Los personajes no me pertenecen sino a M.K supongo que lo sabian :(

Advertencia: La verdad es que no se me da mucho el lemon, como que me chiveo y estoy medio bruta para esas cosas. Ironicamente el lemon me emociona y me proporciona mucha felicidad cuando lo leo jajajaja, les traigo entonces este ligero lime, realmente no es trascendente para la historia, pero no hay nada de malo en que nuestros chicos hayan pasado un buen rato ¿no? Si eres menor de 18... pues ¿yo que puedo hacer? ni modo que te detenga jajajaja Animo pues. Y gracias por sus amables comentarios.


Una mañana


Sobre la mesita de noche junto a su cama una combinación de números de neón rojo marcaba las 5:30 am en la caratula de su reloj. Los horarios de las guardias de hospital siempre han sido cambiantes y caprichosos, receptivos para cualquier contingencia; desde el sarpullido más leve hasta la cirugía más delicada. Por inverosímil que parezca el cuerpo de un médico debe desarrollar ciertas habilidades para sincronizarse con los tiempos que disponga el trabajo; por ejemplo, la extraordinaria capacidad de adaptación para dormir en cualquier sitio, a las horas que sea posible, ya sea mañana, tarde o noche, (también encontrar espacio para satisfacer otras necesidades biológicas) y aun así mantenerse concentrado y tener bien despiertos los cinco sentidos. La juventud de Sakura le daba aparentemente una mínima ventaja sobre otros ya más entrados en trayectoria, todavía no resentía el desgaste que inevitablemente llega con los años de rotar turnos, al final del día los médicos también son seres humanos y por mucha resistencia natural o artificial que obtengan, necesitan descanso. Sakura todavía se encontraba en ese proceso de evolución, le costaba despertar.

Talló sus ojos con suavidad y bostezó largamente, su visión borrosa se aclaraba paulatinamente, aún no amanecía y su habitación permanecía todavía en obscuridad, la cual se disipaba en algunos rincones de esas cuatro paredes, debido a la luz del alumbrado público que se colaba a través de algunas aberturas de su cortina.

La amplia y desnuda espalda perteneciente a una figura de mayor tamaño que la de ella, era eso lo que descansaba a su lado –Kakashi- notó con asombro, aunque su sorpresa duró sólo un segundo. Se acurrucó un poco más cerca de él para deleitarse con su calor, deslizo su pequeño brazo con el propósito de rodearle por la cintura. Su piel era exquisita, cubierta a penas por un par de sábanas. Sintió necesidad de pegar aún más su menudo cuerpo contra la espalda de Kakashi. Y como respuesta él entrelazo sus dedos con los de la tierna mano que lo abrazaba detrás de sí.

-¿Estás despierto?- preguntó en un susurro contra su oreja.

-Sí, un poquito ¿y tú?- levantó el brazo de Sakura para girarse pausadamente con la intención de quedar frente a ella.

Sus labios se curvearon en una radiante sonrisa al mirar cómo se abrían lentamente los lánguidos ojos de su acompañante - tengo que ir a trabajar Kakashi-.

-¿es absolutamente necesario e inevitable?- dijo roncamente en un gesto que se le antojó a Sakura absolutamente sensual. La aprisionó contra él y aspiró profundamente el aroma de su cabello.

-Lo es- se estremeció un poquito al escucharlo. Estar entre sus brazos era tremendamente agradable, se sentía pequeñita y protegida al encontrarse tan cerca del latido de su corazón.

-¿Moriría alguien si no?- reconsideró sus palabras pero era demasiado tarde para atraparlas, ya las había escupido y ahora no podía alcanzarlas y tragarlas de regreso, intentó corregirse- Perdona… tan solo bromeaba, sé que tú trabajo es realmente importante- la soltó levemente de su agarre para mirar su rostro seriamente.

Sakura se removió en su lugar y dio un largo suspiro- Yo… quisiera quedarme pero, en verdad no puedo fallar en esto, además ¿no tienes que ir al trabajo o algo así?- lo miró expectante.

-Desde luego que sí, pero no a las 5:30 am- escondió lentamente su rostro en el cuello de Sakura, construyendo un camino de besos que se dirigían hacia su hombro-.

Sakura comenzaba a cerrar sus ojos dejándose atrapar en esa red de besos que Kakashi tejía con diligencia, el cosquilleo de una corriente eléctrica erizaba su piel desde la punta de los dedos de sus pies hasta la coronilla. Muy a su pesar del momento, ella era una mujer comprometida hasta la medula con su trabajo. Reunió todo el valor que vagaba por ahí en algún lugar remoto de su sistema antes de abandonarse nuevamente en otro episodio de éxtasis entre ambos y retiró con gentileza a Kakashi –Debo vestirme… pero ¿podríamos vernos más tarde? si lo deseas por supuesto.- Se sentó a la orilla de la cama.

-Claro que te deseo… es decir estaré encantado de verte más tarde.- Se acomodó mejor en la cama, recorriendo a la chica con esa mirada que solo regala un hombre a una mujer cuando la encuentra la más hermosa en el mundo entero.

No era preciso decir que la desnudaba al mantener sus ojos fijos en ella, en efecto permanecía desnuda todavía. Su fina silueta apenas matizada con las discretas luces que acariciaban su tersa piel la hacían parecer una obra de arte, Kakashi se sintió celoso al desear recorrerla en toda su extensión sin dejar un solo centímetro de ella sin exploración al igual que esa luz.

