19 de noviembre de 2032

Mansión Jenner

11:45Am

-¿Quinn? – Frannie abría con suavidad la puerta de la habitación de Quinn. La rubia, únicamente salía de allí para comer algo y volvía a encerrarse allí, hacía 2 días que Rachel la había dejado y la chica no había querido saber de nada ni de nadie – ¿Qué haces? – le preguntó al encontrarla sentada estilo indio sobre la cama, con su computadora sobre sus piernas.

-Estoy leyendo este mensaje – Frannie pudo observar como los ojos de su hermana brillaban al leer lo que fuera que estuviera leyendo. Se le había roto el corazón ver como Quinn le había suplicado a Rachel que no la dejara 2 días atrás, pero de nada habían valido sus suplicas, la morena y su hija se habían marchado esa misma tarde hacia Nueva York.

-¿Algo importante? – le preguntó al ver una lagrima cayendo por su ojo derecho – Quinn ¿está todo bien?

-Sí – se pasó la mano por la cara – lee – le entregó su computadora, para que leyera el mensaje que tenía en Facebook.

"Phoenix Kyteler"

-¿Por qué la actriz te escribe? – preguntó al ver el remitente del mensaje y al ver a su hermana, esta sonreía como si hubiese ganado la lotería

-Solo…léelo… por favor

"Hola Quinn Fabray.

Seguramente sabes quién soy o probablemente no. Estuve mediando durante varias horas si escribirte o dejar las cosas así, pero al final, la curiosidad me ganó y decidí comunicarme contigo. Para el mundo soy Phoenix Kyteler, una chica inglesa – americana de 22 años, la enemiga número 1 de Rachel Berry.

Te cuento un poco de mi vida. Llegué a París a los 9 años y vivimos allí durante 2 años. Posteriormente nos mudamos a Londres donde mi madre conoció a quien es actualmente su marido, al casarse con él y al llevar bastante tiempo viviendo en Inglaterra, adquirimos la nacionalidad inglesa. A los 18 años mi madre decidió mudarse a Manchester y yo, me quedé en Londres para seguir con mis sueños de ser actriz, aunque viajo frecuentemente a visitarla.

Te preguntaras porque te estoy contando todo esto si solo debes colocar mi nombre en Google y saldrá mi bibliografía, pero quería decírtelo yo misma, antes de que alguien haga la relación, lo cual de por sí, ya me ha parecido bastante extraño que no lo hayan hecho.

Me gustaría que vinieras a Manchester unos días y así poder conocernos como es debido ¿No crees? Para mí, fue bastante curioso enterarme de quién eras. En la escuela, cuando tenía 14 años, nos enseñaron en clase de historia sobre los vuelos que desaparecen y nadie tiene idea de donde puedan estar. Al llegar a casa, le conté a mi madre sobre el tema, pues me había calado en lo más profundo, ella, por una razón que desconocía, se puso pálida y bastante triste y fue cuando me contó sobre ti. Lucy Quinn Fabray, mi madre biológica, sí, mi nombre de pila es Bethany Quinn Corcoran Fabray. Cuando mi madre se casó, tuve la opción de modificar mi nombre y decidí adoptar el tuyo. Tengo el anuario que mi madre logró conseguir de ti y el dinero que tú padre me consignó durante todos estos años, me sirvió, fundamentalmente, cuando me quedé en Londres sola, gracias a él, no tuve que pasar ninguna necesidad y por algún motivo, aunque ya no tengo 18 años, me siguen consignado, si estas con él, dile que gracias, ese dinero, lo he invertido en un hospital infantil.

Creo que mi mensaje se ha alargado mucho, pero, realmente me gustaría conocerte. Al ver la noticia de que el avión había aparecido y que, para ti, no habían pasado 20 años, me entró un sentimiento que no se como expresar, solo sabia que necesitaba conocerte, aunque ahora soy mayor que tú, lo hablé con mi madre y estuvo de acuerdo en acogernos en su casa en Manchester si así lo deseas. Te dejo mi número privado que es 956-xxx-xxx para que me escribas o me llames si tienes alguna duda o si decides venir.

Con cariño.

Phoenix Kyteler (Bethany Corcoran)"

El silencio reinó en la habitación. Frannie ni siquiera se había dado cuenta que había empezado a llorar hasta que sintió su cara bastante húmeda.

-No puedo creer que Beth sea Phoenix – susurró limpiándose las lágrimas – tienes que estar muy orgullosa de tu hija Quinn, ha llegado muy lejos.

-¿Cómo es?

-¿No has buscado su foto? – al ver la negativa de su hermana, buscó en Google una fotografía de la actriz y se la enseñó.

-¿¡Es ella!? – exclamó Quinn al verla, empezó a llorar abiertamente mientras acariciaba el rostro de su hija en la pantalla – tiene bastantes tatuajes – se burló mientras sonreía.

-Ahora que lo pienso si se parecen – abrazó a Quinn, quien empezó a llorar con más fuerza. Al menos, esta vez no era por Rachel Berry.

