El primer movimiento de Beck

Beck fue al salón de vestuario, se cambio y fue directo a ver a Jade.

-Hola Jade- Le hablo Beck, con una vestimenta que sabia que Jade no podía ignorar, él solo se vestía así cuando quería que Jade le pusiera atención, ese gesto ella lo sabía por lo que al verlo no pudo evitar la sorpresa.

-¿Qué haces vestido así?- Le cuestiono ella, sin poder dejar de mirarlo, y es que aunque fueran ex novios Jade admitía que Beck era demasiado guapo y que se vistiera como el personaje masculino que a ella le gustaba mas de la película "Tijereteando" solo hacía imposible que Jade dejara de verlo.

El traje consistía en una camisa blanca con un chaleco rojo, un tipo corbatín negro, un saco negro acompañado de un pañuelo rojo, los pantalones eran negros a rayas, unos elegantísimos zapatos negros y para complementar el atuendo un bastón negro que Beck sabía utilizar con porte. Este atuendo hacia mucho que no lo utilizaba, él se lo ponía solo en ocasiones especiales para sorprender a Jade, y en este caso era importante que ella le pusiera atención a él y no a Leonardo, por lo que tenía que utilizar todo su armamento.

-Quería sorprenderte- Le dijo Beck con una sonrisa seductora y acercándose a ella.

-Poes lo has conseguido, hacia mucho que no te miraba con ese atuendo- Le dijo ella viéndolo de pies a cabeza y es que a Beck le quedaba maravilloso ese atuendo que Jade sabia que solo se ponía para complacerla ya que no era su estilo, Beck sabia que su movimiento había funcionado y que ahora Jade aceptaría cualquier cosa que le dijera mientras estuviera vestido asi.

-Bueno Jade, que tal si te invito a comer- Le dijo arrinconándola en los casilleros con un brazo y utilizando el otro para acariciar su pelo, Beck estaba peligrosamente cerca de Jade y ella no podía evitar sonrojarse y apartar la mirada, Jade sabia que si lo miraba volveria a caer en sus encantos y ella no quería eso.

-Beck, no creo que sea buena idea- Le dijo con la voz temblorosa, estaba demasiado nerviosa, se había desacostumbrado a su acercamiento de esa manera y vestido asi era mucho peor, Beck ya sabia el sentimiento que le causaba a Jade cuando usaba esa ropa, era la obsesión de Jade, eso siempre lo ha sabido, por eso se arriesgo haciendo ese movimiento.

-Si te digo que si ¿me dejaras en paz?- Le dijo ella, con la cabeza agachada, estaba mas que nerviosa y completamente sonrojada. Ese gesto era el que le encantaba a Beck, el se había enamorado de ella por su carácter fuerte, pero en cuanto conocio su carácter tierno y romántico que solo demostraba con el, quedo completamente perdido por ella, ella se había convertido en su mundo, por eso no soportaba la idea de que alguien mas pudiera conocer ese lado de ella, por que sabia que caería en el hechizo de Jade, un mágico hechizo que hacia que perdieras la cordura solo por ella, Beck estaba en ese hechizo, y había hecho hasta lo imposible porque nadie mas cayera en el, ya que si alguien lo hacia ya no habría escapatoria, el mismo sabe que después de Jade no hay nada.

-Mmm… si te refieres a que dejare de acosarte, entonces no, pero si te refieres a que dejare de acercarme a ti, a solas, con este atuendo, entonces tal vez si- Le dijo susurrándole al oído, Jade se había descuidado demasiado y había permitido a Beck que llegara un paso mas aya en la escuela, ella no quería que sucediera eso ya que todo el mundo la había visto con Leonardo, por lo que si alguien la miraba con Beck, le dirían y ella no quería que Leonardo se alejara.

