Notas de Autora:
Caigo en cuenta que jamás he hecho un disclaimer, así que ahí va:
Ninguno de los personajes de Saint Seiya me pertenece, así como ninguno de los libros que se mencionan en esta historia, ni la canción del capítulo 3 me pertenece tampoco.
Canción: Mon amour Mon Ami
Grupo: Therion
Advertencias (si, son varias)
1. Saga y Aioros un tanto OoC en este capítulo.
2. Shaka y Mu se convierten en los seres más empalagosos que leerán jamás, me disculpo de antemano por eso.
3. Mas rápido cae un hablador que un cojo, ante ustedes, se encuentra el primer Lemon que escribo en toda mi vida, debo advertir que quizá es bastante explicito, por lo cual voy a poner otra advertencia (***) por si se lo quieren saltar. Les pido en este aspecto sean gentiles conmigo ya que me siento bastante insegura (y apenada) de escribir semejante cosa, pero algo en mi interior me hizo escribirlo así que ahí está, si les gusta que bueno si no pues lloraré en un rincón jajaja
Bueno empecemos con este capítulo que, en teoría iba a ser el último, pero ya está demasiado extenso así que mi mala costumbre de partir todo en dos vuelve a hacerse presente...
…O…
La hermosa noche estrellada alumbraba con su tenue luz dos cuerpos que yacían recostados en la hierba, separados por una distancia lo suficientemente larga para denotar una amistad, pero a la vez con la cercanía necesaria para escuchar hasta el más leve murmulló de la boca del otro.
"Se ha ido…" murmuró mientras mantenía sus ojos en las estrellas. A pesar de que era el que había tenido más tiempo de procesarlo, la partida del lemuriano igual le afectaba, aún con todo lo acontecido, Saga de géminis seguía suspirando por Mu.
"Así tenía que ser…" la cálida mano del caballero de Sagitario sobre su hombro se sintió sumamente reconfortante, ellos desde la infancia habían sido buenos amigos, y habiéndose perdonado mutuamente (Saga a sí mismo y Aioros al peli azul) esa amistad se retomó de manera inconsciente y natural, como si se hubiera quedado suspendida, a esperas de que alguno de ellos la liberara de su letargo.
"Lo sé" suspiró el géminis y después esbozó una sonrisa torcida "No me imagino que sentirá Shaka en estos momentos…"pensó en voz alta, suponiendo que si él estaba triste el virgo debía estarlo infinitas veces más.
Aioros se giró para verlo, apoyando su codo en el suelo y colocando su cabeza en la palma de su mano, para después regalarle al peli azul una sonrisa "Tu bondad jamás ha dejado de sorprenderme Saga, a pesar de tu propio dolor te das el lujo de preocuparte por Shaka…"
El géminis se giró también, encontrándose con sus ojos y sonrió, gesto totalmente atípico de él y que se le antojó a Aioros de adorable "No es así, tú dices que mi bondad no deja de sorprenderte, pero en verdad pienso que aun tengo mucho que aprenderle a la tuya…"
El moreno se sonrojó levemente con esas palabras, no podía negar que se sentía fuertemente atraído por el caballero de la tercera casa, pero al no saberse correspondido por el mismo, había preferido permanecer a su lado como su amigo únicamente; suspirando por él a una distancia prudente, que ocasionalmente se atrevía a romper solo para corroborar que no le veía con los mismos ojos.
Por su parte, Saga tenia la creencia infundada de que Aioros sentía algo por Shura, incluso bromeaba ocasionalmente con ello a lo que el sagitario solo se rascaba la cabeza y cambiaba de tema, sin confirmar o descartar la teoría. Prefería que el peli azul creyera eso a que se enterara de sus sentimientos, pues más que otra cosa temía que la "distancia prudente" ya no fuera cosa suya, sino de Saga.
De pronto notó que Saga lo veía extrañado, pues dentro de sus cavilaciones no había apartado la vista de su amigo "¿Pasa algo Aioros?" le preguntó sin siquiera imaginarse la tormenta que azotaba la cabeza del castaño.
"No es nada" dijo mientras reía disimuladamente "Me he desconectado un poco, disculpa…"
Saga entrecerró los ojos, si algo caracterizaba al géminis era su inteligencia y perspicacia por lo que de ninguna manera se tragaba el cuento de que su amigo estaba bien, sin embargo prefirió no presionarlo y cambió el tema, girándose nuevamente para contemplar el cielo estrellado.
"A propósito, ¿Shura y tu terminaron el libro? ¿O acaso fue una buena excusa para hacer todo menos leer?"le dijo con picardía, a lo que Aioros, quien se había vuelto a recostar, le rodó los ojos "Ya vas a empezar…"
Saga rió quedamente, satisfecho con la reacción de su amigo y continuó"Milo y Camus abrieron en este santuario una puerta que ni el mismo Shion podrá cerrar…Por lo que tú y Shura no deben preocuparse más por nada…" le dijo burlonamente.
Aioros, quien por lo que Saga había dicho anteriormente sobre Mu no le veía aún caso a sacarlo de su error, se limitó a hacerle una mueca de hartazgo, que el peli azul alcanzó a percibir por el rabillo del ojo. Lo que Aioros ignoraba, es que al poseer Saga la habilidad de leer el destino en las estrellas, conocía perfectamente sus sentimientos y además, gracias a lo que había contemplado en ellas esa noche, ahora sabía que no pasaría mucho para que él mismo le correspondiera.
…O…
Pasó un mes, la reunión del club de lectura que se había pospuesto por la fiesta de Mu se llevó a cabo sin el mismo, Saga platicó el libro solo y todos pudieron notar que a pesar de que aun guardaba nostalgia por la partida del lemuriano, el brillo de sus ojos al hablar del mismo se había ido, dejando en su lugar el mismo sentimiento de hermandad que le profesaba antes. Shura contó el Quijote de manera tan pasional y amena que a todos les costó trabajo creer que se tratara de un libro tan complejo, siendo complementado ocasionalmente por comentarios breves de Aioros, que sentía que el español no le había dado cabida a opinar demasiado. DM y Aldebarán tuvieron demasiado que aportar a la plática y probablemente fueron los que más llamaron la atención, el tauro admitió que el libro le había dejado una fobia bastante considerable a los payasos y que por días tuvo la constante sensación de ser observado a todas horas, DM por su parte se rió de él aseverando que no era para tanto, que el libro era muy bueno y no se detuvo en recalcar que solo a los débiles de pensamiento les podía perturbar. Sin embargo, el hecho de conocer los infiernos, ser poseedor de la casa más temible de todo el santuario, además de amo y señor de la colina de Yomotsu, no había impedido que tuviera un par de pesadillas cortesía de la obra maestra de Stephen King.
