"¿Dean, por qué te has puesto tan serio?" Jack sonreía, aunque el gesto pronto desapareció, al ver que el cazador se mantenía firme, los brazos cruzados sobre el pecho y los ojos verdes puestos sobre los del capitán. "Vale, estás empezando a hacerme sentir mal. ¿Qué pasa?"
"Sam acaba de perder el conocimiento, lo que sea que atacó a Ianto, también le está ganando la batalla a mi hermano y empiezo a temer que pueda no salir de esta." Dean suspiró, aterrado por el sólo pensamiento de perder a Sam y sobretodo por no poder arreglar las cosas con él antes.
Jack se levantó del sillón y sin decir nada dio la vuelta a la mesa, para finalmente arropar entre sus brazos al cazador. Normalmente, Dean se retiraría o diría que aquello era demasiado cursi para él. Pero ahora mismo estaba demasiado cansado como para no hacerlo. Además estaban las palabras de su hermano, eso de que tenía que hablar con Jack, ser sincero con él y decirle de una vez lo que sentía por él. Dean no era el mayor experto en lo que a relaciones sentimentales se trataba y mucho menos cuando tenía que abrirle su corazón a alguien.
Pero ahora lo necesitaba, estsaba dispuesto a hacerlo, a decirle a Jack de una vez por todas lo que desde un principio había sentido por él, pero que por miedo o por vergüenza tal vez, nunca se había atrevido a decirle.
"Dean, seguro que tu hermano se pone bien, no le conozco mucho," Era cierto, apenas le conocía por lo separados que habían estado los hermanos durante aquellos meses y ahora se sentía mal, pues de conocerlo mejor, tal vez podría ayudarle, tanto a él como a Ianto, por lo que estaban pasando. "pero si parece un poco a ti, estoy seguro que es todo un luchador y saldrá de esta."
El cuerpo de Dean se estremeció y aunque trató ocultarlo, Jack se lo quedó mirando, sin decir nada.
"¿Te encuentras bien?"
"Si, es sólo… estoy cansado eso es todo. No he dormido muy bien estos dos días." Sin que pudiera hacer nada para evitarlo, Jack lo empujó hasta su mesa y le hizo sentarse sobre ella "Jack, preferiría que no me trataras como si fuera un crío. Te he dicho que estoy bien, cansado, pero bien."
"Pues tu cara y lo pálido que estás no dicen lo mismo."
Dean lo sabía, pues ya lo estaba sintiendo. Se lo había dicho Sam y aunque en un primer momento había pensado que se trataba de un delirio producido por lo mal que se encontraba, ahora se daba cuenta que aquella criatura, lo que quiera fuera, también le estaba afectando a él.
Dean volvió a suspirar, a cada momento que pasaba se encontraba peor, así que si quería ser sincero con Jack, si quería terminar con eso, antes de acabar igual que Sam, ese era el momento de hacerlo.
"Vale, será mejor que lo diga ya."
"¿El qué?"
"Espero que no me recuerdes mucho haber dicho esto, pero es la única forma de saber que esto realmente funciona."
"¿Dean de que estás hablando?"
"Necesito saber si tu me quieres. Quiero decir, si estás enamorado de mi, porque yo… bueno, puede que yo sienta algo muy fuerte por ti, algo que no me había pasado nunca, porque no me gustan los hombres. Nunca me he sentido atraído por ningún hombre, al menos hasta que apareciste tu y entonces todo mi mundo se volvió del revés, Sam me dejó, tu te separaste de Ianto. Fue todo muy rápido y nunca he llegado a saber si estás conmigo porque realmente me quieres o simplemente porque soy el juguete con el que ahora te diviertes."
Dean sentía que la frente comenzaba a arderle, aquello iba demasiado rápido para su gusto pero tal vez era algo bueno y se tratara de la criatura de la que Sam le había hablado que trataba de defenderse.
Levantó la mirada, pues Jack todavía no le había contestado. Se sentía como un completo estúpido por haber dicho aquello. Dean Winchester, que nunca creía haber estado enamorado, que podía pasar cada noche con una mujer distinta; había dejado su vida por un completo desconocido cuando apenas llevaban una semana juntos, se había ido con él al otro lado de Océano sin pensar y ahora era posible que se diera cuenta que había cometido una auténtica estupidez, porque el capitán podía no estar en absoluto enamorado de él.
Las manos de Jack a ambos lados de su cuerpo, sosteniéndole como si fuera a perder el equilibrio. Dean levantó la mirada, lo observó ahí de pie sonriéndole, como si hiciera horas que hubiera contestado, como si aquella respuesta fuera algo tan obvio que Dean debía saberlo ya.
