El Despertar
Luego de permanecer en el cementerio un par de horas más, mis pies simplemente me llevaron de vuelta a casa. No lo sabía entonces, pero ese rojizo atardecer sería el inicio de un gran cambio en mi vida. Marcaría el inicio de una nueva era, y me obligaría a enfrentarme a mis peores miedos. Y pedir perdón por mis errores.
-Oi! Jovencita! –la reta una monja, mientras le abre las puertas del claustro- Son estas horas de llegar?! –pero la muchacha la ignora, entrando en silencio- Oye! Responde cuando te hablan!
-No es esa la protegida de la hermana Elizabeth? –murmuran otras monjas- Qué le pasa a esa niña!!
-Es una mala semilla! No hay duda alguna! –responden otras- De no ser por la santa Madre Superiora...
-Si, y ahora la pobre Elizabeth esta encadenada con ese demonio!
-Dicen incluso, que ella fue quien ocasiono "aquel" incidente –dice otra, muy bajo y lúgubremente
-No te creo!! –responde otras, asombradas- Ella los mato?!... –se forma un molesto silencio, mientras todas ven a la muchacha caminar hacia el patio, y sentándose en el piano que ahí descansa
Las oí a todas. A todas y cada una. Como siempre, hablaban más alto de lo necesario. Pero tenían razón, y por lo mismo no me moleste en contestarles. El retumbar de las campanas se oyó en todos lados, anunciando la misa de noche. Todos fueron allá. Yo me quede, sola en el patio, tocando con cariño las teclas. En la oscuridad de esa noche, solo una sonata llego a mi mente y con nostalgia la empece a tocar. Moonlight Sonata, de Beethoven.
El demonio rojo al que llamo mi conciencia, apareció nuevamente frente a mi, sentado sobre el piano mientras oía atento la música. Ninguno de los dos dijo nada. No había necesidad. Mientras tocaba las notas, una y otra vez, mi alma se calmaba y a la vez entendía. Era la noche. La noche del final. Tal cual Medusa había anunciado, cada pieza tomaría su lugar. Sobre la cúpula de la catedral, mi asesino me observaba. Bajo la luz de la luna.
-Kari!! –la muchacha frena de golpe la música al oír que alguien la llama. Más sorprendida al ver quien era- Ven! Hay que irnos!
-Pattu?! –exclama, extrañadísima al ver a su amiga en sus ropas de batalla, y más aún, VOLANDO en una especie de "escoba mágica con alas"- Shadow que pa... AHHH!!! –de la nada la hoz de su amiga le amarra los brazos para que no lo golpee- Pero qué-¡! Shadow!! Qué haces!!! –el arma no le responde, es más, la toma en brazos y la pone sobre su hombro, como un saco de papas- Qué me contestes!!! –le dice, pateándolo, pero falla- Pattu!!! Qué significa esto!! –Shadow sube al transporte de su ama, y emprenden vuelo- Noooteeesss!!! Contestame!!!
-Sólo quedate quieta, si Kari-chan? –le dice el arma, sonando serio, pero Kari no esta segura pues no puede verlo al rostro- No queremos que te caigas o si?
-... – se quedo quieta, mientras veía su hasta ahora hogar, desaparecer en la distancia- No tienen por qué hacer esto –les dijo, pero ninguno les respondió. En silencio, intento controlar las lágrimas que se le agolpaban desde el pecho. No quería morir. Pero tampoco quería esto...
-Hn! Qué se creen esos tontos de Shibusen!! –se oye decir a una voz infantil entre las sombras- Esa es NUESTRA presa!! Puedes creerlo Liv!! –le dice a otra figura más alta, y enmascarada, detrás de ella- Pero no importa, que corran! Sera fácil encontrarlos!! Ya verán cuando...!
-Shisen. Ya basta- le dice seria la figura mayor, a su lado. La pequeña se calla- Vamos!! –ante el comando de la mayor, las dos desaparecen en la noche, con asombrosa velocidad
Pronto la catedral estuvo muy lejos para verla. Luego la escuela. Y finalmente, la ciudad. Una vez en las afueras, note que bajamos de altura, y volamos entre la copa de los árboles por un momento, hasta aterrizar. Shadow no me bajo de sus hombros hasta que nos adentramos a una cueva, bajo la ladera de una montaña.
