Cómo no lograba hacerlo, él la tomó de las caderas y la ayudó a seguirlo, pronto sintió como Imma se estrechaba aún más, no, aún no, no quería parar.

Pronto el cuerpo de Imma se tensó, había llegado al orgasmo, arrastrándolo a él también, pero esto no terminaría ahí, no señor.

Él se sentó y la sentó de espaldas encima volviéndola a penetrar, esta vez más fuerte, haciendo que ella gritara, llevándola a su clímax por segunda vez en menos de diez minutos.

Cuando al fin la dejó, ella calló agotada mientras cerraba sus ojos, entregándose a los brazos de Morfeo, él sonrió y se acostó a su lado mientras la abrazaba y ella se acurrucaba en su pecho.

Al otro día despertó gracias a un beso en su mejilla, abrió sus azules ojos topándose con los del espíritu del invierno, ella lo besó mientras él la tomó de la nuca para profundizarlo, causando que Imma sonriera en medio de beso.

Canela y menta, eran una combinación tan deliciosa. Hasta ese preciso momento Imma no se dio cuenta de que Jack seguía dentro de ella, estaba tan absorta en el beso, pero cierto peli plata comenzó a embestirla y pronto el beso se vio interrumpido por los gemidos de la joven avatar. Se sentía en el cielo y Glob santo bien podría estar muerta si este era el paraíso. Su mente racional estaba perdida en algún rincón muy bien escondido del universo.

Por el momento tan solo existían ella y Jack, enloquecidos, perdidos, enfundados en ese baile primitivo tan placentero y delicioso, que hacía que su mundo se opacara, su vista estaba nublada pero no importaba. El único sentido que necesitaba era el del tacto, lo único que necesitaba era sentirlo a él. Si el mundo explotaba en ese preciso momento era más que seguro que no lo notaría, pero si él se detuviera se sentiría tan desorientada y abandonada que sería peor que el mismísimo fin del mundo. Y claro que como que se llamaba Imma Cooper que usaría todo lo que estuviera a su alcance para hacerlo continuar.

- Imma, ¿quién es tu dueño? - preguntó el espíritu del invierno con la voz ronca, presumiéndole que el sí podía expresar una idea coherente aún en su estado de excitación, el cual era igual –o peor– que el de Imma.

- Ahh ¡Tú!- y se corrió, no pudo resistirlo sonaba tan delirantemente bien escucharla gritar que era su dueño que simplemente se corrió dentro de ella, arrastrándola también.

Imma respiraba entrecortadamente, provocando que su pecho subiera y bajara rápidamente, Jack seguía con la mirada el movimiento y antes de que pudiera hacerle algo, tocaron la puerta.

- Imma, ¿Estás ahí?- era Tooth, si ella sabía lo que habían hecho, probablemente se la comiera viva.

Imma casi no podía hablar debido a la reciente acción, aunque pudo sacar algunas pocas palabras coherentes.

- S-sí, y-ya bajo Tooth, dame u-un minuto- dijo agitadamente.

- Muy bien- le contestó Tooth, luego Imma oyó el aleteo significando que se fue, se sentó en la cama, Jack seguía arriba.

- Jack, debemos ir, deben ser como las 5- dijo ella calculando mentalmente el tiempo que llevaban allí.

- Muy bien, pero esto no termina aquí- dijo sonriendo maliciosamente mientras le robaba un beso, Imma aceptó no muy convencida, tomó una de las sabanas que estaba en el piso y se enrolló en ella para irse directo al baño, tomó algo de ropa junto con bragas y sostén negro.

Se tardó unos 20 minutos, pero finalmente salió con una blusa ombliguera azul manga larga que dejaba los hombros descubiertos junto con un poco del pecho (Si se preguntan algo así ( pero dado vuelta), un jean desgastado y sus botas marrones, enserio debía lavar su ropa usual.

Salió con una toalla en la cabeza secándose el cabello, se acercó al tocador, tomó el cepillo y se peinó con una media cola.

Se dio vuelta para tomar su cinturón negro de las bolsas de Sansa.

- Oye, ¿No has visto un cinturón negro por aquí?- le preguntó al joven guardián, quien aún no tenía su sudadera.

- ¿Hablas de este?- le preguntó sacudiéndolo frente a su rostro.

- Sip, ¿Me lo das?-

- Búscalo- le dijo mientras caminaba hacia atrás.

- Jack no juegues, ¡Dámelo!- le dijo mientras trataba de alcanzarlo, finalmente, ambos cayeron sobre la cama, ella tomó su cinto y él a Imma de la cintura, para posteriormente plantarle un apasionado beso en los labios, el cual Imma correspondió igualmente.

Se levantó, se puso el cinturón y ambos salieron de la habitación.

- ¿Qué rayos sucedió aquí?- preguntó Imma al ver casi medio taller destrozado, además del techo con muchísimos hoyos.

- Parece que Darkness estuvo aquí- dijo Tooth.

- Espera, wow, wow, wow, alto, ¿Qué no era Eris?- preguntó señalando con su mano derecha a la izquierda y con la izquierda a la derecha confundida.

- Eris y Darkness son la misma persona Imma-

- Oh, ¿Por qué no empezaron por ahí?- dijo sarcástica.

- Navidad está cerca, y miren este desastre, no podré terminar de reparar todo a tiempo- se dijo Norte, mientras Bunny apoyaba una mano en su hombro y los demás bajaban la cabeza apenados, Imma se cruzó de brazos frunciendo el ceño, luego aplaudió un par de veces para llamar la atención del resto.

- Vamos señores, no pongan esas caras largas, entre todos podemos dejar esto como nuevo- dijo poniendo las manos en su cadera.

- ¿Pero cómo? Los yetis están lastimados y se nos dificultará arreglar el techo-

- No se preocupen por eso, yo me encargo- dijo muy segura Imma.

- Con ese optimismo, como decir que no, ¡Andando!- exclamó Norte.

- Así se habla- Dijo Imma.

Cada cual se fue por su lado, Bunny y Norte a acomodar las cosas, Tooth y Sandy fueron a ayudar a los yetis y Jack e Imma se quedaron para reparar el techo.

Imma con ayuda de su tierra control levantó los escombros del suelo y los volvió a poner en su lugar, luego Jack congeló un poco las grietas y ella las emparejó.

- Perfecto- dijo la joven sacudiendo las manos -Vamos con la próxima-

Y continuaron así hasta reparar todo el techo.

- Ja, yo sí que soy buena- se dijo a si misma cruzada de brazos.

- Más que buena- le dijo Jack acercándose y tomándola de la cintura.

- Oye, no precisas recalcar lo obvio Jack-

- No me refería en ese sentido- le respondió besándola, beso que Imma respondió igualmente.

Justo en ese momento, Tooth se acercaba allí para ver cómo iban con el techo, cuando los encontró besándose.

Se escondió tras un pilar y observó esta vez prestando atención, asegurándose de no haber visto mal.

Aunque no era la única, desde unos metros más a la derecha, conejo observaba todo con los ojos abiertos, y a la vez entristecido.

¡Siento con toda mi alma la demora!

Pero tenía un grave problema de falta de inspiración, por cierto, estuve releyendo todo el fic y me di cuenta de que había puesto primero Darkness y después Eris, aunque para remediarlo, piensen que es la misma persona, pero con distinto nombre