Dragon´s Supremacy

No me pertenece Highschool DxD, ni ninguno de los personajes y elementos de otras fuentes presentes.

Capitulo 9

-Issei….. Iseei-kun….. Despierta, por favor-escucho cierto castaño de una suave y familiar voz.

-¿Huh?-si bien Issei no se hubiera despertado por otro de los ruidosos arranques de ira de Kouen hacia los juegos modernos, la voz que le llamaba era difícil de ignorar.

Poco a poco el chico abrió los ojos y se topo con una agradable vista. Se trataba de una joven de coletas, con cabello color avellana, ojos violetas y orejas de perro labrador, que en esos momentos vestía con un ajustado traje de color negro.

Era realmente poco por lo dejaba el atuendo a la imaginación, por lo que Issei no pudo más que creer que seguía inmerso en uno de sus sueños favoritos. Por eso sin dudarlo un momento, volvió a cerrar los ojos y siguió reposando, ahora con una sonrisa pervertida en el rostro.

-¡Hey, Issei! ¿¡Acaso crees que soy una de tus fantasías!? Oh, cielos. No puedo evitar sentirme complacida, pero no puede dejar pasar esta inmoralidad-dijo la chica para entonces darle una cachetada al Hyoudou.

Issei entonces se despertó, esta vez en serio. Aturdido y con una mejilla hinchada, el se apresuro en ver qué rayos estaba ocurriendo.

Lo primero de lo que se percato era que no se encontraba en su cama o en su habitación. Estaba en la banca de madera de algún un edificio espacioso, pero deteriorado. Issei jamás lo había visto, mas las cruces y los vitrales rotos que había por doquier le dieron la sensación de que se encontraba en una iglesia. Posiblemente era aquel templo abandonado que estaba al noreste del pueblo.

Lo siguiente que tomo la atención del chico fueron las dos chicas presentes en el lugar. La primera era la chica de coletas de hace un momento, que para su suerte era muy real. La segunda era todavía más curiosa, pues si bien portaba el uniforme tradicional de Kuoh, ella era demasiado conocida para el Hyoudou.

-¿¡Zenobia!?-dijo el chico con asombro al reconocerla.

-Es correcto. Me alegra que recuerdes mi nombre, Sekiryutei-respondió la peliazul con cierta cortesía.

-Hemos estado entrenando juntos, así que no es raro que…-Issei entonces entendió que la chica le había llamado por un apodo que solo un determinado tipo de personas conocía. Por ello de forma inconsciente, activo el Boosted Gear y se apresuro en levantarse.

-Vaya. Parece que ya estas desarrollando algunos instintos de batalla. No se podía esperar menos del Sekiryutei-dijo la peliazul con una sonrisa.

-Tengo que aplaudirlos, pero no necesitas sobresaltarte, Issei-kun. No hemos venido a hacerte daño, ni nada por el estilo-dijo la joven de coletas.

-Siendo que parecen haberme secuestrado, tengo que disculparme por no poder confiar en tus palabras.

-Lamento eso, pero tu habitación en la academia no era un lugar en el que pudiéramos hablar plácidamente.

-¿Y nosotros tendríamos que hablar por…?

-Vamos, Issei-kun. ¿Es que acaso no me reconoces?

-Ciertamente tu cara se me hace un poco conocida, pero estoy en blanco-dijo el Hyoudou mostrándose pensativo.

-¡Que cruel! –expreso la chica con lagrimas cómicas. –Mira que olvidar a tu amiga de la infancia.

-¿Amiga de la infancia?-dijo Issei mientras levantaba la mirada pensativo.

En sus recuerdos no había ninguna amistad femenina. A lo mucho podía acordarse de un niño con el que jugaba mucho, pero que tenía años que no le veía debido a que se había mudado. Issei intento recordar cómo era aquel chico, en un intento de conseguir una pista, pero aparte de recordar algunos datos definitorios como su color cabello y sus características bestiales, no logro recapitular nada relevante… Aunque esas ultimas cosas no eran tan fútiles como podían parecer. Curiosamente la chica que estaba frente a el tenia los mismos rasgos de su amigo.

-Un momento. ¿Sera que tú tienes alguna relación con Irina?-indago el castaño.

-¡Bingo!-dijo la chica de coletas emocionada. –Por un momento pensé que en serio me habías olvidado, Issei-kun.

-¡Ehhhhh! ¿¡Tu eres Irina?-dijo el chico sobresaltado. -¿¡Pero cómo!?

-Admito que no era muy femenina en ese entonces, pero yo siempre fui una chica. Simplemente nunca tuve la oportunidad de decírtelo.

-O yo fui muy tonto para darme cuenta.

-Dejémoslo en que fue un error de ambos. Tenemos cosas importantes que discutir y nuestros asuntos personales pueden continuar después.

-De acuerdo. En verdad quisiera saber porque me trajeron a este sitio.

-Todo se debe a tu imprudencia-dijo Irina ahora con un tono más serio.

