Advertencias: relación chico x chico (yaoi), si no te gusta este género no lo leas.


Capítulo VIII

Los rayos del sol que entraban por la ventana y caían sobre su rostro fueron lo que despertó a Eren. Hizo una mueca y murmuró entre dientes, rodando a un lado y atrayendo con más fuerza al cuerpo caliente junto a él.

Sus ojos se abrieron en medio segundos. ¿Un cuerpo caliente? Se inclinó hacia atrás y sintió un tirón en su corazón al ver a Levi aún dormido, tendido sobre su espalda y abrazado a Eren, incluso en sueños. Eren sonrió para sus adentros. Al instante, le inundaron los recuerdos de la noche anterior. La pasión, el calor y él mismo aturdido de placer, diciéndole a Levi que le amaba. El miedo le atravesó en el momento en que las palabras salieron de su boca, pero se sintió aliviado cuando Levi le devolvió esa brillante sonrisa, volvió a tirar de él contra su pecho, y le dijo con voz ronca que él también le amaba, que lo había hecho desde el momento en que lo vio, en ese día que parecía tan lejano.

Eren suspiró suavemente y miró a su amante dormido, admirándole, temiendo que no fuera real. Había tenido miedo de despertar y encontrar que todo había sido un sueño. Pero no fue así, este hermoso hombre lo amaba sobre todos los demás. Nunca había imaginado que era posible ser tan feliz como él estaba en ese momento.

Y entonces los ojos de Levi se abrieron y lo buscaron de inmediato y Eren decidió que podía ser aún más feliz. La suave y cálida curva de su sonrisa le robó el aliento y la ternura lo inundó.

- Buenos días - le devolvió la sonrisa y lo atrajo más cerca, dándole un beso en el pecho desnudo, donde descansaba su cabeza - Levi bostezó y agachó la cabeza para acariciar con un beso su coronilla.

- Buenos días, hermoso.

Se estiró un poco u Eren no pudo dejar de admirar el estiramiento de sus músculos, suaves y fluidos debajo de su piel, tan cálida de ensueño y bañada por la luz dorada del sol de la mañana. Miró el reloj y vio que efectivamente era temprano, apenas las seis a.m. El sol debía acabar de salir, porque la luz, más que cálida, era débil, como siempre a primera hora de la mañana.

Levi miró y sonrió haciéndole rodar sobre su espalda y apoyándose para darle un beso lento y minucioso antes de levantar la cabeza para mirar los ojos de Eren.

- H e estado queriendo hacer eso desde que nos conocimos - Eren se rió.

- ¿Besarme? Creo que has hecho más que eso, amor - Levi sacudió la cabeza y se echó a reír.

- No. Bueno, sí, pero no exactamente. He estado esperando para darte un beso cuando me despertara desde que nos conocimos. Y estás tan hermoso como me imaginaba que estarías por la mañana.

Eren parpadeó. Algo le decía que debería estar un poco molesto por el hecho de que Levi parecía haber estado obsesionado con él en las últimas semanas, pero no podía obligarse a estar molesto por ello. En su lugar, encontraba muy romántico que Levi sintiera esa pasión por él. No había tenido a nadie que sintiera eso antes, tratándole como si fuera este precioso tesoro que querían reclamar para ellos. Sólo Levi.

Eren sonrió e inclinó la cabeza hacia un lado.

- Bien, es bueno saber que estoy a la altura de tus fantasías - sonrió y alzó los labios para ser besado y Levi captó la indirecta. Una vez que sus bocas se separaron, Levi se apartó de él y se sentó, pasando una mano por su cara y por su espalda cerca a su cabeza casi rapada.

- Tomaré una ducha si te parece bien, ¿puedes ir por algo para desayunar? - Eren asintió, sentándose y pasó una mano por la línea elegante de la espalda de Levi, el corazón se le aceleró cuando Levi miró hacia atrás y le dio una mirada malvada - o podemos estar todo el día en la cama... - Eren se rió y sacudió la cabeza, dándole un empujoncito a la espalda de Levi.

