CONFÍO EN TI
Terry se ha enfrentado más de una vez a Susana, Luisa y Neil. Solamente falta Eliza. Parece que se alternan para hacernos la vida imposible. Le he pedido a Terry que los deje pasar que no vale la pena que él trate de defenderme de sus palabras. Palabras… algo muy abstracto las puedes soltar pero no las puedes tocar, detener o recoger. Una vez dichas no hay más vuelta. Pero si existe algo para solucionar lo que se ha dicho son los hechos. Sí, las acciones, éstas no son abstractas, éstas las puedes tocar, definir, pulir. Y nuestro amor no son palabras sino hechos.
El mismo lunes, cuando Terry se hizo de golpes con Neil las chicas me habían dado un pequeño presente. Annie siempre piensa en mí cuando está lejos. Y esta ocasión no fue la excepción, pero me ha dado algo que es importante para ella: La medalla de oro de campeona. La acepté porque viene de parte de mi amiga y porque sé que con mucho amor. Eso es a lo que me refiero cuando hablo de las acciones. Las puedes tocar e incluso corregir.
Cuando nuestros chicos se fueron y nos dejaron solas Paty comentó detalles de la final. Su voz estaba aún cargada de emoción y pude vivir lo que me contaba. En especial hubo un detalle que llamó de más mi atención: "Fue duelo sin capitanes" Gretchen tampoco jugó y no se presentó ni para infundirles aliento a sus compañeras. En cambio conocimos al primo de Stear y Archie. Anthonie Brown. Es igual de apuesto que ellos, lástima que ya tienes novio" –Dijo sarcásticamente esto último. Gretchen no había jugado la final… Dios debía estar de mi lado. No sé si fue egoísta de mi parte, pero me dio un poco de felicidad. "Un duelo sin capitanes"
La semana ha pasado muy rápido y llevo muy bien los ejercicios de rehabilitación. De hecho me han dado el permiso para incorporarme a los entrenamientos. Puedo hacer y responder saques, pero no puedo, por el momento, hacer "mates". Tendré que esperar dos semanas más para poder hacerlos, una vez que el fisioterapeuta dé el alta definitiva.
Las vacaciones de primavera han llegado y Terry me ha pedido que pasemos juntos esta semana. No teníamos un gran plan ya que no habíamos pensado en ello.
– Iremos a una playa de aquí en Nueva York, he rentado un pequeño departamento – Dijo sonriente el amor de mi vida – Será en Coney Island, estoy seguro que te encantará.
–Cualquier lugar contigo es maravilloso –Dije besando sus labios y abrazándolo
–¿Tendré que pedirle permiso a tus padres?
–Sí, aunque ya se lo imaginan. Jasson sacó el tema de las vacaciones de primavera el otro día.
–Le diré a tu padre que en verano ellos te disfrutarán al máximo, porque no estaremos juntos. Es por el viaje a Inglaterra.
–De eso te tengo una sorpresa –Dije emocionada –Nosotros iremos a Inglaterra. Papá estará en la misma cumbre que tu padre. Y mamá quiere ver a Tomm. Aprovecharé y ahí te lo presentaré.
–Ángel, es la mejor noticia que me has dado, me angustiaba dejarte solita tanto tiempo – Me besó tan apasionadamente.
–Terry, es momento que apliquemos nuestro esfuerzo al álgebra. Falta poco para el examen y para la final.
–No, bebé, estamos en vacaciones. Dejemos los libros a un lado. Vamos te llevo a tu casa y te recojo en una hora para irnos a Coney.
Papá no puso objeción en darme permiso, confiaba ciegamente en Terry y en mí, además ya estábamos bajo un control natal, así que nada podía salir mal.
El pequeño departamento era hermoso, aunque para estas fechas Coney Island es hermoso y nuestros planes no eran sumergirnos en el mar sino caminar y conocer. Debo reconocer que pasamos más tiempo en el departamento, para ser precisos en la recámara, sólo salíamos a desayunar, comer y cenar.
