CAPÍTULO 8
SAKURA
Me levanté temprano en la mañana y me puse su camisa, lo deje dormido en la cama y suspiré felizmente mientras hacia mi camino a la planta baja. Levanté el teléfono y marqué el número de la clínica médica y arreglé una cita para las cuatro en punto. Necesitaba conseguir la píldora, no iba a pasar mucho antes de que estuviera con Shaoran, él realmente quería hacer algo especial. No estaba segura de cuándo sería posible pero él estaba en lo cierto, sería más difícil para nosotros estar juntos cuando mis padres estuvieran de vuelta esta tarde, dudaba mucho de que fueran a dejarlo dormir conmigo como siempre una vez que descubrieran que éramos una pareja.
Estaba muerta de hambre así que pensé en sorprender a Shaoran con el desayuno en la cama. Shaoran amaba los panqueques con salsa de chocolate así que tome todos los ingredientes de los armarios y comencé a prepararlos. Era complicado teniendo sólo una mano buena, especialmente romper los huevos pero me las arregle. Una vez que había hecho una enorme pila de panqueques con salsa de chocolate y dos vasos de juego de naranja, deje todo sobre una bandeja.
Trate de levantar la bandeja Hmm quizás no había pensado esto apropiadamente ¿cómo iba a cargar una bandeja con una sola mano? Me reí y negué con la cabeza, sentí dos brazos alrededor de mi cintura, jadee y salté dándome la vuelta rápidamente para ver a Shaoran de pie allí en sólo sus boxers con una expresión de diversión en el rostro.
-¿Qué hace reír a mi hermosa novia?- preguntó besando mi cuello.
-Pensé que estabas dormido e iba a llevarte el desayuno a la cama pero ahora has arruinado mi sorpresa- dije haciendo un mohín. Inclino la cabeza hacia adelante y mordió mi labio suavemente haciéndome reír.
-Lo siento Sakura bear ¿Y si vuelvo a la cama y pretendo dormir?- dijo seriamente apartándose y dándose la vuelta.
Me reí y tomé su mano.
-Bueno en realidad estaba teniendo algunos problemas de cualquier modo- dije tímidamente sonrojándome por mi yeso.
-¿Cuál es el problema?- pregunto poniendo su brazo alrededor de mi hombro.
-No puedo cargar la charola con una sola mano- dije riendo y señalando la bandeja con mi mano mala. Pero él no se rió, se veía cabreado, entonces rápidamente reorganizó su expresión en una sonrisa.
-La tengo- dijo levantándola y asintiendo con la cabeza hacia las escaleras para que fuera primero, sonreí, así que también es un caballero.
Una hora después estaba lista para ir a la escuela, Shaoran estuvo listo cuarenta y cinco minutos antes.
-Los chicos lo tienen todo fácil- murmuré. Me tomó más tiempo de lo normal vestirme con la escayola. Agradecía que usáramos falda porque me sería más fácil ir al baño por mi cuenta. No pude abrochar mis zapatos así que me deslice en ellos y los deje sin hacer, tendría que pedirle a Shaoran que lo hiciera por mí.
Finalmente hice mi camino escaleras abajo para verlo mirando el canal de deportes. Me aclaré la garganta detrás de él haciéndolo saltar ligeramente.
-Hey Sakura bear- dijo apagando la televisión, agarrando mi cintura y jalándome para un beso. Se aparto y me miro de la cabeza a los pies, comenzó a reírse, se inclino y abrochó mis zapatos sin siquiera preguntar. Sonreí ante aquel gesto.
-¿Lista para irnos?- preguntó mientras se levantaba y tiraba de mí en un abrazo.
-Ehh Shaoran, tengo que ir a un lugar después de la escuela- dije mordiendo mi labio.
Se veía confundido.
-De ninguna manera, este es el primer día de clases que te tengo como novia, quiero presumirte- se quejo besando mi cuello, solté una risita mientras mordía el lóbulo de mi oreja.
-Shaoran te veo allí, tengo una cita a las cuatro- le dije metiendo las manos en su cabello.
-¿Qué tipo de cita?- pregunto frunciendo el ceño ligeramente, no quería que él supiera porque siendo el novio respetable que es, insistiría en venir conmigo y él tenía que ir a la práctica, si se enteraba de que iba a ir a ver al doctor para conseguir la píldora, se saltaría la práctica, lo sabía.
-Nada importante Shaoran Li- dije con una sonrisa, él odiaba los secretos.
-Puedo llevarte a tu cita- dijo todavía besando mi cuello, gemí suavemente mientras él succionaba sobre mi cuello de nuevo haciendo una marca.
-No puedes tienes práctica- dije.
Lo escuche murmurar "mierda" en voz baja.
-Ok bueno que hay de esto, vas a tu cita mientras estoy en la práctica y me recoges después- dijo retrocediendo para mirarme.
-No puedo Shaoran, el lugar al que voy normalmente va retrasado con sus citas, que tal si hay que esperar y no estoy de vuelta antes de que la práctica termine- dije encogiéndome de hombros.
-Entonces te esperaré- dijo dándome las llaves del coche con una expresión de "está decidido".
Suspiré.
-Está bien pero no me culpes si llego tarde- dije resignada.
-¿Entonces de qué es la cita?- pregunto dándome su adorable cara de cachorrito, rápidamente aparte la mirada si veía esa cara por demasiado tiempo podría contarle.
No respondí y seguí caminando hacia la puerta principal. Me dejo pasarlo antes de agarrar mi cintura desde atrás haciéndome detenerme en seco. Sentí un pequeño escalofrío atravesarme por su contacto y lo agradable que se sentía tener sus brazos alrededor de mí, no en plan de amigos esta vez. Su aliento soplo a través de mi hombro, haciendo mi piel hormiguear. Todavía no estaba acostumbrada a que él creara esas sensaciones en mí. Pase tanto tiempo siendo su amiga que esto se sentía raro para mí.
-¿Cuál es la cita Sakura bear?- murmuró contra mi piel, negué con la cabeza. Él paso las manos por la parte exterior de mis piernas antes de arrastrarlas de nuevo por la parte interna de mis muslos, todo el tiempo besando mi cuello y hombros, podía sentir su erección presionando contra mi, haciéndome estremecer.
-¿No vas a decirme?- susurró, levantando mi cabello para poder lamer la parte trasera de mi cuello, su otra mano subió hasta agarrar mi cadera apretadamente. Perdí la noción de lo que estaba tratando de hacer, no tenía idea de lo que él me acababa de preguntar.
-Por favor dime, creí que habíamos acordado cuando éramos pequeños que nunca nos guardaríamos secretos el uno al otro- dijo convincentemente.
-Oh bien, tengo una cita con el médico- dije sin aliento, girándome para envolver mis brazos alrededor de su cuello.
Jadeó. Sus ojos se abrieron con pánico mientras me veía con preocupación.
-¿Estás bien? ¿Te duele el brazo? ¿Qué puedo hacer? ¿Quieres ir de vuelta al hospital?- pregunto mirando alrededor frenéticamente, yo realmente no sabía que estaba buscando. Lo besé para detener su desesperación.
-Shaoran voy a ir al doctor para conseguir la píldora- dije simplemente besándolo de nuevo, su cuerpo se relajó al instante.
-¿Estás segura de que estás bien? Quiero decir tu brazo- preguntó con preocupación, lo besé de nuevo antes de que tuviera otro ataque de pánico.
-Voy a conseguir la píldora, esa es la cita ahora deja de estresarte, te preocupas demasiado- dije dándole una sonrisa tranquilizadora.
-Sólo cuando se trata de ti- dijo besándome de nuevo.
-Bien, entonces está acordado, me prestas tu auto y te recogeré como dijiste- dije con una sonrisa, él negó con la cabeza.
-No Sakura bear, voy a ir contigo, me refiero a que esto también es sobre mí, lo sabes, deberíamos ir juntos- dijo, la felicidad escrita en todo su rostro.
Sabía que esto pasaría.
-De ninguna manera ¿y de todos modos cómo sabes que es sobre ti? ¿Yo no dejaría ni a mi ex novio venir así que porque debería darte un trato especial?- me burle.
-Porque me amas más que al otro- dijo devolviéndome la broma.
-Hmm bueno eso es cierto, sólo no le digas que dije eso- conteste, se rió entre dientes y envolvió sus brazos alrededor de mi apretadamente pensando que había ganado.
-Pero aun así no vendrás Shaoran- dije firmemente, él me miro de nuevo-¡No! Tienes práctica e iré por mi cuenta eso es todo- dije besando su nariz y volviéndome hacia la puerta.
Suspiro y lo escuché seguirme mientras recogía mi mochila, él se aclaro la garganta y levante la vista para verlo con las cejas levantadas y extendiendo la mano por mi bolsa. Suspiré y se la di, agarrando su mano después y arrastrándolo fuera de la casa hacia su auto, era tan adorable.
Una vez dentro del auto se veía tan emocionado que casi estaba saltando en su asiento.
-¿Por qué estás tan entusiasmado Shaoran?- pregunte.
-No puedo esperar a que todos sepan que eres mía- dijo sonriendo de nuevo.
