Hola hermosas criaturas del internet! Aqui les dejo el primer Emo!Levi! Ojala les guste! Esta es una peticion para Monse-Uchiha quien me pidio que hiciera un Levi punk, gotico o emo. Trate de hacer un punk, pero termino saliendo mas emo q punk! Ojala les guste!
Como muchas personas saben, cada ser humano en el planeta merece nacer y crecer en un hogar donde hay amor y cariño. Los padres por obligación, tiene que asegurarse de dar a amor a sus niños, cuidar bien de ellos, ser el modelo parental que ellos puedan seguir, asistir a ellos cada vez que necesiten ayuda o en cualquier situación sea buena o mala. Un padre tiene la obligación de atender a las necesidades de sus hijos, asegurarse de que nada malo les pase, ellos tienen que asegurarse de que sus hijos tengan todas las cosas que ellos necesiten. Un hijo merece un hogar de amor, respeto y confianza. O al menos eso piensa la mayoría…
Levi Ackerman era un adolecente que creció en una casa en los barrios bajos, sin ese privilegio. Su madre era una prostituta, alguien que dedico la mayor parte de su vida vendiendo su cuerpo para ganar lo suficiente para poder comer, aunque sea un pan. Levi fue un accidente, el sentía que no debió nacer, pensaba que nació en el lugar y en el momento equivocado. Por lo menos ayudaba a su madre robando un poco de comida en las tiendas, a veces robaba medicina, su madre no estaba bien de salud y el dinero no alcanzaba para una visita médica. A los 8 años de edad, Levi perdió a su madre, quien murió por cáncer en los pulmones. Después de perder a su mama, fue a vivir con su tío Kenny, quien solo empeoro las cosas. Su tío lo ignoraba la mayor parte del tiempo, no le prestaba atención en absoluto. Le pagaba la comida y la escuela, pero eso no era suficiente para el pelinegro. Empezó a pasar más tiempo en las calles, se unió a una pandilla, quienes se dedicaban al tráfico de drogas. Busco empleo, se volvió mesero en un restaurant de comida italiana. Gano y ahorro lo suficiente para arrendar un departamento donde empezó a vivir a penas recién cumplió los 18 años. Levi aprendió a cerrar su corazón al mundo, no quería ser más un estorbo para nadie, no quería ser un error para nadie. Pero eso pronto cambiara…
Era otro día de escuela como cualquier otro, Levi se encontraba sentado debajo de un árbol y con la mirada dirigida al piso. Él llegaba temprano de lo normal, casi todos los días era una rutina esperar una media a que empiecen las clases. Como el sufría de insomnio, no le molestaba en absoluto el tener que esperar el que comenzaran las clases y que el resto de mocosos llegue. Cuando los demás estudiantes llegan, siempre susurraban cosas en entre ellos, susurraban cosas falsas de Levi, entre ellas había muy pocas cosas que eran verdaderas. Todos lo miraban como un delincuente, un asesino, alguien que no debería estar ahí, alguien que debería estar caminando por las calles. Eso a Levi era lo que menos le importaba, solo le importaba que la gente se mantuviera alejado de él, tal cual como le gustaba.
Después de esperar media hora, al fin iniciaron las clases, estaba mirando por la ventana ignorando a los demás compañeros de su salón hasta que llegara su profesor de historia, Erwin Smith, o el "profesor cejotas" como la mayoría le decía. Las clases de historias le parecían tan aburridas que simplemente mataba el tiempo haciendo bosquejos en su cuaderno. La escuela no era su mayor prioridad ahora, solo asistía debido a que no encontraba otra cosa mejor que hacer que pudiera reemplazar sus horas de estudio, solo estaba decidido a sacar las calificaciones necesarias para poder aprobar los cursos. La puerta del salón se abre, y entra cejotas con toda su gloria y una pequeña sonrisa en su rosto.
-Buenos días a todos- saludo.
-Muy buenos días profesor cejotas- le respondieron los demás.
