A pesar de que siempre procuraba llegar poco tiempo antes de que iniciaran las clases, esa mañana el autobús literalmente había volado y ahora Tenten se encontraba en un desierto instituto cuarenta minutos antes de que iniciaran las clases. Dado que tenía tiempo libre se dedico a pasear un poco, fue al área de las canchas y paseó bajo los árboles a paso lento, pensando en todo y en nada a la vez, simplemente dejando que su mente vagara sin sentido alguno, al menos así era hasta que una voz la regreso al presente.
— ¡Tenten! ¡Hey, Tenten! — gritaba una voz masculina que ella conocía perfectamente.
— ¡Lee! — dijo ella volteando y dedicándole una sonrisa al muchacho que corría a encontrarla.
— Hola, ¿Qué haces aquí tan temprano? — preguntó el chico en cuanto llego a su lado.
— Mi autobús "voló" y pues...aquí estoy...— dijo ella con un claro tono de inconformismo.
— Jajaja ya me parecía extraño verte tan temprano — dijo él que conocía los HÁBITOS de llegar "justo a tiempo" de la chica.
— ¿Y tú? ¿Qué haces aquí tan temprano? — preguntó ella retomando la marcha.
— Ya no es tan temprano ¿sabes? faltan como 20 minutos para que empiecen las clases — respondió él siguiendo a la chica.
— ¡Es temprano para mí! — exclamó ella, convencida de sus palabras.
Los dos caminaron por algunos minutos charlando de diversas cosas. Se conocieron un año después de que ella y Ino entraran al instituto, fueron compañeros y ahora estaban en diferentes aulas; sin embargo se llevaban muy bien, siempre que se juntaban terminaban riendo a carcajadas. Esta vez no fue la excepción, mientras regresaban a las aulas se reían recordando eventos pasados.
— Hey, mira ¿No es ese Neji? — le susurró a Tenten mientras pasaba su brazo por los hombros de la chica, acercándose a su oído.
— Ah, sí — respondió ella sin darle importancia al asunto.
— Me pregunto que hace ahí...esa no es nuestra aula. — mencionó el mientras a cada paso se acercaban más al castaño, que terminó por voltear a verlos; no parecía muy contento.
— Hey Neji, buenos días — saludó Lee al muchacho con una sonrisa sin dejar de abrazar a su amiga.
— Hola... — respondió el mencionado con una expresión fría y luego llevo sus ojos a Tenten.
— ¿Qué haces frente a mi aula? — preguntó con desgana la muchacha.
— ¿No es obvio? — dijo él con una sonrisa de ironía.
— Si buscas a tus admiradoras, creo que aun no han llegado —respondió ella cruzándose de brazos. — ¡Vamos Lee! — dijo ella y empezó a caminar lejos del castaño.
Neji por su parte los siguió con la mirada en silencio, observando cada uno de los movimientos de ella y las acciones del otro. Había llegado hasta allí para esperar a que su vieja amiga apareciera y entonces darle la noticia de que tenía boletos para ver la película que ella estaba esperando desde hacía meses, y ahora ella se había marchado acompañada de ese irritante tipo.
Lo que Neji probablemente no sabía era que Lee no tenía el tipo de intensiones que él suponía con Tenten...
— No entiendo porque ahora pelean tanto...— mencionó Lee en el momento en que se alejaron del castaño.
— No peleamos... — respondió ella en tono serio.
— Bueno, pero ya no se llevan como antes ¿no? por lo que dice Ino, antes eran más...no sé ¿unidos?
— Es porque él...cambió demasiado...— mencionó ella con un tono ligeramente molesto.
— ¡Pero ahora se ve sexy! — comento él sonriendo y alzando una ceja al tiempo que le daba pequeños codazos a la chica.
— ¡Jajajaja, cállate! ¡Imagina si te escuchara! — dijo ella riendo, sabía que su amigo tenía ese tipo de preferencias y la verdad no le importaba.
Las primeras horas de clase transcurrieron con normalidad; por el momento estaban en la clase de Kakashi. Tenten aun recordaba vívidamente aquel incidente con el papel que casi revelaba sus sospechas sobre Sasuke y Sakura. Empezó a divagar hasta que las palabras de su profesor la sacaron de sus pensamientos.
— ¿Qué es lo que todos sus compañeros tienen en la cara y yo no? — le preguntaba a una chica que se sentaba cerca de la puerta.
— ¿Qué hace? — le susurró Tenten a Ino.
— Dice que cuando era pequeño le hicieron una operación en el rostro, y está preguntando qué es lo que él no tiene que nosotros sí... — respondió la rubia con visible interés.
El profesor siguió preguntando a varios alumnos, ninguno podía encontrar la diferencia por más que el adulto acercara el rostro a ellos para que lo examinaran.
— Hasta ahora solo les pregunte a los que se sientan al frente — mencionó Kakashi-sensei paseando la vista por los que se sientan atrás y deteniéndose en Sakura— Ven Sakura, tal vez tu si encuentres la diferencia.
