Volví!. Al fin pude continuar la historia. ¿Esperaron mucho?... pregunta idiota lo se, perdón por eso. Bueno al fin mi bloqueo se fue y la escuela ya termino, así ya tengo tiempo para escribir. Lamento la demora, mis disculpas por ello, peor al fin lo termine y espero que sea de su agrada.
Nada mas que decir salvo que disfruten el capitulo. Microphone fuera
¡Mierda! Fue lo único que pensé a ver la escena.
Yo estaba en la central, ya que mi semana libre termino, ocupándome de un ladro de poco monta, hasta que mi teléfono sonó. Mis hermanaos tienen el fin de semana libre yo tengo que recuperar los días perdidos, así que soy el encargado, pero creo que puede atender una llamada.
Cuanto atendí el teléfono era Kanato, pero su voz no era la de costumbre, era quebradiza y débil, me preocupe un poco por él, es mi hermano después de todo. Así que hice lo que me dijo y llame a la ambulancia y fui con una pequeña patrulla, si sabía que paso eso hubiera llevado a todos los policías y militares de Francia.
Al llegar nunca me imagine que vería a mi hermano mayor, tirado en el piso inconsciente, en un charco de sangre. A pesar de estar en el cuerpo de militares nunca me habían mandado a una misión donde podría poner en riesgo mi vida o la de otros, es la primera vez que veo tanto sangre. Miro a los paramédicos
-¿¡que esperan vallan por el!?- les grito. Agg el mundo está avanzado muy lento. Mi hermano puede morir y todos se quedan parados como retrasados
Veo como los paramédicos suben a Kanato a la ambulancia, pero cundo me acerque a él vi que tenía una herida de bala
-Subaru- dijo con una voz débil. Lo miro, tiene los ojos llorosos y al parecer cada palabra es una agonía- …l-l-la s-se-cues-estraron- me dijo antes de volver a desmayarse de nuevo
Me quedo pensado un momento… la secuestraron ¿a quién? Que yo sepa Kanato no tiene amigos, aparte de Teddy. ¿Quién puede ser?... Y de la nada, como si una luz me iluminara la respuesta se vino a mi mente, Yui, la hija de terrorista. Me enoje más que lo que ya estaba antes. Además de matar a mi hermano, secuestraron a la única "testigo" de todo
Trata de libarme del agarre de él pero es más fuerte que yo… no se que hacer, tengo ganas de llorar
-no te detengas- me dijo el que me estaba tomando la mano, alguien alto y en este momento la persona que más miedo me daba- oh tendremos que hacerlo por la fuerzas
-no seas tan malo con ella- le dijo su acompáñate- está asustada- el giro la cabeza y me sonrió- todo estará bien- a diferencia del otro el parece buena persona pero tampoco confió en el
Después de correr por un largo tiempo al fin nos detenemos en un callejón
-no podemos salir pronto de la ciudad, lo mejor será quedarnos un día mas y después tomarnos en avión de vuelta a Canadá- yo solo los miras hablar, no sé qué hacer, nunca he estado en una situación parecida a esta- esta decidió nos quedaremos en un hotel y mañana por la mañana partiremos a Canadá- ellos me miraron figo y el de pelo negro pregunto "¿Qué hacemos con ella?" – Nos turnaremos para cuidarla, yo tomare el primer turno- el volvió a tomar mi brazo. Estaba a punto de gritar pero él lo noto y me dijo- te quieren viva, pero no dijeron que sana- yo empiezo a temblar un poco y me deje llevar. Tengo que encontrar la forma de escapar pero no sé como
¡Malditos desgraciados! ¿¡Como le pudieron hacer esto a mi hermano!?
Kanato actualmente esta inconsciente, los doctores dicen que fue un milagro que sobrevivirá, pero sería difícil que despertara pronto.