Terry es incansable, es un tierno amante. Cálido. Espléndido. Me ha hecho conocer sensaciones que jamás me imaginé experimentar: La noche del miércoles cuando salí de la ducha, él estaba en la sala viendo televisión. Dejé caer la toalla que rodeaba mi cuerpo húmedo cuando entró en la habitación. No estaba vestido, estaba completamente desnudo. Su piel caliente envolvió la mía fundiéndola en la de él. Besó mi cuello, mis senos, mis brazos. Me cargó en sus cintura y acomodando mis piernas alrededor de él y me llevó a la cocineta. Sentí la fría barra del desayunador en mis nalgas desnudas. Me recostó con la espalda hacia la fría plancha de concreto y esparció sobre mi cuerpo chocolate líquido que al contacto con mi piel caliente comenzó a escurrir por mis costados. Pasó su lengua por todo el camino que había trazado desde mi cuello hasta mi intimidad. Recorrió cada centímetro de mi piel, deteniéndose en los puntos exactos para hacerme gemir, gritar y enloquecer. Cuando llegó a mi parte íntima y pasó su cálida lengua entre mis pliegues sentí que llegaba al punto de ver las estrellas. Arqueé mi espalda y contraje mi vientre, él gimió de placer. Terminó de recorrerme con sus labios y lengua dando pequeños mordiscos en diferentes ocasiones. Mis manos no podían mantenerse quietas y las entretuve en sus hermosos mechones castaños. Me levantó y me aprisionó contra la pared y me penetró profundamente, lo pude sentir pleno. ¡Qué diferente es hacerlo en la cama a hacerlo de pie! Siguió besándome los senos, cuello y pequeños besos por aquí y por allá. Yo le besaba entretanto su cuello, mandíbula y a donde alcanzara. Él tomó el control completamente de nuestra pasión y marcó el ritmo. Cuando llegué a la cima me sorprendí que él llegara conmigo al mismo tiempo, se dejó correr en el momento exacto cuando mi interior se contrajo para introducirlo más. Los espasmos que ambos tuvimos fueron en realidad uno solo, así como ahora éramos él y yo. Nuestra intimidad dejaba notar que no se sabía en donde terminaba él y en donde comenzaba yo. Nuestras pelvis unidas mostraban que no había división entre él y yo.
Pasamos nuestra primer semana juntos, solos, dormimos en la misma cama, bajo las mismas sábanas. Como recién casados. ¿Cómo será nuestra luna de miel? Estar al lado del hombre que amo es lo más maravilloso. Por desgracia así como todo tiene un inicio la semana llegó a su final. Empacamos nuestras cosas y regresamos a casa.
–Candy, mañana me entregan mi coche y el tuyo esperará un mes más.
–Papá quiere comprarme otro, ya que en una semana termino la rehabilitación, dice que no tendré ningún problema en conducir. También no confía en un auto que esté reparado. Así que no te preocupes. Y quiero que me acompañes a escoger uno.
–Claro que sí, ángel, te llevaré. –Terry cambió el tema de manera drástica – Candy, el lunes llegarán los alumnos de intercambio. Y entre ellos llegará un chico italiano, Carlo Vicenzo Fontana. Leí en los anuncios de los tableros de que es muy bueno en el voleibol y estoy seguro que intentará acercarse a ustedes, me refiero al equipo. Candy no quiero que esté cerca de ti para nada. Yo te ayudaré a entrenar y a obtener el salto que requieres para los "mates". Trabajaremos para que tengas más fuerza en tus brazos… nena, por favor, no quiero a ese imbécil cerca de ti.
–¿Qué pasa, bebé, no confías en mí? Siento tus palabras ásperas y no tienes de qué preocuparte, sabes que nunca te fallaré. Todo mi amor y ser son tuyos– Dije para tranquilizarlo, me gusta que sea celoso, pero no quiero que esto afecte nuestra relación todo tiene un límite. – Y para mí será muy placentero que mi novio me ayude en mi entrenamiento. Cada minuto contigo es maravilloso y que me apoyes en lo que es relevante para mí es importante. –Con Terry he aprendido a darle el uso correcto a "importante".
