Hola hermosuras, les traigo un capitulo largo pero se conocerán algunos secretos y pasarán cosas cursis y sexys. Los dejo con la lectura.


La joven miraba el fuego tratando de calmar sus emociones, no tenía ni la menor idea de cómo iba a reaccionar Gray, estaba desesperada y solo por eso aceptó el plan de Natsu con la ayuda de Lucy pero ahora tenía miedo que el joven se volviera loco y que le dijera cosas horribles, se acercó un poco más al fuego para sentir su calor y entonces escuchó la puerta y a Gray tratando de abrir. Mordió su labio inferior en nerviosismo, su corazón se había detenido al verlo, la hora de la verdad había llegado y todo había salido según el plan, lo habían traído y los habían encerrado para que dejaran todas las cosas claras. Su cuerpo no se movió, apretó la punta de su abrigo más fuerte y cuando vio la ilusión en los ojos grises del joven algo dentro de ella se calmó. El peli negro sintió como el alma volvía a su cuerpo, era ella, estaba sentada en su cabaña con el mocoso en su vientre y esperando cualquier reacción de su parte. Ella se levantó de la silla y apretó fuerte sus puños tratando de ser fuerte.

— ¿Por qué? ¿Por qué mierdas me hacen esto? –De una zancada llegó a ella y la tomo entre sus brazos respirando hondamente.

— Juvia pensó que nunca más ibas a hablar con ella. Juvia odia pelear contigo –Le devolvió el abrazo y sonrió para sus adentros, al principio no estaba de acuerdo con engañarlo pero se le hinchó el corazón al pensar que le afectaba que los dos se fueran, que le aterraba perderlos. La peli azul jamás se imaginó estar en esta situación ¿Por qué ahora le importaba estar bien con él? ¿Por qué odiaba pelear y separarse de él? No entendía que le estaba pasando pero haría cualquier cosa porque eso no volviera a suceder, para que los meses en calma volvieran. Sus cuerpos no querían alejarse, juntos por un abrazo cálido se detuvieron y se congelaron en el tiempo, ninguno quería separarse del otro y eso le aterraba a Gray, era muy pronto para decir que estaba enamorado, de hecho su relación siempre fue a mucha velocidad y lo hicieron todo al revés, primero engendraron un hijo, luego se conocieron y después llegaron a ser amigos, todo en su mundo estaba patas arriba.

— Jamás vuelvan a hacer esta mierda. –La joven asintió con una sonrisa, levantó la mirada y ahí estaban Natsu y Lucy espiando por la ventana. Juvia disimuladamente soltó a Gray y los saludo con la mano — Gracias –gesticuló para que el Fullbuster no se diera cuenta pero a él se le hizo raro que la joven lo soltará tan repentinamente, bajo la mirada a ella y se dio cuenta que se encontraba viendo a la ventana, al llevar sus ojos allí ambos se escondieron y Juvia inconsciente se rio dulcemente.

— ¡Voy a matar a ese hijo de puta!

— Por favor no te enojes con Natsu-san, el solo quería que te dignaras a hablar con Juvia. ¡Eres un idiota! –sin querer las lágrimas aparecieron en sus ojos y de nuevo se escondió en el pecho del muchacho. — ¿Sabes cuánto le dolió a Juvia que no contestaras el maldito teléfono y la perdonaras por una estupidez?

— No es una estupidez, no te conteste el teléfono porque no quería decirte cosas peores. Al parecer ese hombre te importa mucho y no quieres que yo me meta en tus asuntos, no es necesario que te quedes conmigo hasta que nazca el mocoso, si quieres puedes irte con él. –Juvia lo miro directamente a los ojos, ¿Qué la iba a dejar ir tan fácil? No. Claro que no, solo habían herido su orgullo de macho y eso se salía de sus manos. Estaba celoso aunque ella no lo viera.

— No es eso, Gray-sama te puedes meter en los asuntos de Juvia pero Rogue-san es un asunto demasiado complicado. ¿Sabes? Juvia no quiere tener ningún secreto contigo, te contará todo lo que quieras saber pero por favor no pierdas la confianza en Juvia, no peleen más. –Su decisión había sido clara, no le iba a contar nada acerca de Rogue pero ahí estaba rindiéndose ante él con la intención de contar el pasado que le atormentaba.

— No quiero obligarte, no tienes que contarme cosas que no quieres.

— No, Juvia odia recordar su pasado pero lo hace para que estos meses que vivan juntos sean los mejores y sin ningún problema –Juvia sonrió tristemente —Solo no la juzgues ¿sí? –Gray pudo ver la tensión que salía de la peli azul, de pronto ya no sonreía ¿Por qué iba a juzgarla? Se sentó donde minutos antes estaba acomodada y vio al fuego con su mirada azul llena de tristeza. —Cuéntamelo todo pero espera llamo a mi padre y le aviso que me quedare contigo –Juvia alzo su mirada y ahogó una carcajada, por un segundo su semblante cambio y eso le agradó a Gray — No me digas, mi padre también fue un maldito cómplice del plan hagamos sufrir al idiota de Gray— Silver-sama sabía del plan –Juvia sonrió y siguió con la mirada a Gray que se sentaba en frente de ella.

— Siéntate acá – Le señalo la pierna recordando su papel de santa de meses atrás.

— Juvia pesa más que esa vez y es algo larga la historia así que Juvia no cree que soportes su peso –Susurró un tanto incomoda.

— No quiero que estés lejos ven acá –Ella necesitaba algún tipo de apoyó lo que iba a contar no era sencillo y en ese lugar tal vez no la vería llorar, se sentó a su lado y luego se acostó en el sillón apoyando su cabeza en las piernas del pelinegro. Suspiró y llevó su mirada a las llamas naranjadas para que la transportaran a otra época.

— Cuando Juvia tenía catorce años, la nana de Juvia y el mayordomo la apoyaron para que fuera al campamento con otras chicas de su edad, para que aprendiera muchas cosas y se divirtiera con todas las actividades que ofrecía el campamento, era algo seguro pero les enseñarían como vivir a la intemperie y a cantar canciones ridículas. Claro era una idea demasiado tentadora y ¿Por qué no? Juvia amaba esas salidas y no era muy lejos de su hogar, solo bastaban unos treinta minutos si se quería devolver a casa. Se despidió de su madre y partió demasiado feliz, las actividades y personas que conoció allá fueron una experiencia diferente, Juvia es mala haciendo amigos pero todo iba muy bien, habían pasado dos semanas y Juvia se sentía muy cómoda con ellos, sin embargo una noche mientras dormía y pensaba en su madre, Juvia sintió una presión en su pecho, algo le dolió, presentía que las cosas estaban mal. Tomó su celular y trato de llamarla pero no hubo respuesta. Ella jamás se demoraba en contestar y Juvia tuvo mucho miedo. Le dio dinero a un organizador para que la llevará a casa solamente para verificar y si todo andaba bien se devolvería sin que nadie se diera cuenta…pero las cosas no andaban bien, cuando llegó habían cintas de policías alrededor de toda su casa y antes de poder entrar un policía le advirtió que esa era la escena de un crimen –Juvia le apretó el jean a Gray con su mano izquierda sin darse cuenta —El mundo se le vino encima a Juvia, las personas que más amo en la vida ya no estaban, papá parecía no importarle lo sucedido, solo denunció a los asesinos pero jamás consoló a Juvia, nunca le dijo "todo va a estar bien, lo superaremos juntos". Todas las personas que le decían lo siento eran unas mentirosas, no puedes sentir el dolor de esa persona en ese momento, no puedes meterte en los zapatos de otra y fingir que lo sientes porque nadie entendía el dolor tan grande por el que pasaba Juvia y si eso no fuera suficiente esa mujer llegó, se acercó al ataúd y se rio de mamá –Su voz se le quebró y las primeras lágrimas salieron para aterrizar en la tela del pantalón de Gray. — "¿Qué se siente que la única persona que te amo verdaderamente este muerta?" Lo siento niña, soy la única importante en la vida de tu padre él siempre me dice que tú eres un error. –El nudo en la garganta de Juvia estaba haciendo que sus palabras se volvieran tan solo susurros, "¿Cómo alguien puede ser tan cruel?" pensó Gray y para aliviar el dolor de Juvia y animarla a continuar paseo sus dedos por el hermoso cabello azul de la chica, tan suave y tan largo que se perdió un instante de la conversación al admirarla. — El padre de Juvia la saco del lugar pero no dijo nada para detener sus palabras y minutos después de que la enterraran se fue del país, la vida de Juvia no tenía sentido ¿Qué podía hacer sin ella? Juvia no era fuerte, no era muy social, no estaba preparada para vivir sin mamá, sin que le diera un beso de buenas noches o sin que le dijera que orgullosa se sentía de Juvia. Ella era la única que la ayudaba a superar el rechazo de su padre y sin ella ya nada era lo mismo, ya el mundo no tenía color, entonces las voces en su cabeza se hicieron presentes, el suicidio era la mejor manera de huir del dolor –En ese instante subió su mano izquierda para que Gray pudiera ver su cicatriz detalladamente y él como un impulso agarró su muñeca para darle un beso suave en su cicatriz, Juvia sintió como su corazón latía más fuerte y la sangre subía a sus mejillas, cada contacto del peli negro era su perdición.

