EL QUINTO ELEGIDO

"Feliz Navidad"

Llevaba un par de minutos, un par de eternos y agonizantes minutos en los que había tenido que escuchar el insoportable sermón de su hermano mayor, y aunque su rostro mostraba una serenidad envidiable – cualidad que había tratado de aprender de su hermana – su interior se encontraba abatido y cansado de tanta palabrería.

- "Hermano por favor, ya te dije que Shaoran y yo no somos más que buenos amigos" – Sakura replicaba sin alterarse.

- "¡¿Qué clase de amigos hacen ésta clase de espectáculos en público?!!" – el irritable hombre le extendió el periódico con el esperado artículo que narraba la última situación sufrida durante la adquisición de los nuevos vehículos de Nakuru y Shaoran respectivamente.

- "Ya te lo dije, fue-un-e-rror" – trató de decirlo lentamente como para que el galeno lo asimilara mejor.

- "¡No me hables como si fuera un completo imbécil!!" – se exaltó más.

- "Touya, no creo que esa sea la intención de Sakura.." – Tomoyo, que había tratado de mantenerse al margen de la discusión, intervino sin reparos para defender a la chica – "ten en cuenta que te ha explicado hasta el cansancio que lo que pasó con el joven Li no fue más que un malentendido".

- "Ningún malentendido, las evidencias son totalmente claras... además" – Touya señaló a la amatista con un dedo acusador – "¡tú también tienes muchos problemas señorita!!... ¡cuando termine con Sakura, vas a tener que explicarme que tienes que ver con el amigo del mocoso!!".

Daidouji suspiró resignada encontrándose ahora sin salida.

- "¿A quién te refieres, a Lung o a Eriol?" – la inocente castaña formuló su pregunta sin pensar que con ello, empeoraría la situación.

- "¡Hablo del tal Hiragizawa que...! ¡un momento!!" – se detuvo abruptamente al interpretar de la peor manera las palabras de su hermana – "¡¡quien demonios es Lung!! ¡¿algún otro acosador de menores?!!.. ¡maldición!".

- "El joven Sheng no es nada de eso, y mucho menos Eriol" – la Maestra de las Cartas saltó de inmediato.

Touya Kinomoto empezó una caminata de un lado a otro a la vez que maldecía por lo bajo.

- "¿Sakura?" – un sonriente Yukito ingresaba a la sala – "hay una llamada para ti..".

La chica se levantó casi de inmediato cuando escuchó el mensaje, paso al lado de Yukito abrazándolo ligeramente y susurrando un – "Dios te bendiga, Yukito" – cuando pudo desaparecer de la vista de su hermano.

- "¡¿Por qué interrumpes cuando estoy teniendo una seria charla con mis hermanas?!!" – el dedo acusador que apuntaba a Tomoyo se había desviado para señalar al maestro.

- "Porque Sakura era requerida en el teléfono" – dijo simplemente ampliando sus sonrisa – "por cierto Tomoyo, me parece que tú madre requiere de tú presencia con urgencia, tiene un problema con la lista de invitados para la fiesta de navidad" – replicó.

- "¿A sí?... será mejor no hacerla esperar" – la joven se levantó con delicadeza de su asiento – "con permiso... hermano, Yukito" – lanzó una mirada a los dos hombres antes de retirarse del lugar.

- "¡¡YUKITO!!" – el doctor estaba que echaba chispas.

La encantadora risa de la bella joven resonó un poco desde el vestidor y contagió a las otras mujeres que se encontraban dispersas en el mismo lugar.

- "¿Y luego, que pasó?" – Mei Ling se escuchaba muy divertida.

- "Pues no lo sé" – Sakura se encogió de hombros – "cuando salí a atender mi llamada, ya no supe más que lo que me comentó Tomoyo".

Sakura acababa de terminar de contar la pequeña anécdota de lo que sucedió al día siguiente de haber sido capturada por el lente de una cámara estando en brazos de Shaoran.

