Octavo Mes

Y como piensa resolver eso…- la mirada verde se concentró en la azul –

Existe la cesárea – respondió sin apartar la mirada –

Ya, y crees que ellos quieran ser cortados? Digo, suficiente dolor están pasando como para querer recibir un corte – le miro con una sonrisa al percibir una pequeñísima mueca en su compañero –

Como sea, al final si Atena se los ordena no creo que sean capaces de negarse – se encogió de hombros –

Eso se llama tiranía – expreso el rubio con disconformidad – como puedes apoyar algo así? –

No la apoyo, solo estoy tratando de ayudar a todos – le restó importancia –

Sí que más. Bueno como sea…me parece cruel – negó y dejo salir un suspiro de frustración, odiaba cuando Homero pasaba a su estado insensible –

Y porque estas tan preocupado, después de todo son solo humanos al servicio de Atena - le miro por un momento, antes de ver hacia el exterior de aquella oficina –

Por lo mismo que son humanos, ellos son frágiles, no como tú o yo – se apoyó la cabeza con pesar en el hombro del castaño – sería bueno que hables con Atena, para saber cómo se solucionara lo del parto – sin más que decir salió de aquel lugar –

Fou – murmuro -

***M***

El momento de dar a luz se acerca. Sientes más necesidad de afecto, atención y cuidados. Tu pareja será un apoyo importante.

No te me acerques! – Shura llevaba rato tratando de huir de un por demás empalagoso Aioros, que desde el inicio de aquel tortuoso octavo mes, se había vuelto sagitario –

Pero Shura, aquí dice que...- trato de excusar su actitud –

Nada! Sabes que me importa un pepino lo que digan esos libros tuyos...déjame en paz! – Sentenció sin más que decir y porque le estaba doliendo mucho la espalda, se marchó directo a su habitación donde se aseguraría de que el mayor no se acercara por nada -

Bueno, yo quise ser amable – se encogió hombros antes de girarse en dirección a su templo – nos vemos más tarde – se despidió y sin mirar atrás desapareció de capricornio. Sabía cuánto odiaba el español que lo ignorara –

No puedo creer que se haya ido el muy idiota – sus ojos se habían cristalizado y se sintió SOLO –

Pero Shura, quien te entiende…- pegándole un susto de muerte, el griego había aparecido tras el español – vez que si necesitas de mi…- sonrió de manera encantadora mientras lo abrazaba, sacándole un suspiro de alivio al de capricornio. Porque Aioros tenía que ser así de encantador–

***M***

La madre debe alimentarse aún mejor, pues necesitara de mucha energía para el bebé y ella.

Deja de tragar – DM, llevaba rato repitiéndole lo mismo a Dite pero al parecer este ni le prestaba atención –

Cállate! – apenas y separo el sándwich de su boca para responder –

Si sigues así vas a parecer una ballena preñada – volvió a insistir, y no porque en verdad le importara que el peli celeste pierda su figura si no porque su alacena y bolsillo eran los que estaban pagado todo –

Estoy esperando un bebe así que no importa si como – respondió al tiempo que alcanzaba otro sándwich –

Igual no me atormentes cuando tu armadura no te quepa - se encogio de hombros y decidio dejar por la paz al peli celeste al final, era su cuerpo y vida -

Piscis?- era cierto desde que se embrazara hace 8 meses aproximadamente, que no habia podido vestir a su amada piscis y eso era algo que en verdad le dolia, porque vamos que se habia esforzado un monton para obtenerla y ahora ya no la podía usar mas.-...- sus ojos se llenaron de lagrimas. Se sentía gordo, torpe y feo. Dioses porque estaba tan sensible -

Y ahora porque lloras? - DM, había vuelto después de un tiempo a la sala al no escuchar los constantes reclamos de comida y se encontró con que su amigo estaba hecho un mar de lágrimas -

Soy una ballena y Piscis ya no me quiere...- y eh allí la respuesta que esperaba Ángelo, después de todo si habían hecho efecto sus palabras-

Sólo estas un poco pasado de peso – ups! eso hizo llorar más aun al de las rosas - pero tienes un bebé así que es comprensible que...-

Es cierto - El italiano casi se cae de cabeza al darse cuenta que si otra vez había caído en la trampa de las lágrimas -

Por Atenea, sólo un mes más - negó y suspiro. Olvidando que tener un hijo no solo era parte de 9 meses y ya, si no toda la vida-

***M***

El bebé pasa a ser objeto de celos y de desplazamiento, sí en la familia hubo un niño más grande...