–No es por ti, ángel, es por los demás. En ti confío pero no en ellos. Eres muy bonita y eres la capitana, a eso añadámosle que ahora son campeonas, tengo la certeza que eso es miel para cualquier oso. Por eso te pido que tengas cuidado.
–Lo tendré, bebé. Me encanta cuando eres protector. Gracias.
El lunes, tal y como lo mencionó Terry. Llegaron los quince chicos de intercambio y Carlo Fontana no tardó en hacer acto de presencia durante nuestro entrenamiento, pero no llegó solo… Neil Legan estaba con él. La advertencia de mi novio se hizo presente y supe que no se había equivocado… Carlo podría ser un problema entre nosotros si no le poníamos un alto desde el principio.
Después de la práctica de americano, Stear, Archie y Terry llegaron al gimnasio. Nuestro entrenamiento fundamenta en corregir nuestros errores y jugar entre nosotras dividiéndonos en dos equipos. Ahora Margaret ha dejado la responsabilidad en mí de diseñar nuestra estrategia. La Nacional consiste en un torneo de tres días y eliminatoria, así que no sé contra quiénes jugaremos exactamente. Es un gran reto y debo añadir que tengo que enseñar a Annie a mirar más allá de ser un jugador más y tener la mentalidad de una capitana y brindar las estrategias y el acomodo inicial. Ese lo hacemos en el momento antes del partido, debes observar muy bien el juego y errores de los contrincantes en cualquier oportunidad.
Terry me ayudó mucho con los saques y bloqueos. Integré a esos tres grandulones a la línea de la red solamente para bloqueo eran los únicos que no rotarían como las demás. Fue muy divertido.
Cual "macho alfa" Terry marcó inmediatamente su territorio. Le dirigió una mirada fulminante a Carlo al momento que este se acercó a las chicas. Varias de ellas se sentían ilusionadas, es agraciado físicamente, pero mi Terry es más que hermoso.
–¡Hola, chicas! Lo hacéis muy bien–No sé por qué algunas de ellas reían tontamente.
–Gracias – respondió Annie con el ceño fruncido – ¿Se te ofrece algo?
–Soy Fontana, Carlo Vicenzo Fontana y formo parte del equipo olímpico de Italia. Les ofrezco mi ayuda por si desean algunos consejitos, creo que no serán necesarios, os veo que tienen una buena líder.
–Sí, es muy buena estratega – Comentó Shirley dirigiéndome una mirada, quise matarla y me apresuré a ponerme a un lado de mi novio que estaba presente, Terry estaba un poco tenso, así que lo tomé de la mano y tiré de él para salirnos del enfoque de Carlo.
–Eh! Candy, ¿Candy, verdad? – Oh no, ¿por qué tenía que correr para alcanzarnos? Me giré para ver que se le ofrecía.
–Candice. ¿Qué se te ofrece?
–Felicitarte y no tengo la intensión de incomodarte. Disculpa si te estoy metiendo en un lío con… él –Dijo señalando a Terry
–No es mi cumpleaños o fecha especial para alguna felicitación y él es mi novio. Y no tendrás problemas si te mantienes lejos de mí. Si no hay más que decir… con permiso.
–¡Hey! sólo quería felicitarte por el campeonato. Recién he llegado y eso es noticia. Todos aluden tu trabajo…
–Eso es resultado de todas y no de una sola. Si quieres felicitar a alguien. Felicita a Margaret, ella es nuestra entrenadora. –Me acerqué a Terry pasando mi brazo en su cintura y él puso el suyo sobre mi hombro. Me dejó a la entrada de los vestidores y él fue a asearse también.
