Capítulo 8

Rin estaba de muy buen humor. Miraba su reflejo en el espejo de su tocador. Se veía bastante guapa. Durante la semana se había escapado ilusionada a la ciudad para comprar el vestido que usaría esa noche. Era uno en color azul eléctrico tipo sirena que tenía unos bordados con efecto tatuaje en espalda y mangas que realzaban la elegancia de su figura.

Sonrió al recordar la reacción de su abuelo cuando le comentó que se había animado asistir al baile y la sonrisa que cubrió su rostro cuando le dijo el nombre de su acompañante. Durante la semana Jaken se excusaba con cualquier pretexto para dejarlos solos, al principio se sentía un poco incómoda con Sesshomaru por las claras intenciones de su abuelo pero a él poco parecían perturbarlo así que olvidó las incomodidades iniciales y se dedicó a disfrutar del tiempo que les dejaban juntos.

Sesshomaru y su abuelo seguían saliendo al pueblo, estaba de verdad curiosa por saber el asunto que los tenía ocupados, pero ninguno mencionaba nada al respecto. Un día los había acompañado y era curioso ver como las personas se hacían prácticamente a un lado cuando Sesshomaru pasaba, tenía ese aire de seguridad y poder que lo hacían ver peligroso, sin olvidar su atractivo; era distinto a todos los hombres que había conocido.

Trataba de recordar cada detalle que su abuelo le había mencionado anteriormente sobre su vida, sabía que era un hombre muy ocupado, que aparte de ocuparse de las necesidades de su rancho, formaba parte de asociaciones ganaderas del país por lo que mantenía reuniones de trabajo por todas partes y había periodos en lo que tenía que viajar.

De su vida sentimental sabía poco, era extremadamente guapo, rico y según los comentarios de Jaken un genio en los negocios. Se imaginaba que la gran mayoría de las mujeres que lo conocían deberían sentirse atraídas por él, incluso ella no era la excepción; No podía definir el tipo de relación que estaba surgiendo entre ellos solo estaba consciente de su atractivo y de esa fascinación salvaje que se apoderaba de ella cada vez que esos hermosos ojos dorados la observaban. Desconocía si antes de llegar al rancho mantenía algún tipo de relación, no lo creía, al menos no parecía ese tipo de hombre que gustara de jugar con varias mujeres a la vez, esperaba no equivocarse.

Ver la hora en su reloj del tocador la hizo salir de sus pensamientos, Sesshomaru y Jaken se encontraban esperándola en la sala por lo que se daría unos últimos toques y bajaría a alcanzarlos.

Cuando entró en la sala, vio a su abuelo charlando amenamente con una gran sonrisa de satisfacción, él no asistiría al evento pero se veía entusiasta.

Sesshomaru sintió la llegada de Rin y fijó su mirada en ella, quedó maravillado con su apariencia. Estaba preciosa, con ese vestido era la imagen perfecta del estilo, la clase y la elegancia, y al mismo tiempo la hacía lucir su exuberante figura.

Rin se ruborizó al sentir su mirada.

¡Hermosa! ¡Magnífica! – Dijo Jaken sacándolos del silencio – Ambos se ven muy bien. Me sentiré decepcionado si no son la pareja más hermosa de la noche.

Gracias– Saludó a su abuelo y aceptó con una sonrisa su cumplido – Siempre tan adulador.

No soy siendo adulador, solo digo la verdad -Jaken se dirigió hacia la pequeña barra que tenían y sacó una botella - ¿o me equivoco Sesshomaru?

Jaken tiene razón, estás hermosa – Rin le dirigió una pequeña sonrisa -

Espero no les importe compartir un pequeño brindis con este viejo –les pasó las copas a cada uno-

¡Por su triunfo de esta noche! – dijo alzando su copa feliz -

Después de realizar el brindis, Sesshomaru se acercó y mientras tomaba la copa de Rin de entre las manos dijo.

Será mejor que vayamos saliendo –

Tienes razón– dijo Jaken mirando su reloj – Será mejor que no se retrasen más.

Se despidieron de él y partieron hacia el salón.


Kohaku y su esposa se encontraban en la misma mesa que su hermana Sango y su cuñado Miroku cuando de repente esta preguntó quedamente a su esposo.

¿Conoces a su acompañante? – le dirigió una mirada para que volteara hacia la entrada donde se podía ver a Rin y Sesshomaru entrando. Acababan de dejar los abrigos y Rin saludaba mientras lo presentaba a la gente que se encontraban.

Se llama Sesshomaru Taisho –comenzó a decirle- tengo entendido que es el nuevo socio de Jaken.

¿Socio? - interrogó nuevamente – No sabía que habían tenido que asociarse. ¿Tan mal está su situación?