Kiki - advirtió el rubio sin dejar de cortar las pequeñas verduras que usaría para hacer la cena de esa noche - Kiki...- volvió a llamar al darse cuenta que el pelirrojo hacia todo menos hacerle caso - ya basta! - el lemurianito se sentó de inmediato en el suelo y dejo de saltar sobre los sofás de Aries -

Porque gritas Shaka? - el rubio dejo salir todas sus frustraciones en un suspiro cansino, al ver a Mu, entrar apenas a la sala. No entendía que le pesaba al pelirrojo si al inicio se portaba bien o será que él estaba más irritable que nunca? –

Nada solo…- negó y miro por breve momento al niño –

Kiki, es un niño y...- Mu callo al ver la mirada del virgo - Kiki si Shaka te pide que no hagas algo, tienes que hacerle caso si...? - pidió con dulzura, muy a pesar de que sabía que su alumno solo le obedecía a él y a quien le simpatizaba, aunque se preguntó por qué ahora le hacía enojar a Shaka si hace un tiempo atrás los veía llevarse bien? -

Pero maestro - Shaka negó, últimamente Kiki estaba muy pero muy consentido, y eso lo veía reflejado en las lagrimas formadas en sus ojos -

Dale Kiki, ya no llores...- trato de tranquilizar al pequeño, cuando un fuerte dolor le hizo llevar la mano a su vientre –...-

Mu?! -Shaka se acercó ayudarlo al ver lo pálido que se ponía -

...pa..parece...que...Ya quiere nacer...- expresó con voz cansina y es que esa contracción le habia dolido mas que las anteriores -

Aún no es hora...Ya todo va estar bien...tranquilo...- su voz fue lo último que escucho Mu, al caer dormido. Ese bebe le estaba quitando no sólo alimentos sino también su cosmos, y eso empezaba a hacerle estragos -

...- Kiki solo vio con molestia como Shaka se iba con su maestro en brazos, y se olvidaban por completo de él. Y le dolió saberse desplazado por algo que ni nacía, que al inicio le agradó la idea de un "hermanito" ahora ya ni lo quería - Mu...- pequeñas lágrimas cayeron y jugueteo con su manitas. Tenía 8 años, debía ser maduro, o eso le decían todos...pero no podía se maduro cuando su Mu, quien fue lo primero que recordó, le ignoraba -

***M***

Inhalar y exhalar, es lo más indicado cuando los síntomas de ruptura de la fuente se presenta - Camus veía con espanto a Milo leer en medio de la sala -

Cuando me cambiaron a mi Milo? - expresó con ironía a tiempo que tomaba asiento junto al peli azul - que lees?- preguntó al ser ignorado por el bicho -

Como proceder cuando el bebé este por nacer - se encogió de hombros antes de cambiar de página – no quiero que esto me agarre desprevenido y no saber qué hacer – comento en tanto suspiraba con cierta ilusión –

Enserio…- Camus se sonrojo levemente al saber que Milo estaba tratando de ayudarlo en ello, sin importar como – yo…- sus ojos se aguaron. Y no sabía porque tenía esas ganas de llorar –

Ay no Cam…- Milo vio con cierto terror las lágrimas de acuario, y es que no estaba acostumbrado a que este se viera tan venerable, que no sabía cómo actuar – no llores, si hice algo que no…- el sonrojo que ataco el rostro del peli azul solo fue comparable con el color de su uña, cuando estaba listo para usar su ataque predilecto –

Por eso te quiero mucho! – el frio e insensible guardián del onceavo templo, se había lanzado a sus brazos y con mucha sinceridad le había expresado esas palabras –

Y yo te quiero a ti…ambos – expreso correspondiendo el abrazo. Sin duda el que Atena embrazara a Camus, había sido la mejor de las cosas que podía haber hecho en su inu…divina vida –

***M***

Está bien? – la preocupación se percibió a través de la voz del espectro de grifo, pues su rostro se mostraba tan inexpresivo como siempre –

Si, solo fue una contracción – la mujer cambio el paño que estaba sobre la frente de un pálido Aiacos – pero si en verdad le preocupa debería de dejar de hacer que se altere. Su embarazo está muy avanzado, y aun no entiendo cómo es que se les ocurrió hacer un viaje como este en estos momentos – reprendió la mujer –

Quería regresar a su tierra natal – respondió en peli blanco encogiéndose de hombros –

Esa no es excusa para lo negligentes que han sido – con molestia hablo la mujer, sin dejar de ver con preocupación al peli negro violeta – el tener un hijo no es un juego y si no lo sabían, no debieron meterse a ser padres…- la mirada furiosa de la mujer hicieron temblar levemente al noruego. Esa mujer le hacía recordar tanto a Pandora –