-¿Hice algo malo?

-Por supuesto. ¿Qué crees que estás haciendo socializando y negociando con Demonios?

-¿Eh?

-¿Si sabes que ellos son el mal encarnado?

-Ciertamente se que son peligrosos, pero….

-Peligrosos es quedarse cortos. Cualquier cosa que hagas para los Demonios condenara tu alma por la eternidad y te marcara como un hereje frente a nuestro señor todopoderoso.

-¿Si recuerdas que no sigo tu religión, verdad?

-Siendo que ahora conoces sobre lo sobrenatural y los Sacred Gear, considero que sería tonto de tu parte no reconocer quien es el padre y señor de todos los humanos.

-Me reservare la respuesta.

-Como sea. Mi punto aquí es que no puedo mantenerme indiferente mientras veo como mi amigo de la infancia es corrompido por las fuerzas del mal. Tenía que actuar para evitarlo.

-Gracias….Supongo.

-No hay nada que agradecer. Tardamos mucho determinando si valía la pena exponernos ante ti. Eres el Sekiryutei, pero nuestra misión es muy importante-dijo Zenobia.

-¿Misión?

-Veras, Issei. Nosotras dos somos exorcistas al servicio de la Iglesia y tenemos una importante misión en la academia en la que estudias-empezó a explicar Irina. –Estamos buscando posibles portadores de Espadas Sagradas.

-Por Espadas Sagradas te refieres a espadas como la Excalibur ¿no?

-Sí. Hablo de todas las espadas legendarias que albergan el poder la luz. Son armas extremadamente poderosas y efectivas contra seres de la oscuridad como Demonios y Vampiros.

-Efectivas contra Demonios-comento Issei recordando el incidente de hace unas noches, en donde un encapuchado había aniquilado a Demonio vagabundo con extrema facilidad. –Un momento. ¿Acaso ustedes están involucradas en la derrota de ese Demonio que me perseguía?

-Es correcto. Fui yo quien te salvo el cuello, Sekiryutei-dijo Zenobia.

-Gracias por eso.

-No hay de qué. Es mi deber como Exorcista y portadora de una Espada Sagrada, proteger a quienes lo necesitan.

-Igual te lo agradezco-dijo el castaño viendo entonces a detalle a la peliazul. Era increíble el hecho de que estuviera frente a alguien que podía usar un arma legendaria como la Excalibur.

-Me alegra que entiendas que personas como Zenobia son extremadamente especiales, Issei, porque hay grave inconveniente con ellas-dijo Irina.

-¿Cuál?

-Son muy pocos. La habilidad de blandir una Espada Sagrada es muy rara. El número de personas que pueden hacerlo no es mayor a los cincuenta en todo el mundo.

-Wow. En verdad son muy pocos.

-Por esa razón es que vinimos a Kuoh. Tenemos buenas razones para pensar que allí hay varios candidatos.

-¿En serio piensan eso de una escuela llena de Demonios?

-Desgraciadamente sí. La cosa es que determinar a un posible portador de Espada Sagrada no es tan complicado como puede sonar. Solo ve a Zenobia y te darás cuenta.

-¿Se determina por su color cabello?-dijo Issei notando el raro color azul que tenía el peinado de su compañera.

-No. La característica que delata a un portador de Espada Sagrada es la ausencia de ciertos rasgos-explico la peliazul.

-Me doy. Realmente no noto nada particular en ella… Un momento, ¿no te refería a…?

-Exacto. Se dice que los portadores de Espada Sagrada son también victimas del fenómeno de Gen Apagado-explico la chica.

-¿Por qué?

-No sabemos la razón exacta, pero hasta el momento no se ha visto a ningún portador de Espada Sagrada que posea un rasgo bestial. Todos sin excepción alguna, se ven como humanos comunes y corrientes

-¿Eso quiere decir que yo…?

-No necesariamente. Hay investigaciones que indican que el Gen Bestial también tiende a fallar en los de portadores de ciertos Sacred Gear. Los del tipo dragón para ser exactos.

-Ósea que el Boosted Gear tiene que ver en mi condición-dijo Issei pensativo.

-En lo particular no quisiera descartarte como un posible portador, pero dado que eres el Sekiryutei, resulta más conveniente que pongamos nuestra atención en los otros casos de la academia-dijo Irina.

-Entiendo. ¿Y han tenido suerte?-dijo Issei provocando que el aura de las chicas se oscureciera.

-Nosotras…..tenemos algunos problemas logísticos.

-¿Eh?

- Aunque para este caso hubiera convenido la participación de múltiples operativos, las características de nuestro hicieron que solo Zenobia quedara encargada de la tarea de infiltración.

-¿Y?

-Ella no ha resultado ser muy efectiva.

-¿Disculpa? Llevo en esto más de dos meses y no he sido descubierta-cuestiono la mencionada.

-Tal vez, pero con la misma no has logrado hacer un contacto apropiado con ninguno de los objetivos. Eres pésima socializando.

