Capítulo beteado por Leticia Eugenia, Betas FFAD

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Los personajes de la Saga Crepúsculo le pertenecen a Stephenie Meyer, la trama y cualquier personaje fuera de la saga es de mi autoría.

Papá por elección.

Capítulo 7

―¿De verdad crees que ese tipo de iluminación funcionará en el ala oeste?

―Estoy seguro, Ed. ¿Por qué dudas tanto?

―Sabes que este proyecto es muy importante para mí.

―Lo sé, bro, pero debes tener confianza en ti mismo, el edificio va a quedar estupendo.

―Entiéndeme Jazz, son muchos los niños que vivirán aquí, no queremos que además de todo lo que han pasado vivan en un lugar que no sea de su agrado.

―Y les va a gustar, sé que los representantes de la fundación estarán encantados con estos planos.

Quería plantear una nueva duda cuando fui interrumpido por el intercomunicador.

―¡Edward Cullen!

―Dime, mi amor.

Nada de mi amor, Edward, no la soporto más. O la atiendes tú o seré yo quien le diga unas cuantas verdades.

―¿Cuántas llamadas lleva hoy?

Hace media hora fue la sexta y apenas son las once de la mañana, no voy a soportar esto todo el día. ¡No más!

―Tranquila, cariño, si vuelve a llamar me la pasas.

No pienses que con palabras dulces te vas a librar de esta.

―Lo sé, Carmen, de algún modo te recompensaré.

Pues prepara esa chequera, porque te va a salir bien caro ―concluyó mi amada secretaria con un deje de humor en su voz.

―Wow hermano, ¿por qué Carmen está tan cabreada?

―Porque no he querido contestar las llamadas a Tanya.

―¿Y eso la molesta?

―No es que no quiera contestarle, lo que le molesta es que lleva llamando desde el lunes por lo menos unas quince veces al día.

―¿Me estás diciendo que la pobre de Carmen ha tenido que excusarte más de cuarenta veces?

―Pues algo parecido.

―Tiene toda la razón de estar enojada, y ¿por qué no le has contestado?

Le conté todo lo que había pasado, sus insinuaciones, su forma de tomar la iniciativa, mi decisión de darme una oportunidad y nuestra primera y última cita. Sus gestos denotaban cada pensamiento que le pasaban por la cabeza y pude ver que estaba tan molesto como yo por como actuó con los niños; como era de esperar, me estaba dando su opinión cuando de nuevo fui interrumpido por el intercomunicador.

Edward, la señora Denali por la línea dos.

―Pásamela, Carmen, gracias.

―Bueno amigo, te dejo y espero hagas lo mejor para los cuatro.

―Eso haré ―le contesté a la espalda de Jazz, mientras salía de la oficina.

― Edward Cullen le habla, buenas.

Eddie, hasta que al fin te localizo, ya no sabía a qué hora llamar para poder hablar contigo.

―He estado ocupado, dime, ¿necesitas algo?

―Claro, hablar contigo, dijiste que me llamarías y todavía no lo haces ―si mal no recuerdo ella fue la que menciono la llamada, no yo.

―Mira, Tanya, desde un principio te dije que lo primordial para mí son mis hijos y al parecer tú no puedes llevarte bien con ellos.

―Por favor, dame una oportunidad, estaba nerviosa, hay muchas cosas que necesito contarte.

―No creo que nada de lo que tengas que decir pueda cambiar mi parecer.

―Por favor, Eddie, solo una vez más, déjame aclararte las cosas y verás que todo se va a solucionar.

―Está bien, el sábado en la noche, en tu casa, llego pasadas las seis, no quiero dejar a mis hijos solos en la noche.

―Claro, estaré ansiosa esperándote.

―Hasta luego.

No sé porqué acepté reunirme una vez más con ella pero era lo que menos podía hacer, una despedida como todo el caballero que mi madre me enseñó ser, cortar esto por lo sano cara a cara. Dejé que mis pensamientos de nuevo cayeran en el plano que tenía frente a mí y me sumergí en él, el edificio para la casa hogar era muy importante para mí, en cada niño que ahí habitara veía reflejado a mis hijos, saber que pudieron estar en una situación así oprime mi corazón y ya que no puedo darles un hogar como a mis tesoros, les daré la mejor casa que puedan tener. Terminar los planos me llevó lo que restaba de la semana y no podía estar más que feliz con los resultados finales.