— Juvia lo intentó cuatro veces y en las cuatro veces falló, ni siquiera era capaz de quitarse la vida, Juvia era una estúpida inútil –Sintió como Gray paseo su mano por su mejilla limpiando las lágrimas y ese simple gesto la hizo calmarse, cerró los ojos dejándose llevar por su contacto, no quería que la juzgará por sus errores eso era lo que más temía pero era mejor hablar con la verdad.

— Juvia dejo de estudiar, el colegio era una mierda y solo le decían que sentían el dolor de Juvia, malditos imbéciles mentirosos, nadie estaba con Juvia y Lucy lo intentaba, a toda costa quería que Juvia superará el dolor y entonces la llevo a un bar para animarla, ahí conoció a Orga, era el jibaro del sector y entonces…-Suspiró profundamente, no quería que la rechazará por su pasado.

— Yo también la probé Juvia, no tienes por qué avergonzarte. Afortunadamente a mí no me gusto o sino no sabría donde estuviera ahora –Gray siguió acariciándole la cara y la miro tan tiernamente que Juvia decidió seguir, la estaba perdonando por sus actos sin siquiera mirarla con desprecio.

— Le dio "una pruebita" y fue más que suficiente para que Juvia se volviera una adicta –ahogó un gemido que se presentó por el llanto. –Todo era felicidad, otro mundo, Juvia veía cosas increíbles y era muchísimo mejor que la mierda de vida que Juvia llevaba. Cada vez se hizo más dependiente y solo tenía que pedirle dinero al padre de Juvia y se lo daba sin siquiera preguntar para que era, como se encontraba. ¡Nada! Gajeel estaba en la cárcel, él es agresivo y no sabe controlarse por eso tuvo algunos problemas en esos momentos y no puedo estar cerca de Juvia, apoyándola cuando más lo necesitaba.

Muchos meses pasaron y Juvia no sabía administrar el dinero ya, entonces lo que le daba el padre de Juvia no era suficiente, no tenía para su dosis y le dijo a Orga que le fiara que seguro se la pagaría pero él dijo que no fiaba y que… -Escondió su rostro en las piernas de Gray —Que le pagará en especie. –Gray sintió un ligero ardor en su corazón — Juvia le dijo que era virgen y que no haría esas cosas –Todo el cuerpo de Gray se tensó al escucharla, pensó lo peor, pensó que Juvia se había vendido por algunos minutos de felicidad, su corazón ardió y sus manos se volvieron puños, necesitaba golpear algo — Él insistió, dijo que le encantaría hacerlo con una virgen y que si le daba el cuerpo de Juvia le daría toda la que quisiera gratis, polvo, pastillas, inyecciones, lo que se le diera la gana. Juvia creía en ese momento que no valía nada, su padre ni siquiera la quería y accedió –Gray estaba muy sorprendido, todo lo que pensaba de ella se fue al piso, quería matar a ese hombre y quería botar todo a la mierda sin embargo le prometió que no la iba a juzgar. — Pero como si fuera un ángel enviado por Dios, Natsu-san vio que Juvia se iba con él. Llamó a Lucy y no la dejo ir. En esos momentos Juvia no pensaba muy claro pero gracias a él evito cometer una locura, Lucy la hizo caer en razón y apoyaba a Juvia dándole dinero únicamente para que no cometiera una locura. Su vida era irreal, para lo único que salía del apartamento era para comprar nuevas provisiones y volvía a su apartamento solo para meterse en su mundo. Odiaba a las multitudes y solo le gustaba estar sola.

— Una vez no encontró droga en ninguna parte, en ningún rincón, en ninguno de sus escondites habituales, se volvió loca, necesitaba volver a su mundo y entonces le pidió a Lucy que la acompañara al bar, necesitaba su dosis y entonces cuando estaba haciendo el negocio con Orga apareció Gajeel-kun, le dio una fuerte cachetada a Juvia y la avergonzó delante de todo el mundo. Golpeó a Orga y Juvia gritó de desesperación, iba a matar al que le proveía y cuando quiso intervenir sintió como le rodeaban la cintura con fuerza y no la dejaban moverse. Cuando volteó vio a un chico parecido a Gajeel-kun y ese día mejoro, su vida también lo hizo, conoció a Rogue-san y Gajeel-kun había aparecido para demostrarle que ella le importaba mucho. –Gray apretó tan fuerte sus puños que se estaba haciendo daño, no soportaba escucharla mencionar a ese maldito de su noviecito. — Gajeel-kun la mandó a rehabilitación y aunque no fue fácil se curó, lleva más de dos años limpia –Sonrió, se sentía orgullosa de eso.

— Rogue-san siempre estuvo en cada momento, era tan agradable y tímido, ambos podían hablar horas sin cansarse y siempre sacaban un tema de conversación divertido, era un Cheney, heredero de la empresa Sabertooth, era primo de Gajeel-kun y medio hermano de Sting así que todo parecía indicar que era un buen muchacho uno de los que la madre de Juvia hubiera querido para que se casara –Era una maldita tortura para Gray escucharla hablar de él, su cuello se tensionó y quería huir de ese lugar, no estaba preparado para escuchar como ella decía que amaba a otro hombre. — A mediados de sus quince años salió de rehabilitación y empezó el colegió de nuevo, aunque con un año perdido siguió porque eso era lo que mamá quería… Con Rogue-san duraron un año como simples amigos y entonces se dieron cuenta que ambos empezaron a sentir cosas por el otro, algo que ya no era una simple amistad. A sus diez y seis ya tenía novio y todo era perfecto, llamadas, mensajes, regalos, él era ahora el centro de la vida de Juvia y Juvia era el de él. –Si la peli azul supiera el daño que le estaba causando a Gray no hubiera dicho jamás esas palabras, el joven sentía como su corazón era atravesado por millones de agujas y como se lo sacaban para empezar a jugar con él.

— Juvia jamás tuvo una buena relación con su hermano, Sting –Gray recordó la reacción de Juvia al ver a ese rubio y eso no le gusto en lo absoluto —Menos con Yukino y para acabar de completar sus padres odiaban a Juvia por los problemas que tuvo con la muerte de su madre, pero aun así la relación seguía muy fuerte a él no le importaba nada solo que Juvia estuviera bien. Tiempo después las necesidades se hicieron presentes y ambos tuvieron relac… — Voy por un vaso de agua –la corto, eso era jodidamente difícil para él, ¿En qué momento la vida de Juvia había comenzado a afectarle? Desesperado se tragó todo el vaso de agua para seguir con el segundo. — Dijiste que querías saber todo, Juvia cree que es mejor dejar las cosas así –Gray casi muere del susto, Juvia lo había seguido hasta la cocina y su corazón se detuvo.

— No, esto no me afecta enserio. –Gray le tendió la mano y ella la aceptó, caminaron hasta el sillón y ella se sentó en una postura diferente, lo que seguía era lo peor y necesitaba saber que la entendía. Se sentó de lado quedando frente a frente.

— Duraron un año como novios pero de un momento a otro Rogue-san comenzó a cambiar, sus llamadas y mensajes dejaron de llegar y no veía a Juvia con la misma frecuencia que antes. Juvia le preguntaba que pasaba pero no le decía nada. Paso un mes y Juvia ya estaba cansada de la situación, se imaginó que tenía otra mujer y aunque Juvia sabía que estaba mal busco en su maleta y en su ropa mientras jugaba video juegos con Gajeel-kun… Ella encontró pequeñas papeletas de su peor pesadilla. Las soltó enseguida, tuvo que repetir todos los pasos que le enseñaron en narcóticos anónimos para no caer. –Gray vio como sus ojos se llenaron de lágrimas y como bajaba el rostro, él la tomo de la barbilla y la hizo mirarlo a los ojos, le sonrió para que se calmara y ella le sonrió automáticamente a él.

— ¿Qué demonios creía que estaba haciendo? Él vio por lo que paso Juvia para salir de eso, las drogas son un mundo peligroso y a veces sin retorno, Gajeel-kun encontró a Juvia y la salvó. Entonces esperó que Gajeel-kun se fuera y le reclamó por eso –Se mordió el labio inferior tratando de que la frase que iba a decir no se cortará por el llanto. — Él le dijo "no tienes el derecho moral de meterte zorra drogadicta". Él jamás le había dicho cosas feas y eso le dolió bastante, solo había una sola persona en el mundo que lo podía meter en eso…

— Sting –comentó Gray para ayudarle a terminar la frase, ella asintió y siguió con su relato — Juvia se comprometió a ayudarlo pero le dijo que mientras se metiera esa porquería Juvia no tendría relaciones con él, solo quería ayudarlo no quería torturarlo pero la tendría que necesitar algún día y eso era solo una motivación.