Afrodita comentó, con un enojo que se podía casi palpar, el libro que le había tocado, omitiendo obviamente el hecho de lo mucho que le había perturbado el encontrarse a sí mismo en él y dando más bien una crítica imparcial, que dejó ver que el caballero de Piscis era sin dudar, contrario a lo que muchos creían por sus repentinos berrinches, un hombre centrado y culto.
Camus dejó que Milo comentara el libro casi en su totalidad, asintiendo solamente con la cabeza un par de veces. El griego añadió un comentario bastante personal "Es un libro sobre amistad, que pienso que nos cayó a nosotros como anillo al dedo" con esto se encontró con los ojos de su amado francés, quien le regalo una breve y dulce sonrisa.
Shaka por su parte dejó que Aioria, quien había sido el que más se había emocionado con el libro, contara la trama y se limitó a respaldar sus comentarios cuando este volteaba buscando su afirmación.
"A mí me interesa saber que opina Shaka del libro…" interrumpió Milo al leo, mientras veía al caballero de la sexta casa con una mirada picara la cual le fue devuelta con una fulminante.
"…una pérdida de tiempo" dijo fríamente el rubio "Está mal redactado, predecible, flojo…"
Aioria volteó a verlo como si tuviera un tumor en la cabeza, pues a él si le había gustado y de algún modo suponía que como Shaka jamás se quejó, tenía la misma opinión.
"Sin embargo…" sonrió, para sorpresa de todos "Me fue bastante útil para comprender un tema del que yo sabía poco o nada…"
Milo lo vio seriamente y se detuvo a meditar un momento en lo cambiado que Shaka estaba, meses atrás de ninguna manera les hubiera compartido algo tan personal, el indio era más bien reservado si no es que hermético y si alguien lograba sacar más que monosílabos de su boca sin dudar era Mu, quien al parecer había hecho un excelente trabajo amoldando el terrible carácter del caballero de virgo con su noble corazón y dulce trato. Pero el merito no era solo del tibetano, todo el recorrido-literal-que el semidiós había tenido que hacer, forzándolo a convivir con el resto de sus compañeros, le había ayudado a verlos con otros ojos que no fueran simples habitantes del santuario.
"Una pena que se irá pronto…" pensó el peli azul, poniendo así punto final a sus abstracciones.
…O…
"¡¿Ustedes también?!" Afrodita miró asombrado a su vecino Camus mientras terminaba de meter lo que él consideraba el suéter más feo de la historia en una mochila, el acuariano permaneció inmutable con los ojos cerrados mientras abrochaba la misma, sin contestarle al piscis, por lo que Milo se acercó al peli celeste y le dijo con una sonrisa "Solo serán un par de semanas…lo hemos hablado con el Patriarca y aun que al principio se mostró algo renuente, aceptó al final que no teníamos ningún impedimento para hacerlo"
"Además…"Se digno a hablar por fin Camus"Aprovechó para encargarnos algunas misiones, así que se podría decir que vamos en nombre del santuario…"
El caballero del doceavo templo se encogió de hombros "Cada vez nos vamos haciendo menos…y Shaka, que está entrenando al mocoso ese, pronto también se irá…son demasiados cambios…"Al piscis evidentemente los cambios no le agradaban, el sentía que todo estaba en perfecta armonía tal y como solía ser, el proceso de tragar a sus compañeros dorados le había costado algo de trabajo y tener que acostumbrarse a nuevos le provocaba estrés, que se podía notar si prestabas atención a sus uñas.
"¿Se te ofrece algo de Francia?" Preguntó cortésmente Camus.
"Si, que vuelvan…" le cortó Afrodita cruzándose de brazos "Camus en verdad no se te ocurra quedarte ahí, si te vas seguramente ese alumno tuyo tomaría tu lugar y…"
"Va-mos a vol-ver" le interrumpió el escorpio mirándolo con notable hartazgo "Por Athena Afrodita, para ya el drama, le diré a DM de camino a la salida que suba haber si así consigues dejarte esas uñas en paz…"en eso el griego le sonrió con picardía, mientras el Piscis caía en cuenta de que se había estado mordiendo la uña sin notarlo, se sacó el dedo de la boca con rapidez y el peli azul agregó"Quizá el ocupe tu boca en cosas mejores…"
Afrodita lo miró descolocado y se sonrojó intensamente, lo cual divirtió a Milo a sobremanera mientras que Camus rodó los ojos y negó con la cabeza "Vulgar…"murmuró.
El caballero de piscis sintió unas ganas locas de salir corriendo de ahí, pero se contuvo para retirarse con gracia"Camus, ese suéter que llevas, hazme el favor de perderlo en el viaje…"dijo finalmente dándose la media vuelta y regresando a su casa sintiendo ganada algo de su dignidad.
…O…
El peli lavanda se limpió con el dorso de su mano el sudor que recorría su frente, había corrido a lo largo de una hora como rutinariamente lo hacía al levantarse, a pesar de ya no ser un caballero de Athena consideraba debía estar preparado para enfrentar cualquier amenaza, pues aun llegaban viajeros a su torre en búsqueda del herrero de Jamir, afortunadamente, había pasado demasiado tiempo desde que alguno de ellos hubiese intentado capturarlo, para fines más bien de extorsión, ya que al ser uno de los únicos (contando ahora a Shion y Kiki de Aries) capaces de reparar armaduras, el lemuriano se convertía en una mercancía preciada para mercenarios que desconocían el enorme poder del que era dueño.
