Los personajes de esta historia no me pertenecen, son de la gran Rumiko Takahashi, los cuales tomaré prestados para esta historia.

Los personajes:

-Hablan-

*Piensan*

N/ narra algún personaje

N/N narración normal


Capítulo 8

Una muerte justificada

N/N

-Akemi…- Ranma no lo podía creer, frente a él se encontraba una hermosa joven peli azul, de bellos ojos almendrados… parecidos a los de su prometida…

-Tú… quien eres…- Ranma se había levantado rápido y aun se encontraba incrédulo, esta chica vestía un atuendo de soldado, un pantalón negro, blusa de tirantes y botas de montañista, no era para nada su testaruda peli rosa.

-Ranma cálmate, soy Akemi- Akane que había presenciado como el peli negro se había alertado por su aparición, decidió detener el paso y alzar las manos, esperando él pudiera procesar todo.

-¿Que pretendes… eres una amazona burlándose de ella y de mí?- esa chica frente a él se miraba sorprendida, que pensaba, ¿que lo haría caer en tan tonta artimaña? Y colocándose en guardia, esperaba atento cualquier movimiento de la peli azul.

-¿Qué?... Ranma… ¿Qué haces?- Akane se había colocado en posición de defensa frente a él, no sabía que le había pasado pero, verlo en esa actitud le daba miedo.

-No te vuelvas a burlar de ella…- Ranma respondía con rabia a la peli azul, quien alzó la vista para verla y sin más se lanzó a ella…

Akane asombrada por la actitud del peli negro, saltó hacia atrás, logrando esquivar sin dificultad, el ataque de él, aunque le sorprendía saber que sus ataques no eran con puños y patadas, él lo que quería era apresarla, pero por cómo se comportaba ni loca se dejaría atrapar por él.

-Ranma se sostuvo como pudo, el verla, el sentir esa aura, ¿Quién rayos era esta amazona? Porqué definitivamente no podría ser Akemi, la agilidad, y astucia con la que se movía comparada con la torpeza de su prometida no podían ser la misma…

Pero esa voz… esa voz… lo había hecho hacer algo que nunca en su vida había hecho… enfrentarse a una mujer.

No quería lastimarla, pero si tenerla cerca para desenmascararla, de una buena vez, nadie se burlaría de él.

-Tú… usurpadora… ven aquiiiii- El grito de Ranma había dejado a Akane confundida, por lo que no pudo escapar esta vez del agarre del peli negro.

-Suéltame, que te pasa- Akane estaba sorprendida pues Ranma la había apresado con un abrazo, ella asustada empezó a forcejear hasta que ambos se fueron al suelo.

Akane había logrado soltarse del brazo izquierdo de Ranma, por lo que rodó y con sus piernas, atrapó el cuello del peli negro y lo tumbo en el suelo, le aplicaba una llave para que él le soltara su otro brazo.

Ranma había gruñido de dolor, pero no la soltó, como pudo se impulsó con sus piernas, rodando de nuevo y esta vez él quedó arriba de ella, había logrado zafarse de la prisión de sus piernas, la tomó de ambas manos, usando solamente una mano y con la otra se acercó a su rostro para poder saber quién era esta amazona.

-El juego se acabó- Dijo sin más hasta sentir su piel… ese roce con la tersa piel del rostro de ella, lo sacó de nuevo de sus cabales… esa sensación era igual, a lo que sentía cuando cuidó de Akemi. Sin ser consiente su agarre se había aflojado, Akane aprovechó y de un solo tirón ella había invertido las cartas.

La Peli azul se encontraba sentada sobre el torso de Ranma, había sido tan rápida que tenía ambas manos sujetas a cada extremo de la cabeza del peli negro.