- "Es increíble lo terco que puede llegar a ser tu hermano" – volvió a comentar la china desde su lugar – "pero ya ha pasado una semana desde ese incidente ¿aún sigue molesto?".

- "No solo eso, sino que a estado renegando como loco el que Sakura y Tomoyo tengan que reunirse con lo que él llama "mocosos aprovechados", alegando que últimamente no ha pasado nada fuera de lo común que necesite de nuestra reunión en grupo" – Kaho respondía antes que Sakura, trayendo consigo a una vendedora que cargaba un precioso vestido negro.

- "No cabe duda que mi querido Touya es un celoso de primera" – la modelo Akizuki salía de uno de los cinco vestidores destinados al área exclusiva de la enorme boutique, luciendo un despampanante vestido carmesí – "¿qué les parece éste?" – preguntó a las mujeres que se encontraban fuera de los vestidores.

- "Encantador.." – rió Tomoyo.

- "Muy lindo, señorita Akizuki" – Naoko opinaba admirada.

Nakuru observaba su figura reflejada en el espejo un tanto dudosa.

Justo en ese instante, Silvia salía del vestidor que estaba al lado del de la guardiana – "¿No creen que este vestido me hace lucir gorda?" – reflejó un semblante preocupado.

- "Para nada, te ves muy bien" – la de ojos verdes le sonrió.

Faltaban exactamente dos días para la esperada fiesta organizada por Sonomi y como era de esperarse toda la amistad femenina de Sakura y Tomoyo, había sido invitada al evento. Y precisamente ésta era la razón por la cual las nueve muchachas se encontraban reunidas en una exclusiva boutique de Tokyo, escogiendo lo que sería su vestimenta para la esperada fiesta.

Claro está que Sonomi dio a los dueños del lugar, instrucciones especificas para que en el momento en que sus hijas y sus acompañantes se presentaran en el local, fueran atendidas de la mejor manera y sin reparar en gastos de vestuario y accesorios.

Y por supuesto que Naoko, Chiharu y Rika, fueron las primeras en protestar cuando se enteraron de tales instrucciones, pues ellas no podían ni querían abusar del amable ofrecimiento de Sonomi para pagar los vestidos... pero Sakura y Tomoyo insistieron tanto en que lo aceptaran como un pequeño regalo de navidad, que las muchachas no pudieron decir que no.

- "Señorita Sasaki, aquí traigo el vestido que ordenó" – la dependiente que venía acompañando a Kaho, pasó por sobre la puerta el atuendo negro que traía consigo.

- "Muchas gracias.." – se escuchó decir del otro lado.

- "¡Creo que éste es el vestido que buscaba!" – la sonriente joven china salía de su escondite con una gran sonrisa – "¡me encanta!... ¿qué les parece?".

- "¡Has dado en el clavo Mei Ling!" – Nakuru exclamó complacida – "¡te ves excelente!".

La opinión afirmativa de las otras jóvenes a su alrededor, le dio a la chica la certeza de tener su conjunto escogido.

- "¿Cómo vas Chiharu?" – la estudiante de diseño preguntó golpeando levemente la puerta del vestidor de la nombrada.

- "Tengo problemas con una parte del vestido" – la voz de la chica se escuchaba forzosa.

- "¿Necesitas ayuda?... déjame pasar".

Tomoyo desapareció tras la puerta del cambiador de Chiharu.

- "No sabes como envidio esa capacidad tuya por decidirte tan rápido" – la cansada modelo tomaba asiento al lado de su mejor amiga.

- "No te apresures, tomate tú tiempo al fin y al cabo somos pocas las que ya tenemos algo definitivo" – sonrió.

- "Dime Kaho.. ¿has vuelto a ver a aquel hombre tan apuesto?" – Nakuru dudo divertida, dándole otro rumbo a la conversación.

La hechicera amplió su sonrisa moviendo levemente la cabeza pensando que su amiga nunca cambiaría - "Sí, lo vi ayer" – repuso – "me lo encontré en la escuela cuando fui a recoger unos documentos, estaba con Ryu, al parecer son amigos".

