CAPITULO 7: EL EXPRESO DE HOGWARTS

Hola a todos… ¿que tal les va?

Antes de empezar, lamento el retrazo, quisiera decir que no fue intencional, pero medio me sentí frustrada al no encontrar comentarios del capi anterior, supuse que no les gustó tanto, pero no se preocupen, el berrinche de la escritora ya terminó … .

No sé si se los comenté al inicio, pero esta tercera parte ya la tengo terminada, así que de todas maneras llegaré al final.

"Estos personajes no son míos, no gano dinero con ellos, solo me divierto y trato de entretener a los demás, además si fueran míos las cosas serían diferentes"

Advertencia #1: Esta historia contiene relaciones chico/chico implícito, si es que no te gusta eso, no te agrada o te fastidia no es recomendable que leas.

DONDE ESTA MI CORAZÓN

CAPITULO 9:

EL ATAQUE AL TREN DE HOGWARTS

-No Potter, definitivamente ¡NO!!- dijo Jhonson en voz alta.

-Pero señor, yo no me siento bien aquí, yo no… no estoy seguro de poder hacer correctamente mi trabajo- explicó Harry mientras con sus dedos masajeaba sus sienes, aun de pie, frente al escritorio de un cada vez mas molesto jefe Jhonson

-La vida personal de ustedes no me importa un carajo, nunca lo ha hecho, ni mucho menos lo hará ahora, tú tienes un contrato con nosotros, y no lo vamos a romper por que no puedes estar cerca de tu ex novio- Jhonson se puso de pie con tanto ímpetu que sorprendió a Harry, el cual dio un respingo.

-Señor… por favor, no es mucho lo que le pido, no me importa estar en el área de vigilancia, en el grupo de Norwich, o donde quiera ponerme, solo… solo lejos de aquí-

-Serás el condenado niño que venció a Voldemort y un buen auror… algunas veces - Jhonson le dio una mirada suspicaz antes de continuar- pero ni por eso bailaremos al son de tus caprichos- gritó Jonson golpeando con el puño el escritorio, algunos pergaminos cayeron al piso.

Harry estaba preparado para que sea difícil convencer a su jefe, para rogar, gritar y hasta suplicar, pero había tenido realmente esperanzas de ser comprendido luego de explicar toda su situación –Señor, por favor, trate de entender…- murmuró pero Jonson lo interrumpió.

-Potter, esta reunión a terminado, puedes tomar tu maltrecho corazón y ponerlo a trabajar con el resto de tu cuerpo, de esta área no te mueves- siguió hablando con voz fuerte Jhonson mientras abría la puerta para indicarle que saliera, y así lo hizo, con la cabeza baja y arrastrando los pies.

-¡Genial!- masculló ya en el pasillo, dio un par de pasos, pero no se sentía con ánimos de volver a la oficina, donde era mas que seguro se encontraba Draco, así que cambio de rumbo hacia las escaleras hasta el último piso, en donde había un área para fumar, sacó un cigarro y lo fue fumando lentamente, dejando que el humo se llevaran sus ganas de llorar, de gritar, de maldecir a todo el maldito mundo mágico y sus contratos vinculantes y a él mismo por idiota.

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-Draco, ¿por favor, dinos que fue lo que pasó?- volvió a preguntar Hermione tratando de encontrar paciencia. No había sido necesario espiar para escuchar los gritos de su jefe por todo el pasillo hacia Harry, él cual al parecer quería irse nuevamente, pacientemente esperaron a que toda la sinfonía de gritos terminaran para preguntarle al mismo Harry lo que pasaba, pero luego de que se hizo silencio él no volvió mas, tanto ella como Ron se sentían muy desconcertados por todo lo ocurrido desde la noche anterior, pero fue la forma en que Draco miraba la puerta una y otra vez la que hizo que la chica sospechara y uniera líneas, después de preguntar varias veces ahora estaba completamente segura que ese rubio tenía algo que ver, solo era cuestión de averiguar que, para poder ayudar a Harry.

-Déjenme en paz, ¿quieren? Si Harry se quiere ir es su problema, no mío- respondió Draco mientras empezaba a garabatear en unos pergaminos sobre su escritorio, simplemente por mover las manos, mientras su mente trabajaba a mil por hora analizando todo: Harry estaba intentando alejarse nuevamente, le había dicho que lo amaba y al día siguiente pedía su cambio, ¿por que era tan difícil de comprender a Harry ahora? Aquel día se había levantado con la intención de dejar pasar las cosas tranquilamente, de hacer una tregua y no molestar a Harry, tratar de superar todo lo pasado, de confiar nuevamente en él antes de siquiera intentar acercársele, tal como le había recomendado Ariel, pero como se suponía que haría todo aquello si es que decidía irse una vez mas, dejándolo solo.

-Hermione, déjalo tranquilo, no te lo dirá, ¿no lo ves?- intervino Ron, tratando de hacer que la discusión terminara.

-Pero Ron… Harry se irá nuevamente, y Draco tiene algo que ver, estoy segura-

-Bien, vayan por su amigo, que es lo único que les importa al fin y al cabo - murmuró Draco con tono herido mientras presionaba con más fuerza la pluma contra el pergamino, haciendo una gran mancha de tinta azul.

-Hey, eso no es cierto- increpó Ron. Hermione dio una mirada preocupada al ver como los pergaminos sobre el escritorio de Draco empezaban a temblar ligeramente,

-Pues es lo que parece, ¿por que creen que es mi culpa?, ¿que YO le hice algo? ¿Ustedes no son capaces de creer que tal vez su MUY perfecto y grandioso Harry me hizo algo a mí? Ya lo ha hecho antes ¿no?-

-Entonces si te hizo algo- dijo con precaución Hermione mientras observaba como los pergaminos se agitaban más aun, ese era el tipo de reacción que Harry solía tener cuando estaba muy enfadado, su magia se desbordaba, en cambio nunca habían visto que aquello le ocurriera a Draco, ni a ningún otro, y era peligroso, en el caso de Harry se debía que tenía un gran poder, y ese tipo de reacciones se habían manifestado desde que estaban en la escuela, sin embargo para Draco solo podía significar que estaba perdiendo el control.

-Si, hace dos años, se acostó con otro y luego se largó, ¿contenta?- dijo mientras se ponía de pie para alejarse lo más posible de sus amigos, y de cualquier ser viviente con el que pudiera descargar su furia, pero la mano de Ron se cerró alrededor de su brazo, con mucha fuerza, y lo detuvo.

-No crees que después de tanto tiempo...- murmuró Ron luchando con las ganas de soltar a Draco, sentía su energía en la piel, una energía demasiado fuerte, nada normal.

-No, y déjenme en paz, ya les he dicho que pueden correr tras su amigo si se les da la gana… - hizo un intentó por soltarse, sintiendo de pronto demasiada rabia.

-Draco eso es tan injusto- acusó Hermione, mientras jalaba a Ron con una mano para que lo soltara, los pergaminos del escritorio habían caído de pronto en cuanto Draco se había puesto en pie, pero eso no quería decir que su descontrol se hubiera terminado, temía que su magia terminara empujando a Ron.

-¿Injusto?…- empezó a responder Draco cuando la voz de alerta sonó en la oficina. Todos se miraron con preocupación, -Genial… lo que faltaba…- murmuró Draco.

-Es el Anden 9 ¾, ¡han atacado el tren de Hogwarts!- dijo Jhonson mientras entraba a la oficina corriendo.