— ¿Funcionó? –Preguntó Gray tratando de saber más

— No, a él no parecía importarle no tener relaciones con Juvia y continuo metido en eso, ella muy desesperada decidió contarle a sus padres, pensó que era lo mejor y ellos le dijeron que Juvia tenía la culpa que por perra y drogadicta, que ella lo había metido en eso –Gray vio como estiro su boquita para contener las lágrimas y le acarició suavemente los labios para que dejara de sentirse así. — Les hizo un mal, ya no tenían de donde sacar dinero y desde ahí empezaron a delinquir y a deberle dinero a gente muy peligrosa.

— Ella no quería creer que él se hubiera vuelto un delincuente, Gajeel-kun iba a la cárcel muchas veces pero él no era tan malo como le decían que eran ese par. Pero Juvia reaccionó, un día cuando normalmente llegó a su apartamento y no encontró nada, hasta las joyas que habían logrado recuperar de su madre las vendió. Él portero dijo que él le dijo que Juvia le había dado permiso por eso no hizo nada.

— ¿Por qué no le avisaste a la policía?

— Porque se supone que Juvia debería estar con él como él estuvo con ella, era su novia, su apoyó, pero a él no le importaba nada. Las cosas empeoraron, Rogue-san la trataba como se le daba la gana y ella solo quería salvarlo. Lucy decía que era suficiente que lo dejara, que Juvia era muy joven y se podía conseguir a alguien mejor, y cuando estaba decidida a hablar con él, fue a sacarlo de un bar de porquería y Sting estaba con él, tenía un arma –Sonrió melancólicamente y se acercó para abrazar a Gray, él la recibió en con un nudo en su garganta y le acarició la espalda.

— "¡Rogue puede hacer lo que quiera, cállate perra ¿O quieres terminar con un agujero en la frente como tu estúpida madre?!" Rogue-san rompió en risa y no te imaginas todo lo que le dolió a Juvia –Gray acunó en el hueco de su cuello a la peli azul mientras descargaba su dolor, esas palabras que se habían aferrado y habían hecho una cicatriz en su alma, donde jamás creía que podía borrarlas. Después de unos minutos en ese mismo lugar, Juvia levantó la cabeza para seguir hablando.

— Ni siquiera movió un dedo para que Sting dejara de apuntarle a Juvia con esa maldita pistola. Ella ya no podía soportarlo más, en realidad quería ayudarlo pero eso fue la gota que derramo el vaso, se fue y él la fue a buscar a su apartamento. Juvia cometió el estúpido error de abrirle la puerta, esa noche llegó como un animal, nuevamente Juvia se negó a estar con él y la golpeó. "Eres mi perra estúpida, es tu deber" y entonces la forzó. –Juvia se escondió en el pecho de Gray de nuevo — Fue horrible, doloroso, lastimó a Juvia y ella no se podía defender porque él era muy fuerte – Gray respiró por la boca, iba a matar a ese desgraciado, se arrepentiría de haber violado a su Juvia. –Juvia lo amaba, pensó que ese era su deber, que tenía que estar a su lado y que si podía ayudarlo se dejaría tratar como quisiera, cuando él se despertó vio a Juvia llorando con el morado en su rostro. Se echó a llorar, le pidió que lo perdonará pero ella no quería hacerlo. Se alistó y se fue de la casa prácticamente huyendo mientras él estaba sentado mirando a la nada. –Y en esos instantes Gray se arrepintió de haberla hecho hablar, Juvia no paraba de llorar y ya no pudo seguir hablando de lo atacada que estaba.

— Te traeré agua.

— No...no dejes a-a-a Juvia.

— Bien no lo haré, por favor cálmate. –Gray la sentó en sus piernas y dejo que ella se abrazara a su nuca mientras descansaba su cabeza en su pecho, el joven con un brazo le sostenía la cabeza y la otra mano la paso por su mocoso. — ¿Ves que no pesas? Te puedo alzar. –Juvia sonrió y le señaló su bolso para que Gray sacara su pañuelo para lágrimas de emergencia, se sonó y limpió sus lágrimas. Gray sintió un horrible dolor en el pecho, odiaba ver llorar a la peli azul porque no podía ver su hermosa sonrisa, esa que le recordaba a su madre.

— Juvia le contó a Lucy lo que él había hecho con ella, necesitaba un consejo y ella le dijo "es la última vez que vez a ese maldito Rogue" Juvia supo entonces que era suficiente, se había atrevido a golpearla y a forzarla y si continuaba podía llegarla a matar. En ese instante, mientras caminaban por un calle llena de gente dos hombres llegaron a ellas y como si fueran amigos cruzaron los brazos en los hombros de cada una. "¿Tú eres la perra de Rogue no es así?" Eran los hombres a los que ellos le debían dinero, le emparejaron el otro ojo a Juvia y escupieron una frase mientras Lucy le ayudaba a Juvia a levantarse del piso "Dile que tiene menos de 24 horas para conseguirme el dinero o que tu pagarás las consecuencias y estas muy buena para solo matarte"

— No tienes que contarme más, creo que ha sido suficiente.

— Juvia no quiere tener secretos contigo. Aún falta Sting.

— ¿Te hizo algo ese malparido? –ella asintió escondiéndose más en su pechó, refugiándose del mundo.

— Juvia necesitaba decirle la amenaza y ambas fueron al antro a buscarlo, Juvia le contó todo y ahí estaba Sting "entreguémosla, la cogen un rato como la putica que es y nos perdonan la deuda". Lucy lo cacheteó y Rogue-san se rio, eso solo significaba una cosa, estaba drogado y había preferido eso que a Juvia. Ella quería llorar y no lo haría delante del imbécil de Sting, así que fue al baño mientras Lucy se quedó gritándole maldiciones a Rogue-san y cuando Juvia iba a salir Sting entró.

— No no no ¡Maldito! ¡Dime que no te toco! ¡Mierda lo voy a matar!

— Dijo que era una puta y que Rogue-san le había dado permiso de tocarla, Juvia trato de zafarse pero no pudo.

— ¡Voy a matarlo! –Gray la levantó y la dejo sentada en el sillón mientras iba a forcejear la puerta.

— Lucy llegó, no alcanzó a violarla –Gray respiró y apoyó su espalda en la puerta — Juvia volvió, le contó todo a Rogue-san pero él no era él cuando consumía esa porquería. Fueron donde Gajeel-kun, Lucy le contó absolutamente todo y entonces dijo "O es ese maldito de Ryos o soy yo" y aunque a Juvia le dolió demasiado lo dejo, Gajeel-kun es como su padre y jamás le haría daño, la pondría a salvo y no sé puede morir de amor, Juvia no podía perderse en esa relación era muy joven para joder su vida.

— Tomaste la mejor decisión Juvia. Aunque pasaron muchas cosas estoy orgulloso de ti por ser lo que eres ahora –Gray se acercó a ella y la abrazó como si la estuviera protegiendo del mundo, como si fuera su pequeña niña indefensa.

— Cuando se lo encontró en la feria le reclamo por dejarlo y en parte tiene razón, Juvia lo dejo cuando más la necesitaba, por miedosa y egoísta.

— ¿Qué se cree ese hijo de puta? ¡Te fuiste porque era lo mejor, porque si seguías con él acabaría con tu vida con lo que habías logrado recuperar de ella después de que saliste de rehabilitación!

— Pero lo traicionó, ella lo denunció y a todos los que estaban involucrados en eso por órdenes de Gajeel-kun, dijo que tenían que pagar por todo lo que le habían hecho a Juvia y que no iba a descansar hasta que eso no sucediera y ella estuvo de acuerdo, no quería que dañara a gente inocente.

— Aunque le dolió aprendió a vivir sin él, Gajeel-kun la llevó a Inglaterra seis meses para esconderla, Juvia cambio de número, cerró las cuentas sociales y así perdió el contacto con ellos. Meses después se enteró que Sting casi se muere por la golpiza que le dio Gajeel-kun y a Rogue-san no le fue mejor. Con todo el dinero de sus padres salieron libres y bueno Rogue-san había quedado enterrado para Juvia. Se devolvió sabiendo que ya todo estaba superado y que no tenía miedo, que todo estaba bien para ella. Se metió en la universidad donde estudiaba Lucy homologando lo que hizo en Inglaterra y ya todo había vuelto a la normalidad.

— ¿Aún lo amas? –Se sintió incomoda, la verdad no conocía la respuesta de esa pregunta, en otras épocas su amor por Rogue había sido enfermizo y sincero pero ahora ya no sabía que sentía, que decir. Temía hablar porque si terminaba haciéndolo su corazón diría una locura y no estaba preparada para confesarle semejante locura a Gray.