-Esta bien, acepto ir contigo a comer, ahora solo déjame ir a clases ¿quieres?- Con una voz casi suplicante y una mano sobre el pecho de Beck alejándolo, Beck sonrio, se acerco a sus labios y le dio un fugaz beso, se alejo de ella rápidamente, no quería que se arrepintiera y le dijera que siempre no, se fue caminando elegantemente utilizando el baston, Jade solo se le quedo observando mientras trataba de disimular su sonrojo, suspiro de alivio, y se quedo pensativa durante un rato tratando de calmarse y esperando que nadie la hubiera visto con Beck, justo cuando pensó que las cosas no se podrían poner peor aparece Leonardo.

-Hola Jade, que te pasa, estas muy roja, ¿tienes fiebre?- Le dijo acercándose a ella para tocar su frente y comprobar su temperatura, ella no lo detuvo, solo agacho la mirada.

-Al parecer no tienes fiebre, y bien ¿que te parece si vamos a comer?- Le dijo con una gran sonrisa que derritiria a cualquiera, con esos hermosos ojos violáceos que Jade no podía dejar de mirar. Por desgracia Jade no podía ir a comer con Leonardo debido a que Beck le acababa de pedir o mas bien la chantajeo para que saliera a comer con el.

-Lo siento Leonardo hoy no puedo, tengo algunas cosas que hacer- Le dijo mientras seguía observando esos ojos violáceos.

-Esta bien- Dijo algo desanimado- Entonces te invitare de una vez para comer mañana, te parece- lo dijo con una voz seductora para que Jade no pudiera negarse.

-Esta bien, mañana ire a comer contigo- Le dijo esbozando una sonrisa, pero Leonardo cambio su semblante al ver que Beck estaba cerca de las escaleras observándolos, ni siquiera trataba de disimularlo, los estaba viendo fijamente

-Espero con ansias que sea mañana, te llevara a un lugar especial- Le dijo mientras la tomaba por la cintura, èl sabia que Beck los estaba observando, por lo que sintió tentado a hacerlo enojar, y además aprovecharía para tener cerca a Jade.

-¿Què haces?- Le dijo ella completamente sonrojada, y empujándolo levemente con el puño

-Me dijiste que no dejara de comportarme como lo hacia hasta ahora ¿o no?- Leonardo estaba disfrutando ver la cara de enojo de Beck a lo lejos, sabia que se estaba muriendo de los celos, pero el se lo advierto, no se la dejaría fácil, es mas no se la dejaría en definitiva, Leonardo quería a Jade para el, por lo que no permitiría que regresara con Beck.

-Si lo hice, pero aun me pones nerviosa- Le dijo ella agachando la mirada, Jade no sabia que Beck los estaba observando, por lo que su reacción era completamente natural.

-Tu nerviosa, pero para nada, si gracias a ti yo perdi los nervios, si quieres te ayudo a que pierdas los tuyos- Otra vez ese tono picaro que derretia a Jade y esa mirada intensa que pronosticaban su siguiente movimiento, mismo que se vio interrumpido por Beck.

-Jade- Beck utilizo un tono normal, Leonardo solo lo fulmino con la mirada, mientras que Jade volteaba lentamente, la verdad es que tampoco estaba feliz de que Beck supiera que ella se sonrojaba también por el acercamiento de Leonardo, ese era un gesto de ella que solo pasaba con personas que de verdad le gustaban.

-Mande Beck- Contesto ella, con la voz baja, Leonardo aun no la soltaba de la cintura y la acercaba mas a el.

-¿Ya nos vamos?- Le dijo Beck con una sonrisa victoriosa, quería que Leonardo supiera que iba a salir con el. Jade solo atino a asentir con la cabeza, alejándose de Leonardo, por lo que el solo la jalo del brazo y la beso, la beso en los labios justo en frente de Beck, Beck solo abrió los ojos de par en par y estaba a punto de golpearlo, pero prefirió calmarse, no quería que Jade se volviera a molestar con el.

El beso no duro mucho, pero fue el suficiente tiempo para que Beck muriera de celos.

-Nos vemos mañana, recuerda que te llevare a un lugar especial- Le dijo Leonardo separándose de ella y despidiéndose.