―Ingenieros, de verdad que la fundación no tiene como agradecer este gran aporte, muchos niños y niñas serán felices en su nuevo hogar.

―Es todo un placer para nosotros, esperemos que las obras inicien pronto.

―Así será, un gusto verlos, espero nos encontremos de nuevo pronto ―se despido la señora Lower y partió de la oficina.

―Hermanos, esto tenemos que celebrarlo, vamos mañana a algún lugar.

―No sé, Emm, recuerda que mi princesa está muy pequeña todavía y no me gustaría dejar sola a Alice.

―Vamos, Jazz no seas así, ¿hace cuanto que no salimos solos los tres?

―No creo que yo pueda tampoco, tengo que verme con Tanya, ¿recuerdan?

―Sí, pero eso va a ser solo un rato, vamos hombres, una noche solo para nosotros. ¿Qué les parece? Rose se puede quedar con los peques y Alice en tu casa Jazz y así se acompañan todos.

―Bueno. si Alice está de acuerdo, por mi está bien.

―Yo también estoy seguro que después de conversar con Tanya tendré ganas de tomar algo.

Ya con planes listos nos fuimos con los chicos a la práctica, hoy nos habían convocado un poco antes porque según palabras de Ethan, Jake tenía algo importantísimo que comentarnos. Al llegar al campo encontramos a Jake y Bella junto a otra pareja con la que conversaban mientras llegábamos todos los padres.

―Bueno, se preguntaran por qué los reuní hoy antes, pues muy sencillo, tengo algo muy importante que comentarles: el otro fin de semana nos casamos.

Una algarabía se formó entre las personas que me rodeaban pero yo no prestaba atención, sentía como si algo se hubiera roto dentro de mí; si alguna vez usé la expresión de que me cayó como balde de agua fría, estoy seguro que no se podría comparar en nada a lo que estaba sintiendo en este momento, saber que Bella estaba comprometida era una cosa, pero saber que ya se iba a casar cortaba toda mínima esperanza que había en mí. Aunque no lo quería reconocer, albergaba esperanzas, y no solo esperanzas; porque así como Bella, con sus detalles y trato se ha ganado el amor de mis hijos, también se ha llevado parte de mi corazón.

―Bueno, como les decía, la otra semana nos casamos, así que esta reunión es para informales que Seth se hará cargo del grupo de futbol, y pues, las porristas continuarán igual que antes con Bella.

¡Un momento! ¿Qué dijo? Hay algo que no me calza, tratando de entender que era lo que pasaba a mí alrededor fui viendo caras sonrientes por doquier hasta que ubiqué a Jake de la mano de una hermosa mujer, pero no era Bella, si no la otra chica que estaba con ellos cuando llegamos.

―Seth es todo un profesional, así que sus hijos estarán en muy buenas manos. Mi luna de miel tardará un mes, así que pasado ese tiempo estaré de nuevo con ustedes para iniciar el campeonato, juntos. ¿Alguna consulta?

―Sí, presentamos a tu hermosa prometida.

―Claro, señor Chan, ella es mi hermosa Leah Clearwater, que pronto pasara a ser Black ―laguapa chica se sonrojó ante aquel comentario y se generó un murmullo de risas y expresiones de ternura―. Bueno, si no hay alguna otra consulta podemos iniciar la práctica.

Los niños salieron corriendo a prepararse, pero mis hijos no se despegaban de mi lado, cosa que me extrañó ya que siempre eran muy entusiastas a la hora de sus prácticas.

―¿Qué pasa, chicos, no piensan entrenar?

―No se pa, ¿y si el entrenador nuevo no me cae bien?

―Eso es muy fácil solucionar, vamos a conocerlo y listo ―nos acercamos a Seth y como era lógico unas cuantas madres se encontraban rodeándolo, esperamos a que se desocupara para poder hablarle y así quitar los nervios de mi hijo.

―Buenas tardes, soy Edward Cullen y estos son mis hijos Ethan y Kim. Ethan pertenece al equipo de futbol y quería presentarse.