— Juvia se siente culpable y siendo sincera, Juvia no lo sabe. –Suspiró, supo por la expresión de Gray que esa respuesta no le había gustado en lo más mínimo y no quería verlo así de serio, atropelladamente habló sin pensar, solo dejo salir lo que verdaderamente sentía — Una noche conoció a alguien, aproximadamente había pasado un año de su tormentoso pasado, una época donde Juvia era verdaderamente feliz y aceptó la invitación de Lucy de ir a una discoteca para que se divirtieran, cuando llegó se dio cuenta que Natsu-san estaba acompañado de un chico jodidamente sexy, ¿por qué no? Pensó mientras lo veía y escuchaba su voz tan varonil al presentarse. Ese peli negro solo sería asunto de una noche. –Inconscientemente una sonrisa boba se formó en el rostro del pelinegro y ella con sus ojos rojos de tanto llorar, sonrió como él. Una idea fuera del lugar y con un estrujón en el corazón preguntó:

— ¿Te acostaste conmigo porque te recordaba a Rogue?

— ¿Por qué dices eso?

— Porque ambos somos peli negros, tenemos casi la misma edad, hace mucho no te acostabas con nadie y tú lo amabas o lo amas bastante –Casi muere pronunciando la última frase y Juvia sonrió con ternura alejándose de él.

— Claro que no. Eres totalmente diferente a él –la peli azul lo miro fijamente a los ojos para que supiera que estaba hablando únicamente con la verdad. — Tu cabello es tan lindo y corto, a Juvia le encanta pasar los dedos por él, tu sonrisa es tan traviesa y sincera, jamás sonríes y cuando lo haces es porque en realidad lo sientes, tu mirada es tan penetrante y sensual, esos ojos grises hacen sentir tan insegura de sí misma a Juvia, el color de tu piel es tan hermoso como si te hubieras dejado dar el sol en una playa nudista y eso le hace pensar a Juvia en tu cuerpo tan musculoso y fuerte –Involuntariamente se pasó la lengua por sus labios y Gray trago fuerte, escucharla hablar sobre él con esa tierna voz era demasiado para su pobre voluntad. — Y tu voz es tan fuerte y varonil, Juvia sabe a qué atenerse contigo porque siempre le has demostrado todo lo que eres y hasta donde estás dispuesto a sacar las garras. Rogue-san saco las garras cuando Juvia jamás se lo esperaba. No te pareces en absolutamente nada a Rogue-san, ni siquiera en la forma como parpadeas, ni cuando algo te sorprende, tus expresiones Juvia ha intentado memorizarlas porque son hermosas y fuera de eso tú en la cama… -Se calló repentinamente y miro al piso totalmente avergonzada.

— Soy todo lo que ese estúpido no es ¿No cierto? Me sorprendió que jamás te hubieran dado un oral y que no supieras absolutamente nada de las posiciones que probamos esa noche.

— Gray-sama por favor, no dañes este momento –Se sonrojó tanto que no quería que la viera de esa manera.

— ¿Estoy mintiendo?

— No, tú eres brutal en la cama y tienes una excelente puntería –Acarició su vientre y sonrió muy divertida haciendo que el pelinegro sonriera con ella de una forma disimulada.

— ¿Qué sentiste mientras intimábamos?

— ¿Por qué preguntas eso?

— Dilo.

— Algo que jamás ella había sentido en la vida, sensaciones tan deliciosas y que quería que no acabarán. Por primera vez en su vida Juvia se sintió confiada en sí misma, en su cuerpo y no tuvo vergüenza, acabo diciendo muchas cosas empujada por el placer y el deseo que nublaban su mente. Sin lugar a dudas fue el mejor sexo en toda su vida.

— Sé que esa noche para nosotros solo fue sexo pero se puede hacer el amor teniendo sexo y eso fue lo que paso con nosotros –Juvia totalmente confundida alzo, su ceja esa frase no había tenido sentido en lo más mínimo.

— Entonces muéstrale, enséñale a Juvia como hacer el amor mientras se tiene sexo. -Los labios de Juvia buscaron suavemente los del Fullbuster y él le correspondió con un ritmo delicado y hermoso. ¿Le acababa de dar la recompensa máxima? ¿Le estaba diciendo que podía tener relaciones con ella? Gray estaba demasiado feliz, su cuerpo entero necesitaba a la peli azul pero aunque todo su ser le demandaba hacerla suya se separó de los labios de la joven.

— No Juvia, no nos hagamos daño.

-¿Es por qué Juvia ya no está deseable? -Se mordió los labios y sus ojos se llenaron de lágrimas de nuevo, claro que no era por eso, Gray la deseaba más que a nada en el mundo pero primero tenía que aclarar bien lo que sentía por ella, no podía seguir con eso sabiendo que Juvia amaba a otro hombre.

— ¡No! Sólo es nuestro mocoso creciendo dentro de ti. Jamás vuelvas a decir eso, no estás gorda, eres la mujer más hermosa del planeta, pero tu estas confundida, amas a otro y estas embarazada de un hijo mío. Es difícil, no quiero que nos lastimemos más.

— Dile a Juvia entonces ¿Que son los dos? Se besan y se celan pero no son nada. Juvia no entiende su relación. Cree que esto es una locura.

— Somos una pareja de recién casados hasta que nuestro hijo nazca Juvia. -Se río al escuchar sus palabras, simplemente era una locura su situación, en realidad ambos no eran absolutamente nada y eso le dolía al peli negro. Juvia río con él y luego se juntó más a su boca para provocarlo.

— Esto es lo que hacen los recién casados Gray-sama.

— Si pero hay otra persona en nuestra relación y es muy difícil para mí por favor entiende.

— Él no estaba en estos meses, no ha estado esa noche. Juvia no entiende porque tiene que ser diferente ahora.

— Porque le acariciaste la cara a ese imbécil y se veían cómodos juntos por eso, porque yo sobro y eso me duele. –Llevó la mano a su frente, ¿Por qué había dicho eso? Lo que menos quería era abrir la boca porque sus palabras solo confirmaban sus sospechas. Se estaba enamorando de Juvia.

— Nunca has sobrado Gray-sama, tú eres el padre del hijo de Juvia, ¡Tú ahora eres el centro del mundo de Juvia! -ambos se quedaron mirando, ambos habían dicho cosas que en un momento normal no se hubieran podido decir y ella sólo quería huir por bocona.

— ¿Tienes hambre? -Se levantó pero Gray la halo y la volvió a sentar en su lugar. — ¿Que acabas de decir?

— Juvia no lo sabe, suele decir cosas sin pensar. -Gray suspiró y se pasó los dedos por sus mechones en señal de desesperación.

— ¿Por qué me siento así? –Gray la miro realmente confundido, tratando de encontrar la respuesta en sus ojos cristalizados.

— ¿Cómo? –el corazón de Juvia salto desesperado en su pecho, ella también se sentía demasiado rara.

— Como si no pudiera...como sí tú -Respiró resignado, ya no quería hablar.

— ¿Cómo si Juvia qué?

— Sé que jamás te lo he dicho –sus pie estaba golpeando el piso y Juvia vio como tragaba saliva en repetidas ocasiones, sus dedos se comenzaron a mover y su cuerpo entero se engarrotó. "Está nervioso" pensó ella, sus delicadas manos tomaron las suyas y las apresaron. — Cuéntaselo a Juvia. Cálmate.

— Te hice cosas tan horribles, te di la espalda cuando más lo necesitabas, mi maldito ego y mi estúpida forma de vida no me dejo ver que el mocoso era lo más importante. No podré verle los ojos sin sentirme como una mierda por querer matarlo, por querer deshacerme de él y pensar que era un estorbo y una desgracia para mí, sabiendo que cometí el peor error de mi vida cuando te dije esas cosas en mi oficina, cuando te deje ir y no te pude encontrar en esos meses. No sé porque voy a ser padre, no me lo merezco, no sé porque mi padre está ahí cuando siempre lo odie y le dije cosas horribles, no entiendo porque estás conmigo después de todo lo que paso, de todas las cosas que te dije – Su voz se rompió y las lágrimas comenzaron a salir de sus ojos —Después de casi intentar golpearte y hacerte la vida imposible. Le falle a todo el mundo, mi mamá me está viendo y sé que está tan decepcionada de mí, no sabes cómo me aborrezco, como me doy asco y me siento vacío cuando pienso en todas las cosas que hice, en todos los errores que cometí, en despreciarte. Te culpe por todo lo que me pasaba sabiendo que yo era el responsable de que esa criatura estuviera en tu vientre, de que olvide ponerme el condón que esa noche solo quería llevarte a la cama para dejarte sin más –Juvia estaba tan sorprendida por sus palabras, por las lágrimas que caían directamente a sus mejillas y que la hacía sentir un dolor en el pecho.

— Tú me enseñaste tantas cosas, me mostraste el mundo con otros ojos, sin querer me mostraste que lo material no vale nada si no tienes una persona a tu lado que te valore y que te amé. –Se soltó de sus manos y se arrodilló posando la frente en los pies de Juvia.