-Notes... qué esta pasando? –comienza a preguntar Kari, mientras Shadow le quita las amarras de sus brazos. Pero su amiga no le contesta, sólo le da la espalda- Notes! Respóndeme!! –pero una cachetada la calla de lleno
-Idiota!! Qué demonios fuiste ha hacer en mi casa!! –le grita su amiga, furiosa- Por qué dejaste que Stein te examinara!!!
-Qué querias que hiciera!! –le responde Kari, en el mismo tono- No podía dejar que la enfermera lo hiciera!! Notaría de inmediato que yo no soy...!! –silencio- Él al menos podía cambiar los resultados!! Como lo hizo contigo!! Ademas... –dice, por lo bajo- él trabaja en esa misma institución tuya no? Quizás pueda ayudarme...
-Shibusen no va a ayudarte!! Van a matarte!!! -le grita, con algo de desesperación en su voz- Eres un kishin en proceso!! No van a intentar salvarte... van a eliminarte antes de que madures completamente –le dice, en silencio- Yo debía de eliminarte. Esa era mi misión
Ya lo sabía. Era obvio por la forma en que antes se comportaba conmigo. Y sin embargo aún así el saberlo me dolió. Bastante...
-Debiste cumplirla cuando tuviste la oportunidad –le dice Kari, seria, y con una mirada fría y decidida comienza a caminar hacia la salida, pero alguien le impide el paso- Shadow, sal de mi camino... –éste no se mueve- Qué te muevas!!
-No, Kari! Qué no entiendes!! Estamos aquí para protegerte!! –le responde éste, igual de serio
-Para qué!! –le responde en el mismo tono- Ustedes! Mejor que nadie!! Saben de lo que soy capaz... He matado gente! Maldita sea!!! Incluso... incluso herí a Elizabeth –dice, bajando la mirada- Yo... Yo no me puedo controlar!! Pero aún no es demasiado tarde! –les dice, con suplica en sus ojos- Notes! Por favor... –dice, dandose vuelta para enfrentar a su amiga, que la mira, estática- Por favor... Mátame!! Yo no quiero... no quiero comerme a nadie más –su amiga retrocede ante sus dichos- Tengo tanta hambre Notes... por favor! No quiero perder el control... no otra vez! Por favor!
-Lo siento Kari... –le dice su amiga, abrazándola por primera vez- Te quiero demasiado como para hacer algo así –siente el cuerpo bajo el suyo, temblar- Por el poder que heredo, al ser la siguiente en la línea para ser Shinigami, yo te perdono –se separa de su amiga, y comienza a caminar hasta quedar al lado de su arma, la cual se transforma y ella toma en sus manos- Hagas lo que hagas, no salgas de esta cueva
Vi su figura desaparecer hacia la luz de la entrada de la cueva, mientras yo me refugiaba en la oscuridad de la misma. Recuerdo haber gritado desde el alma, insultándola una y otra vez. Descargando en ella todo lo que sentía. Maldita ingenua! Una criatura como yo no merece el perdón de Dios!
-Estas bien Notes? –le pregunta su hoz, al sentir cómo su dueña le empuña con más fuerza al oir la voz de su amiga
-Descuida –dice, sonriéndo desafiante- hace rato que sé como ignorar a esa tonta!
*En una de las habitaciones de la discoteca Krieg*
-Medusa-sama –habla suavemente un corpulento hombre mientras entra a la silenciosa habitación
-Hablame Free –dice la rubia mujer, mientras le da la espalda, concentrada en algo más- Están listos los preparativos?
-Si, Medusa-sama –le contesta el hombre con seriedad- Eruka ya esta dando aviso en el consejo de brujas, y Qein acaba de partir rumbo a la iglesia- Oye un "hn!" aprobatorio por parte de la mujer- Cómo esta nuestra pequeña niña?