A Mu siempre se le había facilitado parecer inofensivo, incluso en la guerra santa el mismo DM al ser derrotado por él admitió no esperarse que el lemuriano tuviera tal fuerza y le dijo literalmente que no lo creía capaz ni de matar a una mosca. Esa misma apariencia tranquila y amable lo hacía además ganarse fácilmente la confianza de las personas, desplegando de si un aura armoniosa que atraía naturalmente, por lo cual al tibetano no se le dificultó encontrar en el pueblo más cercano un trabajo, se había acercado a un orfanatorio a solicitar se le permitiese ayudar ahí, el estaba dispuesto a hacerlo sin ningún tipo de remuneración, pero los propietarios insistieron en que eso no era legal y debía entonces percibir un sueldo. Mu no había de ninguna manera buscado un trabajo para sobrevivir, ya que siendo francos él era perfectamente capaz de cazar sus alimentos, (verduras, cereales y leguminosas) más bien lo había hecho por la necesidad imperiosa que tenia de ayudar a los demás.
Encontró entonces una vasta felicidad en acudir diariamente a leerle a los niños, jugar con ellos, enseñarles lecciones tanto filosóficas como académicas y demás cosas que hicieron que los mismos se encariñaran rápidamente con él, esperando ansiosos su llegada todos los días y encontrando una calidez que desconocían hasta el momento que el lemuriano puso un pie en ese lugar. Mu al ver la felicidad que lograba actos tan sencillos como esos en aquellas inocentes creaturas, supo instantáneamente que había encontrado su verdadera realización personal.
Pero ese día que había regresado por fin a la torre de Jamir después de su recorrido, los niños lo iban a tener que disculpar, pues al cruzar el umbral de la puerta se encontraba esperándolo aquel a quien gustaba de llamar su amor, parado de manera aparentemente tranquila en la antesala cuando en realidad era presa de la impaciencia, la cual se hizo más evidente al momento que se encontraron sus ojos. Al peli lavanda no se le permitió siquiera decir una palabra de bienvenida, pues a pocos segundos de su aparición el rubio ya lo tenía aprisionado en sus brazos y le había tomado los labios en un profundo y dulce beso. Shaka rompió el mismo y tomó las manos de su dulce novio, entrelazando sus dedos y sintiéndose infinitamente dichoso por poder al fin sentir su cálida y suave piel. Sin abrir los ojos, comenzó a llenarle la cara de besos, en un gesto que a Mu le pareció sumamente dulce "Tendrás que disculparme…" le dijo sin parar de delinearle el rostro con sus labios "…pero son demasiados los besos que tenia guardados para ti"
Mu se sonrojó fuertemente con sus palabras, sintiendo su amor por el indio a flor de piel y a la vez pensando que era el ser más afortunado sobre la faz de la tierra por ser el único en conocer esta faceta de Shaka, una que lo hacía derretirse con cada beso que era colocado con tanta devoción sobre su rostro "Créeme, mi querido Shaka, que no me molesta en lo absoluto"le sonrió a la par que tomaba el rostro del virgo con sus manos, deteniéndolo "Sin embargo, no olvides que yo también he echado de menos el poder besarte…"y dicho esto le dio un suave y quizá tanto infantil beso en la punta de la nariz, que ocasionó que Shaka se estremeciera, a Mu no le costaba ni un poco de trabajo ocasionar esa reacción en él, lo cual era algo que de cierto modo le divertía.
"Me has hecho tanta falta…" suspiró Shaka, tratando de sacudirse la emoción por ese dulce gesto y con ello regresar a ser el hombre sereno que todos conocían.
"Y tú a mi"le dijo el ojiverde viéndolo a los ojos, tratando también de recuperar la compostura"Debes estar cansado por el viaje, ven, te prepararé algo de comer"le sonrió. El rubio asintió con la cabeza y lo siguió hasta la cocina, no perdiendo detalle de cada paso que su amado daba, no sabía si era la ausencia, los horrores que lo había extrañado, o lo embriagado que se sentía en su propio amor, pero el lemuriano le parecía ahora aun más hermoso de lo que lo recordaba. La manera en la que se contorneaba al caminar, propia de una flama danzante que hechizaba su mirada, comenzó a hacer estragos en su mente, encendiendo de manera inmediata su deseo. Mu era totalmente inconsciente de que sus movimientos le parecían a Shaka una invitación a tomarlo como suyo, pues era dueño de una sensualidad innata, aderezada por su figura más bien femenina, sus rasgos finos y estilizados, el cabello largo y lacio que caía delicadamente sobre su cuerpo enmarcándolo y contrastando bellamente con la nívea piel, aquella que se erizaba tiernamente al momento en el que Shaka le pasaba siquiera sus yemas por accidente.
"Dime, amor, ¿Qué prefieres?..."el peli lavanda seguía dándole la espalda a Shaka mientras buscaba dentro de las cestas con que ingredientes contaba"Puedo prepararte Thenthuk, pero me llevará algo de tiempo, se lo mucho que te gusta, más por la hora yo pienso que…"
La súbita sensación de las manos del rubio recorriendo lentamente su cintura hasta cerrarse sobre su vientre sacaron un inesperado suspiro de la boca de Mu, quien no pudo terminar de hacer su oración "Mi querido Mu…" le susurró al oído para después depositar un beso en sus cabellos lilas, al hacerlo un dulce aroma adormeció sus sentidos, lo cual hizo sentir al virgo que perdía toda conciencia de sí mismo.
(****)
Movido por su ensoñación continuó su camino de besos por aquella cabeza lavanda, tuvo que soltar su celoso agarre para remover con una mano los finos cabellos que cubrían el delicado cuello del tibetano, el roce de las yemas sobre la sensible piel fue suficiente para que Mu se estremeciera, erizando entonces hasta el más delgado de sus vellos "Sh-shaka…" gimió débilmente, lo cual tan solo provocó más al rubio al escuchar su nombre pronunciado de una manera tan involuntariamente erótica "Tanta ternura, tanta belleza…" murmuraba Shaka a la par que besaba con suavidad aquel cuello que le pertenecía, sus manos que habían permanecido tranquilas de pronto fueron explorando aquel fino cuerpo que ansiaba clamar como suyo mas allá de las palabras, abriéndose paso torpemente por la túnica de Mu, quien tan solo permanecía ahí, quizá un tanto aterrado por la situación.