— ¿Qué haces? Levántate Gray, ¡no hagas esto!

— Sé que no merezco tu perdón pero estoy realmente arrepentido, por una estupidez perdí a mi madre y no quiero perderte…!perdóname! !perdóname! !perdóname! !perdóname! !perdóname! !perdóname! !perdóname! –Como un pequeño ser, mecánicamente repetía esa palabra, todos sus miedos salían a flote, Gray no era fuerte, no era duro ni menos un monstruo, también tenía sentimientos y quería que sus pecados fueran redimidos, no esperaba que Juvia lo perdonará pero quería desahogarse, empezar con la verdad, sentir como lo había intentado.

— ¡Levántate Gray! ¡No te humilles! ¡No hagas esto! –Juvia rompió en llanto y trato de entenderlo, sabía que él no había tomado las mejores decisiones, que en un determinado momento llego a odiarlo y a desearle lo peor pero ahora estaba cambiando, necesitaba una segunda oportunidad y sabía perfectamente que ella en el fondo se la daría, que no sentía nada en contra de él porque su corazón reprimía cualquier pensamiento negativo, le tomo mucho aprecio y esa era la razón, sencillamente no lo juzgaría más.

— Una vez dijiste que lo tenía todo pero en realidad no tenía nada y que cuando me diera cuenta sería tarde. ¿Es muy tarde? -¿Por qué ahora él estaba pidiéndole perdón de esa manera? ¿Por qué ahora estaba tan inseguro? Sí, solo había un explicación para su comportamiento, creía que había perdido a Juvia y a su mocoso el día que Rogue pareció en su vida, que ella no dudaría en irse con él cuando el trato acabara y que solo le diría a su mocoso que su padre murió como él lo había querido –Su corazón roto en mil pedazos la hizo levantarse de su silla y arrodillarse a su altura, le levanto el rostro y se lo acarició dulcemente.

— ¿Los he perdido no es así?

— Sabes que nunca perderás a Juvia, hay algo que los une a los dos –Puso las manos de él sobre su vientre, sobre su mocoso y sonrió dulcemente — Juvia te perdona por todo lo que hiciste, por todo lo que dijiste. Sinceramente lo hace, siempre lo hará únicamente si tu cambio es permanente. Recuerda que cuando las personas se acostumbran a ser perdonadas ya no les importa pecar. Gray, no, no bajes el rostro. ¡Mira a Juvia! Somos humanos y por lo tal nos equivocamos, no venimos con manual y si lo hiciéramos tampoco lo leeríamos. Perdona a Juvia por todo, porque ella también ha hecho cosas malas y sin quererlo Juvia te ha herido.

— ¿Por qué lo haces? ¿Por qué me perdonas? ¿Por qué me pides perdón?

— Porque lo mereces Gray-sama, porque Juvia nunca se perdonaría si no lo hace y ella también necesita pedir perdón –El pelinegro se escondió en el hueco del cuello de Juvia y sonrió llorando. — Gracias y te perdono aunque ahorita no sé exactamente de qué.

— Gracias a ti también –los brazos de la peli azul rodearon el cuello de Gray y lloró con él. Los minutos pasaron y ellos seguían en esa posición escuchando únicamente sus respiraciones y el ruido del fuego al quemar la madera en la chimenea.

— No quiero tener secretos contigo, hay algo que debo decirte. –Se separó de ella y aunque dudo unos segundos se armó de valor —Ultear, una nueva empleada de mi padre se me insinuó. –Juvia abrió los ojos de la sorpresa y mordió su labio inferior. —No pasó nada, te lo juro, tú siempre estuviste presente en mi mente y la saque. No fue nada, no significa nada para mí.

— ¿Se lo juras a Juvia?

— ¿Confías en mí?

— Sí.

— No pasó de un beso.

— De acuerdo, Juvia tendrá que hablar seriamente con esa mujer. ¿Tienes hambre? –Gray negó.

— ¿Te parece si van a la cama? –Juvia sintió una pequeña voz en su cabeza, iba a hablar con esa puta y ponerla en su lugar, Gray solo era de ella y no permitiría que nadie se metiera en sus vidas. Él asintió como un zombi, su corazón se hincho de felicidad al saber que ella lo perdonaba y que confiaba en él, caminaron por el corredor hasta llegar a su habitación y cuando entró se sorprendió al ver al conejo recostado en la unión de las dos almohadas.

— Juvia tiene un problema, dejo la maleta en el auto de Lucy y no tiene nada que ponerse para dormir –al ver que Gray no contestaba llevo sus ojos en dirección a los de él y sonrió automáticamente.

— El señor Snow acompaño a Juvia mientras no estabas.

— ¿El señor Snow? ¿Cómo le pegaste la oreja? –entretenido alzo al muñeco y lo examino por todas partes, estaba como nuevo.

— Sí, Juvia le puso así y las clases de costura deben servir para algo. –Sonrió y abrazó al conejo, olía…olía a ella y se embriago con su olor a almendras con vainilla sin ser consciente de eso, le dijo que podía buscar ropa de su madre en la otra habitación y ponérsela mientras no dejaba de ver al conejito. Se desvistió y se puso una pantaloneta alistándose para dormir mientas esperaba que llegara, por suerte Mika tenía mucha ropa en el lugar y encontró algo que le quedaba a la perfección, se acomodó con Gray quedando como dos cucharitas mientras ella abrazaba al señor Snow y el pelinegro la abrazaba por detrás hasta posar sus manos suavemente en el mocoso.

— Buenas noches Juvia. –"¿Así se sentirá tener una familia?" la pregunta de Gray quedo en el aire mientras enterraba el rostro en su cabello y sonreía.

— Buenas noches Gray-sama. –Sin pesadillas, ni faltas de sueño ambos durmieron hasta el otro día como angelitos. Al despertarse Gray paseo la mano por su cama y se dio cuenta que ella no estaba, el olor de tocino le llego directamente a las fosas nasales y salió de su habitación guiado por el delicioso olor. Cuando entró en la cocina su cuerpo entero empezó a temblar, diagonal a él veía a su madre con su pañoleta negra y su cabello ondulado hasta la mitad de la espalda, su camiseta de cuadros y la forma en la que sonreía lo hicieron dar pasos automáticamente hacía atrás muy despacito. Se frotó los ojos pero la imagen seguía allí, respiró hondamente y entonces se dio cuenta que su madre no tenía el cabello azul, que solo había sido un duro golpe verla con su ropa puesta y que de perfil era la viva imagen de Mika. ¿Por qué de todo lo que había en la casa de su madre tomo su pañoleta favorita? Juvia se convertía en un misterio para él y se sentía muy raro, no le gustaba sentirse vulnerable a su lado.

— Buenos días Juvia.

— Buenos días –dejo la estufa por un segundo para verlo y le sonrió como Mika, le dolió el corazón, Dios, Juvia le traía tantas cosas a su vida que no sabía cómo manejarlas.

— El desayuno está casi listo, por favor siéntate mientras Juvia termina. –Obedeciéndola se sentó en la silla mecedora que había al lado de la mesa del comedor a centímetros de ella. Tranquilamente comenzó a mecerse mientras escuchaba la música que sonaba por medio del viejo radio sin quitarle los ojos de encima. Buscó su celular en el bolsillo de su pantaloneta de dormir y le tomo fotos sin que ella se diera cuenta, "si supiera lo hermosa que se ve"

— ¿Por qué miras tanto a Juvia? –Después de minutos sin sacarle los ojos de encima ella estaba claramente incomoda, decidió preguntarle en el momento que sacaba las naranjas de la nevera para hacer el jugo.

— Porque esa pañoleta era de mi madre así como la camiseta de cuadros y su pantalón.

— Dijiste que podía tomar lo que quisiera de tu madre, Juvia lo siente mucho ya llama a Lucy para que le traiga su ropa.

— No es eso, solo me encanta como se te ve todo, te ves hermosa y estoy seguro que a ella le hubiera encantado que tú la usaras –el color en el rostro de Juvia llegó a niveles insuperables y escondió su cabeza en el exprimidor de naranjas para que no viera su reacción. Por algún motivo ella le producía calma y cerró los ojos para dejar de intimidarla mientras se acostaba en el respaldar de la silla sin dejar de mecerse. "Hola a todos nuestros oyentes donde quieran que estén en esta hermosa soleada mañana de domingo, soy Jenny Realight y los estaré acompañando con más música hasta el mediodía, la siguiente canción la hace la hermosa Mariya Nishiuchi y se llama Don't let me down". Gray escuchó la canción atentamente y rompió en risa, luego suspiró profundo y su mirada se ensombreció.

— ¿Te sucede algo? –Escuchó la voz dulce de Juvia y sin quererlo habló — Esa canción define mi situación.

— ¿Por qué?

— Escúchala.

— Juvia no entiende japonés, lo siente.