Cuando llegamos a la escuela él me hizo esperar dentro del auto mientras él lo rodeaba para alcanzar mi puerta.
-Gracias- murmuré, por alguna razón estaba un poco avergonzada, quiero decir iba a ser objeto de todos los chismes hoy. Las chicas ya me odiaban por ser su amiga ¡ahora en serio iban a odiarme!
Me tendió una mano y la tomé mirando alrededor tímidamente. Cerró la puerta y me empujó ligeramente contra el coche, presionando cada centímetro de su cuerpo contra el mío y besándome profundamente. Vagamente escuché jadeos y gritos de asombro pero desaparecieron rápidamente, todo en lo que podía concentrarme era en Shaoran.
Él se aparto y puso la frente sobre la mía respirando profundamente.
-Mmm ¿qué tal si nos saltamos la escuela y vamos de regreso a casa?- dijo, me reí de él porque sabía que lo decía en serio. Me lo quité de encima.
-Vamos, las clases están por comenzar- dije, él sólo retrocedió conmigo.
-Sólo necesito un minuto- dijo tímidamente tratando de decirme algo con los ojos.
Lo miré sin entender para luego ruborizarme al instante.
-Realmente eres increíble Shaoran- le dije riendo mientras lo arrastraba, él me atrapó rápidamente y se apretó contra mi espalda escondiendo su erección de la vista sosteniendo mis caderas.
Me reí cuando llegamos hasta sus amigos y sin querer rozo mi parte trasera haciéndolo gemir y apretar su agarre en mis caderas. Intentó disimular lo más que pudo.
-¿Hey hombre que paso?- dijo Eriol dándole cinco en alto.
-Hey chicos déjenme presentarles a mi novia- dijo Shaoran orgullosamente besando mi frente.
-¿Novia? ¿Es en serio?- dijo Eriol asombrado, Yamasaki y Tooru sonrieron.
-Si totalmente en serio- dijo Shaoran sosteniéndome con fuerza y sonriendo. Sus ojos se dispararon hacia mí, asentí con la cabeza en confirmación y todos se animaron y gritaron dándole palmaditas en la espalda a Shaoran felicitándolo. Algunas animadoras comenzaron a hacer su camino hacia nosotros, podía ver a Ishida-san al frente del grupo, pude ver cuando ella puso los ojos sobre Shaoran con una sonrisa depredadora.
-Finalmente le dije que la amaba- dijo Shaoran mientras me daba la vuelta y me besaba. Cuando se apartó me sostuvo cerca y me sonrió, sabía que estaba presumiéndome pero esto era un poco vergonzoso. Levanté la vista para ver a las chicas destilando odio hacia mí, tratando de lanzarme rayos laser con la mirada y volverme una pila de polvo en el suelo. Me encogí detrás de Shaoran y me retorcí incómoda. ¿Me acostumbraría a que la gente me mirara así? No lo creo…
Todos los chicos estaban sonriéndonos y me di cuenta de que estaban complacidos al respecto. Necesitaba alejarme rápidamente antes de que lo anunciara a alguien más. No me gustaba ser el centro de atención así que hoy iba ser un largo y excepcional día, de hecho.
-Ehh Shaoran, voy a encontrarme con Tomoyo ¿si?- dije comenzando a alejarme.
Él agarro mis caderas de nuevo.
-Ok hermosa, te veré en el primer periodo- dijo besándome de nuevo, sus ojos brillaban de felicidad. Me fui a buscar Tomoyo. Le envié un mensaje ayer para decirle que me encontrara en mi casillero y que tenía algo que decirle.
Cuando llegué allí ella estaba esperándome con una gran sonrisa.
-Lo sé, lo sé, escuché que tú y el extremadamente popular Shaoran Li fueron vistos hace aproximadamente trece minutos besándose en el aparcamiento
¿Ahora es cierto o falso?- dijo con una gran sonrisa y estrellitas en sus ojos.
Asentí con la cabeza, sonriendo tímidamente.
-Si es cierto- dije con otra sonrisa, de repente ella jadeó.
-¿Qué te hiciste en el brazo?- dijo señalando con los ojos como platos.
-Oh yo ehh... –tartamudee sin saber que decir -Me caí - dije tímidamente.
Se rió.
-¿Estabas borracha?- preguntó. Bien, esa es una salida fácil.
-Ehh..Si, bebí mucho..jaja ja ja..- dije riendo nerviosamente. Ella sólo lo dejó pasar sin hacer más preguntas y enganchó su brazo con el mío y fuimos hacia nuestras clases. Hice mi mejor esfuerzo para ignorar los susurros y las miradas de todos los que pasaban.
El resto de la mañana fue igual, Tomoyo pregunto por cada detalle sobre como estábamos juntos, que habíamos hecho, si habíamos tenido relaciones, si era un buen besador, todo. Respondí a casi todo con un "sin comentarios" para su disgusto. A la hora del almuerzo todos estábamos sentados en la mesa de siempre.
-Creo que necesitamos hacer un viaje por carretera- dijo Yamasaki con una gran sonrisa, todos estuvieron de acuerdo y estaban decidiendo a donde ir, cuando y con quien querían ir. Se decidió que iríamos a Tokyo este fin de semana. Todos nos pondríamos de acuerdo con nuestros padres para ver si esto era posible ya que muchos aún éramos menores de edad. Tomoeda era un pequeño pueblo alejado completamente de las grandes ciudades, por lo que para la mayoría de nosotros sería una experiencia nueva.
Shaoran me sostuvo emocionado.
-Solos en Tokyo Sakura bear, eso significa que podremos pasar las noches juntos, sin preocuparnos por tus padres- dijo con una gran sonrisa, podía sentir el entusiasmo tratando de burbujear dentro de mí pero lo aparté suavemente, no había manera de que mis padres me dejaran ir a un viaje por carretera a Tokyo.
-Shaoran, mi mamá y el Sr. Fujitaka no van a dejarme ir- dije honestamente, él sólo negó con la cabeza.
-No lo sabes Sakura bear, ellos podrían estar bien con ello si vas conmigo- dijo ligeramente orgulloso.
Hmm, quizás tenga razón, mi mamá y el Sr. Fujitaka amaban a Shaoran, siempre lo habían hecho pero todavía no creía que ellos me dejaran ir. Simplemente asentí con la cabeza, ya veríamos, hice una mueca para mis adentros ante la idea de un fin de semana sin Shaoran.
-¿Qué está mal? Puedo decir que estas pensando en algo- dijo acariciando mi cuello.
-Nada, sólo no creo que mis padres estén de acuerdo, así que voy a extrañarte, eso es todo- dije encogiéndome de hombros.
Él se veía un poco confundido.
-¿Qué quieres decir? ¿Por qué habrías de extrañarme?- pregunto envolviendo su brazo alrededor de mi apretadamente.
-Porque te amo ¿no vas a extrañarme?- pregunte luciendo un poco herida.
Negó con la cabeza.
-Sakura creo que estás confundida respecto a algo- dijo agarrándome y tirándome sobre su regazo a horcajadas sobre él, sosteniéndome con fuerza.
-No voy a ir, si tú no puedes ir- susurro en mi oído.
Jadee sorprendida ¿No iba a ir? Eso era ridículo, no lo iba dejar perderse la diversión si yo no podía ir, eso no era justo en absoluto.
-Shaoran si yo no puedo ir, todavía puedes ir- dije firmemente.
-Como sea, no importa, sólo vamos a ver que dicen tus padres primero- dijo besándome, sentada sobre su regazo podía sentir la agitación en sus pantalones, me reí y me moví a propósito, sólo para molestarlo. Él soltó una risita, aun sosteniéndome.
-Tienes que parar eso niñita- dijo entrecerrando los ojos hacia mi juguetonamente. Me reí de nuevo y me incline hacia adelante sacando la lengua, se movió hacia delante para besarme así que retrocedí riendo haciéndolo gruñir.
Me di cuenta de que la mesa estaba en silencio, mire alrededor y todos estaban mirándonos, las chicas con celos y los chicos con una expresión lujuriosa.
Me sonroje levantándome y quitándome de su regazo, los chicos sólo se rieron y golpearon a Shaoran en la espalda de nuevo.
Después de la escuela fui a la clínica e increíblemente llegué sólo cinco minutos tarde, tuve que responder un montón de preguntas incómodas acerca de mi actividad sexual. La enfermera estaba muy impresionada de que fuera por la píldora antes de tener relaciones y decidimos juntas que debería ir por la inyección anticonceptiva.
Era una rápida inyección que duraba doce semanas y después de tres o cuatro inyecciones, en realidad harían que todos mis periodos se detuvieran al mismo tiempo ¡lo cual era genial! Lo hizo allí mismo y al parecer sólo se tardaba cuarenta y ocho horas en entrar a mi sistema. Ella me dio un folleto al respecto, aparentemente no había muchos síntomas de los que necesitara preocuparme, quizás calambres estomacales hoy o mañana mientras hacia su camino dentro de mi cuerpo.