-Si… el juego termino… ¡IDIOTA!- Akane trataba de controlar la situación pues bien él estaba forcejeando, pero se detuvo… eso era lo que él necesitaba, solo eso… era ella, era la peli rosa, o bueno peli azul, pero era ella. Ahora estaba convencido, esa chiquilla era la única capaz de tratarlo así, ella había logrado hacerlo entrar en razón, por fin había perdido sus fuerzas, no pelearía más ahora sus sentimientos de pelea habían sido embargados por sentimientos de dicha de verla ahí… viva… sin ningún rasguño, *esto debe ser un cruel juego de mi mente* pensaba el peli negro, no concebía lo que sus ojos veían, aun incrédulo, era posible que… ¿estuviera soñando?

Ranma no se movía, parecía perdido en sus pensamientos, al parecer, él tenía una batalla no solo con ella, también la libraba dentro, por saber que era real o era un estúpido juego de su mente

-Akemi…-

Akane al igual que él entendió, que ya había recapacitado… dejando el sentimiento de enojo, la embargó el de vergüenza, seguía encima de Ranma, y muy cerca de su rostro, despacio se movió e hizo a un lado pensativa de lo que había ocurrido…

-Ranma…- Akane lo observó, estaba en un estado lamentable, como si hubiera librado una batalla anterior, tenía el pelo enmarañado, sucio, sus nudillos estaban desechos, su ropa estaba hecha retazos… así siguió observándolo hasta que desvió su vista hacia el entorno… todo estaba destruido, los árboles, desarmados, la tierra tenía una forma peculiar… ¿en espiral? ¿será que él había hecho todo esto? Y… ¿esa técnica… el dragón volador?

Regresó la mirada a Ranma que aún seguía inerte, el chico solo trataba de normalizar su respiración, aún seguía en el suelo boca arriba, queriendo entender… pero la situación lo superaba.

Lo siguió observando y se dio cuenta que sus heridas… algunas de ellas parecían quemadas, sus ojos se agrandaron y se alarmó, ¿Ranma había estado ahí?

-Ranma…-

-Ranma…- trataba de traerlo a la realidad, pero esos ojos azules estaba perdidos de nuevo, o más bien estaban posados en ella, pues él al escucharla se quedó observándola y de ahí no retiró la mirada.

Akane se acercó de nuevo a Ranma que al ver sus intenciones, por fin se movió y acomodó en ese bendito árbol de nuevo.

Akane posó sus manos en el hombro de Ranma, sentía culpa por ver el estado en que se encontraba él…

-¡Ranma! Respóndeme por favor…- lo empezó a sacudir

-Ranma… yo…- No pudo resistir más… se acercó a él y lo abrazó apoyó su cabeza en el hombro de él, sus manos rodearon su espalda y ahí se quedó esperando reaccionara…

Ella la había pasado mal también, no pudo contener las lágrimas, todo lo que había pasado casi le arranca la vida, había huido, temía acercarse a su familia, si a ella ya la habían descubierto, los demás podrían correr mucho peligro, no sabía qué hacer, se sentía cansada, asustada y peor aún… no sabía a quién recorrer.

Pero ahí lo vio a él, en el suelo, sintió que tenía una esperanza, que Ranma le podría ayudar, ella debía confiar en él, por ello había decidido acercarse, pero Ranma al parecer estaba peor que ella...

Ranma fue sacado de sus pensamientos en el momento en que sintió el abrazo de ella. Ese aroma que solo podía ser de Akemi, Ahí pudo percibir esa aura dorada, tan reacia, tan de ella.

Ranma lo había entendido todo… ella estaba ahí con él, era real, no eran juegos ni alucinaciones, era ella, por fin había reaccionado, rodeándola con sus brazos, para reconfortarla, sentía su camisa humedecer, sabía que ella se sentía tan desprotegida, la atrajo más hacia él, que supiera que él estaba ahí para ella, que no la volvería a descuidar de nuevo, más aun sí kami le había regalado otra oportunidad de hacer bien las cosas…

Akane al sentirse correspondida en un abrazo… tan demandante de necesidad, de cariño, se sintió un poco incomoda, y cayó en cuenta que jamás había tenido este tipo de acercamientos con él

-Ranma… Por favor mírame, estoy aquí…-

-¿Por qué azul?- dijo por fin el peli negro

-¿eh?- Akane no entendía lo que decía.

