Hola gente bonita! Aquí una vez mas les traigo un capitulo de este maravilloso fic! Quiero agradecer a todas las personas que le han dado un comentario que lo estam siguiendo o que lo marcan como favorito en verdad muchas gracias. Por este capitulo quiero agradecer a mi Khalan HC por vetear este capitulo, ella me ayudara con los capítulos de los sabados (muchas gracias hermosa!) bueno sin mas el fic!
Ps: estoy muy emocionada porque nos acercamos a la primera meta de este fic, pasar los 11 capitulos en español que están en línea y luego es terminar este fic antes de que me vaya al pueblo y no tenga internet u.u
Disclaimers: los personajes de Sherlock Holmes no me perteneces, son de la mente brillante de Sir Conan Doely y las poco sanas mentes de Steven Moffat (sigues sin caerme bien!) y Mark Gatniss. el trabajo original puede encontrarse aqui /chapters/3373481?page=24&show_comments=true&view_full_work=false#comment_28733908 no obtengo ganancia alguna traducciendo, lo hago porque me gusta.
Al final, Sherlock estuvo listo mucho más rápido de lo esperado y John se dio cuenta de que, aunque se negaba a admitirlo, Sherlock estaba ansioso por presumir a Oliver en Scotland Yard, así como estuvo ansioso cuando lo había presumido con Ángelo. Sherlock suspiró y se quejó y pretendió que no era cierto pero John vio a través de todo eso y le ignoró.
Mientras tanto, Oliver veía con ojos muy brillantes el proceso de salir a la calle. Oliver adoraba las salidas a la calle. John estaba seguro de que incluso ya estaba deduciendo cosas sorprendentes. Cuando empezara a hablar, John estaba seguro de que iban a ser sepultados por un alud de deducciones.
Llegaron al New Scotland Yard y sorprendieron a quienes se encontraban en el recibidor. Cada una de las personas solo se paraba y abría la boca ante la visión de Sherlock Holmes con un bebé acurrucado firmemente contra él. Sherlock, claramente tornándose rosa por la reacción, marchó a través de la entrada y John le siguió, sorprendido.
Cuando llegaron a la oficina de Lestrade, éste parpadeó ante el bebé; Sherlock se adentró en ella, esperando pacientemente a que John le siguiera, y luego con confianza cerró la puerta.
"Hola, Lestrade" dijo Sherlock, placenteramente. "Tienes un caso tremendamente aburrido y de todas formas necesitas mi ayuda debido a la incompetencia general de la fuerza policiaca".
Lestrade solo dijo: "Tienes un bebé".
"Brillante" remarcó Sherlock, "no puedo imaginar por qué no has resuelto este homicidio aún, dado la tajante astucia de tus observaciones".
"Sherlock" dijo John serenamente, porque sabía que era suficiente para hacer el truco. Y luego a Lestrade: "Este es Oliver".
Lestrade parpadeó un poco desconcertado."Okay…"
"Oliver es el hijo de Sherlock" explicó John
"Oliver es nuestro hijo" corrigió Sherlock rápidamente.
"Lo que es biológicamente imposible" dijo John. "Así que técnicamente—"
"¿Cómo es que tienes un hijo?" interrumpió Lestrade.
"El proceso biológico incluye la fertilización de un huevo con un esperm—" empezó Sherlock
Lestrade hizo una mueca de dolor y levantó una mano. "Oh, Dios, no, para, no puedo hablar de sexo con— Oh, mi Dios."estremeciéndose, se compuso a sí mismo". Entonces… "movió su mano vagamente". Eso pasó, y luego… "movió su mano hacia Oliver."Eso".
Sherlock frunció el ceño un poco."Su nombre es Oliver. No es 'eso'".
"Claro" Lestrade aún estaba mirando a Oliver. "Oliver. ¿Dónde está la madre?"
"Muerta" respondió Sherlock llanamente. "Ningún otro pariente vivo.
"¿Muerta? ¿Muerta cómo?"
"Yo no la maté."
"Eso no es lo que estaba sugiriendo. Yo solo…"
"De cualquier modo, soy el único pariente vivo de Oliver, así que John insistió en que nos lo quedáramos".
John le mandó una mirada. "Ambos insistimos".
