Capitulo 9

"Como Romeo y Julieta"

Ya había pasado once años del ultimo ataque de Fudo en la mansión Yagami, a todos les pareció muy extraño que no hayan sabido nada de el y de Saiki, era como si se les hubiera tragado la misma tierra pero aun asi no bajaron su guardia en ningún momento, siguieron entrenando duramente, aun mas Zuko que en el día de hoy era un adolescente de dieciocho años, un joven estudiante muy fuerte y atractivo como su padre Iori Yagami que pesar de ser todo un señor, seguía siendo muy apuesto aunque su personalidad no había cambiado mucho.

La señora Athena tampoco cambio mucho que digamos, mantenía perfectamente su belleza, aunque su cabello mas largo pero siempre lo lucia recogido con un bello peinado y su vestimenta había cambiado, ya no era una joven para usar vestidos ajustados y extravagantes ni cortos sino adecuado para su edad, elegantes, largos y muy bonitos, como toda una dama de sociedad.

Ash seguía siendo el mismo, solo que su cabello cambio de estilo, era mas corto un estilo a Rock Howard cuando empezó a pelear en los torneos, solo que ahora se encontraba casado con Elisabeth y tenían una hermosa niña igual a su madre, vivía en una mansión en Osaka pero aun asi no dejo de estar al pendiente de Athena y Zuko, sabia muy bien que su deber era protegerlos aunque todo aparentaba estar muy bien.

Las campanas de la preparatoria anunciaban la entrada a clases de un nuevo año, todos alborotados buscaban sus aulas andaban a las corridas mientras que un joven de cabello corto, rojizo y fuerte esperaba pacientemente a su novia sentado en la azotea del colegio, meditada y recordaba como en el día en que la conoció.

Fue una mañana del segundo grado de la primaria de Osaka, era la hora del receso y todos los niños jugaban animadamente.

Hola, ¿quieres jugar a los encantados? –preguntaron, Zuko giro rápidamente para encontrarse con una niña de ojitos color miel que lo miraban con impaciencia.

Kyoko. –susurro el con alegría, no espero volver a verla. —Si claro pero muéstrame como se hace, no conozco ese juego.

Es fácil. –volvió decir. —yo los persigo y a aquel que atrape quedara encantado y muy quieto en su lugar, no se permite mover.

Y si viene un insecto y me pica o si quiero ir al baño. –le pregunto divertido.

No puedes moverse, pero si es muy urgente hare como que no he visto nada. –le dijo ella casi en un susurro y guiñando un ojo.

Esta bien, entonces jugare.

Todos comenzaron los niños comenzaron a correr por todo el patio, de un lado a otro divirtiéndose, en un momento Kyoko tropezar y cae al suelo, se escucharon las burlas de los otros niños riéndose a carcajadas, Zuko corre hacia ella y la ayuda a pararse y limpio sus lagrimas ya que estaba llorando.

¿No te lastimaste? –cuestiono mirándola con preocupación, ella sonrió.

No, descuida. . –contesto, un niño castaño llego corriendo y los aparto de golpe.

¡Kyoko! ¿Te encuentras bien? –pregunto exaltado y miro a Zuko a quien fulmino con la mirada. —Yagami, no vuelvas acercarte a ella. –le advirtió, Kyoko pareció sorprenderse y se fue con el niño castaño que mas adelante Zuko descubrió que se trataba de Hieri Yabuki, era el hijo de Shingo y Malin, siempre llevaba una gorra que la acomodaba hacia un costado y se vestía como un rapero lleno de joyas brillantes y le gustaba mucho escuchar música de Rap, el era el mejor amigo de Kyoko y se convirtió en su protector cuidándola de todo y de todos inclusive de Zuko Yagami quien no volvió a verla ya que al día siguiente la cambiaron de escuela.

Hasta que en una fiesta de mascaras que se realizo en la preparatoria que fue hace un año todos los alumnos estaban disfrazados, disfrutaban de la fiesta divirtiéndose como nunca, Zuko tenia todo la cara cubierta por una mascara dorada y un traje de príncipe Azul con capa y espada, miraba los disfraces de los demás compañeros cuando vio a la princesa mas hermosa de toda la fiesta quien era observada por todos, su vestido celeste era precioso y brillante, su cabello castaño caía como cortina por su espalda y sus bucles, parecía un ángel enmascarado.

Zuko se acerco a ella justo cuando la música ceso, no podía dejar de admirarla, era preciosa y el corazón del joven latía a prisa, escucho una música lenta y la tomo de la mano, ella lo miro con una sonrisa dejándose llevar, comenzaron a bailar devolviéndose sonrisas y miradas curiosas. Al rato salieron al patio, donde estaba lleno de flores y rosas, el ambiente muy romántico para la ocasión.

Si con mi mano por demás indigna profano este santo relicario, he aquí la gentil explicación: Mis labios, como dos ruborosos peregrinos, están prontos, están prontos a suavizar con un tierno beso tan rudo contacto. –dijo besando su mano.

Kyoko sonrió con dulzura, el sabía perfectamente los diálogos de Romeo y Julieta, su libro favorito y contesto:

El peregrino ha errado la senda aunque parece devoto. El palmero solo ha de besar manos de santo. –logro pronunciar, estaba muy feliz, pareciera que estaba viviendo un cuento de hadas.