Parece que la sociedad fue oportuna, sin nuevas inversiones posiblemente hubieran perdido Shikon, ya los acreedores estaban presionándolos bastante – continuo explicando –

¿Y tú como estas enterado de todo esto? – lo miro extrañada –

Ya sabes, en este ámbito todos acabamos enterándonos. Algunas aves de rapiña ya habían empezado a hacer planes para apoderarse del rancho, querían aprovecharse del viejo, pero ha llegado Taisho a tomar el control y ha puesto orden.

Aunque parece que no solo de Shikon quiere tomar control – dijo travieso al verlos nuevamente–

Sango al escuchar lo último, volteó a ver a su hermano y su esposa quienes ya habían notado la presencia de la pareja y los veían directamente.

Tranquila – Miroku presionó suavemente su mano – No pasará nada. Esta noche hay que divertirnos.

Sango suspiró resignada, Rin se veía muy guapa y contenta en compañía del nuevo socio de su abuelo así como Kohaku y Kanna, era mejor hacerle caso a Miroku y pasárselo bien.


Rin se encontraba instalada en su mesa junto a Seshomaru. Ya lo había presentado y conversaban amenamente. El salón estaba lleno, se escuchaba una orquesta interpretando distintas melodías, en su mayoría de bossa nova. Rin desde niña disfrutaba de la música, no sabía tocar ningún instrumento pero si sabía bailar. Recordaba claramente aquellas tardes en familia con sus padres, mientras su mamá ponía un poco de música y sacaba a bailar a su papá; podía cerrar los ojos y los veía compartir besos y sonrisas abiertas mientras bailaban. Sus padres le habían enseñado a bailar todos los pasos de baile que sabía, que eran bastantes.

Me encanta bailar —suspiró —. Siempre me ha gustado. ¿A usted?

No puedo decir que sea lo que más disfruto – respondió – pero creo no lo hago mal.

Mis padres disfrutaban mucho del baile —añadió mientras sus ojos brillaban por los recuerdos—. Me encantaba verlos cuando yo era pequeña.

Después de tu invitación la semana pasada… – le dijo sesshomaru –

¿Mi invitación?– preguntó con brillo travieso- sabe que lo hice para sacarlo de un apuro con Shippo. No lo veía muy cooperativo para responder sus preguntas.

No me quejo Rin – le aclaró mientras se acercaba un poco a ella- de hecho desde ese día surgió una duda en mí.

¿Ah sí? ¿Qué duda? – lo miro -

¿Si nuestros cuerpos encajarán también en este tipo de movimientos? —Murmuró en su oído—

Tendremos que comprobarlo – lo retó coqueta -

En ese momento, la orquesta comenzó a tocar una nueva melodía y Sesshomaru la condujo a la pista de baile y le rodeó la cintura, atrayéndola hacia sí. Se movían perfectamente sincronizados. Lo hacían tan bien que pronto se olvidaron de todos los demás sin ser conscientes de que todo el mundo los miraba.

Creo mi duda ha sido despejada —la apretó más contra él— Encajamos como dos piezas de rompecabezas.

Me encanta sentirte tan cerca... – dijo sensualmente-

Rin cerró los ojos y trató de dejarse envolver por la música, pero pronto la fricción de sus cuerpos comenzó a enloquecerla, y a juzgar por la apenas perceptible tensión de Sesshomaru, él debía estar pasando por lo mismo.

Se sentía maravillosa entre sus brazos, no se arrepentía de haberlo invitado, sus temores con respecto a su reacción al ver a Kohaku junto a Kanna fueron infundados, le pareció verlos cuando entraron pero ahora al estar bailando junto a Sesshomaru poco le importaban, parecía que si estaba olvidado todo ese asunto, su acompañante la hacía sentir deseada y maravillosa así que iba a concentrar en esas sensaciones toda la noche.


La velada estaba yendo estupendamente, se encontraba en la pequeña terraza del salón esperando por Sesshomaru que había ido por bebidas cuando escucho una voz a su espalda.

Hola Rin. – Era Kohaku – Te ves muy hermosa.

Rin volteo y en ese momento no encontraba las palabras para regresarle el saludo. Después de cancelar la boda, no habían vuelto a dirigirse la palabra. Más de una ocasión él había hecho el intento de contactarla pero ella lo había eludido, hasta este momento que parecía, no podría escapar de su presencia.

Kohaku le sonreía tímidamente y eso hizo recordarle viejos tiempos que pasaron juntos, un poco de dolor pudo reflejarse en sus ojos.

Hola Kohaku – respondió por fin –

¿Cómo te ha ido? – su saludo le hizo saber que podía acercarse un poco más a ella -

Bien – fue la autómata respuesta - Un silencio se generó en el ambiente.