Sherlock se encogió de hombros.
Lestrade se veía como si no estuviera enteramente seguro de a quién quedársele viendo más, así que su mirada cambiaba de persona. Eventualmente dijo: "Entonces ¿Ahora tienen un bebé?"
"Te dije que las cosas habían estado más inusuales que nunca" ofreció John.
"¿Tienes una escena del crimen que quieres que vea?" preguntó Sherlock.
Tomaron un taxi para seguir a Lestrade a la escena del crimen. Sherlock estaba emitiendo un nivel de superioridad que John sabía que debería de desaprobar, pero solo hacía que negara con la cabeza y sonriera afectuosamente.
"¿Satisfecho contigo mismo?" preguntó.
"Pienso que eso salió bien" respondió Sherlock."También Oliver lo piensa".
John rodó los ojos solo un poco. —Por supuesto.
Sherlock lo miró. Y sonrío. Y de repente John estaba en un taxi diferente, el primer taxi, con este misterioso e intrigante hombre a lado de él, girándose para sonreír a la ventana porque era muy tímido para sonreírle directamente, posiblemente traicionando el incandescente pensamiento que quemaba su mente: «Te agradará mucho este hombre». E incluso ese pensamiento había fallado en su exactitud tan abismalmente, había sido tan asombrosamente subestimado.
Sherlock le guiñó el ojo.
John tuvo un momento de desorientación, que quiso alcanzar a Sherlock por la manga, mantenerlo quieto, mirarlo hasta que todos sus pensamientos irremediablemente ocultos se hicieran obvios, e incluso no estaba seguro de qué pensamientos eran.
Pero el taxi paró y Sherlock saltó fuera de él, una energía incontenible como siempre, y resignadamente John pagó la cuota y salió tras él.
El cuerpo había sido removido, por supuesto, pero el resto de la escena del crimen había sido preservados, y Sherlock estaba literalmente aplaudiendo con alegria por esto John pensó que ese reciente periodo había sido el más largo que había visto estar a Sherlock sin un caso, a pesar de que éste no se había quejado, y se dio cuenta de cuánto lo había extrañado. Todos los demás miraban la escena del crimen, excepto por Lestrade, que miraba a Oliver, claramente determinado a pretender que todo era normal mientras le daba a Sherlock un resumen de lo que había pasado.
Sherlock agitó su mano impacientemente, diciendo: "Sí; sí; sí; obvio" y luego se volvió abruptamente hacia John, sorprendiéndolo al sacar a Oliver del arnés y pasárselo a John.
"Oh" dijo John, tomándolo automáticamente. "¿Quieres que yo—?"
"Necesito acercarme" explicó Sherlock, sacándose el arnés y ágilmente dejándolo en el suelo, acostándose sobre su estómago y mirando la evidencia que el resto de ellos no había visto.
Oliver lo miraba ávidamente, mordisqueando el filo de su sonaja de abejorro que había insistido en traer con él.
"Sí" le dijo John. "Así es como se comporta en las escenas del crimen".
Oliver le miró.
"Está bien" concedió John. "Tienes razón, así es como se comporta la mayoría de las veces".
Oliver, satisfecho, se giró para mirar de nuevo a Sherlock, quien se había arrastrado a través de la habitación sobre su estómago como una serpiente, su lupa afuera mientras recolectaba información. Se sentía como las otras docenas de escenas del crimen en que John había estado viendo a Sherlock, excepto que ahora tenía un pequeño y tibio bulto de bebé feliz en sus brazos, y eso era mejor. ¿Quién iba a saber que esto era lo que había faltado?
Claramente, todos los demás ahí mismo no estaban de acuerdo con las conclusiones de John acerca de que tener un bebé en una escena del crimen era la perfección. Había muchos susurros y miradas dirigidas hacia ellos, y John sostuvo a Oliver más cerca de él instintivamente. Oliver parecía ajeno a todo esto: John se preguntó si eso era alguna clase de mecanismo de defensa que Sherlock le había dado, la habilidad de pretender sin esfuerzo que no le importaba lo que las personas pensaran. John hubiera preferido que Oliver no cayera en ese tipo de mecanismo de defensa desde bebé, pero también pensó que quizás Oliver había tenido esos mecanismos de defensa bien desarrollados después de nacer, por ser el objeto de mucha atención, pero sin nada del amor que un bebé necesitaba. John pensó en lo peores que podrían ser los susurros y las miradas de asombro si supieran que Oliver era un clon en vez de un inesperado bebé.