-Tu cabello…- Akane había entrado en cuenta que la peluca había quedado en la casa cuando a duras penas había escapado…

-ammm… Ranma, yo… debemos hablar… yo necesito confiar en ti… necesito tu ayuda-

-bien, te escucho- Akane se había separado del peli negro y bajando la mirada, estaba avergonzada por el abrazo.

-Ranma, tú… ¿te metiste en mi casa cierto? Deben tratarte cuanto antes-

-Akemi… perdóname…-

-Ranma, no… no te disculpes, no fue tu culpa- Ranma alzó la vista y la observó, esa hermosa y pequeña caprichosa, malhumorada, de fuerza de orangután, y ahora de pelo azul… tan frágil, tan necesitada de protección, nunca la había sentido tan vulnerable como en ese momento…

-Akemi… perdóname por dejarte sola, esto… es mi culpa… yo… bueno Shampoo quería dañarte- la peli azul se conmovió por las disculpas de él, se limitó a regalarle una sonrisa y volverlo a abrazar de nuevo y esta vez, se sentía tan reconfortada en sus brazos, él correspondió de igual manera pero en eso sintió el ardor en su brazo, y gruñó.

Akane se puso de pie y ayudó a Ranma -debes atender tus heridas Ranma-

-está bien, vamos al consultorio de Mei, ella puede ayudarnos- Pero Akane se fijó en un pequeño detalle…

-Ranma debes ir tu… no es conveniente que me vean a mí, recuerda que si intentaron matarme es porque estorbaba en… mmm algo supongo, no es bueno que me miren, por eso, no había querido aparecer, tengo miedo…-

-Vamos a mi casa Akemi- la tomó de la mano y la llevaba pero ella lo paró

-Espera Ranma, me pueden ver, es mejor que vayas solo- Akane bajó su rostro tratando que él no la viera – puede que corras peligro conmigo… no puedo permitir que pase eso…-

-Iremos en la madrugada así nadie te verá, ni a ti, ni a mí- decidió el peli negro con seriedad.

Akane solo asintió, y lo observó, ahora sabía que podía confiar en él.

-Sé que me has pedido hablar, y lo haremos en mi casa, pero por ahora, creo lo más conveniente es adentrarnos en una parte más discreta… Shampoo sabe dónde me encuentro, y sé que regresará- Ambos caminaron adentrándose en el bosque, para romper el silencio Akane decidió hablar…

-¿Ranma por que Shampoo haría algo así?-

-Emmmm es que en la aldea tienen una ley, que si te derrotan a ti la vencedora, sería mi siguiente prometida… aunque, nunca lo hubiera creído de ella, pero no fue por eso…-

-Las leyes de tu pueblo son extrañas, pero si dices que no fue por eso… entonces ¿por qué lo hizo?-

-Te equivocas, yo he vivido en esta aldea por casi tres años, soy originario de Japón, pero con mi padre entrenábamos en varios lugares, y bueno ahora estoy aquí.

-ósea que tú vives con tus padres, Ranma?, me preocupa tener que molestarlos- pensar de nuevo en el plan de ir a la casa y la posibilidad de poner en peligro a más personas hacía a la peli azul desistir.

-No te preocupes, el viejo se fue de la aldea apenas llevábamos un mes aquí, y mi madre… bueno ella nunca la conocí, me separaron de ella cuando era muy pequeño, así que… no sé dónde se encuentra-

La peli azul se había sorprendido, saber que él no es parte de esta aldea, solo está entrenando, lo hacía más interesante… Ranma podría ayudarle a armar el rompecabezas, así el interés de Akane aumentó, se moría por conocer todo sobre él, sobre la aldea.