"Mi...Mi amor, amor…" la voz del lemuriano, aun que llevaba un tinte de deseo, sonaba más bien cargada de nerviosismo "Yo…" se sonrojó intensamente "Jamás…" decir aquello le estaba costando un inmenso trabajo al tímido Mu, y el hecho de que la mano de Shaka estuviera acariciando la parte externa de su muslo no ayudaba en nada a que pudiera articular palabra, sin embargo el indio entendía perfectamente que intentaba decirle.
"No te preocupes…" le dijo dulcemente al oído "También es mi primera vez…" con ello desató con una habilidad envidiable la túnica del lemuriano, a quien le costó trabajo creerle después de eso.
Shaka giró a Mu para que lo viera a los ojos y después tomó su mejilla con una mano, jalándolo hacia él para que lo besara en lo que al principio fue un beso dulce, pero al bajar el rubio su mano por el firme pecho del tibetano intensificó el beso mordiendo ligeramente el labio inferior que se le ofrecía tan devotamente, Mu lejos de sentir dolor más bien vio su deseo incrementado por ese gesto, y dejando un poco de lado la vergüenza se aventuró a poner sus manos en la espalda de Shaka, bajando y subiendo por la misma propiciándole así tiernas caricias que derretían el corazón del virgo.
"Te amo, te amo tanto…" susurró Mu a la par que besaba repetidas veces los labios de Shaka, haciéndolo sonreír de franca dicha por sentirse dueño de las atenciones de tan tierna criatura.
"Mi hermoso lemuriano, mi amado Mu… ¿Cómo eres capaz de enternecerme y hacerme arder en deseo a la vez…?"dicho esto lo cargó, subiéndolo sobre la barra de la cocina, ocasionando una mirada de asombro del ariano quien inexplicablemente encontraba ese despliegue de fuerza increíblemente excitante, la amplitud de sus ojos no duro mucho pues tan pronto estuvo un tanto más alto que Shaka este levantó la túnica de Mu lo suficiente para dejar ver su abdomen, si bien el tibetano alguna vez poseyó una musculatura envidiable, hoy en día no quedaba demasiado de ella, pues habiendo dejado un tanto de lado el entrenamiento riguroso sustituyéndolo por simple resistencia, había dejado en su lugar una figura más bien atlética y un tanto andrógina, la cual de algún modo Shaka encontraba más atractiva. El mencionado acarició suavemente el níveo vientre con las yemas de sus dedos, casi de manera tortuosa, haciendo que Mu se mordiera el labio inferior en un intento bastante obvio de no emitir sonido alguno, al virgo esto se le antojo de adorable y sumamente estimulante, por lo que sustituyó los dedos por sus labios, comenzando primero con pequeños besos para después continuar con húmedas y suaves mordidas, a lo que el peli lavanda no pudo contenerse más, pues los labios comenzaban ya a dolerle.
"¡Sh-shaka, por los budas!" soltó ya resignado al sentir que el virgo ponía ambas manos en cada uno de sus muslos, separando así sus piernas.
"Me he encontrado aquí algo bastante interesante…" le dijo pícaramente al ver la fuerte erección que había provocado con sus caricias en su amado, sintiéndose francamente orgulloso por corromper de una manera tan mundana a aquel que consideraba un ángel.
"Por Shiva, Mu, no tienes idea de cómo me pones…" le dijo mientras acariciaba con sumo cuidado sus muslos, poniendo especial atención en las caras que el oji verde hacia, este ultimo tomó a Shaka por la cabeza jalando levemente sus cabellos, preso de una sensación de placer indescriptible y una creciente desesperación por que el rubio se animara a por fin tomar aquel miembro que se había empeñado tanto en erguir, sin embargo parecía que Shaka había encontrado especialmente divertido torturarle, paseando la punta de sus dedos por sus ingles aun sobre el pantalón de Mu y rozando, casi por accidente, el sexo del lemuriano de una manera tan breve que este ultimo juraba que si no lo hacía pronto le tomaría las manos y lo forzaría.
"Mi amor…mi amor…"Shaka se sentía encantado de descolocar de esa manera a su muviano, pero no contaba con que pronto este invertiría los papeles, pues al ser ya preso de una excitación desmedida empujó la cabeza del virgo para con él, besándolo con una intensidad que hizo que ahora Shaka se sonrojara, pues a la par halaba cada vez más fuerte de su kurta y por fin logró colar sus manos por debajo de ella, arañando levemente la espalda del virgo quien soltó un audible gemido de placer "Mu…Mu…por todo lo sagrado…"decía entrecortadamente al sentir como los labios del tibetano succionaban el lóbulo de su oreja, cosa que encontraba en extremo agradable y que estaba haciendo crecer su virilidad con furia, se sacó entonces el mismo la kurta previendo que el lemuriano estaba a un paso de arrancársela a pedazos e hizo lo mismo con la túnica de Mu, arrojándolas sin el menor cuidado al suelo. Se detuvo un momento para contemplar el torso que ya lo había hechizado meses atrás, aun que notablemente diferente le seguía encontrando sumamente deseable, por lo que queriendo ser el primero en atacar probó la delicada piel de aquellos hombros que además de desprender un aroma delicioso se enrojecían con el pasar de sus labios, dejando notorias marcas que el rubio estaba seguro no se quitarían en días.
"Eres mío, solo mío…"murmuró embriagado en deseo, esta posesiva declaración fue contestada por un par de gemidos bastante altos de Mu.
"Amor mío, soy todo tuyo, toma todo de mi…"Shaka sintió que la poca cordura que le quedaba se esfumaba de su ser al escuchar esto y supo que a Mu le ocurría lo mismo cuando aprisionó su torso con sus piernas, haciendo que un potente escalofrió recorriera la espalda del indio al sentir contra su vientre la palpitante virilidad de su hombre, esta no había sido para nada la intención de Mu, pero a Shaka le parecía una afortunada y deliciosa consecuencia.