"¿De verdad no lo sabes?"
"Jack, me gusta tan poco como a ti, preguntarte esto, pero si Sam tiene razón, tenemos que ser sinceros, porque esa cosa se alimenta de todos los sentimientos que nos atrevemos a contar, todo lo que dejamos dentro de nosotros," El dolor en su cuerpo se hizo más intenso, ahora si que estaba convencido que aquello era una buena señal para defenderse de la criatura. Apretó con fuerza los dedos contra el escritorio, no quería mostrar todo lo débil que se encontraba. "Luego te lo explicaré todo, pero tenemos que hacer esto, al menos por las personas a las que queremos."
Jack no dijo nada, tan sólo acercó el cuerpo de Dean hacia el suyo; el cazador se movió casi sin quererlo, pues estaba demasiado débil como para poner cualquier tipo de resistencia. Lo apretó con fuerza y sostuvo su barbilla con dos dedos, mientras mantenía la sonrisa en sus labios.
"Tienes razón, no soy el tipo más dispuesto a decir lo que siento, pero esperaba que después de todo este año, supieras que te quiero. No eres sólo un hombre al que me tiro de vez en cuando, más que otra cosa porque no he estado con nadie más que tu desde... desde que nos conocimos. Me gustas, de verdad, me gustas mucho y puedo decir que si, que estoy enamorado de ti."
Dean guardó silencio, jamás le habían dicho algo así, jamás le habían tratado de aquella forma, pues en las pocas relaciones que había tenido, siempre era él el protector, el que daba el primer paso, el que tenía que decir adiós cuando no podía llegar a decir un te quiero.
Pero ahora era completamente distinto, Jack era distinto, no sólo por ser hombre, sino porque era un ser humano completamente distinto a todos los que Dean había conocido en su vida y eso, por mucho que hubiera tratado de ocultarlo hasta el momento, era la única realidad que el cazador conocía.
"¿Hay más verdad?" Consiguió preguntar Dean, a pesar que las fuerzas casi no le respondían.
Si no fuera por la fuerza con la que Jack le estaba sujetando, ya habría caído al suelo. Definitivamente, aquella criatura le estaba acatando, intentaba mantenerlo fuera de combate, que no hablara, que no se sincerara, que no le dejara sin su alimento favorito, los remordimientos.
"Se que hay mucho de ti que conozco." Dean pegó la frente al pecho de Jack y cerró los ojos, inspiró con fuerza, pues por un momento había sentido que se quedaba sin respiración. "Y me da miedo pensar que por culpa de alguno de tus grandes secretos, por algo de lo que te hace una persona completamente distinta, vayas a dejarle. Dios…" Protestó en voz baja. "No se ni porque estoy diciendo esto, yo no digo estas cosas, yo soy de los que tiene miedo a perder una relación. Supongo que es culpa de la cosa esta que nos está atacando.
"¿Estás seguro? Puede que tengas razón y no me dirías todo esto si esa criatura no te obligara a ser sincero. Pero esos sentimientos ya estaban ahí. Ese miedo ya estaba." Jack le besó en la frente, que tal y como habían pensado estaba sudada y ardiendo por culpa de la fiebre. "Deberías habérmelo dicho antes."
"¿Me hubieras dicho al verdad? ¿Me hubieras dicho, con total sinceridad, quien eres realmente, quien se esconde tras tu sonrisa?"
Los dos hombres se miraron un momento en silencio, como si ambos pudieran leer la mente del otro. Era el momento de tomar una decisión. Jack tenía que ser sincero con Dean. Si lo había sido con Ianto, no sería muy difícil serlo también con el muchacho, además siempre había estado seguro que el chico le escondía cosas, cosas que le hacían daño, que le lastimaban al pensar en ellas, cosas que le habían forjado como la persona que era ahora. De la misma forma que Dean, el capitán quería respuestas, pero sobretodo quería que su joven compañero se recuperara cuanto antes.
"Supongo que podría ponerte al día, siempre y cuando me prometas que tu tampoco te vas a guardar nada para ti." Jack le acarició la mejilla al cazador. "No sólo digo por nuestra relación o lo que sea que tengamos, lo digo por tu propia salud; si lo que dice Sam es correcto, por mucho que no te guste vas a tener que ser sincero, conmigo y sobretodo contigo mismo."
"¿Realmente es necesario?"
Jack tomó en nuevo el rostro del cazador entre sus manos y le besó en los labios.
"Lo siento, pero me temo que si."