-¿Que…?- preguntó Ron, inmediatamente volteó hacia el calendario pegado en una de las paredes: 1 de septiembre –Demonios-

-Todas los aurores y jefes están trasladándose hacia allá en este momento, ¡Vamos!- gritó Jhonson saliendo de la oficina, un revuelo de capas y sillas se escuchó detrás y pronto todos se encaminaban hacia King Cross.

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-¿Estas segura que no son demasiado grandes como para dejarse controlar?- preguntó Blaise hacia Pansy, ambos estaban de pie, en un pequeño balcón que les permitía ver una gran habitación, donde cientos de niños miraban con ojos preocupados y asustados todo alrededor.

-Se dejaran controlar, la mayoría no ha aprendido a hacer un simple hechizo aun- dijo ella con una sonrisa de suficiencia.

-¿En cuanto tiempo mas tendremos lista la última toma que nos falta?- preguntó una voz detrás de ellos.

Pansy dio una mirada evaluadora a los niños una vez más, -Unos 4 días, no más-

-Bien, entiendes que luego de eso, el ataque deberá ser rápido sin dejarles tiempo a que se preparen, como ocurrió la ultima vez ¿cierto?- preguntó Percy mirando distraídamente los niños que hasta horas antes habían pensado estar camino a Hogwarts.

-Si, todo esta planeado, Jacke y yo hemos hecho bastantes investigaciones, nada puede salirnos mal esta vez- dijo la chica algo nerviosa. No que Percy le provocara miedo, no de la forma que Voldemort lo hacía, pero estaban ya tan cerca de conseguir lo que habían ideado durante tanto tiempo, que el temor a un nuevo fracaso no podía dejar de estar presente en el ambiente. Sintió la mano de Blaise sobre su hombro y aquello la tranquilizó, sonrió brevemente hacia el chico antes de girar una vez mas a observar a los niños.

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Un grupo de aurores había sido asignado aquel día a cuidar el anden 9 ¾ sin embargo no habían podido hacer mucho ante la presencia de los atacantes, los cuales habían esperado el momento en que todos los niños estuvieran ya en el tren, y éste soltara los primeros sonidos de despedida para aparecer de la nada allí, el primero en caer fue el viejo maquinista, con lo que el tren se detuvo, hubo un gran revuelo de gritos y luces que iluminaban los vagones, la gran cantidad de padres se lanzó sobre el tren para buscar a sus hijos, pero pronto se vieron rodeados de lo que consideraron, atemorizantes espectros, muchos fueron hechizados y dejados inconcientes y en cuestión de solo minutos el lugar se convirtió en un gran pandemonio, los aurores descubrieron que no había forma de dañar a aquellas criaturas con simples hechizos, y en cuanto se hicieron de los niños, el miedo a dañarlos los obligó a no atacar mas. Solo los niños de primer año fueron sacados del tren, y también los niños pequeños que habían ido a acompañar a sus padres aquel día y, ante la mirada aterrorizada de todos desaparecieron junto a los atacantes.

La alerta al ministerio se había dado con bastante rapidez, y en un caso normal eso hubiera bastado para que los refuerzos llegaran a tiempo, sin embargo este no era un ataque normal.

Hermione dio un pequeño grito mientras se aferraba al brazo de su novio sin poder creer aun que no quedaba nada en pie de la gran estación, ahora estaba completamente destruida, habían pequeños incendios en algunos de los puntos donde antes habían bancas, Muchos magos, padres, gritando y llorando por todos lados, los aurores trataban de darse abasto para poder atender a todos, pronto Jhonson estuvo coordinando con los demás jefes de áreas y envío a todo su grupo a tomar declaraciones, para luego trasladar a los padres y testigos a las salas del ministerio.

-Y entonces… algo como una luz muy dorada invadió todo…- dijo la mujer sonándose la nariz sonoramente –Yo… yo no pude evitar, mi pequeño Timy no había subido al tren, estaba tan nervioso…y yo…ellos vinieron y lo hicieron entrar en algo así como un trance, traté… traté en serio de detenerlos pero….-la voz de la mujer se quebró y Draco le dio unas palmadas en la espalda.

-Cálmese señora, estoy seguro que él esta bien, ya verá como pronto lo encontraremos…- le dijo Draco tratando de consolarla, mientras los sentimientos por lo ocurrido se agolpaban en su pecho, ahora se llevaban a los niños de Hogwarts, solo a los que irían a primer año, todo era macabramente horrible, y no pudo evitar temblar al pensar en que mente sería capaz de ello. –Firme aquí, por favor, esta su nombre, el de su niño y la declaración, con esto la puedo trasladar al ministerio- dijo Draco dándole a la señora una pequeña tabla y una pluma, la señora hizo un garabato y se lo devolvió a Draco.

-Bien señora, tenga esto, es su numero de denuncia- dijo dándole un pequeño pergamino, y una pequeña tapa de botella –Con esto aparecerá en el ministerio, ellos la ayudaran-

-Oh,.. Merlín, mi niño, ellos se han llevado a mi niño- murmuraba entre sollozos mientras desaparecía, Draco se quedó de pie observando unos segundos el espacio en donde la mujer había desaparecido, pensando que nunca había visto algo tan triste y tan despiadado, la voz de Hermione lo hizo girarse, indicándole un nuevo grupo de padres que lloraban y se abrazaban. Suspiró cansado y abatido antes de dirigirse hacia ellos, seguro ya de que la declaración sería la misma que las últimas quince que había tomado.

Draco no era conciente de cuanto tiempo llevaban ya tomando declaraciones, entregando pañuelos y consolando a las madres cuando una voz amplificada lo sobresaltó:

-Los siguientes aurores por favor al vagón del maquinista:

Malfoy, Weasley, Wilkies, Granger, Potter, Manek…- la lista continuaba, pero Draco no le prestó mas atención, terminó de interrogar a la pareja que lloraba por sus dos niños, uno que entraba a Hogwarts y uno un año menor que los había acompañado a la estación y que también había sido secuestrado, para luego encaminarse hacia el lugar indicado, en el camino Hermione lo alcanzó.

-¿Y Ron?- preguntó Draco, la pelea que habían tenido antes con ellos había sido desplazada ya de su mente.

-Esta buscando a Harry, no lo vimos llegar al llamado- dijo ella tímidamente, aun a la espera que Draco siguiera molesto o descontrolado.

-Él no volvió de la oficina de Jhonson a tiempo para escuchar la alerta- contestó Draco despreocupadamente, aunque recién se daba cuenta que Harry no había aparecido por ningún lado y eso no era algo normal en él, aunque claro, considerando los últimos acontecimientos, y el tiempo que Harry había pasado lejos, ¿realmente era él capaz de decir que era o que no era normal en Harry? No claro que no.

-Seguro ha estado por allí y no lo hemos visto con tanto desorden…- murmuró Hermione,

Draco no contestó nada, y continuaron el camino en silencio, dentro del vagón estaban los jefes de aurores, junto con un gran grupo de aurores de varias áreas, el profesor Klein y Edith Gayte, ambos chicos saludaron a los que conocían y se pusieron a escuchar las explicaciones que daba el profesor Klein, muchas de las cuales ya habían escuchado antes, pero que eran nueva para la mayoría de los que estaban allí.

Draco no lograba concentrarse, pues no podía dejar de pensar en Harry, y si es que el chico realmente había terminado marchándose después de lo ocurrido, -No, él no es iría en un momento así- se dijo con convicción tratando de convencerse, pero la ausencia de Harry aun estaba en el ambiente, se sorprendió en mas de una ocasión mirando hacia la puerta expectante, mientras que sentía en su pecho una sensación de vacío y miedo.