―¡Hola, Ethan! ¿Qué tal? Jake me ha hablado de ti, dice que eres muy bueno.

―¿De verdad? ¿Cómo se que no se lo dices a todos los niños?

―Ah, porque no todos los niños juegan de mediocampista como tú.

―¡¿En selio, digo, en serio, Jake te hablo de mi?! ―preguntó mi hijo emocionado aunque un poco cohibido cuando tuvo que corregirse.

―No te sientas mal por corregirte, a mi me pasaba lo mismo hace muy poco, Jake me presentó a Bella y ella me ha ayudado a superarlo.

―Es que Bella es la mejor, a mi me ayudó mucho también.

―Ves, ya tenemos algo más en común, pero bueno, ¿no piensas ir a calentar para el entrenamiento?

―Sí, claro, nos vemos pa, adiós Kim.

Un alegre Ethan salió corriendo para posicionarse al lado de sus compañeros, con una sonrisa agradecí el gesto de Seth y este me guiñó un ojo dándome a entender que no era nada. Solucionado, uno ahora seguía la otra, me alejé un poco de donde nos encontrábamos para darle privacidad a mi princesa.

―¿Cariño y a ti que te pasa?

―Es que no entiendo papi.

―¿Qué no entiendes?

―Yo pensé que a Bella le gustaba Jake, por eso tú no podías darle besos, pero, ¿por qué Jake se va a casar con esa otra muchacha?

―Mi amor, creo que los dos nos equivocamos, Jake y Bella no son novios.

―¡Entonces ya puedes besar a Bella! Me dijiste que no ibas a besar más a Tanya así que ahora los dos se pueden besar.

―Si, te dije que ya no besaré a Tanya, pero creo que debemos comprobar si Bella tiene otro novio.

―Ah, eso es fácil ―chillo Kim, antes de salir corriendo hacia donde se encontraban las porristas, como pude, me apresuré sin verme muy desesperado para ver de que hablaba mi hija.

―No, Kim.

―¿Estás segura que no tienes novio, ni nadie que te bese?

―Te puedo asegurar que no tengo novio ―el hecho que no dijera nada de los besos hizo que una rabia interior surgiera en mí pues eso quiere decir que alguien la está besando, pero, un momento, ¿no tiene novio? ¿Y el anillo de compromiso? Esto tengo que averiguarlo porque si hay una mínima opción de que esté soltera y yo tenga posibilidades con ella, la aprovecharé.

―¡SÍ! Entonces si puede ser.

―¿Qué puede ser preciosa? ―es mi momento de intervenir si no mi niña saldrá con una las suyas.

―Kim, cariño, creo que es hora de que vayas a calentar.

―Si pa ya voy, adiós.

En ese momento quería interrogar a Bella, saber que pasaba, entender porque portaba ese anillo que estaba viendo, pero ante todo quería ser yo el que la besaba. ¿Cómo sería probar esos labios color carmín? Concéntrate Edward, no es momento de fantasear, primero debes aclarar muchas cosas antes de pensar en devorar ese exquisito cuerpo, basta ya basta; debo alejarme para pensar mejor así que me fui a mi coche mientras estaban en las practicas, puse mi CD de música preferida y me dedique a pensar. Con Tanya ya todo está terminado, lo de hoy es un mero trámite y no pienso dar un paso atrás y si Bella de verdad no está comprometida lucharé por ella, mis hijos la adoran y yo también, solo falta ver si yo le atraigo y si hay una mínima posibilidad de que sea así me aferraré a ella. La hora había pasado sin darme cuenta, así que terminada la práctica fuimos al centro comercial para que mis niños comieran su merienda. Mientras íbamos de camino noté que mis hijos cuchicheaban entre sí pero no pude enterarme de que, quien sabe que travesura estaban tramando pero cuando nos encontrábamos comiendo, cayó la bomba.

―Papito, sabes que Bella no tiene novio.

―Sí, eso escuché, mi amor.

―¿Por qué tú no eres su novio?

―Eso no es algo que decida solo yo.

―¿Pero tú quieres besarla?

―Ethan, ¿a que debo todas estas preguntas?

―Es que Kim y yo queremos que tu y Bella se besen y estén todo el día juntos como Tío Emm y Tía Rose.