-Si te crees mejor, hubieras tomado tu el papel.

-Sabes que no puedo. Ya mi familia tiene un historial aquí en la ciudad y mi aparición hubiera alertado a los Demonios.

-Hubieras tomado un alias como yo.

-¿Eh? ¿Tu nombres no es Zenobia Yonda?-pregunto Issei.

-No. Mi nombre es Xenovia Quarta.

-….. ¿No es lo mismo?

-No. Cada nombre tiene un origen distinto. Si alguien trata de rastrear mi origen, terminara en el lugar del mundo equivocado-dijo la chica mostrando cierto orgullo por su estrategia.

-Igual siento que es un trabajo algo vago.

-Pienso igual, pero la verdad es que si dio resultados-dijo Irina. –En fin. Xenovia no ha logrado contactar con los estudiantes. Ya sea porque no logra concertar un momento a solas con ellos o porque estos no quieren establecer ningún tipo de conversación.

-Un ejemplo es Genshirou Saji. El es un candidato prometedor, pero siempre tiene una excusa para evitarme-explico la peliazul.

-Tienes razón. Hoy quise hablar con él y me esquivo por completo-comento el Hyoudou recordando ese incidente. Siguiendo la sugerencia de Kiyome, había intentado averiguar si Genshirou tenía conocimiento de lo sobrenatural, pero no tuvo éxito.

-Ciertamente no podemos esperar que nuestros objetivos revelen su condición a la primera, pero su silencio puede resultar muy peligroso.

-¿Por qué? Si alguien no quiere revelar su participación con lo sobrenatural, no deberíamos intervenir.

-Es cierto, pero en este caso las circunstancias hacen que resulte más conveniente para los portadores de Espada Sagrada reportarse con la Iglesia. Aunque los Demonios no saben que los portadores de Gen Apagado son buenos candidatos para ser usuarios de Espada Sagrada, si tienen presente que estos pueden ser usuarios de Sacred Gear poderosos. Por esta razón, ellos continuamente investigan a los humanos con el fin de examinar si son adecuados para ser reencarnados con sus artefactos malditos.

-Un portador de Sacred Gear corre el riesgo de ser corrompido, pero a un portador de Espada Sagrada le espera un destino peor. La muerte-explico Irina.

-¿Por qué?

-Las Espadas Sagradas son letales para los Demonios. A ellos le conviene que hayan pocos portadores y no dudarían en eliminar a cualquiera que esté a su alcance.

-Mmmm-expreso el castaño sintiendo algo incomodo.

-Puede que Gremory y Sitri no te parezcan peligrosas, Sekiryutei, pero la verdad es que su gentileza y labia para negociar son solo las herramientas usuales que usan los Demonios para engatusar a los humanos-dijo Xenovia.

-Has hecho bien rechazando sus ofertas para convertirte en su esclavo, pero te advierto que aceptar cualquier contrato con ellas te dejaría en una mala posición frente a nosotras-dijo Irina, otra vez con una expresión seria.

-¿Dices que me volvería su enemigo?

-Temo que sí. Ten presente algo, Issei-kun. Estas advertencias vienen porque estoy en este equipo. Otro exorcista no dudaría en eliminarte para evitar el riesgo de que el Boosted Gear caiga en manos de los enemigos.

-Entonces todo esto viene solo porque soy el Sekiryutei.

-Tienes un Sacred Gear de tipo Longinus contigo. No puedes esperar que los demás no reaccionen ante eso.

-Urgh. Es un incordio a decir verdad-dijo el castaño con un respingo, para entonces ver como las puertas del edificio se abrían y una chica entraba por ella.

-¿Sera que ya terminaron? Mantener oculto un sitio tan grande como este no es tan fácil como parece-dijo la joven emitiendo un suspiro de cansancio.

Siguiendo el mismo patrón de Irina, la chica vestía con un revelador y ajustado traje negro, aunque el suyo dejaba muchísimo más a la vista, siendo que solo constaba de una minifalda y top con unos cuantos detalles naranja. La joven era tan alta y fornida como Medaka, pero tenía un aire de ternura debido a las orejas y cola de ardilla que poseía. Su cabello era castaño y al igual que Xenovia, este era corto.

-La verdad es que estábamos terminando. Gracias por esto, Makoto-dijo Irina.

-Siempre a la orden-dijo la castaña para entonces dirigirse hacia Issei. –Entonces este el famoso, Sekiryutei. Debo decir que parecer un poco enclenque.

-¡Oye!-se quejo el chico.

-Pero no me hagas caso. No soy la más indicada para subestimar a alguien. En todo caso, me gustaría que peleáramos algún día para medir nuestra fuerza-dijo la chica con entusiasmo.

-Lo pensare-respondió Issei, no contento con la idea. La chica emitía un aura amenazadora que le recordaba a su compañero de cuarto y eso no podía llevar a nada bueno. –Por cierto. Tengo que suponer que con la misma que han vigilado a mí, han estado vigilando a Kouen, ¿no?