Ambos jóvenes se escondieron, en una pequeña cueva, Ranma había ido por leña y muy rápido encendió una fogata para que ambos no pasaran frio…

-dime algo Akemi… ¿por qué cambiaste de look?-

-Este es mi verdadero pelo Ranma… yo estaba protegiéndome nada mas-

-¿protegerte de qué? Algo me decía que no eras de aquí…-

-¿Cómo lo sabías?-

-Tú forma de vestir, de actuar, que no te viera antes, hasta tu casa…–

-¿Pero cómo es que tú sabes todo esto?- Akane se mostraba sorprendida por la tranquilidad de Ranma y aun mas todo lo que él le había dicho…

-Akemi no soy tonto… mmmm bueno puedo decirte que no es fácil entender las cosas, aunque te soy sincero… lo sospeché pero hasta ahora que te veo así es que entiendo, pero… ¿Por qué el cambio, protegerte de qué?

-Necesito confiar en ti Ranma…- Akane quien extendía sus manos hacia el fuego para calentarse, se detuvo y lo observó por unos instantes…

-Hay muchas cosas, que…- pero la peli azul se había quedado con las palabras pues Ranma la interrumpió.

-No te preocupes, puedes confiar totalmente en mí… lo hablaremos después pero… hay algo más importante que me interesa saber, ¿Qué pasó en tu casa? – el peli negro se mostraba aun con duda que había acontecido o como había logrado escapar.

-Verás, cuando tú te retiraste de mi casa yo me fui a dar un baño y luego baje por un vaso de agua a la cocina, ahí estaba cuando vi algo entrar en la ventana, así que fui rápida y me escondí bajo las gradas, cuando escuché un estallido, entonces entendí que habían tirado una bomba, por el lado del patio trasero, vi como todo volaba y para mi suerte muchos tablones de madera se enterraron en la pared pegada a las gradas, permitiéndome una vía de escape, vi toda la casa arder, pero en ese momento debía escapar, me arrastré por varios metros escabulléndome entre las casas y logré adentrarme en el bosque… corrí lo más lejos posible y escuché un segundo estallido, vi muchas personas correr y por lo que pude observar todo había sido consumido.

-¿Viste a alguien?- Ranma la observaba tan sorprendido que ella hubiera huido con tanta facilidad de lo que pudo ser su muerte.

-No… quien haya sido, logró hacer un trabajo casi perfecto…- Akane había bajado el rostro triste pensando en quien había sido el miserable capaz de llegar a tanto…

-Por cierto… ¿dónde aprendiste a pelear así?- Ranma había preferido dejar el tema por un lado ya que verla triste, no le agradaba nada.

-Desde niña, siempre me han gustado las artes marciales, son parte de mí y bueno mi padre y su maestro me han entrenado- Akane sonrió recordando como había hecho berrinches de pequeña para que le entrenasen, aunque sabía que el verdadero entrenamiento había surgido después de la muerte de Kenji.

-Pues debo decir, que eres muy buena, y… no soy de dar cumplidos…- Ranma había volteado la cara, y el carmín en su rostro había aparecido, era cierto que no habían luchado pero nadie había podido hacerle una llave con tal maestría como lo había hecho ella, aunque el peli negro pensaba era por su gran cansancio…

-Ranma… toma-, Akane había sacado una mochila con cosas de primera necesidad, le había entregado a Ranma unas galletas, para que él comiera, a juzgar por su estado parecía que no había comido nada…

-Ahora entiendo, porque estas vestida así…- Ranma miraba hacia el fuego, pero una sonrisa se había dibujado en su rostro, Akane solo lo observó confundida y el prosiguió.

-No creo te haya dado tiempo en vestirte así Akemi, mas creo tenías en esta cueva una mudada…- Akane lo miraba asombrada, vaya… él no la dejaba de sorprender…

-Tienes razón… Lo malo es que no tengo un botiquín de primeros auxilios para curar tus heridas- Miraba con preocupación el estado tan penoso de los brazos de Ranma…

-creo ya es hora de regresar… vamos- Ambos chicos caminaron hacia la casa del peli negro, lo bueno es que no quedaba tan lejos de donde se encontraban.