Lestrade llegó a pararse a un lado suyo, ensordecedor con sus preguntas sin contestar. John, sintiéndose un poco como Sherlock, dijo con ironía: —De acuerdo, solo pregunta.
"No" dijo Lestrade, moviéndose incómodamente, lleno de negación, como si pretendiera que no estaba lleno de preguntas. "Es solo que…" miró a Oliver. "¿Él está… en alguna clase… de relación sexual? ¿Y estás de acuerdo con eso?"
John no dijo: "¿Por qué me importaría con quién se acuesta?". Lo que cualquier compañero de departamento hubiera dicho. En vez de eso, dijo: "El donó esperma".
Lestrade se veía aliviado. "Oh, eso tienen mucho más sentido. No podía dejar de pensar… ¿No lo hizo anónimamente?"
"¿De verdad piensas que él no hubiera querido tomar el crédito si el niño resulta ser un genio?" preguntó John.
"Muy cierto" concedió Lestrade. "Bueno, no hay ninguna duda acerca de la paternidad, ¿cierto? Es justo como él, hasta en la mirada de 'soportando a estos simples mortales'".
John volteó a ver a Oliver, quien sin duda miraba a Lestrade con una versión en miniatura de la mirada de Sherlock de '¿Por qué esta gente ha sido mandada para atormentarme?' "Bueno" comenzó John, y pensó en lo idénticos que se veían Oliver y Sherlock. "Sí" fue todo lo que pudo pensar en decir, porque era cierto, no había ninguna duda sobre la paternidad de Oliver, no tenía nada más que paternidad.
"¿Un duro golpe para el pequeño, no crees? ¿Perder a su madre de esa forma?"
John se tensó un poco. "Sí, pero afortunadamente tiene a Sherlock".
Lestrade no dijo nada pero miró puntualmente a Sherlock, quien estaba molestando a uno de los policías sobre exactamente qué había visto desde que él había llegado a la escena del crimen.
John dijo defensivamente: "Él es muy bueno con Oliver".
"Perdona" intervino Sally Donovan, ardidamente. "¿Pero de quién es este bebé?"
"Obviamente es mío" respondió Sherlock, quien de alguna manera había logrado materializarse a lado de ellos en el momento justo. "Se supone que eres un oficial de policía, el niño llegó conmigo y se ve como yo, pon las pistas en su lugar".
Sally lo miró sin creerle. "¿Tuviste un hijo?"
"Tú no eres la única, Sally, que es capaz de tener actividades que resulten en la fertilización de un óvulo" repuso Sherlock.
"¿Pero quién se acostaría contigo? Quiero decir, ¿por cuánto tiempo podrías ocultar tu rareza?"
"Eso es—" empezó John.
Sherlock se atravesó para tomar a Oliver, cortando lo que él iba a decir, diciendo: "Vamos Oliver, te enseñaré cómo es que la evidencia fue ineptamente recolectada".
Sherlock caminó lejos de ellos, con Oliver en sus brazos. John se volvió para terminar de decirle a Sally que dejara en paz a Sherlock, pero Lestrade le ganó.
"Poco profesional y sin provocación. Déjalo en paz" dijo Lestrade.
"No puedes traer a un bebé a una escena del crimen" se quejó Sally.
"El bebé no está contaminando nada, y no es como si lo tuviéramos que estar cuidando".
"Pero es un niño—"
"Él es un bebé" la corrigió John.
Sally lo miró, una ceja alzada de manera desafiante. "¿Y piensas que deberían de estarlo criando en escenas del crimen?"
"Pienso que nosotros deberíamos criarlo donde quiera que le haga feliz, y si se parece aunque sea un poco a su padre, entonces éste es su lugar" retomó John.
Las cejas de Sally se elevaron incluso más. "¿Nosotros? ¿De verdad? ¿Ustedes dos lo van a hacer oficial?"
John arrugó el ceño en frustración. "No es de ese modo".
