Disclaimer: nada de esto me pertenece, los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer y la historia a Rochelle Allison, yo solo la traduzco.
CURTAINS
Capítulo nueve
Me siento como un anciano, sentado en este porche en un gastado balancín. Todo lo que me falta es un perro a mis pies y una pipa en mis manos.
Este es mi primer invierno fuera de casa, y lleva un tiempo acostumbrarse a la falta de luz solar. Incluso ahora, el sol ya empieza a desvanecerse con un brillo gastado que apenas permanece en los bordes. Aun así, es bonito ver cómo la nieve brilla suave. Mi nuevo mundo es calmado, silencioso -los blancos mantos absorben todo el sonido.
Viéndolo desde una perspectiva más amplia, no estaré mucho tiempo en Alaska. Ya casi es febrero y en mayo me habré graduado. Supongo que tengo suerte de poder terminar... mi comportamiento ha sido lo bastante jodido como para que me echaran, pero mis notas son lo suficientemente estelares como para que me admitieran. Había esperado que mis tíos me enseñaran en casa como hacían con mis primas, pero dos días después de llegar me matricularon en el instituto de Ketchikan.
Suspirando, me incorporo en el balancín lo suficiente como para poder arrastrarlo hacia delante. Apoyo mis botas forradas en la astillada barandilla de madera que tengo delante, concentrándome en la forma en que el aire forma nubes alrededor de mi cara cuando respiro.
Quiero estar enfadado, pero solo estoy cansado. Ni siquiera tengo el lujo de sentirme resentido; además de mis padres, Alice y... Emmett... el tío Garrett y la tía Kate son la familia con la que tengo más relación. Siempre me han gustado más que el resto de mis tíos, más incluso que mis abuelos. Él es guardaparques y ella se queda en casa con sus gemelas; dicen lo que quieren y quieren decir lo que dicen. Me quieren, pero no me miman. Lo pasaron igual de mal que el resto de nosotros cuando Em desapareció, pero no sienten lástima por mí.
Y si el tío Garrett me pillara alguna vez fumando o colocado, me patearía el trasero. Físicamente.
Así que es hora de ser un vaquero.
Resoplo, pensando en ese idiota de Jasper Hale... Definitivamente está encima de Alice ahora que me he ido.
Mi sonrisa se desvanece más rápido que la luz del sol
Inútil.
Soy un inútil.
No pude proteger a mi hermano o a la diosa de su novia de lo que fuera que les había pasado. No pude proteger a Bella de las basuras de Forks como Mike Newton... y ahora ni siquiera puedo proteger a mi ingenua hermana pequeña de meterse en la cama de un hábil vaquero.
La puerta que tengo detrás se abre y se cierra, y sé por las suaves pisadas que es Maggie, la más joven de las dos niñas. Se acerca a mí, mirando entre mi regazo y mi cara hasta que dejo caer mis piernas con un golpe seco. Ella se sube rápidamente a mi regazo, agarrándose a mi cazadora con sus manos enguantadas como si yo fuera un juego de barras para trepar.
Como un gatito, se remueve hasta que está cómoda, levantando la mirada hacia mí con la falta de tacto que solo se puede permitir en un niño pequeño.
―¿Qué haces? ―pregunta, frunciendo los labios mientras me da un golpecito con el dedo en la barbilla.
―Pensar, ―digo. Es tan mona.
―La gente piensa todo el tiempo, ―observa, mirando al blanco jardín delantero―. No tienes que estar sentado para hacerlo.
Río, porque es cierto.
―Mhm. ―Asiento, oliéndole el pelo. Mr. Bubbles.
―¿Te gusta esto? ―dice, estirando su pequeña pierna.
―Está bien. ―Me encojo de hombros―. Me gusta el frío.
―A mí también.
―Me gusta que compartas tus galletas conmigo, ―añado, tirando de su pelo rubio paja.
―Las robas, ―dice con delicadeza.
―Me dejas hacerlo, ―digo.
Ella ríe.
―Porque te quiero.
Su felicidad me hace sonreír de verdad y nos quedamos ahí sentados en silencio, mirando cómo el mundo se oscurece. Pienso en lo que ha dicho, en cómo me deja quitarle las galletas porque me quiere. Me doy cuenta de que la gente hace eso. A veces, dejamos que los demás nos hagan daño cuando les queremos. Obviamente, yo no le estoy haciendo daño a Maggie realmente... pero sí a mis padres y a Alice.
Y a Bella.
Siempre he sido honesto con Bella, nunca le he dado esperanzas y nunca la he tratado mal... hasta el final, de todas formas. Su debilidad me revolvía el estómago, me ponía de los nervios, tanto que buscaba formas de derribar su terca resolución, su necesidad de mí.
La necesidad y la debilidad están unidas, ¿no?
Pero puede que ella no fuera débil en absoluto. Puede que en realidad fuera tan fuerte como yo. Tiene que dar miedo ofrecer partes de ti mismo de esa manera, incluso después de haber sido rechazado. A lo mejor eso es una fortaleza.
O a lo mejor yo era tan débil como ella, construyendo muros que no dejasen pasar nada que pudiera hacerme más daño. A lo mejor yo era débil.
Pensar demasiado hace que me duela la cabeza, así que lo dejo y deseo tener maría para fumar. Podré hacer contactos en clase el lunes, enterarme de quién tiene qué; aunque tendré que tener cuidado -este es un pueblo pequeño y no me conocen, así que no confiarán en mí. Y todos conocen a mi tío; a la gente de aquí le gusta, le respetan.
Así que puede que deje los porros. A lo mejor solo tengo que enfrentarme a... lo que sea que esto sea.
A lo mejor solo tengo que encontrar a una chica cálida y dispuesta.
―¿Podemos entrar ya? ―Maggie tiembla, encogiéndose ante el frío.
―Oh, mi-um... sí. Vamos, ―digo, levantándome de golpe con ella en mis brazos. Incluso con toda la ropa de exterior, pesa casi tanto como una pluma.
―¿Ibas a decir una palabrota? ―susurra entre risitas, con los brazos rodeándome el cuello y las piernas rodeándome la cintura.
―Mhm. ―Sonrío, no queriendo insultar su instinto e inteligencia con mentiras piadosas.
Me besa la mejilla mientras entramos -el aire caliente me sienta tan bien que duele.
―La cena estará en diez minutos, ―dice la tía Kate, echando un vistazo desde la cocina. Sonríe mientras su pequeña salta de mis brazos y se escabulle.
―Vale. ―Le devuelvo la sonrisa, sintiéndome patéticamente vacío ahora que no tengo a nadie entre mis brazos.
Que triste.
Bella.
Me dejó hacerle daño porque me quería.
Y... yo se lo permití.
Ahhh, parece que nuestro chico está madurando.
¿Qué os ha parecido este capítulo? Estoy deseando leer vuestras opiniones.
El fin de semana pasado se me olvidó actualizar y no he podido hacerlo antes, pero nos vemos el próximo finde. A partir del miércoles estaré más desahogada, así que os prometo que ya no se me vuelve a olvidar ;)
-Bells :)
