Karkat observo a aquel chico tan parecido a él, lo miro con detenimiento, sorpresa, envidia y enojo, mucho enojo.
—Que les jodan —dijo el pelinegro finalmente al ver que el otro no decía nada— no pienso volver a ese infierno que llamas casa— añadió con desprecio.
El otro desvió la mirada al despacho donde se encontraban, había pedido que sacaran a Karkat de clases para poder hablar con él pero las cosas no había resultado como esperaba, el director había salido para atender unos asuntos con una secretaria de salubridad que le había reclamado la limpieza de los baños después de haber hecho una inspección, claro, Karkat sabía que esos baños tan horribles eran utilizados por Vriska y sus secuaces para dar la bienvenida a los nuevos.
—Karkat, ya te lo he explicado, fue un error haberte enviado aquí por razones tan raras que ni yo mismo estoy enterado, mamá y papá me manifestaron su aceptación ante mi iniciativa de traerte a casa, sé que tal vez en un principio no puedas adaptarte al nuevo estilo de vida, pero como un Vantas es tu deber volver y asumir tus responsabilidades en el negocio familiar del que he conseguido hacerte un lugar, además podrás acceder a la fortuna que la familia contiene para tus estudios y tu universidad próxima, queremos que estudies en el…
—¡CALLATE! ¿Es que tu puta boca tiene vida propia? YA LO HE DICHO Y NO PIENSO HACER LO QUE TU QUIERES QUE HAGA, YO ME QUEDO AQUÍ—finalizo Karkat a un más irritado que nunca.
Kankri apretó lo labios comenzando a molestarse también.
—Eres mi hermano, ya a pesar de que no nos hayamos conocido antes por situaciones que no conozco, te quiero— Karkat le hizo una seña grosera con el dedo del medio mostrando su desagrado—Sé que soy un completo desconocido para ti, y lamento no haberte conocido por todos esos años que estuve en ese internado pero…
Karkat se tapó lo oídos.
—¿Enserio? ¡Cuéntame más! —Le dijo con sorna y burla, dando a entender que lo que decía el otro no le interesaba ni en lo más mínimo.
—¡Karkat! Ese comportamiento es muy inadecuado para un Vantas, así que volverás con nosotros y...
Karkat miró fijamente a su hermano, se parecía mucho a él, pero con el pelo menos alborotado y los ojos rojos más obscurecidos además de ser un más alto y caminar cómo si tuviera una escoba pegada a la espalda, rápidamente se había dado cuenta de que le gustaba hacer discursos.
—Ya he tramitado todos los documentos legales el año pasado para quitarme a mi desagradable familia de encima—Se defendió— legalmente no tienen ningún poder sobre mí, ya no son mis tutores, ellos firmaron el acuerdo, no puedes obligarme a nada.
Kankri gruño con desesperación al encontrar que legalmente su hermano podía hace lo que le diera la regalada gana, se sintió un poco enfadado al darse cuenta de que sus padres no le había avisado que ellos mismos había firmado un acuerdo que no les facilitaría las cosas para nada.
—Karkat…
El mencionado se levantó de su silla bruscamente y se dirigió a la salida, abrió la puerta del despacho y miro fijamente a su hermano mayor, su hermano sin saberlo era la causa de sus desgracias en el pasado, "Ojala te comportaras como Kankri" "Kankri no haría eso" "Kankri haría eso a la perfección" "No llegas ni a los talones de Kankri" blah blah blah, esas voces todavía era recordables en su memoria, pero él no le haría a saber aquella información a su hermano.
—En primera, tengo problemas que arreglar aquí, no soy ningún cobarde para huir, en segunda, ni loco vuelvo a esa casa dado que ni siquiera les guardo cariño alguno y en tercera, ¿Por qué querría ser un heredero? ¿Por qué estar atado a un futuro que no quiero? No quiero manejar empresas por obligación, quiero ser libre, así que, no voy a volver, que les jodan a todos.
Y sin decir nada más, cerró la puerta con un estruendoso sonido dando a entender que la conversación se había acabado, Kankri se sentía disgustado, pero,sin embargo, algo rondo en su cabeza Quiero ser libre ¿Qué era exactamente eso? ¿A qué se refería? Le pareció algo sumamente desconcertante.
Karkat camino irritado de vuelta a su salón, no había nadie en los pasillos y había tal silencio que hasta podría llegar a ser espeluznante si no fuera por los suaves murmullos que llegaban de las puertas, a un que para él seguía dando una sensación mala.
Cada paso que daba parecía hacer un eco en toda la escuela, aquello comenzaba a ponerle los nervios de punta. Se apresuró a llegar a la puerta de su salón y abrió sin pedir permiso, la escena no tardo en desconcertarle en un momento.
Sobre el escritorio se encontraba sentada Terezi con su amado perro guía, las bancas estaban ordenas de forma extraña imitando un tribunal de una corte y por el orden Karkat supo de inmediato que Terezi era la jueza.
Había muchos murmullos en todo el salón.
—¿Qué mierda está pasando? —le susurro Karkat a Vriska sentándose en su lugar rápidamente para evitar algún inconveniente.
Vriska fruncía el ceño con disgusto, Karkat sabia por demás que esa chica no aguantaba a Terezi y a la mayoría de los compañeros de ese salón, pero está, aun así había cometido la estupidez de cambiarse de salón para vigilar al pelinegro más de cerca sin tomar en cuenta eso.