- "¡Mira que es rápido!... no solo te lo encuentras rondando por la casa sino que también en tu lugar de trabajo".

- "Recuerda que nos comentó que vive a un par de cuadras de mi casa".

- "¿Y tú le creíste eso?" – le dijo incrédula – "se nota que está muy interesado en ti, de eso pude darme cuenta desde aquel día que lo conociste en el centro comercial... mira que Touya se puso furioso" – habló un poco resentida – "además que no se cansa de hacerte invitaciones, las cuales tu rechazas sin miramientos".

- "Él es una persona muy agradable pero no creo que sea prudente que en estos momentos tenga alguna "cita" amistosa o de cualquier otro tipo" – repuso tranquilamente – "tengo que enfocarme en las cosas que realmente me preocupan ahora, como la profecía".

- "Tu dices eso, pero yo estoy segura que son otras las razones que te detienen de corresponder a sus intenciones" – sonrió.

- "¿Qué otra razones podría tener?".

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En lo que parecía una cafetería al aire libre, dos apuestos hombres degustaban de un refresco mientras tenían una interesante conversación.

- "¿Vacaciones?".

- "Exactamente, y bastante merecidas he de decir... me han tenido como loco todo el año" – se quejó el apuesto hombre.

- "Debe de ser muy difícil para ti el hacerse cargo de algunos asuntos de la empresa y de paso cumplir con tus deberes como doctor".

- "Al principio lo fue.. pero llegué a acostumbrarme y mi situación mejoró con mi nuevo cargo en el hospital".

- "¿Cuánto tiempo piensan darte?".

- "A partir de hoy cuento con tres semanas".

- "Un descanso bastante largo" – Yukito sonrió.

Touya se encogió de hombros – "Ellos fueron los que lo decidieron así y la verdad es que la ausencia me es muy favorable, al menos por un tiempo tendré la libertad de vigilar muy de cerca los movimientos de esos dos mocosos" – en las pupilas del galeno empezaban a reflejarse unas leves llamas de fuego.

El maestro no pudo evitar reírse ante la reacción de su mejor amigo – "Pobres Li y Hiragizawa, no sabes como los compadezco".

- "Ellos se lo buscaron" – aseguró molesto – "de haber puesto sus aprovechados ojos en otras personas, nada tendría yo contra ellos".

- "Sí, como no" – continuó divertido – "la mera existencia de todos los hombres son un problema para ti... en especial aquellos que sean amigos de Sakura y Tomoyo".

- "Te recuerdo que ese mocoso chino se aprovechó de Sakura".

- "Ya te explique que eso fue un malentendido, yo estaba ahí ¿lo recuerdas?".

- "Como olvidarlo si en los titulares eras: "Atento novio, hace costoso regalo a la súper modelo"... tengo que decir que coincido totalmente con el periodista que comentó que has de querer mucho a Nakuru para hacerle tan costoso, selecto y elegante regalo por su supuesto aniversario".

Yukito suspiró, ese asunto del noviazgo iba complicándose cada día más.

- "Y déjame decirte que el testimonio de las personas que los atendieron no ayudó mucho" – Touya continuaba – "según ellos se podía notar el amor entre ustedes, aseguraron que tus atenciones con Nakuru eran de lo más amorosas y dijeron que no dudaste ni un minuto en comprarle ese automóvil a tu "novia" pues según ellos, tu intención fue esa desde que entraste al lugar".

- "Ni me lo recuerdes.." – dijo Tsukishiro con una gota sobre la cabeza – "¿cómo pueden decir tantas mentiras?... además que no perdieron oportunidad para también circular rumores acerca de Sakura y Li".

- "¡Eso si que pudo haberme colmado la paciencia!.. una cosa son los asuntos que tienen que ver contigo y Nakuru, pero otra muy distinta es que anden inventándole novios a mi hermana, ¡eso si que no lo voy a permitir!".