— Ven te traduciré. Cuando hablo de ti, sin querer me pongo un poco más entusiasmado. Es la primera vez que me siento así. No me defraudes, cuando me abraces y me beses, nena. Cuando estas a mi lado puedo sonreír sin preocupación alguna. Oh mi vida, mi vida, en color rosa. –Juvia no sabía que decir ¿Se le estaba declarando con esa letra? ¿Por qué se sentía tan emocionada al escuchar esas palabras de su boca? Se acercó muchísimo a él y en ese instante sintió como su bebé se movía dentro de ella. Una presión que la sorprendió. Se dio vuelta dándole la espalda a Gray y subió la camiseta y vio algo hermoso en su vientre.

— Míralo es su piecito –El pequeño pie del mocoso se asomaba en la piel de Juvia totalmente palpable, Gray abrió sus ojos y el aire se le fue de los pulmones, espontáneamente se le olvido lo que se había acabado de atrever a hacer con Juvia y temblorosamente sus dedos se acercaron al pie de su mocoso.

— Oh Dios –Una extraña emoción se apodero del peli negro y sintió como un nudo le aparecía en la garganta. — Es mi pequeño futbolista –susurró entre dientes mientras seguía con la conexión, en ese momento solo eran él y el mocoso mientras Juvia solo miraba a Gray con demasiada ternura.

— ¡Los huevos! –Gritó Juvia tratando de voltear el huevo perico que se estaba achicharrando.

— Gray se hizo detrás de ella y empezó a acariciarle el vientre mientras ella trataba de salvar el desayuno.

— No importa me lo como así.

— Mientras te esperaban Lucy y Juvia compraron muchas cosas de comer, Juvia lo hará de nuevo. –Gray respiró resignado y se sentó, no era muy buen cocinero y lo dejo en sus manos.

— Juvia no te defraudará –Le sonrió, esa era su respuesta a la dedicatoria de Gray, él mordió sus labios al sentir como una especie de bichos en su estómago. Desayunaron tranquilamente, después llamó a su padre para avisarle que se encontraban bien y al final le agradeció por ayudarle en sus problemas. Revisó la puerta y se dio cuenta que ya no estaba trancada, sonrió y subió a bañarse para salir con Juvia.

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Pasearon por el pueblo y cogidos de la mano sonreían. Juvia solo escuchaba a Gray hablar de todo lo que habían vivido juntos en ese lugar y ella se emocionó al saber cómo ese lugar era especial para sus padres, ella se sentía muy cómoda a su lado. Muchas personas lo reconocían y se acercaban a saludarlo, la peli azul se sonrojaba al escuchar como la presentaba delante de todas esas personas.

— Es mi esposa, vamos a tener un hijo en dos meses y medio –ella lo dejaba hablar y asentía ya que en su pensamiento ahora eran marido y mujer hasta que el mocoso naciera. Al caer la noche se devolvieron a la cabaña y ella se acostó en sus piernas mientras cambiaban los canales de televisión. Juvia lo dejo en un canal donde estaban transmitiendo un partido de futbol, a Gray le llamo la atención pero luego quiso que ella lo cambiara porque el futbol le traía malos recuerdos.

— Es hora de que superen esto –Gray no entendió sus palabras pero luego le acarició su cabello azul — Lo sé, yo no tuve la culpa — Juvia sonrió y dejo a un lado el control del televisor, sabía que en ese equipo estaba el jugador preferido de Gray gracias al poster que había en su habitación. Su intención era clara, quería que se volviera a acercar a eso que fue su ilusión algún día y que en una época fue el centro de su mundo, se moría por verlo jugar y ya tenía un plan en su mentecita para cumplir ese objetivo.

— ¿Te gusta el futbol?

— Juvia no sabe mucho del tema pero por ti podría aprender.

— Me alegra escuchar eso –Sus ojos volvieron al televisor, como extrañaba ver los partidos, sentir las diferentes emociones recorrerle el cuerpo mientras apoyaba a un bando, tenía que agradecerle a ella por otra cosa.

— Eso es un fuera de lugar ¿Entiendes? –Sí, ahora todo es más claro. Juvia cerró sus ojos y se quedó dormida en segundos, sus sueños eran tranquilos hasta que bruscamente fue despertada por un gritó del pelinegro, se incorporó asustada y él la miro preocupado.

— ¿Te asusté?

— No Gray-sama, gooooll –saltó con él y lo abrazó. Después que toda la emoción pasara se fue a la cocina y le dio una lata de cerveza al joven, mientras ella se tomaba un juguito. Volvió a arrunchase cerca de él para continuar viendo el juego, después de minutos y de entretenerse viendo las diferentes reacciones de Gray se atrevió a preguntarle algo que la tenía preocupada desde hace una semana.

— ¿Gray-sama, mañana acompañas a Juvia a la iglesia?

— Mi relación no es muy buena con Dios desde que mi madre murió.

— No tienes que preocuparte por eso, Dios te está esperando allá, quiere que vuelvan a tener una buena relación.

— He hecho cosas muy malas.

— Él siempre perdona no importa que, Juvia te lo pide por favor, mañana Juvia necesita enserio tu apoyo, que la acompañes.

— ¿A qué horas para irnos?

— A las doce pero mañana trabajas y Juvia quiere que sigas siendo igual de responsable en el trabajo.

— Bueno, si es tan importante para ti te acompañare. Saldremos mañana de madrugada para que pueda llegar a trabajar.

— Gracias. – Al terminar el juego ambos salieron a su habitación para dormir, ya era muy tarde, Juvia se preparó para ir a la cama, salió del baño con su pijama viendo a Gray acostado en la cama sin camiseta y un corrientazo paso por su vientre. Trago fuerte, tenía unas tremendas ganas de él y sabía el porqué, su embarazo le había alborotado las hormonas y ya no tenía ninguna inseguridad, se habían acercado tanto en ese tiempo que quería hacerlo con el peli negro, lo sabía, estaba completamente segura que su relación era extraña, que su relación se rompería cuando el bebé naciera y que ambos tomarían diferentes caminos. Entendía también que Gray no estaba preparado para ser padre, mucho menos para tener una familia con una relación estable y aunque le doliera tenían que alejarse algún día. Gray la vio adivinando porque de repente se había quedado en el umbral de la puerta del baño observándolo, mordió su labio inferior y muchas preguntas pasaron por su mente ¿Qué debería hacer? ¿Cómo podría hacerlo con ella sabiendo que había un intruso? ¿Qué sentía por ella? ¿Por qué demonios no quería lastimarla? ¿Por qué mierdas pensaba tanto? ¡Quería sexo! ¡Lo necesitaba! Y ella se lo había ofrecido la noche anterior cuando pensó que la había perdido para siempre pero él por estúpidos miedos no lo había aceptado, ni mierda ella en ese momento era solo suya y la aprovecharía, le mostraría que su arrepentimiento era sincero.

— Gray-sama, Juvia ya no puede más…

— Lo sé –de un saltó estaba a centímetros de ella — Yo también quiero, pero no entiendo porque estoy asustado.

— Hazlo, Juvia siente que ya no está deseable para nadie.

— Te lo dije en esa cafetería, siempre pensaré que están para darte toda la noche.

— Entonces dale toda la noche.

— Juvia no me hagas esto, ¿Sabes lo que provocas cuando me hablas así?

— ¿Como? –habló con voz inocente y Gray se adueñó de sus labios, suavemente y delicadamente la beso mientras ella respondía a su beso. Sintió como las manos de Gray se posaban en sus mejillas, y como ese beso era el más tierno que le había dado en toda la vida. Se despegó de ella cuando el aire se estaba agotando en sus pulmones y al tomarlo nuevamente repartió besitos en su boca. Juvia sonrió y cuando le iba a dar otro besito traviesa capturó el labio inferior de Gray estirándolo para al final morderlo con suavidad y erotismo.

— ¿Sabes cómo me excitaste esa noche con solo besarme? Tus labios son tan adictivos Juvia –la aludida se acercó a sus labios sin tocarlo sintiendo su aliento y las ganas del peli negro.

— Lucy estaba horrorizada con los dos, no dejaban de besarse y tocarse. –Ronroneó coqueta lamiendo los labios del peli negro.

— Lo hice porque te dejabas.

— Juvia te dejo porque desde que te vio te tenía ganas, de otra manera te hubiera cacheteado por besarla tan repentinamente.

— Está vez será suave, no dañare a nuestro hijo –le metió la lengua a la Loxar mientras ella comenzaba con ese juego frenético, sus lenguas se perseguían y se unían para seguir en una lucha por territorio y placer. Suave y despacio Gray comenzó a desnudar a Juvia y al dejarle sin una sola prenda se apartó para observarla. Incomoda e insegura Juvia trato de cubrirse pero él sonrió, simplemente pensó que era perfecta, que su cuerpo estaba aún más lindo que el día en que la tuvo por primera vez.

