Capitulo 9

Rukia POV

¿Qué mierda podía decirle?

Lo único que sabía es que al tenerlo así de cerca, sintiendo su aroma calándome hasta los huesos, podía ser capaz de olvidarme de todo, pero no, yo no era así.

- Ichi – puse las manos en su pecho y tome aire para obviar la corriente eléctrica que paso por mi cuerpo al tocarlo – no quiero nada de esto – solté todo de golpe y lo mire a los ojos

- Yo…. – dio un paso atrás totalmente confundido

¿Qué creía?... ¿que iba a dejar al amor de mi vida por un calentón?

- Lo siento

Me solté del poco agarre que quedaba y salí corriendo, rápidamente una sensación de vacío comenzó a aprisionarme el pecho, ¿Qué mierda estaba haciendo?, ya ni siquiera sabia que era lo que quería.

Corrí por los pasillos hasta que llegue a mi rincón secreto, era un pequeño cuartito que estaba debajo de la escalera y que nadie conocía, siempre venia aquí cuando veía a Kaien con otra chica o cuando sentía que nunca me iba a notar, pero ahora estaba aquí por otro hombre y eso solo me hacia sentir peor, cuando las lagrimas comenzaron a llenar mis ojos me di cuenta que algo estaba cambiando en mi, pero no podía lograr entender que.

Me estire en las mantas que había ido trayendo de a poco y los recuerdos comenzaron a inundarme.

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Flash Back

Estaba llorando sentada en el ultimo escalón de la escalera, acostumbrara a hacerlo cuando sentía que mi patética vida no podía ir peor, ese día había escuchado discutir a mis papas diciendo que no se querían mas y que se iban a separar, cuando salí del salón porque no aguante los recuerdos me encontré con Kaien besándose apasionadamente con una rubia que parecía modelo aun con su corta edad. Sentí que nada podía ir peor así que me entregue de lleno al mar de lágrimas.

Cuando ya casi no me quedaba una gota que llorar sentí como alguien se sentaba a mi lado y me aprisionaba consolándome, su olor era único, no podía ser nadie más que Ichi.

- Tranquila…. Yo estoy contigo – no necesitaba nada mas para saber que todo iba a ir mejor

- Gra…cias – hipe un poco por las lagrimas

Levante mi rostro que estaba enterrado en su pecho y fije mi viste en su hermoso mar de Mieles, por un momento creí perder la razón del tiempo y el espacio, solo unos gritos nos trajeron a la realidad.

- ¡Alumnos! – grito la profesora, se me había olvidado que solo pedí permiso para ir al baño y que debía volver en cinco minutos

- La profesora – me seque las lágrimas que me quedaban con la manga de mi chaqueta y mire a Ichi

- Si… nos van a castigar – comenzó a mirar por todos lados buscando algo – ¡ven! – tomo mi mano y me arrastro con él

- ¿A dónde…? – No pude decir mas, me arrastro a un lugar muy pequeño - ¿Qué es esto? – estudie el espacio y era diminuto pero acogedor

- De ahora en adelante es nuestro lugar secreto – me regalo mi sonrisa favorita y supe que todo iba a ir bien.

Fin Flash Back

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Los recuerdos no me hicieron sentir mejor, así que seque la rebelde lagrima que salio de mi ojo derecho, respire hondo y salí del lugar, con lamentarme no iba a conseguir nada, necesitaba recuperar mi vida… cuando todo iba bien…. Antes de que Ichi volviera.

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Ichigo POV

Cuatro días, cuatro malditos días había pasado desde que mi ángel me pidió que la dejara en paz, estaba tan seguro de mi que no pensé que esa iba a ser su respuesta, podría haber apostado mi vida en que su respuesta iba a ser que no la dejara, que me quería a mi y a nadie mas… pero ¡vamos!… seamos realista… ¿desde cuando las cosas salen como uno quiere?

Ya era tarde y como de costumbre esta acostado en mi cama escuchando un poco de música, sentí que llegaba mi padre y baje antes de que me gritaran que la cena estaba lista.

- Hijo… ¿Estas bien? – mi madre siempre tan preocupada me toco la frente para ver como me encontraba

- Si… solo algo – tome mi cuello – cansado

- ¡Hermano! – la duende de mi hermana llego corriendo a mi lado - ¡Adivina, adivina! – aunque suene raro hoy tenia mas energía que nunca

- Momento – puso orden mi padre – pasemos a comer así cada uno puede dar sus anuncios de mejor manera

¿Cada uno? ¿Anuncios?

No se porque, pero esto me olía algo mal.

Nos sentamos cada unos en sus puestos y servimos nuestros platos, cuando ya casi no quedaba comida sobre la mesa, gracias mas que nada a mi hermano debo agregar, me dispuse a escuchar a mi familia.

- Bueno – comencé yo - ¿Qué era lo que tenían que anunciar?

- ¡Yo primero! – claro, cuando no me hermana

- Habla Yuzu – la animo mi madre con una gran sonrisa en su maternal rostro

- Bueno – dejo a un lado su plato, miro a toda la familia con una gran sonrisa – mas que nada es una sorpresa para mis dos hermanos – nos apunto a Kaien y a mi

- ¿Qué pasa enana? – pregunto mi hermano con la boca aun llena – ¡no me digas! – subió bastante el tono de voz – se te acabo la energía y de ahora en adelante ya no va a poder salir de compras – se largo a reír arrastrando algunas sonrisas en la mesa y una mala cara por parte de mi pequeña hermana

- Nada que ver Kaieni – le respondió con sorna – bueno – tomo aire – prosigo – volvió a dibujar una sonrisa en su pequeño rostro - ¡Me cambio de colegio!... con ustedes dos – nos miro a mi hermano y a mi

- ¿Cómo?... ¿Y el colegio de niñas? – me sorprendió la sorpresa, ella siempre había preferido su colegio de niñas

- Bueno… con su madre – tomo la mano de Masaki por sobre la mesa y le sonrió – creemos que es hora de que su hermana sociabilice con toda clase de personas y sexo

- ¡NO! – se levanto Kaien – no voy a dejar que mi hermanita anda de chico en chico

- No es así Kaien… no exageres – Kaien se cruzo de brazos – pero creemos que es mejor que tu hermana también conozca y tenga amigos hombre – declaro mi madre

- Bueno – me desordene un poco mas el cabello – por mi no hay problemas

- Bueno – bufo mi hermano – pero ¡TU! – me apunto – me vas a ayudar a cuidarla

- Kaien – le llamo la atención mi padre – deja tranquila a tu hermana y mejor dinos lo que nos tenía que decir

- Bueno yo - ¿se sonrojo?... dios… esto solo podía ser sobre una cosa… o mejor dicho…. Sobre alguien – Rukia – claro – va a venir a comer mañana

Ya me daba lo mismo, por fin se iba a enterar de que yo soy el hermano de su novio, su cuñado, hace cuatro días me hubiera importado porque creía tener una oportunidad, pero ahora solo debía fingir por unos 15 minutos y después retirarme de la mesa sin tener que soportar nada mas, solo unos minutos, solo unos minutos, comencé a repetir en mi mente.

- Me encanta esa chica Kaien – lo animo mi madre

- Si… a mi también… creo que ahora si seremos amigas – cuando no la duende

- Kaien – lo llamo mi papa - ¿Qué mas? – solo él conocía tan bien a su hijo

- Ehhh – se rasco la cabeza – ella…

¡Oh no!... esto si que me huele mal

- … se va a quedar a dormir – miro a mis padre y para mi se detuvo el tiempo.

¿Rukia y yo bajo el mismo techo por toda una larga noche?