El tiempo corre de prisa y ahora estamos a dos meses para la recta final: exámenes finales, la final de americano y la Nacional. ¡Brinco de emoción!. Mi vida ha cambiado desde que Terry está en ella. Mis padres son felices con nuestra relación, sus padres y hermanos me han aceptado muy bien. Las cosas con Susana se han tranquilizado, tengo dudas que ella haya aceptado por fin que Terry jamás volverá con ella. Pero hay una chica de intercambio con la cual estoy a la defensiva. Insiste en todo momento estar cerca de Terry. Karen Claise, es simpática y a pesar que Terry nos ha presentado y me dice que no le encuentra atractiva, sé que miente. Tienen más de tres asignaturas juntos y ella le llama al móvil con cualquier pretexto y se ha hecho amiga de Susana Marlow. Ambas comparten su afición por el teatro y hasta de ello le pide su opinión a Terry.
–Bebé, ¿recuerdas que me pediste que tuviera cuidado con Carlo?
–Sí ángel
–¿Te molestaría que te pidiera lo mismo en relación con Claise?
–Ángel, no es lo que estás pensando. Ella sabe que tú y yo somos novios y que somos felices. A demás yo paso la mayor parte de mi tiempo contigo. No hay razones para que desconfíes.
–No me gusta que una amiga de Susana esté tan cerca de ti y menos que sea tan insistente contigo para todo. Bebé, por favor, aléjate de ella.
–Candy –Me abrazó– ¿Estás celosa? –¿Cómo podía sonreír al preguntarme semejante cosa? ¡Claro que estoy celosa! pero no lo pienso admitir, los celos no son muestra de amor sino de inseguridad.
–No, sólo no quiero que por ella tengamos malos entendidos, desconfío de ella pero confío en ti –Usé sus palabras cuando me advirtió de Carlo.
Pensar en Carlo tampoco es fácil, es como un chicle que se pega a la suela del zapato. No he querido mostrarme grosera con él, pero mientras más lo rechazo más me busca. Siempre procuro estar acompañada y cuando eso no ha sido posible le mando mensaje a Terry para que venga por mí y me acompañe al siguiente salón. No quiero que Carlo piense que tiene una oportunidad conmigo. Ha insinuado que Terry no es apropiado para mí, ¿a él que le importa?, que alguien tan "dulce" como yo merece alguien mejor. Le he comentado a Terry las palabras de Carlo y no lo tomó tan mal… ¿esperaba un arranque de celos? o ¿Será que Terry ha estado "ocupado" de más con Karen?
–¡Terry! –Mi grito lo sorprendió, pero lo que él estaba haciendo me sorprendió más a mí. – ¿Cómo pudiste? –Me di la vuelta y caminé aceleradamente e ingresé al tocador de damas más cerca. Me siento estúpida, le había llamado al móvil en varias ocasiones y como no me respondió decidí buscarlo. No debí… no debí… Ahora me siento confundida. ¿Lo vi besándose con Karen o ella lo estaba besando a él?… ¿vi bien? Lo que haya sido… era un beso ¡Terry estaba besándose con Karen!
–¡ángel, espera! ¡Candy! Sal por favor – sus gritos retumban las paredes de este lugar – ¡ángel, no es lo que viste, nena ven! ¡Necesitamos hablar! ¡Candy! ¡Por favor!
Me limpié el rastro de mi dolor, respiré profundo y salí – No hay nada qué hablar, he visto lo que tanto me has negado. ¿Quieres una oportunidad para explicarte? Bien, cuentas con una. –Intentó abrazarme
–Perdóname, por favor, en realidad no sé qué pasó. Estaba orientándola en la resolución de un problema y ella… yo… Candy yo no siento nada por ella. Te amo a ti. Tú eres mi mundo, mi vida entera. Me alejaré de ella. Te lo prometo… –Sus manos entornaron mi rostro y levantó mi cara para mirarme a los ojos.
–¿Terminaste? –Retiré sus manos de mi cara.
–Candy… ángel –Su voz estaba quebrada – Nena… Por favor…
–Si ya terminaste, no hay más que decir
–Dime algo por favor. Dime que me perdonas. En realidad no sé qué pasó…
–Tenías una oportunidad para explicarte, no te prometí que hablaríamos. Así que déjame seguir mi camino. –Me dolía hablarle así. Pero, en realidad, no podía hablar de otra forma, todo mi interior, todo mi ser estaba dolorido.