Doy un suspiro, soy el único que lo ha visitado, ninguno de mis hermanos o mi padre vino a visitarlo y si lo hizo no le ha dado gran importancia y solo se han quedado una hora o pocos minutos, me enoja, no es la persona más cuerda o buena de la familia o de Parios o de Francia o de Europa…o del mundo, pero es eso, de la familia. Pero nadie parece impórtale
-señor Sakamaki- una voz femenina me saca de mis pensamientos. Me doy buena, agh esto me enoja
-¿Qué quieres?- le dijo entre gruñidos. Al parecer que eso la asusto ya que dio unos pasos hacia atrás
-s-su padre lo quiere ver en su oficina a las 7, me pidió que le avisara. Lamento las molestias- dijo antes de irse. Miro mi reloj, las 6:47, me tengo que ir si quiero llegar a tiempo- me tengo que ir, vendré mañana a la misma hora- y salgo de la habitación. ¿Qué quiere este viejo ahora?
Al llegar a la oficina, me quede un rato detrás de la puerta antes de entrar, escucho la voz de todos mi hermanos quejándose de por qué no he llegado y porque nos reunieron, no soportamos estar todos en la misma habitación por mucho tiempo, doy un largo suspiro y decido entrar
-lamento la demora- todos se me quedad mirando, hasta que Reiji hablo
-son las 7:10, tarde como siempre- frunció el ceño, me cruzo de brazos y lo miro a los ojos
-ya dije que lo lamento- dijo entre gruñidos, Reiji se quito los lentes y me miro fijos
-¿cundo aprenderás algo de buenos modales?- a decir eso escuche la maldita risa de Laito- pero eso ya no importa
Miro al viejo él está en su escritorio con los ojos cerrados y una expresión pensativa
-por favor calleasen- dijo al fin- los he traído aquí solo por un motivo, se trata de la misión que le encargue a Kanato, parece que fue demasiado para él, tomo una mala decisión y ahora está en las condiciones que ya todos conocemos- rechino tanto los diente que creo que todo lo escuchan- El punto de esta reunión es que voy a poner a un nuevo encargada en esta misión. Tomando en cuenta todo las otras misiones que se le ha dado a cada uno de usted y la responsabilidad de cada uno, he tomado la decían final- él se paró de le silla y se acerco a Ayato, le entrego una carpeta y le sonrió- espero que puedes manejar esto mejor que tu hermano- todo los miramos con odio, el siempre fue el favorito en todo- espero que no me decepciones, como tu hermano- al escuchar eso me paro de donde estaba sentado y le doy un puñetazo a la pared. Esto me enfada
-¿¡cómo puedes decir eso!?- le grito- ¡Kanato esforzó hasta el último momento por esto! ¡Y ahora por nada se lo das a Ayato!- todo se me quedan mirando, el se me acerca y pone una mano en mi hombro
-algún día lo entenderás- y después de eso salió por la puerta. Me quedo paralizado por un momento. Todo mis hermanos mi miraban, Laito y Ayato solo se reina, Shu… el parecía que solo quería dormir y Reiji solo me miraba con desaprobación. Los mire a todo con desprecio y salió por la puerta, no sin dar un portazo. Al salir me dirigí a la cafetería donde trabaja Aria y empujo a la gente para llegar al mostrador
-¡dame cualquier cosa!- Aria solo se me queda mirando un poco antes de asistir- tengo que hablar con alguien y eres la única persona a la que no le quiero arrancar la cabeza en estos momentos- da un suspiro y me dice "termino en dos horas. Espérame. Y ya de traigo tu pedido".
Miro mi reloj, ya pasaron dos horas con 10 minutos y nada. ¿Cuánto falta para que salga?
-lamento la demora, mucha gente y un niño me tiro café encima antes de salir- a pesar de que todo parece cosas negativas, ella lo dice con una sonrisa tan grande y sincera que puede disfrazar hasta la mayor desgracia -ahora si ¿de qué querías hablar?
-¿has leído las noticias últimamente?- ella negó con la cabeza- bueno… le dispararon a Kanato y ahora esta inconsciente en el hospital, además de que secuestraron a Yui- ella solo se tapo la boca con las manos en señal de asombro
-l-lo siente mucho. Sé que es tonto preguntar pero… ¿se encuentra bien?