"Ustedes… tienen un bebé" apuntó Lestrade.
"No juntos. Lo que quiero decir, es que no planeamos al bebé juntos. Solo lo estamos criando juntos. ¿No pueden dos personas criar a un bebé sin estar en una relación íntima?"
Lestrade y Sally se le quedaron viendo.
"Yo…supongo" accedió Lestrade, dudosamente.
John quería lanzar sus brazos al cielo o golpear su cabeza contra la pared más cercana o alguna otra cosa igualmente dramática. Pensó que era tremendamente injusto que todo el mundo asumiera que él estaba acostándose con Sherlock Holmes cuando no lo hacía. Si estuviera teniendo sexo regularmente, ¿no estaría de mejor humor?
"Cuando tu compañero de departamento tiene un bebé, ¿no es una conclusión lógica el que estemos criando al bebé juntos?" preguntó John.
Lestrade y Sally continuaron quedándoselo viendo. John pensó que posiblemente él estaba mal por haber sugerido que su situación tuviera una conclusión lógica en cualquier cosa.
"Este caso es más interesante de lo que Lestrade describió" anunció Sherlock caminando hacia ellos. Oliver agitó su sonaja para puntualizar el punto.
"Te dije que era uno interesante" dijo Lestrade.
"Tú piensas que todos son interesantes" replicó Sherlock. "Y lo has destacado enteramente con los hechos equivocados de este caso para hacérmelo interesante". Sherlock miró a John, sus ojos brillando. "Tengo polvo con qué experimentar.
John no pudo evitar sonreírle de regreso. Sherlock era contagioso en estos asuntos. "Excelente. ¿En casa?"
"No, necesito el equipo de St. Bart's".
"Oh" dijo John, mirando a Oliver en los brazos de Sherlock y pensando en las horas de comida y las horas de cambiarlo y todo el esfuerzo que había hecho para tratar de poner en marcha una rutina en la vida de Oliver.
La cara de Sherlock cayó, todo el brillo en sus ojos se desvaneció. Él también volteó a ver a Oliver. "Oh" dijo. "Deberías de llevar a Oliver a casa. Por supuesto. Para…" Sherlock dejó de hablar y John sabía que era porque Sherlock nunca se había preocupado por reconocer que el bebé necesitaba comer y dormir.
Y qué demonios, John ya había fallado en mantener al bebé en un horario, no estaba seguro de que hacer un viaje a St. Bart's por quién sabe cuánto tiempo fuera a hacer alguna diferencia.
"No, iremos contigo St. Bart's. Ollie solo se malhumorará y llorará por ti de todos modos si trato de privarle de la diversión de un experimento".
Sherlock brillaba y Oliver agitó su abejorro en evidente acuerdo, y John lanzó una mala mirada a Donovan y Anderson, quienes susurraban en una esquina, solo un poco mientras seguía a Sherlock con el bebé lejos de la escena.
El polvo no era polvo, aparentemente. Sherlock estaba monologando hacia Oliver, esperando encontrar algo en el polvo. Oliver estaba alternando entre escucharlo atentamente, mirar las manos de Sherlock y la pantalla de la computadora como si realmente entendiera lo que Sherlock estaba haciendo, y agitar cajas de Petri. John estaba monitoreando muy de cerca las cajas de Petri con las que jugaba y realmente no le prestaba atención a lo que Sherlock estaba diciendo.
Sherlock estaba dividiendo el polvo en sus propias cajas de Petri, agitándolas cuidadosamente. Oliver miró desde el regazo de John, aparentemente fascinado. Y luego estornudó.
John miró más de cerca al polvo que Sherlock estaba agitando. Quería asegurarse de que el polvo no fuera tóxico, pero no quería insultar a Sherlock por asumir que no había protegido a Oliver si lo fuera. John dudó en el banquillo, un brazo fuerte alrededor de Oliver.
Sherlock, tan perspicaz como siempre, lo percibió. —No es tóxico. Si pensara que lo fuera, no tendría a ninguno de los dos aquí.
"Cierto" dijo John. "Por supuesto. Solo tenía que, tú sabes, estar seguro. Tú sabes".
Sherlock suspiró.