Al advertir el escrutinio sobre su persona, Sakura miró de reojo a Kakashi y se enredó en una sábana en un inútil intento por ocultar su vergüenza. Era una mujer adulta, hecha y derecha, no una estudiante de bachillerato que se entregaba por primera vez. No era su costumbre besar, mucho menos involucrarse sexualmente con un hombre durante la primera cita, realmente era una ocasión inusual, y sin embrago sucedió de forma tan natural que ¿Por qué no?, era una mujer mayor y se permitió ese pequeño placer.

Se puso de pie junto a la cajonera donde guardaba su ropa interior, y torpemente tomó un conjunto con su mano libre. No estaba segura de cómo proceder con Kakashi ahí, devorándola con la mirada, disimulo su nerviosismo y respiro profundo. "Eres un adulto Sakura, tranquilízate" pensó.

-Déjame ayudarte.- soltó justo detrás de ella.

-Ugh, pe… ¿pero qué haces?- No se dio cuenta en que instante se había colado a sus espaldas.

-¿Qué parece que hago? Te ayudo a vestirte ¿no es obvio?- Le arrebató de las manos su ropa interior. Se agachó a su lado y extendió sus panties como cuando se asiste a un niño pequeño para el primer día de clases. El rostro de Sakura se mostraba desconcertado pero accedió a participar en el ligeramente pervertido juego de Kakashi, ella obedeció y adentró una de sus largas y pálidas piernas seguida después de la otra. Kakashi subió tortuosamente la prenda, muy despacio rozando maliciosamente la punta de sus dedos en ellas, hasta llegar a su cadera donde reposó sus manos. Trató de evitar el pensar en la imagen de la expresión de Kakashi contemplándole el trasero mientras hacia todo aquello, ni todas las trabas mentales del universo bastaron para hacerlo.

-La siguiente pieza por favor- percibió su cálido aliento al oído como un castigo.

Sakura apenas si respiraba, se negaba exhalar el aire contenido en sus pulmones, insegura de cómo comportarse. Kakashi tomó de las manos de Sakura la parte superior de su conjunto, pasó sus definidos brazos por encima de la trémula figura femenina y la rodeo, extendió su sostén frente a ella y lo acercó lo suficiente para cubrir sus senos sin tocarlos. Traviesamente su dedo pulgar tocó sutilmente la piel debajo del límite de su busto que caía elegantemente como una gota de agua suspendida sobre una hoja antes de precipitarse al suelo. Aquel fino toque le erizó la espina dorsal y cada vello corporal en su haber.

Retrajo sus brazos y pasó los tirantes sobre los blanquecinos hombros de Sakura. Para finalizar ajustó el broche del sujetador y dio por concluida su tarea.

-Estás lista.- se alejó con dirección a la cama, buscando sus propias ropas que yacían desperdigadas por toda la habitación.

-¡Que tonto eres!- tomo una almohada de su cama y la arrojó con fuerza sobre la cabeza de Kakashi. Realmente lo había disfrutado, pero eso no cambiaba el hecho de que fuera un tonto. Al final quien llevaba las de perder era él quien delatado por su cuerpo evidentemente tendría que tomar una ducha fría más tarde.

-Y sin embargo estás aquí… con este tonto- Kakashi reía mientras se vestía. Cómo piezas de rompecabezas se calzaba una tras otra cada prenda que había usado la noche anterior.

La elección de Sakura para su suerte era extremadamente simple. Llegando a la clínica tendría que vestir su filipina y la típica bata blanca de hospital. Comparada con otras chicas podría considerarse afortunada en ese sentido, evitaba la perdida de minutos y horas preciosas mal invertidas en elegir el atuendo del día. Ambos se encontraban presentables, listos para salir.

-Es muy temprano para ti… podrías quedarte aquí un poco más si quieres.- Sugirió tímidamente.

-No te preocupes, estaré bien. ¿Estaría mal si te llevo hoy al trabajo? Digo, es temprano tengo algo de tiempo y aun así podría regresar a casa después de dejarte para tomar una ducha… e ir a la oficina-

-De acuerdo-, se paró de puntillas y le besó en la mejilla -gracias.-

Tomaron sus pertenencias apresuradamente, no había tiempo para el desayuno, desecharon esa posibilidad al emplear su tiempo en jugueteos matutinos. Sakura tomó su bolso, sus llaves y fue la primera en salir, Kakashi tomó su cartera sacó las llaves de su auto y recordó algo fundamental –olvidé que no estaba en mi casa, ¿te importa esperar mientras vengo con el auto? Está solo a un par de calles- Sakura asintió y él salió disparado a través del pórtico.

-Prepararé un sándwich, mientras regresas- Entro de nuevo en la casa. Y así lo hizo, en un tiempo record de 40 segundos lo tenía hecho. Tomó de su frutero una manzana a la que propinó una mordida y corrió hacia la salida. Pudo avistar el auto de Kakashi, doblaba en la esquina al parecer en un tiempo record también.

-Perdona que no me baje- se estiró dificultosamente para abrir desde el interior.

-No te preocupes, se hace tarde- dijo casi lanzándose en el asiento del copiloto. – Otro día lo harás.- le sonrió al ponerse el cinturón de seguridad.

¿Qué era aquella sensación creciente en su pecho, acaso… felicidad? -Tengo la sensación de estar pasando por alto, algo importante…- dijo Kakashi pensativamente, mientras sostenía la vista en el trayecto al conducir.

Sakura le siguió en la reflexión, y entonces lo dedujo - … Pakkun.-


Gracias x leer :D