-Absolutamente no-fue la tajante repuesta de Makoto.

-¿Pero él no es también portador del Gen Apagado?

-Tal vez, pero él no entra en el perfil que debería tener un usuario de Espada Sagrada-explico Irina.

-El más bien entra en el perfil de amenaza publica-añadió la chica ardilla

-No creo que pueda negarlo-comento Issei con pesar.

-Por tal razón me tome el atrevimiento de hacerle un servicio a la academia y lo envié a un lugar apartado-dijo Makoto mostrando un pulgar levantado como si hubiera hecho una buena acción.

-No sé porque tengo un mal presentimiento.

-Tranquilo, Issei. Makoto no haría una maldad solo porque le apetece. Ella es la líder de nuestro escuadrón y piensa muy bien cada una de sus acciones-dijo Irina.

-Es correcto. No me deshice de ese canalla solo porque si. El casi puso en peligro esta reunión cuando nos descubrió entrando a tu habitación. Si no lo hubiera teletransportado, los Demonios nos hubieran descubierto.

-Solo dime que volverá-dijo Issei.

-Lo hará, pero yo que tu le sugeriría a la jefa de tu equipo deportivo que buscara un reemplazo. No le veras la cara a ese canalla por un buen rato.

-Yo lo encuentro conveniente. Necesitas influencias positivas, Issei-kun-dijo Irina.

-Como sea. Sera que ya podemos terminar con esto. Yo en verdad necesito dormir-dijo el castaño.

-De acuerdo-dijo Makoto mientras un aura naranja aparecía en sus manos.

-Ya sabes, Issei. Mantente alejado de los Demonios. Si en verdad quieres seguir inmiscuyéndote en el mundo sobrenatural, lo mejor es que tomes el camino de los Exorcistas-dijo Irina.

-Un Sekiryutei Exorcista no estaría mal. Yo apoyo esa idea-dijo Xenovia. -Porque no vienes a hablar conmigo luego, Sekiryutei. Te explicare con detalle como trabajamos.

-Ya lo pensare-dijo Issei, para entonces ser envuelto por la energía que había generado Makoto.

Instante después, el chico se vio en su habitación. No había nada raro en ella, si no se contaba la ausencia del pelirrojo que también ocupaba el sitio. Aunque siendo que este se escapaba continuamente del lugar, Issei no le dio importancia al asunto. Ya tenía suficiente con lo que había descubierto.

-¿Qué opinas sobre todo esto, Ddraig?-pregunto Issei a su compañero en el Boosted Gear.

-[Solo diré que me impresiona el descaro que tienen los de la Iglesia. Esas chicas fueron bastante suaves, pues la política usual de los suyos es únetenos o se destruido]-dijo el Dragón.

-¿Ósea que debería hacerles caso?

-[¿Cuál es tu opinión?]

-No lo sé. No sentí muy a gusto con ellas. Quiero decir, últimamente me he topado con muchos que quieren que les preste mi fuerza, pero ellas más que pedírmelo, parecían estar exigiéndomelo. Sé que les debo una por salvarme, pero….. No creo que su actitud sea por ese incidente.

-[Intuyes bien, compañero. Esas chicas, como otros humanos asociados a la Iglesia, creen que están en el bando supremo. Ciertamente tienen una ventaja estando bajo el mando de uno de los seres más poderosos del planeta, pero ese detalle hace que ellos desarrollen una arrogancia y prepotencia que les hace equivocarse en muchas cosas. Una de ellas es que pretenden que todos deben estar con ellos, no importa las circunstancias].

-¿Entonces puede decirse que ellos actúan como unos matones?

-[Precisamente].

-Eso es molesto. No quiero unírmeles solo porque ellos se creen los más fuertes.

-[Ellos solo se creen los más fuertes. Frente a seres como yo, ellos no tienen nada que hacer. Por eso es que quieren que te les unas. Temen lo que pueda pasarles si decides ir en su contra].

-No tengo razones para hacerlo.

-[Tu no, pero yo si tengo unas cuantas. No creas he dejado mi enfado hacia su dios por sellarme. Si se me da la oportunidad, le daría una paliza].

-Por favor no me digas que vas en serio.

-[Tranquilo. No es como si quisiera hacerlo de un día para otro. Si desarrollas bien tus poderes, en unos 10 años podrías estar en el nivel adecuado para enfrentar dioses].

-Me parece que estas apuntando muy alto.

-[La verdad es que deberías prepararte un poco antes. Te recuerdo que esta el asunto de tu amiga Kurokami y su latoso compañero].

-Cierto…. Olvidaba ese detalle.-dijo el chico rascándose la cabeza. –Argh. Me alegra que Irina haya vuelto luego de todos años, pero temo que no puedo hacer lo que ella me pide. En verdad me conviene seguir con el acuerdo que me propuso Sona. Puede que no sea correcto tratar con Demonios, pero la verdad es que nunca tuve la intención de ser un santo.