"Me parece mi querido Mu, que estarás más cómodo sin esto…"le dijo sin pudor alguno a la par que con una increíble facilidad desgarraba las prendas que le impedían sentirlo como él quería. Mu sintió una pena abrumadora al verse expuesto completamente desnudo delante de Shaka, cosa que fue evidente cuando se encogió para así intentar, en vano, ocultar lo mas que pudiese de su cuerpo, el virgo no pudo evitar pensar que ese hombre era un manojo de contradicciones y se le antojó de tierna su actitud "¿Qué pretendes?" le dijo mientras lo veía divertido, tomándolo de los hombros para que se irguiera "Creo que a estas alturas nuestra desnudez es lo que menos debería apenarnos…"y con ello Shaka se sacó el resto de su ropa, quedando también completamente expuesto para Mu, quien se quedó contemplándolo largamente, paseando detenidamente sus ojos por todos los contornos y rincones de aquel hermoso cuerpo de piel dorada, esbelto pero con músculos marcados de manera un tanto sutil, el sentimiento de deseo que se apoderó de él en ese momento lo abrumó, sobre todo cuando sus ojos se posaron en aquel viril miembro, rígido como una piedra, condición que el también estaba padeciendo.
"¿Te gusta lo que ves?" preguntó con un ápice de orgullo "Porque yo francamente me siento rebasado por el deseo que tu cuerpo despierta sobre mi…"confesó sin pena, y antes de que el lemuriano pudiera replicar tomó sus blancas piernas por las pantorrillas, sintiéndolas suaves y exquisitas al tacto. Las levantó un poco, forzando a Mu a que se apoyara sobre sus codos y teniendo así una mejor vista de su sexo, caderas y glúteos, acarició primero con sus labios entre abiertos uno de los muslos, solamente rozándolo de manera superficial, sintiendo su suavidad a la vez de que el aroma de aquella tierna piel le hacía sentirse en el mismo paraíso, Mu echó la cabeza hacia atrás reprimiendo lo mejor que pudo las ganas de gritar el nombre de Shaka, más por orgullo que por otra cosa, pues estaba seguro que si hablaba comenzaría a rogarle que lo tomara de una buena vez.
Después de los roces vinieron los besos, de los besos siguieron las mordidas y de los muslos el rubio fue recorriendo su camino hasta aquella virilidad que estaba siendo expuesta tan groseramente por su agarre, encantado por la idea que se le había metido firmemente a la cabeza de hacer enloquecer a un ángel como Mu, alzó la vista para encontrarse con aquellas esmeraldas que se veían cristalizadas por el deseo, y poseían un verde más intenso en contraste con el rojo de las mejillas de su portador, para después decirle "Mi bello ángel, mi querido Mu…" captó entonces su atención, logrando el contacto visual que deseaba, envolviendo después aquel virgen miembro con delicadeza en sus labios.
Ante el inesperado y placentero contacto los verdes ojos se abrieron de par en par, dejando salir un fuerte gritó de placer a la vez que el frágil cuerpo se retorcía, sintiendo que no podía aguantar tal delicia "¡Shaka! ¡Shaka!" comenzó a gritar el peli lavanda, con los parpados cerrados fuertemente mientras intentaba en vano aferrarse a cualquier cosa, sus manos se abrían y cerraban en desesperación y como pudo se incorporó lo más que su cuerpo le permitió sin interrumpir las deliciosas caricias que le eran propiciadas, sujetándose de los dorados cabellos de aquel que se empeñaba tanto en darle placer y a la vez tortura.
El virgo tomó el húmedo sexo con su mano y lo masajeó vigorosamente "Mi amor, argh…" la erección del virgo se estaba volviendo francamente dolorosa, el lemuriano sin esforzarse tanto había despertado en él una pasión descomunal
"Sha-ka…yo… ¡yo!"
"Hazlo mi amor, vamos, quiero verte llegar…" le decía a la par que estimulaba más y más su miembro, continuando con el sexo oral para después hacerlo con su mano, logrando así que el joven lemuriano sintiera lo que era alcanzar un orgasmo por primera vez.
"¡Sha-ka!"Gritó a la par que arqueaba su espalda, sintiendo como las deliciosas contracciones expulsaban de él aquel liquido que hasta ahora tan solo había visto un par de ocasiones por accidente, mismo que se quedó en la mano del rubio, quien lo contempló un momento con un ápice de curiosidad. Mu al ver esto se sonrojó terriblemente, cosa que empeoró al ver que Shaka paseaba el viscoso líquido por sus dedos, el tibetano pensó de pronto que Shaka estaba actuando totalmente fuera de sus cabales pero su pensamiento se vio interrumpido por una sensación ambigua, el indio comenzó a masajear con uno de sus dedos, humedecido con la misma esencia de Mu, aquella virgen entrada que estaba loco por poseer. La mirada de Mu se cristalizó de nuevo al sentir aquella humedad en una zona tan altamente sensible y delicada como esa y el rubor volvió a apoderarse de sus mejillas, Shaka se encontraba encantado con la escena y su libido creció al escuchar nuevamente gemidos por la ya no tan dulce boca del lemuriano, quien en su éxtasis comenzó incluso a maldecir. Al ver que Mu se encontraba lubricado y receptivo a sus caricias, Shaka se animó a introducir, con sumo cuidado, su dedo índice en la estrecha entrada, logrando con ello un grito ahogado acompañado de un sonoro suspiro, cuando por fin logro introducirlo todo sin que el lemuriano se arqueara o manifestara dolor, comenzó a moverlo para después introducir uno más, a lo que Mu gimió inevitablemente, pues la sensación ya distaba de ser molesta y estaba creciendo en él una imperiosa necesidad de sentir algo más que dígitos.
"Shaka...por favor…te lo suplico…" ahí estaba, la terrible suplica que había estado evitando a toda costa, el caballero de virgo sonrió complacido, pues había ganado este juego inconsciente en el que se habían metido, logrando así que el siempre sereno y dulce Mu de Jamir perdiera la compostura. Este pensamiento hizo que la ya de por si dolorosa erección que llevaba le punzara fuertemente, ademas de la idea de que por fin haría suyo a aquel hombre que tanto amaba.
