— ¡¿Que hicieron?! — Chillo/susurró Lal luego de que llegara a casa de Ange encontrandose con esta encerrada en su habitación y con el resto en un silenció pesado en la sala.

Ahora, el que Tsu no quisiera estar con ellos y huyera a otro lugar no era nada nuevo, pero el que no saliera de su habitación en todo el dia, eso si era algo que ninguno de los presentes habia atestiguado hasta la fecha, ademas de eso, también estaba la pequeña melodia que venia de la habitación ¿El Cascanueces era? que no paraba de tocar una y otra vez, por lo suave y simple de la melodía podian deducir que probablemente venia de alguna caja de música.

— No sabemos... Ayer, ella solo miro el calendario y luego se fue a su habitación sin decir nada, y hoy ni siquiera ha salido a decirnos que nos vayamos o que hacemos mucho ruido. —Respondio Skull pasando una mano por su cabello exasperado. — ¡Incluso entre a ofrecerle desayuno! ¡Ni me miro! ¡Tan solo miraba esa caja en sus manos! — Casi gritó exasperado, sintiendo un extraño vacío en su pecho ¿Esto era por que estaba armonizando con Ange? ¿Esto estaba sintiendo ella? ¿porque? ¿que pudo haberla echa sentir de esta forma? y mas importante ¿como hacia para que se sintiera mejor? No saber como ayudar a su Ange que siempre lo consentia y sonreía (para molestar a Renato la mayoria del tiempo) en serio Lo volvia loco, pero no importaba aun asi se mantendría atento en su lugar esperando el momento para mimar y sonreir a su cielo.

— ¿Estan seguros de que no hicieron nada? — Pregunto nuevamente esta vez mas delicadamente y al recibir expresiones cansadas, supo que al igual que ella, ellos no tenian idea de que estaba mal con su cielito y los estaba volviendo locos.

El silenció pesado volvió a formarse mientras todos repasaban lo sucedido los últimos dias, pero no habia nada fuera de lugar que pudiera gatillar tal comportamiento. Fecha, Renato recordó la mención de la fecha hecha por el lacayo. Ayer también recordó verla algo extraña luego de ver el calendario, algo se sintió diferente respecto a su mirada, pero en el momento no le dió importancia ¿Quizas debio decir algo? ¿investigar un poco más?

Repaso mentalmente todas las fechas importantes en la vida de la chica, su cumpleaños, el de sus familiares, amigos cercanos, primer dia de clases, cuando gano un premio por primera vez, cuando fue aceptada en la academia Vongola, cuando fue expulsada ... Nada, hoy no tenía nada en especial que cualquier otro dia, o lo mas probable es que si lo tuviera para la chica y el simplemente no lo sabía y eso lo volvia loco.

Él era el mejor Hitman del mundo se suponía que sabia todo, en especial sobre las personas que lo rodeaban, especialmente de su cielo, asi que no saber que hacia que su Tsu-chan no se levantara de la cama, que no dijera palabra o comiera, y que sintiera un horrible vacío en el pecho era completamente inaceptable.

Fon miro la taza de té en sus manos y el agua dentro de esta hirvio, dejo la taza aun lado intentando relajarse, debía mantener la calma y ser paciente, esperar que su cielito saliera y dijera que estaba mal, para poder ayudarla, no debia presionarla aunque le volviera loco el no saber que la tenia mal y como podia ayudarla. Un suave suspiró dejo sus labios, debia ser paciente, solo eso podia hacer y solo eso le quedaba.

Ni siquiera entendia bien del todo porque estaba ahí, Verde tan solo quiso hacerle unas pruebas esa mañana (porque algo se sintió mal) encontrándose con la actual situación. No tenía porque permanecer ahí, nadie lo retenía y sin Ange o la comida que ella preparaba no tenía razón alguna para estar ahí. Aún así queria saber, necesitaba saber, que tenía al cielo en tal estado, como científico su curiosidad sacaba lo peor o mejor de el (aunque no estaba seguro de que solo fuera su curiosidad científica) y el no conseguir una respuesta, Lo volvia loco. No importaba de todas formas se quedaria para reunir datos, era lo unico que podia hacer.

Toco de forma involuntaria el broche en su cabello, no tenia la intención de hacerlo, pero como le habia estado pasando el último tiempo se vio a si misma tocando el pequeño adorno en su cabello, demasiado lindo como para alguien como ella, pero que según el cielo le quedaba bien, y sonreia de forma sincera cada vez que la veía con el. (No lo conservo por eso... no, claro que no, solo era útil para mantener su cabello en su lugar, nada mas) Sus puños se apretaron hasta ver sus nudillos blancos sintiendose inútil e impotente, nada podia hacer o decir para que su cielo dejara su habitación, porque no sabia que hacer, y eso la volvia loca. Solto sus manos intentando mantenerse calmada, solo eso podia hacer, y esperar hasta que pudiera ser de ayuda.