-Clase el día de hoy nos va a acompañar una nueva estudiante de honor- dijo. –(Nombre) pasa por favor-.
Entro al salón una chica de aproximadamente unos (Tu edad) años. Tenía el cabello (Color de pelo) largo y lizo. Unos hermosos ojos (Color de ojos). Y una gentil sonrisa le acompañaba. Usaba el uniforme del colegio que era una camisa blanca de botones con una corbata café chocolate, también usaba una falda del mismo color de su corbata con una correa, llevaba puesta unas medias largar color blanco y zapatos café, tenía la chaqueta cerrada que era de color blanco, y en la parte superior derecha de esta, estaba el logo de la escuela que era las alas de la libertad.
-Quiero que conozcan a (Nombre y Apellido). Ella es una estudiante becada, viene de (Tu país), espero que sean buenos amigos con ella. (Nombre) bienvenida a la academia "La legión del reconocimiento"- dijo Erwin sonriéndote.
-Muchas gracias Erwin-sensei, sé que la voy a pasar muy bien aquí en la academia- le respondiste devolviéndole la sonrisa. –Me llamo (Nombre), espero que podamos ser buenos amigos y que me hagan pasar lo mejor aquí en la ciudad de Shiganshina.
-(Nombre) siéntate a lado de Levi que es el único que no tiene pareja. Levi levanta la mano para que te vea la señorita (Nombre)- dijo Erwin.
Levi dejo salir un gruñido en bajito mientras alzaba la mano sin apartar su mirada de la ventana. ¿Por qué Cejotas no podía entender que el detestaba estar cerca de la gente? Solo dejo salir un suspiro y de inmediato empezó hacer bosquejos en su cuaderno.
Tú te acercaste donde el, y tomaste asiento justo en la silla que estaba a su derecha. Te sonrojaste un poco al ver lo atractivo que era. Tenía el cabello negro y corto. Sus ojos eran grises y se veían bastante serios. Usaba el uniformé del colegio, aunque lucía un poco diferente. No usaba la chaqueta abana, tenía las mangas de la camisa blanca dobladas hasta llegar a sus codos, lo cual dejaba ver vendajes blancos, la corbata estaba floja, y en unos de los bolsillos de los pantalones colgaba una cadena delgada de plata, además usaba unos guantes negros que dejaban descubiertos las puntas de sus dedos. Parecía todo un rebelde, era el chico más atractivo que habías visto en la vida, siendo la estudiante tímida que eres, dejaste salir un pequeño "hola", cosa que hizo que el pelinegro te quedara viendo aburrido, a la vez molesto.
-¿Qué es lo que quieres mocosa de mierda?- te pregunto.
-Hola me llamo (Nombre)…- murmuraste tratando de no sonrojarte mucho.
-Sí sé que te llamas (Nombre) mocosa, lo dijiste hace rato- te dijo torciéndote los ojos.
-Jajajaja, si lo siento…- dijiste en vos bajita frotándote la cabeza. -¿Cómo te llamas?-
-Levi Ackerman- te dijo regresando su atención en su cuaderno.
-Tienes lindo nombre…- murmuraste.
-Tch mocosa, hazme el puto favor de dejarme en paz- te dijo lanzándote una mirada asesina.
-¿Por qué…?-
-Porque no me interesan hablar con mocosos estúpidos como tú- respondió enojándose cada vez más.
-Yo solo pensaba si tú y yo pudiéramos ser amigos…- respondiste con una pequeña sonrisa y con las mejillas rosadas.
-Escúchame bien mocosa que espero no tener que repetir lo que te voy a decir, pasar el tiempo con la gente no es lo mío, la gente me enferma por lo imbécil que es todos los días. Solo aléjate de mí, busca a alguien más a quien puedas molestar con tu patética existencia- dijo enojado Levi sacando audífonos con su celular, y puso música para no oírte más. A lo que se puso sus audífonos, pudiste notar que los vendajes de su brazo derecho le comenzaron a sangrar, al parecer el parecía no darse cuenta, sin embargo, a ti te dio curiosidad de que había ahí abajo.
