Sheldon iba camino al trabajo junto con Leonard, estaba algo cansado por no haber dormido la noche anterior y sus ojeras lo hacían notar.

-Gracias por traerme Leonard- Agradecía sonriendo a su ex roomie.

-No hay problema.

-Tengo que llevar el auto a reparar, no se porque no arrancó está mañana.

-Si. Pero tú te ves algo... no se, agotado y preocupado. ¿Qué te pasa?- Cuestionó algo preocupado.

Sheldon se refrego el puente de su nariz, el cansancio le ganaba y si no se distraía con algo, se quedaría dormido.

-Estoy tratando de tomar una decisión muy difícil.

-¿De que se trata?

-El presidente Siebert me ofreció viajar a distintas universidades para dar una serie de simposios para hablar representando el departamento de física. Le conté a Amy, ella me felicitó pero la conozco, no quiere que la deje sola y tampoco quiero dejarla con los niños, menos aún por que está embarazada.

Leonard lo miro conmovido, quien diría que el tipo raro, egoísta y excéntrico que conoció, estaría entre una elección de su familia y el trabajo.

-Pero- Continuo hablando Sheldon. -Esta es una gran oportunidad. Leonard, podría ser mi camino a ganar el premio Nobel, estuve soñando toda mi vida con eso. Aunque no puedo poner mi trabajo por encima de mi esposa e hijos.

-¿Y por que no le pides al presidente otras opciones?

-¿Opciones?

-Asi es, por ejemplo; en vez de viajar podrías... dar las conferencias por internet, yo lo hice una vez- Sugirió, tratando de alivianarlo un poco.

Sheldon lo pensó por un momento, en realidad no era tan mala idea. Se sintió un poco aliviado por esa opción, solamente rogaba para que el presidente Siebert estuviera de acuerdo.

-¿Y cuando sabrán si el bebé es niño o niña?- Cuestionó Leonard sacándolo de sus pensamientos.

-La próxima semana tenemos cita con el obstetra. Estoy tan furioso ahora que tengo miedo de ser grosero inconscientemente y iniciar una pelea con Amy, no quiero eso... de verdad no lo quiero.

-Ella no tiene la culpa de nada Sheldon. Y si estás teniendo problemas personales, simplemente tienes que decírselo por que ella siempre fue muy dulce y comprensiva contigo.

-¿Como cambia la vida de una persona, no?- Comento, provocando que Leonard lo mire con curiosidad.

-¿A que te refieres?

-Si fuera el que solía ser antes, simplemente ignoraría todo y a todos con tal de conseguir mi premio Nobel. Ahora tengo una familia por la cual preocuparme, pero si tan sólo las cosas sean como hace muchos años atrás...

-Espera un momento- el físico experimental lo Interrumpió. -¿Entiendes que Amy y los niños no tienen la culpa de tus problemas verdad?

-¡Yo no dije eso! Simplemente estoy ideando un mundo alterno.

-Bien, bien- Leonard se quedó callado unos momentos y luego dio un profundo suspiro. Esta vez fue el turno de Sheldon para mirarlo.

-¿Pasa algo contigo? No debo ser el único con problemas aquí.

-Quiero hablar con Penny... sobre tener un bebé, pero no estoy seguro de su reacción.

-¿Su reacción? Pero si están casados hace mucho tiempo.

-Lo se pero cuando lo hablé con ella, decidimos no tenerlos... aunque, cuando veo a Amy embarazada; a Luke y Amanda, siento que también quiero tener esa experiencia.

-Tener hijos... es lo mejor que te puede pasar- Comento con simpleza.

-¿Lo crees?- Cuestionó Leonard aproposito para ver la reacción de su amigo.

-¡Por supuesto! Ver a unos pequeños que son una mezcla genética tuya y de la persona que amas... es simplemente, maravilloso.

El físico experimental lo miro con admiración, se notaba mucho que Sheldon; así excéntrico y grosero como era, amaba a su familia.

-¡Penny tengo hambre!- Se quejaba Luke sollozando.