–No –Me abrazó tan fuerte a él, como si intentara fundirme en su piel– No… no… maldita sea… noooo. Candy no me pidas eso. No me pidas dejarte ir – No pude evitar que la lágrimas salieran, era como si ellas tuvieran vida propia y no se sometían a mi autoridad de no llorar.
–Te amo, Terry, te amo con todo mi corazón – Me aferré a él– Lloré contra su pecho
–He sido un maldito estúpido, en verdad, ángel, no sé qué pasó. Ella se acercó tanto a mí, los dos estábamos sentados y puso sus labios, no la besé, la rechacé en el momento. No debí ser tan imbécil. No debí quedarme solo con ella. Bebé, tú eres la única mujer en mi vida, en mi corazón, te amo. Por favor no lo dudes –El palpitar de su corazón estaba alterado y sus manos apretaban hasta doler. Entre sus brazos me sentía segura, quería estar por siempre ahí. Tomé una determinación, Susana y sus amigas se habían burlado bastante de mí, me habían ofendido hasta el cansancio, Carlo era de ese grupo. Pero Terry era mío, y yo no cedo lo que me pertenece. Querían guerra… pues se las iba a dar. Escuchar las palabras de Terry bastaba para saber que no tenía por qué sufrir, él me amaba.
–Prométeme que nunca lo volverás a hacer
–Te lo prometo ángel. Yo no la besé, ella puso sus labios sobre los míos, me tomó desprevenido, reconozco que fui un completo imbécil al dejarla que se acercara de más a mí. No volverá a pasar ángel. – Me besó –Muero si te pierdo, princesa– dijo con sus labios sobre los míos.
–Gracias, bebé. Aunque este tipo de situaciones no son necesarias para fortalecer nuestro amor – Me sentía más tranquila, amo a este hombre y no lo voy a dejar, y menos con sus bajezas de zorras malditas. Nuestro mundo girará muy lejos de sus malditos juegos e intrigas. Pero será un mundo alterno en donde yo Candice White juró por lo más sagrado que estas lágrimas me las pagarán con las suyas.
Salimos de la universidad sin culminar las clases. Nunca había salido tan temprano de la escuela habiendo clases. Fuimos a su casa y subimos a su recámara, dejó la puerta entreabierta. Estar juntos ahora no era lo mejor, esa no era la forma de mostrar ni arrepentimiento ni perdón. Se tumbó con los pies colgando y los brazos extendidos, hice lo mismo que él. Su brazo era mi almohada y escondí mi rostro en su costado. Respiró tan profundo y dijo – Temí que me dejaras. Te juro que nunca seré tan idiota como lo fui hoy –Enroscó su brazo sobre mis hombros. –Eres mi vida entera y mis planes contigo son para toda la eternidad. Me siento tan imbécil. Nena lo que voy a decirte no es para ofenderte. Pero me cansé de la actitud y comportamiento de Susana y yo manché nuestro amor con este estúpido error. –Sus palabras estaban cargadas de arrepentimiento. Si algo sé acerca de los valores, es que el arrepentimiento es un cambio genuino de actitud. Estaba segura que nunca lo volvería a hacer, en caso que él lo haya hecho y nunca permitiría que Karen estuviera tan cerca de él.
–¿Te confieso algo bebé? Solo la muerte podrá alejarme de ti, nadie más. Te amo con todo mi corazón y he creído cada una de tus palabras. Creo que me has dicho la verdad. Confío en ti. - Era verdad, confiaba en él y me había sentido herida, pero escuchar de sus labios todo lo que yo significo para él bastaba para seguir adelante.
–Estoy arrepentido de haberte causado dolor…
–Ni una palabra más sobre esto. Estamos bien y eso es lo que importa.
ESPERO QUE SEA DE SU AGRADO =)
ABBY
