.
.
.
Capítulo Nueve
Sinceramente Sakura
Querido Naruto,
Hola. ¿Cómo estuvo la misión? Espero que bien. Si estás sangrando, con dolor o alguna otra molestia por favor ve al hospital. Ahora.
Ya sé que piensas que no lo necesitas, pero tú sabes cómo me preocupo. ¿Estarás completamente curado? Si no, para de leer y ve al maldito hospital. Sabré si no lo hiciste.
Ahí lo tienes, ¿No te sientes mejor ahora?
Ahora supongo que te estás preguntando… ¿Por qué te deje esta carta y por qué no estoy esperándote con un tazón de ramen en Ichiraku's? Me dieron una misión. Sé lo que estás pensando, '¿Porqué dejarte una carta? Lo habría descubierto de la Baa-chan'. Por cierto, debes demostrarle más respeto. Bueno, volviendo al motivo de la carta, es más que una simple y vieja misión. No entres en pánico. No estoy en peligro. Es solo… que quería ser la que te diga esto incluso si es a través de una carta.
Actualmente estoy en la Aldea del Sonido. Con Sasuke.
Cállate Naruto y para de gritar obscenidades, sé muy bien que en estos momentos lo estás haciendo. Tus vecinos ya están al borde de la locura. Respira profundamente e intenta seguir leyendo.
Está bien, aquí está lo que sé:
Sasuke se ha hecho cargo de Otokagure, cómo y cuándo, no estoy segura. Vino con un tratado de paz así que estoy tomando esto como una buena señal. Pidió que yo viniera y entrenara a un grupo de medic-nin. Sólo espero que no sean clones de Kabuto. En cuanto a Sasuke, aún no lo he visto. Lo siento. Me hubiera gustado decirte como estaba, pero me lo voy a encontrar después de que deje esta carta en tu departamento.
Tsunade confía en él y honestamente no estoy segura de qué pensar. Estoy más que molesta de que estaré alejada de Konoha por un año—¿Tal vez tú podrías venir?—También estoy nerviosa de ir a la aldea del Sonido. No soy buena en esos oscuros y húmedos compuestos subterráneos, pero sobreviviré—eso espero.
Ya sé que vas a empezar a preocuparte, pero no lo hagas. ¡Estaré bien! te lo prometo. Es sólo que no se que pensar sobre esto, ¿Ya sabes? Puedo soportar estar en el Sonido por un año, ¡Pero Sasuke! Nunca he sido capaz de entenderlo como tú lo haces y sé que nunca lo haré.
Realmente desearía que estuvieras aquí.
Sinceramente,
Sakura.
P.D. Era mi turno de pagar por Ichiraku's. El dinero está en el sobre. Es suficiente para dos. Lleva a Hinata contigo, ¿Entendiste? También, siéntete libre y ve a buscar comida en mi casa! Se echará a perder de otra forma.
Naruto estaba frunciendo el entrecejo cuando terminó la última oración. Con mucho cuidado, dobló la carta a la mitad, la regresó al sobre y—asegurándose de que estaba a salvo en la mesa—corrió de su departamento, dio un portazo —¡BAA-CHAN!
Ignorando a la mitad de la aldea gritándole que se calle mientras corría a través de las calles a la torre de la Hokage, Naruto irrumpió como un huracán en la oficina de Tsunade. Estaba a punto de abrir su boca, pero la mayor de cabellos rubios le calló.
—No Naruto, ya está decidido —mencionó ella cerrando los ojos.
—¡Pero Baa-chan! —protestó Naruto, —No puedes esperar que yo me quede sentado aquí mientras Sasuke y Sakura…
—Puedo y lo haré —dijo Tsunade —Primero, Sakura es una niña grande, puede cuidarse sola. Mientras que Sasuke, sé que esto es difícil para ti, pero tendrás que esperar. Apenas acabamos de entrar en una alianza con Oto y mientras confío en el Uchiha no puedo pasar por alto el hecho de que entrenó con Orochimaru ni el hecho de que ahora está dirigiendo esa misma villa, vas a esperar.
—¡Como un demonio! —dijo Naruto, —Estaría muy molesto si solamente me quedo sentado aquí mientras que mi mejor amiga está a tan sólo dos días de viaje de aquí.
—¡Naruto! —dijo Tsunade, enojo cargado en su voz, —Si das un paso o como mucho un pie fuera de esta aldea sin mi permiso o un pergamino de misión, puedo prometerte que me haré personalmente cargo de que nunca seas elegido para el titulo de Hokage.
—¡Qué! —gritó Naruto, —¡No puede hacerme eso! —terminó diciendo a la defensiva.
—Puedo y lo haré. Esto es por tu propio bien y la seguridad de la aldea. Esperarás hasta que se te dé permiso para ir a Otogakure.
Naruto se mofó, murmurando cada maldición que sabía mientras salía de la oficina de Tsunade.
La vieja bruja pudo haber ganado esta ronda, pero Naruto estaría molesto si se daba por vencido muy fácilmente.
Tendría que ceder con el tiempo…
Editado.