"Mi amor, mi vida, estas tan mojado, tan...tan delicioso…"las palabras de Shaka solo intensificaban el ya de por si brillante carmesí de las mejillas de Mu, que ya no podía seguir esperando "Cállate y tómame de una buena vez…" le ordenó, descolocando gratamente al rubio "Como gustes…"sonrió, tomando las piernas del tibetano y forzándolo a que lo abrazara con ellas, después se sujeto de sus glúteos y Mu de su cuello, cargándolo fuera de la cocina hacia un lugar más cómodo.
La habilidad que Shaka había desarrollado a lo largo de los años para ver sin abrir los ojos le fue sumamente útil en esta ocasión, aun que el rubio jamás se imagino que la usaría para este fin, el no haberse caído de las escaleras mientras llevaba a cuestas a Mu y lo besaba donde podía en el camino era sin lugar a dudas una hazaña que le recordaría al lemuriano en un futuro, al llegar a la habitación lo recostó suavemente en la cama, contemplando un momento aquel bello cuerpo que estaba a punto de proclamar completamente como suyo, se recostó entonces sobre él y viéndolo directo a los ojos le susurró "Te amo"lo cual hizo que Mu le sonriera tiernamente "También te amo"
"Aquí voy…" le susurró y tuvo un tímido movimiento afirmativo de cabeza como respuesta. Shaka rozó entonces aquella entrada con la punta de su miembro, humedeciéndola con su propia lubricación, el lemuriano tomó fuertemente las sabanas bajo sus manos estrujándolas por la sensación, era completamente distinta a la de hacia unos momentos.
Lentamente el rubio comenzó a introducir aquello que lo hacía hombre dentro de Mu, quien cerró los ojos con fuerza al sentir el firme y grueso miembro abrirse paso dentro de sí, una sola lagrima se deslizó por su mejilla, no por el inevitable dolor que sentía, sino por la emoción que lo invadió de pronto al saberse uno con Shaka "¡Mi amor, mi amor…!" el virgo notó la lagrima resbalar y se sintió aterrado al creer que había lastimado a su lemuriano "¿Estás bien? ¿Te duele? ¿Quieres que me detenga?" el nerviosismo se apoderó de pronto del caballero de virgo, pero Mu le sonrió afablemente y negó con la cabeza "Descuida, no es nada, te explico después…"el tibetano se giró, para quedar recostado boca abajo y Shaka comprendió que era una invitación a que continuara, se sujetó entonces de las caderas de Mu y entró nuevamente, moviéndose despacio para que este se acostumbrara a él.
Las estrechas paredes del lemuriano estaban haciendo magia sobre el caballero de la sexta casa, quien no se imagino jamás en toda su existencia que conocería una sensación así de deliciosa "¡Argh, por los Budas, Mu…!" gruño a la par que aumentaba la velocidad de sus estocadas, sintiendo de a poco el orgasmo crecer dentro de sí.
"¡Sh...shaka! ¡Dioses Shaka!" Mu arqueó la espalda, cosa que para el mencionado caballero era altamente sensual, los cabellos lilas se desparramaban dibujando su hermosa silueta y danzando con cada embestida, el rubio de pronto le tiró de los mismos, en un gesto primitivo de dominancia, que acompañó con un sonoro y ronco gruñido que estaba seguro había retumbado por las montañas, eso ultimo como consecuencia de que el orgasmo que le había generado a su amado peli lavanda había ocasionado que sus paredes apretaran sin piedad el sexo de Shaka, provocando entonces que él mismo terminara dentro de Mu.
El ariano encontró extrañamente satisfactorio sentir el cálido líquido acompañado de las propias contracciones de Shaka dentro de sí, siendo entonces la culminación perfecta de un acto al que estaba seguro se volverían adictos rápidamente.
(****)
…O…
Descansar en el cálido y firme pecho de Shaka era sin duda una dicha indescriptible para el ariano, sobre todo después de la dolorosa ausencia, cerró los ojos queriendo grabar en su memoria ese sentimiento de bienestar, para que cuando se sintiera nuevamente solo, el recuerdo de ese momento le acompañase y le diera fuerza para aguantar otra hora, otro día, otro mes más. Su rostro de pronto se tornó serio al recordar que estas hermosas sensaciones eran efímeras y que probablemente a la tarde siguiente Shaka debería partir nuevamente al santuario, ausentándose quién sabe cuánto tiempo más.
Los brazos que lo rodeaban tiernamente se ajustaron un poco más a su alrededor, mientras que su dueño depositaba un beso suave en sus cabellos, no se había hablado una palabra después de aquel acto tan pasional en el cual ambos caballeros se habían entregado en cuerpo y alma, pues prefirieron mejor disfrutar del apacible silencio que de pronto se había apoderado de la torre, situación totalmente contraria a la de hacía apenas unos minutos atrás.
Sin embargo, Shaka de pronto recordó algo importante, usualmente cuando visitaba a Mu en Jamir, que habían sido tan solo un par de ocasiones desde que el lemuriano se fue, se llevaba en la mente una lista de pendientes para con su muviano, mismos que debería cumplir antes de marcharse, esta vez llevaba consigo uno de mucho peso y decidió que no había mejor momento que este para tacharlo de su lista.
"¿Estas despierto, mi querido Mu?" el virgo acarició los finos cabellos lilas, dejando que corrieran libremente por sus dedos, el ariano alzó la vista y se colocó sobre del rubio para poder verlo mejor, este le sonrió y comenzó a pensar en lo mucho que su querido ariano había evolucionado en cuanto a su timidez. Al ver que tenía su total atención, continuó "Veras, hay algo importante que debo decirte…" Mu permaneció sereno a sus palabras y su silencio fue una invitación a que se explicara, por lo que Shaka prosiguió "Mi lemuriano, me conoces desde siempre…has sabido tanto de mis momentos gloriosos así como de lo mas humildes, por lo que no es ningún secreto para ti que no me interesaban las relaciones humanas y mucho menos me cruzaba por la mente llegar a amar a alguien, por lo menos fuera del amor que se le debe de profesar a todas las criaturas de la tierra..."Mu hizo lo posible por mantenerse sereno y no sonreír con ese comentario, le causaba gracia como Shaka divagaba a veces al hablar, era una de esas pequeñas cosas raras que lo hacían amarlo.