Me gustaría ver el rostro de mi bella Julieta ¿Podre? – pregunto Zuko queriendo sacarle la mascara pero ella lo detiene.

Solo si veo el tuyo mi Romeo. –le pidió ella, era tan perfecto temía que fuera un sueño.

El sonríe y lentamente se quita la mascara y ella quedo estática al verlo, era Zuko Yagami, el clan rival aunque en ese momento no le importo, por alguna razón no se sentía decepcionada, ella sonrió mirando sus ojos que eran de un color turquesa que la atrapaba.

Tu turno. –y ella vio como sus manos de el se dirigían a la mascara y sus piernas flaquearon, tenia miedo cuando su rostro fue descubierto los ojos de Zuko se agrandaron y retrocedió unos pasos al ver que se trataba de Kyoko, ella bajo su mirada triste pero al instante su barbilla fue tomada por el viendo nuevamente esos ojos. —Vaya, eres mas hermosa de lo que me imaginaba Kyoko Kusanagi.

Y sin más se acerco a los labios de ella y le regalo un dulce y tierno besos en sus labios, fue tan mágico e inesperado.

¡Zuko! -escucho gritar a su amiga que lo sacaba de su encanto.

¿Dónde rayos estabas? Debemos irnos o estamos muertos. –le dijeron dos chicos que estaban vestidos de piratas, uno era alto y musculoso y la otra era su gemela, una chica rubia y delgada, a que todos conocían como los gemelos Bogard.

Lo siento chica, pero debemos robarnos a tu príncipe azul porque sino nos achicharran aquí mismo. –hablo la chica con fastidio cuando escucharon la voz de Hieri corriendo hacia ellos con otros chicos, ambos gemelos tomaron de los brazos de Zuko y se lo llevaron prácticamente a rastras.

Volveré por ti ¡Lo juro! –grito desesperado, ella rio divertida viendo como el aun seguía con el papel de Romeo y suspiro como tonta enamorada sin darse cuenta de la presencia de Heidi a su lado.

Zuko también recordó otras escenas como cuando ella caminaba apurada por los pasillos con un montón de libros en sus manos y al doblar la esquina y tropezó con el, todos sus cuadernos y libros cayeron al suelo como también ella.

Lo siento, no te vi. –dijo el tomando los libros rápidamente, ella seguía sentada en el suelo y mirándolo sin moverse, el la miro y sus hermosos ojos turquesa se alegraron cuando se encontraron con los de la joven, dejo todo aun lado y se acerco a ella.

Preciosa Julieta, te he buscado tanto. –se acerco aun mas a su rostro y Kyoko se sonrojo aun mas, el director de la escuela los vio y carraspeo.

Alumno, ayude a levantar a la Señorita.

Si señor, fue mi culpa yo mire por donde iba, es mi primer día aquí. –contesto Zuko algo confundido mientras la ayudaba a levantarse.

Oh si claro el chico de primero, señorita Kusanagi ¿Puede llevarlo a su aula? Tengo que hacer algo importante. –le pregunto el directo.

Yo..

Oh muchísimas gracias, pórtense bien. –la interrumpió el director alejándose, ella suspiro.

Por si no lo sabes soy Kyoko Kusanagi

y yo Zuko Yagami. –se presento el y un silencio se propago y ambos caminaban sin decir nada.

No podemos ser amigos. –dijo ella evitando verlo.

Claro que no. –respondió preocupado comenzando a caminar junto a ella.

—"¿Acaso el también aceptaba nuestra enemistad?... ¿Me considera su enemiga?" –pensaba ella, Zuko sonrió de lado (Saben que el muy pícaro uso la telepatía que heredo de su madre) —Que bueno que quede claro que no podemos...

Somos novios. –le dijo buscando su mirada, ella lo miro confusa y muy sonrojada.

No es un juego Zuko, sabes que podemos quemarnos.. –dijo ella bajando la vista.

Entonces mátame, porque no viviré sin ti.

Pareció sincero y el corazón de Kyoko parecía querer salirse del pecho, se estaba enamorando de el, un Yagami, el Clan rival, era peligroso, lo sabia.

Si mi padre se entera te matara. –le advirtió.

Entonces es mejor no decir nada preciosa, será nuestro secreto. –le dio un beso fugas y fue directamente a su aula dejándola totalmente ruborizada.

Zuko sonrió al recordar esa escena cuando vio a su preciosa novia caminar hacia el quien se levanto de inmediato del suelo y la recibió con un tierno beso.

—Te extrañe tanto. –se expreso el con un abrazo.

— ¿Por qué me citaste aquí? ¿Alguien más sabe? – le reclamo.

—Nadie me ha visto, no te preocupes. –la tranquilizo.

—Tengo miedo Zuko, creo que nos estamos arriesgando demasiado. –dijo de repente dudando de que estaba haciendo lo correcto.

—Kyoko, no debes temer, solo es por un tiempo mas para poder enfrentar a nuestros padres, lo prometo. –dijo tomándola del rostro para que vea el amor que siente por ella.

— ¿Sabes que te podría costar la vida? –lo miro también preocupada, el la miro algo divertido.

—Si lo se, moriría feliz.

—Eres un demente. –le sonrió también divertida.

Continuara...