END (Etheriun Natsu Dragneel)

Chapter 9: FAKE

Recorrí el camino por el que caminaba toda mañana: el camino al Gremio; solo que esta vez había algo diferente, algo muy diferente. Ahora me encontraba caminando solo.

Siempre supe que Lucy significaba algo para mí, pero nunca lo supe realmente hasta este momento. El momento donde extrañas a tu mejor amiga; la persona más importante para ti en este mundo. Ahora todo se había jodido.

Baje la mirada para observar mis ropas sucias, y las cicatrices que cubrían mis nudillos. Últimamente me he sentido muy diferente, y por fin he visto la razón. Me he enamorado de Lucy Hearphillia. Al principio no entendí muy bien lo que significaba la palabra 'Amor' pero, después de pasar varios días sin la presencia de la rubia, comenzaba a tener mucho significado esa palabra.

Amor significa muchas cosas, pero principalmente se trata de poner los sentimientos de alguien antes que los tuyos, mostrarle tu cariño a una persona y más que nada proteger a la persona que más amas.

¿Por qué no pude proteger a Lucy? ¿Por qué no pude decirle todo lo que en verdad sentía por ella? ¿Por qué no pude ayudarla?

No sabía las respuestas de esas preguntas, pero tenía más que claro, que las corregiría.

Haría lo que sea por ella, incluso arriesgar su vida para salvarla.

Llegó a la entrada del gremio, y cuando entró por la puerta, encontró a muchos miembros del gremio, preparándose para la fiesta que Natsu ignoraba durante todo este tiempo. La fiesta del gremio.

¿Cómo es qué pueden planear una fiesta, cuando Lucy ha sido secuestrada? ¿Cómo pueden ser tan egoístas?, pensé.

Al entrar, todos los miembros del gremio detuvieron sus actividades y me voltearon a ver con la misma mirada que me han dado los últimos días: una maldita mirada de piedad.

De pronto me sentí enojado. ¿Qué hacían observándome de esa manera? ¡Yo no necesitaba la piedad de nadie! ¡Lo único que necesito es verla, verla a ella y nada más!

"Natsu, ven a mi oficina enseguida "-. Dijo una voz de la parte superior del gremio. Reconocía esa voz, era la voz del viejo (Macarov) y comencé a caminar hasta su oficina. Me sentía tan enojado, me sentía con vida, que ni siquiera Macarov podría detenerme.

"¿Qué sucede, viejo? "-. Pregunté al llegar a la oficina, y cerré la puerta detrás de mí. Macarov se encontraba frente a mí, sentado en su oficina como siempre. Se veía más serio que de costumbre, y fue lo suficiente como para hacerme sospechar. ¿Qué estaba pasando?

Si Lucy estuviera aquí, ya habría deducido fácilmente (y más rápidamente que yo, seguramente) que algo andaba muy mal ahí. Una punzada de dolor surgió de mi pecho, para comenzar a extenderse por todo mi cuerpo. Cerré la mano, para formar un puño, que de alguna forma me hizo sentir mejor. Lucy no estaba ahí, y era algo que dolía tanto, que me hacía desear que ese dolor desapareciera para siempre.

"Te llamé para informarte de algo… pero mi única condición, es que no se la digas a nadie más…"-. Habló el viejo, con una voz muy grave. Una ola de esperanza me rodeo, y me hizo sentir más enérgico que nunca.

Me acerqué rápidamente hacia él, y pude ver en los ojos del viejo, que ni el mismo lo esperaba.

"¿Qué es…? ¡¿Es sobre Lucy?!"-. Pregunté casi gritando. Me obligué a mí mismo a bajar la voz, para que los demás miembros del Gremio no escucharan.

"No diré nada hasta que te calmes, y me prometas que no le dirás a ninguna persona ¿entendido?"-. Dijo, con una voz muy dura, como la de un padre regañando a su hijo por algo muy malo. Me obligué a apartarme un poco de él, ya que mi posición, no era del todo "amable"

"Lo prometo… ahora, dímelo"-. Aseguré. Macarov entrecerró los ojos, como si estuviera dudando de mí. Se quedó de esa forma por un par de segundos, pero después se dio por vencido con un suspiro.

"Encontramos lo que podría ser una pista del paradero de Lucy, y creo que deberías ir a investigar"-. Dijo, y mi corazón se aceleró como cuando veía a Lucy caminar junto a mí.-"Te lo he contado, porque sé lo que es querer a una persona desesperadamente, y quererla de vuelta" -. Agregó. Por un segundo me sentí como la persona más feliz del mundo, pero después me obligué a mí mismo a pensar.

Que haría Lucy si estuviera en mi lugar

No sabía lo que debía hacer, ya que nunca me habían confiado un rescate.

De pronto todo tomó sentido. Nadie me había confiado un recate por mi forma de actuar, porque siempre actuaba muy impulsivamente. Supe que algo andaba mal, pues el viejo nunca me había confiado tal cosa, pero decidí seguirle el juego.

"Lo haré…"-. Le aseguré, y el me entregó una hoja de papel, que estaba algo arrugada, pero reconocí la caligrafía del viejo en la hoja. Decidí no hacer más preguntas, no decir nada más y solo irme. Irme a algún lado para poder espiar al viejo detenidamente, pues era más ue claro que él tenía un plan. Un plan en donde no me quería ahi, y yo estaría ahi.