-sí, el doctor dice que cayó en un coma, pero se encuentra estable. Es una persona fuerte a pesar de ser un loli- shotan- Aria a pesar de todo deja escapar una pequeña risa
-perdón- me dijo al instante- al parecer ya estas aprendiendo mi vocabulario- dijo en un intento de cambio de tema
-sino lo aprendería no podría hablarte- le contesto con una pequeña sonrisa- ¿te parece ir a un lugar más tranquilo?- ella asistió. Al final nos fuimos a la casa de ella
-¿tienes que usar faldas tan cortas?- le pregunto al notar todo las miradas de los hombre puesta en ella. Aria es un chica hermosa e inocente… bueno también confía demasiado fácil en las personas y eso le puede traer ciertos problemas en el futuro
-me gustas, se me hace cómodo- ella me mira con una sonrisa malvada- ¿acaso estas celoso?- a escuchar eso lo niego de inmediato- solo bromeaba- me dijo entre risas
-idiota- esa fue mi única contestación. Ella se rio por la bajo- todo los malditos pervertidos te están viendo ¿no puedes usar pantalones?
-de perder puede, pero no quiero por el momento, se me hace como usar falda- veo como todo los malditos hombres le miran las piernas- mira cuando llegamos a mi casa te juro que me pondré un par de pantalones ¿está bien?
Yo miraba a todos la que la miraban con una cara acecina, eso alegaba a la gran mayoría, pero al llegar a su casa me encontré con el idiota de su vecino. Un hombre de 20 años, pervertido y sucio, una escoria de persona
-hola- Aria saluda a todo el mundo de forma amigable, para ella todo las personas tiene un lado bueno, no importa que. Esa es una de las razones por lo que somos amigos
-oh querida Aria ¿Cómo te encuentras?- le respondió el saludo- hoy estas hermosa- le dijo con un tono provocador en la voz- mas radiante que nunca- ella solo se sonroja un poco
-no digas esas cosas- le dice. Mierda, tengo que darle la razón se ve linda- me avergüenza
-no tienes por qué avergonzarte. Si es la verdad- los dos siguieron hablando por un poco tiempo- ¿te gustaría un día salir son migo? Ya saber a ver una película o algo- Aria tenía una sonrisa en la cara, esta apunto de contestas hasta que la tome de la cintura y la ataje a mí. Esa fue la gota que colmo el vaso
-está conmigo idiota- le dijo con el tono más amenazador- así que desaparece- puede ver el terror en sus ojos. Sonreí para mis adentro- Aria, ¿podemos entrar?- ella solo asistió con la cabeza y se despido del desgraciado
Al entrar al departamento me tiro en su sillon. Dios ya me parezco a Shu
-¿ya podemos hablar?- le pregunte sentando
-todo lo quieres- se sentó alado mío y me sonrió- puedes desaojarte. Te escuchare- me sonroje un poco, no quiero que se dé cuenta, así que gire rápido la cabeza. Ella volvió a reírse
-queremos una habitación- el pelirroja estaba reservando mientras yo me quedaba con su compañero, el trataba de que me relajara pero no le funcionaba- ya tenemos una. Andando- al pasar por los pasillos me fijo en la hora; son las 7:00. Sera una noche larga.
El hotel fue el más barato que encontraron, no es lindo, no como la que Kanato me dio, la habitación está sucia y solo hay una cama, al parecer no podían pagar más, también estaba lleno de cucarachas y ratas, no sé cómo no han cerrado el lugar
-el primer turno lo tomara Azusa, después seguiré yo, así puedes dormir mejor- le dijo al más bajo. Al parecer se preocupa mucho por el- y tu- me mira y me toma de la muñeca- más vale que no intentes nada
-s-suéltame. M- me duele- le dijo mientras cierro los ojos por miedo
-por favor suéltala. La queremos llevar con ellos. No queremos lastimarla- el más alto solo me miro por un segundo y me soltó- ¿te duele mucho?- me pregunto tomando mi muñeca. Al tonar la acción yo solo me zafe del agarre- al parecer está bien- él se paro y miro a mas alto- Yuma, acuéstate yo me encargo de ella.