Cuando llegaron, Akane se sorprendió de ver la casa de él era bastante amplia, parecía que le había ido muy bien, ella observó cada detalle, el patio amplio, una sala comedor, y una cocina muy bonita, en la parte de arriba se encontraban los demás cuartos, Ranma parecía nervioso pero guio a la peli azul a el cuarto.

-Puedes dormir en esta habitación Akemi, creo es necesario descanses- Ranma aun observaba a Akane en busca de alguna herida o contusión.

- vamos Ranma te curaré tus heridas, ¿tienes un botiquín de primeros auxilios?- el solo asintió y salió hacia otro cuarto, al parecer era su habitación, Akane lo siguió…

-Vaya, eres muy ordenado- Ranma solo volteó a verla y le sonrió, negando con la cabeza.

-Esto… es porque muchas amazonas me pretendían…toma, creo es bueno que me bañe… antes que se infecten- Akane tomó el botiquín en sus manos y asintió, por lo que por ahora se retiraría a su habitación.

Ahí lo esperó hasta que él llegó y pudo atenderlo

-Akemi… ¿no pensaras inyectarme nada cierto?- su mirada de horror le causaba gracia a la peli azul

-Enserio el gran Ranma Saotome, arte marcialista, capaz de pelear con todos… le… tiene miedo a un… ¿pinchazo?- Akane lo miraba con diversión, él al fin decidió voltear el rostro y se dejó curar por ella…

- emmm Akemi… ¿no se te da bien el vendar cierto?- Ranma tenía un intento de venda en su mano y brazo

-Ya empiezas…- Akane empezaba a molestarse, en serio no podían convivir en paz…

-Akemi… creo apretaste mucho esto- Ranma alzó la mano ya vendada frente a ella

-Que NOOOO…. oh ¿Qué? tu… tu… mano est… está… tornándose… ¿morada?-

-Te lo dijeeee- Akane empezó a reír nerviosa desenvolviéndole de nuevo la venda a Ranma, y prosiguió a vendarla de nuevo, así estuvieron ambos hasta que después del intento número quince, había logrado un casi decente vendaje.

-Vaya por fin… sabes, me sorprendes… eres de esas chicas tan especiales, capaces de lograr las cosas más difíciles por ti sola… no dudo que has de ser una gran rival, y que has de tener muchos pretendientes…-

-Ranma…- Akane lo observaba, embelesada por como él la describía, sentía que él era todo un caballero.

-Pero supongo que los pobres salen huyendo, de tu toxica comida, creo es muy inteligente de su parte, además piensa si haz curado sus heridas, creo las empeorarías….- un caballero muy bocón… pensó la peli azul sintiendo crecer su enojo…

-Ranmaaaa- Akane había borrado su sonrisa… ahí estaban otra vez…. Ella en toda la disposición de mandarlo a volar… pero sabía que eso alertaría a las personas afuera de la casa, así que empezó a buscar con la mirada, hasta que se detuvo en un objeto…

-Pero aun así el disimular las cosas es sorprendente, no es que actúes, es que eres algo torp….- Ranma no se había percatado de como la peli azul le había estampado en la cara una estatuilla que había en la mesita de noche…

El peli negro cayó al suelo con una forma muy marcada color rojo en su rostro, frunciendo el ceño siguió hablando…

-Ahhhhh y se me había olvidado, con fuerza de orangután… ¿Por qué eres tan salvaje?-

-¡Porque eres un idiota!, y ahora quiero descansar-

- arrrgggg quien pueda soportarte, cuando eres tan agresiva… -Ranma se había levantado de un salto y cerró la puerta tras él de un portazo.

