Aquienes siguen la historia:

Mil disculpas por la demora. Escribir a estos angelitos es muy dificil, dado que tengo que estar buscando datos siempre. xD

Lobunaluna.


La decisión de los ángeles.

Milo caminaba por los inmensos jardines, estaba preocupado por Camus. Se había acostado a dormir, por orden de Kanon y obligado por todos los demás, y aun no despertaba. Lo que más le había preocupado, fue la sangre que había caído de la nariz de este… ¿Tanta fuerza se había visto obligado a usar?

Ahora que lo pensaba mejor, jamás había visto a los arcángeles usar su poder… Eso le aliviaba bastante, a los sumo, les había visto hacer aparecer espadas de la nada… Pero jamás usar sus poderes. Se abrazó a sí mismo, recordaba cómo se sentía la fuerza de Rafael. Jamás, había sentido tanta calidez y afecto en su vida. Rafael, al que por años creyó responsable de la muerte de una familia que en realidad no existía.

-No merezco, el sacrificio que hiciste Camus…-murmuro el joven de 18 años.- Te has arriesgado, a pesar de lo mal que te eh tratado en el pasado…

-Así es el espíritu de Rafael.-dijo una jovial voz, Milo se dio vuelta y se encontró con un chiquillo de cabellera rojiza y dos puntos en la frente- siempre tiende a sacrificarse por todos… Aunque no lo pares, siempre está preocupándose por la seguridad de todos los seres vivientes.-El niño se puso a su par- es quien más ah habitado junto a los humanos. Es quien mejor les comprende…

-¿Tú quién eres?-logro preguntar al fin, cuando salió de su sorpresa.

-¿Yo? Me llamo Kiki…-el niño sonrió- ese es mi nombre en este plano.-Milo miro al chiquillo de 8 años, no le había visto nunca.

-¿Y tú otro nombre?-Milo le miro curioso, aunque algo receloso. Kanon siempre le había dicho, que los demonios solían aparecer con las apariencias más engañosas.

-Soy Zephon. –El niño sonrió.- Estoy bajo las ordenes de Gabriel…

-¿Bajo las ordenes de Mu?-el chico le miro algo sorprendido.- pero… eres muy pequeño…

-Es un Querubín, travieso, que me sigue a todos lados.-dijo la tranquila voz de Mu, quien se acercaba hacia los más jóvenes.- Ya me preguntaba, por donde andabas…

-Estaba vigilando…-Milo le miro preocupado y luego lanzo una mirada interrogante a Mu.

-Ya no puedes, andar acercándote tanto a los demonios… -le miro con reproche- No eres un adulto.

-Lo siento. Prometo no volver a salirme, señor-el niño embozo una tímida sonrisa- ¿puedo ir a dormir?-Mu asintió y el niño se alejó a paso veloz.

-¿Cómo es que…?

-Tiene su memoria-Mu le miró fijamente- por eso sabe, cosas, que tu no.

-Y eh de suponer, que le dijeron que no me contara determinadas "cosas".-Mu embozo una enigmática sonrisa como simple respuesta.

-Te busca Kanon-informo el hombre- no le hagas esperar.-Milo asintió y comenzó a caminar hacia el interior de la casa- Kiki.-llamo, apenas Milo ya no fue visible.

-¿Si?-el niño apareció frente al arcángel, quien embozo una de sus enigmáticas sonrisas- no se preocupe, le vigilare.-Informo la criatura, al entender el enigmático mensaje.

-¿Quieres que vigile al niño?-se escuchó una voz tras Mu, una vez el pequeño pelirrojo se hubiera alejado.

-Esto parece una cadena…se va uno y aparece el otro-murmuro Mu.- Si, Shion, vigila que Kiki no se salga de nuevo.-el peli verde, que aparentaba estar cerca de los 23 años, asintió. Desplego sus alas de color blanco y desapareció. El pequeño querubín, no se acercaría ahora a Milo. No estando este con Miguel.

Habitación de Kanon/Miguel.

Milo golpeo la puerta y espero a que se le diera la indicación de entrar. Cuando lo hizo, se hayo a Miguel sentado en una cómoda butaca frente a la ventana. Su mirada estaba perdida, en algún punto del atardecer que había pintado de varios matices al cielo.

-¿Sucedió algo malo?-pregunto, cuando cerró la puerta.

