Cambios sin aviso (y II)

Nanoha y Fate estaban empacando varias cosas que se llevarían de vuelta a la Tierra, tomando en cuenta que no tendrían muchas oportunidades de ir y venir de Midchilda durante el tiempo que durase su castigo, aun tomando en cuenta que Alicia estaría más que encantada para hacerles ese favor, pero no querían que ella comprometiera su nuevo puesto en la administración por ellas. Ya habían logrado pasar el aviso a los padres de Nanoha, y la respuesta que recibieron fue de entusiasmo total, e incluso Momoko había dicho que pondría todo su entusiasmo para limpiar la antigua habitación de Nanoha, y Miyuki la estaría ayudando. Según noticias ofrecidas por los padres de Nanoha, Kyouya ya se había mudado y hacía su vida junto con la hermana de Suzuka al otro lado de la ciudad, lo que significaba que Nanoha tendría la oportunidad de visitarlo de vez en cuando. Las cosas iban bien y proyectaban a mejorar, cuando…

─ ¿Quién es? ─ dice Nanoha al oír el timbre de la casa.

Soy yo.

─ ¿Quién es yo? ─ vuelve a decir Nanoha.

Abran la puerta, coño.

─ ¡Es okaa-san! ─ Fate baja corriendo las escaleras y atiende el llamado, y Precia entra rápidamente a la casa.

─ ¿Ustedes no tienen unas cuantas habitaciones disponibles? Una para Linith y una para mí.

─ ¿Qué pasó? ─ se extraña Fate.

─ Que han precintado mi casa. Eso pasó ─ dice Precia con un deje de mal humor ─. Ahora necesito mudarme mientras averiguo qué hacer con mi vida, y de qué modo seré capaz de recuperar el jardín del tiempo antes d3e que los de la administración declaren pertinente su desmantelamiento.

─ Eso suena demasiado terrible ─ dice Nanoha ─, pero resulta que no podemos ayudar en ese sentido, porque por ahora nos vamos a la Tierra a vivir con mis padres, pues Fate-chan y yo tenemos que centrarnos en nuestros estudios mientras dure nuestro castigo.

─ ¿De verdad? Entonces no me serviría de nada que me quede aquí, pues no tengo dinero para abastecerme. Todos mis ahorros se quedaron dentro del jardín del tiempo. Necesitaré entonces una nueva manera…

─ ¿Qué tal si viene con nosotras a la Tierra? A Fate-chan le funcionó de maravilla su nueva vida en la Tierra cuando llegó junto con Lindy-san ─ propone Nanoha.

─ Pero hay un problema, Nanoha ─ interviene Fate ─. La Tierra no es un planeta que esté bajo la jurisdicción de la administración, por lo que haría falta tramitar permisos especiales para permitir que okaa-san pueda venir con nosotras, y como estamos suspendidas de nuestros cargos, no podemos ayudar en nada. Ni siquiera Alicia sería capaz de ayudar, pues necesariamente haría falta algún miembro de la administración que tenga al menos dos años de antigüedad.

─ Demonios, ¿cómo le hago entonces para irme con ustedes? ¿Qué persona podría ser tan tonta o desesperada como para ayudarme a mí y a Linith a ir a la Tierra con ustedes? ─ Precia se lleva las manos a la cabeza y da vueltas por la sala.

─ ¿Qué se supone que vamos a hacer? ─ se lamenta Nanoha.


Administración de espacio-tiempo

─ ¿A qué viene eso de que se retira? ¿Por qué? ─ decía Chrono sin creerse lo que le decía su madre.

─ Es que he decidido que mi vida debe seguir delante de una manera distinta, Chrono ─ responde Lindy con calma y una dulzura tal que pocas veces se permitía demostrar ─. He estado en el cuerpo durante más de treinta años, y en ese tiempo muy poco me he permitido conocer más allá de la vida que todavía ahora llevo. Por eso es que me voy ahora, porque deseo conocer aún más, y darme a mi vida nuevas emociones.