Fuí a recoger a Shaoran y sorpresivamente estaba a tiempo. Me metí en el estacionamiento justo cuando salía de los vestuarios. Salí del auto y agité mis brazos para que me viera y quedé esperando a que él viniera hasta mi. Me vio y corrió, cuando llegó salte a sus brazos y me envolví alrededor de él mientras me besaba.
-Mmm te extrañe- dijo contra mis labios, me reí.
-¿Me extrañaste? Sólo ha pasado una hora- bromee pasando mis manos a través de su cabello.
-Si pero casi no te he visto en todo el día, extrañe esto- dijo apretando mi cuerpo al suyo.
Sonreí.
-¿Entonces como te fue Sakura bear?- preguntó una vez dentro del auto, tomó mi mano mientras conducía un par de minutos hasta mi casa.
-Bien, decidí ir por la inyección así que no tengo que hacer nada a parte de regresar por otra cada tres meses- dije con una sonrisa.
-¿Inyección? ¿En serio hicieron eso?- preguntó sorprendido.
Asentí con la cabeza.
-Sí, probablemente tenga algún moretón o algo- dije pensándolo.
Él apretó mi mano.
-Puedo revisar por ti si quieres- dijo con una sonrisa de lado.
Sólo reí dándole una palmadita en el pecho.
-Me dijo la enfermera que sólo tarda cuarenta y ocho horas en entrar a mi sistema y luego nunca más necesitaras gastar en protección- dije felizmente como si hablara de una rebaja del supermercado.
-¿Cuarenta y ocho horas?- pregunto con voz ronca y mirándome extraño, asentí sin entender el porqué de su expresión.
-¿Por qué me miras así?- pregunté sintiéndome incómoda.
-Eres muy inocente ¿lo sabías?- dijo besando mi frente y dándome una hermosa sonrisa, mientras estacionaba el auto frente a mi casa. Una vez fuera tomó mi mano para entrar en la casa.
Podía escuchar una charla en la sala así que nos dirigimos allí.
-¡Hola!- chillé mientras saltaba a la habitación abrazándolos a ambos.
-¿Sakura que te paso?- mi mamá pregunto con lágrimas en los ojos, jadee
¡Oh, me olvide de mi brazo!
-Oh ehh... yo bueno, yo... -comencé a tartamudear ¿Cómo le digo esto a mis padres?
Shaoran dio un paso al frente.
-Tuvimos un problema mientras estuvieron lejos, quizás deberían sentarse- dijo empujándome sobre el sofá junto a él.
Mis padres se sentaron sorprendidos y asustados, Shaoran les explico todo, Daiki, lo que la policía había dicho, el hospital. El Sr. Fujitaka se veía realmente enojado y salto de su asiento.
-¡Ese bastardo! Hablé con él, pensé que era un buen chico, espera a que lo vea y voy a matarlo- escupió. Sólo lo miré sorprendida, nunca lo había escuchado hablar así en todo el tiempo que tenia de conocerlo, Shaoran se levantó y puso su mano sobre su hombro tranquilizadoramente.
-No se preocupe, él no la lastimará de nuevo, lo prometo- dijo sinceramente. Hice una mueca ante la amenaza en su voz, sabía que si Daiki se acercaba de nuevo a mi Shaoran podría tener problemas controlando su temperamento y rezaba para que nunca ocurriera. Nunca quise pensar en Shaoran siendo herido.
Mamá se removió nerviosamente en su asiento. Sólo por la expresión de ansiedad en su rostro podía ver que también podía sentir la tensión en el aire.
-Así que aparte del chico bonito que resulto ser un psicópata y el brazo roto ¿nos perdimos algo?- preguntó levantando una ceja hacia mí, lanzando los ojos hacia Shaoran y luego de vuelta hacía mí con un brillo en los ojos.
Tragué saliva sabiendo que ella sospechaba que Shaoran y yo estábamos juntos. Sinceramente ¿nada se le pasaba?
Shaoran sonrió y me miró antes de tocar un lado de mi rostro ligeramente. El gesto fue pequeño pero hizo que mi corazón doliera en mi pecho. Pero sabía que no podía decirle a mi mamá sobre nosotros, no todavía.
Negué con la cabeza rápidamente disparando a Shaoran una mirada de advertencia.
-No mamá nada más- mentí, el rostro de Shaoran cayo y yo quería soltar la verdad, anunciar al mundo que lo amaba, pero sabía que si lo hacía entonces las posibilidades de que me permitieran ir a Tokyo con él desaparecerían. Aclaré mi garganta, tratando de ignorar la expresión de dolor en su rostro.
-¿Mamá crees que sería posible que fuera a Tokyo este fin de semana con algunos chicos de la escuela? Todos mis amigos nuevos van a ir y creí que sería genial para conocerlos mejor, Shaoran también estará ahí por supuesto- añadí sabiendo que esa promesa era mi mejor oportunidad de obtener un sí.
Shaoran se relajó visiblemente mientras se sentaba de nuevo junto a mí.
Esperaba que ahora entendiera porque no les dije sobre nosotros.
Mamá resopló y negó con la cabeza obstinadamente.
-¿Tokyo? De ninguna manera Sakura, lo siento pero no- dijo mamá sacudiendo la cabeza violentamente, ni siquiera había indecisión en su voz.
Fruncí el ceño. Mi último tiro era un ardid pero era la última oportunidad que tenía. Mire a el Sr. Fujitaka, dándole mi mejor cara de cachorrito.
-Es sólo que no conozco a ninguno de ellos apropiadamente y he estado encontrando un poco difícil integrarme y hacer nuevos amigos, simplemente creí que cuando me pidieran ir sería posible sentirme parte de un grupo, en lugar de sólo ser la chica nueva, eso es todo- Fujitaka se retorció bajo mi expresión suplicante, claramente incómodo.
-Nadeshiko son demasiado jóvenes para meterse en cualquier problema. Ella ama Tokyo, las luces, el ambiente- dijo mirando a mi mamá y sonriendo esperanzadoramente.
¡Sabia que era malo usar los viejos hilos del corazón pero esto era Tokyo, todo un fin de semana a solas con Shaoran! Mamá suspiro como siempre que mi papá y yo hacíamos juntillas contra ella.
-¿Tú iras Shaoran?- preguntó mirando a Shaoran que se veía como si estuviera teniendo un momento difícil para no reírse de mi pequeño discurso.
-Bueno todavía no he hablado con mis padres pero creo que ellos dirán que sí- dijo honestamente y yo le creí, ellos confiaban en él completamente porque era digno confianza.
Ella suspiro de nuevo y miro al Sr. Fujitaka quien le dio un pequeño asentimiento.
-Ok bueno SI Shaoran va entonces tú puedes ir pero sólo si él va- dijo con severidad.
Salte y los besé a ambos.
-¡Gracias! Muchas gracias- chillé saltando arriba y abajo emocionada.
-No te emociones demasiado, aún no tengo el permiso- dijo Shaoran con una sonrisa pero podía decir que él pensaba igual que yo, definitivamente iríamos.
-Bueno será mejor que vaya a preguntarles entonces- dijo Shaoran dándome un guiño.
-Shaoran, gracias por cuidar de Sakura este fin de semana, realmente eres un buen chico- dijo el Sr. Fujitaka tendiendo la mano para estrechar la de Shaoran, Shaoran estrecho su mano.
Shaoran vino después de la cena, había hablado con sus padres y como se esperaba habían acordado el viaje, ya le había enviado un mensaje a Yamasaki, para avisarle que iríamos. Actualmente estaba haciendo mi tarea en la cama. Tan pronto como cerró la puerta de la habitación sonrió.
-Entonces Sakura bear, vamos a revisar esa zona con moretones que quieres que vea- dijo pasando las manos sobre mi trasero.
Me reí y lo aparte tendiéndole el folleto que me dieron en la clínica respecto a usar la píldora.
-Tengo tarea que hacer, aquí puedes leer esto- dije volviéndome hacia mi ensayo de Ingles.
Se tumbo sobre la cama junto a mí y leyó el folleto de principio a fin, una vez que había terminado rodo sobre su costado y pacientemente jugó con un mechón de mi cabello en silencio mientras escribía mi ensayo. Cuando terminé media hora después, rodé sobre mi costado también frente a él, sonreí, realmente era muy dulce, ¿qué chico de dieciocho años se tumbaría sobre la cama con su novia, esperando pacientemente a que terminara su tarea?
Lo besé cariñosamente, cuando me aparte me miro atentamente, toqué su rostro desvaneciendo sus líneas de expresión con mi dedo, sonrió en una pequeña sonrisa.
-Estaba un poco preocupado cuando no les dijiste a tus padres sobre nosotros pero luego me di cuenta de que si ellos se enteraban no me dejarían llevarte a Tokyo, esa es la única razón por la que no les dijiste ¿verdad?- preguntó, luciendo un poco preocupado por mí respuesta.
Envolví mis brazos alrededor de su cuello y rodé sobre mi espalda jalándolo encima de mí.
-Por supuesto que es la única razón. Quería decirles, pero como dijiste antes, una vez que lo sepan las cosas cambiaran. No hay manera de que me dejen ir con mi novio pero ellos me dejarían ir con mi mejor amigo.- expliqué besando su barbilla.