— Mira como me pones –se acercó a ella y le tomo la mano para que palpará su excitación y dejara de sentirse cohibida e insegura, no estaba gorda, no estaba pasada de peso era simplemente hermosa para él. Juvia jadeo al sentir ese miembro duro y excitado. Gray la acomodo suavemente en la cama

— Lo siento señor Snow pero esto no puede verlo –Volteó al conejo para que no los observara y en seguida se encargó de su cuello y de jugar con su delicada piel, lo lamio, beso y por ultimo succionó para deleitarse en ella. Bajo por su cuerpo y le mordió delicadamente la clavícula, la peli azul lo dejo, sabía perfectamente que tenía cierta manía por morder en el sexo y eso solo la mojaba más y más. Beso su hombro y luego beso sus brazos con tranquilidad, delicadamente. Repitió la secuencia con su otro brazo y se acercó a su vientre para besarlo con devoción. Paseó su nariz por su piel y volvió a darle un beso — Mamá y papá se van a amar por favor duerme.

— Quítate la camisa por favor –Juvia con su cara sonrojada y con su piel como gallina por el contacto del Fullbuster le pidió demandante y él la obedeció quitándose todo para dejar al descubierto su desnudez delante de ella.

— Eres tan impresionante, Gray-sama.

— Señora Fullbsuter usted también es impresionante, esta preciosa con el mocoso en su vientre –El corazón de Juvia dio un vuelco, primero escuchar su apellido en el de ella la dejo prácticamente en las nubes, esa vez Gray había bromeado cuando discutía con su padre y le había dicho que Juvia era una Fullbuster y luego le dice que esta preciosa, eso era lo que necesitaba, sentirse hermosa, que su autoestima subiera ya que se sentía insegura con su cuerpo ahora que su bebé estaba grande, que su cuerpo cambiaba, pero él estaba ahí, mirándola con deseo con más ganas que esa noche, gritó al sentir como mordía su dedo gordo del pie y trato de zafarse para que no le hiciera cosquillas inútilmente. Subió dándole besos por su pierna derecha hasta detenerse cerca de su zona íntima y bajar por la otra pierna. Movió su cuello y cabeza de lado tratando de controlarse estaba tan excitado que quería estar dentro de ella de una buena vez pero no quería hacerlo, quería complacerla y hacerla sentir querida. Se movió en la cama para luego llegar a su boca y besarla con ternura. Gray le beso la frente y sintió el calor que desprendía, claramente estaba tan excitada como él y con un dedo le recorrió el cuerpo para luego pasarlo por su pezón.

— Aahh –jadeo al instante cuando sintió ese dedo travieso en sus pechos quemándole con tan solo tocarla.

— Creo que estos eran rosados cuando los chupe –Juvia arqueó su espalda al sentir como la yema de sus dedos jugaba circularmente con sus pezones. — Y estaban más pequeños –se relamió los labios y negó con el dedo. — Estos los dejare para más tarde — Paso sus dedos por las ondas de Juvia y sonrió al llevarse un mechón a su nariz. —Almendras con vainilla. Me encanta –delicadamente le soltó la pañoleta y sonrió al recordar a su madre. "Sé que estas orgullosa de que haya elegido este camino, de que ella se la madre de tu nieto mami" Dejo el recuerdo de su madre a un lado de la cama y de repente Juvia sintió como la cabeza de Gray se colaba entre sus piernas.

— No, recuerda que no le puede entrar aire a tu mocoso –sonrió después de hacer semejante afirmación.

— Tranquila, no le entrará te lo juro. Seré cuidadoso –Y sus piernas se rindieron ante tal frase, se abrieron para que Gray pudiera hacerle eso que le había mostrado por primera vez, eso que Rogue jamás hizo con ella. Sus manos se agarraron a la sábana con fuerza mientras su cuerpo se retorcía de placer, Gray sabía cómo jugar con su botoncito provocándole un sinfín de sensaciones que la llevaban a otra dimensión.

— Aaahh…..Mmmm a Juvia le gusta-le gusta mucho….no…sigue así….. Aaaahh –las palabras salían sin control alguno de su boca y sentía como esa celestial sensación se acercaba.

— Más, más….. No pares por favor. -Lamia sin piedad su intimidad y jugo haciendo torbellinos sobre su centro de placer.

— Grita mi nombre, vente gritando mi nombre Juvia. –En ese instante solo escuchó a Gray a lo lejos su orgasmo había llegado y el aún seguía en sus piernas dándole placer.

— Graaaaaaaaaay –gritó mientras se convulsionaba en la cama después de seis meses sin sentir un orgasmo. Gray cerró los ojos al sentir su sabor, era diferente al que había probado la primera vez, esta vez su estado debió haberlo cambiado pero él estaba encantado, tanto que la limpio enteramente con su lengua.

— Sabes muy rico. Juvia ven acá quiero estar dentro de ti ahora, te deseo, necesito saciar esta necesidad por ti, esta maldita sed. –Sin meditarlo Juvia se acercó a la orilla de la cama y abrió las piernas preparada para lo que iba a llegar, Gray metió un dedo dentro de ella y luego lo saco para echárselo a la boca. — Estás lista, además sabes delicioso. Debo confesar que soñaba cosas sucias contigo Juvia cuando te me negabas –acercó su punta a la entrada de Juvia y jugó un rato con sus intimidades.

— Hazlo, Juvia te desea desde que te fuiste, tenía sueños contigo donde la tomabas de nuevo, donde recordaba lo que sucedió esa noche. –"Te va a dejar cuando nazca el niño, Gray corre ahora que puedes, no lo hagas, sabes que te dolerá si te sigues relacionando con ella, te ardera cuando se vaya con Rogue, lo ama a él no a ti".

— Gray no pienses, hoy nadie más existe, solo son una pareja de recién casados. –Como si pudiera leer sus pensamientos Juvia lo tranquilizo con su frase,

— Entonces señora Fullbuster, tendremos sexo mientras hacemos el amor.

— Como quiera señor Loxar -Lentamente entró su miembro poniendo especial atención a cualquier tipo de reacción de parte de Juvia, placer, deseo y sexo, eso era lo que reflejaba su rostro.

— ¿Todo bien? –Juvia asintió, al recibir el mensaje Gray se deslizo lentamente a través de ella para salir y luego entró para repetir su tortuoso movimiento, Juvia suspiró y se acopló a su movimiento moviendo las caderas, no entendía cómo podía ser tan suave después de tanto tiempo sin hacerlo, ella quería que fuera algo salvaje y primitivo pero primero estaba la seguridad de su hijo.

— ¡Más fuerte! –demandó Juvia que deseaba que Gray se volviera loco deleitándose con su cuerpo, con su feminidad. El peli negro se movió más rápido pero no fuerte como ella quería, las primeras gotas de sudor se asomaron por la frente del pelinegro y se lamió los labios al ver como esos enormes, gigantes, colosales pechos se movían con el ritmo que estaban llevando.

— Espere tanto por esto, ¿Es real Juvia?

— Si, esto es más que real…..esto es el paraíso –gimió al sentir como Gray reaccionaba a su respuesta, se movió más rápido y más hambriento mientras se aferraba a las piernas que Juvia había cruzado en su cadera. Verlo de pie mientras la embestía era la mejor sensación que había probado, mejor que esa noche, él ya no era un extraño en su vida era su Gray.

— ¿Lo sientes? No aguanto Juvia –sin poder respirar normalmente Juvia le afirmó con la cabeza, su placer le estaba pidiendo que explotará y con una certera envestida del peli negro llegó apretándolo tan delicioso que se vació dentro de ella segundos después.

— Juvia –dijo casi sin fuerzas mientras salía de ella. — Gracias por todo. –La beso dulcemente mientras ella nublada por el placer le acariciaba esos mechones negros y brillantes que le encantaban. — Gracias a ti por desear a Juvia

— Dame leche Juvia –la peli azul se sonrojó con su demanda, pero quien era ella para negarle ese placer después de esos dos hermosos orgasmos. Se acomodó más arriba de la cama poniéndose de medio lado a él se espicho un pecho para llevarlo a su boca — La doctora dijo que aún no es leche, es algo llamado calo….

— Shh…aun así lo quiero –la peli azul pego un pequeño brinquito cuando sintió los labios del Fullbuster en su pecho succionándolo, sus ojos no se despeaban de él, esa imagen era demasiado para ella, él se veía tan sensual y jodidamente vulnerable mamando sus pechos que volvió a sentir bellas cosquillas en su intimidad.

— Está rica –Sonrió y llevó su boca a su otro pecho para succionar de ese, Juvia mordió su labio pero fue en vano porque el gemido salió de su boca.

— Juvia se va a venir de nuevo Gray-sama.