- "¿Y que piensas hacer para impedirlo?.. el daño ya está echo por lo que no dudo que con todo lo que pasó, los periodistas ya hallan investigado la identidad de Li y siendo su familia, personas muy importantes en su país, la posible unión del único hijo de una distinguida familia y la hija de una empresaria y un arqueólogo muy reconocidos... es lo mejor que le puede pasar a la prensa, mira que a ellos les gusta el escándalo".

- "¡Cállate, no digas más!" – pidió el doctor horrorizado, golpeando el vaso de su refresco contra la mesa – "ese tema es algo que no está en discusión, mi hermana y ese mocoso nunca, óyelo bien, NUNCA tendrán algo que ver".

- "Si tú lo dices" – sonrió imperturbable como siempre – "por cierto ¿dónde andan tus hermanas en estos momentos?".

- "Sakura y Tomoyo salieron con sus amigas a probarse vestidos para la fiesta y Yui está en casa con mis padres".

- "¿Y como van los preparativos para la fiesta?".

- "Eso es otro problema, con todo lo que hemos pasado con los reporteros, resulta que ahora todo el mundo quiere cubrir la fiesta de navidad de mi madre como si fuera el evento del año. Los paparatzzi han estado rondando la casa tratando de sacar una fotografía de cualquier cosa o persona que entre o salga de la mansión".

- "¿Tanto así?" – se sorprendió – "yo no he notado ningún movimiento extraño".

- "Eso es porque esos periodistas saben camuflarse muy bien. Yo tampoco había notado su presencia hasta que hace unos días mientras Yui jugaba en el jardín, uno de esos sujetos de la prensa no perdió oportunidad de tomarle una fotografía".

- "¿Yui lo vio?".

- "¡Por supuesto!... fue inmediatamente a buscarme para contarme emocionadísima que le habían tomado una foto, fue así como me di cuenta".

- "Espero que el día de la fiesta no se presenten problemas" – musitó, tratando de sonar optimista.

- "Yo también espero pasar una navidad tranquila" – Touya también se oyó cansado – "pero nunca podemos estar seguros de lo que pueda pasar".

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- "¡Exactamente!... eso es precisamente lo que quiero" – la autoritaria voz de la bella mujer era tajante – "pasado mañana será el día y quiero completa y máxima seguridad ¿entendido?.. el dinero no es problema".

El hombre que se hallaba enfrente de ella no hacía más que sonreír, reflejando en ello, ternura, diversión y serenidad.

- "Quiero a sus mejores hombres, quiero personas preparadas para lidiar con cualquier cosa, es por demás conocida la forma en que los periodistas consiguen lo que quieren y no quiero ningún escándalo por ello" – ella se paseaba de un lado a otro dando instrucciones especificas sobre la gente que quería a su servicio – "eso es todo, espero poder contar con usted... estaremos en contacto" – cerró su móvil, percatándose de la risa de su acompañante.

- "Sí que has tomado medidas extremas" – rió.

- "Por supuesto, tengo que asegurarme que mis invitados no se sientan incómodos ni abrumados con tanto curioso" – Sonomi contestó de lo más normal.

- "La prensa puede llegar a ser un gran problema" – continuó sin perder su buen humor – "y sobre todo ahora que de lo único que parecen hablar es sobre la vida de nuestros hijos y sus amigos".

- "Pobrecitos... ellos no se merecen esa clase de acosos, definitivamente esos amarillistas no tienen nada mejor que hacer" – repuso enfadada.

- "Tu sabes que nosotros, siendo figuras públicas, vivimos con está clase de cosas todo el tiempo" – el arqueólogo se levantó de su asiento para acercarse a su esposa – "tenemos que ser un poco tolerantes" – tomó con delicadeza sus manos.

- "Lo sé Fujitaka, pero nunca habíamos pasado por esto antes... "  - replicó como una niña pequeña a la vez que jugueteaba con los dedos del hombre – "es decir, siempre se ha hablado de nuestra familia pero todos aquellos comentarios no habían llegado más allá del ámbito de negocios, agregando a eso uno que otro rumor sobre la vida amorosa de Touya y Yukito, pero ahora...".

- "Te sientes apenada por lo que se dice de los amigos de Sakura ¿no es así?" – dijo sin perder la sonrisa.