"Confío en ti" insistió John. "Es solo que todavía nos estamos ajustando, ¿recuerdas?"
"Entonces, este es el motivo por el que la evolución de un embarazo dura varios meses, ¿cierto?" preguntó Sherlock, ahora dejando caer algunas gotas del líquido de la pipeta en una de las cajas de Petri.
"Probablemente, sí".
Oliver golpeó su sonaja contra el mueble, agitando las cajas de Petri.
Sherlock arrugó el ceño y lo miró. "Vas a contaminar los resultados".
Oliver decidió en vez de eso, poner la sonaja en su boca.
John hizo una mueca y cogió la sonaja. "¿Qué tan limpios están estos muebles?"
"John, tú sabes que son esterilizados. Honestamente, eres más nervioso que una mamá gallina, nunca lo hubiera anticipado. Eres un doctor, deberías de estar acostumbrado a los bebés".
"Es diferente cuando el bebé es tuyo. Piensa en cuánto me inquieto por lo poco que comes y duermes".
"¿Estás implicando que también eres mi mamá gallina?" Sherlock estaba examinando sus cajas de Petri y escribiendo notas.
"Yo…" comezó John y luego dejo de hablar, porque "madre" definitivamente no parecía la etiqueta apropiada para ponerle a su relación con Sherlock. "No. Por supuesto que no. Yo… pero él es tu clon, entonces…"
Sherlock le regaló una breve sonrisa antes de regresar al experimento. "Entonces te preocupas innecesariamente acerca de nosotros dos por igual".
La sonrisa lo hizo sentir tibio y apenado y pensó que probablemente se había ruborizado, lo que era embarazoso. "No más de lo que tú te preocupas innecesariamente por mí".
"Nunca he considerado, por ningún momento, esterilizar los muebles de nuestra cocina por tu seguridad".
"Tal vez deberías. De todas maneras, no tengo el hábito de ir por la vida metiéndome cosas en la boca".
"Lo he notado" remarcó Sherlock mirando hacia la caja de Petri, y por un largo momento, John miró su perfil, dignamente girado lejos de él, y se preguntó si estaba imaginando el doble significado en la conversación. Sí, pensó John, Sherlock no coqueteaba, punto. Ciertamente no con él. Y luego Sherlock añadió: "Y nunca he pensado en ti como mi madre "y le miró.
John se le quedo viendo, observando esos ojos, azules y grises y verdes e intensos, y no pudo tragar, no podía respirar porque Sherlock no pensaba en él como su madre, lo que tenía sentido, pues no lo era, así que ¿por qué debía ser tan invariablemente sexy, por qué debía hacer que John deseara acercarse y cerrar en un puño la camisa de Sherlock y solo inclinarlo y atraerlo y besarlo—
La puerta del laboratorio sonó al abrirse. John saltó, sobresaltado, y Oliver hizo unos sonidos desaprobatorios en protesta por ser jaloneado. Sherlock regresó a su caja de Petri como si nada hubiera pasado y tal vez nada había pasado y John solo estaba perdiendo su mente.
"Dicen que tienen sitiado el laboratorio" dijo Molly y luego parpadeó asombrada hacia Oliver. "Eso es un bebé".
Sherlock rodó los ojos. "¿Por qué todo el mundo debe considerar necesario decir lo obvio? Sí. Es un bebé. Se llama Oliver".
Molly miró a Sherlock y sus labios se volvieron una delgada línea inflexible que temblaba pero que John reconocía muy bien estos días. Lo que sea que había pasado entre Molly y Sherlock durante el tiempo en que fingían la muerte de Sherlock, había alterado su relación irrevocablemente. Sherlock trató de pretender que no era así, pero Molly se le enfrentaba más y Sherlock la escuchaba más. Esto no era un cambio universal, Sherlock no había regresado como una persona manejable. Esto era una evolución especial en su relación con Molly.
Así que Molly se compuso y peleó de regreso. "No es obvio que tú tengas un bebé, ¿no es cierto?"
Sherlock concedió el punto con un pequeño gruñido de disgusto a su caja de Petri, sonando notablemente como el sonido de disgusto que Oliver hizo cuando John lo jaló.