-Perfectamente- dice la bruja, sonriéndo macabramente ante la imagen que se muestra en su bola de cristal. Sólo faltaba el último paso- Bien, será mejor que vayamos pronto al consejo. No queremos llegar tarde o si? –se dice a si misma, mientras se sube la capucha de su atuendo y suspira, nostálgica- Je, quién lo diría... aún me queda! –le sonríe, "inocentemente" a Free, vistiendo su traje negro con capucha de hace muchos años
*En la iglesia*
-Hermana Elizabeth!! –se le acerco uno de los niños, emocionado- Puedo recoger las limosnas yo? Por favor!!
-Esta bien! –le sonríe al pequeño, forzadamente- Pero ten cuidado si! –le dice al verlo irse, cuando de repente siente que alguien le toma la mano
-Hermana... dónde esta Kari? –le pregunta el niño, preocupado. La mujer suspira
-Ojalá supiera Erick. Ojalá supiera... –le apreta con más fuerza la mano
-Dios va a ayudarla cierto? Él puede ayudarla no es así? –la mujer le sonríe
-Si se lo pedimos con la suficiente fuerza, de seguro que lo hará
*En la sala de música de la iglesia*
Aprovechando que toda la gente presente se encuentra en misa, se puede ver a una delgada figura dibujar extraños patrones en el suelo con una tiza blanca. Aparte de la tiza, lleva consigo un pesado libro de apariencia antigua y desgastada. Tan concentrado está que no siente la presencia a su lado, hasta que termina sus dibujos.
-Así que ésto es lo que planea Medusa, eh? –dice una voz a sus espaldas, por lo que el pobre muchacho llega a saltar del susto- Por qué no me sorprende –se dice a sí mismo- Siempre le ha gustado manipular el curso natural de las cosas, ésta no iba a ser la excepción
-Qui-quién es usted?! –le pregunta, retrocediendo un paso, miedoso, mientras lo analiza con la mirada. Era un hombre de unos 30-40 años, de cabello blanco y desordenado, ojos rojos, y vestido en un terno negro. Observaba al muchacho de manera intensa, con una nostalgica sonrisa en el rostro, revelando sus afilados dientes
-Así que ni siquiera tú me recuerdas eh? –dice, con un deje de tristeza- Era de esperarse –va y se sienta en el organo que hay en el lugar, tocando las teclas con cariño- Podrías hacerme un favor, y hacer que ella oiga esto tambien
-Pe-pero Medusa-sa... –pero de inmediato se callo, al ver la fría mirada que el hombre le mandaba, por lo que sólo asiente
Dicho esto, el hombre empezó de inmediato a tocar el organo con una excelencia y facilidad asombrosas. Tocando, como si nada la Toccata y Fugue en D minor de Bach. A la vez, Qein abrío su libro en una determinada página y mientras leía las hojas, la magia empezó a circular por todo el lugar, como la música misma. Uniendo las voces de miles a la vez, para que la reencarnación las oyera. Los cánticos del consejo de brujas, los rezos de la iglesia y finalmente, la tonada del organo. Daría lo mejor de sí, para que Kari-chan por fin despertara.
*En el bosque*
-Vaya, vaya! Pero qué tenemos aquí! –dice una voz proveniente del bosque
-Quién diría que la niñita de papi se revelaría algun día!! –dice otra voz, parecida a la anterior
-Y quién diría que mi padre mandaría a un par de ineptos como ustedes –les responde Notes, tomando su arma con fuerza, tratando de ubicar la posición de sus enemigos
-Touché, querida- de la nada, un balazo de luz azul se dirige a la muchacha, y esta logra bloquearlo con su hoz en el último instante- Pero seamos francos, tu padre no cuenta con muchos recursos o si?
-Se linda y dejanos destrozar a la pequeña kishin que estas protegiendo –dicen ambos a la vez, dejándose ver. Son un par de gemelos, con un parche en el ojo cada uno en perfecta simetría
-Me encantaría –les dice, con sarcasmo- Pero lo que esta ahí dentro me es más importante! Más importante incluso, que la hermosa simetría que ahora estan formando... –dice, algo soñadora
-Concéntrate Notes!! –le grita su arma, por lo que vuelve a ponerse seria
-...- Ambos gemelos se observan entre sí, con los ojos que no tienen cubiertos. Intrigados- Interesante –interesante en verdad, pero lamentablemente no había tiempo para discutirlo
De inmediato la pelea se inicio. Fuera o no la hija de Shinigami-sama, se les había dado una misión, acabar con el Kishin en proceso fuera como fuera. Dispararon de inmediato contra la muchacha, generando una nube de humo de tantas balas usadas, pero como era de esperarse Deadly Notes había bloqueado la mayoría.