Kohaku sabía que Rin lo estaba evadiendo. Él quería aclararse las cosas, ella se merecía una explicación. La vio quedarse sola en la terraza y le pidió a Khana un momento para poder hablar con ella, su esposa comprensiva aceptó sin ningún problema, de alguna manera esa situación inconclusa con Rin les hacía sentir como si hubiera algo indebido en su relación y lo mejor era aclarar esa situación.

Escucha Rin – empezó nervioso– Quiero aprovechar este momento que tengo para hablar contigo. Sé que mi comportamiento ha sido vergonzoso y quisiera empezar disculpándome por el daño que te he hecho durante todo este tiempo. Khana y yo…

Basta Kohaku – lo interrumpió, no quería arruinar su velada escuchando las disculpas de Kohaku – Se lo mencioné a Khana ya también, no hay nada de qué hablar, mucho menos disculparse.

No hay que darle mayor importancia. – Empezó a notar como su voz empezaba a perder su temple- Me da gusto verlos felices.

Sera mejor que vaya a buscar a mi acompañante - se movió hacia la entrada- Sentía la necesidad de buscar refugio en los brazos de Sesshomaru.

Espera – Kohaku la tomó del brazo - Sé que no he sido un modelo de valentía estos últimos meses.

Pero quiero que sepas que me duele que nuestra relación haya terminado de esta manera - Rin se detuvo por lo que Kohaku continúo con sus palabras.

Hemos sido amigos por mucho tiempo y siento el ya no poder contar con tu amistad. Nos conocemos de niños, compartimos tantos momentos juntos que el ahora no saberte dentro de mi vida, me duele. También te extraño.

Lamento que mi cariño no fuera suficiente para mantenernos juntos como pareja, tú siempre diste lo mejor en nuestra relación. Lamento el no hablar contigo en su momento sobre todas las dudas que mi corazón estaba teniendo y sobre todo el haber traicionado todo ese amor que me brindaste.

Sé que nuestra relación posiblemente nunca vuelva a ser la misma, pero quiero que sepas, que yo te quise… te quiero.

Eres y serás siempre una persona muy especial para mí. Espero desde lo más profundo de mi corazón que encuentres a alguien te pueda amarte como yo no lo hice…

Yo también deseo que seas muy feliz Kohaku. – Habló por fin con infinita tristeza en la mirada- Khana es una buena chica.

Si, lo es – respondió apenado ya que al aceptar ese hecho sabía que seguía lastimando a Rin –

Será mejor que vayas a buscarla – le pidió Rin ya con lágrimas en sus ojos – No creía poder aguantar más su presencia.

Claro – aceptó melancólico – iré a buscarla.

Rin – dijo nuevamente – Gracias por escucharme y permitirme disculparme.

Ella solamente atinó a inclinar un poco la cabeza.

Kohaku iba hacia la salida cuando vio que su acompañante se encontraba en la entrada de la terraza y llevaba un par de bebidas en sus manos. No sabía cuánto tiempo había estado parado escuchando su monologo. Cuando pasó junto de él lo miraba como si en cualquier momento fuera a arrancarle la cabeza, solo atinó a inclinar un poco la cabeza a manera de saludo y desapareció de la terraza.

Sesshomaru se quedó parado un rato más sin hacer notar su presencia, ya que escuchaba claramente los sollozos de Rin.

Rin – la llamo después de un rato – Ella volteo a verlo y le dijo

¿Me podría llevar a casa? No me apetece quedarme más tiempo.

Claro – dijo dejando las copas y tomándola del brazo –

Durante el trayecto de regreso, ninguno de los dos habló. Rin estaba sumido en un silencio absoluto, agradecía que no le cuestionara porque había estado llorando.

Sesshomaru por otra parte, se sentía frustrado porque se quedó con las ganas de partirle la cara de niño tonto a ese tal Kohaku, no solo le había echado a perder su cita con Rin, sino que también bastaron unas palabras de él para derrumbarla. Al parecer había subestimado sus sentimientos hacia su ex prometido. Por primera vez en su vida, sentía que le estaban negando algo que deseaba y no sabía cómo lidiar con ese sentimiento.

Ya dentro de la casa, una Rin tranquila por fin hablo.

Gracias por llevarme al baile – trato de embozar una sonrisa – Discúlpeme por echar a perder la velada.

Sesshomaru no le respondió, solo la miraba.

Sr. Sesshomaru. ¿Usted ha estado enamorado? -preguntó –

No sé si enamorado, pero alguna vez encontré a un persona con quien creí podría empezar algo – le contesto después de un rato –

¿Y qué paso?