- Ninfómano. No, tengo clase en una hora y media, por lo que tendrás que moverte ya, si quieres tener el placer de poder desayunar conmigo.

Observó a Levi levantarse, y su culo desnudo dirigiéndose al baño contiguo a la habitación de Eren, esperando hasta que la puerta se cerró antes de salir de la cama con una exhalación aguda. Su sonrisa era brillante antes de rodar, levantarse y encontrar algo de ropa. Cogió una toalla y se la enrolló a modo de túnica antes de cruzar el pasillo en busca del otro baño, con la esperanza de que a Connie, su compañero de piso, no le importara que lo estuviera usando. Se duchó rápidamente y se vistió, salió y volvió por el pasillo hasta su dormitorio, frunciendo el ceño cuando no encontró ningún rastro de Levi. La puerta del baño estaba abierta, pero una mirada rápida le demostró que tampoco estaba allí.

Eren tiró la toalla en el cesto y salió de su habitación al pasillo, preguntándose a dónde diablos había ido Levi. ¿Tal vez había recordado un compromiso que tenía? Si ese era el caso probablemente hubiera dejado una nota y Eren sonrió imaginando qué clase de románticas, "acosadoras" cosas podría poner.

En cambio, oyó el sonido de unas voces en la cocina y el delicioso aroma del café y el tocino flotando hacía él. Frunció el ceño de nuevo y apresuró el paso, entró en la cocina para encontrar a Levi en nada más y nada menos que un par de Jeans y descalzo cocinando tocino y unos huevos en la estufa, su compañero Connie estaba sentado en la isleta de la cocina con una taza de café.

Eren se estremeció interiormente cuando Connie se volvió y le dio una sonrisa de complicidad.

- ¿Hubo bastante de ti anoche, eh, solecito?

Oh Cristo. Eren miró a Connie antes de abalanzarse sobre Levi y agarrarle de la muñeca. Le arrastró, a pesar de sus protestas, fuera de la cocina y le metió en la sala, su voz un silbido bajo y sus ojos entornados.

- ¿Qué demonios estás haciendo? Se supone que íbamos a salir a desayunar - las finas cejas de Levi se arquearon y dieron a Eren una mirada claramente diciendo que pensaba que estaba fuera de sus casillas.

- Lo sabía, pero Connie estaba levantado cuando fui a por un vaso de agua y luego nos pusimos a hablar. ¿Pasa algo? - Eren suspiró profundamente y lo miró.

- Oh, no. Levi no pasa nada, mi compañero de piso se acaba de enterar que soy gay y que tuve sexo contigo anoche, nada que importe mucho. Hasta que mi familia decida hacerme una visita y Connie decida, en su incapacidad para mantener la boca cerrada, contárselo - Levi enarcó las cejas, dando un paso atrás y mirándolo con incredulidad. Por alguna razón eso enfureció a Eren aún más - no me mires así - dijo entre dientes - no todo el mundo es un hippie abierto y sale del maldito armario, ¿de acuerdo? Seguro como el infierno que no en mi familia, así que quita esa mirada de tu cara, amigo - Levi apretó los labios de Eren y sus ojos se endurecieron.

- Muy bien, en primer lugar ésa no era una mirada, y segundo, no me hables en ese tono ¿entendido? Yo no tenía manera de saber si estás o no fuera del armario, sobre todo considerando el hecho de que no fuimos nada silenciosos anoche - Eren le dio una mirada impaciente.

- ¡Esto es porque no había nadie aquí! Connie trabaja de noche así que por supuesto no me importó, Jesús, ¿Qué demonios se supone que vamos a hacer ahora? - Levi frunció los labios y asintió con la cabeza lentamente, dando otro paso atrás.