- o -
Ianto no había tenido mucho tiempo para pensar, en realidad no se sentía capaz de pensar en lo que había ocurrido, pues si lo hacía, temía lo que su cabeza pudiera llegar a decidir. Quería a Jack, hacía mucho tiempo que sabía que estaba enamorado del capitán, pero ahora, no estaba seguro si podía amar también a otra persona y no sólo eso, sino a otro hombre.
Sam le había salvado la vida, mientras Jack tan sólo había esperado a que todo terminara. Se preguntó si eso significaba algo, pero no obtuvo ninguna respuesta al respecto.
Por fin, tomó la decisión. Jack no estaba, le había dicho que iba sacar los billetes para volver a casa y que regresaría por la noche. Lo había dejado sólo después de lo que había pasado y por mucho que Ianto le había dicho que se encontraba bien, hubiera deseado con todas sus fuerzas, que el capitán se hubiera quedado a su lado, cuando en realidad no lo había hecho.
Por eso, salió de la habitación, mirando ambos lados antes de hacerlo, pues no quería volver a ver a aquellos tipos otra vez. El pasillo estaba vacío, afortunadamente para él, por lo que sin pensárselo dos veces fue al dormitorio de los hermanos. Deseó que Dean no estuviera, pues ya era bastante violento lo que quería decirle a Sam, como para encima tener como testigo a su hermano.
Llamó temeroso de quien le fuera a abrir, pero para su alivio, lo hizo Sam.
"¿Te molesto?"
"No para nada, vamos pasa."
Sam se hizo un lado, observando como Ianto entraba en la habitación de la forma más amedrentada que el pequeño de los hermanos hubiera visto nunca.
"¿Estás bien? Supongo que ha sido un gran shock lo de antes. Si quieres quedarte y hablamos."
"Sam, ¿De verdad te gusto?"
El muchacho se quedó paralizado al escuchar aquella pregunta. Si, se lo había dicho, le había dicho que le gustaba y que le daba tiempo para que se lo pensara, pero no esperaba que fuera algo tan rápido, algo que ni a él le había dado tiempo para reaccionar.
"Lo siento, ha sido muy precipitado ¿verdad?"
"No… bueno sí, pero no tengo que pensar esa respuesta, pues ya te lo he dicho antes. Claro que me gustas."
Sam dio un paso adelante hacia Ianto, que se había quedado completamente quieto en mitad de la habitación, clavado como si de una estatua se tratara y con los ojos puestos, sin ser capaz de parpadear, en el cazador.
"Entonces te gusto y querrías…"
Sam acarició el rostro del muchacho para intentar ponérselo un poco más fácil, pues suponía lo mucho que aquello le estaba costando.
"No quiero nada, tan sólo te lo dije porque…" Ianto creyó ver que Sam se sonrojaba. Supuso que tampoco era nada fácil para él reconocer, que sentía algo más que simple amistad por un hombre casi desconocido para él.
Los dos ahogaron una risa, mientras se miraban.
"Jack quiere irse a casa mañana ahora que hemos atrapado a la criatura."
"¿Os vais ya? Vaya." Sam bajó la mirada, había esperado poder pasar algunos ratos más con Ianto y demostrarle que podían tener algún tipo de relación juntos. Ahora se daba cuenta que ese tiempo se había terminado.
"Pero había pensado quedarme un poco más. Si quieres que me quede claro."
Sam sonrió. ¿Cómo no iba a querer?
"¿Cómo unas vacaciones?"
"Podrían ser unas vacaciones, nuestras vacaciones, porque con la vida que llevas no te vendrían nada mal unos días libres. ¿Qué me dices? ¿Por qué no nos quedamos tu y yo unos días por aquí?"
"No creo que le haga mucha gracia a Dean quedarse, creo que en eso se parece bastante a Jack, ahora que el trabajo está terminado, querrá coger de nuevo la carretera y buscar el siguiente problema. Podría decirse que las vacaciones no son lo suyo."
"No quiero hacerte elegir, no me gustaría que discutieras con tu hermano por mi culpa."
Sam suspiró. Sabía que Dean no lo comprendería, de la misma manera que no había entendido cuando había tomado la decisión de marcharse a Stanford. Volvería a cabrearse con él, tal vez dejaría de hablarle un tiempo; pero después de todo no iban a ser más que unos días de vacaciones, no se trataba de algo permanente.
"¿Entonces?" Dijo Ianto en voz tan baja que no estaba seguro si Sam le habría escuchado.
"Hablaré con mi hermano. Tal vez se moleste un poco, pero como tu has dicho, no serán más que unos días sin él."
Ambos sabían que querían más, si pasaban unos días juntos, si se lo pasaban bien y se daban cuenta que sus sentimientos eran correctos, entonces serían más de unos simples días y Dean jamás lo comprendería.
