CAPÍTULO 8

Y llegados a este punto Dave estaba más pendiente de ella que del bebé.

Cuando el niño se puso a llorar esa mujer entró sin ser invitada, buscó al niño, lo cogió en brazos y lo hizo callar como si ella fuese un calmante humano para ese niño. Dave cerró la puerta y la siguió como un completo gilipollas esperando hacer algo de utilidad. Aurora la mujer de Verio se quedó en la puerta observándolos a los dos con esos enormes ojos.

Se fijó en los rasgos de la mujer, alta, no tanto como él pero si era alta, con unos enormes ojos verdes, un cabello ondulado y negro azabache que contrastaba con su piel ligeramente bronceada, llevaba una falda larga y negra que no dejaba ver sus pies, parecía como si flotase, una camiseta de tirantes negra y unos grandes pendientes de oro.

Era bastante guapa, nunca había visto a una mujer como ella.

-El niño necesita cuidados - dijo la mujer en voz baja y caminó hacia el salón.

Dave la siguió y ella se sentó, el chico hizo lo mismo a su lado, paseó la mirada por las líneas del cuello de ella y luego miró a su hijo que suspiraba plácidamente en sus brazos.

- ¿Como se llama?

-Dave.

-No, Dave es usted, me refiero al bebé.

-Ah... Jimmy.

-Es un buen nombre, es un bebé muy pequeño que necesita muchos cuidados, soy la prima de la señora del Reverendo, me han dicho que viniese para hacer una entrevista pero creo que no va a hace falta ¿verdad?

-Claro que no, está usted contratada.

-Eso es fantástico- la mujer mostró una enorme sonrisa.

-Bueno, viendo que ya está todo resuelto- dijo Aurora y entonces se dio cuenta de que no le había echo caso y se levantó rápidamente.

-Lo siento...

-No importa, ella es mi prima y la veré diariamente, su sueldo es alto pero está bien pagado ya que... dada esta situación necesitas ayuda, ahora si me puedes acompañar hasta la puerta...

-Claro...

Dave siguió a Aurora, le abrió la puerta educadamente y cuando hizo eso la mujer cambió su expresión, no se había dado cuenta pero el Casannova estaba dentro de su despampanante Mercedes-benzs negro fumando un cigarro, era el heredero de Hannival si no recordaba mal.

-Es mi prima, y no hace falta decir que es como yo, su padre es bastante estricto con respecto a los hombres que frecuenta y piensa que yo estaré con ella mientras trabaja, tócala y haré que el resto de tus días sean bastante aburridos.

La mujer se giró y bajó las escaleras.

Bien, esto no podía ser una visita de algún Casannova si no había alguna amenaza de por medio ¿verdad?

El chico volvió al interior de la casa y esa mujer seguía ahí, él se acercó y se sentó a su lado en completo silencio.

-¿Cual es tu nombre?- dijo él abriendo la boca por primera vez.

-Mi nombre es Sibila.

-Sibila- repitió pero ese nombre no lo había escuchado nunca y eso que él había conocido a muchas mujeres.

-La verdad es que es un nombre poco escuchado- dijo en voz baja mirando a Jimmy.

-Ya, lo se, lo estaba pensando ¿has cenado?

-No... pero estoy bien.

-Tranquila pediré una pizza.

-No hace falta yo me ocuparé de eso- ella se levantó moviendo esa falda larga y dejó tumbado al bebé sobre uno cojín en el sofá- quédate con él, volveré si llora.

Dave no dijo nada más solo miró a la chica ir hacia la cocina y luego escuchó ruido de platos y de cosas moverse.

Menudo chollo, ahora él tendría más tiempo libre y sabía que el niño estaría bien cuidado.

Estudió los rasgos del bebé ¿a caso no se parecía a él en una foto que tenía echa cuando era muy pequeño? si, era igual que él, hasta tenía el mismo hoyuelo en la barbilla.

De repente comenzó a oler bien y recordó algunas cenas a las que había asistido en casa de su amigo Hakon cuando Xinia y su hija cocinaban para toda la familia y eran felices, se besaban y decían cosas al odio y reían mientras él se concentraba en el plato y miraba de vez en cuando a la mujer de su mejor amigo reir como jamás lo haría con él.

Realmente su vida era patética ¿verdad?

Mierda, estaba bien jodido, estaba muy jodido.

Se pasó las manos por el pelo y suspiró, el estómago se le cerró.

-Sibila...

Se levantó porque ella no le respondió.

-Sibila- la volvió a llamar y caminó hacia la puerta de la cocina, y la vio meneando algo en una olla y la mesa de la cocina estaba puesta y había dos platos y también cubiertos ¿el tenía cubiertos en su casa?

-Ahora mismo estará la comida, si quiere puede subir al bebé a su dormitorio, yo terminaré lo antes posible.

-Ah... yo no se cogerlo.

-Le enseñaré.

La mujer se movió rápidamente por la cocina y meneó lo que había en aquella cacerola, luego salió esquivando a Dave y este la siguió hasta donde el niño dormía, ella lo cogió despacio y lo depositó en los brazos de Dave que se quedó lo más quieto posible.

-Ve... no es difícil.

-No...- miró a su hijo y este le sonrió en sueños- voy a acostarle.

Lo sostuvo contra su pecho y caminó despacio para que no se despertase, ¿era una sensación o desde que esa mujer había llegado a su casa su mundo parecía más organizado?