-Pues, la nevera está llena; prepárate algo para comer, ya eres grande.

-Por favor...

El niño la miro con esa carita que provocaba que ella se derritiera de ternura, era como la cara de koala de Sheldon pero mil veces más linda y tierna.

-Esta bien, chantajero emocional. ¿Que te preparó?

-Un tazón de cereal de manzana con un cuarto de leche descremada y tostadas francesas- Pidió sonriendo.

-Bien, bien. Apple pie, mi cielo... ¿Puedo hacerte una pregunta?- La rubia lo miro sería.

-¡Si claro!

-¿Que haces aquí?

-Oh vamos, quiero quedarme aquí. Ademas, eres mi madrina y no debes ser mala conmigo- Objeto, sabiendo su victoria segura en esta "pelea".

Ella no dijo nada y se fue a la cocina.

Amy estaba en la sala de su casa, buscaba algún programa de televisión para entretenerse pero desgraciadamente no halló nada.

-Como extraño a tu papi, no veo la hora de que llegue- Hablaba mientras acariciaba su vientre, en estos momentos de soledad, su pequeño frijolito era la mejor compañía. -Quiero que seas un niño, aunque si eres una preciosa nena te amaré demasiado.

Ella sintió una pequeña patadita y sonrio enormemente, era como si su bebé pudiera comprender todo lo que le decía.

-Tenemos que pensar en un nombre para ti, seguramente tu papá querrá ponerte el nombre de algún superhéroe pero no te preocupes, si el nombre no me gusta; no lo elegiremos, tranquilo. Creo que voy a plantear este tema con tu papá y tus hermanos, hoy en la cena cuando estemos todos.

Un par de horas después, Sheldon regreso de la universidad. Amy prácticamente corrió hacia el y lo beso dulcemente.

-¡Mi amor, te extrañe!- Exclamó Amy abrazándolo.

-Hola Amy, yo también te extrañe- Confirmó devolviendo el abrazo.

-Vamos, la cena esta lista.

La familia Cooper se dispuso a cenar, hablaron sobre cómo les fue en el día; Sheldon parecía un poco distraído y solamente hablaba cuando le preguntaban algo.

-¿No viste a Quinn?- Le pregunto Amanda a su hermano.

-No, desde aquel espantoso incidente.

-¿Hablas de aquel beso salvaje?- Se burló tratando de besar a Luke en la mejilla.

-¡Mama, dile que no me moleste!

-Amanda, es suficiente- Dijo Amy para calmarlos. -Sheldon... ¿Como te fue hoy?

Él no escucho la pregunta y siguió revolviendo su comida con el tenedor.

-¡Sheldon!- Grito Amy.

-¿Uh? Lo siento, me distraje.

-Te pregunte cómo te fue el en trabajo hoy.

-Bien, eso creo.

-¿Hablaste con el presidente Siebert?

-Si, pero no quiero hablar de eso ahora Amy- Respondió distante.

-Oh, está bien.

El silencio se hizo presente unos minutos, todos comían en silencio. Pero Amy alento la conversación.

-Estaba pensando... que podríamos elegir el nombre del bebé- Sugirió.

-¿Ahora?- Cuestionó Sheldon.

-Claro, no veo porque no.

-¡Clark!

-¡No!

-¡Ya se! ¡Ya se! Se llamará Oliver, como Oliver Twist- Sugirió la niña.

-Oh vamos, nos conviene más ponerle Thomas para que sea como Tom Sawyer.

-No, soy una fan de los libros de Charles Dickens.

-El bebé ya tiene nombre- Aclaró Sheldon ante la atenta mirada de sus hijos.

-¿Como que ya tiene nombre?

-Si, ya lo tiene. Se llamará Bruce.

-¿Bruce? No me consultaste nada al respecto- Dice Amy.

-¿Y por que debería? Es el nombre de mi hijo después de todo- Sheldon estaba muy molesto.

-No lo estoy diciendo por eso, pero es una decisión importante Sheldon.

-¡Vamos papá!