-Claro- fue lo único que dijo Jade y Beck la tomo del brazo, era su turno de acercarla a el, ya se había cambiado, por lo que Jade ya no estaba tan nerviosa, la acerco y le puso un brazo sobre sus hombros, en tono de posesión, Leonardo aun los estaba viendo y era su turno de morir de celos, y vaya que lo estaba haciendo.

Leonardo había sospechado que Jade iba a salir con Beck, por su reacción y porque había escuchado a otras chicas comentar que Beck estaba coqueteando con Jade vestido de una forma extraña, no quiso preguntarle este detalle a Jade, pero que ella aceptara la invitación de Beck tenia que ver con algo fuera de lo normal, Leonardo sabia que Jade no quería regresar con Beck, asi que no había motivos para aceptar esa invitación, Leonardo estaba seguro que Beck utilizo alguna artimaña y algo tenia que ver el hecho de que estuviera vestido de forma extraña.

Beck se llevo a Jade, abrazándola por los hombros, Jade estaba demasiado nerviosa por culpa de Leonardo, que el contacto con Beck hacia que se sintiera mejor, por lo que no le opuso resistencia porque la abrazara. Beck noto que Jade estaba nerviosa por culpa de Leonardo, odiaba eso, el odiaba que ella sintiera eso por otro que no fuera el, los celos lo estaban consumiendo, estaba probando un poco de lo que Jade sentía cuando el se acercaba a otras chicas, se moria de ganas porque Jade le dijera que todo lo que había pasado con Leonardo no era nada y que ella lo amaba a el, pero eso no pasaba, ella aun estaba con Leonardo, permitia su cercanía y lo peor era que permitia sus besos.

-¿A dónde vamos a ir a comer?- pregunto Jade sin ningún tono en especial.

-Te llevare a comer sushi, hace mucho que no comemos ahí- Le comento con una sonrisa en el rostro.

Jade solo atino a rodar sus ojos con fastidio, un gesto común en ella, mismo gesto que Beck ya conocía, ese gesto no era de desaprobación completamente, pero tampoco era de aprobación.

-Bueno, que te parece si vamos a otro lugar ya que no quieres comer sushi.

-Da igual- Lo dijo aun bajo el brazo de Beck, ya no estaba sonrojada ni nada, pero ni siquiera se había percatado de que Beck la tenia abrazada mientras salían de la escuela.

-Bueno entonces vamos a comer sushi ya que te da igual- Le dijo mientras la acercaba mas a el y le daba un tierno beso en su cabello, al parecer esto hizo que Jade raccionara acordándose de que ya no era novia de Beck y se alejo de el.

-Maldicion Beck, ¿Qué haces?

-Perdon, estaba tan comodo cerca de ti que solo me nacio hacerlo, además dejaste que Leonardo te besara en los labios y a mi me regañas por un simple beso en tu cabello, dijiste que querias tiempo, pero siempre te miro con el y no tienes inconveniente porque este cerca de ti.- Le dijo Beck con un tono molesto, Jade solo atino a quedar sorprendida por que era verdad lo que Beck decía, ella le pidió tiempo porque era lo que ella quería, pero con Leonardo lo permitia todo sin problemas, no le negaba nada de acercamientos.

-Tienes razón Beck, creo que algo me esta pasando con Leonardo, su cercanía no me incomoda.- Jade lo dijo mas para ella misma que para Beck, pero el la escucho y solo hizo que le doliera el pecho de una extraña manera, el sentía que la estaba perdiendo, Beck estaba perdiendo a Jade.

Era algo que no le gustaba nada, estaba a punto de perder la cordura de nuevo, quería abrazarla y decirle que la amaba, que dejara de jugar asi con el, si el se había pasado con haberla dejado y haber hecho que sintiera celos muchas veces que lo disculpara, que ya era demasiado castigo para el por lo que le hizo y que no volverá a sucederé, pero quería que ya regresara a sus brazos, quería volver a escuchar de sus labios de su chica un "te amo Beck", pero eso no sucedia, ya no lo podía soportar mas, pero por el bien de ambos debía contenerse, no quería hostigarla mas, el quería que ella se sintiera comoda con el como siempre, quería volver a conquistarla para que regresara a estar a su lado.

