Disclaimer: InuYasha y los demás personajes no me pertenecen sino a Rumiko sensei, la reina del manga.
Advertencia: UA. Si yo deseo que aparescan unicornios rosas gays, apareceran unicornios rosas gays.
NOTA IMPORTANTE:
El episodio pasado fue ASQUEROSO (Quiza exagere).
Lo odie, demasiado. No me gusto como quedo, pero aun asi lo subi porque sabia que a muchos de ustedes querian algo asi. Querian muchos celos de InuYasha, y LALALALA.
Demasiado cliche para mi gusto, ademas de la redacción que dio mucho que desear, y un review me hizo abrir los ojos, es verdad, ni a mi me gusto. Quiza los reviews se me fueron a la cabeza(? hasta tal punto que me importo mas su opinion que la mia propia :c
PERO YA.
Ya no puedo eliminar ese capitulo (Si puedo pero no quiero XD) solo me queda seguir adelante con el fic, a MI GUSTO.
¿Qué significa? Amo todos sus reviews, hasta los que me dicen que no les gusto algo con sinceridad, ya que se toman el tiempo de leer mi fic hasta el final C: y criticarlo como se debe. Pero a los que me dan sugerencias y no las pongo, no es porque no me gusten, ni no las lea, ni que las desprecio (Cada que subo un capitulo chequeo la pagina una vez cada cinco minutos) sino porque yo ya tengo una idea en mi mente de como sera el fic, y algunas de las sugerencias que me dan no van de acuerdo a lo que deseo.
ASI QUE si no les gusta como va mi fanfic desde ahora ahi esta la opcion de cerrar C:
OJO eso no significa que no recibo critica, si las recibo igual que las sugerencias, etc. Pero recibo critica a mi redacción (Todo sea para mejorar) no que no les gusta com va el fic, ni tampoco insultos.
Eso es todo!
Ahora si... Los que no leyeron lo de arriba por vagos... Vayanse a la berenjena -.-
Y un pequeño resumen de lo de arriba:
SI QUIERO PONER UNICORNIOS ROSAS GAYS, PONDRE UNICORNIOS ROSAS GAYS.
C:
Capitulo.- 8
Koga le sonríe, y ella no puede evitar devolverle la sonrisa. Intentando de olvidar; al chico que se encuentra a sus espaladas por un momento. Al chico que besó hace tres días. Al chico que no abandonaba su cabeza ni un instante.
- ¿Me dirás por qué el repentino de interés de acompañarme?-. Pregunta enarcando las cejas divertida, lo suficientemente bajo para que no la escuche la feliz pareja.
Koga se hace el desentendido, y murmura suave "¿Por qué, más va ser? Quiero estar con la chica de quién estoy enamorado"
Kagome se ríe leve, y niega con la cabeza. La pelinegra sabía cuál era la razón, de por qué Koga se ofreció a acompañarla (Mejor dicho, por quién) pero mejor calla, ahora no era el momento de molestarlo. Después, quizá.
Se acercan a la pareja que ya estaba perdida en su mundo, debatiendo qué flores vendrían mejor para recepción de la boda, y cuáles serán las qué adornaran como centro de mesa. Kikyou les sonríe al darse cuenta de la presencia de los dos.
- Hola, encantada. Soy Kikyou, ¿Tú...Debes ser Koga, no?-. Y Koga asiente en silencio.- Este es InuYasha, mi prometido-. Abraza con posesión (A la percepción de Kagome) el brazo del pelinegro contra sí.
"Mi prometido" Retumba en la mente de Kagome, una y otra vez.
Entonces Kagome se entristece, ya que Kikyou era la que tenía el derecho de decir "Este es InuYasha, mi prometido", mientras que Kagome solo podía pronunciar "Este es InuYasha, mi amigo"
¿Por qué siente cómo si sus órganos se contraen de manera dolorosa, cada vez que piensa en esa palabra al recordar a InuYasha?
Amigo.
Los amigos no pueden tener sentimiento más allá del cariño.