"Hasta que tuve la oportunidad de conocerte...tu llegaste a romper todos mis esquemas, enterneciendo mi corazón de tal modo que ni todas las barreras que levanté a mi alrededor te impidieron colarte en lo más profundo de mis pensamientos…"
"Shaka…" le interrumpió Mu, sintiéndose apenado y a la vez dichoso por tan dulces palabras.
"Permíteme, tengo un punto al cual llegar…" Shaka se incorporó, recargando su espalda en la cabecera, mientras que Mu optó por sentarse viéndolo de frente. El semblante del indio permanecía sereno, como si estuviera hablando de una ley más que de sus sentimientos, pues para Shaka sus palabras no eran halago, sino la verdad misma. El virgo meditó un par de segundos en lo que iba a decir, o más bien, como lo diría y continuó "Todos como seres humanos, llevamos una esencia, aquello que define nuestras decisiones y actuar, lo que nos distingue como individuos..." Mu se extraño de que Shaka le estuviera describiendo un concepto con el cual él estaba perfectamente familiarizado y comprendió entonces que quizá Shaka estaba un tanto nervioso por lo que diría"...pienso que cuando perdemos esa esencia, se podría decir que nos perdemos a nosotros mismos. Por mucho tiempo creí que mi iluminación, mi lugar como caballero dorado y el voto de celibato que había hecho por ambas causas componían la mía y que sin ellos, todo lo que yo conocía como Shaka se perdía...sin embargo, ahora siento que poca cosa seria perder todo aquello, comparado con renunciar a ti…" Mu abrió los ojos como platos, aquellas palabras habían conmovido hasta a la fibra mas arisca de su ser "Shaka…" murmuró y lo besó, hundiendo sus manos en los dorados cabellos al colocar una a cada lado de la cabeza del virgo, el mencionado tomó las muñecas del ojiverde y con delicadeza las retiró, rompiendo el beso y viéndolo entre enternecido y burlesco "Espera Mu, aun no he terminado, por Buda es la segunda vez que me interrumpes…"
"No me regañes…" le dijo sonrojado, desviando los ojos mientras hacia un involuntario y tanto infantil puchero.
"Lo que quiero decir con todo esto es…" le tomó ambas manos "Que voy a renunciar a mi lugar en el santuario para venirme a vivir contigo a Jamir…"
El peli lila se quedó frío, a pesar de que Shaka llevaba ya algo de tiempo entrenando a Shun, no le había comentado nada a Mu sobre sus intenciones, pues no quería que se hiciera ilusiones por si las cosas no resultaban.
"Pe…pero Shaka… ¿Estás seguro de que tu…?"
"La decisión está tomada, Mu" lo interrumpió el virgo, Mu sintió una alegría un tanto egoísta por desear que Shaka renunciara a la última cosa que lo definía, pero antes de que pudiera darle rienda suelta a su remordimiento el rubio puso una mano sobre la pálida mejilla derecha del ariano y le dijo suavemente "Tranquilízate, no me arrepiento, ni siento remordimiento alguno…" el semidiós sonrió con ironía mientras veía al ariano directo a los ojos "…¿Cómo es eso posible? ¿Cómo es que todo aquello por lo cual pensaba se justificaba mi existencia, se ha vuelto de pronto tan irrelevante comparado con la dicha de tenerte...?"
El lemuriano lo vio con infinita ternura y se acercó lo suficiente para poner su mejilla contra la de Shaka, cerrando los ojos al disfrutar de la cálida sensación "Esto, mi querido Shaka, se llama estar enamorado y aun que ninguno de los dos lo creía posible, es un sentimiento que terminó por alcanzarnos…
…O…
"¿Recuerdas que te lo dije?"una sonrisa ambigua se dibujaba esa tarde en el rostro de Dohko, mientras Shion le regalaba una mirada de franco desconcierto.
"No puede ser, esta tiene que ser una de tus bromas, que si lo es ¡considérate habitante permanente del sofá!"le gritó un mas bien nervioso Shion, quien contrario a su alumno, era pésimo para ocultar sus emociones.
"No es ninguna broma, luna mía…" le dijo con dulzura el chino "Te advertí que Mu no sería el único al que la armadura lo dejaría, lo que jamás pensé, es que el siguiente iba a ser yo…"
A Shion se le hizo un nudo en la garganta, era como revivir el desenlace de la guerra santa del siglo XVIII, en la cual Dohko se había ido a los cinco picos y el permaneció como patriarca, existiendo entre ellos una terriblemente dolorosa distancia que, contrario a Mu y Shaka, les era imposible romper aun que fuese una sola vez.
Un quedo llanto se apoderó del peli verde, a la par que apretaba los puños "Sabes que no puedo permitir que te quedes, ¿Cierto?"
"De ninguna manera esperaría que fuese diferente" le miró con seriedad "Son las reglas, así tiene que ser…"el libra suspiró pesadamente"Voy a echarte tanto de menos, mi querido viejo histérico…"le sonrió, derritiendo con ello el ya de por si afligido corazón de Shion, quien tomó el casco de patriarca y lo lanzó con furia a cualquier lugar, importándole poco si resultaba ileso o se partía en mil pedazos, Dohko lo vio espantado "Shion… ¿Qué rayos crees que.."