La puerta de la habitación se hizo presente y todas las miradas de los adultos en la habitación se fijaron en la pequeña castaña que parecía mas fragil y delicada que nunca, como si se fuera a romper al más mínimo toque o palabra, por eso nadie dijo nada, y tan solo se quedaron callados viéndola caminar hasta Lal y acostandose en el sillón con su cabeza recostada sobre las piernas de la mujer como almohada.

— ¿Tu... mhmm...? — Susurro como peleando para que las palabras salieran de sus labios. — ¿podrias... por favor... solo...? — Cerro sus ojo y sintió todo su cuerpo relajarse al sentir las llamas de lluvia de la mujer sobre su cuerpo, abrazándola de forma casi maternal y protectora, aquello logro calmarla y mandarla a la tierra de los sueños.

Su Madre era un ángel, de eso estaba segura, todo el mundo lo decía y ¡ella lo vio con sus propios ojos! La forma en que sus pies prácticamente no tocaban el piso del escenario, la fluidez de su movimiento como una hoja al viento que deja su destino en manos del clima, los sentimientos que lograba transmitir con cada uno de sus movimientos, e incluso con la mas pequeña de sus expresiones.

¡Su Madre era un ángel!

Y ella quería ser igual que ella al crecer, por eso entrenó duro, desde que tenía uso de razón, porque queria ser como ella, queria hacer a las personas felices de la misma forma en que ella lo hacía.

¡Queria ser un ángel también!

Antes de su primera presentación sentia su corazón galopar salvajemente dentro de su pecho, y pensó que moriría de un ataque cardíaco antes de que comenzará la primera canción, pero en cuanto la cortina se levantó y la melodia hizo acto de presencia, su cuerpo se movió por cuenta propia, y mientras bailaba, sintió como si respirara por primera vez.

Al final de su presentación ningún aplauso se comparo con el fuerte abrazo que su Madre le dio, y la calidez de su ser rodeándola. Y aunque el recital fue en el dia del cumpleaños de su Madre, ella fue quien recibió un regaló. Una pequeña caja musical, con una bailarina que bailaba la misma canción que ella presentó por primera vez en el escenario.

¡Era perfecta! ¡La amaba! ¡Y amaba a Mamá!

¡Su Madre era un ángel!

Tsuna abrio los ojos luego de lo que parecía una eternidad, y pestañeo acostumbrándose a la luz notando que de alguna forma no solo estaba sobre Lal, sino que estaba sobre todos los molestos adultos en su sofa. Skull, Fon, Verde, Renato y Lal, en ese orden desde su pies hasta su cabeza y la calidez que la embriagaba proviniendo de las llamas de todos ellos, se sentía demasiado bien, haciendo que respirar fuera mas fácil. Aún sentía ese vacío y probablemente lo sentiría su vida entera, pero ahora no era tan difícil respirar, no era tan difícil sonreír, no era tan dificil vivir.

— Bastardos. — Fue lo primero que dijo sentandose terminando frente a Lal con sus piernas y el resto de su cuerpo aun sobre los hombres. — Si me entero de que armonize con ustedes mientras dormia, los quemare vivos. — Se quejó pasando una mano por su ojo de forma perezosa.

— Un caballero jamas se aprovecharía de una dama. — Contestó Reborn con una sonrisa arrogante.

— Demasiado mal que no vea ningun caballero aquí. — Negó suavemente con una pequeña sonrisa. — No estoy bien. — Respondió a la pregunta silenciosa en sus miradas. — Y probablemente nunca lo este... Pero... — Tomo una larga bocanada de aire y volvio a respirar. — Duele menos, cada vez duele menos, y eso es suficiente. — Extrañaría a su Madre el resto de su vida, y el nunca ser capaz de despedirse le pesaria por la eternidad, pero, podia vivir recordando las dulces memorias de su vida con un gusto agridulce, y además, no es como si tuviera mucho tiempo para pensar en el pasado con estos acosadores infestando su casa queriendole quitar su vida normal.

— Bueno, no se ustedes pero yo tengo hambre. — Dijo Skull moviendose ligeramente para tomar su celular. — ¿Que quieres ordenar?

— Quiero una hamburguesa, y muchas, muchas, papitas. — Contesto la castaña tomando el control de la televisión para colocar una pelicula. — ¿De quién era el turno para escoger?

— Creo que le tocaba a Fon. — Contesto Lal por lo bajo miéntras Skull hacía el pedido.

— De artes marciales entonces. — Comento Tsuna ganandose una pequeña sonrisa en señal de aprobación por parte del asiatico.

Aclaraciones:

Personalmente me gustan mucho los mangas con tema de reencarnación (de ahi saque la idea para este fic) pero me parece que los personajes aceptan muy rápido todo y les quita la realidad, no pido que se la pasen llorando por lo perdido, pero si creo que hay fechas y cosas especiales que deberian gatillar emociones por parte de los personajes, como en este capitulo Tsu Reaccióno al cumpleaños de su Madre.

Tambien si no pudieron notarlo, aunque creo que lo deje claro, la Madre de Tsuna era bailarina de Ballet, y ella también lo fue, porque no lo es en esta vida lo explicare mas tarde (no coman ansías).