— Me matas cuando me nombras así –Con delicadeza mordió su pezón y Juvia gimió con descaro para provocarlo. Su mano curiosa subió por su pecho y lo comenzó a estimular mientras él se alimentaba de la leche de Juvia. Rápidamente empezó a mover su cabeza mientras el placer volvía a embriagarla. En el momento que Gray se sació con su leche vio como Juvia explotaba en un tercer orgasmo, ¡Dios mío! Que mujer tan multiorgasmica. Rendido se acostó y la abrazo para que ambos durmieran desnudos y con rastros del episodio.

— Buenos días señora Fullbuster –Sonrió pícaro al ver como perezosamente los ojos azules de la chica se abrían.

— Buenos días esposo –Eso mató más a Gray el cual llevó su boca a sus pechos.

— Quiero más leche –Juvia sonrió y aunque tenían que irse le dio de beber y una buena sesión mañanera.

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— Hola silver-sama….. Llegaran a eso de las diez, si es que Gray-sama está descansando porque los dos han –se maldijo mentalmente, casi le dice al padre de su esposo temporal que habían tenido relaciones sexuales. —Está muy cansado y Juvia lo dejo dormir…vale Silver-sama y de nuevo muchas gracias por lo que hizo por los dos….. Bien hasta más tarde. –Renovada y con una hermosa sonrisa Juvia estaba preparando el desayuno para Gray, se sentía muy bien, como le hacía falta sentirlo.

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Regresaron en total silencio pero su sonrisa era algo que no podía desdibujar de su rostro, Juvia escucho millones de veces la canción que Gray le había dedicado y busco la traducción de la canción completa. No sabía que pensar con esa letra ¿Gray se había enamorado de ella? Suspiró negando con su cabeza, todo era por necesidad o eso quería creer la peli azul.

–Tienes que irte a trabajar. –Gray recibió un beso en la mejilla y puso las manos en el volante. Al llegar la dejo en la recepción del edificio mientras recibía las llaves y su celular del portero, la beso para despedirse y tomo rumbo a su oficina cuando se aseguró que ella había entrado al ascensor. Juvia se revisó en el espejo de la pared y cuando las puertas se abrieron en su piso su corazón se detuvo, un peli negro de cabello extremadamente largo y de ojos rojos la esperaba recostado en la puerta de su casa.

— ¿Ga-gajeel-kun?


Hasta acá capitulo hermosuras, bueno como sabrán trate de hacer el lemmon suavecito por el estado de Juvia pero en fin espero que les haya gustado mucho. ¿Qué creen que pasará ahora qu Gajeel apareció? ¿Por qué creen que Juvia lo quiere llevar a la iglesia? Bueno todo eso en el próximo capitulo. Tengo ask, no sean malos y pregúntenme sexys cosas /WaterJuvia

Respondiendo sus sexys reviews:

Chachos: Sabes que cursilería es mi apellido jajaja, bueno este cap no estuvo cursi pero si hubo lemmon pero no tan hard, espero que te haya gustado. Ti amo Chachos.

Deicy: Lo siento no quiero que mueras de un infarto, ya sabes me encanta que te encante y aunque este cap no estuvo muy cursi espero que te haya gustado. Te mando un beso y un abrazo psicológico.

Juviadelasoledad: Uff el encuentro de Gray y Gajeel está más cerca de lo que te imaginas y los celos de Gray son preciosos, ando esperando el cap en este momento. Te mando un beso y un abrazo psicológico con un espero que te haya encantado el cap.

Sicaru-chan: Sabes que me encanta el drama y más que todo la locura, espero que este cap te haya gustadoo mucho y que también te haya vuelto loca. Te mando un beso y un abrazo psicológico.

Issalovee: Lo sé, Gray celoso es super lindo y hermoso y si se merecia ese susto. Bueno ese amigo es un mega troll pero sabía lo que era mejor para ellos dos, si lo sé que fue demasiada info pero quería recalacar que era especial ya ahora es especial para Gray y Juvia, Te mando un beso y un abrazo psicológico. Bye!

Oni No Ao: Ame tus audios como review, sé que te encanta toda la cursilería y el capitulo pasado estuvo lleno de eso. El carcelero los dejo salir por la mañana y bueno espero que te haya gustado el cap, espero tu review del viernes. Te quiero bye.

CMR: Jajajaja menos mal sigues acá, quería asustarlos sé que esas mentes maestras de Natsu y Lucy los engañaron también pero era lo mejor para hacer reaccionar a Gray. Espero que te haya gustado el cap y Te mando un beso y un abrazo psicológico.

Nole-chan: Lo sé estuvo re cursi y se puede comer para que te de un coma diabético pero fue lo que se me ocurrió y bueno ya sabes lo que paso encerraditos en la cabaña, si me preguntas creo que 96 llamadas son demasiado pero tanteando con las de Natsu y Erza debieron ser como 78 llamadas de Juvia. Me encanta que saltes por toda la casa y espero que saltes con este cap, te quiero. Te mando un beso y un abrazo psicológico. Bye.

Cirenita: Bueno soy algo así como un caos bueno y me encanta que te encante enserio, uff la ultima parte jugué mucho con sus mentes pero enserio espero que te haya gustado este cap, te mando un besote. Te quiero bye.

Guest: Cualquiera diría que vuelo con un porro o algo por el estilo pero juro que mis ideas salen del aburrimiento, jajaja me encanta mucho que te guste, te mando un beso y un abrazo psicológico.

Taty Hyuuga: Nótese que amo esa frase de mojar sus pantis creo que en realidad la chica lo hacen, bueno ya te di tus detalles y espero que te haya encantado y que lo hayas amado. Te mando un beso y un abrazo psicológico.

Jbadillodavilla: Los celos son los peores enemigos del hombre. Gracias por tu sexy review. Te mando un beso y un abrazo psicológico.

Viry3fick: Jajaja pues te llamo pervertida aunque yo también lo soy por pensarlo y si lo hicieron señores el momento que todos estaban esperando, espero que te haya gustado mucho, te mando un beso y un abrazo.

Lia: Jajajaja pues me encanta que haya sido épico, que te haya encantado y me encantan tanto las confusiones que salió eso, Gray es muy impulsivo y bueno Rogue luchara por Juvia y vendrán conflictos. Espero que te haya ido super bien sin necesidad de estudiar, yo debería estar durmiendo ahora. Te mando un beso y un abrazo psicológico.

Anonimous: Amaría ver el momento cuando le pegas a tu hermana al enterarte que he actualizado, este cap estuvo lleno de confusiones y decursilerias se que los mate engañándolos con que Juvia si se iba. Ahora llegó Gajeel esto está mal. Te mando un beso y un abrazo psicológico. Bye!

Chii: Bueno ya viste como arreglaron las cosas, como la mayoría de las parejas lo hacen y ahorita todo será confusión. Espero que te haya encantado gracias por tu review lo ame. Te mando un beso y un abrazo psicológico.

Saroninas: Jajaja si eres un monstruo por no haberlo leído antes, neee claro que no te adoro por leerlo, muchas gracias por tus lindas palabras, claro bueno no sabes, este es el fic donde más me fluyen las ideas es como tan natural poder escribir de eso, si ¿A quién engañamos? No podemos odiar a Gray, Natsu es el mejor amigo que cualquiera pudiera tener y Lucy está cambiando por amor. En lo que respecta a Juvia me esmere por ponerla como una guerrera, como lo que muchas mujeres son al afrontar la vida con semejante responsabilidad y creeme que yo también he llorado cuando leo lo que escribo, es loco pero lo hago. PD1: Creo que la historia es engomadora y toda la cosa y no creas este es el capitulo más largo de todos, uff llevo 11k. PD2: Tuve Brakets sé lo que se siente que dolor tan horrible. PD3: Gracias, te amo por considerarme una linda escritora. Te mando un beso y un abrazo psicológico. Bye!

FerCeervella: El Rovia me encanta pero soy muy fiel al Gruvia jajaja ya sabes es como lo innombrable (Gralu), si se merece sufrir un poquito pero en este capítulo se abrió mucho, tiene miedo a perderla y bueno consiguió algo bueno. Espero que te haya gustado el cap y Te mando un beso y un abrazo psicológico.

Lala. Tempesatad: Pobre conejito, pero bueno aunque todo fue confuso hay una calma momentánea o la había antes de que apareciera Gajeel, Te mando un beso y un abrazo psicológico. Bye!

Ari: Jajajaja gracias por tu amor y tu sexy review yo también te amo demasiado. Te mando un beso y un abrazo psicológico.

Juvia-chan21: Perdóname pero tenía que actualizar los otros fics, Te mando un beso y un abrazo psicológico. Espero que te guste el cap.

Mares Tarifa: Espero que hayas pasado los finales jajajaja pero bueno yo debería estar durmiendo y heme aquí. Aunque aun no se confiesan sus sentimientos abiertamente lo saben y Gray sufrirá más lo sé. Espero que te haya encantado y te mando un beso y un abrazo psicológico. Waaa me encanta que lo leas repetidas veces.

Muchas gracias por todo y por sus sexys reviews, se despide Water.