Hermione entrecerró los ojos sintiendo como los cristales del vagón empezaban a temblar ligeramente, el profesor se interrumpió mirando con atención, ella tomó la mano de Draco y la apretó suavemente, el chico volteó a verla confundido, y el sonido de los cristales se detuvo. Algo malo estaba pasando con Draco, por su mirada se veía preocupado, ya no tan molesto y sin embargo su magia había seguido pululando alrededor, fuera de control.

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Harry cruzó la columna que lo dejaba en el andén 9 ¾ aun recordaba la primera vez que había cruzado aquella columna, ayudado por la señora Weasley, hacía tantos años, viendo un mundo completamente diferente, esperanzado al comprobar que no había nada de malo con él, como le querían hacer pensar sus tíos, que simplemente pertenecía a un mundo distinto, a un mundo mucho mejor. Con pesar tuvo que dejar de lado sus recuerdos cuando vio lo que quedaba de la estación y del mismo tren, había sido partido en dos, y varias de las puertas no estaban, en su lugar había agujeros, había humo en algunas de las paredes, donde se debían haber desarrollado pequeñas batallas, las bancas derribadas y destruidas, los padres de los niños habían sido ya trasladados al ministerio, al igual que los chicos que no habían sido secuestrados, por lo que ya casi no quedaba nadie cerca, dándole un aire mucho mas perturbador a toda la escena.

-Harry, ya era hora ¿donde demonios estabas?- le reprochó Ron, que venía cargando un gran pergamino que llegaba hasta el piso.

-Lo siento, es que estaba en el techo, la alarma no llega allí-

-Vamos, los demás nos están esperando en uno de los vagones- le dijo Ron mientras empezaba a caminar, Harry no tenía mucha idea de lo que había ocurrido, ni por que lo estaban esperando en uno de los vagones, había estado demasiado tiempo en el techo fumando y evitando el encontrarse con Draco, cuando finalmente había bajado Katty le había contado de un nuevo ataque, esta vez al tren que dirigía a los niños a Hogwarts y que todos estaban allí.

Harry siguió a Ron y treparon uno de los vagones, que ya no tenía las pequeñas escaleritas en la entrada, dentro pudo ver ya a la mayoría de sus compañeros, y a Draco, que estaba de brazos cruzados con mirada fría escuchando atentamente al profesor Klein, su llegada hizo que todos giraran, Draco le miró solo unos segundos sin reflejar nada mas que indiferencia, antes de poner la mirada en el profesor nuevamente.

-Bien, ya que estamos todos los seleccionados, podremos empezar….- continuó explicando el profesor, pero Harry lo interrumpió.

-Disculpe, ¿seleccionados para que?-

El profesor Klein abrió la boca para contestar, pero Draco se le adelantó –No es nuestra culpa que llegues tarde, Potter, ¿ahora tendremos que repetir todo por que el gran auror tuvo cosas mas importantes que hacer que responder al llamado?- Al ver entrar a Harry, la preocupación de Draco se había vuelto rabia una vez mas, recordando que Harry planeaba irse nuevamente, huir de él y dejarlo solo, como dos años atrás.

Harry lo miró asombrado, esa mirada, esa pose, la forma en que arrastraba las palabras tan desdeñosamente, de pronto era como si volvieran a Hogwarts, se preguntó si aquel vagón no contendría algún tipo de hechizo que lo hacía hablar como el cretino que era en la escuela –Cierra la boca, Malfoy, si tanto te molesta volver escuchar la explicación, puedes esperar afuera mientras la repiten- respondió enojado.

-O tal vez podrías tener mas consideración con los demás y llegar a tiempo- escupió Draco, para luego hacer un gesto de sorpresa, -¡Oh! pero tal vez eso pueda quedar mal en tu personalidad de héroe famoso- una brisa que llegaba de ningún lado recorrió el vagón y Hermione y Ron se dieron miradas preocupadas, Hermione quiso tomar a Draco nuevamente de la mano y sacarlo de allí hasta que se calmara, antes de que Harry siguiera respondiendo,

-Mira pequeño hurón albino…-

-BASTA- gritó jhonson, su expresión lucía mucho mas furiosa de lo que jamás habían visto, -No estamos en la escuela, por Merlín bendito, Potter, ni aun así te sacaré, menos ahora, lo vas captando y asimilando- dijo apuntando a Harry con un dedo. –Y Malfoy, mas te vale que te moderes, no me importan sus rencillas personales, déjalas fuera, y por Merlín ya controla tu magia, que no tienes 5 años - dijo apuntando ahora a Draco –¿Estamos claros aquí?- preguntó hacia los dos chicos.

-Si, señor- fue la respuesta de ambos, aunque se quedaron mirando fríamente por varios segundos más. Draco ni siquiera se percató de que el jefe le había dicho que controlara su magia, su mente estaba puesta ahora en Harry, en Harry y su tal vez pronta partida.

El vagón se quedó en silencio durante unos segundos, mientras todos se miraban consternados y confundidos, el profesor Klein carraspeó para hacerse oír nuevamente.

-Bien, señor Potter, estábamos poniendo al tanto a los demás acerca de las averiguaciones que habíamos hecho sobre las proyecciones de magia, las que fueron responsables de los ataques anteriores y de este. La señorita Gayte y yo hemos encontrado casi la manera de hacerlo, pero necesitamos a magos que estén altamente calificados para intentarlo, y hemos hecho una lista basados en las evaluaciones de la academia y de los jefes de aurores, dado que usted y el señor Malfoy lograron realizarlo semanas atrás, y pese a que en aquella ocasión lo lograron por que fueron invitados o coaccionados, por así decirlo, por una tercera proyección de magia, encabezan la lista de los posibles encargados de llevar a cabo esta misión, sin embargo, espero que no sea necesario usarlos a ustedes dos, ya que necesito a aurores que no se dejen llevar por sus impulsos, que sean confiables y capaces de manejar los niveles de magia- Harry agachó la cabeza sintiéndose avergonzado por el comentario, y sabiendo que el profesor tenía razón.

Draco bufó con fastidio mientras miraba retadoramente al profesor, él cual solo negó con la cabeza con gesto cansado, convenciéndose cada vez mas que definitivamente ambos tenían una gran conexión, aunque había algo roto y tal vez irreparable allí, lo cual era una gran pena, estaba convencido que ambos funcionarían perfectamente para la misión.

-Bien, entonces ya que estamos todos claros, vamos a trasladarlos al laboratorio para iniciar las pruebas- dijo Edith sonriendo al grupo a la vez que les entregaba unas pequeñas esferas transparentes que Harry supuso eran trasladores.

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GRAN ATAQUE AL EXPRESO DE HOGWARTS: LOS AURORES NO TUVIERON LA CAPACIDAD PARA DEFENDER A NUESTROS NIÑOS:

Frente a la supuesta "gran seguridad" que el ministerio había desplegado para la custodia de los niños que abordaban el expreso de Hogwarts el día de ayer, a las once de la mañana en la estación de King Cross, un gran grupo de lo que son denominados espectros de magia, atacó y secuestró a todos los niños menores de once años que se encontraban en el lugar.

El ministerio a cerrado sus puertas y no permite el ingreso de ningún periodista, solo los aurores tienen autorización para aparecer dentro, y todas los demás trabajadores han sido enviados a casa, ¿Qué es lo que el ministro de magia no desea informar? ¿Será que en realidad no tenemos ninguna defensa contra estos atacantes? Hay que recordar que no sería la primera vez que el ministerio nos oculta las cosas o evita que la comunidad se entere de los reales peligros que la aquejan.