-[Eso es algo que debería entender tu amiga. Un pervertido como tú, difícilmente podría estar al servicio de la Iglesia].

-En esta ocasión, tomare eso como un cumplido-dijo Issei para entonces lanzarse en su cama a dormir. Debía aprovechar el tiempo que le queda para descansar y la ausencia de consolas atravesando las ventanas del cuarto le ayudaría con ello.

[Al lunes siguiente.]

-No se ustedes, pero yo como que de repente no quiero bajarme-comento nerviosamente Genshirou a sus compañeros de equipo, quienes como el veían un escenario amenazador desde el autobús en el que se encontraban.

-Temo que debo apoyarte-respondió Katase, quien también no se sentía con ganas de abandonar la seguridad del vehículo en el que estaba.

-No sean gallinas y bajen de una vez-fue la áspera respuesta de Koneko al comentario de esos dos.

Tras varias semanas de infernal entrenamiento, el día del intercolegial por fin había llegado. Como la Academia Kuoh simplemente era un participante más de este evento, su equipo tuvo que desplazarse a la ciudad de Tokio, en donde se encontraba la institución que acogería el evento.

El nombre del lugar era Escuela Fuji y al igual que la Academia Kuoh, la educación impartida allí abarcaba distintos niveles formativos, con solo el universitario como ausente. El campus en si no era muy impresionante, pero sí lo era la gran cantidad de estudiantes que actualmente hacia presencia en el lugar. Los múltiples uniformes que podían observarse, evidenciaban que eran muchas las instituciones participantes en el inter-escolar.

No era de extrañarse que alguien se sintiera sobrecogido por la muchedumbre de lugar, sobre todo cuando este sabía que resaltaba como una bengala en la oscuridad, ya que así era como se sentían varios de los estudiantes de la Academia Kuoh.

Lo primero que notaron Issei y Genshirou era que ellos, junto con Medaka y Zenobia eran los únicos presentes con el Gen Apagado. Absolutamente todos los demás mostraban las notorias características del Gen Bestial. Ahora quedaba claro el porqué su presidenta estudiantil les había entrenado tan fervientemente. En su estado anterior, ellos tenían todas las de ser destrozados por la competencia.

Katase era consciente de ello y no solo por demás, sino también por sí misma. Una buena parte de los estudiantes presentes tenían rasgos carnívoros, por lo que ella técnicamente estaba en desventaja al tener simplemente los rasgos de un animal de corral. Además, la joven había estudiado por mucho tiempo en una academia exclusiva para chicas, por lo que era poca la competencia que había experimentado hasta ahora. Por ello ella sintió algo de nerviosismo en ese nuevo medio.

Kiyome reconocía que sería una competencia difícil, pero hacia lo posible por no demostrar cualquier signo de debilidad, ya que sabía que estos serían la ruina de cualquiera que lo hiciera. En lo que respecta a Tanegashima, el se veía extremadamente a gusto en el lugar. Cosa que lo opuesto con Kurumu, quien se veía bastante nerviosa.

Si bien Issei todavía tenía sus reservas sobre como sentirse en el sitio, la idea de que haría el ridículo ya no pasaba por su cabeza. Gracias a los consejos de Ddraig y Nevis ya le había agarrado el hilo a su fruta del diablo y con ello tenía un as bajo la manga que no resultaría tan evidente como lo era el Boosted Gear. En lo referente a otros como Koneko y Yuuto, estos actuaban con indiferencia. Esto debido a que ya no tenían la pesada carga de ser los ojos de su ama en el lugar. Ella misma se encargaría de tal trabajo.

Debido a la ausencia de Kouen, Medaka se vio en la necesidad de seguir la sugerencia de su vicepresidenta y acepto a Rias como parte del equipo deportivo de la academia. El Tenrou recientemente se había reportado y había notificado que llegaría al evento, pero la presidenta decidió ir por lo seguro y recluto a la pelirroja.

Gremory agradeció el gesto, pues había sido muy difícil convencer a sus padres de que le permitieran hacer un viaje hasta Tokio, luego de que ellos se enteraran de que había un poseedor de Excalibur rondando en Kuoh. Llevarles la contraria fue sinónimo de una larga y pesada discusión, pero esta lo valía. Para Rias el viaje no solo sería una oportunidad ideal para acercarse a sus objetivos, sino que también podría ver el desempeño de los otros miembros del equipo deportivo. No se debía descartar ninguna posibilidad.

-En verdad siento que debimos venir con los clubes deportivos regulares. Presiento que toda esta competencia será muy agotadora para nuestros participantes-comento Sona a la peliazul.

-Ten algo de fe, Sona. Ya verás que todo va a salir bien-le respondió Medaka.

-Dado que se que su confianza está puesta en algunos estudiantes cuyo comportamiento es más que cuestionable, espero que comprenda que tenga mis reservas en cuanto a ello.

-Una vez que veas todo en acción, entenderás el porqué de mis acciones-dijo la Kurokami, para entonces ordenar a sus compañeros a abandonar el vehículo.