Su rostro se suavizo y pareció soltar un suspiro de alivio.
-Hmm, ok estás perdonada- dijo besándome y presionándose contra mi apretadamente. Me retorcí debajo de él cuando su mano recorrió mi costado, husmeando bajo mi blusa y haciendo cosquillas a través de mi vientre.
-Estoy deseando que llegue este fin de semana- dijo besándome de nuevo. Tiré de su camiseta sobre su cabeza, beso mi cuello y tiro de mi blusa sobre mi cabeza besando mi vientre y pechos, justo entonces alguien llamó a la puerta.
Jadee y rápidamente nos pusimos las camisas y tratamos de disimular, cosa que no se me daba muy bien.
-Ehh sí adelante- dije pretendiendo que estaba haciendo mi tarea.
Mi mamá entro y nos miró con una sonrisa, me sonroje y Shaoran trato de ocultar la risa transformándola en una tos.
-Finalmente ¿eh?- fue todo lo que dijo mirando entre nosotros dos.
Sé que hacer, tragué saliva.
-¿Finalmente?- pregunte pretendiendo no saber de que estaba hablando a pesar de que ella lo hizo parecer obvio. Asintió y me dio otra sonrisa, Esto está empezando a asustarme ¿por qué no está diciéndonos que esto está mal y gritándole a Shaoran que se quite de mi cama?
-Sí, por fin, sólo quería decir que me parece genial y que estoy realmente feliz por ustedes dos- dijo dándome un guiño.
-Mamá en serio, no sé de qué estás hablando- mentí- Shaoran sólo estaba ayudándome con mi tarea y luego íbamos a ver una película- Mire a Shaoran que se veía como una mezcla entre divertido y confuso.
-Claro- dijo sarcásticamente negando con la cabeza, sus ojos se posaron sobre algo en la cama y dio un paso adelante para cogerlo.
Me di cuenta una fracción de segundo demasiado tarde que era el folleto que le había dado a Shaoran. ¡Oh no! Ella escaneó la portada.
-¿Estás con la píldora Sakura?- pregunto. Se acabó, no más mentiras.Asentí y mordí mi labio.
-Sí, mamá, fui hoy- dije sinceramente, me levante y Shaoran hizo lo mismo pero me rehusé a mirarlo. Mantuve la mirada en el rostro de mi madre, hice una mueca esperando a que ella enloqueciera. Pero en lugar de gritar, no obstante, en realidad comenzó a llorar.
-¿Mamá? ¿Estás bien?- pregunte en voz baja, ella se sentó sobre la cama frente a mi y tiro de mi en un abrazo.
Ella sorbió ruidosamente por la nariz.
-Siempre creí que podría ir contigo para esto, estaba esperando hasta que estuvieras lista y luego ya sabes, pensé que vendrías a mí, no me habría enfadado- dijo con un hilo de triste porque no había hablado con ella al respecto pero no estaba molesta de que hubiera ido y conseguido anticonceptivos.
-Sabía que no lo harías- contesté pero eso no era estrictamente verdad esperaba que estuviera un poco molesta pero iba a hablarlo con ella eventualmente.
-Pero no necesitaba a nadie conmigo, está bien- dije tratando de tranquilizarla. Mire a Shaoran que ahora se veía realmente incómodo y confundido.
Mi madre se apartó para mirarme.
-Estoy muy orgullosa de ti, esto es muy responsable- dijo acunando mi mejilla, ella se acerco y tomó la mano de Shaoran.
-Tú también Shaoran- dijo dándole una sonrisa.
-Creo que será mejor que no le digas a tu padrastro sobre esto hasta después de Tokyo, no creo que le guste la idea de ustedes dos juntos y a solas, de ese modo- dijo sacudiendo la cabeza y frunciendo el ceño ante la idea.
-Oh pero Shaoran deberías decirle a tu mamá, Ieran estará muy complacida- dijo saltando sobre la cama ligeramente, sonreí incomoda.
¿Qué está pasando aquí? Mi mamá sabia que estábamos juntos y no le importaba, bueno de hecho le importaba ¿estaba feliz alrespecto?
-Eh... mamá ¿cómo lo sabes?- pregunté negando con la cabeza asombrada. Tenía un increíble sentido arácnido o algo así.
-¿Qué cómo lo sé? Bueno siempre supe cómo se sentía Shaoran- dijo encogiéndose de hombros y mirándolo con un guiño.
-¿Era tan obvio?- dijo él un tanto avergonzado rascando la parte trasera de su cuello con incomodidad.
-Lo siento Shaoran cariño, pero realmente lo era- dijo haciéndolo avergonzar aún más y sonreír asintiendo tímidamente.
-Pero tú no tenías ni idea- añadió volviéndose hacia mí.
-Te dije una y otra vez que ustedes dos terminarían juntos y tú siempre te reías. Tan pronto como los vi entrar por la puerta juntos me di cuenta de la forma en que se buscaban el uno al otro- se levantó y sonrió.
-Bueno, los dejo volver a... ehh... lo que sea que estaban haciendo antes de que los interrumpiera- dijo yendo hacía la puerta y dándome un guiño, haciéndome ruborizar ahora a mí también. Cuando Shaoran se volvió y me miro ella lo señalo a sus espaldas, se abanico la cara y articuló "ES TAN GUAPO" haciéndome reír.
-¿Shaoran te quedarás esta noche?- ella preguntó en la puerta.
Su boca cayo abierta en estado de shock mientras la miraba.
-Oh, eh... ¿Eso estaría bien para usted, ahora que…ya sabe?- dijo mirándola esperanzado.
-Por supuesto y no te olvides de decirle a tu mamá sobre ustedes dos, realmente estará complacida- dijo sonriendo de nuevo y cerrando la puerta detrás de ella.
Tan pronto como Shaoran y yo estuvimos solos nos miramos el uno al otro y nos echamos a reír.
-No esperaba que mi mamá lo tomara tan bien- dije todavía riendo.
-Hmm entonces, ¿dónde estábamos antes de que nos interrumpieran?- pregunto seductoramente. Sonreí y sacó mi camisa por encima de mi cabeza e hizo lo mismo con la suya, me agarró y me recostó sobre la cama, quedando encima de mí.
-Te amo Sakura- dijo con emoción en sus ojos.
-Y yo a ti Shaoran- respondí.
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Me desperté en la mañana con Shaoran sentado en la orilla la cama con una bandeja en las manos. Le sonreí, ya estaba vestido y listo para la escuela.
-Hola hermosa, te traje el desayuno- dijo con una sonrisa. Él me pasó la bandeja.
-No puedo hacer panqueques así que tuve que ir por algo más fácil- dijo con una sonrisa tímida.
Miré la charola, allí estaba mi tostada favorita con crema de maní untado y un tazón de ensalada de fruta fresca. Él me había traído un tulipán amarillo de su jardín y lo puso en un vaso con agua. Me reí, mi corazón dio un vuelco
¿Realmente me lo puedo quedar? No entiendo como alguien tan increíble como Shaoran podría enamorarse de mí.
-Te amo- dije sinceramente, él se sentó junto a mí y envolvió su brazo alrededor de mis hombros.
-Te amo más- dijo besando mi mejilla.
Mi estómago gruñó así que tome un pedazo de tostada y comencé a masticarlo, de repente me congele. Shaoran odiaba el maní untado, ni siquiera soportaba el olor. ¿Eso significa que no iba a acercarse a mi hoy? Lo mire horrorizada ante la idea, él se tenso luciendo preocupado.
-¿Hice algo mal?- preguntó mirando y arrugando la nariz inconscientemente.
Negué con la cabeza.
-No Shaoran es genial pero desearía que no hubieras hecho esto, ahora no vas a ser capaz de besarme- hice una mueca con una expresión entristecida.
Se rió y tiró de mí besándome con ternura, metió el dedo en el maní untado y se lo comió haciendo una mueca.
-Me comería un tarro entero de esta cosa repugnante por ti, no hay nada en el mundo que pueda impedirme besarte Sakura bear- dijo pasando el dorso de su mano a través de mi mejilla. Suspiré felizmente y volví a comer, era tan adorable.
Ese día en la escuela todo mundo estaba suspirando por nuestro viaje a Tokyo. Todos habían consultado a sus padres y nos habían dejado ir, así que en total estaríamos allí diez de nosotros. Tomoyo, Yamasaki, Eriol, Tooru, Chiharu la novia de Yamasaki, Kaoru, Akane y Miyu que eran muy lindas, Shaoran y yo.
Eriol estaba pidiendo prestado un minibus de trece plazas a sus hermanos y estábamos planeando salir la madrugada del sábado, el viaje nos tomaría seis horas.
En el camino a clases después del almuerzo mi teléfono sonó, tenía un mensaje. Lo abrí para ver que era de Daiki. Oh no ¿qué es lo que quiere? Shaoran se fue hablando con sus amigos así que lo leí rápidamente.
"Jailbait, realmente te extraño. Siento mucho lo ocurrido el otro día, por favor déjame compensártelo. Prometo que nunca pasara de nuevo."