─ ¿Y qué se supone que vamos a hacer si no estás ya al mando? ─ dice Chrono sin lograr esconder su preocupación.

─ Yo no me preocuparía tanto, pues siento que te he formado bastante bien en ese sentido, y tengo fe en que harás muy bien tu trabajo como el almirante de esta unidad ─ Lindy conservaba aquella serenidad que resultaba perturbadora para su hijo ─. Lo harás bien, Chrono. Tanto tu padre como yo no podíamos decir más que elogios cuando estabas chiquitico y ya empezabas a impartir instrucciones a los soldados nuevos ¡E incluso tratabas de pararte firme cuando llegaba alguien de rango superior! Ya en ese momento nos demostrabas tus capacidades para mandar y organizar, y sé que de ahora en adelante llevarás por buen camino al cuerpo.

─ ¿Tú crees…? ─ a Chrono se le forma un nudo en la garganta, incapaz de continuar.

─ La verdadera cuestión al final no es si puedes o no, sino si estás dispuesto a hacerlo ─ responde Lindy de forma sabia ─. Mi momento de ser la comandante del Asura ya pasó, y es tu oportunidad para que tomes mi lugar. Confío en ti, hijo.

─ Entiendo… ─ Chrono se aclara la garganta y cierra los ojos un momento, como si intentara contener las ganas de llorar ─ Si esto es inevitable, entonces quiero desearte la mejor de las suertes en tu nueva vida como civil.

─ La he tenido en todo momento en mis más de treinta años aquí, y con seguridad la seguiré teniendo ─ responde Lindy soltando una risita ─. Ahora necesito que me ayudes un poco a empacar mis cosas. Ese aparador de allí que compré para mi colección de té está un poco difícil de mover ¿Me das una mano, hijo?

─ Desde luego, kaa-san…


Midchilda

─ Bueno, aquí está, ya no quedan más bragas para empacar ─ Fate cierra una de las maletas y se tira a la cama para descansar un rato.

─ Sí. Ya casi nos vamos de vuelta a la Tierra, a ver a nuestras amigas y todo lo demás ─ Nanoha seguía empacando lo que quedaba de su parte ─ ¿Cómo haremos para llevarnos todas a la Tierra, Fate-chan? Arf-san y tú no tienen problemas porque Lindy-san pudo conseguirles los permisos que todavía mantienen, y yo tampoco tendría inconvenientes porque soy de allá, pero ahora debemos llevarnos a tu madre, a Linith-san y a Alicia-chan, y ellas jamás pusieron un pie en mi planeta, ni han obtenido jamás ningún permiso de ingreso ¿Cómo haremos para llevarlas?

─ Por ahora esperar, o pedirle a Hayate que lo hable con Lindy-san para que pueda concederles los permisos. Ya una vez lo hizo con Arf y conmigo ─ recuerda Fate dejándose caer sobre la almohada ─. Por lo menos ella todavía permanece en autorización activa…

Ambas chicas se quedan en silencio por un rato. En ese momento estaban solas, pues Precia había regresado al jardín del tiempo para recuperar (aunque fuese a golpes con la agencia) todas las cosas que estuvieran dentro de su posibilidad. Ya casi habían empacado todo, y esa misma noche iban a regresar a la Tierra, aunque todavía seguían esperando por Hayate para empezar de una vez los trámites para las que no podían ir todavía por su cuenta. Pero por el momento dejaron todo de lado y ambas se acercaron para empezar a besarse con cariño y pasión a partes iguales. Estaban solas, y el momento era propicio para compartir ese cariño tan profundo y sincero que se tenían. Nanoha empieza a remover poco a poco las prendas mientras Fate metía su mano debajo de la falda de su cobriza, empezando a tocar su intimidad con suavidad y vigor a la vez.