Nos ha llegado el rumor de que Harry Potter, junto con varios aurores mas estarían preparando un plan para lograr poner a salvo a toda la población mágica, sin embargo no debemos dejar de recordar que Potter desapareció del mapa durante mas de dos años, y sin ninguna explicación, y tal como desapareció, apareció nuevamente….

Shane dejó de leer, dobló el diario y lo puso a un lado, dio un sorbo mas a su taza de café, disfrutando del sabor medio amargo antes de levantar de la mesa la edición del día siguiente, se había pasado tres días seguidos en San Mungo, atendiendo heridos, casos de ataques de nervios y todo lo demás que aquel ataque había dejado, durmiendo a intervalos pequeños, y comiendo cuando podía, al igual que los demás mendimagos, hasta que el volumen de pacientes había descendido lo suficiente como para retomar horarios, y por fin esa tarde había podido aparecer en su casa, luego de una siesta bastante reparadora se sentó a leer lo que los diarios habían publicado durante esos dos días, aunque supuso ya saber la mayoría, gracias a la información que escuchó de los aurores y de los mismos pacientes. No pudo evitar un pequeño grito de sorpresa cuando leyó el titular del profeta que correspondía al día de hoy:

AUROR MALFOY ATACA A REPORTERO

Es nuestro deber informar todos los abusos que los aurores comenten, y más en esta ocasión, cuando fue uno de nuestros propios reporteros el que resultó injustamente atacado por uno de ellos.

La tarde de ayer se pudo interceptar en medio de las calles de Londres al auror Draco Malfoy, al cual luego de preguntar, de la manera mas amable y cortés posible, cuales eran los avances en las investigaciones, y la veracidad sobre la versión de que Potter estuviera a cargo de un nuevo plan para vencer a esta nueva amenaza, no tuvo mejor ocurrencia que golpear al reportero, estrellándolo contra una pared para luego descargar toda su furia a base de golpes. Nuestro fotógrafo captó el momento exacto en que Malfoy toma por los hombros a nuestro trabajador y lo golpea, como verán nuestro reportero no tuvo oportunidad alguna de defenderse, y solo después que el fotógrafo interviniera es que el "auror" lo soltó para luego desaparecer.

No esta demás recordar que el comportamiento de Draco Malfoy dista mucho de el de un buen auror, pues es sabido, de muy buenas fuentes, su carácter explosivo y su facilidad para perder los papeles…

-Eso no es cierto-, pensó Shane confundido, eran pocas las ocasiones en las que había a Draco perder realmente lo papeles de la situación

para perder lo papeles, lo cual se ha acentuado mas aun desde que un par de años atrás fuera abandonado por Potter, al parecer por las mismas razones.

Shane se detuvo a ver la fotografía en la que en efecto se veía a Draco empujando contra la pared a otro hombre, la expresión de furia en su rostro realmente asustaba, Shane sabía que su hermano se estaba saliendo de control, ya le habían comentado Ron y Hermione la mañana anterior, cuando fueron a interrogar a un auror herido, que Draco estaba actuando cada vez mas agresivamente, dejando que su magia se saliera de control a la menor provocación, y que todo estaba ligado a alguna discusión que aparentemente había tenido con Harry, el cual tampoco quería dar muchas luces sobre aquello.

El sonido de la aparición de Draco a través de la red flu lo hizo sobresaltarse, dio un sorbo más a su café y se puso en pie, dispuesto a encarar a su hermano y a hacerlo entrar en razón de una vez por todas.

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Draco salió de la oficina de Jhonson muy irritado, el jefe le había gritado durante mas de media hora seguida acerca de su comportamiento y lo publicado en el profeta, y pese a que Draco había jurado y re jurado que todo había sido manipulado y que ellos lo habían molestado hasta tal punto que lo hicieron salir de sus casillas, Jhonson no le había creído y lo había mandado a casa a que tomara unas cuantas horas libres antes de las demás pruebas, que se llevarían a cabo al día siguiente. Draco había protestado, argumentando que no estaban en un momento en el que se pudieran dar el lujo de suspender a ningún auror, sin embargo la respuesta de Jhonson lo había dejado descolocado.

-Prefiero suspenderte una tarde y que enfríes esa cabeza tuya a tener que ir por tu cuerpo a algún oscuro callejón simplemente por que no pudiste contenerte- dijo Jhonson en tono bajo, que distaba del que había utilizado durante toda la reunión, su voz mostraba preocupación y Draco, aun algo molesto, pero conciente de que tal vez, y solo tal vez, Jhonson estuviera en lo cierto había aceptado y salido de la oficina rumbo a la mansión, con algo de suerte Shane estaría allí y le haría compañía, aunque era conciente de que no le era posible estar cerca de nadie sin conseguir una discusión, como venía ocurriendo desde unos días atrás, desde que Harry le había dicho que le amaba, para luego intentar huir al día siguiente, tal vez arrepentido de lo que había dicho, no había otra explicación valedera en la mente de Draco, pues Harry se comportaba de manera mucho mas fría y dura con él, y el supuesto "amor" que decía sentir no aparecía por ningún lado cuando se miraban con rabia o se enfrascaban en otra estúpida pelea.

Mientras se limpiaba las cenizas que la chimenea había dejado sobre su capa no dejaba de recordar la manera en que esos dos periodistas lo habían interceptado a la salida del viejo edificio muggle, que en realidad era el laboratorio del profesor Klein, preguntando hasta el cansancio acerca de los planes para el rescate de los niños, había tratado de sacárselos de encima de muchas maneras, pero fue cuando uno de ellos tocó el tema de Harry y como lo había abandonado por un italiano dos años atrás, cuando no pudo controlarse mas y casi sin darse cuenta ya tenía al reportero contra la pared, su puño se hundía una y otra vez en el abdomen del hombre que jadeaba por el dolor mientras unas manos lo tomaban de los brazos para tratar de detenerlo.

Negó con la cabeza, espantando los recuerdos de aquella situación, Jhonson lo había mandado a descansar y eso haría, tenía hasta la mañana siguiente para calmarse y retomar las pruebas e investigaciones con fuerza. Caminó a través del salón y Shane lo alcanzó en la puerta, se le hacía extraño verlo despues de casi tres días pues, después de mas de dos años viviendo juntos, no había pasado ninguna mañana o noche en la que no se vieran y se comentaran las anécdotas o planes del día, excepto claro, cuando Draco había pasado días enteros inconciente por algún accidente laboral.

-Hola- murmuró hacia su hermano, ensayando su mejor sonrisa, aunque sabía que había fracasado en el intento.

-¿Como has estado? no se te ve muy bien que digamos- dijo Shane con tono neutro.

-Pues… tú sabes, esto esta volviendo locos a todos- dijo Draco encogiéndose de hombros.

-Locura…mmm es un buen argumento de defensa- respondió Shane mientras se acariciaba la mandíbula, como si meditara sobre algo.

Draco le dio una mirada desconcertada – ¿Que…?- empezó a preguntar, pero pronto imaginó que la pelea que había tenido con el periodista y la primera plana del Profeta ya deberían haber llegado a oídos de su hermano. –No es como ellos lo dicen- se defendió.