Sheldon se levanto de la mesa, subió rápidamente las escaleras y se encerró en su habitación.

Amy se quedó petrificada ante el arrebato de su esposo.

-Terminen de comer tranquilos, enseguida vuelvo- Dijo ella levantándose.

Subió a su habitación y entró sin tocar, Sheldon estaba acostado en la cama con una expresión muy molesta. Su respiración estaba un poco acelerada y sus manos formaban puños muy tensos.

-Quieres decirme que te pasa- Murmuró ella de pie.

-Nada. Problemas míos- Dijo con frialdad.

-¿Por que estás tan enojado?

-No es asunto tuyo.

-¡Sheldon Lee! Soy tu esposa. Por todos los cielos... alguna vez tienes que confiar en mí.

-Bien- Resignado, se sentó correctamente y Amy se sentó a su lado.

-Cuéntame.

-Hable con el presidente Siebert está mañana, le dije que no podía viajar por tanto tiempo por que tenía que estar con ustedes.

-¿Y...?

-Por un lado estoy un poco aliviado, pero perderé la oportunidad de ganar mi premio Nobel... por el que soñé desde que era un niño. ¡Esto no es justo, si estuviera sólo como antes...!

-¡Nosotros no tenemos la culpa de nada, Sheldon! Nunca te detuve, siempre te apoye en todo... desde el principio de nuestra relación, fueron muchas veces las que te importó más tu trabajo que yo y nunca te reclame por eso.

-¡No quería hacer esto! ¡Lo ves, es absurdo! Vete Amy déjame en paz... ya tengo un dolor insoportable de cabeza y no nesecito otro en otra parte.

Amy se sintió muy ofendida, el estaba siendo muy injusto al culparla. Furiosa, lo tomo del hombro para que se dé la vuelta.

-¡Te soporte bastantes años! ¡Si quieres viajar, sólo vete! No eres el centro del mundo y no permitiré que me trates con desprecio. Ahora mismo te dejaré sólo y puedes meterte tu premio Nobel por el...

-Estan peleando- Se lamentaba Amanda.

-Si, parece que está vez es algo serio.

-¿Con quien te quedarías si ellos se separan?

-Nadie se va a separar, sólo es una pelea absurda como las que siempre tuvieron- Defiende Luke.

-¿Tu crees?

-Porsupuesto, es más; te apuesto cinco dólares. Ahora, mamá bajara furiosa y nos dirá que iremos a la casa de Penny a quedarnos por que papá está irracional...- Afirmó.

Segundos después, Amy bajo las escaleras sosteniendo su bolso.

-Terminen de comer rápido, nos vamos.

-¿Adonde?- Cuestionó Amanda, sólo para confirmar la teoría de su hermano.

-Nos quedaremos en la casa de Penny está noche, su padre está actuando de manera irracional.

Los hermanos Cooper compartieron una cómplice mirada, con resignación Amanda le dió cinco dólares a Luke.

-Si esto fuera todos los días, diría que conozco a mi mamá como la palma de mi mano- Murmuró el niño.

-Cállate C3PO- Respondió Amanda también murmurando.

-Eso no me ofende, es un honor que me comparen con un robot.

Una hora después, Sheldon bajo a la sala pero la casa estaba vacía. Amy se había ido y se llevó a los niños.

-Que melodramática- Murmuró.

-¡No puedo soportarlo más! ¡Es un idiota!- Exclamaba Amy.

-Ya calmate Amy- Intentaba pacificarla Penny.

-No, siempre fue un idiota, inmaduro y egoísta. ¡Siempre!

-Y aún así tuviste tres hijos con él... bien hecho.

-¡Estoy hablando enserio! Penny no bromeó, ya no lo soporto... le soporte muchas cosas pero que me culpe por esto ya es el colmo.

-Mira por que no te calmas, vamos a acostar a los niños y luego hablamos tranquilas.

-Bien- Amy asintió.

Luke y Amanda estaban recostados en la cama de la habitación de huéspedes. Penny y Amy les desearon buenas noches.