Resultó que ella ya estaba enamorada de otra persona – respondió – fin de la historia.

Ohh– exclamó – No sabía que más decirle, el saber que él había querido a alguien la hizo sentir celosa de aquella mujer.

No se puede obligar a una persona a que se enamore de ti - afirmó Sesshomaru – Pero tú eres joven y puedes volver a enamorarte.

Usted no es ningún anciano – le refutó ya con una media sonrisa en su rostro -

Rin – la llamó después de un rato de silencio – Mi trabajo en Shikon ha terminado. Mañana debo regresar a las Tierras del Oeste a resolver asuntos pendientes que dejé antes de venir aquí.

¿Va a regresar pronto? - Alzó la cabeza y lo miró.

No lo creo. Las cosas en Shikon van bien, he hablado con Jaken y los detalles faltantes puede manejarlos perfectamente. – Pudo notar que la noticia no le causaba precisamente alegría -

Rin enmudeció nuevamente ¿Cómo que se iba? No quería que la dejara sola, no ahora. No podía dejar que se fuera, aunque pareciera egoísta. ¡Algo tenía que hacer!

¿No quieres que me vaya? —preguntó Sesshomaru -

No – fue su respuesta sincera –

Debo asistir a una conferencia sobre nueva legislación ganadera, soy integrante del comité nacional —le explicó— además tengo un viaje de negocios que no puedo aplazar más.

Rin lo miró con sus hermosos ojos chocolate, sin decir nada; sentía como si la explicación que le daba fueran puñetadas y volvió a sentirse extremadamente triste. Sesshomaru vio su expresión y sintió una punzada.

Sr. Sesshomaru - obtuvo rápidamente su atención – Hace algún tiempo, yo le pedí a mi abuelo su permiso para irme una temporada de Shikon.

¿Sería abusar de su amabilidad si me voy con usted a su rancho en las Tierras del Oeste? - le pidió anhelante-

No lo creo – Ella lo miraba expectante – por ahora no es conveniente que vengas conmigo, no estaré en el rancho y no espero estar de regreso hasta principios de diciembre. Lo siento.

Rin sintió un vacío mientras escuchaba sus palabras -

Sesshomaru al ver su rostro decepcionado, quiso llevársela con él en ese mismo instante pero sabía también que era mejor que ella pasara tiempo a solas, eso le da ría tiempo para aclararse. Creía que era mejor poner distancia entre ellos

Entiendo – dijo triste– Que tenga un buen viaje sr. Sesshomaru.

Empezaba a alejarse derrotada, cuando escuchó decirle.

Cuando regrese de ese viaje y si aún deseas visitar las Tierras del Oeste, -dijo solemne- serás bienvenida Rin

¡Gracias! - Ella se giró a verlo y pudo ver como se formaba una sonrisa en su rostro –

¡Por supuesto que me gustaría conocer su hogar! - Después, poniéndose de puntillas, le plantó un ligero beso.

Sesshomaru aprovechó el momento, la tomó entre sus brazos y se apoderó de su boca. ¡Dios, era tan hermosa! Sin poder evitarlo, delineó sus labios. Rin entreabrió sus labios para invitarlo a seguir con la profundidad del beso, había tal intensidad en el beso, que pudo sentir el ligero temblor de su cuerpo.

Rin... —murmuró él con voz ronca por la excitación. — Con un gruñido, la levantó del suelo, besándola desesperadamente.

Pudo escuchar cierta urgencia en su tono de voz cuando menciono su nombre que sintió como sus propios latidos de su corazón iban acelerándose.

Tras lo que pareció una eternidad, Sesshomaru la depositó de nuevo sobre sus pies y puso fin al beso. Tenía los labios ligeramente hinchados y enrojecidos por los ardientes besos.

¿Sabes? - le dijo mientras miraba sus ojos extasiados por la pasión compartida – Después de este viaje, vamos a aclarar esto que está pasando entre nosotros.

Esperaré con ansia su regreso Sr. Sesshomaru – le dijo mientras lo abrazo de la cintura y se recargaba contra él -

Sesshomaru le devolvió el abrazo y se quedaron unos minutos así. Este tiempo iba a ser difícil de sobrellevar.


¡Buenas noches gente linda!

La semana en el trabajo ha sido bastante pesada, así que la ofrenda que les ofrezco es este nuevo capítulo. Espero les guste.

Agradezco a BABY SONY, Penny-hey y valeaome por dejarme sus reviews. También a quien me ha dado un follow y ha hecho de esta historia su favorita . Me hacen feliz cuando veo sus notificaciones y me impulsan a seguir.

Tengan un buen término de domingo e inicio de nueva semana.

Nos estamos leyendo.

PeyHana