Rápidamente borre el mensaje en caso de que Shaoran lo viera, en serio se volvería loco, él ya quería golpear a Daiki como fuera.
-Hey Sakura bear vamos te acompañó a clases- dijo tomando mi mano. Se suponía que estaría en el gimnasio con él pero debido a mi brazo fui dispensada a la sala de estudio en su lugar. Asentí con la cabeza y me presione contra el firmemente mientras caminábamos. Él me beso ante la puerta enviando estremecimientos por mi espina dorsal y cuando se aparto tenía su familiar expresión de dolor en el rostro sólo que no quería separarse.
Su mirada hizo que mi estómago se llenara de mariposas.
Después de la escuela me quede en la sala de estudio para terminar mi tarea de matemáticas mientras Shaoran tenía práctica. Cuando me di cuenta de que estaría terminando me dirigí al auto para encontrarlo.
Él me agarró por detrás y se presionó contra mí pasando su mano por mis muslos.
-Terminaste antes- dije recargándome contra él pero se sentía un poco extraño contra mi espalda, no tan cómodo como siempre. Fruncí el ceño y me di la vuelta para ver si estaba bien. Y me quede sin aliento en lugar de Shaoran estaba Daiki. Me tambalee hacia atrás un par de pasos y él me siguió con una sonrisa.
-Hola Jailbait- dijo inclinándose para besarme.
Giré la cabeza en el último segundo así que termino besando mi mejilla, él se aparto furiosamente y me estremecí.
-¿Qué... qué estás haciendo a... aquí?- pregunté sintiéndome enferma y buscando frenéticamente a Shaoran alrededor, saldría de la práctica en cualquier minuto. El estacionamiento estaba vació, no había ayuda.
-Vine a ver a mi novia tontita- dijo buscando mi mano, retrocedí de nuevo.
¿Novia? ¿En serio está diciendo eso después de lo que me hizo?
-Daiki no soy tu novia, estoy con Shaoran- dije, tan pronto como lo dije desee no haberlo hecho, él se veía furioso y me cruzó la cara de una bofetada.
-¡Maldita puta! ¡Sabía que estabas viéndolo! ¡Dijiste que sólo eran amigos!- gritó en mi cara. Ahora estaba temblando, quería correr pero mis pies no se movían.
-Yo... Yo... no lo hice, nosotros... apenas comenzamos a salir juntos, no soy... -dije pero él me abofeteó de nuevo, esta vez enviándome al suelo. Puse las manos para detener mi caída y el dolor se disparó por mi muñeca rota de nuevo haciéndome gritar y apretar los dientes.
-¡Vas a romper con él ahora!- escupió furiosamente levantándome del suelo por el brazo herido, su agarre era fuerte haciéndome hacer una mueca.
Justo en ese momento hubo un borrón y Daiki cayó al suelo. Levante la vista a través de las lágrimas para ver a Shaoran, él me agarro levantándome del suelo y me empujo suavemente hacia Eriol que me sostuvo apretadamente. Yamasaki y Tooru ambos se pusieron a la espalda de Shaoran dispuestos a ayudarlo si lo necesitaba, no lo hizo. Shaoran comenzó a golpear a Daiki. Rápidamente se formó una multitud de estudiantes alrededor nuestro.
-¡Maldito te dije que la dejaras en paz!- él estaba gritando mientras lanzaba un puñetazo tras otro, yo estaba llorando. La cara de Daiki estaba cubierta de sangre, tenía los brazos sobre su cara en posición de defensa, Shaoran lo pateó con fuerza en el estómago.
-¡Si alguna vez te veo cerca de ella de nuevo juro por Dios que te golpearé hasta matarte! ¡¿Estás escuchándome basura?!- gritó pateándolo de nuevo, una y otra vez. Daiki hizo una mueca y asintió. Yamasaki y Tooru agarraron a Shaoran arrastrándolo lejos ya que todavía estaba golpeando alrededor tratando de matar a Daiki si era posible.
-Basta Shaoran- escuché a Yamasaki decir fieramente, Shaoran tomó una respiración profunda y asintió, ellos lo soltaron y se acerco a mi tomándome en brazos y llevándome a su coche, me sentó sobre su regazo frotando mi espalda serenamente.
-Está bien Sakura bear, todo está bien hermosa- murmuró contra mi cabello. Se aparto para mirarme, paso sus manos suavemente sobre mi rostro, apartando mi cabello, haciendo una mueca mientras me estremecía cuando toco mi mejilla dolorida.
-¿Te duele mucho?- preguntó en voz baja mirándome con preocupación, arrastre mis dedos sobre el brazo malo haciendo que disparos de dolor subieran de nuevo. Lloriquee y él sujeto mi mano.
-¿Te duele de nuevo?- preguntó luciendo furioso de nuevo, asentí y él siseó a través de sus dientes.
-Volvamos al hospital a que te revisen ¿sí?- preguntó moviéndome al asiento del pasajero y abrochando mi cinturón de seguridad.
Resultó que nada más se había roto en mi brazo pero la ruptura se había movido ligeramente y tenían que rehacer mi yeso, la policía se acerco a tomar mi declaración y como esta vez había testigos podrían arrestar a Daiki, la mayoría de los chicos del equipo lo habían visto abofetearme. La policía advirtió a Shaoran sobre pelear pero debido a las circunstancias, por suerte lo soltaron sin una fianza. Shaoran había llamado a mis padres pero les dijo que no era necesario que vinieran al hospital que él me llevaría a casa.
Después de un par de horas se detuvo en la entrada de mi casa, no habíamos hablado mucho, todavía estaba furioso con Daiki me di cuenta por su mandíbula. Me ayudo a entrar e inmediatamente fui atacada por mi mamá y el Sr. Fujitaka que tiraron de mí en abrazos y besos. Mamá estaba llorando y el Sr. Fujitaka jalo a Shaoran a un lado, no podía oír lo que estaban diciendo pero se veía como si él estuviera complacido con Shaoran, probablemente por golpear a Daiki sin duda.
-¿Está bien si me quedo de nuevo esta noche? Sé que en realidad no es mi noche pero sólo quiero hacer que Sakura se sienta segura - dijo Shaoran con seriedad mirándolos a los dos. Podía decir por su expresión que incluso si ellos decían que no, se colaría en mi habitación a través de la ventana de todos modos.
-Por supuesto hijo, puedes quedarte aquí siempre, lo sabes- dijo el Sr. Fujitaka palmeándolo en la espalda afectuosamente. Shaoran sonrió y me abrazo con fuerza besando mi frente, cerré los ojos disfrutando su cercanía.
-Estoy muy cansada creo que me voy a la cama, Shaoran deberías ir y hablar con tus padres y avisarles que te quedaras aquí hoy- dije dando un pequeño bostezo.
-Está bien Sakura bear, regresaré en un momento- dijo sonriendo y saliendo por la puerta. Hice mi camino escaleras arriba, una vez en mi habitación me despojé de mi ropa y me puse mi pijama, me metí a la cama y me quede dormida al instante.
Desperté en la mañana envuelta en los brazos de Shaoran, sonreí y me acurruque más cerca de él, ni siquiera lo escuche venir a la cama anoche, estaba totalmente dormida. Él se movió y despertó dándome una sonrisa triste.
-Hey hermosa- dijo pasando sus dedos a través de mi mejilla con una mirada sombría sobre su rostro.
-Buenos días Shaoran- dije con una sonrisa- Gracias, me di cuenta de que anoche nunca te agradecí lo que hiciste- dije mirando profundamente en sus hermosos ojos ambar.
-No necesitas darme las gracias Sakura bear- dijo jalándome apretadamente contra él, me acurruque en su pecho de nuevo, respirando su cautivante aroma.
-Te amo Shaoran y siento mucho todos estos problemas- dije mientras lloraba apenada, él beso mi rostro apartando las lagrimas.
-Por favor no llores Sakura no soporto verte llorar- dijo en voz baja con una pequeña sonrisa. Limpie mi rostro para verlo a la cara.
-Te amo demasiado- dijo tocando mi rostro luciendo triste de nuevo.
-Y yo a ti-dije dándole una pequeña sonrisa ya una vez calmada.-¿Shaoran voy a tomar una ducha puedes venir a ayudarme?- pregunté, necesitaba su ayuda, no era capaz de lavar mi cabello adecuadamente con una sola mano.
-Claro- dijo saliendo de la cama y tirando de mí hacia arriba, llevándome al baño. Después de echar un vistazo en el espejo me di cuenta del porque Shaoran estaba acariciando mi rostro pareciendo triste, tenía una coloración púrpura rojiza en una mejilla, no era tan malo sólo me veía un poco sonrojada a menos que miraras más de cerca.
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Todo el mundo estuvo mirándome y susurrando todo el día en la escuela. Me oculté siempre que podía, sin demorarme en los pasillos, gastando más tiempo del necesario en los baños. La policía llamo a la hora del almuerzo para decir que habían advertido a Daiki pero que habían tenido que soltarlo, Shaoran no estaba impresionado al respecto, no había nada más que ellos pudieran hacer. Dijeron que si Daiki contactaba conmigo de nuevo de una manera amenazante podría conseguir una orden de restricción contra él pero no creo que la necesitara después del desastre que Shaoran había hecho con su cara.
