Saga de Freezer - Parte 9: Kaioken
Sangre. Muchísima sangre estaba saliendo de Vegeta. Mucha sangre estaba saliendo de Freezer también.
De pie a unos cuanto metros de distancia de el caido príncipe, el demonio de el frío apareció de la nada. Su cuerpo habia sido mutilado, pero permanecia con vida. Su rayo mortal no habia fallado su objetivo, y pronto su victoria sobre el Súper Saiyajin sería total.
Dador de la muerte.
"Oh no!" exclamó Gokú, el tono de su voz indicando su temor. "Qué es lo que he hecho?"
No existian palabras para describir el dolor que estaba sintiendo Vegeta. Habia probado el dulce sabor de la victoria, sentido verdadero poder y habia logrado realizar sus mas grandes deseos. De repente, todo le habia sido robado. Habia sido el más fuerte, más rápido, más inteligente; habia peleado con honor. Como es que era posible entonces que estubiera en un charco de su propia sangre? Que gran habria cometido que le hubiera costado tan caro?
"Que acaso no puse suficiente poder en ese ataque? No, sé que no fue así!" Vegeta continuaba argumentando consigo mismo en su subconsciente. "Acaso extendí la pelea mas de lo necesario, dándole tiempo de que se le ocurriera algun plan para escapar mi ataque? continuaba pensando. "No, estoy seguro de que no habia forma de que sobreviviera. Sin embargo, ahí está de pie."
"Ka...karoto, tienes... que terminar lo que inicié," Vegeta comenzó a toser sangre de nuevo, tratando de aclarar su garganta y poder hablar claro. "Tienes que... tienes que enfurecerte lo suficiente.. kaff kaff..."
Gokú interrumpió. "Deja ya de esforzarte Vegeta."
"No! Escúchame Kaka...roto. Tú... eres el último de los Saiyajines ahora." Vegeta sabia que le quedaban unas cuantas palabras mas. Podia sentir su cuerpo enfriarse, su mente oscurecer. "Véngame Kakaroto. Derrota a Freezer... tú eres el único... que puede.. kaff... hacerlo."
Freezer hubiera interrunpido su pequeña charla, pero estaba utilizando el tiempo para tratar de recuperar algo de su fuerza. Herido de la manera en la que estaba, no habia margen para errores. Ya habia tenido suerte una vez y no deseaba tentar su surte de nuevo.
"Te prometo que haré todo lo que esté en mi poder para detenerlo, Vegeta. Jamás seras olvidado, príncipe, no fallaré en honrar lo que has conseguido el día de hoy." Gokú miro profundamente los ojos de Vegeta. Por un momento, lograron entenderse el uno a el otro como jamás lo hubieran imaginado. A pesar de que ya no habria mas palabras entre los dos. Gokú ahora sentía el peso de su responsabilidad y el destino de el universo estaba ahora en sus manos. Vegeta se habia ido.
Silencio. El campo de batalla estaba en absoluto silencio. Incluso hasta parecia que la olas habian parado por completo. Finalmentem una ligera brisa acarició el cabello de el caido príncipe; como si el planeta le rindiera homenaje al guerrero.
Gokú agachó su cabeza, honrando a su camarada. Se arrodilló y tomó al príncipe en sus brazos, levantandolo con cuidado. Cerca se encontraba una pequeña caverna. Nada especial y definitivamente no un lugar digno para sepultar a el príncipe de los Saiyajines, pero al menos era un mejor lugar que un pozo en el campo de batalla. Gokú colocó el cuerpo de Vegeta en el centro.
"Vegeta, lamento mucho haber permitido que esto te pasara. No sé como convertirme en Súper Saiyajin como tú, pero te prometo lucharé hasta la muerte." Gokú salió de la caverna, levantó su mano derecha y utilizó su telequinésis para levantar una roca como de tres metros de diámetro y la utilizó para sellar la caverna.
"Siento como que aún falta algo," pensó Gokú. "Tal vez, algun tipo de marca." Levantó su dedo índice y utilizó la energía que salia de el para en la roca 'Príncipe Vegeta', y debajo de eso escribió 'El Súper Saiyajin'. "Ya está." Exclamó Gokú, volteando hacia la dirección de Freezer, que parecia ansioso por continuar la batalla.
Gokú pensó que era algo curioso que Freezer permitiera el tiempo de sepultar a Vegeta, pero despues razonó que el demonio simplemente estaba tratando de recuperar sus fuerzas. Ahora, el tirano ya no estaba respirando apresuradamente y su sangrado habia parado casi en su totalidad.
"Un Saiyajin menos, y dos mas por caer." Exclamó Freezer, poniendo énfasis en la parte final de su comentario. "Pienso que el siguiente deberia ser el mocoso," dijo inclinando su cabeza ligeramente hacia la direccion de Gohan, quien rápidamente se escondió detras de la pierna de su padre.
Instantáneamente, Gokú se lanzó, atacando con su puño a el tirano. Era su responsabilidad ahora derrotar a Freezer, pero primero tenia que hacer tiempo para que Gohan lograra escapar. Su golpe estaba dirigido hacia el costado derecho de Freezer, sus costillas, donde parecia estar más herido. Pero el demonio rápidamente movió su hombro izquierdo hacia Gokú y absorbió el impacto con su brazo. Después, contra atacó con un golpe de su derecha que lanzó a Gokú por los aires, consiguiendo la primera gota de sangre de la nariz de el Saiyajin.
