CAPÍTULO 9. UNA NOCHE A TU LADO
EDWARD POV
- Está genial tu apartamento, me gusta mucho
- Gracias mi amor, está a tus órdenes- Le dije mientras terminaba de servir la cena
- Mmm huele delicioso, ven te ayudo a llevar los platos- Su dulce aliento hizo que la piel de mi cuello se erizara y toda mi mente quedara en blanco, hasta casi se me cae el plato que estaba sosteniendo
- Si vez que yo también te pongo nervioso- Soltó una pícara sonrisa entretanto me daba un abrazo por mi espalda
- Ok yo si lo reconozco, me pones nervioso- Hice cara de susto mientras le robaba un pequeño beso- Ahora siéntate que ya está listo
- No ven te ayudo con ese plato, no me gusta quedarme sentada sin hacer nada- Definitivamente era terca, pero aún así la amaba mucho más
- Ok toma- Le dije entregándole el par de copas, de cuchillos y de tenedores- Ahora si ve y te sientas, o si no no hay comida
- Ok- Hizo un tierno puchero y se fue mientras ponía una pequeña rosa al lado de su plato
- Buenas noches mademoiselle, aquí está el platillo de esta noche pasta con salsa bolognesa espolvoreado con un poco de queso rallado y para acompañar un vino tinto fresco en este caso un Merlot y así alcanzar la sintonía entre el dulzor frutal del vino y el del tomate que tiene la salsa como soporte- Le dije lentamente cada palabra mientras acomodaba su plato, servía el dulce vino en su copa, acercándome a su oído y así sintiera lo mismo que me hizo hacía un momento- Pero con el más dulce de los vinos y la más deliciosa cena, esta noche no sería absolutamente nada sin el sabor de tus besos- Besé su cuello, su oreja, su sonrojada mejilla hasta encontrarme con el calor de sus labios, la suavidad de su lengua y su exquisito aliento que me embriagaba totalmente
- Mmmm pero acaso la comida no es antes que el postre- Me dijo con el poco aire que nos quedaba
- Claro princesa, espero que te guste- Me acomodé en mi lugar y empezamos a comer. Hablamos de todo tipo de temas durante la cena; me encantaba escucharla hablar y sobre todo cuando se trataba de arte, tenía una gran sensibilidad y encontraba en el más mínimo ser una gran belleza.
- Y tú alguna vez has pensado en tener tu propia galería?- Me dijo mientras terminaba de comer sus últimos spaghetti
- Si, me encantaría y es uno de mis principales proyectos; pero no le he puesto la suficiente atención, además me gustaría tener alguien que me ayude con todo este cuento aparte de mirar toda la parte económica y de diseño que requiere una galería. Pero de pronto por ello no había pensado mucho en eso, tenías que llegar e inspirarme para hacerla
- A mí también me encantaría tener una y ayudar a nuevos talentos, pero bueno como tú dices requiere de mucho tiempo y dinero; espero poder hacerlo en un futuro
- Pues hagámoslo; tú quieres, yo quiero, entre los dos podemos- Bella levantó una ceja y reímos- La galería; acaso en que estabas pensando señorita- Sacó la lengua mientras los colores volvían a posarse en sus mejillas
- Eres un bobo Edward, pero te quedó deliciosa la comida; muchas gracias y como dijiste, esta noche no sería lo mismo si no la estuviera compartiendo contigo
- Por nada mi amor pero espera que si hay postre
- Mmmm que bien- Me dijo mientras se mordía su labio inferior, maldita sea que sexy se veía eso en ella
- Espera aquí y no espíes
- Ok no te preocupes- Me dirigí rápidamente a la cocina y saque de la nevera un mini pastel de chocolate y vainilla con chips de chocolate y crema también de vainilla que había hecho con ayuda de Esme. Me encantaban los pasteles que ella hacía, así que me pareció una buena idea hacer uno para Bella.
FLASH BACK
- Hijo y para quién es este pastel, se nota que es para alguien especial porque te está quedando muy bien
- Si tu no me estuvieras ayudando no creo que estuviera quedando tan rico, gracias mamá y si, es para una mujer muy especial
- Edward estás saliendo con Tanya, te felicito hijo, ella es la mujer perfecta para ti
- No mamá, nada de eso; Tanya y yo solo somos amigos y tú bien sabes que no es de mi interés salir con ella; deja eso de estar siempre hablándome de ella además yo ya tengo mi mujer perfecta
- Tienes novia y no me había dicho Edward?