A cabo de una hora y veinte minutos aproximadamente, sonó el timbre para el receso, todos empezaron a guardar sus cosas para ir de inmediato a la cafetería.
-Mierda…- escuchaste un murmullo, ahora si se dio cuenta de que le estaban sangrando los brazos.
El pelinegro rápidamente agarro su mochila en la cual casi no llevaba nada, y salió corriendo del salón. Tu trataste de seguirlo de cerca, pensabas que se iría a la enfermería, pero no fue así. En lugar de eso fue directo al gimnasio y se metió a los vestidores. Te avergonzó bastante la idea de atreverte a meterte en el vestidor de hombres, porque no estabas segura si estaba con gente o si estaba totalmente vacío. Ni fregando ibas a perder tu dignidad por el que alguien te encontrara espiando, lo cual agarraste un pantalón de calentador que estaba por ahí tirado en las bancas, y te los pusiste junto con tu hoodie verde militar. Ocultaste tu largo cabello debajo la capucha del hoodie y entraste para encontrarlo.
Te rompió el corazón cuando lo viste…
Viste los vendajes todos completamente rojo, luego lo viste a él y luego le viste los brazos. Tenía los dos brazos cubiertos de cicatrices viejas y de heridas, mejor dicho, cortaduras, estas cortaduras estaban muy profundas. Observando con mucha atención sus brazos, pudiste notar que también había escrito palabras, eran palabras que parecían insultarlo. Esas palabras eran: idiota, inútil, muerte y bueno para nada.
Tú, siendo la dulce chica que eras, hiciste por ti misma la promesa de apoyarlo, de hacerlo olvidar ese dolor. Sabías que esas cortadas eran un símbolo de que algo no andaba bien con él y que tuvo un pasado muy duro. Harías todo lo posible para liberar su corazón que el dolor ahora lo dominaba.
Pasaron los meses, fuiste de poco en poco construyendo la amistad con el pelinegro. Te sentabas con Levi todos los días en la cafetería, todos los trabajos en grupo o en pajeras siempre lo hacías junto a él, te uniste al club de arte para pasar más tiempo con él y hasta incluso, cuando podías, ibas a visitarlo en su trabajo. Siempre hacías una conversa amigable para distraerlo, para que Levi pudiera depositar por lo menos un poco de su confianza en ti, para lograr que se abra mas contigo. Levi de inmediato se dio cuenta de sus intenciones, pero no hizo nada al respecto. En cierta manera, eras la única que le alegraba el día. Empezó a darse cuenta que le divertías y disfrutaba del tiempo cuando estaba contigo. Se unió a la idea de empezar esa pequeña amistad contigo, te empezó a invitar a salir, se iban juntos al cine a ver películas de horror, te ayudaba en las cosas que no podías dibujar en el club de arte, te invitaba a veces a comer en el restaurante en donde trabajaba y caminaban juntos hacia la cafetería del colegio.
Una noche estaban caminando por las calles de la ciudad después de haber ido al cine. Le estabas hablando de tus sueños y de tus metas una vez que se graduaran del colegio. Le decías que soñabas con recorrer todos los países del mundo junto con tu primo Armin y su medio hermano Eren. Te gustaba bastante la aventura y querías explorar todos los lugares increíbles que se encontraban en el mundo, estabas decidida en salir de tu país para aprender nuevas culturas, creencias e idiomas. Levi te escuchaba con mucha atención sobre todos los lugares a los que querías ir, las tradiciones que encontrabas curiosas y la comida que querías probar.
Notabas que con cada conversación que hacías con el pelinegro él no decía mucho, eso a ti no te importaba mucho. Levi era el tipo de personas que escuchaba todo lo que tenías que decir, nunca te imaginabas encontrar a alguien que escuchara tu manera en como pensabas en ciertas cosas, hasta incluso escuchabas sobre tus alocadas ideas.