-En realidad, No.-Kanon no aparto la vista de la ventana.- pero te tengo que informar de un detalle que solo conocemos los arcángeles, hasta donde tengo entendido.

-¿Qué sucede?-pregunto, de nuevo, realmente asustado.

-Rafael, está usando un cuerpo…-miro a Milo fijamente- Mortal.-el chico se sintió palidecer- supongo, que entiendes mi preocupación

-Pero… ¿Él no es un Arcángel?-Pregunto, con una voz vacilante.

-Sí, tú también lo eres…-Kanon le respondió, tranquilamente- Tú y él están en las mismas condiciones…

-Pero… ¿Cuánto tienen realmente? Me refiero, en su cuerpo humano qué edad tiene…

-27.

-Eso quiere decir…-Milo tenía sus ojos abiertos de par en par. No era capaz de creer lo que le decían.

-Que hace cuatro años, cuando paso lo de Inglaterra-Kanon le miro.- Rafael llevaba 23 años en este plano. Cuando paso lo de Grecia…

-Tenia 16…-Milo estaba pálido- no parecía…

-¿Tan chico?-Kanon le miro de reojo- no, realmente, no parecía tan joven… Siempre aparento más… Rafael, nació con sus memorias intactas a diferencia tuya.-Kanon se levantó y se le acerco- supongo, que entiendes por qué te llame.

-Por lo del otro día.

-Correcto. Camus puso su propia existencia en riesgo. Un cuerpo, mortal, como el tuyo o el de él… No resisten tanta energía. Se enfrentó, con uno de los más poderosos…

-Puso su vida en peligro-Milo le miro preocupado- ¿Acaso perdió un tornillo? Pudo haber muerto…-comento impertinente.

-Y tú, haber perdido la pureza de tu alma.-Kanon le atravesó con la mirada, por lo cual el chico se guardó su siguiente comentario- Ponte en el lugar de Camus-Milo bajo la mirada- tu eres más importante, si caes en manos de ellos…

-Ya se…-Milo se mordió la lengua. Casi suelta otro de sus, brillantes, comentarios ante el general de los ejércitos celestiales.- ¿Qué quieres que haga?

-Que cuides a Camus, mientras este débil.-ordeno en un tono helado- Una de las habilidades de Camus, es la de sanar a los heridos… Y si las cosas empeoran.

-Necesitaran de Camus-Milo soltó un suspiro- la puse difícil…

-Tú llegada, no era esperada en su momento.-informo Kanon- la noticia nos dejó… ¿Cómo es que se dice?-se refregó las sienes.

-¿Helados o cuadrados?

-Helados.-informo el joven- al principio, cuando se nos informó que vendrías, pensamos que lo harías con tus memorias o que lo harías con tu cuerpo real.-Milo le miro atentamente, siempre quiso saber cómo es que se habían enterado que él vendría.-Imagínate, como nos pusimos todos cuando nos enteramos que sería en un cuerpo mortal y sin memoria…

-Sin ofender, pero de seguro se quisieron matar-Kanon embozo una pequeña sonrisa a esas palabras- ¿Qué pasaba en ese entonces?

-Pues… Por un lado, estaba Camus que era un niño pequeño que teníamos que ponerle a salvo de los demonios-Milo arqueo una ceja, así que Camus había pasado por lo mismo que él- Cuando nos dijeron que vendrías, Camus solo tenía 5 años.

-Pero… Camus es nueve años mayor que yo-Milo le miro confundido.

-Cuatro años, esperando a que se te ocurriera nacer-agrego una voz, el dueño entro por la puerta y les miro.- ósea, que imagínate nuestros nervios. Por un lado, teníamos que lidiar con un arcángel niño y por otro lado buscarte a ti.

-Menudo lio-soltó Milo, al ver a Saga de lo más tranquilo.

- Aioros, Mu y yo. Nos encargamos de buscarte, mientras Kanon y Dohko cuidaban de Camus en secreto.

-¿Y qué hay de Aioria?-los gemelos se miraron- ¿pregunte algo malo?

-No-dijeron al unísono.

-¿Entonces?

-Aioria, para ese entonces, estaba buscando a los ángeles y querubines. –Informo Kanon- él se lleva de maravilla con los infantes… Se aseguró de poner a todos, los que pudo encontrar, en lugares seguros…

-¿Kiki es uno de ellos?-pregunto Milo- digo, uno de los que puso a salvo…

-Si-Saga le miro- Kiki, fue el último que pudo encontrar.-soltó un suspiro- Como está el mundo ahora, el trabajo que se le fue en comendado se volvió más difícil y se tuvo que agregar Aioros.