- Supongo que deberás tomar tu desayuno solo, si es eso lo que tienes que hacer. Después de todo, no queremos que tu "amante" meta más la pata, ¿verdad? - se dio media vuelta y se marchó de nuevo hacia el dormitorio, instantes después salió tironeado de su camisa. Eren no se había movido de su sitio. Levi se detuvo junto a él, sin mirarlo, durante un largo rato antes de empezar a hablar, aún sin encontrarse con sus ojos - soy muchas cosas, Eren. Pero no un pequeño y sucio secreto. Si quieres estar conmigo, si de verdad me amas, como dijiste anoche, no me pedirás que lo sea. Si cambias de opinión tienes mi número.

Eren se sentía como si estuviera bajo el agua, no podía respirar, ni pensar cuando Levi se dirigió a la puerta y salió. La puerta se cerró suavemente detrás de él, pero el sonido del click del picaporte fue obscenamente alto, e hizo que Eren se estremeciera.

No se movió durante un buen rato, y luego se volvió y corrió a su habitación. Cerró la puerta detrás de él, respirando con dificultad y ardor en sus ojos por las lágrimas que no dejó caer. En todas partes se veía que había estado con Levi. En las sábanas arrugadas, en la almohada que había usado, en un calcetín extraviado que no debía haber visto y que apareció debajo de la cama.

Incluso en el olor del champú y el jabón flotando en el cuarto de baño que había dejado Levi hizo sentir mal él estómago de Eren, se sentó al borde de la cama y hundió la cabeza entre las manos.

Las cosas no podrían ir peor.

Eren estaba seguro de que no podría haber sido peor, pero parecía que había estado muy equivocado. La primera complicación llegó con Connie esperando una explicación y se convirtió en una discusión sobre lo que era y lo que no era de su incumbencia. La siguiente llegó en la forma de una llamada telefónica de su madre, preguntándole si había previsto volver a casa para las vacaciones de semestre, eren le dijo que volvería y había sido objeto de la madre de todos los viajes de culpabilidad hasta que accedió definitivamente a volver.

Y ahora, de pie en la acera, Eren se mordió el labio mientras miraba la casa de Levi a oscuras. Las únicas luces encendidas eran la del piso más alto, débil y vacilante en una ventana, la ventana que Eren sabía era del estudio de Levi, la que utilizaba para hacer sus pinturas. Se dijo que no debía molestarse, se dijo que era mejor así, mejor terminar ahora, antes de que alguno de ellos se involucrara más profundamente y todo les estallara en la cara.

Pero ya era demasiado tarde. Estaba tan involucrado como era posible, estaba envuelto afortunadamente en un amorío por primera vez en su vida, y Dios, no quería que terminara, todavía no, y menos de esa manera.

Sabía que era estúpido, infantil y hasta anticuado, ¿Quién había oído hablar de que alguien está dentro del closet en estos días?

Para Levi no sabía de la familia de Eren, no sabía del horror en el rostro de su padre, la tristeza y la decepción de su madre, o las miradas extrañas y desagrado de cada miembro de su familia para el resto de su vida o en cualquier momento que fuera a su casa, hasta que dejara completamente ir y perder a su familia a causa de ello.

Eren tragó saliva fuertemente y se acercó a la puerta de la entrada. Miró en la oscuridad a la lista de los nombres de al lado y pulsó el botón de Ackerman con los dedos temblorosos. No hubo respuesta al principio y no fue sino hasta el tercer intento que hubo un enojado y corto.

- ¿Qué? - chisporroteando de los altavoces como respuesta.

- Um... soy yo - se hizo el silencio y el pecho de Eren se contrajo con fuerza - Levi, por favor. Déjame entrar.

El silencio se prolongó por un momento más y luego un zumbido mínimo. Giró el picaporte y entró. Subió las escaleras, mientras pensaba en lo que decir, siendo incapaz de detener los latidos de su corazón, cuando llegó a la planta superior y se enfrentó a la puerta del desván de Levi.

Eren quería terriblemente volverse y caminar en línea recta hacia las escaleras y a su hogar, y olvidar que alguna vez había venido y sólo volver a su vida normal.