- Si mamá, tengo novia y no te había dicho porque hace relativamente poco que estamos saliendo; se llama Bella y muy pronto la traeré para que la conozcas; sé que se la van a llevar muy bien
- Esta bien, es mejor conocerla y saber con quién andas, espero que sea una buena chica y no me salgas con sorpresitas Edward Anthony Cullen
- Mamá cálmate, yo ya estoy grandecito para saber que personas me convienen y quienes no; más bien alégrate por mi y sígueme ayudando con el pastel porque estoy retrasado con unos informes de la universidad y me toca entregarlos más tarde
- Ok, deja en el horno unos 5 minutos más y ya está
FIN FLASH BACK
- Cierra los ojos princesa, no hagas trampa- Caminé hacia el comedor ocultando el pastel con mi espalda
- Ya los cerré, dime que és mi amor
- Espera- Puse el pastelito al frente de ella y al lado una pequeña cajita con una nota que había escrito para ella- Ahora si puedes mirar- El chocolate de sus ojos brilló al ver la sorpresa
- Que lindo mi vida, gracias, se ve delicioso ese pastelito y esto?- Dijo agarrando el papelito
BELLA POV
- Bella: Tú eres capaz de volver una simple frase en el mejor de los cumplidos, una simple tarde en el más hermoso ocaso, un beso en algo tan mágico que sería imposible de simplificar solo con palabras... Te amo y es lo que siento y quiero sentir siempre.
Mi corazón es tuyo Bella, espero que te guste. EC- Mi corazón empezó a latir mucho más rápido con cada palabra que leía, nadie nunca había hecho algo tan especial por mí. Agarré la pequeña caja y la abrí y no había nada en su interior, así que alcé la vista para ver a Edward y no estaba. Solo sentí su cálido tacto mover mi cabello hacia un lado y estaba terminando de poner algo en mi cuello; me dio un beso en la cabeza y se sentó a mi lado
- Te gustó?- Agarré la cadena que colgaba de mi cuello encontrándome con un pequeño corazón de cristal, pareciera que tuviera miles de brillantes por dentro
- No me gusto- Le dije poniendo cara de seria, el rostro de Edward cambió de una dulce sonrisa a un poema total
- Me encanto mi amor, gracias- Me lancé encima de él dándole un fuerte abrazo
- Me asustaste Bella, creí que hablabas en serio- Puso un puchero muy tierno
- Perdóname- Tomé suavemente su rostro con mis manos y nuevamente sentí sus cálidos labios rozar con los míos
- También te amo Edward- Le dije sin apartar mis labios de los suyos
- Me encanta escuchar esas palabras de esa boquita. Pero no ha terminado la cena señorita, te falta el postre- Estaba sentada en sus piernas y nos volteó quedando hacia la mesa. Empezamos a comer y en un descuido de él, unté su nariz con crema del ponqué y se vengó untándome una mejilla. Seguimos jugando así hasta que nos acabamos de comer el pastelito y de untar toda la crema
- No se vale, yo quedé más untado que tú; mira hasta el pelo lo tengo lleno de crema
- Yo también tengo el pelo lleno de crema señor Cullen, estamos a pases- Reí viendo como sacaba la lengua tratando de tocar su nariz para limpiarse
- Ven te ayudo más bien- Le di un beso en la punta de la nariz quitándole un poco de crema que tenía
- Mmm eso me gusta también tengo acá un poco- Me dijo señalando su mejilla y nuevamente le di otro besito
- Y acá- Se señaló la otra mejilla
- Y acá- Puso su dedo índice en sus labios y lamí suavemente la dulce crema que le quedaba allí
- Gracias princesa
- Por nada mi amor, dónde queda el baño para limpiarme la cara
- La puerta de la izquierda por el corredor
- Ok ya vuelvo- Me encantaba el apartamento de Edward se reflejaba todo lo que él era, habían algunos cuadros que él había pintado y eran unas verdaderas obras de arte.