Sin embargo, Kagome los siente. Por un simple amigo.
Un simple amigo qué hace que tu corazón se agite, contribuye su mente.
Y Kagome no se atreve a protestarle, porque tenía toda la razón.
Koga de nuevo asiente sin ganas de comenzar una conversación amistosa, e InuYasha le sigue porque tampoco tenía ganas de entablar un dialogo con un desconocido. Menos con ese tal Koga.
- Kagome-chan, dime ¿Cuál te gusta más?-. Le pide su opinión Kikyou con un mohín.
Kagome pestañea un par de veces, antes de captar lo que le quería decir. Observa las dos flores que Kikyou tiene en sus manos. Kagome por inercia, sostiene entre sus dedos, la segunda flor con cariño y una sonrisa.
Kagome no sabía mucho de flores, con suerte era consiente que existían las rosas. Pero esa había captado su atención de inmediato.
Suave al tacto, y emanaba un ambiente campestre y tranquilo, acaricia con lentitud los pétalos de este.
Kikyou hace una mueca casi invisible al ver cual había escogido, en realidad ella veía más belleza y elegancia en la flor que aún posee en sus manos. Bufa por lo bajo, porque InuYasha había tenido una reacción parecida al observar las margaritas.
Mientras que Kikyou insistía con que eran mejores, las flores de campanilla.
- Y tú, Koga-kun ¿Cuál te gustan más?-. Koga, se encoge los hombros murmurando "Las dos son igual de bellas" antes de distraerse con unas plantas, dejando a los tres solos.
- Me gustan más estas, me envían un sentimiento de paz... Amor-. Explica Kagome, levantando la mirada sólo para encontrarse a la de InuYasha.
Los dos se centran en su propio espacio, ajenos a todo, y de todo. Recordando al unísono, el beso que compartieron hace tres días. Cuando sus labios supieron que era lo que es estar juntos, tal vez; hasta completos. InuYasha hace un amague de sonrisa, y Kagome curva su boca tímida, con un leve carmesí extendiéndose por sus mejillas.
Kagome piensa, que quizá InuYasha no la odie después de todo. El beso de antes, había sido un error, el cual ya no iba a ocurrir. Un error que la atormentaba todas las noches, haciéndola desear más que un acoplamiento de labios, logrando también; que su imaginación vuele más de lo debido.
Ella desea una vez más, saltar a sus brazos. Abrazarlo, y obligarlo a que la abrase. Así como hacía antes.
Frunce el ceño, de ese silencio, qué al contrario al último. Este silencio y esas miradas cómplices que se mandaban, no le gustaban nada. Se aclara su garganta, sacándolos de su trance.
Kagome saliendo de su trance.
Arrebata la frágil margarita de los dedos de Kagome sin delicadeza.- Pues estas serán las que usare, tienes razón Kagome-chan, son las ideales para nuestra boda ¿Verdad, InuYasha?
- Si.- Concuerda InuYasha fijándose un momento en Kikyou, para luego volver a Kagome, quién no encontró la mirada. Puesto que ella sólo veía el piso.
InuYasha estaba a punto de hablarle, cuando Kikyou agarro su brazo y lo distrajo con unos detalles de la boda, llevándolo algo lejos de Kagome.
Lo que InuYasha no supo, es que si hubiera visto los ojos de Kagome... Habría notado ese brillo de tristeza única en sus ojos.
Koga quién, en todo momento se había estado en margen de la situación. Fue donde Kagome y entrelazo sus dedos con los de ella, apretando el agarre. Dándole un poco de apoyo silencioso.
Koga nunca fue bueno consolando a los demás (Bueno a una persona en particular sí) menos a Kagome, quién no le gustaba que la vieran débil, ni nada parecido. No sabe lo que ocurrió, se distrajo un segundo y ya ve a su Kagome triste.
- Así que ese es mi rival-. Comenta Koga con superioridad alzando una ceja, Kagome no dice nada sabiendo a lo que Koga le quiere decir. Y aunque una parte de ella desea negarlo, la otra parte no tiene ganas de mentirse a sí misma.- ¿Sabes? Pensé, que con la descripción que me dio Sango, la tal Kikyou tendría cuernos, bigote y verrugas en su nariz.