Pero esa vida normal parecía mucho menos atractiva cuando pensaba en no tener a Levi en ella. Levi, que era como la niebla, y la magia y que traía a su corazón esa sensación de "puedo hacer cualquier cosa". Eren nunca había conocido a nadie como él antes, nunca había imaginado que podría incluso soñar con un hombre como ese queriéndole. ¿Cómo iba a huir sin luchar, sin intentar hacer todo lo posible para conservarlo?

Así que se acercó a la puerta y levantó su mano para llamar. La puerta se abrió antes de que pudiera hacerlo, y Levi ya estaba allí. Eren podía ver las sombras bajo sus bonitos ojos, el cansancio en su rostro y más culpabilidad le atravesó, jodiéndole. Él hizo eso, le causó dolor y, Dios, tenía que arreglarlo.

- Hey... - Eren tomó aire y comenzó a hablar antes de perder el valor - lo siento, no pretendía flipar esta mañana y estallar contra ti. Definitivamente no te debería haber gritado y herir de esa manera. Sólo... trata de entender, todo esto es nuevo para mí y si la jodí y no pude manejarlo no es porque no te ame, es porque estoy perdido y no sé qué más hacer - Levi no dijo nada, entonces suspiró.

- Mira, entiendo, ¿de acuerdo? Recuerdo lo difícil que fue para mí, nunca es fácil. Pero realmente no puedo hablar de esto ahora Eren - Eren frunció el ceño y sintió una punzada de dolor tan agudo que le robó el aliento.

- Oh - escuchó un movimiento dentro del desván y entornó los ojos con suspicacia. Dio un paso adelante y empujó a Levi a un lado. Eren se sintió como si le hubieran dado un puñetazo en el estómago cuando vio a un chico posiblemente de su edad, bello, rubio y desnudo tirado en el sofá frente al caballete. Eren presionó las dos manos contra su estómago como si con eso pudiera detener el dolor, sus ojos volaron a los de Levi, heridos.

- Eren, no es... - Levi empezó, pero Eren sacudió la cabeza bruscamente volviéndose.

- No, no quiero excusas. Lamento haberte molestado. No volverá a ocurrir, confía en mí - se dio media vuelta y empujo a Levi al pasar, ignorando el sonido de su voz llamándolo por su nombre ya que bajó por las escaleras tan rápido como pudo. Apenas podía ver más allá de las lágrimas que inundaban sus ojos y rodaban libremente por sus mejillas.

Estaba en el segundo piso cuando Levi le alcanzó. Su mano se cerró en la muñeca de Eren, girándole y Eren soltó un fuerte sollozo, empujó el pecho de Levi cuando éste tiró de él a sus brazos.

- ¡Suéltame! - Eren se ahogó en un sollozo, y empujó con más fuerza, pero para ser alguien más bajo y delgado, Levi era increíblemente fuerte y lo sostuvo con fuerza.

- ...No. Basta, bebé, por favor. No es lo que parecía, te lo juro - La voz de Levi era ruda, pero suave y Eren se maldijo a sí mismo por responder a ella. "¡Dios mío, Eren, el hombre estaba en medio de un polvo con otro chico! ¿Y tú estás aquí parado con sus brazos alrededor tuyo, llorando en su camisa?" Estaba disgustado por su propia desesperación. Eren empujó más y logró liberarse, tropezando contra la pared y mirando con ojos acusadores, limpiándose las mejillas húmedas.

- Vuelve con tu amante Levi, ahora quiero irme a casa - Levi sacudió la cabeza, con los ojos azules infinitamente tristes.

- Eren, basta. Él no es mi amante. Si te hubieras quedado para que te explicara... - Eren le interrumpió con una risa agria, sin sentido del humor.

- ¿Explicar? Tú no querías mi explicación, ¿Por qué debo escuchar la tuya?