"¡No más!" gritó el aries ¡Este casco, este puesto, esta carga…no me impedirá ya jamás ser feliz, Dohko!" El mencionado lo vio con los ojos como platos, ya que el sentido de responsabilidad del patriarca era una de sus cualidades mas remarcables y ahora, parecía que aquel Shion que tenía enfrente quería todo menos que lo tacharan de responsable "Escapémonos…" murmuró de pronto, a lo que Dohko soltó una risotada "Por más romántica que me suene tu idea, amor mío…no deja de ser una reverenda estupidez"la franqueza del caballero de libra era algo a lo que Shion no terminaba de acostumbrarse, pero estaba dispuesto a gastarse toda la vida intentando averiguar hasta donde probaría su paciencia "No me importa, francamente, no me interesa que tan estúpida te parezca mi idea, cometería mil veces las cosas más insensatas que se te vengan a la mente si con ellas logro no volverme a separar de ti jamás…" los ojos de Shion se llenaron tan rápidamente de lagrimas, que Dohko entendió de inmediato que aun albergaba en su corazón la melancolía de todos los años que pasaron alejados, el normalmente burlesco e inmutable moreno lloró también al ver aquel a quien amaba tan desolado, apresurándose a tomarlo entre sus brazos "Tu felicidad, es ahora mi única misión y motivo de existir…"le susurró dulcemente "Soy ahora un caballero de Shion"le sonrió, a lo que el peli verde le rodó los ojos, pero le devolvió una dulce sonrisa "Bien, mi señor, si mi primera misión es sacarlo de aquí sin que nadie se dé cuenta, la aceptaré gustoso…" y con ello le regaló una mirada de complicidad.
Esa noche, mientras un caballero dormía apaciblemente abrazado de otro en Jamir, un par mas dirigía sus pasos a los cinco picos y finalmente otro par se acurrucaba para pasar la noche juntos en un hostal en Francia, dejando así a la mitad de los antiguos habitantes fuera...el santuario poco a poco se iba transformando por completo.
…O…
Contestado reviews
Antes de contestarles quiero agradecerles infinitamente por seguir esta historia a pesar de la verdadera capirotada en la que se convirtió, recibir su apoyo a pesar de ello me hace sumamente feliz. No me quiero tirar al piso para que me levanten, definitivamente esa no es mi intención, pero siento que esto es un caos y términó llegando a lugares que ni yo sabía que iba a llegar, y que francamente me han ocasionado mucha inseguridad sobre la calidad de este fic (como el lemon que quería que fueran un par de líneas y termino durando como 6 páginas…) así que de verdad, gracias, desde quienes pasan a leer esto, quienes la ponen como favoritos, quienes siguen la historia ya sea que la comenten o no y también a aquellas personas que me dejan review y gracias a ello hemos entablado incluso conversaciones de otras cosas muy ajenas a la historia, de verdad, ¡mil gracias! Espero que así como ustedes me hacen sonreír con sus bellos comentarios, estas historias locas provoquen en ustedes también aun que sea una sonrisa J
Arawn 87
Si, Shion es medio paternalista con Mu, de hecho la frase "Mi pequeño Mu" es dicha por Shion en el manga cuando llega a la casa de Aries en Hades, de ahí saqué la idea jeje y sinceramente me encanta pensar en él como un tanto posesivo y celoso con el carnerito, en un futuro quiero incluir verdaderas discusiones entre él y Shaka donde le diga que es un rubio hippie pero en su cara jajaja (ahora imagínate cuando se entere de las cosas tan subidas de tono que le hizo a su "pobre niño" le va arrancar los cabellos...)
Afrodita poco a poco se va haciendo más consciente de sus sentimientos por DM, al igual que este, veremos cómo le va luego a ese par :D esperemos que el fic me lleve a ese punto :D saludos y gracias por comentar n.n
Zukilove
Gracias por los besos o3o ahí van de vuelta, pues ya súper piso tierras desconocidas, debo admitir que me animé a hacer el lemon por que ya había leído algunos comentarios (en historias pasadas también) como que les cortaba la inspiración bien feo y pues mejor ya los dejé ser, espero francamente no haberme excedido O-O y si, ellos no se podían hacer bolita, estoy segura que si Mu hubiera podido se hubiera desaparecido como en Jamir cuando Shiryu no lo vio jajaja pero hubiera dejado solo a Shaka y a merced de un iracundo Shion, asi que mejor que afronten las consecuencias de su actos ¡ni modo! Gracias por comentar nos seguimos leyendo :D
Pequebalam
¡Hola! Morí de risa con tu comentario, es tan cierto, pero vamos, saint seiya no se caracteriza por ser la serie más coherente jajaja ¿Por qué querías que le hicieran tales cosas al pobre Shaka? Si es tan bello y bueno con Mu jajaja ¡pobrecito! Kiki estará bien, es un pequeño loquillo pero tiene buenas bases :D la pelo de chicle jajaja ¿Tambien la odias? Lo de la armadura según yo así es, no puede haber gente sin constelación en el santuario, deberían de verlo como una liberación jajaja si no los matan, es como jubilarlos, que les den pensión como dices es lo mínimo que pueden hacer. Espero que la brevísima pero sustanciosa reunión del club te haya gustado :D nos leemos, ¡saludos!
Jabed
Shaka celoso fue mi franca diversión, pues es una faceta de él que me gusta mucho, el virgo un tanto celoso y sobreprotector :3 Saga es un bello, comente antes que me vi tentada a romper el OTP, pero mi corazón siempre va a Shaka y Mu, prueba de ello es el desastre que hice en este fic ;o;
Como puedes ver aun que Saga sufrió un tantito, encontrara consuelo en los brazos de alguien más adecuado para el :3 (Aioros x Saga forever aquí)
¡Oh por Buda no me odies! ;o; el hermoso Mu encontró la felicidad en algo mas adoc a su carácter, no necesita de la estorbosa armadura de Aries para ser feliz, además Shaka hace todo lo que está en sus manos para reunirse pronto con el :3 son unos hermosos, confió en que serán una bella pareja en Jamir con una cotidianidad hermosa que se harán pasitas juntos :D Agradezco todos tus comentarios de verdad y me da gusto encontrarte nuevamente por aquí, ¡saludos!
Zryvanierkic
En este no fue :( pero puedes notar los sutiles toques de DM x Dita que aparecen aquí ;D eventualmente pasará :3 y si, Shion es un bello viejo histérico y sobreprotector, por eso lo amo :D ¡saludos gracias por el comentario, nos leemos!
*Spoilers
-El nuevo patriarca
-Los nuevos dorados
-El *ya necesario* desenlace de esta historia.