─ Ah… Fate-chan…

─ No digas nada ─ dice Fate en un susurro, como si alguien más pudiera oírlas ─. Ha pasado un tiempo desde que éramos sólo tú y yo, y quiero aprovechar el momento al máximo…

Nanoha se anima todavía más para quitarle entera la ropa a su esposa mientras sentía los dedos de esta recorrer su mojado sexo y penetrar de forma leve, sin adentrarse más que un centímetro o dos, como incitando a Nanoha a que le ruegue que la penetre de forma completa. Nanoha cede pronto, rogando entre gemidos a causa de la excitación que conseguía Fate de su parte. Fate aprovecha para desnudar rápidamente a Nanoha y la acuesta para así posicionarse arriba, desde donde sería capaz de dominar el acto de principio a fin, y lo primero que hace es lamer uno de los pezones de Nanoha mientras usaba las manos para atrapar las de Nanoha. La cobriza se impulsaba hacia arriba entre espasmos y apartaba su mentón para que Fate contara con la mayor libertad posible para hacerle sentir ese placer que tan bien se le daba.

─ Sigue… Fate-chan… Sigue así…

─ Eres tan jugosa, mi Nanoha ─ Fate pasa entonces a lamer el cuello de Nanoha, y con la rodilla rozaba el clítoris ─. Eres bastante pervertida… Ya estás bastante mojada por sentir que toco tu tesoro.

─ Nanoha no dice nada, el placer que la estaba enloqueciendo no le permitía hablar, y Fate sigue tranquilamente lamiendo el cuerpo de Nanoha como si fuera lo más delicioso del mundo. La vagina de Nanoha seguía despidiendo líquidos que la lubricaban cada vez más, y Fate decidió que era el momento ideal para ponerse verdaderamente en acción, así que suelta a Nanoha y se pone en posición 69 para así dirigir su lengua al sexo de Nanoha mientras ella veía el suyo. Cabe mencionar que Fate también estaba bastante húmeda, y es que escuchar los gemidos de Nanoha hacían que su cuerpo reacciona y empezara a perder poco a poco el control de sí misma.

Mientras Fate lamía la vagina de Nanoha e introducía un dedo en su ano, Nanoha también aprovecha e introduce dos dedos en la cavidad vaginal de Fate, moviendo los mismos de forma circular a medida que los metía y sacaba todo lo rápido que podía. Así se desenvolvía la guerra de lujuria entre Fate y Nanoha, y ninguna de las dos daba tregua en esa espiral de sexo que ambas tenían.

─ Me voy a venir, Fate-chan… Me vendré muy pronto…

─ Yo también, y quiero probar tus jugos, Nanoha…

Ambas chicas aceleraban al máximo sus respectivas acciones y gemían con locura, y es que eran realmente hábiles para estimularse mutuamente. Realmente el orgasmo tocaba la puerta de ambas, y estaban dispuestas a largar su grito de clímax cuando Arf entra de golpe en la habitación.

─ ¡Nanoha, Fate! ¡Ha ocurrido algo bastante grave! ¡Deben ver est…!

Las tres presentes se quedan de piedra por lo que parecía ser una eternidad. Fate y Nanoha creían que Arf había entrado sin tocar la puerta, aunque la verdad es que, aún si fuese así, ellas no habrían podido oír nada por estar concentradas en sí mismas y el placer que había consumido su conciencia en aquellos breves minutos. Fate y Nanoha se visten a toda velocidad luego que Arf diera media vuelta y se fuera disparada de la habitación para darles la oportunidad. Para que la familiar de Fate llegara de esa manera, era indicio de que algo verdaderamente urgente estaba pasando, y eso tanto Nanoha como Fate lo veían con la claridad que se podría ver el agua limpia.


Sala

─ ¿Me puedes explicar qué era aquello tan importante que tenías que decirnos, Arf-san? ─ dice Nanoha, la cual llega antes que Fate.