Kagome se ríe con sutileza, imaginando a una Kikyou con ese aspecto. Y secretamente, desea que en realidad sea así. Tal vez con la apariencia dicha, no sea tan estúpidamente perfecta e InuYasha se fije en Kagome.
- Bueno... Sango exagera en todo.
- Ni siquiera es desagradable, algo falsa por lo sobre brillante que es. Pero, no mala.
¿Falsa? Kagome frunce sus labios sin entender bien, sin embargo, si lo pensaba bien. Kikyou sonreía de más, demasiado brillante como dijo Koga. Pero ¿De verdad, eso era falsedad?
Kagome observo a Kikyou, quien sonreía junto InuYasha. Por más que buscaba rastro de actuación no lo veía, y Kagome dedujo que Kikyou sonreía sincera con InuYasha.
Y un pensamiento, desagradable que le producía arcadas invadió su cabeza.
El poder del amor
Koga patea una lata a sus pies y se revuelve el cabello fastidiado, por todo.
Por Kagome, y al parecer su enamoramiento con un tipejo que tenía prometida.
Por sus padres, que no le dejaban de joder ni un solo momento con lo mismo.
¡Pero en especial por...!
Un escalofrío fue enviado por su columna vertebral, al solo pensar en su nombre. Movió varias veces con su cabeza horizontalmente, negándose a recordar el episodio pasado.
Porque si fue pasado. Y el pasado pisado. Y punto.
(Aunque el "pasado", fue hace seis días)
Trepa el muro con experiencia, asegurándose de que nadie le viera. Logra cruzar al otro lado, y de manera automática, un Husky siberiano fue a su encuentro. Saludándolo con su colita y mucha efusividad.
- Sí, sí. Hola ¿Sabes si los viejos, están?-. Pregunta como si le entendiera, observando al rededor, a ver si había un indicio que se encontraran. Mamoru le ladra dos veces, lo que para él significaba un "No". Koga suspira aliviado de no tener que aguantar a sus papás con lo mismo de hace ya casi diez años.
Y que él no estaba dispuesto a cumplir.
"¿Cita doble?" Había repetido, y Kikyou asentía efusiva "Es una grandiosa idea ¿Verdad, Kagome-chan?"
Kagome aunque quiso negarse no pudo, con la mirada insistente de InuYasha sobre ella, era casi imposible decir "No".
Kagome suspira, y empieza a trazar lineas sin el menor sentido. Pensando una y otra vez, en alguien que no debería pensar.
Entonces ¿Acaso es verdad, qué el fruto de lo prohibido era lo más irresistible?
(Ya que sí, a los ojos de Kagome, InuYasha estaba prohibido)
Kagome bufa por lo bajo, y se repite que es solo eso. Sólo le era irresistible InuYasha porque estaba prohibido, y lo primero que nos enseñó las sagradas escrituras, fue aquello.
Que desde el principio de los tiempos, el ser humano era vulnerable al excitante sabor de lo restringido. Aun cuando el mismo Dios mandó.
¿Eso significaba qué... A ella le atraía InuYasha?
Sí.
Kagome ya no pudo negarlo desde el momento qué acoplaron sus labios.
¿Para qué negar lo obvio?
Pero. Había un límite, y para ella era ese. Atracción.
Una insana atracción por su mejor amigo, nada más. Porque una cosa es que le atraiga, otra que le guste, y otra muy diferente que se enamore.
Su mamá misma le había dicho: "No confundas la amistad con la atracción, peor aún la atracción con el enamoramiento"
Y ella no lo haría. Mantendría congelado ese diminuto (Según ella) sentimiento más allá de la amistad hacia InuYasha. Congelado, para qué no florezca convirtiéndose en un problema mayor.
- ¡Kagome! Do KyungSoo te espera en la recepción.- Canturrea Kagura entrando a la oficina.