-¿No lo es?- replicó con un tono de falsa incredulidad Shane –Tienen una muy buena foto que te contradice-

-Vale, si lo golpeé, pero no es como ellos dicen, que simplemente salté sobre él por que me dio la gana, o por que estoy medio desquiciado, ¡él me estaba hostigando!- dijo Draco mientras pasaba una mano por su cabello, en un gesto molesto y empezaba a caminar alrededor de la habitación. –No pude contenerme…-

-¡Ese es justamente el problema!- dijo Shane levantando la voz un poco –Que últimamente no te puedes contener con nadie-

Draco detuvo sus pasos alrededor de la pequeña sala y entrecerró los ojos mirándolo con rabia. –¡No se de que hablas!-

-Y allí esta de nuevo, ¿lo ves? ¿No lo sientes acaso?— Shane apuntó hacia las cortinas, que tras las ventanas cerradas se agitaban como si una gran corriente de aire circulara en el salón — ¿Vas a saltar sobre mi, como lo haces con todos los que cuestionan tu mal proceder últimamente?- dijo Shane acercándose un par de pasos mas al rubio. —¿Cómo con todos los que se están preocupando por tu salud?—

-Yo no ando saltando sobre nadie- siseó Draco sintiendo cada vez mas rabia, dio una mirada a las cortinas pero no comprendió de donde venía aquel movimiento, y consideró que eso realmente no le importaba.

-Déjame ver, no solo es ese periodista, también están nuestros amigos, Harry, el profesor Klein durante las pruebas, y todo aquel que se te acerque demasiado en estos días-

-Ah, ya veo que esos dis que amigos míos te vinieron con el informe del día sobre mi comportamiento- reprochó Draco con voz grave.

-Esos son TUS amigos, Draco, nuestros amigos, y todos estamos preocupados por ti, no sé que diablos pasó con Harry…- Argumentó Shane con voz mas tranquilizadora, pero Draco lo interrumpió.

-¡Exacto! No lo sabes, nadie lo sabe, ¡así que no pueden juzgarme!- dijo Draco pasando a un lado de Shane, empujándolo con un hombro mientras llegaba a la puerta, los deseos de estar completamente solo, alejado de todo el mundo crecieron mas en su interior, pero al parecer Shane no lo entendía de esa manera y pronto escuchó los pasos de su hermano detrás de él.

-Tienes razón, nadie lo sabe, pero por que tu no lo quieres contar, sea lo que sea que haya sucedido te ha afectado demasiado como para que puedas lidiar con eso solo- siguió medio gritando Shane detrás de él.

-Puedo lidiar perfectamente bien con mis problemas, gracias- respondió Draco fríamente subiendo las escaleras y maldiciendo la gran distancia que aun quedaba por recorrer hasta su dormitorio.

-No, no puedes- dijo Shane tomándolo del brazo y haciéndolo girar –¡Sabes que no es recomendable que andes tan inestablemente en un momento así, estamos en medio de una posible guerra, y tu no eres capaz de controlarte!-

-Suéltame- dijo Draco deshaciéndose del agarre de su hermano –Estoy bien, ¡por todos los demonios!-

-¿Que te hizo Harry que te ha puesto así?- preguntó Shane mirando a los duros ojos grises de su hermano.

-Nada, no me hizo nada- murmuró Draco girándose y continuando con el camino a su habitación, pero el brazo de Shane lo detuvo una vez mas.

—Basta… contrólate— su voz sonaba calmada, aunque apretaba con fuerza el brazo de su hermano, comprendiendo cuando Hermione le explicó sobre las olas de magia que emitía, al parecer inconcientemente.

-MALDITA SEA DEJA DE HACER ESO- gritó ya no pudiendo contenerse mas.

Shane lo miró sorprendido, sintiendo como la piel con la que tenía contacto empezaba a calentarse demasiado –Draco, yo solo quiero ayudarte, estas mal, lo sabes, por favor…-

-ANDATE A LA MIERDA, TU Y TODOS ELLOS, DEJENME EN PAZ- Draco se soltó del agarre de su hermano y apretó con fuerza los puños, podía sentir sus uñas clavándose en la palma de sus manos por la rabia que brotaba en su pecho en ese momento y una energía recorriéndolo de pies a cabeza, no la había sentido antes pero no se detuvo a cuestionar que era lo que le pasaba.

Las ventanas cercanas a la escalera empezaron a temblar ligeramente, Shane dio una mirada preocupada alrededor, no solo eran las ventanas, también los cuadros y algunos adornos se movían lentamente. –Draco, estas perdiendo el control…-

-TU ME HACES PERDER EL CONTROL TU Y TUS ESTUPIDAS PREGUNTAS- siguió gritando Draco mientras avanzaba por las escaleras llegando finalmente al pasillo que lo llevaba a su dormitorio.

Shane lo miró desconcertado, y dudó por un momento antes de seguirlo por el pasillo. Draco entró a su habitación y cerró la puerta con un golpe, Shane pudo sentir como las vibraciones disminuían, tocó la puerta varias veces, pero el rubio no contestó, recordó aquella vez en que Draco se había encerrado allí luego de que Harry lo engañara, había actuado de la misma manera, encerrándose en una coraza dura, para evitar mostrar el dolor que sentía, esa era su forma de ser, lo había aprendido en aquella ocasión, así como había aprendido que eso terminaría lastimándolo mas aun si no lo detenía, sin embargo esta vez era diferente, completamente diferente, el descontrol en su magia lo hacía mucho mas peligroso –Draco abre la maldita puerta de una vez, tu y yo no hemos terminado- dijo Shane mientras seguía golpeando la puerta una y otra vez.

-AHHHH- rugió Draco desde su cama, estaba harto, harto de la vida, de Harry, de sus amigos, de Jhonson, de su trabajo, del mundo y de su hermano, ¿era tan difícil para todos entender que lo único que necesitaba era encerrarse en su propio dolor, confusión y frustración? –¡LARGATE, LARGO!!-

El sonido de la puerta volando a través de la habitación lo hizo sentarse sobre saltado, en la entrada, con mirada furiosa estaba Shane. –Es suficiente- siseó Shane avanzando hacia Draco, -Te queremos y nos preocupamos por ti, y no nos lo vas a pagar así, si no quieres decirme que es lo que te pasa, esta bien, es tu problema, pero lo conviertes en nuestro en cuanto empieza a actuar de esta manera- Shane se había detenido delante de la cama de Draco con los brazos cruzados.

Draco se puso de pie, mirándolo fríamente también –Pues nadie te ha pedido que estés aquí viéndome actuar de esta manera- siseó Draco, con la varita en la mano y avanzando un paso mas hacia Shane.

-Soy tu hermano, vivo aquí, no lo puedo evitar- respondió Shane sin aplacar para nada la fría mirada sobre su hermano.

-Eso es fácil de arreglar, allí esta la puerta, te puedes ir, después de todo esta ni siquiera es tu casa- dijo Draco con veneno en la voz.

Y eso fue todo, la expresión de Shane fue suficiente respuesta para el rubio, pudo leer en sus ojos el dolor que aquello le hizo sentir, Shane se dio la vuelta y sin decir nada salio de la habitación con pasos largos y firmes, sin mirar atrás ni una sola vez, -Mierda… mierda…- murmuró Draco arrepentido y asustado, luego de unos segundos en los que había permanecido en pie mirando el espacio vacío donde segundos antes había estado su hermano. -Shane- gimió antes de salir corriendo en busca del chico –Shane, perdón, soy un idiota- iba gritando por el pasillo, -No lo quise decir…- de pronto un elfo se apareció delante de él, casi haciéndolo caer.