-Esta bien Jade, si mi cercanía SI te incomoda, no me acercare tanto entonces, solo quiero pedirte que no me pidas que deje de hablarte o acercarme a ti, al menos debes darme la oportunidad de conseguir otra oportunidad de estar contigo, ayer me dijiste que sentias algo por el, respeto eso, pero dijiste que también sentias algo por mi aun, asi que espero que ese "algo" que aun sientes por mi no se extinga y haga que te vuelvas a enamorar de mi, por lo pronto tengamos una comida tranquila, si gustas hagamoslo como amigos, platiquemos cosas normales que no sean de novios, pero quiero tener una linda y tranquila tarde contigo, ¿si?

-Si Beck, esta bien, vayamos a comer, vayamos en mi carro.- Jade estaba sorprendida por lo que Beck le estaba pidiendo, es verdad que ella aun sentía algo por el, pero no tenia la certeza de que era lo que sentía por Leonardo, era algo extraño, ni siquiera Beck con todo el encanto que emana y lo guapo que era se había demorado como 6 meses en conseguir algo con ella, mientras que Leonardo lo había conseguido en una semana, Jade se lo adjudicaba al hecho de que llego cuando ella estaba vulnerable por lo de su rompimiento con Beck, era lo mas lógico, si ella estaba débil cualquiera que se acercara con ese carisma que tiene Leonardo y sobre todo diciéndote que acepta todas las condiciones pero que no le pidas que se aleje de ti, era obvio que caería con el.

-Esta bien, pero yo manejo, dame las llaves- Le dijo con una sonrisa ya que Jade había aceptado de buena manera su invitación.

-Claro, toma- Le dijo ella sacando las llaves de su bolsa, lo que no sabían era que eran observados de cerca, Leonardo los estaba siguiendo en secreto, el sabia que había algo raro en el hecho de que Jade aceptara salir con Beck cuando ella misma dijo que no quería tenerlo cerca, asi que decidio investigar.

Leonardo observo como caminaban juntos charlando normalmente mientras Beck pasaba un brazo sobre los hombros de Jade, también cuando Beck le beso el cabello y Jade se alejo, esto hizo que se sintiera feliz ya que a el si le permitia hacer lo que quisiera, mientras que a Beck no, eso demostraba que ella en verdad no quería regresar con el, después observo como platicaron y finalmente se fueron en el carro de ella, algo que no le parecio del todo, pero no podía quejarse ya que Jade no era su novia, era algo que odiaba profundamente, pero no podía obligarla a que lo aceptara de manera inmediata, tenían poco de estar juntos, pero Leonardo sabia que era la mujer de su vida, había conocido muchas cosas de ella, visto sus gestos, e inclusive la ha visto sonrojada por sus acercamientos, cosas que lo terminaron atrapando como si de una telaraña se tratase, era el hechizo que tenia Jade West, aquel valiente que ose acercarse a ella y que sepa como hacerlo será gratificado con los hermosos gestos de esa chica, pero al pasar esto quedaras perdidamente enamorado de ella y lo crean o no, pero después de Jade no hay nada, eso era lo que pasaba con los hombres que caian en su hechizo, mismo que ella desconoce.

Los observo irse, ella le entrego las llaves, algo que no le gusto a el, ya que quería decir que aun le tenia la suficiente confianza como para que manejara su carro, Leonardo se había subido varias veces, pero nunca lo había dejado conducir, se lo pidió una vez, pero ella simplemente le dijo que no, y ya no lo volvió a intentar, pero al parecer para Beck había sido fácil conseguir que le diera las llaves.

Decidio no seguirlos mas, no quería enterarse de cosas que después lamentaría, además tenia que confiar en ella, Leonardo sabia que Jade era sincera, por lo que no tenia nada de que preocuparse. Decidio ir a preparar su siguiente movimiento, no dejaría que Beck la recuperara por nada del mundo, Leonardo estaba decidido a acabar con el amor toxico que le daba Beck a Jade, quería ser el único en su vida y vaya que lo conseguiría.