Naturalmente, los estudiantes de Kuoh resaltaron entre la multitud. Independientemente de si su academia era conocida o no, el que ellos se presentaran en el evento con unos "ordinarios" portadores del Gen Apagado era una especie de burla hacia los presentes. Unos cuantos quisieron dejar en claro tal hecho hablando descaradamente de los recién llegados.

-Vaya, vaya. ¿Qué tenemos aquí? Una cuantos fenómenos vinieron a dar la cara-dijo un estudiante cualquiera.

-Esto en verdad no se ve todos los días. Unos errores tratando de hacer algo relevante-dijo otro con burla.

-Pensaba que esto sería aburrido, pero por lo visto tendremos algo de diversión-dijo un estudiante, que fue seguido por muchos otros que cuchicheaban sobre los de Kuoh.

-Vaya. Esperaba algo intenso, pero esta actitud hacia nosotros sí que es siniestra-comento Zenobia.

-No te dejes arrastrar. Puede que seamos algo diferentes, pero todos aquí somos humanos y no hay alguna para que nos sintamos inferiores a los demás-dijo Medaka a todos sus compañeros.

-Kaichou, estaría muy bien lo que dice de no ser porque no somos exactamente humanos normales-pensó Issei.

-Jejeje. Entonces hay unas fallas que pretenden tener colmillos, ¿eh?-dijo un chica albina que de repente se posiciono frente a Medaka. Sus palabras no eran una simple metáfora, pues ella en verdad tenía unos filosos dientes caninos en la sonrisa que esbozaba. –Espero que no sean simples pretensiones. Los sujetos que hablan mucho, también suelen gritar a montones -dijo la chica con orejas y cola de un animal indeterminado, viendo retadoramente a la presidenta estudiantil de Kuoh.

-Te aseguro que mi palabras no son meras pretensiones-respondió Medaka respondiéndole la mirada de la chica de ojos cafés.

La Kurokami percibía que la estudiante frente a ella no era una persona común. No solo no estaba respondiendo en lo absoluto al Haoshoku Haki que emitía su cuerpo, sino que su semblante y postura eran los mismos que los de un luchador. Ella estaba esperando un movimiento en falso para realizar un ataque.

-Je. Parece que dices la verdad, pero no soy de las que se dejan llevar solo por palabras. ¿Qué dices sobre demostrarme tu fuerza ahora mismo?-dijo la peliblanca dando un paso atrás para entonces hacer salir unas afiladas garras de sus dedos.

-¡Uzaki!-fue el severo llamado de un joven que se apuro en arribar al lugar de la revuelta.

-Tsk. Te salvas por esta ocasión. Nos veremos luego-dijo la peliblanca para entonces perderse en la multitud.

-¿¡A donde crees que vas, Uzaki!?-reclamo el recién llegado, antes de emitir un respingo de frustración. –Hmpf. Mis disculpas por este incidente, señorita. Mi compañera puede resultar un poco picapleitos y molesta indiscriminadamente a los que están a su alrededor.

-Tranquilo. No es nada a lo que no esté acostumbrando-respondió la Kurokami.

-A juzgar por la banda en tu brazo, tú debes la presidenta de tu academia, ¿no?

-Es correcto. Mi nombre es Medaka Kurokami y como ya percibiste, soy la presidenta estudiantil de la Academia Kuoh.

-Entonces déjame presentarme. Mi nombre es Hokuto Kaneshiro y ostento el mismo cargo en la Preparatoria Mitsui-dijo el chico cuyo semblante era más o menos imponente. No era tan alto como la Kurokami, pero si sobrepasaba en altura a todo los chicos de Kuoh. Era de cabello y ojos oscuros, con un par de lentes sobre ellos. Evidenciaba su Gen Bestial en su rostro, donde una especie de exosqueleto verde se extendía por sobre su mandíbula.

-Mitsui-susurro Medaka para sí misma, cerrando los puños con cierto enfado, cosa que no pasó por desapercibida por Hokuto e Issei.

-Debo decir que me impresiona que un Kurokami termine en una academia de segunda como Kuoh, pero supongo que debe tener sus razones. En fin, lo mejor es que no les quite más tiempo. Tengo que buscar a mis compañeros y ustedes querrán notificar su llegada.-dijo el chico de lentes para entonces emprender su retirada. –Nos veremos luego, Kurokami.

-Por lo visto usted será bastante popular aquí, Kaichou-comento Sona.

-Eso parece-dijo la peliazul con una mueca de desagrado.

-Kaichou, ¿acaso usted conoce la preparatoria de ese sujeto?-pregunto Issei.

-Es correcto. Es donde estudiaban mis hermanos-respondió Medaka, intrigando a los presentes. –Por eso le sugiero que no confíen en ellos.

-No sé qué historia tendrás con esa academia, pero no creo que este demás hacerte caso. Ese sujeto no me da buena espina-dijo Rias.

-Lo mismo digo-dijo Sona.