-Que duerman bien- Dijo Amy dándole un beso a cada uno.

-Somos grandes para que nos arropes- Aclaró Amanda.

-Claro que no- Dijo Penny.

Ambas estaban a punto de retirarse de la habitación pero...

-Mama...

-¿Si, Luke?

-¿Papá y tu se divorciarán?- Pregunto afligido. -Si eso pasa, yo me quedo contigo.

-Pues me halaga mucho que vendrías conmigo, pero nadie se va a divorciar.

-¿Segura?

Amy se acercó a su hijo y le acarició la mejilla con los dedos.

-Porsupuesto- Respondió besandole la mejilla.

Sheldon estaba en el comedor, su cena estaba fría y tuvo que calentarla para comer. Sabía que estaba siendo injusto con Amy pero estaba muy enojado como para darse cuenta.

Fue a la sala y prendió el televisor, comió en silencio mirando esa serie de la BBC que tanto le gustaba. Unas horas después, ya marcaba la una de la madrugada; suficiente tontería, Amy tenía que haber vuelto hace horas. Se puso su chaqueta marrón y fue a la casa Hofstadter para buscarla.

-Knock, knock, knock Penny. Knock, knock, knock Penny. Knock, knock, knock Penny.

-Hola pianola- Saludo la rubia dejandolo pasar.

-¿Amy está aquí?

-Claro...- Respondió con una sonrisa.

-¿Por que sonríes como demente?

-Por nada, cariño- Penny desapareció al segundo piso.

Minutos después, Sheldon vio a Amy dirigirse hacia el.

-¿Que haces aquí tan tarde, Sheldon?

-Vine a buscarlos.

-Lo siento, pero no volveremos está noche- Aclaró seria.

-¿Por que no? Es tarde y quiero que los niños estén en su cama.

-Ellos están cómodos aquí, no te hagas problema por eso. Vuelve a casa.

-No me hables como si fuera un niño- Le advierte. -Estas siendo muy infantil, yo no te dije nada malo... Así que en este momento regresaremos a casa. ¡Muevete!

-¡No vuelvas a gritarme! De ninguna manera, vete de aquí por que no pienso volver hoy.

-¿¡Por que no!? ¡Ya deja de actuar como idiota y vamonos!

-¡Basta Sheldon, no insistas!

-¡En algún momento tienes que volver a tu casa!

-¡No estés tan seguro de eso, yo no nací pegada a tu espalda!

-Ey chicos, chicos- Penny tuvo que interferir. -Si siguen gritando, asustaran a Luke y Amanda así que cállense, por que no hablan calmados.

Sheldon abrió la puerta y se volteó para mirar a Amy.

-Ven un momento- Le dijo.

-No.

-Al menos tienes que escucharme.

La neurocientifica, lo siguió no tan convencida, comenzaron a caminar por la vereda del vecindario y esperaba que Sheldon le diera una explicación.

-Amy...

-¿Si?

-Lamento haberte gritado de esa manera, fue incorrecto... lo siento.

-No vuelvas a hacerlo- Pidió ella.

-No, no volveré a gritarte.

-Bien.

-¿Volveras a casa?

-Lo siento pero no.

-¿¡Que!?- Exclamó sorprendido.

-Aun estoy molesta por lo que me dijiste, Sheldon.

-¡Y eso que! No es importante.

-¿No es importante? ¡Porsupuesto que lo es! Me trataste como un estorbo para tu carrera científica. Te quejas, siempre... pero no tienes en cuenta que yo tuve que dejar mi trabajo para cuidar a los niños.

-Yo nunca te dije que hagas eso.

-¡Pero de todas maneras lo hice! Ya me harté de esto, no quiero hablar contigo- Más furiosa y dolida que antes, volvió a la residencia Hofstadter.

No entraba en razón, por el enojo y la frustración que sentía. Subió a la habitación donde estaban sus hijos y los despertó.

-¿Que sucede mamá?- Pregunto la niña adormilada.

