de abrir su armario."
Tenten se fue.
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