─ Chicas, esto es algo realmente serio, y sé que podrían quedar impactadas si se los digo, por lo que se los digo yo para que no sea más grave de lo que ya es ─ Arf toma aire profundamente, y tanto Nanoha como Fate estaban extrañadas por esa acción de parte de la chica lobo ─. Nanoha, Fate, alguien las grabó haciendo… lo que ustedes hacen, ya saben ─ dice algo ruborizada.

─ ¿Cómo es eso que alguien nos grabó? ─ Fate se levanta completamente alterada.

─ ¿Qué significa eso, Arf-san?

─ Es algo terrible… Deben venir conmigo, y ver por ustedes mismas lo que está pasando ─ dice Arf con un tono de preocupación extrema, y las otras dos se le acercan para ser transportadas, mediante magia, al sitio donde Arf descubrió la grabación.


Administración espacio-tiempo

Lindy se estaba tomando un corto descanso luego de haber terminado de empacar todas sus cosas. Una nueva vida, fuera las paredes de los cuarteles y de la base, esperaba por ella con los brazos abiertos, y Lindy quería tomar esa oportunidad. Alicia se aparece mientras Lindy estaba echando el décimo terrón cúbico de azúcar a la taza de té que tenía enfrente (y todavía no le parecía muy dulce), y Lindy se muestra agradada por la llegada de la pequeña rubia.

─ Oh, Alicia-chan ¿qué te trae por aquí? ¿Quieres un poco de té? Te pido disculpas si está un poco falto de sabor…

─ ¡Muchas gracias! ─ Alicia acepta la taza de té y le da un sorbo, pero inmediatamente lo deja porque casi lo escupe por lo dulce que estaba ─ ¡Puaj! ¿No dijiste que casi no tenía sabor? Esta cosa es una bomba diabética. Esto en las manos equivocadas podría extinguir Midchilda en cuestión de minutos.

─ ¿De verdad? A mí no me lo parece tanto, y llevo muchos años bebiendo de esa manera ─ Lindy se sirve una nueva taza de té y le echa el doble de terrones de azúcar antes de empezar a beberlo ─. En fin, sé que hay algo que te trae a mí, pues ya debiste haber escuchado que me retiro como comandante del Asura, dejando mi puesto a Chrono.

─ Sí, ya se lo había oído decir a alguien, pero lo que vengo a pedir no tiene que ver con la administración, o al menos no en el sentido militar de la frase ─ Alicia toma asiento frente a Lindy, aunque era claro que no aceptaría otra taza de té que le sirviese ella ─. Verá, Nanoha onee-chan y Fate se mudarán temporalmente a la Tierra mientras dure la suspensión que están cargando, y la verdad es que yo no me quiero quedar sola, además que sé que okaa-sama ha perdido el jardín del tiempo a causa de la batalla que libré contra el Brayan, así que mi única alternativa es ir a la Tierra junto a Fate y Nanoha onee-chan, pero necesito el apoyo de un miembro veterano de las fuerzas para que me concedan el permiso.

─ Puedes contar conmigo, Alicia, y si Precia necesita de un asilo en la Tierra, que no dude en pedírmelo.

Alicia sonríe bastante ilusionada, y es que ahora también contaba con la posibilidad de llevarse a Precia y Linith si ellas estaban de acuerdo en irse a vivir a la Tierra. Con eso tenía la posibilidad de darle salvedad a varios problemas. Ahora le quedaba encontrarse con su madre para saber si aceptaba la propuesta, aunque tuviera por asegurado su sí por tratarse de su propuesta.

CONTINUARÁ…


¿Qué es lo que va a seguir en esta historia? ¿Creen que Fate y Nanoha lograrán regresar a la Tierra? ¿Precia, Linith, Arf y Alicia conseguirán un nuevo hogar temporal? ¿Cómo llevará Chrono su puesto en el comando del Asura? ¿Qué hará Lindy con su nueva vida? Como pueden ver, todavía hay mucha tela para cortar, y si quieren saber qué más sigue, pronto verán el siguiente capítulo.

Hasta otra