-Levantense, nos vamos- Dijo tratando de calmar su temblorosa voz.

-¿Irnos, adonde?

-Vamos a ir a la casa de tus abuelos.

-¿A Glendale? ¿Por que?- Dudo Luke preocupado.

-Iremos sólo unos días, no me lo hagan más difícil niños... Sólo vamonos.

Los hermanos Cooper no entendían del todo que pasaba, pero obedecieron a su madre. Tomaron sus bolsos y bajaron a la cocina.

-Penny nos vamos- Aviso Amy.

-Espera Ames. ¿Podemos hablar en privado un momento?

-Claro...- Las amigas fueron a la cocina, alejadas de los niños. -¿Qué pasa, por que tanto misterio?

-¿Enserio irás a Glendale?

-Si, ¿por que?

-¿Dejaras a Sheldon?

-Penny si lo que te preocupa es que tendrás que cuidarlo si yo me voy, no te hagas problema. El es un hombre adulto y sabe cuidarse sólo- Dijo con frialdad.

-Pero están peleando por una tontería, piensa en Luke, Amanda y el bebé.

-Claro que pienso en ellos, pero no quiero estar cerca de Sheldon por ahora. Y si no lo recuerdas, tu siempre peleas por tonterías con Leonard. ¡Ahora déjame, me llevaré a mis hijos lejos de ese imbécil!

La neurocientifica tomo su bolso, fue a buscar su auto a su casa y partió con sus hijos.

Eran las cuatro de la mañana pero Sheldon no podía dormir, esperaba que se le pase pronto esta rabieta a su esposa. Minutos después su teléfono sonó, era Penny.

-¿Penny que pasa, por que llamas a esta hora?

-Sheldon, Amy se fue.

El físico palideció. ¿Se había ido? ¿Adonde?

-¿¡Se fue!? ¿Adonde?

-¡No lo sé! Cuando volvió de hablar contigo, tomo a los niños y se fue. ¿Crees que este en la casa de Howard y Bernadette?

-¡Les preguntaré! Adiós- Corto la llamada y rápidamente llamo a Howard.

-¿Que sucede Sheldon? Son las cuatro de la mañana- Se escuchaba del otro lado.

-Howard, por casualidad... ¿Amy está ahí?

-¿Amy? No, no está aquí. ¿Que suce...?

-¡Esta bien, esta bien! Adiós- Interrumpió cortando la llamada, su última opción fue Raj. -¿¡Raj, Amy está en tu casa!?

-¡Sheldon, no está aquí! ¿Que pas...?- Corto la llamada, salio afuera de la casa y notó que el auto de Amy no estaba. Furioso, marco su número.

-Sheldon.

-¿¡Donde estás!? ¡Como te atreves a llevarte así a mis hijos!

-Nesecitamos estar un tiempo separados, esto no funciona. Estaré en casa de mis padres por unos días, por favor no vengas a buscarnos.

-¿Que no los busqué? Te llevaste a mis hijos sin decirme, podría llamar a la policía.

-¿A la policía? ¡Por el amor de Dios, no seas exagerado Sheldon!

-Bueno, quizás no a la policía. Pero fue incorrecto- Dice furioso.

-Dame unos días, un par de días y volveré para que podamos resolver esta situación.

-¿Sabes qué? No quiero arreglar nada, si no quieres volver, no vuelvas... pero iré a ver a los niños cuando yo quiera- Aclara, su rostro le duele por los musculos.

-No me digas lo que tengo que hacer, ya sabes dónde encontrar a tus hijos.

Sheldon no le respondió y corto la llamada, no podía entender porque se fue... pero, quizás esta era una buena oportunidad para dedicarse un poco mas a su investigación.

Suspiro y volvió a entrar a su casa, ya resolvería su situación con Amy.

Continuará...

AgusCooper: Bueno, no todo es color de rosa en la vida. Por eso decidí poner una breve separación del Shamy, en los siguientes capítulos trataré de que Leonard y Penny tengan un poco más de protagonismo. ¡Saludos!