- ¿Eres sorda, o te lo tengo que deletrear?
- En realidad no, sólo no escucho tonterías-. Kagome sonríe sarcástica, cruzándose de brazos.
- ¡No son tonterías!-. Chilla la pelirroja a la defensiva.
- Decirme. No, espera, ordenarme; "Nunca de los jamases te acerques a mi Koga-chan en lo que te queda de existencia", es una tontería.- Replica enarcando las cejas.
Aunque, a la pelinegra le irritase de cierta manera este tipo de conductas por parte de Ayame. No podía negar qué, le había agarrado cariño a la joven. Ayame; una pequeña pelirroja de apenas diesisiete años y locamente enamorada de Koga.
Ese era un pequeño resumen de quién era la persona frente ella.
- Sólo yo puedo decirle Koga-chan-.Farfulla frunciendo sus labios cereza.
Qué tierna. Piensa Kagome, dando gritillos internos.
Quizá, Ayame le exaspere, pero eso no quitaba lo linda que era inconciente.
Claro qué, una vez que abre la boca, lo lindo se va.
- Ayame...-. Empieza pero interrumpida por un rápido Ayame-san, para ti, y suspira tragandose las ganas de darse media vuelta.-... San, ya te he dicho qué, Koga y yo sólo somos amigos y...
- "Nunca tendrías algo más que no fuera amistad y Bla bla bla"-. Imita en tono chillón la frase que se sabe de derecha y al revés.- ¡No te creo! ¡Aléjate de mi Koga-chan!
Y Kagome se harta.- ¿Sabes qué, Ayame?-. Recalca la informalidad que logra joder a la menor.- No importa si me crees, o no. De igual manera...
- ¿Kagome?
Oh, no.
- I-InuYasha, hola-. Se gira lento hacia el pelinegro, qué le mira alzando la ceja. Tratando mostrarse lo más tranquila posible.- ¿Qué haces aquí?
InuYasha le sonríe.
Esa sonrisa tan única de él, que hace que sus ojos se conviertan en dos medias lunas; y logra qué Kagome se derrita disipando la irritación de hace unos momentos.
- Me habían dicho que trabajas aquí, quería venir a saludar.
InuYasha vino a verme Chilla de la emoción en el interior emocionada, que son callados por unos "Controlate, Kagome".
- ¿Y este quién es?-. La pregunta de Ayame, pasa por completo desapercibida por los mayores, qué aún siguen sonriendose como unos tontos (Al punto de vista de Ayame, y tal vez de cualquiera que les viera).
- ¿En serio? Mi descanso es en unos minutos, si lo deseas...-. Propone emocionada, olvidando todo lo planeado hace unos minutos atras.
Olvidar a InuYasha.
Si tan sólo el maldito no lo haría dificil.
Mientras tanto, Ayame; no en vano tenía esos ojos que tanto le habían elogiado, y se encontraba observando todo en absoluto silencio (Ya se había resignado a ser ignorada), y sonríe de lado.
"Al parecer ya no tengo qué preocuparme"
¿Que tal?
¿Gustó, no gusto?
¿Aburrido? Quizá XD pero asi debe ser queridos salatamontes U.U (Dejenme ser feliz, siempre quise hablar asi :'v
OH MAI GASHH 83 REVIEWS?! (/°O°\)
Disculpen por no actualizar U.U, me tome algunos dias de descanso emocional total, mucho sube y baja en mi mente, ahora estoy en mi estado medianamente habitual(?
O sea... LA VIDA ES HERMOSA, DE COLOR DE ROSA. *Bailando My little pony* (Si, si puede bailar MLP UuUr)
Intentare actualizar seguido!
FELIZ NOCHE BUENA, NAVIDAD, HANUKA (Asi se escribe? .-.), NOCHE BUENA, ETC.
Y la pregunta del cap es... QUE OCURRE ENTRE AYAME Y KOGA? ESTO Y MUCHO MAS EN EL PROXIMO CAP!
(Dejenme ser feliz .)