-En fin. Mejor busquemos a los encargados de la Escuela Fuji. Ellos seguramente nos podrán dar una mano-dijo Medaka.

-E-eso no será necesario-dijo una temerosa chica que se encontraba tras el bus de Kuoh. Se trataba de joven morena que se veía un tanto mayor que Medaka. Era de cabello corto y esponjado de color negro. –M-me enviaron a buscarles.

-¿Entonces porque estas escondida allí?-cuestiono la peliazul, con una gota en la sien por la actitud de la estudiante.

-L-lo siento. Es que esa chica Hitomi apareció y no me pareció conveniente dar la cara. Tenemos cierta historia-dijo viendo con pena hacia otra dirección. -Pero olvidemos ese asunto y por favor síganme. La vicepresidenta de mi academia les está esperando-dijo la joven para entonces abandonar su escondite y encaminar a los de Kuoh hacia el edificio de la academia.

En el camino, Issei no pudo evitar sentirse algo intrigado por la chica que les guiaba, pues era difícil determinar de cual animal obtenía sus rasgos bestiales. Tenía la cola y los bigotes acordes a los de un gato negro, pero sus orejas parecían ser la de un canino. Un coyote para ser exactos. Era una combinación un poco rara de ver, pues esas no eran especies que estuvieran juntas en condiciones normales. Otra cosa que llamo la atención del chico eran los ojos de la joven. Eran dorados y afilados. Lo último era fácilmente explicable, pero aquel color de ojos no era muy común y solo lo había visto en un lugar.

-Disculpen. ¿Sería muy impudente de mi parte si pregunto por un estudiante de su academia?-pregunto la morena con nerviosismo. –Es un familiar mío y quisiera saber qué tal le va.

-En lo absoluto. Solo dime su nombre y yo te diré lo que pueda-respondió Medaka con entusiasmo.

- Kouen Tenrou.

-Urgh-expreso Medaka mientras ponía una mueca de desagrado en el rostro.

-No digas más. Creo que ya me doy una idea de cómo le va-dijo la pelinegra mostrándose decaída.

-Infortunadamente Tenrou es uno de nuestros alumnos problemas. Sus notas dan la talla, pero su comportamiento es terrible-explico Sona.

-Lo sé.

-Desafortunadamente el no dejo ningún dato sobre algún familiar al momento de su inscripción, por lo que si tienes algún contacto con algunos de ellos, te agradecería mucho que nos los presentaras.

-No hay ningún problema. Vera yo soy su…..-dijo la morena antes de que se erizaran los pelos y tapara su nariz violentamente.

-¿Qué sucede?-pregunto Medaka.

-Ese olor-dijo ella visiblemente desagradada.

-Yo no siento nada.

-Ella tiene una nariz bastante sensible-comento Koneko, quien también tenía una mala cara.

-No solo ella. Yo también huelo una gran peste en esa dirección-dijo Kiyome señalando el frente suyo.

-Entonces nos conviene evitar ese lugar-dijo Sona.

-No podemos. Nosotros vamos hacia allá-dijo estudiante de Fuji.

-Menuda suerte la nuestra. Mejor apuremos y veamos de qué se trata.

[Unos minutos después]

-¿Acaso estas sordo, apestoso? Dije que te largaras de aquí-ordeno un adolescente fornido con rasgos de lobo gris a cierto pelirrojo que provoco que Medaka y Sona emitieran un amargo respingo de frustración.

-Y yo te dije que yo no iría a ningún lado, pulgoso-respondió Kouen al chico frente a él, quien poseía una pinta de matón similar a la suya.

-Solo estudiantes autorizados pueden entrar a esta academia. Si no estás con ningún equipo deportivo, ya puedes ir largándote.

-Mala suerte para ti que mi equipo ya llego-dijo el pelirrojo señalando petulantemente a los mencionados.

-Grrr-expreso el chico lobo viendo con molestia a los de Kuoh. Vio que su uniforme empataba con lo que llevaba puesto Kouen, por lo que debía estar en lo correcto. –Espera aquí. Ellos tienen que constatar que tú vienes con ellos.

-No hay nada que constatar, Bete. El si pertenece a Kuoh-dijo la pelinegra de Fuji.

-Déjame adivinar. Este es Kouen, ¿verdad?

-Sí.

-Tenía que ser-dijo Bete para entonces dedicarle un gruñido al moreno.

-¿Kouen, se puede saber dónde estabas?-reclamo Medaka, quien ahora también tapaba su nariz. -¿Y por qué demonios hueles tan mal?

-¡Esto es lo que se obtiene cuando una condenada ardilla exhibicionista te manda a una isla de basura en medio del Pacifico! -reclamo el chico con una expresión del mil demonios.

Un largo e incomodo silencio fue la respuesta de los presentes, pues no entendieron la respuesta del pelirrojo.

-Suponiendo que eso que dices tiene algo de lógica, ¿se puede saber por qué demonios no te has quitado ese endemoniado olor?-señalo Bete.