Bajó enfadado, como era posible que ella fuera tan bruta, él no había dicho nada que no fuera normal… bueno, talvez decirle orangután no era la mejor forma de agradecerle… y es que eso era lo que intentaba, él tan solo quería decir un simple "gracias" pero se había extendido un poco, pero no era para tanto… definitivamente el jamás entendería a las mujeres…

Decidió descansar al igual que ella, ya pensaría mañana como llevar las cosas con su salvaje prometida…

La familia de Akane no podían creer lo que estaba pasando, ¿Sera que los habían descubierto? después que ver la situación los tres estaba metidos en una profunda depresión, ¿cómo era posible que les arrancaran la vida de su hija más pequeña? Era un golpe duro para ellos, habían dejado el caso por el momento guardando respeto a su hija que creían ya difunta, habían pasado más de tres días en que Akane había fallecido en el incendio…

Los tres seguían su camino hasta el punto donde se reunían, al parecer iban a desistir de la operación, todo había resultado un fracaso y no se expondrían más…

-Bueno ya que estamos aquí, y como lo habíamos hablado anteriormente… es mejor irnos-

-Papá ¿estás hablando enserio? Esos miserables se saldrán con la suya y no podremos hacerlos pagar por lo que hicieron a nuestra familia-

-Nabiki tu padre… tiene… ¿eh? ¿Qué es eso?- Maiko se había arrodillado para tomar en sus manos lo que no creía volver a ver…

Soun y Nabiki observaban con atención la actitud de la peli azul mayor.

-Akane está viva- al fin se había levantado del suelo y miraba con lágrimas y una gran sonrisa a su querido esposo e hija.

-Mamá… pero, ¿Cómo?- Nabiki se acercó a ella y ahí observó lo que su madre había encontrado.

Era ese pequeño objeto color bronce con la decoración de unas orquídeas blancas en la corona… ahora ambas estaban llorando de felicidad al ver el pequeño objeto entre las manos de Maiko…

-Soun se había sorprendido y tomando en brazos a esas dos mujeres llenas de felicidad, prosiguió a gritar, Soun podía ser un exagerado, pues ambas mujeres lo miraban extrañadas, él saltaba, bailaba, con llanto y risas al mismo tiempo… su pequeña estaba bien….

Ranma había despertado temprano para luego ir a la cocina, él prefería prevenir antes que lamentar, y sería una buena excusa para pedirle disculpas a la peli azul, así que decidió cocinar, no lo hacía a menudo pero por lo menos no mataría a nadie con lo que preparara.

Pero fue interrumpido al escuchar como tocaban la puerta, terminó de colocar la mesa y caminó hacia la puerta, sin poder llegar a tocar la perilla sintió como la puerta le aplastaba la cara, pues Shampoo la había derribado de una sola patada

-¿Dónde estás?- Ella miraba para todos lados tratando de encontrarlo

-Shampoo quítate, por favor- Ranma como podía había hablado pues al tumbar la puerta él había quedado debajo de ella, Shampoo se retiró y ayudo al peli negro ponerse de pie

-Ranma tu venir conmigo, te están buscando, ya saben dónde vives…-

-Maldita sea… ¿Por qué debería ir ahorita?-

-Ranma sabes que tenemos un acuerdo con los Osamu, tú lo decidiste… ser parte de ellos-

-No lo repitas, Shampoo-

-¿Estas con alguien?- había preguntado la peli morada al ver la mesa para dos

-No… ya sabes que yo como de más- *mierda* había pensado el peli negro

-Amor… yo…- pero no pudo terminar porque Ranma la detuvo…

-No me vuelvas a decir así Shampoo, nunca en tu vida te dirijas a mí de esa manera-

-¿aun sigues molesto por ella? Sabes que ellos no perdonan una traición, y ella era un obstáculo para todos-

-No hables como si fueras perteneciente a esa grupo de porquería- Ranma empezaba a molestarse

-Ya lo somos… lo recuerdas, ambos decidimos hacerlo juntos, hemos matado a sangre inocente…-

-Yo jamás he llegado hacer esas estupideces, ¡no mientas!-

-Ranma… Ranma… Ranma… la muerte de la tonta de tu prometida ¿no te dice nada?- Shampoo había sonreído con sarna, le parecía tan gracioso someterlo a él, al gran Ranma Saotome, al fin sería parte de la asociación que por tanto tiempo se habían entrenado, por eso era más riguroso el esfuerzo, que los demás amazonas… ambos habían decidido ser parte de la mafia más grande de toda China

-¿Qué…? largarte…-

-Vamos Ranma ellos saben dónde vives, vendrán por ti-

-¡LARGATE!- de un portazo Ranma había recolocado y cerrado la puerta, como era posible que esa bruja lo estaba involucrando con la muerte de Akemi?