2:45Pm

Frannie se encontraba en la cocina preparando algo de comer, Quinn se había dormido luego de un rato. Dejando el cuchillo en la encimera, tomó su teléfono y le marcó a su madre no sabía si ya tendría señal, pero necesitaba comunicarle las últimas novedades, pero al igual que los días anteriores, saltaba directamente al buzón de mensajes. Suspiró recostándose en la encimera mientras se mordía el labio. Una llamada entrante la sacó de sus pensamientos.

/¿Diga?/

/Hola cariño/ – Matthew después de varios días se reportaba con su esposa. La rubia, tenia el presentimiento de que él le era infiel, cosa que le daba igual, únicamente seguían juntos por sus hijos, ella tampoco lo amaba a él, solo quedaba una linda amistad entre los 2.

/Hola Matt/ – puso el altavoz y siguió preparando la comida para Quinn y para ella – /¿Cómo estás?/

/Bien ¿Cómo están los niños? ¿Alguna novedad?

/Ahora que lo mencionas/ – se mojó los labios antes de seguir hablando – /el vuelo 569…en el que venía mi hermana, apareció/

/¿Qué estás diciendo?/

/Mi hermana apareció Matt/ – sollozó soltando nuevamente el cuchillo – /Esta viva y esta aquí en casa, conmigo, con los chicos y tengo miedo…tengo mucho miedo de perderla/

/No la perderás Fran, si hay algo que tengo claro de estar todos estos años contigo, es que eres una mujer muy fuerte y estoy seguro de que tu hermana es igual/

/Gracias Matt/

/Te veré en un par de días ¿De acuerdo? Un beso/

-¿Estas bien? la voz a su espalda la asustó, no se había percatado de que Quinn se encontraba en la pared de la cocina.

-Sí, lo siento – se disculpó limpiándose la cara – debo parecer un desastre.

-Sigues siendo la 2da rubia más guapa del lugar – bromeó acercándose a ella – todo estará bien Frannie – abrazó a su hermana antes de darle un beso en la mejilla antes de salirse de la cocina y se pararse en el salón abierto desde donde podía observar a su hermana – estuve mirando pasajes para Londres y encontré uno bastante económico para el 21 de noviembre.

-¿Va a viajar?

-Tengo que verla Fran, ella es…mi cosa perfecta – tragó con fuerza el nudo que tenia en la garganta – las cosas con Rachel no salieron como pensaba y Schuester dijo que podía incorporarme cuando quisiera, creo que… – suspiró sentándose en la banquilla frente a la encimera del fregadero – necesito tiempo para asimilar tantos cambios y creo que me precipite al tratar de volver con Rachel, aunque no fue culpa mía que la chiquilla se hubiese encaprichado conmigo.

-Por supuesto que no es tu culpa Quinn – había vuelto a la estufa para terminar de preparar los alimentos – eres una chica guapa y nadie se resiste a los encantos de las chicas Fabray.

-¿Por qué no habías relacionado a Beth con esa actriz? – preguntó luego de unos minutos.

-Ella se hizo conocida como Phoenix Kyteler – le pasó un plato con comida a Quinn – y realmente no he visto muchas de sus entrevistas, pero siempre se presenta así misma como Phoenix – escucharon la puerta de la entrada abrirse – y solo he visto sus películas, que son muy buenas y como dijo ella – vio a sus 2 hijos acercarse a ellas – tiene una fuerte enemistad con Rachel, pero de eso te puede hablar mejor Lucy.

-¿De que puedo hablar mejor? – preguntó la chica saludando a su tía con un beso en la cabeza

-De Phoenix Kyteler

-Lucy tiene una obsesión con esa actriz – comentó Jacob abriendo la nevera – nos ha hecho ver todas sus películas y cuando estuvo en la Comic Con de Nueva York, hizo que papá nos llevara para que le diera su autógrafo.

-¿Sabían que yo tengo una hija? – preguntó Quinn de la nada y al ver que los 2 chicos asentían continuo – esta mañana recibí un mensaje de ella, me ha invitado a su casa para que la conozca y empecemos a recuperar el tiempo.

-Eso es genial

-¿Ya le contestaste el mensaje? – preguntó Frannie.

-Le envié un mensaje por whatsapp para preguntarle si el 21 de noviembre podría recogerme en el aeropuerto de Londres. Estoy esperando que me contesté.

-¿Vive en Londres? – preguntó Jacob sentándose en el sofá donde ya estaba Lucy viendo la televisión.

-Sí y ustedes la conocen – Quinn se levantó y se sentó en la silla contraria a la de ellos, dejando su teléfono sobre la mesita frente al televisor.

-¿De que hablas? – preguntó Lucy luego de que su madre apagara la televisión – ¿Qué sucede? – preguntó confundida.

-La hija de Quinn se llama Bethany Corcoran – les contó Frannie, quien se había sentado en el brazo del sofá y había tomado la mano de Quinn – mejor conocida como Phoenix Kyteler.

-¿¡Qué!?

-Sí, ella… – el teléfono de Quinn se iluminó con la cara de Phoenix atrayendo la atención de los 2 adolescentes – /¿Hola?/ – contestó ante la mirada de su familia, quien le hacía señas para que colocara el teléfono en altavoz.

/¿Quinn Fabray/ – la voz de una mujer con claro acento inglés había resonado en la silenciosa habitación, tanto Lucy como Jacob tenían los ojos completamente abiertos, al escuchar a la actriz.

/Hola Beth/