Terminé de lavarme la cara con jabón ya que por la crema tenía pegajosa la piel, salí a la sala y vi como Edward ya había recogido todos los platos y estaba lavando la loza
- Ven te ayudo al menos con eso, ya has hecho mucho por mi amor
- No te preocupes, al igual ya voy a acabar, lo importante fue que te gustó lo que te hice
- Si y mucho, que horas son mi vida
- Las 12 y media
- Es muy tarde, ya me voy
- Ni creas que voy a dejar que te vayas a estas horas Bella, además tu casa está un poco retirada
- No hay problema, pedimos un taxi y ya
- No señorita, cómo te vas a ir tan tarde en un taxi; si quieres yo te llevo
- No Edward, te tendrías que devolver solo y te puede pasar algo
- Entonces quédate aquí y mañana te llevo temprano a tu casa para que te cambies y luego vamos a la universidad
- Ok, me parece buena idea, ah y mira- Busqué mi bolso y saqué la camiseta- Mira tú camiseta, gracias mi amor, habría sido horrible si hubiera continuado con la otra camiseta toda manchada.
- Por nada, solo te quería ayudar; ven y te acuestas a dormir en mi cuarto porque toca despertarnos temprano y de una vez saco unas cobijas para el sofá
- No Edward, yo me acuesto aquí en el sofá, como te voy a sacar de tu cuarto, no te quiero poner más molestias
- Hoy es el día de llevarnos la contraria o qué fecha es hoy?- Reímos- No princesa tu no me molestas para nada, sencillamente tú te duermes en mi cama y yo aquí no hay problema
- No, más bien nos acostamos juntos en tu cama y no hay más peleas te parece?- Le dije mientras le robaba un besito
- Ok mi amor, vamos- Si el apartamento de Edward era hermoso, su cuarto lo describía perfectamente; era todo blanco y tenía varias pinturas en la paredes, en el centro estaba su cama totalmente negra y había un escritorio, una mesa de noche, un fantástico plasma y por supuesto un caballete con varios lienzos- Sigue y acomódate voy a traer una cobija porque está haciendo mucho frío- Seguí observando cada lugar de su cuarto, todo está muy organizado y su perfume estaba impregnado en cada parte. Tenía retratos pequeños de su familia, pude distinguir al doctor Cullen y a Emmet, los seguía una hermosa mujer de cabellos oscuros y un color de ojos iguales que los de Edward, me imaginaba que era su madre
- Que ves princesa?
- Tus pinturas son excelentes Edward, ella es tu mamá?
- Si es Esme, ese lo hice hace poco, como dos meses, y cómo sabes que es mi mamá
- Por la mirada, tienen los mismos ojos
- Si, eso nos lo dice todo el mundo, pero mis ojitos son más lindos que los de ella- Reímos
- Vanidoso- Había una almohada cerca y se la tiré
- No más batallas, mañana seguimos, mira ponte esto como pijama, porque así con ropa no descansas bien- Me pasó una pantaloneta y una camisa blanca parecida a la que me había dado esta mañana- Ven rápido que está haciendo mucho frio
- Gracias mi amor, ya vuelvo- Entré nuevamente a el baño y me cambie la ropa por la que Edward me había pasado, definitivamente iba a quedar oliendo toda a él. Entré despacio y sin hacer mucho ruido al cuarto de Edward por si ya estaba dormido, me acosté a su lado y le di un besito en los labios
- Hasta mañana mi amor- Susurré sobre sus labios
- Te demoraste mucho princesa- Abrió un poco sus ojitos y me abrazó por la cintura- Que descanses
- Lo mismo mi vida, oye Edward cuando vas a hacerme un retrato a mi
- Cuando quieras, estaría encantando de plasmar tanta belleza- Tomó suavemente mi cara con sus manos y comenzó a devorar lentamente mis labios con la dulzura y pasión que siempre tenía
- Te amo mi vida
- Y yo a ti- Le dije acurrucándome en su pecho y abrazándolo, no tardamos nada en quedarnos dormidos
...
EDWARD POV
- Buenos días, despiértate dormilón- Sentía miles de besos en mi cara y un dulce olor a fresas que me encantaba
- Creo que voy a invitarte a cenar todas las noches, para que así se te haga tarde, te quedes y me despiertes todas las mañanas con besos- Abrí mis ojos y me encontré con un ángel, mi ángel; tenía el cabello húmedo y una hermosa sonrisa, la luz del sol entraba por el ventanal y hacía brillar aún más el chocolate de sus ojos
- Buena idea señor Cullen, pero mejor levántate ya porque se nos está haciendo tarde- Me senté y Bella puso en mis piernas una bandeja con café, pan, jugo y fruta
- Que rico se ve esto, gracias Bella, no debiste molestarte
- Por nada, no fue ninguna molestia; espero que te guste- Se sentó a mi lado y me regaló un dulce beso
- Y tu desayuno?
