Perdón por el retraso, pero estuve muy ocupada con la escuela, espero que les guste; D
9 capitulo
Un rayo de luz iluminaba mi cara, unos brazos fuertes rodeaban mis hombros y me tomaban por la espalda, levante la cabeza viendo un rostro que por primera vez en tiempo, se veía realmente suave, con esos hermosos ojos cerrados, y la boca ligeramente abierta, sus cabellos rojos revueltos, y su respiración tranquila y relajada, ¡mi teléfono! Pensé, con mucho cuidado me enderece y estire mi brazo unos pocos centímetros hacia la mesa de centro, ¡ha! Ni una sola llamada, me lo imagine, de seguro mi mamá ni le interesa y Rogelio ni se acuerda, mire la hora, y marcaba las 9:30 am, valla apenas son las 9:30 creo que descansare un poco más junto a mi ángel, antes de preparar el desayuno, recosté mi cabeza en su pecho, permitiéndome escuchar de nuevo ese corazón que tanto me gustaba escuchar latiendo a un ritmo calmado, que me hacía sentir a salvo, vivo, creo que ese se convirtió rápidamente en mi nuevo sitio favorito, cuando mis ojos volvían a cerrarse, ¡Cielos!, el instituto, llegaremos tarde, va a quién le importa de todos modos ya no alcanzamos a llegar, es demasiado tarde, aparte que mejor quedarme aquí con él, eso es todo lo que quiero, ¡Al diablo el instituto!, con esto termine mis preocupaciones mentales, para después cerrar mis ojos y tratar de dormir otro rato más, al cabo de media hora, yo seguía igual, sin poder dormir, aun que estaba muy cómodo, como para irme por el insomnio que tenía, mi estómago gruño y fue entonces que decidí pararme del lado de mi pelirrojo y con mucho cuidado de no hacer ningún ruido, me dirigí a la cocina. Abrí la nevera, encontrándome con huevos, tocino, queso, jamón, verduras, en un cajón frutas frescas, yogurt, jugo de naranja, unas piezas de pollo medias mordisqueadas en un empaque de pollo feliz, y leche, tome esta última junto con unos huevos, el queso y tocino, me dirigí hasta la barra junto a la estufa, ¿Dónde estarán los sartenes?, abrí un pequeño cajón debajo de la hornilla y ahí estaban tome uno mediano, lo puse en la estufa y prendí el fuego, cuando estuvo lo bastante caliente, estrelle en este los 4 huevos y los abrí uno a uno sobre el sartén, haciendo que salpicara un poco a mi mano pero sin darle importancia continúe mi labor de hacer unos huevos revueltos con tocino y queso, después de 15 minutos en la cocina, unos brazos ya rodeaban mi cintura y una barbilla recargase en mi obro haciéndome cosquillas en el cuellos con sus cabellos desordenados,
-pero que está haciendo mi pequeño de desayunar que huele tan bien? Pregunto regalándome un beso en el cuello, al cual respondí atrapando sus labios en un beso lleno de pasión pero a la vez con el toque de ternura en la acción.
-huevo revuelto con queso y tocino, pensé que te gustaría un poco de comida casera, ya que solo comes comida precalentada o rápida,
-mmmm huele delicioso, pero…(se calló un momento), lamento decepcionarte, porque ahora no me apetece eso, que no le apetecía, tal vez no le gustaba que yo hiciera de desayunar, o tal vez no le gustaban los huevos, lo cual descarte al momento ya que, sí tenía huevos en su nevera, no será porque no le gusten
-entonces, de que tienes ganas pregunte desanimado, se quedó pensativo un momento hasta que respondió
-Lo que quiero Rox, eres tú, me dijo con una sonrisa pícara que se empezaba a dibujar en sus labios. Ya sentía como el calor subía por mis mejillas, lo cual, ya se había hecho costumbre desde que soy novio de Axel, no se porque le gustaba avergonzarme;
Tomo mi nuca, y a su vez apagando el fuego de la estufa, atrapo mis labios en un beso largo y perfecto, su lengua pedía permiso para entrar en mi boca, el cual fue concedido y así profundizo el beso, de esto pasamos a quitarnos las camisas, después los pantalones hasta terminar en calzoncillos sobre la cama de Axel, después de todo lo que sucedió allí, las sabanas tiradas en el suelo junto con las almohadas nos quedamos profundamente dormidos.
EL sonido del agua me hiso volver a la vida, cuando estire mi brazo esperando encontrar a cierto pelirrojo, mi decepción fue notoria al encontrar solo una pequeña curva, que aún permanecía caliente, me moví con pereza en la cama, notando mi cuerpo completamente al descubierto, haciendo que todo lo sucedido regresase a mi mente, sin poder evitar que mi cara ardiera y tomara un color rojo tomate, rodé hasta el borde de la cama tomando mis calzoncillos azules que estaban en el suelo junto con los de Axel, que eran negros con rayas rojas, debo admitir que se veía realmente sexy con ellos puesto, me levante caminando tambaleante hacía el baño, abrí la puerta y entre, el vapor me nublaba la vista, lo visualice al fondo de la habitación, en la regadera, con espuma en el cabello y sobre la cara, haciendo que este permaneciera con los ojos cerrados en todo momento antes de enjuagarse y quitarse cualquier rastro de espuma o jabón del rostro para por fin verme con una sonrisa que abarcaba casi toda su cara, y con sus mechones rojos mojados sobre la cara.
-hasta que despiertas dormilón
-bueno, pues estaba cansado, lo mire riéndome a lo cual el también soltaba una que otra riza,
-¿quieres tomar una ducha?, me miro con esa mirada pervertida, que suele lanzarme de vez en cuando.
-mmm no, mejor me baño más al rato, me muero de hambre, así que iré a preparar o más bien a terminar de preparar el desayuno, ya que ALGUIEN no me dejo terminarlo, lo mire con inculpabilidad,
-pues tú te lo pierdes, dijo pero bien que te encanto, con esto se concentró en lavar su cabello, ahora con acondicionador, y Salí del cuarto, sin antes haber recibido un beso de lejos, son de esos que se besa la mano y le sopla simulando que te llagasen a ti.
Ya en el cuarto, tome la camisa de Axel que por cierto me quedaba enorme, y que estaba en el suelo frente a la puerta de la habitación, hecha bolas sobre sus zapatos negros, con esto, vague por la casa hasta llegar a la cocina, y terminar esos huevos de los cuales me moría de ganas de probar; Al poco tiempo, Axel apareció sin camisa, solo con un short negro de con cuadros grises, dejándome ver sus cuadritos producto de todo el ejercicio que hace, y las gotas de agua que caían desde su cabello y escurrían lentamente por su abdomen, haciéndolo ver súper sexy, pero me contuve y preferí no decir nada, y con esto desayunamos tranquilamente, disfrutando de la compañía del otro, y sin ninguna llamada de preocupación, o reproche de mi madre, lo cual no me sorprendió mucho.
Gracias por leer, pronto subiré el próximo capítulo y espero que les haya gustado. :D