―Chicos, yo no sé si Bella quiera que la bese.

―Yo si lo sé, yo le pregunté y dijo que tú tenías que pedírselo.

―¿Qué tu preguntaste qué? ¿Kim por qué hiciste eso?

―Porque si uno quiere saber algo hay que preguntarlo, tú me lo has dicho, papi.

―Y nosotros queríamos saber si Bella quiere besarte, por eso Kim se lo preguntó.

―Pero, niños, eso es un tema entre ella y yo, ustedes no pueden andar preguntando eso.

―Entonces pregúntaselo tú papito, y luego se besan y todos estamos alegres.

―Chicos, no es tan fácil.

―Papi, por favor pregúntale, ¿sí? Por fa.

―Bueno, la próxima vez que la vea hablaré con ella.

Si es que me animo a verla de nuevo a la cara, ¿qué va a pensar de mi? Que estoy utilizando a mis hijos para mis conquistas, no que pena, va a pensar que no tengo el suficiente valor para enfrentarme a ella. No, definitivamente no creo que pueda volver a verla, por ahora me toca enfrentar otra cara de la moneda, Tanya y espero esta visita sea rápida y poco dolorosa.

Dejé a los chicos más que felices con Alice y Rose, las que me dijeron que me diera la noche libre, que ellas los cuidarían; no creo que lo necesite pero lo tendré presente. A las seis en punto estaba aparcando frente a la casa de Tanya, sabía que algo tramaba pero jamás esperé lo que encontré, tras la hermosa puerta de roble se encontraba una mujer escultural, cubierta por una pequeña bata de seda que le llegaba hasta la altura de medio muslo, con unas transparencias en medio del pecho, dejando ver muy claramente el nacimiento y algo más de sus senos.

―Hola, Eddie, pasa.

―Tanya, ¿qué significa esto?

―Solo quería estar a gusto, anda pasa, ponte cómodo ―por cortesía me dirigí a la sala y tomé asiento.

―No tengo mucho tiempo, por favor no quiero que malinterpretes las cosas, vine hasta aquí solo porque me lo pediste.

―Lo sé, cariño, pero que te parece si nos tomamos una copa antes de hablar.

―No, gracias. Quiero ser sincero, sólo vine para decirte que es mejor no tratar de seguir con algo que no puede ser.

―Pero, Eddie, como puedes decir eso, tú me gustas y yo te gusto, podemos pasarla bien juntos ―me decía mientras balanceaba sus pechos sobre mi y pasaba una uña por mi mentón.

―No, Tanya, en mi vida no se trata solo de mí.

―¿Entonces de quien si no?

―De mis hijos, ellos son mas importante que cualquier persona.

―¿Tus hijos? Pero ellos no pueden definir con quien estás.

―Para mí sí, no les voy a imponer a nadie que no sea de su agrado.

―Yo puedo ser de su agrado, haré todo lo posible para caerles bien.

―No es solo que tú les caigas bien, también tienen que ser de tú agrado y eso creo que no pasará.

―No digas eso, yo pondré todo de mi parte, de verdad, Eddie, no quiero perderte.

―Lo siento, Tanya, pero no puedes hacerlo porque nunca me has tenido y mejor dejemos las cosas aquí. Seremos amigos pero nada más ―concluí mientras me dirigía a la salida.

―Espera, Edward, no te puedes ir antes de que hablemos de algo importante.

―¿Sobre qué?

―De la mamá de tus hijos.

―Ese es un tema que no tengo porque entablar contigo.

―Claro que si, porque yo soy su mamá.

―Tanya, esta es una broma de muy mal gusto.

―No es ninguna broma, mi esposo Albert no podía tener hijos así que fuimos a la clínica para que me hicieran una fertilización, cuando estaba llegando a termino sufrimos un accidente y se me adelanto el parto. Albert murió en el momento y yo caí en una depresión muy grande, no sabía lo que hacía cuando envié a mi abogado a la clínica, luego todo paso muy rápido y cuando me enteré ya mis niños estaban en tu poder ―narró angustiada entre lágrimas.

―¿Cómo puedo saber que lo que dices es cierto?