-El señor Shane ha salido de la Mansión, Señor Draco- dijo la voz chillona, mirando con temor como alrededor del pasillo los adornos y cuadros empezaban a flotar ligeramente.

Draco asintió en silencio y regresó a su habitación, caminando lentamente, ahora si que había jodido todo, había lastimado a Shane, se dejó caer en la cama, mirando el techo pensó que era irónico, finalmente había conseguido lo que quería, quedarse solo, pero no se sentía ni siquiera remotamente bien.

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Shane apareció en medio de un jardín bastante cuidado, junto a una pequeña cerca blanca, caminó por el pequeño camino de piedras y puso una mano sobre el pomo de la puerta, esta reconoció su magia y se abrió dejándolo pasar, en el interior escuchó la voz de una mujer canturreando algo en la cocina, con pasos lentos llegó hasta ella:

-Hey, Ginny- dijo tímidamente, la chica volteó a verlo sobresaltada, para luego darle una ligera sonrisa.

-Hey, me asustaste- dijo ella, pero su expresión cambió a la de preocupación cuando vio el aspecto de su amigo. –¿Pasó algo malo?-

-No, es decir, si, pero nada grave, es Draco, peleamos y… me echó de la casa- dijo algo triste mientras se sentaba en una de las sillas de la pequeña cocina, recordaba que no era la primera vez que discutía con Draco, anteriormente habían tocado ya ese tema incomodo del dinero y de la mansión, pero las discusiones habían estado basadas en que Shane quería pagar por vivir en la Mansión, colaborar con las provisiones, y Draco no lo había permitido, o en que Draco había querido que Shane tomara posesión de la mitad de la herencia que le correspondía y él no había aceptado, pero nunca, ni una sola vez había siquiera insinuado que aquella no era su casa, lo cual, lamentablemente era cierto, por mas hijo de Lucius que fuera, no podía dejar de recordar que era un hijo bastardo despues de todo.

-¿Qué pasó? - preguntó la chica desconcertada sentándose junto al chico.

-El esta muy mal, en serio Ginny, Hermione tiene razón, necesitará ayuda, su magia se descontrola muy rápido, no quiere escuchar ningún argumento- explicó Shane mientras apoyaba los codos en la mesa y dejaba caer la cabeza sobre sus manos. —Temo… temo que finalmente si haya perdido la razón…—

-Ron y Hermione estuvieron por aquí ayer en la noche, y nos contaron las peleas que tenía con todos…- dijo ella. —Dicen que es raro, y tienen razón, Draco no controla su magia… y al parecer el ni lo nota—

-Y la agresión al periodista…- murmuró Shane. —Ellos tienen razón, tal vez debamos actuar…—

-No es el mejor momento, lo sabes-

Shane asintió en silencio sabiendo que aunque quisieran no podían darse el lujo de llevarse a Draco lejos e intentarlo hacer seguir un tratamiento, no en medio de todo lo que estaba sucediendo.

Ginny dio un suspiro y se puso de pie -Bien, te prepararé algo de té y llamare a los demás a ver si podemos lograr hacer algo-

Shane volvió a asentir en silencio, no se sentía con ganas de hablar mucho, y cuando la chica puso una taza de té humeante delante de él sonrió en agradecimiento, aun navegando en la discusión que había tenido con Draco.

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Harry miró desconcertado a sus amigos –¿Y lo mandó a su casa?-

-Si, después de lo que salió en el profeta era lo menos que se esperaba- confirmó Hermione.

-Vaya…-

-Si, en realidad el tuvo suerte de que no lo echaran- dijo ella.

-Harry, él no esta bien, y tu solo haces que empeore, ¿no hay forma de que simplemente lo ignores?- preguntó Ron, los tres se encontraban en el techo del ministerio, mirando al oscuro cielo, salpicado de estrellas, mientras Harry y Ron fumaban.

-Yo… yo lo ignoro, es él el que busca motivos para atacarme cada vez que me ve- se excusó Harry.

-No se que fue lo que pasó, pero me parece que todo empeoró cuando le dijiste a Jhonson que te querías ir otra vez- dijo la chica.

-No me quería Ir- se defendió el chico –solo que me cambiaran de unidad, que me alejaran de él-

-Sigo creyendo que algo más pasó, no que estuvieran bien, pero de un momento a otro todo se descontroló, era casi como…como…- dijo Ron.

-Como volver a la escuela, donde peleaban por cualquier estupidez- terminó Hermione.

-¡Exacto!- confirmó Ron.

—Solo que esta vez Draco pelea con todo lo que se le pone delante, sin contar la forma como todo flota a su alrededor…— Harry la miró preocupado y Ron asintió —Magia y sentimientos… tal vez haya allí una conexión—

Harry agachó la cabeza, -Él me odia, lo más saludable es estar lejos el uno del otro-

Hermione le dio una mirada evaluadora a Harry –Él no te odia, él aun esta dolido, le es difícil perdonar-

-Me odia, Hermione, en serio, lo puedo ver en su mirada-

— ¿En serio no lo notas?— preguntó ella, y Harry le dio una mirada de incomprensión. —Su magia, desbordándose…—

Ese tema era otro que preocupaba a Harry, ellos se lo habían dicho, y él había visto los signos de la magia de Draco desbordándose, pero era como si no la pudiera sentir, no sentía la energía de Draco alrededor —No… yo no… lo siento…—

Ron se cruzó de brazos mientras apagaba la colilla del cigarro con el zapato, dejó que Hermione tomara las riendas de la situación, ella era bastante buena en eso después de todo.

Hermione dio un suspiro antes de hablar –Bien, te diré esto solo por que siento que si alguien no los ayuda terminaran matándose un día de estos- Harry le dio una mirada distraída, pero la chica continuó –El te ama, aun lo hace…-

Harry de pronto miró con mas atención a la chica –¿Se los ha dicho él?- preguntó ligeramente esperanzado.

-Bueno, no en realidad, pero nosotros lo conocemos y…-

-Él no me ama, lo sé- la interrumpió él.

La chica iba a replicar, pero una lechuza marrón, que Ron reconoció como de Ginny llegó volando hasta ellos y extendió la pata delante de Hermione, la cual desató el pergamino con bastante rapidez, temiendo que sea alguna mala noticia, en cuanto se hizo con la pequeña nota la lechuza dio vuelta y salió volando nuevamente, perdiéndose en el oscuro cielo nocturno.

-Es de Ginny, dice que Shane peleó con Draco… que tal vez sea momento de intervenir todos juntos- dijo hacia Ron mientras le entregaba la nota.

-Oh, demonios, ¿justo ahora?- preguntó fastidiado Ron. Hermione se encogió de hombros como respuesta.

-Creo que me perdí de algo, ¿intervenir en que?- preguntó Harry desconcertado.

-Draco esta teniendo demasiados ataques de ira, y descontrol de magia, habíamos pensado que se le pasaría, pero al parecer cada vez están peores, si consideramos la pelea con el reportero y su comportamiento los últimos días. Shane se encargó de consultar con un colega suyo acerca de eso y él le dijo que lo mejor era hacer una intervención, es decir, los mas cercanos a él encararlo, encerrarlo en algún lugar… en un lugar que sea capaz de aislar la magia y obligarlo a calmarse…-

-¿Desprovisto de magia?- preguntó Harry, no sabiendo que existían tales sitios.

-Si, es una forma de terapia… para gente que esta…- Hermione dudó, pero Ron continuó por ella.

-El descontrol de magia lo llevará a la locura… eso queremos evitar-

-¿ Y ustedes ya lo habían hablado antes?- preguntó algo ofendido y sintiéndose excluido Harry.