-¿Por eso ellos no pelean?

-No, ellos están con las personas que se han perdido del camino y tratan de regresarles a este.-informo Kanon- ¿Puedes hacer lo que te dije?

-Si… Ya mismo voy-informo Milo, entendiendo que Kanon quería que se retirara.-Adiós Saga.

-Adiós… y no digas nada de lo que seguramente Kanon te conto.-le informo el arcángel, Milo se voltio y le miro. Para recibir un guiño del arcángel, el chico sonrió y se retiró.

-¿Crees que haya hecho bien en decirle?

-Sí, es mejor que lo sepa.-Saga le miro- es mejor que lo supiera, antes que se enterara de la peor forma.

-Habrá, que enseñarle a invocar sus armas y a usar sus poderes...-Kanon se dejó caer de nuevo en su butaca- si todo sigue, en este mismo curso-miro a su homologo físico- el combate, no estará muy lejos.

-Lo se…-Saga se recargo contra la pared, sonrió y miro a su hermano con burla.

-¿Qué sucede?

-¿Te acuerdas cuando le enseñaste a Camus a manejar la espada?-una pequeña sonrisa, se formó en los labios del general de los cielos.

Habitación de Camus.

Camus se movió dormido, hacía tiempo que no dormía tanto. Realmente, detener a Abrameleck le había debilitado. Kanon y Saga se lo habían advertido muchas veces. En sueños, se preguntaba por qué había acudido a ese plano con un cuerpo mortal. La respuesta le llegaba una y otra vez. Él, Rafael, sabía cuál eran los planes de Azrael y Él. Para llevarles a cabo, era necesario que viniera al mundo con un cuerpo mortal… Por eso se había demorado la llegada de Azrael, era necesario que él estuviera en una edad cercana a la adulta, tendría que se mayor que su camarada…

-¿Por qué tenías que nacer antes?

-No…

-Cuéntame ese secreto, Rafael…

-No.

-Ahora, no puedes escapar… Tendrás que develarme, los planes secretos…-Los fríos brazos rodearon el torso del arcángel.- Eso planes, que le susurraste al oído a Miguel… Veo ese recuerdo, pero no puedo oír lo que susurras en su oído.

-No-Las manos, del demonio, comenzaron a surcar la piel del arcángel.- no te diré…

-Dime.-ordeno- Quiero escuchar esas palabras, salir de tus hermosos labios.-Sintió como la lengua de ese ser, acariciaba su mejilla dejando un húmedo sendero a su paso.-dime: letra por letra, silaba por silaba, palabra por palabra… Lo que le dijiste a Miguel, cuando tenías nueve años.

-No te diré nada-El demonio, acerco sus labios al cuello del joven, depositando un suave beso sobre su carótida derecha.

-Vamos, Rafael, estas débil… ¿Cuánto tiempo más planeas extender este momento?-pregunto, mientras deslizaba una de sus manos hacia la entrepierna del joven- ¿acaso debo interpretar, esta resistencia, como una invitación a hacerte mío?

-No te atrevas…-Camus forcejeo, tratando de quitarse al demonio.

-¿Dónde están tus amigos emplumados…?-pregunto el ser burlón-Tu sacrificaste gran parte de tu fuerza, para desafiar a Abrameleck… Ahora, que les necesita… no hay nadie para hacer el mismo sacrificio por ti…

-Malchi Dael-dijo una voz solemne, al poco tiempo, Camus era libre del demonio. –No cantes, victoria… Cuando aún no la tienes.

-Vaya… si es mi presa predilecta-Radamanthys se relamió los labios, aún seguían dentro del sueño de Camus. El joven miro a su alrededor, se hallaban frente a una casa en ruinas y detrás de ellos había un árbol marchito… Ese era el lugar, de donde habían sacado a Milo, donde iban a realizar ese temible ritual. –podríamos terminar, lo que empezamos hace cuatro años… Aun, tengo la fantasía en que te quito el uniforme del colegio…

-Azrael…-Camus miro preocupado al chico, se preguntaba como había hecho para entrar en su sueño- es peligroso… Salid, antes que te haga daño...