Shaoran estuvo muy protector todo el día, les dijo a sus amigos todo lo que había pasado así que siempre había alguien acompañándome. Al principio era molesto tener a Eriol o a Yamasaki persistentemente detrás de mí siempre que Shaoran no estuviera cerca, pero podía entender que Shaoran estuviera preocupado así que lo deje pasar. Él me encontró después de la escuela y me escoltó hasta el campo así podría ver la práctica, y de paso podría mantener los ojos sobre mi aunque no me lo dijera.
-No siempre serás así de sobreprotector ¿cierto?- dije apretando su cintura, me miro tímidamente.
-No sé de qué estás hablando- dijo inocentemente, solté una risita.
Me reí y besé su mejilla.
Me dio una magnifica sonrisa y me sentó en las bancas antes de correr a través del campo hasta su equipo. En toda una hora Shaoran no me quito los ojos de encima y siguió explorando el área, se metió en un montón de problemas con su entrenador y fue sacado por muchos de sus compañeros porque estaba demasiado distraído para defenderse.
Tan pronto como sonó el silbato corrió hacia mi tan rápido como podía todavía escaneando el área. Me reí.
-¡Tienes que detenerte! No va a volver después de lo que pasó ayer- dije abrazándolo. Él me levanto cargándome hacia los vestuarios de la escuela.
-Ew Shaoran estás todo sudado y sucio- me queje riendo.
Soltó una risita.
-Hmm, ahora di eso con una voz más entrecortada- dijo seductoramente dándome una sonrisa coqueta.
Shaoran permaneció en estado de alerta por el resto de la semana en la escuela y también se las arreglo para convencer a nuestros padres de dejarlo quedarse conmigo toda la semana en nuestra casa. El viernes en lugar de sentarme en mi lugar de siempre en las gradas con Tomoyo, Shaoran estaba haciéndome ver el juego desde la linea del frente, cerca del camino de entrada de los jugadores así podría llegar a mi fácilmente en caso de que Daiki apareciera. En el medio tiempo me llego un mensaje, esperando que fuera Shaoran escribiéndome desde los vestidores sonreí mientras lo abría.
¿Jailbait, por qué no estás sentada en el lugar de siempre? Veo que sigues usando la camiseta de Li, creí que habíamos acordado que le dirías que se termino. Hazlo ahora, te veré después del partido.
Mi corazón se detuvo cuando la sangre pareció congelarse en mis venas.
¿Sabía que estaba usando la camiseta de Shaoran… podía verme? Miré alrededor a donde normalmente me sentaba en las gradas y vi a Daiki sentado allí mirándome furiosamente, tenía un corte sobre el puente de la nariz y un ojo negro. La bilis subió a mi garganta mientras mis manos comenzaron a temblar, no podía apartar la mirada, él me sonrió, era una sonrisa de que iba en serio.
Me levante lentamente, al mismo tiempo, él se puso de pie también, observando mis movimientos. Oh Dios… necesitaba llegar a Shaoran. Sin quitar los ojos de Daiki, pase a la gente sentada en mi fila, cuando por fin llegué al final del pasillo, me disparé hacia la entrada de los jugadores. No podía respirar mientras lo imaginaba agarrándome, golpeándome, mirándome con toda esa furia en sus ojos de nuevo. Corrí por el túnel tan rápido como mis piernas me llevaron, cuando llegue al final abril las puertas de golpe y trastabille dentro. Los jugadores estaban sentados alrededor, tomando una bebida mientras el entrenador estaba gritándoles sobre cosas que habían hecho mal en el primer medio tiempo. Cuando irrumpí en la habitación llorando histéricamente.
-¿Qué está haciendo aquí señorita?- gritó el entrenador mirándome furiosamente.
Shaoran se levanto de un salto y corrió hacia mí alejándome de la puerta y poniéndome detrás de él mientras abría la puerta mirando por el pasillo realmente enojado. Agarre su mano jalándolo de vuelta hacia mí envolviéndome en torno a él para impedir que fuera detrás de Daiki.
-¡Pedazo de mierda! ¡Voy a matarlo! Sakura déjame ir- gritó, tratando suavemente de quitar mis brazos de su cintura.
-Eriol llévatela- ordeno finalmente separándome de él cruzando las puertas.
-¡Shaoran! No lo hagas- chillé tratando de salir por la puerta pero Eriol envolvió sus brazos alrededor de mi con fuerza. Mire al maestro.
-¡Por favor deténgalo! ¡Podría salir herido!- rogué llorando histéricamente.
El entrenador salió de la habitación junto con medio equipo. Eriol me empujo sobre el banco y me hizo sentarme. Estaba llorando sobre su hombro cuando Shaoran regreso corriendo a la habitación.
Me levante de un salto y él negó con la cabeza.
-Se ha ido Sakura bear- dijo envolviendo sus brazos alrededor de mi apretadamente.
-Está bien, todo está bien lo prometo- murmuró acariciando mi cabello.
El entrenador entro seguido por el equipo.
-Alguien tiene que decirme qué está pasando ahora mismo- grito mirando a Shaoran. El entrenador tomó una respiración profunda y luego negó con la cabeza.
-¡Mierda! Necesitamos volver- dijo animando a los jugadores a volver al campo.
Shaoran asintió con la cabeza.
-Tiene que sacarme, no puedo dejar a Sakura sola- dijo seriamente.
-¡Li no puedo sólo sacarte del equipo!- gritó el entrenador lanzando las manos con exasperación. Negó con la cabeza y respiró profundamente.
-¿Li esto es serio? ¿Necesitas ayuda?- dijo en voz baja mirando a Shaoran con preocupación.
-Sí, es serio, necesito llamar a la policía antes de que mate a alguien- dijo apretando sus brazos alrededor de mi.
-Bien, cálmate Li voy a reiniciar el juego y luego volveré y arreglaremos esto ¿ok?- dijo mientras se dirigía de regreso al campo.
-¿Estás bien Sakura? ¿Te lastimó?- preguntó mirándome a los ojos.
-No, no me lastimó me envío un texto- dije dándole mi teléfono, leyó el mensaje y pude verlo tratando de contener su furia. Llamo a la policía y lo arreglo para que fueran a mi casa en una hora.
Le explicamos todo a la policía y prepararon una orden de restricción contra Daiki, si se acercaba a menos de cien metros de mi de nuevo instantáneamente seria arrestado y recluido esta vez. Shaoran estaba lejos estar contento al respecto, él quería que hicieran algo ya mismo pero al parecer ellos necesitaban construir un caso antes de llevarlo a los tribunales, si él continuaba. El viaje a Tokyo seguía adelante, acordamos con Yamasaki que nos recogería a las ocho de la mañana en la minivan, lo que significaba que llegaríamos allá sobre las cuatro de la tarde si nos deteniamos por un par de descansos a lo largo del camino.
En la mañana el Sr. Fujitaka me llevo a un lado mientras Shaoran cargaba la van con nuestro equipaje.
-Sakura, sé que en realidad no conseguirás apostar en los casinos ni nada porque no tienes la edad suficiente pero aquí tienes- dijo él tendiéndome un sobre. Lo abrí para ver que estaba lleno de dinero, me quede sin aliento ¿por qué esta dándome dinero?
-¿Por qué?- dije sorprendida.
Soltó una risita.
-Allí hay $1000 para que te diviertas ¿sí? Llámalo un regalo adelantado de Navidad pero no le digas a tu madre ¿está bien?- dijo con una gran sonrisa
¿Es en serio?
-¿En serio?- pregunte todavía sorprendida, asintió con la cabeza y tire de él en un gran abrazo riendo, besé su mejilla.
-Sabes que eres el mejor padrastro del mundo- dije abrazándolo fuerte.
Sonrió.
-Y hasta ahora me lo dices- dijo besando mi frente.
-Siento mucho si no lo dije antes pero lo digo sinceramente- dije apartándome.
-Sé que lo haces y eres la mejor hijastra del mundo y lo siento si nunca te lo había dicho antes- dijo tomando el sobre y metiéndolo en el bolsillo de mi abrigo mientras mi madre entraba a la habitación.
-¿Que está pasando aquí?- dijo tirando de mí en otro abrazo y justo entonces Shaoran entro por la puerta principal, había metido todo nuestro equipaje en la minivan y estábamos listos para irnos.
-Bueno los veo hasta la tarde del lunes- dije besando sus mejillas de nuevo.
El Sr. Fujitaka se volvió hacia Shaoran.
-Sé que no tengo que pedírtelo pero cuida de ella por mi ¿ok?- dijo estrechando la mano de Shaoran, él sólo sonrió y tiro de mí en un abrazo.
-Siempre- dijo empujándome hacia la puerta.
Tan pronto como entramos en la van me puse tan emocionada que no podía quedarme quieta. Todo un fin de semana con Shaoran y sin padres. ¡Este viaje iba a ser impresionante!