Lo sé pero él.., ella – se corrigió al darse cuenta de que estaba por hablar de más – quería regresar y yo…- trato de justificarse –

Sé que es hombre y también quienes son, Minos de Grifo – corto la mujer – y no me mires así que no es raro que mi señora no sepa ya de esto, y este preparada para ayudar – expreso sin dejar de atender al Garuda –

Y quien es tu señora? - cuestiono pues recién cayo en cuenta de que la muer tenia cosmos y eso era lo que estaba usando para aliviar a Aiacos. Tanto se había descuidado como para no darse cuenta de ello? –

Ilitía* – respondió con simpleza – y yo soy una de sus doncellas…- respondió de igual manera – así que es mejor que dejes de mirarme de esa manera, Minos, yo estoy aquí para ayudarlos no para hacer otra cosa – le sonrió –

***M***

Y porque no se va él? – Fenrir lleva rato mirando al exterior del Valhala, sin entender por qué Jim tenía que estar allá afuera soportando el inclemente frio de Asgard – Jim no tiene la culpa de que este se haya vuelto alérgico a su pelo y…- su boca fue silenciada por la mano de Bud –

Mime no…- para desespero de los gemelos el peli naranja había escuchado todo lo dicho por el peli celeste –

Sacaron a Jim? – los ojos naranjas del eta se aguaron, al saber la cruel realidad que estaba pasando el lobo por su culpa – porque?! Si yo ni siquiera me eh quejado y además está nevando…! – Empezó a reclamar en medio de llanto –

Ush! Fenrir, tenías que hablar…- ambos tigres miraron con cansancio al eta, hace un par de semana que este estaba más sensible, que era mejor no darle motivo pero ahí iban y lo hacían llorar –

Pero yo que…- el menor ni entendía que pasaba – y solo dije que Mime se fuera y entrara Jim – expreso encogiéndose de hombros –

Me estas echando? Le diré a Hilda – hablo con molestia olvidándose de su llanto – todos son unos idiotas! – se fue de la sala, olvidándose incluso del tema anterior –

Y ahora viene Hilda y nos…- los tigres solo sintieron a el cosmos de su amada líder explotar. Eso iba a ser eterno o qué? –

***M***

Desde el día que lo descolo de la manera en que lo hizo, en aquella tienda de bebe. Bian, lo había ignorado más de lo Sorrento estaba dispuesto a tolerar.

Sigues molesto? – Que era un tanto inmaduro, inocente, explosivo y todo, por la misma edad que tenía, era por ello que se sentía totalmente avergonzado con el mayor por haberle hecho tremendo desplante –

Iré a cocinar – ignorando su pregunta e incluso su presencia, abandono el jardín de aquella casa que Julián les había dado –

Bian, espera… - llamo más el mayor parecía no haberlo escuchado – Bian…- se sintió tan miserable por estar rogando la atención de su compañero, y más un porque le dolía. Y eso que antes le valía un pepino si le hacían caso o no, más ahora… -

Que deseas para el almuerzo? – pregunto el mayor asomándose por la puerta, aunque sin mirar al peli lila –

Está bien lo que quieras – se apuró a contestar, tratando de no hacerlo enojar más –

Si quieres – se encogió de hombros –

Discúlpame, no quise…- hablo rápido al ver la intensión del castaño de volver a meterse a la casa –

Está bien, no estoy molesto. Solo trato de no controlar la emoción de ver el desarrollo de un bebé, porque al final los bebes son tuyos y tu sabrás a quien le das la paternidad – corto las palabras del austriaco – así que yo solo estoy para cumplir la orden dada por Julián – sin más que decir y sin darle mayor importancia al asunto de Sorrento continuo con lo que hacía –

…- bien eso había sido muy cruel para Bian y él mismo –

***M***

Kanon, limpia tu cuarto! – escucho la voz de Saga desde la cocina – Kanon, lava lo que usas! – escucho la voz de Saga desde la lavandería – Kanon el sofá no es para dormir! – escucho la voz de Saga desde la salida – Kanon! No puedo limpiar la sala si sigues acostado comiendo en el sofá! Ve a ducharte! – el peli azul llevaba días diciendo lo mismo. En mal momento dejo que Atena embrazara a su gemelo, este se había vuelto aún más un parasito –

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Ilitía: diosa griega de los partos

***M***

PV: y volví! Me extrañaron?! –

Ikki: al Fanfic, si –

PV: oye! Todo al interés contigo!

Ikki: así soy yo…-

PV: ush! Como sea espero les guste el cap.! Besos! –

Ikki: no demores una eternidad para el siguiente –