Molly caminó hacia donde estaban John y Oliver y le sonrío al bebé. "¿Oliver, dijiste?" Se encorvó más para estar a su nivel, susurrándole: "¿No eres el niño más lindo de todos los tiempos? Sí lo eres, Ollie-Ollie-pequeño-bebé".
Sherlock se irguió junto a John, horrorizado. "No le hables de ese modo".
Oliver se rio y Molly tocó con la punta de su dedo índice la punta de su nariz y Oliver se rio aún más fuerte. "A él le gusta" dijo Molly. "Te gusta, ¿no es cierto, salvaje Ollie-wollie?" Molly volteó a ver a John y le guiñó el ojo.
Sherlock gimió. "Oh, Dios mío".
"Podría comérmelo a cucharadas" dijo Molly y se levantó.
"¿Te gustaría cargarlo?" ofreció John, amablemente.
"No" interceptó Sherlock.
John le miró sorprendido por su grosería. "¿No?"
"No hasta que ella acceda a hablarle en un inglés propio. No tendré a mi hijo siendo referido de esa manera".
"Sherlock piensa tener tres meses lo acercan a los treinta y cinco" le dijo John Molly y cuidadosamente le pasó a Oliver.
Oliver agitó su sonaja hacia ella.
"Ese es un honor del más alto orden" dijo John. "Debes gustarle".
"Tonterías" murmuró Sherlock. "No tienen ningún significado en especial. Le gusta el sonido de la sonaja.
"Sherlock también es un experto en cuanto a comunicación humana-bebé".
Molly sonrió brevemente y cambió su atención al contento bebé en sus brazos. "Oh, es un encanto. Real y completamente" levantó la vista, mirando John y luego a Sherlock, quien todavía estaba perdido en sus experimentos. "¿De dónde vino?"
"Del útero de una mujer".
"Técnicamente correcto" dijo John, dándole a Molly la mejor de sus 'ya sabes cómo es' sonrisas.
Así que Molly miró a John para continuar la conversación. "Usaron una madre sustituta, por supuesto" concluyó con interés.
"Oh" dijo John. "No… no realmente. Nada de eso. Es solo que…" John dejó de hablar y se dio cuenta de que Sherlock siempre le dejaba esto a él. Todo el balbuceo de tratar de definir su relación, Sherlock nunca participaba. "¿Quieres explicarlo Sherlock?" preguntó John, tratando de forzarlo a ponerle alguna etiqueta en esto.
"Por una serie de felices accidentes" respondió Sherlock calladamente, sin apartar la mirada de sus experimentos, "fuimos presentados con un bebé con mi ADN. Por lo que lo estamos criando, porque no hay nadie más que lo haga".
Lo que parecía cierto y falso a la vez y realmente no iluminaba a John acerca de la naturaleza de su complicada relación.
"Técnicamente correcto" dijo John, de nuevo.
Molly miró a ambos como si no supiera bien qué pensar, así que dijo dudosamente: "Oh, entiendo".
Sherlock levantó la vista, apoyó sus codos en el mueble y tomó una onda bocanada de aire. "Todo es muy confuso. Biológicamente, él me debe su existencia. Legalmente, yo soy su padre y John es su madre. Habitualmente, Oliver será un visitante de St. Bart's, muy frecuentemente. Y de tu morgue, para ser más específicos".
"Si eso es aceptable para ti" añadió John apresuradamente.
"No me importa si es o no aceptable, él vendrá. Es mejor que se vaya acostumbrando a los cadáveres a una edad temprana". Sherlock se volvió al experimento.
"¿Es lo mejor para él?" preguntó Molly, sonando como si no supiera qué pensar acerca de esa proclamación.
Había una tirantez en los movimientos de Sherlock, una repentina rigidez en él, mientras el golpe sin intención caía, y John sabía que su mente estaba retrocediendo a si era o no la mejor idea el dar a Oliver a alguien más para que lo criara de manera normal.
John dijo firmemente: "Él es el hijo de Sherlock Holmes. Necesitamos que se acostumbre a los cadáveres. No seremos capaces de separarlo de ellos. ¿No es cierto, Ollie?"
Oliver agitó su sonaja.
"Eso significa que sí" dijo John.
Y Sherlock no estuvo en desacuerdo.