- Ya comí, solo me falta el café que lo dejé en la cocina, ya vengo- Se fue caminando hasta salir del cuarto dejándome ver esas largas y blancas piernas y qué decir de su bien formado trasero que me encantaba; Bella me estaba poniendo mal, muy mal
- Si te gustó?- Me preguntó en cuanto volvió de la cocina y se sentó nuevamente a mi lado
- Claro mi amor, está muy rico; que horas son?
- Las siete, báñate rápido mientras me termino de cambiar
- Ok mi vida ya salgo- Entré a la ducha y me di un rápido baño con agua fría, agarré una toalla y salí a buscar mi ropa. Bella se encontraba sin camiseta y terminando de abrochar su sostén, estaba fascinado mirando las curvas de su cuerpo y la delicada piel de su espalda cuando se volteó, en ese momento odie su sujetador por no dejarme ver lo que quería ver
- Me pasas mi camiseta está ahí a tu lado- Volví a la realidad mientras le alcanzaba lo que me pidió y buscaba ropa para ponerme; su cálida mano se posó en mi fría espalda y empezó a deslizarla suavemente
- Me gusta mucho como te ves con esa chaqueta negra
- Entonces me la voy a poner hoy solo para ti- Me giré y deslicé mi pulgar por sus labios y la besé, dejando en cada beso todo el amor que sentía por ella
- Te amo
- Me encanta escuchar eso de tus labios, yo también te amo Bella- La tomé firmemente y la alcé un poco para probar sus labios mientras ella envolvía mi cintura con sus piernas. Profundicé más el beso sin que mi lengua pidiera permiso y con la suya empezamos la más dulce de las batallas. Sus manos viajaban por toda mi espalda haciéndome estremecer con su contacto y las pocas gotas de agua que resbalaban fueron desapareciendo por el aumento de mi temperatura. Su olor, el latir de su corazón, la fina textura de su piel y el sabor de sus besos me fascinaban y quería estar perdido en ellos para toda mi vida.
- Edward, hermano ¿donde estás?- Se abrió la puerta y Emmet y Rosalie entraron, maldita sea no sabían que era la privacidad?. Bella se bajó rápidamente y me abrazó mientras sus mejillas se seguían tiñendo más de rojo
- Uy perdón hermanito, creí que ya te habías ido; sigan con lo suyo que solo vinimos a recoger unas cosas- Dijo Emmet muy chistosito
- Rosalie
- Hola Bella, con que mi cuñadito era tu enamorado, mira las coincidencias, pero me alegra mucho de que estés aquí- Las dos se abrasaron como si fueran viejas amigas
- Un momento y ustedes de dónde se conocen?
- Si yo tengo la misma pregunta- Emmet cómo raro metiéndose en todo
- Rose es una amiga de la universidad de Alice y que día nos conocimos y también nos hicimos amigas
- Si, es la hermana de la chica que le gustó a Jasper, te acuerdas que te había contado osito?- No pude de la risa al escuchar "osito", se oía muy raro para el súper hombre que decía ser mi hermano
- De que te ríes Eddie, más bien vamos mi amor y dejémoslos solitos
- Nos hablamos Bella, creo que más tarde pasó por tu casa
- Ok Rose, adiós- Se volvieron a abrazar mientras que Emmet y yo nos mirábamos con cara de venganza
- Chao osito- Le lancé una almohada a Emmet
- Muérete Eddie
- Edward termínate de cambiar mi amor, ahora si no vamos a alcanzar a llegar a tiempo
- Ok- Dije con cara triste- No me demoro
- Apúrate- Me lanzó un beso antes de que saliera de la habitación
Hola a todos :D
Bueno primero que todo espero que les guste mucho este nuevo capítulo y en general la historia. Muchas gracias a todas las personas que la leen y a Cherry, Pilar y Diane que me han deja sus reviews :)
Espero que sigan muy pendientes de la historia, ya que lo que viene ahora en adelante es muy bueno :) Estoy muy emocionada escribiendo la historia de estos dos pintores enamorados.
Abrazos y besos desde Colombia. July