- "La verdad es que sí".

- "Pero ayer tuviste la oportunidad de hablar con el joven Li, cuando vino por Sakura" – replicó Fujitaka procurando tranquilizarla.

- "Lo sé y aunque se comportó como todo un caballero al decir que su amistad con Sakura no cambiaría por esos incidentes, no deja de preocuparme el que nuestros hijos se vean envueltos en tantas mentiras".

- "No te preocupes, tengo fe y confianza en que todo esto es solo una mala racha de la que saldremos ilesos" – repuso con una sonrisa que tuvo la virtud de disipar la preocupación de la empresaria – "además, déjame recordarte que parecías muy agradecida con los medios de comunicación cuando te enteraste del gran romance de Touya" – agregó divertido.

- "¡Oye!.. ¡tan solo me alegraba que al menos una cosa saliera bien!" – se defendió – "para mí, esa fue la mejor noticia que pudieron publicar esos entrometidos periodistas".

- "Esta bien, te creo" – amplió su sonrisa – "y me alegro que ya estés más tranquila con respecto a esto de la prensa".

Sonomi lo observó con infinita ternura y también sonrió.

- "No sé como lo haces, pero siempre logras darle tranquilidad a mi ser".

- "Solo intento regresar lo que tú me das todos los días" - rodeó su talle con una sonrisa.

Un leve sonrojo cubrió las mejillas de la empresaria y una de sus finas manos se alzó para tocar la mejilla de su esposo – "En verdad... no sé como lo haces" – su rostro se acercó lentamente al del arqueólogo para fundirse en un delicado beso.

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Realmente las cosas estaban mal...

Aunque "mal" era una palabra pequeña para describir al problema, a decir verdad, el asunto era terrible.

No había podido dejar de pensar y pensar y sus cavilaciones solamente se dirigían a una sola cosa, o mejor dicho... persona.

¿Su nombre?... Sakura Kinomoto, esa linda, encantadora y amable joven que parecía iluminar todo con sus enormes ojos verdes, su linda sonrisa y ese rostro de ensueño que provocaba...

- "¡Maldición!!.." – el joven se estrujó la cabeza con las manos con vergüenza y sin comprender porqué sus pensamientos volvían a ella. Y es que esto, curiosamente, pasaba ahora con más frecuencia, y pasar demasiado tiempo con la hechicera no ayudaba en nada a su mente confundida.

¿Por qué no podía dejar de pensar en lo encantadora que era?, siempre estuvo conciente de todas las cualidades y atributos de los que la Maestra de las Cartas era poseedora... y eran precisamente esos atributos, los que le tenían los nervios de punta. Y lo peor era que la culpa había sido completamente suya, él era el que se empecinada en tener "salidas de trabajo" con la joven, y aunque al principio las salidas no giraban en nada más que no tuviera que ver con la profecía, luego se volvieron momentos extremadamente agradables, estar en compañía de la hermosa hechicera era la mejor parte de su día... de todos los días.

El apuesto chino se apoyó más en su reconfortable silla y subió los pies al escritorio para mecerse levemente, mientras seguía cavilando.

- "Estas mal Shaoran" – se dijo así mismo con una leve sonrisa – "las cosas no pueden seguir así, desde hoy habrá que poner distancia" – repuso decidido y frunciendo el ceño.

- "¿De que hablas?".

La abrupta y por demás sorpresiva pregunta, hizo que Li se fuera de espaldas al no poder evitar el sobresalto.

- "¿Qué demo..?.. ¿Lung?" – lo observó desde el suelo – "¿qué rayos quieres?... aprende a tocar antes de entrar".

- "Toqué, lo juro" – levantó su mano divertido – "pero como nadie respondía, entré. ¿Sabes que ésta imagen es memorable?.. no todos los días asustas al jefe del Clan Li y lo ves caer de bruces contra el piso" – rió.

- "¡Cierra la boca!" – pidió Shaoran – "¿qué quieres?".