- ... No es que yo no la quisiera, Eren. Si me hubieras dado la oportunidad de terminar te iba a explicar que estaba en medio de una pintura y que el modelo cobra por cada media hora. Quiero que te quedes, espera y déjame pagarle para que podamos hablar - Eren quedó boquiabierto, con el pecho apretado mientras trataba de respirar, intentando darle sentido a las cosas.

- ¿Modelo? - su voz era pequeña y muy fina, lamentable en su esperanza - Levi le dio una sonrisa tierna.

- Si bebé, un modelo. Tengo que tener hecho un estudio humano para la próxima semana y como no me atrevía a trabajar en tu pintura, contraté a un compañero de estudios para que posara para mí - dio un paso adelante y tentativamente tomó la mano de Eren, atrayéndolo y deslizando sus brazos alrededor suyo cuando éste no se resistió.

Eren se sentía increíblemente estúpido, hundiendo su rostro en el cuello de Levi y aferrándose a él, limpiándose las lágrimas que le obstruían la garganta porque ya no había necesidad de ellas.

- Oh, Dios, lo siento... otra vez - Levi sonrió suavemente y lo apretó contra él, presionando un beso en la parte superior de su cabeza.

- No lo sientas, se veía un poco sospechoso. Subamos, por favor, voy a pagarle al tipo y nos deshacemos de él y podremos hablar - Eren tragó saliva y asintió en silencio, dejando que Levi le condujera por las escaleras. Estaba mortificado cuando entraron al desván y Levi pagó al joven, que ya estaba vestido. Eren exhaló suavemente cuando la puerta se cerró detrás del chico.

- Dios, me siento como un idiota. Ese parece ser un sentimiento normal en mí últimamente - Levi le dio una dulce sonrisa y tomó su mano llevándole al sofá de la sala.

- No, Eren. Está bien - Eren tomó aliento pesadamente y echó a su amante una mirada de reojo a través de sus pestañas, y luego asintió. Mejor seguir con la explicación del resto de comportamientos idiotas que había tenido hoy. Hoy no era su día, ¿verdad?

- Sobre lo de esta mañana... - Levi lo detuvo.

- Espera un segundo. Primero quiero decir algo. No debería haberlo tomado así. No todo el mundo está fuera del armario y me olvido de eso, a veces. Yo debería haber sido más discreto - Eren asintió.

- Deberías, pero yo debería haber sido más maduro al respecto. Es sólo que... no sabes nada de mi familia, Levi. No van a aceptar algo así, algo como nosotros. Al menos no así de fácil y tal vez no del todo. Sinceramente, lo único que sé con seguridad es que sería un duro golpe para ellos, no sé si se recuperarían - Levi no dijo nada y Eren continuó, sintiendo una especie de liberación en hablar de ello. El no miedo disminuía, sino que conseguía, de alguna manera que se sintiera más fuerte - lo he sabido desde hace mucho tiempo, si no más, lo que mis padres piensan acerca de las personas homosexuales. Quiero decir, no son agresivos ni nada de eso, pero definitivamente piensan, como un montón de gente, que los gays son pecadores, desviados y están cometiendo un error siendo lo que son. Como si tuviéramos elección. Yo sé que no, pero ellos... ellos no lo saben. No lo creerían, de todos modos - Levi le dirigió una mirada triste.

- ¿Así que tienes la intención de vivir en una mentira el resto de tu vida para evitar decepcionarlos?

- ¡No! - la voz de Eren era fuerte y luego suspiró profundamente - No lo sé. Yo sólo... - Se calló, encogiéndose de hombros con impotencia. Levi tomó su mano y pasó el pulgar por sus nudillos, suspirando.

- Bebé, si pasas el resto de tu vida escondiendo todo lo que pueda decepcionar a tu familia, vas a esconder una gran cantidad de cosas. Desde perder un empleo, a conseguir malas calificaciones, o estar enamorado de otro hombre. ¿Dónde está el límite? - Eren entrecerró los ojos al mirarle, pero no era por enfado, solo se sentía herido y confuso.

- ...No lo sé. No lo había pensado hasta ahora. No es algo que pueda decidir en el impulso del momento, no es una decisión que pueda tomar sin meditarla antes - Levi asintió.