-Qué pasa? Dos son demasiados para la pequeña Notes? –dice uno de ellos, que atrapa a Notes por la espalda, pero ella no parece preocupada
-Olvidaste que... –detiene su guadaña repentinamente y la coloca en posición vertical
-Somos dos! –Shadow se asoma por el filo, tomando por el cuello al que sujetaba a la chica y lanzándolo contra el suelo rápidamente
-Hn! Baka... –el otro gemelo lanza una nueva lluvia de balas, lo que hace que Shadow suelte a su hermano en orden de proteger a su tecnica, cosa que sucede- Bien hecho Sei –le dice, con sarcasmo
-Cállate!! –ambos vuelven a la seguridad de la copa de los árboles, pero cada rama que pisan va siendo rapidamente cortada por su oponente, que los persigue ferozmente
Notes comenzó a correr en dirección a Sai, específicamente, esquivando todas las balas posibles; a donde quiera que él intentara moverse, era seguido de cerca por ella. Este gemelo recurrió a saltar hacia la rama más alta del árbol más cercano, para bajar el ritmo de Notes, pero ella saltó también tirando un golpe que Sai esquivó con facilidad... porque el golpe no era para él.
-Sei!! –pero era demasiado tarde. La chica había usado su guadaña para golpear el tronco y usarlo como apoyo para girar y golpear al perseguidor que ella tenía detrás suyo, el cual cayó al piso- Agh! Demonios –mientras su hermano caía, ella también lo atacó, pero logro esquivarla, no sin uno que otro rasguño
-... –intento colocarse de pie, el golpe había sido inesperado y potente, pero mientras lo hacía sintió una hoja de guadaña colocarse debajo de su cuello mortíferamente- Hn! Tiempo sin verte Shadow –le dice, a modo de saludo, pero no recibe respuesta ahora era un prisionero
-Sai! Sal de donde estés... o le corto la cabeza a tu hermano!- el mencionado sale de entre las sombras, pero para sorpresa de los captores comienza a caminar relajadamente hacia la cueva, perdiéndose de su vista
-Oi! –exclama el gemelo capturado al ver la actitud de su otra mitad- Hijo de puta...
-Oye! –le grita Shadow- qué no te preocupa tu hermano!!
-Vigílalo- le dice Notes a su arma, al ver que su plan no funciono- Regreso enseguida –comienza a correr en dirección a la cueva, tenia que llegar allí antes de que...
-Hn! Vaya hermanito que te gastas... –le dice a su captor, una vez que su ama ya no esta a la vista
-Si... –le responde éste, sintiendo algo que su captor no- Es un maldito desgraciado pero... –de repente Shadow siente alguien detrás de él, pero ya es tarde- Sabe usar el cerebro mejor que yo
Todo había sido una trampa. Sai regresó, disparándole a Shadow por la espalda; Notes ya estaba demasiado lejos para oirlo. Los disparos no fueron mortales, pero sí les darían el tiempo que necesitaban. La shinigami iba alerta, pero un desgarrador grito proveniente de la cueva, que no estaba muy lejos, la dejó estática.