Yo me senté en el piso y el hico lo mismo. El solo trataba de comenzar una conversación, pero yo solo era cortante y trato de no hacer contacto visual. Se lo que está tratando de hacer, el trata que sufre el síndrome de Estocolmo, no le funcionara. Así fueron pasando las horas, mire el reloj de la habitación 2:30 de la mañana. Azusa, o al menos creo que ese es su nombre, dio un gran bostezo
-creo que ya es horas que descanses. Es mi turno- dijo Yuma, parándose de la cama- duerme un poco, partiremos a las 6- El dio otro bostezo y asistió
El se sentó en el mismo lugar que el otro chico, este me miraba fijo. No me dejaban ir al baño y no puedo dormir, estoy siendo observada todo el tiempo por alguien no me deja dormir.
A diferencia de Azusa, Yuma no estaba interesado en hablar conmigo. El es distante, a pesar de que no quiero hablarle, su frialdad se me hace algo incomodo.
Tengo mucho sueño, y parece que el también, no ha dejado de bostezar y frotarse los ojos. Miro el reloj las 4:00 de la mañana, miro a Azusa, profundamente dormido y luego lo miro a él, está muy cansado, si tan solo se durmiera, tendría una mínima oportunidad de escapar… ¿pero cómo?
Al parecer dios escucho mis plegarias ya que él se quedo dormido a unos poco minutos. Me para de mi rincón y me aseguro de que estén dormidos. Me acerco a la puerta y antes de salir les dijo "vallasen a la mierda" y salgo corriendo.
Al llegar a la planta baja, busco por todas partes a un recepcionista, hasta que una mujer de unos 30 años me dio un saludo. Ella es una mujer algo subida de peso, con el pelo largo con muchos rulos y de tez negra
-¿en qué puedo ayudarla señoría?
-¿podría prestarme algún teléfono?- ella solo asiste y me da el teléfono de la recepción. Lo tomo con rapidez y marco el número de la policía
-911 ¿Cuál es su emergencia?
-soy Yui Komori, la testigo de los atentados. Me encuentro en el hotel La vue parfaite. Por favor vengan rápido- les dijo en susurros, no quiero que la recepcionista se entere. Trato de sonar calmada pero es algo difícil
-una patrulla llegara la ira a buscar. Por lo pronto mantenga la calma y espere- yo los asistí y colgué, pero mi tranquilidad duro poco ya que sentí la voces de los dos bajando
-¿¡cómo puedo ser tan idiota de quedarme dormido!?
-tranquilízate puede pasarle a cualquiera- mire para todo lados en busca de una ayuda o lugar donde esconderme. Miro a la recepcionista del hotel, al parecer ella me entendió y me dijo que me podía esconder abajo del mostrador. Cada vez escucho más cerca los pasos y oigo sus voces
-¿en que pue…?- la mujer no pudo terminar la oración. Un sonido de un disparo se sintió. La mujer grito. Yo solo me tape la boca para evitar lo mismo
-¿Dónde está?- pregunto. Esa voz era de la Yuma
-y-yo no sé. La señorita solo salió corriendo- podía notar a la mujer nerviosa. Sentía como su voz temblaba en cada palabra
Se cinto otro disparo
-dinos la verdad- esta vez era la voz Azusa
-y-yo… y- no se- la mujer empezó a tartamudear. Se notaba cada vez más nerviosa
-…entiendo… En esa caso… no nos sirves de mucho- después de eso escuche un último disparo y la mujer callo en mi vista. Un disparo en el pecho. Mis ojos se llenaron de lágrimas, no podía más. Dio un grito. Me tape la boca inmediatamente que me di cuenta de mis reacción. Ya no podía parar de llorar.
Sentí un gran dolor, alguien me tiraba del cabello, obligándome a levantarme. Seguía llorando, no era por el dolor, no era porque me atraparon, era por la podre mujer, por mi culpa ella falleció
-sí que eres escurridiza ¿no?- me dijo Yuma sin soltarme- pero ya no volverás a escapar. Me dijeron que te llevara viva, pero los accidentes son eso ¿verdad?
-…es mejor que nos vallamos, esperaremos en el aeropuerto…hicimos mucho ruido y de seguro alguien llamara a la policía- el escondí el arme en sus pantalones y nos miro- será mejor que no te escape, nunca fallo un disparo- me dijo con una gran sonrisa- Yuma… suéltala, confió que no se escapara de nuevo. Voy a buscar nuestras cosas.
Sigo llorando
Kanato… por favor… ayúdame