-Sabes Levi, cuando vaya a Italia y vea la torre de pisa lo primero que pienso hacer es tomarme una selfie y fingir que me estor arrimando a la torre para decir que esta se inclina por mí.-
-Tch a los italianos les vas aparecer tan rara cuando te vean.-
-Jajajaja lo se, pero no me importa lo que opine las personas. Para mi esa torre se cae dedo a que alguien se arrimó, y como a la torre le pareció que esa persona era tan pesada que simplemente se está dejando caer.-
Levi dejo salir una risita bien bajita con esa idea, tú le sonreías dulcemente cuando esta con ese humor. Te alegraba de corazón verlo sonreír y solo te hacías la tonta para verlo sonreír más seguido.
De pronto un hombre que tenía la cara cubierta por una máscara, salió de las sombras y te agarro del pelo causando que gritaras, luego te dio la vuelta para que quedaras de espalda contra él, mientras que este sacaba una un cuchillo bien afilado y lo presionó contra tu cuello.
-¡Dame todo tu maldito dinero y los teléfonos de ambos o juro que tu novia le corto el cuello!- grito.
Levi se quedó un poco tieso con la escena que veían sus ojos. Le preocupaba que este imbécil te matara y sintió desesperación cuando vio tu cara de horror junto con las lágrimas que salían de tus ojos. Eras su prioridad ahora, y no iba a dejar que un hijo de puta se saliera con la suya.
-¿Tanto deseas los teléfonos?- le pregunto de manera desafiante.
-¡Solo dame de una vez los jodidos tele…!- dijo siendo interrumpido por un fuerte impacto a la cara.
Levi le había lanzado un ladrillo que estaba por ahí, y luego empezó a darle una buena golpiza. Cuando termino, se dirigió donde ti y te abrazo para quitarte el susto.
-Levi eso fue horrible, sino hubieras hecho nada, yo…-
-Shh, todo está bien ahora ya no hay nada de que temer.-
Después de haber reportado a la policía el intento de robo, los dos se fueron a tu casa y le convenciste de pasar la noche ahí porque se hizo muy de noche. Tus padres estaban fuera del país por viajes de negocios, así que no había problema de que te estuvieran regañando por traer a un hombre a la casa.
-Espérame en la sala Levi, voy hacer un sándwich para los dos- le dijiste dirigiéndote a la cocina.
-Está bien pero no tardes tanto mocosa que muero de hambre- te dijo Levi y tu solo te resite bajito.
Hasta que la comida estuviera preparada, Levi saco una cajetilla de cigarrillos, saco uno y lo escendio solo para su propio placer. Luego de 5 minutos regresaste con dos sándwiches en ambas manos.
-Tienes tan mal habito de fumar, lo sabias- dijiste sentándote en el sillón a su lado.
-Sí, pero es un mal habito que no puedo dejar- te respondio soplando humo del tabaco en dirección opuesta para no molestarte.
-Pues seré yo la que te quite ese mal habito- le respondiste sacándole la lengua. -Ten el sándwich, espero que te guste.-
Levi te agradeció por la comida y los dos comieron en silencio. Cuando terminaron el pelinegro se ofreció a lavar los platos, cosa que no se demoró mucho y después comenzaron a ver televisión.
-Levi…- llamaste.
-¿Si?-
-Aun me falta de agradecerte por salvarme la vida- dijiste viéndole a los ojos.
-Tch (Nombre) no es necesario que lo hagas- dijo Levi volteando a verte.
-Insisto, luego no me quedare tranquila por ser mala amiga y no haberte dado las gracias como es debido- dijiste agarrando sus manos y apretándolas.
-(Nombre) no es necesario que lo hagas, no hay nada con lo que me puedas agradecer.-
-Si hay algo con lo que te puedo pagar. Por favor déjame agradecerte.-
-Está bien, si tu insiste.-
Con eso, agarraste su brazo con delicadeza y comenzaste a besar suavemente encima de los vendajes y debajo de sus guantes. Levi al saber que sabía su secreto, retiro su brazo rápidamente.