―Mira, aquí están los documentos que firmé cuanto te cedí los derechos, siento que me queman cada vez que me tocan, no puedo verlos sin reprocharme por lo que hice ―revisé los papeles que me mostraba y pude confirmar que eran la copia de los que yo había firmado y recibido el momento en el que me dieron a mis hijos. Sentía que mi mundo giraba demasiado rápido y no sabía qué hacer, Tanya era madre de mis hijos. Esto no puede ser, como puede haber tanta coincidencia, no, esto no puede ser casualidad.

―¿Tu lo sabías cuando me fuiste a buscar? ¿Sabías que yo era el papá de tus hijos?

―Sí, Eddie, quería recuperarlos, pero cuando te conocí me enamoré de ti e imagine una familia con nosotros cuatro.

―Tanya, no debiste ocultarme esto.

―Lo sé, pero me enamoré y no quería que estuvieras conmigo por nuestros hijos, quiero que me ames por quién soy.

―Lo siento pero eso no podrá ser, entre nosotros no va a haber más que una amistad.

―Pero, Eddie, debemos estar juntos por nuestros hijos.

―No, eso no lo esperes y por favor te pido no le digas nada a los niños, si quieres acercarte a ellos lo haremos paulatinamente, pero déjame ir a mi ritmo por favor.

―Claro, como tú quieras, con tal de estar con ustedes.

―Espera mi llamada, nos pondremos de acuerdo para organizar las cosas ―salí sin esperar nada, necesitaba aire. Vagué por las calles no sé si fueron minutos u horas porque en mi mente solo habían pensamientos de lo que acaba de pasar, jamás pensé que tendría que compartir a mis hijos. ¿Y si logra quitármelos? No, eso nunca lo permitiré; saqué mi móvil para llamar a Demetri, mi abogado, cuando vi que tenía un mensaje de Emm.

"Estamos en el New Moon, te tenemos una sorpresa"

No sé qué sorpresa será pero necesito urgentemente despejarme, enviar otros pensamientos a mi mente, aunque sea por un rato y un trago o más de uno. Me dirigí al club y al llegar, como ya era costumbre, me pasaron hasta donde se encontraban mis amigos.

―Oye, bro, casi no vienes.

―Así es.

―Por poco y te pierdes tu sorpresa.

―No estoy para sorpresas, Emm, en este momento lo que necesito es un whisky.

―Primero mira a la pista de baile y después me dices si no quieres tu sorpresa.

Volví a ver a la pista solo para que me dejara pedir mi trago cuando la vi, en medio de la pista se encontraba una castaña despampanante, iba con un top que dejaba ver su bien formado vientre adornado por un piercing en el ombligo, con una minifalda que parecía querer destacar sus bien torneadas piernas que se encontraban sobre unas botas que le llegaban hasta el muslo que dejaban entre ver un poco de piel. Sentí que mis ojos salían de sus orbitas y mi corazón iba a explotar, no podía ser, Bella estaba aquí y extremadamente sexy. Y como si hubiera escuchado mi mente llamándola levantó la vista y sus ojos se clavaron en mí, con una sonrisa traviesa me saludó y se acercó poco a poco, o tal vez era yo que veía todo como en cámara lenta.

―¡Hola, Edward!

―¡Hola, Bella! Que agradable coincidencia.

―Sí, llegué hace un rato con unos amigos y vi a los tuyos, así que me acerqué a saludar y al preguntar por ti me dijeron que venias al rato, por eso te esperé.

―¿Me esperaste?

―Sí, Kim me dijo que tenias una pregunta por hacerme y estoy lista para contestártela ―me ronroneo mientras plantaba su mano en mi pecho y se acercaba peligrosamente hacia mí.

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¡Hola Chicas!

Espero esten bien y les guste este capitulo, este es un capitulo de revelaciones y que acaban aca, como verán ya Bella va a empezar a tener un papel más activo y la veremos muy de cerca en los siguientes caps.

De nuevo no tengo como agradecer por todos sus reviews y alertas, si hay alguna que se me paso contestarle le pido disculpa, espero les este gustando los adelantos y que quieran seguir acomàñandome en esta tierna historia.

Espero seguir contando con su apoyo y comentarios

Besos

Yas