El viaje era bastante largo, intentamos divertirnos a nosotros mismos cantando y jugando pero al final los chicos terminaron charlando sobre fútbol y las chicas estaban sentadas en la parte trasera cotilleando sobre ropa y chicos.
-Entonces definitivamente voy a intentarlo con Eriol este fin de semana-dijo Tomoyo, dándole a todas un guiño. Me reí y negué con la cabeza. Ella nunca había tenido una verdadera relación antes. Por esa razón era popular entre los chicos. También era muy querida por las chicas de la escuela ya que en realidad era una persona agradable, lo opuesto a las chicas como Ishida-san que iba lejos tratando de conseguir a un chico debido a su estatus o su apariencia.
-¿Vas a intentarlo con Eriol? En serio, no tendrás que tratar demasiado duro, quiero decir él te mira TODO el tiempo.-preguntó Rika rodando los ojos hacia ella.
-¡No es cierto!- dijo avergonzada mirando la parte trasera de la cabeza de Eriol ilusionada.
Todas las chicas se rieron de ella.
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Finalmente después de casi ocho horas llegamos a Tokyo y aparcamos en nuestro hotel, el viaje fue largo. Shaoran y yo nos registramos y fuimos a buscar nuestra habitación. Teníamos la habitación 401 y escuche a algunos de los otros chicos decir que también estaban cerca de nosotros. Nos excusamos para ir a desempacar y cambiarnos, todos nos encontraríamos para la cena a las 6:30 e iríamos a un karaoke después.
Tomamos el elevador al cuarto piso y por alguna razón comencé a ponerme realmente nerviosa. Mis manos estaban comenzando a sudar y tenía mariposas en el estómago, finalmente iba a perder la virginidad y con el chico más perfecto del mundo. Por fin después del viaje en elevador más lento jamás, llegamos a nuestro piso, mire a Shaoran y en realidad se veía nervioso también lo que me hizo sentir mejor.
Abrió la puerta de nuestra habitación y gesticuló para que entrara primero. La habitación era maravillosa. Tenía una cama king size con dosel, sabanas rojas y un edredón, de hecho me sonroje cuando la mire pensando en lo que haríamos pronto. El mobiliario era de madera oscura, había una enorme TV de pantalla plana y un tocador. Me quede sin aliento mientras miraba alrededor, este lugar era realmente increíble.
Abrí la puerta para ver el baño, era exquisito. Tenía un enorme baño independiente en el centro de la habitación acompañado de una ducha suficientemente grande para dos, lavabos gemelos con enormes toallas esponjosas e incluso batas.
-Shaoran esto debe haberte costado una fortuna- jadee mirándolo de vuelta.
-Totalmente lo vale- sonrió y envolvió sus brazos alrededor de mí y me beso profundamente levantándome de mis pies y tumbándome sobre la cama. La cama era muy cómoda.
Rompió el beso y sólo me miro como si pudiera ver directo hasta mi alma, como si fuera una especie de gran premio que había ganado y siempre había querido.
-Sólo tenemos una hora antes de que tengamos que encontrarnos con todos para cenar ¿así que por qué no nos preparamos?- pregunto apartándose para incorporarse.
-Creo que me tomará bastante tiempo, ¿puedes bañarte en la habitación de Yamasaki?, nos encontraremos en el vestíbulo - dije con una sonrisa.
-De acuerdo- dijo eligiendo su ropa.
Hice mi camino hacia el baño agarrando mi bolsa mientras me iba.
Me duche y seque mi cabello y añadí rizos suaves con el rizador y la plancha del cuarto de baño. Añadí un poco más de maquillaje de lo normal, yendo por un poco de sombra para los ojos con destellos dorados, rímel negro y un lápiz labial rosa. Pensé que debería hacer un esfuerzo extra, se trataba de una noche especial.
Me deslice en mi recién estrenado bra de encaje negro sin tirantes y bragas a juego. Luego me puse un pequeño vestido negro, era ajustado en torno al busto y la cintura, entonces caía alrededor de mis caderas hasta la mitad del muslo. Me puse un collar y me deslice en mis tacones negros que hacían que mis piernas lucieran más largas.
Me mire en el espejo haciendo los últimos retoques. Tome mi pequeño bolso de mano dorado y estaba lista para salir, mirando el reloj tenía cuatro minutos de sobra. Hice mi camino al elevador. Cuando salí al vestíbulo Shaoran estaba parado allí esperándome, se veía tan guapo que podría llorar, parecía que acababa de salir de una revista de moda.
Su cabello color chocolate estaba en su estilo de siempre perfectas ondas desordenadas, llevaba una camisa negra que marcaba su pecho, se había enrollado las mangas hasta los codos mostrando sus antebrazos. Estaba usando unos pantalones ajustados azul oscuro que hacían acompañado de unos zapatos de vestir negros.
Cuando me vio sus ojos se agrandaron y su boca cayo abierta.
-¿Me veo rara?- pregunte avergonzada. Él camino rápidamente hasta mí y envolvió sus brazos alrededor para luego besarme.
-Te ves hermosa, me encanta- respiró poniendo su frente en la mía.
-Ok vamos, vayamos a comer que estoy hambriento- dijo Tooru agitando su mano hacia la puerta, Shaoran sostuvo mi mano tirando de mi más cerca mientras caminábamos.
-Estas increíblemente hermosa Sakura eso no es justo- dijo con su familiar expresión de dolor mientras caminábamos hacia el restaurante. Estaba pasando sus ojos por mi cuerpo lentamente como si quisiera arrancarme el vestido aquí mismo en la calle. Todo era tan hermoso con las luces y el ruido, esta era mi primera vez en Tokyo y ya la amaba.
Después de que habíamos comido fuimos a un karaoke llamado "Nero" era genial. Me rehusé a beber pero como siempre mis amigas se las ingeniaban para poner algo de alcohol en mis bebidas. Todos estaban ebrios y yo con el segundo vaso de mi batido de fresa terminé igual que ellos.
-Chicos volvamos al hotel podemos seguir el concurso de karaoke allí, podemos ver quien consigue el mayor boo- dijo Yamasaki cuando todos estábamos sentados juntos. Todos acordaron seguir bebiendo en el hotel, sólo era una cuadra pero estaba acabada. Me había quitado los zapatos y los balanceaba alrededor cantando a todo pulmón con mis amigas, los chicos estaban igual de ebrios pero eran un poco menos gritones.
Finalmente llegamos al hotel y después de unos cuatro tragos más estábamos jugando verdad o reto.
Shaoran estaba riéndose como una niñita por alguna broma al azar que Eriol le estaba contando y que yo ni siquiera entendía, él y Eriol estaban riéndose tanto que Eriol se cayó de la silla.
Shaoran me puso sobre su regazo.
-Tengo una gran idea- susurró en mi oído enviando escalofríos por mi espina dorsal.
-¿Cuál es la gran idea?- pregunté.
-Mmm, bueno estamos en Tokyo... vamos a casarnos- dijo dándome una sonrisa que derritió mi corazón. ¿Casarme con Shaoran? ¡Oh sí, lo haré! fácilmente esa es la mejor idea que ha tenido en su vida. Sabía que estas bodas estaban de moda aquí en Tokyo, "las bodas al estilo Las Vegas", pero por ello no dejaba de ser hermoso.
-Si- asentí con la cabeza y me reí ¿iba en serio? ¿Realmente quería casarse?
-Entonces vamos- dijo levantándose y levantándome de mis pies con una gran sonrisa en el rostro.
-¿A dónde van ustedes dos?- Tomoyo pregunto pero apenas fue audible a través del farfulleo, me reí estallando de emoción.
-Vamos a casarnos- dijo Shaoran, todos jadearon y rieron.
Shaoran me arrastro calle abajo dentro de una pequeña tienda de joyería que por alguna razón todavía estaba abierta a la una de la mañana. Estábamos riendo como chiquillos.
-Hola ¿puedo ayudarles?- una mujer de unos veinticinco años pregunto comiendose a Shaoran totalmente con la mirada.
Él me levantó y me sentó en el taburete frente al mostrador.
-Si- dijo con una sonrisa.
-Necesitamos un anillo de compromiso y dos anillos de boda por favor- dijo sonriendo.
Ella llevo una bandeja de anillos de compromiso y deje a Shaoran elegir, no me importaba como luciera mientras viniera de él. Después eligió dos anillos de boda y pago con su tarjeta de crédito. La familia de Shaoran vivía bien, su papá era un reconocido cirujano por lo que Shaoran tenía un muy saludable límite de crédito.
Después de que habíamos pagado salimos de la tienda para ver a ocho de nuestros amigos parados allí riendo y bromeando.
-Vamos- dijo Shaoran emocionado. Caminé detrás de él hasta una pequeña capilla de boda.
-¿Realmente van a casarse?- Eriol pregunto riendo.
Asentí con la cabeza.
-Si- dije sonriendo- ¿Tomoyo quieres ser mi dama de honor?- pregunté con una gran sonrisa.
-Claro que si- dijo saltando arriba y abajo en el mismo lugar.