-¡No las mires! ¡Son demasiado repugnantes! ¡¿Cómo carajos lo sabes?!- exclamo sorprendido el pelinegro.
-Solo lo note algún día. Por favor Levi, déjame ayudarte a olvidar el dolor. Se lo que se siente, solo haces más daño a las personas que se preocupan por ti, sobre todo a ti mismo, te estas destruyendo como persona- dijiste y las lágrimas comenzaron a caer rápidamente de tus ojos.
-¿Cómo sabes de estas cosas? Ni si quieras sabes cómo es sentirte como un error, alguien que se supone que no debería haber nacido- dijo a Levi tratando de ocultar su sorpresa.
-Levi, si se lo que se siente ser un error, yo también hacia estas cosas- dijiste y doblaste tus mangas de la camisa, revelando gran cantidad de cicatrices que apenas se notaban causando que Levi abriera un poco la boca por este secreto que le rebelabas.
-Levi, hace 6 años era víctima del bulling, todos decían que era fea y gorda. Me golpeaban todos los días, no tenías amigos en absoluto. Me sentía como un error, sentía que la vida me estaba dando la espalda y comencé hacerle lo mismo. Empecé a cortarme de la misma manera en como tú lo haces con el objetivo de acabar con mi sufrimiento diario. Luego me di cuenta que más daño me hacía a mí misma, solo causaba más dolor en lugar de sentir alivio. Mis padres casi le dan un ataque al corazón la noche en que trate de suicidarme. Me di cuenta que también lastimaba a los que en verdad se preocupaban por mí. ¡Levi enserio no lo hagas más! ¡Te lo ruego!- dijiste llorando incontroladamente.
El pelinegro dejo salir un suspiro y se quitó los guantes junto con las vendas, dejado rebelar esas heridas producidas por pensamientos horribles de su cabeza.
-(Nombre) hazlo de una vez…- murmuro.
Cerraste tus ojos, y procediste a continuar este tratamiento de amor y de consuelo. Tus labios besaban con gentileza todas las heridas eliminando el dolor almacenado en su corazón. Levi sintió que en lo más profundo de su corazón que el dolor y su sufrimiento se iban, tus dulces besos llenos de amor era lo mejor que había sentido sobre su piel, mucho mejor que estar abriendo su propia piel con ese objeto a filado. Una vez que terminaste con el brazo, procediste a hacer lo mismo con el otro.
Levi sin poder contener más el amor que sentía por ti, unió sus labios con los tuyos llevándolos a una noche de puro amor.
Ahí en tu cálido hogar, Levi te hizo el amor liberándolo de todo el odio que sentía por sí mismo. Cada gemido que soltabas eran músicas para sus oídos. Su lenguaje corporal dio a entender que estaba siendo suave y trato a tu cuerpo con toda la mayor gentileza del mundo. Besos de amor fueron entregados solo para ti. Levi olvido su promesa de mantener su corazón cerrado al mundo, y te abrió un espacio ahí lo cual nunca te iba a dejar salir. Esa noche solo que Levi vio eras tú como su mundo y de la misma manera lo veías tu a él.
El amor puede trabajas de las maneras más extrañas se arrastra para arriba en nosotros cuando menos lo esperamos y toma toda su fuerza en nuestras vidas. Este cambia la manera en como actuamos y en como pensamos acerca del mundo. Después de que te volviste solo de él, diste más brillo a su vida, llenado con color ese mundo oscuro y negro que una vez Levi tenia. A pesar de que Levi no era el tipo romántico y seguía siendo el tipo rudo, el amor estaba presente y él se sentía mejor siempre cuando estabas a su lado. Ambos eran una pareja bastante unida, amándose uno al otro sin fin. Todo el dolor pareció desvanecerse de su mente, cada vez que sus labios dulces tocarían los suyos.
Esto es todo por hoy! Ojala les haya gustado!
Levi pertence a Hajime Isayama.
Tu eres de Levi.
Los reviews son siempre bienvenidos