En lugar de escapar de ese lugar, Gohan se habia quedado paralizado. Esto habia sido una ocurrencia constante durante la vida de Gohan. Quedarse paralizado en horror mientras las batallas se realizaban frente a él. Pero desde que llegó a Namek, habia crecido mucho. Habia enfrentado a Recuum e inclusive habia logrado pelear contra el poderoso Freezer en su segunda y tercera transformación. Sin embargo, una vez más, se veía obligado a observar una batalla en la que su poder no podia hacer nada.
Gokú estaba de pie de nuevo, esta vez envuelto en una aura roja como las llamas. "Kaioken!" gritó.
Con su nueva fuerza, Gokú estaba empujando los límites de el Kaioken más allá de lo que Kaiosama jamás se hubiera imaginado. Al principio, Gokú solo era capaz de incrementar su fuerza y su velocidad a 120-130% por unos cuantos instantes. Kaiosama incluso le habia advertido no exceder 200%, la concentración de energía podria dañar gravemente su cuerpo. Por supuesto, Gokú habia rápidamente tenido que exceder el Kaioken X2, llevándolo hasta 400% en su primera pelea contra Vegeta en la Tierra. Sin embargo, su cuerpo habia pagado el precio, y de no ser por una semilla de el hermitaño, aún estaria recuperandose en algun hospital en la Tierra.
En su jornada rumbo a Namek, utilizando la camara de gravedad, Gokú habia practicado concentrar su energia con Kaioken hasta 10 veces. Para cuando llego a Namek, su habilidad con la técnica era tal que podia mantener el Kaioken X2 sin ningún efecto negativo. Fue con esta fuerza con la que facilmente habia sometido al cruel capitán Ginyu, solo para convertirse en la víctima de la técnica de cambio de cuerpo de este.
Sin embargo, el daño que su cuerpo habia recibido mientras estaba poseído por Ginyu resultó ser una bendición; el zenkai recibido lo habia hecho mucho mas fuerte que las primeras tres formas de Freezer. Afortunadamente para todos, habia sido capaz de concentrar la técnica lo suficiente para producir un Kamehameha con Kaioken X20 lo suficientemente fuerte para desviar la Supernova de Freezer y salvar el planeta.
Pero al nivel de Kaioken X20, el más ligero movimiento tomaba tremenda concentración y control. Concentrar tal cantidad de energía en su cuerpo lo dejaba completamente exhausto, dejándolo vulnerable a ataque. Sabia muy bien que estaba acercandose a el limite de la técnica. Si lograba hacerse más fuerte, o intentaba un Kaioken más alto, el esfuerzo de contener y controlar esa energía sería demasiado para su cuerpo. La transformación de Vegeta en Súper Saiyajin lo habia fascinado. A diferencia de el Kaioken, Súper Saiyajin no dependia de el poder base de Vegeta. Era una reserva masiva de energía. Sumada a la fuerza normal de Vegeta. Convertirse en Súper Saiyajin parecia no requerir de técnica alguna. Vegeta parecia no ejercer esfuerzo alguno utilizandola. Si solo no hubiera bajado la guardia!
Todos estos pensamientos pasaron por la mente de Gokú en un instante al comenzar a concentrar su Kaioken hasta el límite. Llevandolo hasta veinte veces sus fuerza natural. Tomó tres pasos, ganando velocidad con cada uno, y se lanzó contra Freezer. Su aura estallando con un color rojo como la sangre. Su poder al máximo. Herido como estaba, Freezer aún era mucho más fuerte que Gokú, pero la velocidad aumentada por Kaioken de el Saiyajin era mas de lo que Freezer, aún en su forma al 100%, estaba preparado para recibir.
"THOOOM," sonó el golpe de Gokú. El golpe conectó perfectamente con la cara de Freezer, lanzandolo por los aires. Gokú sabia que su explosión de poder seria temporal. No podia desperdiciar esta oportunidad. Se lanzó tras de Freezer, logrando alcanzarlo antes de que el demonio recuperara su balance, y le dió un martillazo con ambas manos en la espalda a el tirano. El demonio fue lanzado directamente a el suelo, y Gokú se lanzó de nuevo tras de él. El guerrero esperaba que su velocidad no le fallara en estos momentos. En una ocasión similar, habia logrado llegar a el suelo antes que Nappa, utilizando su brazo extendido para fracturar la columna de el Saiyajin y terminando la batalla. Podria ser que lograra repetir la misma estrategia? Puede ser que esta seria su única oportunidad.
Dos cuerpos, uno blanco y otro cubierto de llamas rojas, se dirigian con gran velocidad hacia el suelo. Su velocidad era mucho más rápida que la velocidad de el sonido. Gokú ya casi estaba ahi, empujando a su cuerpo a los limites de su agilidad. Lo iba a conseguir, pero muy apenas. Llegando a el suelo, Gokú extendió su brazo y planto sus pies firmemente en el suelo. El impacto que esperaba nunca ocurrió. En lugar de eso, Gokú volteo hacia arriba y vió una esféra gigante de energía púrpura. Le pegó brutalmente. Freezer habia neutralizado su caida mediante lanzando un poderoso ataque hacia el suelo, Gokú habia tomado un riesgo de el cual ahora se arrepentia. La esféra explotó brillantemente, Freezer sonriendo gracias a su buena suerte.
"Papá, nooo!" gritó Gohan.
"No puede escucharte, mocoso! El tirano sonrió y comenzó a reir. "Tú padre está muerto! Jajajajaja!"