- Lo comprendo. No te estoy pidiendo que los llames y se lo cuentes ahora. Ni siquiera te estoy pidiendo que se lo digas a todo el mundo. Lo que te estoy diciendo es que pasé una gran parte de mi vida dónde tú estás ahora, y no volveré allí. Ni siquiera por ti, Eren, y hay pocas cosas que yo no haría por ti. Pero ser un secreto para ellos no es algo que yo pueda hacer.

Eren quería llorar, tenía ganas de gritar de frustración. No sabía qué hacer. Estaba indeciso entre el hombre que amaba, el primer hombre que había amado, y que le correspondía y hacía su vida brillante y llena de luz, vida y alegría, y su familia, quien siempre había estado allí para él, y a quien, desesperadamente no quería decepcionar.

- No... no tengo que decidirlo ahora, ¿No? ¿No me dejarás verte hasta que lo haga? - rogó porque no dijera eso, Eren no creía poder manejar perderlo ahora, no cuando acababa de conseguirlo. Levi sonrió gentilmente y sacudió la cabeza.

- No, bebé, no voy a dejar de verte. Te amo y me haces... no encuentro las palabras para explicarlo. Pero necesito saber que ésta no es la manera en que va a ser siempre, este limbo de incertidumbre. Si puedes prometerme que pensarás sobre ello, y tratarás de tomar una decisión tan pronto como puedas, eso será suficiente para mí.

Eren asintió, se acercó vacilante a él, y se sorprendió cuando Levi le tomó en sus brazos. Era increíblemente reconfortante tener a Levi abrazándole gentilmente cerca, y sus manos de dedos largos acariciando dulcemente su espalda. Había tenido tanto miedo de no volverse a sentir así nunca. Encajó su rostro en el cuello de Levi, inhalando profundamente su aroma, picante y ligeramente jabonoso, y empezó a respirar de nuevo por primera vez desde que Levi se había ido esa mañana.

- Te amo. Levi - la voz de Eren era tranquila y apretó sus brazos alrededor de él como si fuera a desaparecer - Levi suspiró y repartió ligeros besos por la cabeza de Eren y su mejilla.

- Sé que lo haces bebé. Nunca lo he dudado.

Alzó la cara de Eren y le sonrió, quien sintió su corazón aligerarse increíblemente al ver las sombras desaparecer de los bellos y cristalinos ojos azules.

Eren se elevó un poco para encontrarse con sus labios, besándole suavemente al principio, y profundamente después.

Se retorció para acercarse más y frunció el ceño cuando Levi le detuvo y rompió el beso. Eren preocupado, miró a su amante.

- ¿No me quieres? - Levi se rió al escuchar aquello.

- Hermoso, si te quisiera un poco más nunca conseguiría salirme con la mía. No es que no te quiera, es que quiero más lo que tú deseas - Eren frunció el ceño confuso, no entendía lo que quería decir, y la sonrisa de Levi se volvió indulgente y tierna - ¿Te das cuenta de que nunca hemos tenido una cita? Venga, vamos a salir.


Notas:

Bueno, quiero avisarles que está es la mitad de la historia, como saben es una adaptación y pues quisiera preguntarles a los que la siguen si quieren el final original o les gustaría el final a como a mí me hubiera gustado que terminara. Lo que fue el prólogo sólo fue una parte de lo que es el capítulo final de la historia. Si quieren que cambie el final coméntenlo y lo haré feliz, debo decir que uno sería un final bueno y el otro un final malo, no les diré cual es cual. Intento subir un capitulo diario, por lo que sólo quedarían como 7 días más para que eso pase. Realmente me gustaría saber su opinión acerca de eso y lo estaré preguntando de aquí al penúltimo capítulo :v

Los reviews intento contestarlos por mp, pero hubo alguien que comento como anónimo y pues quería agradecerle el que lo haya hecho, y también espero que lo siga leyendo, gracias :)