-Si, estamos preocupados por él- respondió Ron.

-Pero Draco se enfadará mucho más al saber lo que planean hacer-

-La única forma de ayudarlo es que suelte lo que lo esta carcomiendo por dentro, aunque no creo que este sea el mejor momento, no cuando tenemos ordenes de no alejarnos y estamos en medio de esta terrible expectativa- respondió la chica.

-Yo quiero ir también- informó Harry.

-Harry…-

-Yo iré- repitió con mas autoridad.

-Él tal vez tiene razón, Hermione, si es que él es la causa de su comportamiento tal vez ayude…- opinó Ron mientras ajustaba su capa, de pronto empezaba a hacer mas frío.

-Vamos a casa de Ginny, ya todos deben estar allí, aunque no creo que podamos hacer nada hoy, mañana tenemos mas pruebas- dijo la chica, encaminándose a la puerta que daba a las escaleras, ambos chicos la siguieron en silencio.

--0o0o0--

-Gracias, Tink, no te olvides, hazle comer y cuídalo mucho ¿si?-

-Si, Señorita Luna, Tink es un buen elfo, él cuidara al amo Malfoy- dijo la voz chillona antes de desaparecer con pequeño pop dentro de la mansión.

Luna suspiró cansada y se dedicó a mirar la mansión por un momento mas, lucía en silencio, casi no habían luces encendidas, ¿Por qué cada vez que Draco se sentía vulnerable se encerraba allí, de esa manera, sin dejar pasar a nadie? Aunque claro, Shane podría pasar, pero ahora tal vez el problema era que Shane no querría entrar allí.

Dio la vuelta y avanzó por el camino rodeado de plantas y árboles, pensando en que Draco había escogido la peor época para ponerse así, justo en medio de algo que nadie tenía por seguro que era. Aquella mañana ella misma había decidido cerrar la revista, y mandar a todos a casa, cuando todo estuviera estable lo retomarían, la mayoría de los negocios habían hecho lo mismo, todos temían ser el blanco de un nuevo ataque, la toma del expreso de Hogwarts había sido un gran golpe, según le habían dicho Ron y Harry, quien sea que estuviera secuestrando niños y lugares se estaba haciendo de un ejercito, y ahora solo quedaba esperar a que ataque y rogar que para ese momento el profesor Klein hubiera terminado con sus pruebas y tuvieran una manera de defenderse.

Caminó un poco mas, dejando que el frío de la noche refrescara sus ideas, sabía que los demás ya la estaban esperando, así que, y pese a saber que no habían muggles por esa zona, miró a ambos lados antes de aparecer en el jardín de la entrada de la casa de Ginny y Neville. En la escalinata que llevaba a la puerta principal distinguió a Shane, sentado con aire derrotado, y mirando hacia el cielo, no había hablado con él a solas desde que pasó lo de Michael, luego de esa pelea en San Mungo simplemente hicieron como si nada hubiera ocurrido.

-Draco se ha encerrado en la mansión- murmuró ella llegando hasta la altura de Shane antes de sentarse a su lado.

Shane levantó la vista sorprendido, no la había sentido llegar –Entiendo, supongo que Tink te dijo que nadie puede pasar-

-Solo tu, es más, Draco pidió que si llegabas le avisaran inmediatamente- explicó Luna mirando hacia el cielo, donde su amigo miraba también.

-Ya veo-

-Sabes que él esta arrepentido ¿no?-

Shane se encogió de hombros –Tenemos que arreglar esto antes que sea muy tarde y se lastime o lastime a alguien mas-

-¿Los demás ya llegaron?- preguntó Luna mirando hacia el interior de la casa.

-Si, vamos a cenar en un momento mas, Ginny nos avisara- respondió Shane, girando el rostro para ver a Luna.

La mirada celeste de Luna se detuvo en sus ojos por un par de segundos, y Shane tragó, sintiendo como su garganta formaba un nudo. Levantó una mano y suavemente la colocó sobre la de Luna, ¿Era el momento para hablar? ¿Para arriesgarse? Su mente no dejaba de preguntar aquello, y Shane no tenía una respuesta. Abrió la boca para hablar, mientras Luna no le quitaba la vista de encima, cuando el sonido de la puerta abriéndose los hizo girar a ambos.

-Ginny dice que entren a cenar- dijo Neville distraídamente, sin siquiera notar que podía haber interrumpido algo.

Luna y Shane se sonrieron y se pusieron de pie para seguir a su amigo hacia el interior de la casa.

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Cada vez era mas difícil dormir, cada vez sentía su cuerpo mas pesado, y sus movimientos eran mas torpes, si, mas torpes, eso era algo que ella no creía que pudiera suceder, unos dedos suaves y cálidos acariciaron su vientre, subiendo y bajando suavemente, aquello siempre calmaba a su bebe, y la ayudaba a descansar, agradeció a Shane por el consejo mientras sonreía complacida.

-¿Mejor?- preguntó Remus en un susurro, comos si temiese despertar a alguien.

-mmm…si - dijo ella sintiéndose mucho mas tranquila, el niño había dejado de patear de aquella manera que no la dejaba descansar.

-Ya falta poco… solo debes tener un poco mas de paciencia- murmuró él, pegándose un poco más al cuerpo de su esposa. Era un comentario ambivalente, pues también se lo decía a el mismo, estaba ya tan ansioso de conocer a su hijo, a su primogénito, que el tiempo parecía pasar mas lento últimamente.

-Lo sé, solo espero que no suceda durante luna llena- murmuró ella.

-¡OH!, No, claro que no, Ted y yo ya hemos tenido una plática al respecto ¿no es así, hijo?- dijo Remus mientras seguía acariciando el vientre.

Tonks soltó una suave carcajada –Serás un gran padre, y si pudiera, me giraría y te besaría, pero creo que de hacerlo no podré levantarme más- dijo ella divertida mientras que con un par de dedos acariciaba el dorso de la mano que aun seguía subiendo y bajando sobre su vientre.

-Seremos una gran familia…- murmuró Remus dando un beso en el cuello a su esposa.

Ambos se quedaron en silencio por un momento más, hasta que Remus habló nuevamente.

–Tonks, si atacan el castillo…-

-El castillo es seguro, Snape lo dijo esta mañana- cortó Tonks.

-Es seguro para los ataques de magos convencionales-

-Ya no hay razón para que quieran atacar el castillo- respondió ella –Aquí ya no quedan niños…- no pudo evitar que las palabras se agolparan en su garganta, estar embarazada la había puesto mucho mas sensible de lo que normalmente era, y pensar en cientos de niños secuestrados la hacían abrazar su vientre y cerciorarse de que su hijo no nato estaba bien.

-Lo siento, no debemos hablar de esto… no quise alterarte… alterarlos- contestó Remus mientras sentía como su hijo se movía nuevamente en el vientre de la mujer.

-¿Ves?- dijo ella con una sonrisa, tratando de borrar el sentimiento que la desaparición de tantos niños le daba –Se ha despertado-

-Vamos a intentar dormirlo otra vez- repuso él mientras sus manos volvían a acariciar el vientre, haciendo círculos y pequeñas líneas.