—La cieguita está a punto de comenzar un "Juicio" —le respondió con resentimiento. —Y yo soy algo así como la que va dar los castigos o yo que sé, está loca.
—Hace un mes todavía eras su amiga. —Observo una suave voz detrás de ellos.
Karkat volteó a ver detrás de él a ver si sus oídos no le habían engañado, Arenea estaba sentada detrás de Vriska.
Karkat frunció el ceño y miro a detenidamente el salón dándose cuenta por primera vez que había algunos alumnos de mayor grado sentados y revueltos con ellos.
—Yo nunca la considere cómo a una amiga—Refunfuño Vriska mordazmente con un leve rubor en sus mejillas.
Karkat y Arenea entonaron un leve "Si, claro" bastante sarcástico, Karkat sabía por demás que a Vriska le había afectado romper su amistad con Terezi más de lo que mostraba, pero a Karkat no le daba pena dado que Vriska se lo había buscado, Vriska a Karkat también le había obligado a romper amistad con Terezi y Sollux al igual que los amigos que tenía pero Terezi se había enterado de ello y había comenzado una discusión con Vriska, al final Terezi la había mandado a la mierda y se había largado.
Le tenía bien empleado.
—¿Y él profesor…?
Fue interrumpido por la puerta del salón abriéndose bruscamente, habían entrado otras dos chicas de mayor grado.
—¡Ya he llegado! —Anuncio la primera con orgullo, de pelo rubio y facciones finas, Roxy Lalonde— ¡He traído a todas las afectadas!
Detrás de las dos chicas comenzaron a entrar un montón de chicas –y algunos chicos- al salón acomodándose donde pudieran, el salón no era tan grande.
—¡Perfecto! ¿Comenzamos? ¿Dónde está el acusado?
Todos se quedaron en silencio, emocionados por aquella situación.
—Aquí estoy
Sollux camino frente a todos con un gesto de hastió y se sentó en una silla vacía de al frente guardada especialmente para él.
—¡Perfecto!
Terezi, sonrió.
—¿De qué estoy acusado? —Atinó a preguntar el chico.
Muchas voces se alzaron en el salón dando diferentes acusaciones.
—Calma, calma, que comienza la que ha pedido esto, uhm ¿Roxy?
La chica rubia sonrió emocionada acercándose a unas tres sillas y jalando a una chica de pelo moreno que parecía estar en la mayor vergüenza de su vida, seguida por una mini Roxy, que obviamente todos reconocieron como Rose, su hermana menor.
—¡Sí! Vera señorita jueza, todas nosotras hemos sido afectadas sentimentalmente por ese chico de ahí…
—¿Tiene a su abogado y sus testigos?
Roxy sonrió arrastrando a su hermana menor a sentarse junto ella.
—¡Sí! Mi abogada es Rose Lalonde.
Terezi se froto las manos como si considerara que todo era lo mejor del mundo, Karkat comenzaba a extrañar las clases que se supone que deberían estar dándoles, a pesar de que fueran las de historia y nunca prestara mucha atención.
—¿Y usted, señor Captor?
Sollux rodo los ojos ante el comportamiento de su amiga, Terezi le había convencido para "jugar" al tribunal y todas esas cosas pero no le había especificado que él era el principal culpable para abrir los casos, además de que le darían un castigo de verdad con aquella chica Vriska y su montón de matones
Karkat finalmente aparto la vista de aquel juego y se levantó de su banca dirigiéndose hacia la salida, planeaba ir a molestar a la banda de Vriska que casi nunca entraban a clases, además tenían prohibido hacerle algo.
No estaba muy de buen humor y su día había resultado ser una mierda, pensándolo bien, tenía una cuchilla guardada en su bolsillo, podía ir al baño.
Se detuvo justo después de salir y comenzó de nuevo a caminar sin rumbo, había cambiado de opinión. Después de doblar unos cuantos pasillos se dejó resbalar por la pared hacia el suelo, no podía quitarse la sensación de dolor y soledad que le perseguía.
El silencio de los pasillos se hizo presente aun que a lo lejos escuchara el bullicio de su salón.
No le interesaba volver con su familia, les odiaba, ademas de que quería arreglar las cosas con Gamzee y para ello debía esperar, solo podía esperar.
Y aquello le frustraba.
Gamzee se removió en sus sabanas, bastante inquieto.
Le estaba entrando de nuevo otro ataque de ansiedad, y aquello no le agradaba para nada, pues, se supone que la vida era un putísimo milagro ¿Cierto?
Un suave y silencioso lamento escapó de sus labios, no pudo evitar que los recuerdos inundaran su mente preocupándose de nuevo, ¿Dónde estaba Karkat? ¿Qué estaría haciendo? ¿Estaba bien? Quería verlo, quería abrazarlo, quería decirle que nunca se apartar de su lado, lo extrañaba.
Extrañaba que se enfadara con él, extraña su presencia, extrañaba todo de él.
¿Cuanto más tendría que sufrir?
Asdfghjklñ ¡No he empezado mi tarea! Mis vacaciones se terminan! DDDx
En fin, otra vez dejo el capítulo por aquí bastante tarde 8DDD
¡Hasta el viernes! :33