-KARI!!! –la muchacha comienza a correr, desesperada hacia la cueva
-Lo siento- dicen dos gemelos al alcanzarla y apuntando hacia su espalda- Pero el juego se acabó- colocan sus manos como si fueran armas y disparan. Un rayo de luz azul surge de sus dedos y atraviensan a la muchacha, paralizándola
-Alto!!.... –les dice la muchacha, paralizada en el suelo, mientras los ve pasar a su lado y entrar a la cueva- Si... Si le hacen algo!! Les juro que...! –Sai se detiene a su lado, mientras su hermano se dirige al interior
-Dónde esta tu orgullo de Shinigami Notes!! Es de un Kishin de lo que estas hablando! –le dice, con frialdad
-Es mi amiga!! –el otro sonríe, con sorna
-Si ese es el caso... –se levanta y vuelve a apuntarle, dispuesto a disparar. Las órdenes eran claras, NADIE debía de intervenir
Mientras aquello sucedia, Sei se internaba en la oscura cueva. El lugar era tétrico de por si, pero los rasguños en las paredes significaban que iba en buen camino. Al final del camino una muchacha de la edad de Notes estaba acurrucada en una esquina. Se abrazaba a sí misma y producto de sus enormes garras tenía heridas en sus brazos ademas de su ropa hecha girones. Tenía convulsiones de vez en cuando, y parecía estar ó pena por ella por un segundo, pero recordando su misión se puso serio y se agacho hasta su altura, siendo completamente inmune al viciado aire de locura que la muchacha transmitía.
-Hola –alguien le pregunta, por lo que ella levanta la cara revelando que sus ojos estan entre un color negro y rojo intenso. Ademas, un hilo de sangre surge desde su frente y cae por sus mejillas- Tienes hambre pequeña? –la muchacha retrocede ante ese dicho
-Yo... yo no quiero... –la muchacha lo mira a los ojos, y pese a la tristeza que se nota en ellos, cada vez estan más rojos y esa no era una buena señal- Haz que se callen!!! –dice, cubriéndose los oidos
-Podemos ayudarte –le dice, parándose y apuntando con su dedo hacia la cabeza de la muchacha- Pero tienes que cooperar de acuerdo –un segundo dedo la apunta, en la misma dirección. El otro gemelo ha llegado
-No seas como tu "amiguita" y déjanos hacer nuestro trabajo –le dice el recién llegado. Al oir esto la muchacha con pánico mira hacia la entrada de la cueva y logra oir el grito de Shadow. No podía ser...
Todo en ese momento se junto. Los rezos de la misa. La extrañas frases en ese extraño idioma. La música del órgano. Sus recuerdos con Notes. Todo pasó por su ojos a una enorme velocidad y de repente unas imagenes aparecieron más claramente. Era aquella noche. Había caido del techo y se había roto el cuello. Dolía, dolía muchisimo, pero seguía en pie. La gente a su alrededor la miraba con terror y por alguna razón, le gustaba ver eso. Sonrío. Tenía hambre. Por fin podría encontrarle un uso a toda esa gente que la despreciaba...
-Notes!! –Shadow corre donde su técnica, que esta inconciente en el suelo producto de los balazos- Notes despierta! –pero pronto ese sería el menor de sus problemas. Una fuerte explosión srugio desde la cueva, destrozándola y lanzando a los gemelos como si fueran simples muñecos- No... Kari!!
-Sha... Shadow?... –pero pronto la shinigami se quedo sin habla. Su amiga estaba peleando en contra de los gemelos con muchísima ventaja. Sus ojos eran rojizos y la sangre de su frente fluía constantemente, como si la herida se estuviera abriendo cada vez más rápido
-Notes! –su arma le llama, bajándola de la nubes- Tenemos que ayudar a Sai y Sei! Pronto!
-Pero...
-Si no hacemos algo los matara!!! –su dueña aún parece insegura- Notes!!
-Hn! Típico de SHIBUSEN –dice una figura que nadie habia notado, desde los árboles. Katana en mano, la enmascarada figura desciende a una velocidad asombrosa y se enfrenta al kishin atravesándolo con su espada
-KARI!!!
Cuando oí la voz de Notes, sentí como si hubiera despertado. Al principio no entendí porque me miraba de esa forma. Con terror en sus ojos. Pero cuando sentí el frío metal atravesando mis interiores, lo comprendi. Levante mi vista para observar a mi asesino. Era la misma figura que estaba escuchandome en la iglesia. Llevaba una mascara blanca sobre su rostro, con una estrella roja en el centro. Saco su espada y caí de lleno al piso, dejándome llevar por la falta de oxigeno y el mar de sangre a mi alrededor.