Tonks suspiró ante las caricias, mientras sentía el aliento de su esposo golpeando suavemente su cuello haciéndole ligeras cosquillas, sabía que pronto se quedaría dormida, era tan feliz, pensó, que incluso daba miedo. Después de todo habían conseguido embarazarse, y el niño, según el mendimago que los atendía, no tenía licantropía, Remus había llorado de alegría aquel día, y aunque ella le había dicho hasta el cansancio que aquello no le importaba mucho, también se había sentido aliviada. Ahora a solo un par de semanas que naciera vivían en una pequeña incertidumbre, aunque se sentía mucho más protegida en el castillo, que en cualquier otro lado, Madame Pomfrey le había dicho que llegado el momento ella la ayudaría, y que todo saldría bien.

Dio un suspiro, y encogió un poco las piernas, los dedos de Remus seguían acariciándola y ella sentía como el niño en su interior se calmaba, cerró los ojos y poco a poco se quedó dormida.

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Draco abrió los ojos casi de golpe, no recordaba que había estado soñando, pero había sido una pesadilla, estaba casi seguro, pues su corazón latía con fuerza y su respiración era agitada, miró hacia el pequeño reloj que tenía en la mesa de noche 10:00 PM, -Increíble- murmuró pensando que nunca dormía tan temprano, Por un momento la idea de ir a algún club muggle hizo eco en su cabeza, pero la descartó rápidamente, la ultima vez que había estado en uno se había encontrado con Harry, y además aun tenía mas pruebas al día siguiente, el profesor Klein se enfadaría si no los encontraba al 100.

Aun le preocupaba el hecho de que después de todas las pruebas siguieran siendo solo Harry y él quienes lograran la proyección, por que al final, tendrían que usarlos a ellos para la misión, pese a las negativas del profesor. Aquellas pruebas los dejaban realmente cansados, esa debía ser la razón por la cual estaba durmiendo tan temprano, esa y la energía que había malgastado durante la discusión con Shane.

Shane, ¿donde estaba? Seguro en casa de Luna, o de Ginny, pensó Draco, y seguro que también estaría bien, al día siguiente tendría que ir a pedirle disculpas, y entonces él le diría que necesitaba ayuda, o hablar del asunto, y terminarían discutiendo nuevamente.

Dio la vuelta en su cama, lo suficiente para quedar de lado y abrazar la almohada, como lo hacía cada noche para dormir. Nadie lo sabía, pero aquella almohada, la favorita de Draco, era de Harry, la había dejado en el departamento luego de irse a Bulgaria, en un principio dormir con ella lo hacía sentir reconfortado de alguna manera, era como no estar completamente solo, ahora le era imposible prescindir de ella, y ya lo había intentado varias veces, simplemente no lograba conseguir dormir tranquilamente y de largo.

¿Donde estaría Harry en este momento? ¿Haciendo guardia? No, ya les había tocado la noche anterior, ¿en casa de Ron y Hermione? O tal vez en su propio apartamento, sobre la cama, mirando el techo y tratando de dormir, durante la guerra pasaban muchas madrugadas haciendo el amor y conversando por que le era imposible dormir, sufría de insomnio, y en esta ocasión no tenía por que ser diferente.

¿Realmente necesitaba ayuda? Sabía que se estaba saliendo de control, todo era mucho mas difícil ahora, no lograba tranquilizarse, antes era capaz de controlar sus emociones bastante bien, pero de una parte hasta acá simplemente no podía, las palabras y las acciones salían antes de que siquiera las analizara, y estaba el tema de la magia, ¿Por qué todos le decían que no la controlaba? Claro que lo hacía, mejor que Harry, sabía que estaba a la defensiva, pero su magia era un tema aparte. Todos decían que Harry tenía algo que ver en ello, pero él ya no estaba tan seguro, vamos, que si sentía una especie de odio-amor hacia él en este momento, pero había algo mas allí, había algo que lo estaba haciendo descontrolarse, solo que no podía entender que.

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Decir que la reunión había sido simple sería mentir, después de todo Shane se había mostrado reticente ante la idea de que Harry participe en el grupo para lograr encarar a Draco, y más aun considerándolo en parte la razón de que todo estuviera tan mal con su hermano:

Flash back

-Yo creo que él que Harry participe esta bien, Shane- argumentó Luna a un extremo de la mesa.

-El tiene la culpa de que Draco se éste descontrolando de esa manera, y acercarlo lo único que conseguirá es empeorar el estado de MI hermano- respondió Shane toscamente.

-¡Eso no es cierto!- argumentó Harry –Sinceramente, yo no soy el único responsable de esto, Draco no es así, él no pierde el control, ese es mi papel, no puedo creer que una estúpida discusión conmigo lo ponga así- se cruzó brazos meditando lo que había dicho, convenciéndose a si mismo de aquello, antes habían peleado pero nunca se había descontrolado. De pronto cayó en que realmente el comportamiento de Draco se estaba volviendo cada vez mas extraño, como si fuera otro.

Todos le dieron una mirada incrédula, Hermione abrió la boca varias veces intentando formular un comentario, pero nada salía de su garganta.

-Él tiene razón…- dijo suavemente Ginny.

Shane le dio una mirada resentida.

-No, es en serio- apoyó Neville –Harry siempre ha sido el impulsivo, él que pierde el control, en mas de una ocasión lo hemos visto hacerlo, Draco es el que mantiene el control de las cosas, el imperturbable.-

-Gracias por lo que me toca- dijo Harry con cierto resentimiento en la voz –Pero analicémoslo, Draco antes podía controlarse perfectamente, nunca ha dejado de tener la cabeza fría, siempre pensando antes de actuar, y su magia jamás ha salido de control o ha dañado involuntariamente, y ahora simplemente no puede controlar su energía durante una pelea con su hermano?-

-Así es, por eso Draco era el mejor en cubierto, incluso después del secuestro, sabíamos que era imposible que se recuperara tan rápido pero allí estaba plantando cara ante todos como si nada hubiera pasado- dijo Ron mientras jugaba distraídamente con la pequeña cuchara sobre la mesa.

-Cabeza fría, magia controlada- dijo Neville.

-Y ahora no puede pensar antes de actuar… su magia se descontrola y…- continuó Hermione –Ustedes creen que haya sido, de alguna manera… ¿hechizado?-

-¿Para que, por que…?- preguntó Shane algo desconcertado, de pronto su teoría empezaba a perder fuerza, analizándolo junto con sus amigos, efectivamente, Draco había cambiado de un momento a otro.

-Estamos en medio de algo ¿no?- dijo Ginny.

-No… no creo que sea eso, ya lo hubieran usado, además estamos en constante evaluación, el profesor ya hubiera notado de tener algún hechizo encima.- explicó Harry.

Fin del Flash Back

Dos horas después Harry estaba en su departamento, mirando hacia las fotos de sus amigos, y a la de Draco en especial, que le sonreía con esa mirada traviesa, en realidad Draco podía haber superado muchas cosas y no se había comportado así antes, era momento de dejar de ser egocéntrico y concentrarse en todo el panorama, Draco no estaba así por él, o por que le había dicho que lo amaba, o cualquier otra cosa que se le pudiera ocurrir, era como si tuviera las emociones a flor de piel, y el rubio no estaba acostumbrado a ser así.

Bostezó y se estiró un poco, tenía demasiado sueño, estaba ya muy cansado, le pareció extraño, pues normalmente en situaciones de tensión, tendía al insomnio y al poco dormir, pero últimamente, le era muy fácil cerrar los ojos y caer dormido, incluso ya ni recordaba si soñaba con Draco o no.

Hizo una nota mental para recordarse de preguntar al profesor Klein si las pruebas tendrían algo que ver con su exceso de cansancio.

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Muchas gracias a todos por leer…

Un beso y un abrazo

Pao