-NO-Milo miro de reojo a Camus, mientras se acercaba al demonio.-ya es hora, que acabe contigo… Ya no podrás molestar a nadie más y de paso liberamos al mundo de tu presencia…

-Ni siquiera tienes pode…-El demonio retrocedió espantado, al ver lo que había aparecido en manos de Milo.-No puedes, traer armas… no puedes invocarlas…

-Ustedes no pueden…-Camus le miro y luego miro el arma que Milo tenía en sus manos- nosotros, defendemos… incluso en los sueños…No importa donde estén y en qué forma estén… Siempre les enfrentaremos.

-Tu cállate…-Miro fijamente a Milo- veamos que hace la muerte…-sonrió con lujuria- me gusta cuando se resisten… Apenas acabe de hacerte mío y por el bondadoso de Rafael…-miro al otro joven.- tu observa, quiero que aprendas algo…-Se lanzó contra Milo, antes que llegara a él, este realizo un rápido movimiento con la guadaña que tenía sujeta con la mano derecha.

Camus abrió los ojos de golpe, tenía la frente recubierta con un sudor frio. Miro hacia un costado y por poco se lastima con la filosa guadaña. Milo dormía profundamente a su lado, aun sujetando el arma con su mano derecha. Toco el arma, el frio metal le dio a entender que esta si era real… Milo abrió los ojos, apenas sus yemas tocaron el objeto. Cerró su mano sobre el mango, para estar seguro que eso que sentía era real... Si, eso que sujetaba con su mano derecha era tan real como él y Camus.

-Gracias…-Fue lo único que salió de los labios de Camus, quien aún seguía sobrecogido por la situación.

-No agradezcas-Milo se sentó en la cama, apoyando la guadaña sobres sus piernas- fue un placer, ayudarte… A fin de cuentas… Eso es lo que se debe, y quiero, hacer

-¿Cómo lo hiciste?-Camus se reincorporo y recargo su espalda en la cabecera de la cama.

-No lo sé…-Milo le miro con una sonrisa- Algo me dijo que me acostara a tu lado… Una voz, era media extraña… No sé por qué, pero tengo la sensación que ya la había escuchado antes… A pesar de ser la primera vez que la oía.-Camus embozo una media sonrisa- ¿me ayudas en algo?

-¿En qué?-Después de esos espantosos minutos, en esa pesadilla, que le había hecho vivir el demonio. Camus estaba más agotado, de que cuando se acostó a dormir.

-¿Cómo le hago para que desaparezca?-Milo miro la filosa hoja de la guadaña-no quiero accidentes domésticos…-Camus embozo una sonrisa.- además, ni siquiera sé cómo hice para entrarla al sueño.

Colegio, Inglaterra.

Shilpyd estaba de rodillas, junto al inerte cuerpo de Radamanthys. Habían sido testigos, de como este se había metido en el sueño del Arcángel, de cómo lo llevo lentamente a ese recuerdo y de cómo casi le saca el secreto. Levanto la vista y observo a Valentine, quien miro a Minos luego de recibir la interrogante a su vez, realizo una sonrisa llena de burla, mientras desenvainaba su espada.

Radamanthys, el verdadero Radamanthys, el que había entregado su alma, a cambio de que su padre fuera curado de un cáncer fulminante, un cáncer que apareció como se extinguió de forma fugaz...

El chico abrió los ojos… Por última vez.

Casa de campo, en algún lugar de Francia.

Milo abrió la ventana y atrapo una hoja que danzaba en el viento. Por causa de este, la hoja realizaba un camino descendente. Por alguna razón, sonrió cuando atrapo la hoja y un extraño brillo se hizo presente en su mano. Dejo la hoja suelta al viento, pero esta vez el viento la llevo hacia un camino ascendente.

-No lo hiciste, por egoísmo o maldad… Como lo pensé en un principio, lo hiciste por que querías hacer un bien…-Milo cerro la ventana de su habitación.- no mereces, que tu alma caiga de nuevo en sus manos…-Milo cerro los ojos un momento, cuando los volvió a abrir. No recordaba que hacia frente a la ventana, ni que había hecho y dicho segundos antes.

Continuara.


Datos.

Zephon. (Kiki)

El querubín enviado por Gabriel para encontrar Satanás, tras su huida del infierno. Ithuriel va con él.

Ithuriel. (Shion)

Uno de los ángeles comisionados por Gabriel a buscar a Satanás, que había efectuado su entrada en el Paraíso. El otro ángel que le acompañaba era Zephon (Ithuriel significa "el descubrimiento de Dios.")