Su respiración era agitada, trataba de pensar en que haría, hasta que sintió esa mirada almendrada sobre él…

Alzó la mirada y ahí la vio… Akane temblaba de miedo y tenía un rostro horrorizado, por lo que había escuchado, Ranma se había levantado de golpe y caminó hacia donde estaba ella, pero Akane corrió e ingresó al cuarto tratando de buscar una ruta de escape, pero el peli negro no le había dado oportunidad de escape….

-escúchame… Akemi- Ambos volvían a forcejear, ella trataba desesperadamente por zafarse de su agarre, le producía miedo, y él trataba de calmarla, a toda costa no dejaría que se alejara, sabía que su vida peligraba y mientras tanto no se separaría de ella.

Akane no podía creer lo que estaba pasando… ¿Ranma era parte de los Osamu? Su cuerpo se estremeció y perdió el control, era esa misma maldita sensación que sintió en aquel trágico día… sentía sus pulsaciones enloquecidas, sus ojos abiertos… buscaba con desesperación librarse pero entre más lo intentaba, más ejercía fuerza Ranma.

La sorpresa de Akane no podía ser más grande, todo el sentimiento que la inundaba en ese momento, los miedos, enojos, sorpresas, la ansiedad de que podría estar frente a un asesino todo se acumuló en ella y la ahogo, la traspasó, llevándola hasta su límite, donde todo se nublo y desmayó.

.

.

.

.

.

Continuará….


Primero que nada mil disculpas a todos, porque he tenido algunas faltas… espero no haberlos confundido, pero estoy muy agradecida por cualquier comentario que tengan, pues eso me hace crecer y hacer mejor la historia, espero hayan disfrutado este capítulo, es más largo como recompensa de lo anterior. su amiga Rubí

Respondiendo a sus preciosos reviews ;)

Sav21: holaaa y bien? Te ha parecido la reacción de Ranma al ver a Akane de esa forma? xD fue intenso espero te haya gustado el capítulo, como dices Akane ahora será ella misma frente a él no más infiltración que la hagan parecer una niña buena ;) te mando un abrazo nos seguimos leyendo

Eliza: bueno querida lectora aquí te he traído las respuestas a tus preguntas, espero hayas quedado satisfecha con el capítulo de esta semana :D te mando un fuerte abrazo!

Rizzasm: cierto :/ no era la manera de destruir la casa… o si? Los Osamu así trabajan… son unos malditos xD ya se la pagarán a Akane con creces jajaja saludossss

Amy Saotome Tendo: Enserio agradezco mucho tu observación, estaré muy atenta, y pido disculpas, créeme que cuanto más escribo, memos controlo la inspiración xD y esos detalles, me han pasado muchas veces, pero mil gracias por las observaciones son bien recibidas, pues quiero ofrecerles un buen trabajo ;) te mando un fuerte abrazo y espero este capítulo más largo sea compensación por lo anterior, otra cosita tu sabes si se puede editar el capítulo anterior? Mil gracias de antemano

Nancyricoleon: Ranma es de los malos? podría decirte que casi… jajaja xD perdón pero no podría responderte eso por ahora… pero si en el siguiente capítulo, donde se sabrán muchas cosas, principalmente que liga a Ranma con los Osamu, quien es Ranko…. :D Saludos

La ninfa del Mar: Wow el que te recomendó la historia se ganó mi corazón :3 jajajaja bueno espero esta historia sea de tu agrado y aquí si te guste los personajes, estaré actualizando sin falta cada lunes, así que bienvenida, y para mí todo un gusto tenerte por aquí, nos seguimos leyendo :D