-Oh ¿cómo era la rima? Espera, espera, necesitas algunas cosas ¿oh qué era?- dijo frunciendo el ceño y sosteniendo mi mano.
-¡Oh! Algo atrevido, algo nuevo, algo prestado, algo azul- canto extremadamente complacida con ella misma por recordarlo.
-¿Algo atrevido?- pregunto Akane.
-¿Cómo colores atrevidos o algo?- pregunté confundida.
-Ok entonces es algo viejo, algo prestado, bueno puedes tomar prestado mi brazalete era de mi abuela, algo nuevo puede ser tu vestido ¿es nuevo cierto? Así que sólo necesitamos algo azul- dijo mirando alrededor. Ella jadeó y corrió a la mesa donde tenían un arreglo floral falso y agarro una pequeña flor de plástico azul clavándola bruscamente en mi escote. ¡Allí! Perfecto, soy la perfecta dama de honor- declaró orgullosamente.
-¿Shaoran quien es el padrino?- ella preguntó a Shaoran, asintiendo con la cabeza en dirección a Eriol obviamente dándole una mirada suplicante.
Todos rieron y Shaoran asintió.
-Sí iba a preguntarle a Eriol de todos modos- dijo lanzando las dos cajas azules con los anillos a Eriol con un guiño.
Saco la tercera caja de su bolsillo y se puso sobre una rodilla frente a mi abriendo una caja de terciopelo rojo.
-Sakura Kinomoto, he estado enamorado de ti desde el momento en que puse mis ojos en ti hace doce años y te amare por siempre, prometo que daré lo mejor para hacerte feliz cada día ¿quieres casarte conmigo?-pregunto mirándome a los ojos todo el tiempo. Chico podría, Jesús desearía que ya yconsumarlo.
Asentí con la cabeza.
-Sí- dije riendo. Se levanto de un salto y me alzó girándonos alrededor en un círculo antes de ponerme de vuelta abajo y deslizar el anillo en mi dedo. Ni siquiera tuve una oportunidad de mirarlo porque la señora nos llamo a través de la capilla el ministro estaba listo para nosotros.
Entramos a la pequeña capilla, era completamente blanca en el interior con pequeñas sillas blancas, Shaoran y Eriol caminaron hacia el frente y Tomoyo y yo nos quedamos atrás, todos los demás fueron a sentarse riendo y charlando. La música comenzó y Tomoyo se tambaleó lentamente por el pasillo, no pude evitar reír.
Cuando ella llego al final era mi turno, mantuve mis ojos firmemente sobre Shaoran mientras avanzaba por el pasillo, él era tan guapo y perfecto.
La ceremonia paso en un borrón y para ser honesta no estaba escuchando mucho de lo que decía, estaba perdida en los hermosos ojos ambar de Shaoran, ojos que esperaba tuvieran mis hijos cuando decidiéramos tener niños. Él me dio un pequeño empujón cuando llego la hora de decir mis líneas, la emoción y felicidad pura se reflejaba en sus ojos haciendo que mi corazón latiera demasiado rápido.
Repetí las líneas después del ministro.
-Yo Sakura Kinomoto te tomo a ti Shaoran Li para amarte y honrarte como mi legítimo esposo, en la riqueza y en la pobreza, en la salud y en la enfermedad hasta que la muerte nos separe- dije claramente con una sonrisa. Cuando él dijo sus líneas estaba radiante de orgullo y felicidad.
La mejor parte y por mucho fue "ahora puedes besar a la novia". Me lancé sobre él con tanta fuerza que estuve cerca de derribarlo. Todos estaban aplaudiendo y vitoreando, tomando fotos con las cámaras de sus teléfonos, escuche a Yamasaki decir que lo había filmado. Firmamos el registro y nos caminamos de vuelta al hotel riendo.
-¡Tragos de celebración! Recién casados por aquí- grito Yamasaki mientras entrábamos al bar del hotel señalándonos a Shaoran y a mí, haciéndome reír. Todos en el bar aplaudieron y vitorearon mientras Shaoran me besaba con cariño.
-¡Ooh recién casados! Vengan aquí- el presentador del concurso de karaoke dijo desde el escenario. Me reí y me escondí detrás de Shaoran que negó con la cabeza riendo y articuló un "no" hacia el hombre.
-Vamos, no admito un no por respuesta, recién casados suban aquí ahora o tendré que llamar a seguridad para que los traiga- el presentador grito de nuevo riendo.
Yamasaki y Eriol estaban empujándonos hacia el escenario.
-¡NO! No quiero hacerlo- dije riendo.
Shaoran se giró y me levantó, lanzándome sobre su hombro pero teniendo cuidado, asegurándose de que la falda no se levantara. Me cargó sobre el escenario riendo y me dejo caer frente al presentador y envolvió sus brazos alrededor de mi cintura apretadamente.
-¿Así que ustedes dos se acaban de casar? Señor y señora...- preguntó el hombre y su voz se fue apagando con una sonrisa.
-Li- dijo Shaoran apretando mi cintura con una gran sonrisa.
-Así que Sr. y Sra. Li, vamos a darles su primer baile- dijo con un guiño.
-¿Cuál es su canción?- pregunto volviéndose hacia la computadora. Mire a Shaoran, no teníamos una canción.
-Shayne Ward, "Breathless"- Shaoran respondió inmediatamente. Jadee
¡Tiene razón es nuestra canción! Siempre me hacia bailar con él cuando esta canción sonaba, solía tararearla para que me durmiera e incluso la tenía como tono de llamada en su teléfono para mí. Me tragué un sollozo ante lo dulce que era mientras el hombre tecleaba en la computadora y la canción comenzaba. Shaoran rió y me empujó a sus brazos mientras bailábamos lentamente, no podía concentrarme en otra cosa que no fueran los ojos de Shaoran que irradiaban amor y ternura. Cuando la canción terminó me beso y me levantó del suelo ligeramente así no tendría que inclinarse y todos aplaudieron.
-Entonces ¿les gustaría tomar el reto de recién casados?- pregunto el hombre empujando el micrófono en mi cara.
Lo mire confundida.
-¿Qué clase de reto?- pregunté en voz baja sin querer comprometerme a nada.
-Bueno, ya tuvieron su primer baile oficial, ahora es el momento para el primer baile extra oficial, si lo haces aquí en el escenario ganaras cuatro botellas de champaña- dijo con una sonrisa maliciosa.
Nuestros amigos estaban saltando arriba y abajo gritando y aullando en voz alta "¡hazlo! ¡hazlo!" haciéndome reír. No podían estar más ebrios, y todavía querían continuar. Realmente Shaoran y yo no bebíamos, a menos que nuestros amigos nos persuadieran de ello o nos obligasen a hacerlo, lo cual ocurría últimamente, por lo cual el premio tampoco era de mi interés, pero tal vez el grupo lo aprovechara.
-¿Primer baile extra oficial? ¿Qué hay que hacer?- pregunté curiosa, podía escuchar a Shaoran riendo detrás de mi así que me giré y lo golpeé en el pecho juguetonamente.
-Bueno es un baile erótico- dijo el presentador dándome un guiño.
Oh mi Dios ¿es en serio?
-¡No voy a darle un baile en el regazo por cuatro botellas de champaña! Me acabo de casar ¿está loco?- chillé indignada haciendo que todos en la sala se echaran a reír.
Shaoran me abrazó sin parar de reí.
-¡No para mí! Para tu marido- chilló el presentador en histeria.
Me sonroje hasta las orejas, ¡Santo cielo esto es tan vergonzoso!
-¡Oh! Bueno si él quiere lo haré- dije sonriendo y mirando a Shaoran aún avergonzada.
Se veía más que interesado. Todos estaban expectantes esperando su respuesta.
-No quiero- dijo sin más, dejando a todos sorprendidos y sin entender incluyéndome. Aunque a decir verdad, me sentí aliviada de que no quisiera.
-¡Vamos! ¡Será divertido!- dijo el presentador tratando de continuar el show, tal vez es la primera vez que les sucede, podía notarse el desconcierto en el.
-Gracias por la oferta, pero no permitiré que MI ESPOSA, haga este tipo de cosas que sólo deberían ser para mi, SU ESPOSO- dijo marcando sus palabras con una sonrisa, tomó mi mano y bajamos del escenario dejando a todos desconcertados.
-Bien, se supone que esto es una fiesta ¡A darle!- gritó Yamasaki arrebatando el micrófono del presentador.
La música comenzó a sonar y cada uno volvió a lo suyo, para nuestra tranquilidad.
-Gracias- dije una vez llegamos donde estaban nuestros amigos- En verdad estaba nerviosa de hacer algo así, pensé que tu querrías y por eso…- el me silenció con un beso.
-No tienes nada que agradecer-dijo contra mis labios- Nunca permitiría que hicieses algo así, eres una mujer valiosa Sakura, no un pedazo de carne que deba ser exhibido al público- dijo mirándome a los ojos con una tierna sonrisa.
Le sonreí de vuelta.
El resto de la velada nos la pasamos charlando y riendo cerca de otra hora antes de que me quedara dormida con la cabeza en el hueco de su cuello.
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CONTINUARÁ…
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