Sakura se levanto, la pregunta del profesor había despertado su curiosidad, y sus compañeros también se mostraban expectantes ante esa diferencia que nadie era capaz de encontrar. Se colocó frente al maestro y este se inclino para que sus rostros quedaran frente a frente, todos guardaron silencio.
— ¿Y bien? ¿Qué es? — dijo el sensei sonriendo.
La chica lo examinó cuidadosamente, viendo con atención cada centímetro del rostro del adulto, mas no encontraba nada inusual, empezó a ladear el rostro del maestro y a examinarlo desde varios ángulos, algo que los demás no habían hecho y que les causo mucha risa, al ver los movimientos de la muchacha el sensei pensó que había encontrado la respuesta, al cabo de unos minutos ella suspiro.
— No puedo encontrar la diferencia...— dijo ella completamente vencida.
— Creí que lo lograrías, bueno, gracias por participar, vuelve a tu asiento — le dijo él en tono amable y con un sentimiento de victoria.
— ¿Y entonces que era? — pregunto Karin desde el centro del aula.
— Lagrimales — respondió señalando el delgado vértice que forman sus ojos al acercarse a la nariz
— ¡¿Lagrimales?! — exclamaron atónitos los alumnos.
— ¿Cómo esperaba que notáramos eso? — susurró Sakura para sí misma mientras se sentaba, su comentario llego a oídos de Sasuke.
— Yo por eso no le puse interés alguno, sabía que era algo estúpido — respondió él sin haber sido cuestionado.
De entre los reclamos de los alumnos y las explicaciones de la operación de parte del sensei surgió apenas perceptible la voz de Tenten.
— Entonces… ¿Usted no puede llorar? — preguntó la chica sin pensar, ganándose la carcajada general de sus compañeros y una pequeña risa compasiva de su tutor.
— En realidad, todos tenemos varios lagrimales al rededor de los ojos, así que aun puedo llorar Tenten— respondió él tranquilamente.
Las carcajadas continuaron y Tenten se sintió avergonzada, la pregunta había surgido de su boca antes de que pudiera percatarse de lo estúpida que sonaba. Su rostro enrojeció y no recobro su color habitual hasta el primer descanso.
— ¡Hola de nuevo! — exclamó emocionado Lee abrazando a lacastaña por la espalda.
— Hey quítate de encima, ¡Pesas! — respondió ella riendo y reprochando a su amigo.
— Hola Ino, Hola extraña — dijo el chico dirigiéndose a Ino y Sakura respectivamente.
— No es "extraña" es Sakura— mencionó Ino riendo
— Oh bueno. Hola Sakura-Chan soy Lee, mucho gusto — dijo él dejando de abrazar a Tenten y sonriendo a Sakura.
— Igualmente — respondió ella.
— ¡Hey no me dejes atrás! — exclamo una voz masculina a espaldas de Lee
— Oh, lo siento — se disculpo el.
Fue Grande la sorpresa de Sakura al percatarse que el muchacho que hablaba era idéntico a Lee salvo por el color de cabello y la ropa. La sorpresa debió notarse en el rostro de la chica, ya que Ino se acercó a ella y toco su hombro para llamar su atención.
— Ese es Gai, el hermano gemelo de Lee— menciono ella susurrando
— Si…puedo darme cuenta — menciono Sakura todavía impresionada.
Los cinco terminaron yendo juntos a la tienda y compartiendo el descanso, los gemelos se la pasaron bromeando con las chicas que no pararon de reír, sin percatarse que cerca de ahí unos ojos perla los observaban fijamente. Era Neji, que intentaba un nuevo acercamiento y otra vez Lee se interponía en su camino.
Lee siempre estaba tomándole el pelo, eso lo ponía de mal humor y ahora además de tener que soportar estar en la misma aula que él, debía ver como el este se llevaba mejor con su amiga de la infancia que él mismo; aun cuando no entendía bien el porqué detrás de su enojo, no podía negar que aquello le molestaba en sobremanera.
El día termino, y cada uno emprendió el camino de regreso a casa, Tenten subió al autobús seguida por Neji quien se sentó a su lado, ella volteó a verlo pero antes de que pudiera decir nada él había colocado frente a ella el boleto.
— No puede ser... ¡Tienes boletos para la premier! — exclamó ella con una amplia sonrisa tomando el ticket.
— Si, ¿vamos juntos? — dijo él en tono serio sin mirarla directamente y rascando su cabeza.
— ¿Es enserio? ¿Me llevarás contigo? — pregunto ella con incrédula felicidad.
— Claro, tú dijiste que querías verla...y ya que conseguí los boletos, bueno, ya sabes... — respondió él vacilante.
— ¡Genial! ¡Gracias, gracias, gracias! — exclamó ella sonriendo y observando emocionada el boleto.
Lo que restó del trayecto en el autobús ambos guardaron silencio, Tenten por estar inmersa en pensamientos sobre la película y Neji por sentirse demasiado nervioso. Hacía mucho que no la veía sonreír de esa manera, algo que había causado un extraño dolor en su pecho.