-Olvide que debía tomar un baño antes de venir-dijo Kouen rascando su cabeza.

-¡Entonces no pierdas el tiempo y ve a tomar un puto baño!-fue el reclamo de una chica que entro en la escena con una patada voladora sobre la cabeza del pelirrojo, la cual le envió volando varios metros.

La autora del ataque era una joven morena del mismo rango de edad que Rias. De piel morena, generosos atributos femeninos y largo cabello de color negro. Como su compañera de Fuji, portaba el uniforme de la academia que consistía en una camisa blanca y una falda gris, con el detalle de que ella llevaba sus ropas desarregladas, confiriéndole cierto aire de delincuente. Extrañamente ella tenía exactamente los mismos rasgos bestiales de su compañera, incluyendo sus ojos dorados.

-Nee-san. Creo que te pasaste-dijo la chica de cabello esponjado.

-¡Mi nariz está sufriendo, maldita sea! ¡Por supuesto que no lo hice!-reclamo la autora de la patada con la nariz tapada.

-Ella tiene toda la razón, Onee-san. Kouen es realmente desconsiderado presentándose en estas condiciones-dijo una nueva presente, que era casi complemente igual a la anterior, solo que con el cabello corto y "atributos" similares a los de Sona.

-No se ustedes, pero deberíamos decirle a mama sobre esto-dijo una morena similar, cuya edad se denotaba como menor a la de las otras. Parecía estar en el mismo nivel que Issei y compañía. Su peinado era largo y también se vestía como una estudiante problemática.

-No sé porque de repente me entraron ganas de devolverme a Kuoh-comento Issei para sí mismo. Todas las chicas que habían aparecido eran muy hermosas, pero sus instintos le decían que todas ellas iban a ser un mar de problemas.

-Urgh. Ustedes sí que son insufribles-dijo Kouen, mientras se recuperaba de la patada. –Tengo el detalle de venir a visitarlas y ustedes me tratan así.

-¡No te hagas el inocente!-reclamaron las tres menores chicas menores.

-Kouen. ¿Qué relación tienes con esas chicas?-pregunto Issei, aunque ya se daba una idea de cuál era.

-Estas ternuras son mis hermanas menores-dijo el chico con gran sarcasmo.

-¿Hermanas menores?-dijo Sona viendo a detalle las medidas de todas las chica de Fuji. Con excepción de la última en presentarse, todas eran más altas que Kouen por un margen bastante considerable, por lo que su afirmación era bastante cuestionable.

-Oh, entiendo. Lo quieres decir es que todas ellas son como tus hermanitas menores-comento Genshirou.

-No. Lo digo muy literalmente-explico Kouen. –Entre todos nosotros yo soy el mayor. Luego esta Lulune-dijo señalando a la chica de cabello esponjado. –Luego están Tione y Tiona….. o era Tiona y luego Tione. ¿Cuál es que era el orden?

-¡Yo soy la mayor!- reclamo Tione. -Recuerda que Tione es una bebe frente a mí.

-¡Hey! ¿Qué diablos quieres decir con eso?-reclamo Tione cubriendo su inexistente busto.

-Y por ultimo esta la menor-dijo Kouen señalado a la joven de cabello largo. –Le…. ¿Lera? ¿O acaso era Lyra? ¿Cuál es que tu nombre?

-¡Es Lena!-reclamo la mencionada. -¿¡Como puedes olvidarte del nombre de hermana menor!?

-Déjame anotarlo. No se me olvidara la próxima vez-dijo el pelirrojo anotando lo dicho en una libreta.

-¡Ese no es el punto!

-¡Exacto! ¡La cuestión aquí es saber por qué diablos viniste a nuestra academia!-reclamo Tiona.

-¿No es obvio? Participare en inter-escolar-dijo el pelirrojo provocando que la mandíbula de sus hermanas cayera en el suelo. -Tengamos una sana competencia, ¿quieren?-dijo el pelirrojo con una siniestra sonrisa que le erizo los pelos a algunos presentes.

-Rias-dijo Medaka llamando la atención de la Gremory.

-¿Si?

-Tú ahora definitivamente eres una titular de nuestro equipo.

-Gracias-respondió la pelirroja, no sabiendo ahora si la posición era buena o mala.


Nuevo capítulo. Luego de darles muchas largas a la historia, por fin llego al punto que quiero. Espero que le agrade lo que viene.

Para evitar quebraderos de cabeza, le dejo una lista del lugar origen de cada personaje. Eso les dará una mejor idea de cómo es cada uno de ellos.

Makoto Makoto Nanaya de Blazblue.

Hitomi Uzaki Killing Bites.

Hokuto Kaneshiro Rosario + Vampire.

Lulune, Bete, Tione, Tiona y Lena DanMachi

En el siguiente capitulo también habrán nuevos personajes, por lo que incentivo el uso de Google para reconocerlos de forma rápida. Esto a fin de evitar agregar más OC de la cuenta.

Sin más que decir, me despido.