- "Hablar contigo ¿qué más?" – le ofreció una mano para ayudar a su amigo a ponerse de pie.

- "¿Hablar de qué?" – le preguntó cuando se hubiera reincorporado y tomaba asiento en la silla en donde originalmente estaba, antes de la llegada del moreno.

La sonrisa de Lung desapareció de pronto y su entrecejo se frunció levemente dando a entender que el tema a tratar no era para nada, de su agrado - "De Kaory.." – dijo simplemente.

- "¿Qué hay con ella?" – la expresión del castaño se volvió seria al instante.

- "Llamó para avisar que viene a Japón..".

- "¿Cuándo?".

- "Antes de año nuevo, al parecer a terminado todos sus asuntos pendientes en Hong Kong y según ella dice, quiere venir e involucrarse en todos los sucesos que tengan que ver con la profecía".

- "Me parece bien, ella es una hechicera muy capacitada y toda la ayuda que pueda brindarnos es valiosa".

El joven Sheng suspiró – "¿Eso es todo lo que vas a decir?".

- "¿Hay algo más?" – se cruzó de brazos.

- "Ella vendrá a Japón" – repitió con más énfasis – "y aunque sobra decir que la idea no me agrada para nada, su presencia aquí hará que cambien mucho las cosas para ti".

- "No veo porque" – cuestionó el joven chino, logrando exasperar más a su amigo.

- "Sabes perfectamente a lo que me refiero" – le dio una mirada seria – "Kaory es una mujer muy celosa y no va a permitir que salgas con la señorita Sakura como las has hecho hasta ahora".

- "Tú sabes muy bien que no son salidas sociales".

- "¡Vamos Xiao Lang!.. ¿a quién tratas de engañar?" – bufó Lung – "¿crees que no he notado tú actitud cuando estás con ella?... ¡simplemente no conozco al Shaoran Li que se coloca al lado de Sakura Kinomoto!!, todas tus expresiones se suavizan al instante con ella" – sonrió levemente – "¡es simplemente increíble ver al gran Jefe del Concilio de Hechiceros de Oriente, sonrojarse como cualquier muchacho!!.. ella te gusta, a logrado cautivarte..... por segunda vez".

Shaoran lo observó fijamente por unos segundos para luego suspirar, se dio cuenta que no podía contradecir esas palabras – "No puedo negar que Sakura es una joven muy bonita, podría gustarle a cualquiera".

- "¡Sabes bien a lo que me refiero!".

- "Lo sé" – súbitamente se levantó de su asiento y se dirigió a la ventana más cercana – "Kaory es mi novia, Lung" – replicó sereno sin volverse a él – "y aunque al principio ella fue la chica elegida por el concilio para que pudiera tratarla, llegué a apreciarla y a reconocer muchas cualidades en ella por lo que mi decisión de convertirla en mi pareja, no fue errada" – continuó con su mismo tono de voz – "no puedo permitirme encariñarme con Sakura, Kaory es mi novia oficial y merece mi respeto".

- "El concilio no te obliga a permanecer a su lado, amigo" – recalcó el joven con una sonrisa – "nunca te la impusieron, la decisión es tuya y solo tuya... y está bien que respetes el compromiso que hiciste con Kaory, pero creo que también debes ser fiel a tus sentimientos ¿no te parece?".

Shaoran se volvió al muchacho con una leve sonrisa – "¿Sabes?... es memorable observar esa seriedad y sentido común que adquieres a veces" – bromeó levantando el humor.

- "¡Oye!.. yo siempre he sido un joven muy centrado y maduro" – se defendió de buena gana.

Los dos amigos intercambiaron sonrisas eliminando tensiones. Rápidamente, el chico de ojos negros recordó algo que quería preguntarle a su interlocutor.

- "Mei Ling salió muy temprano ésta mañana ¿sabes a donde iba?" – dudó el jefe del Clan Sheng.

- "Sakura y Daidouji vinieron por ella muy temprano para llevarla a una Boutique en donde se reunirían con unas amigas a escoger un vestido para la fiesta de navidad que será dentro de un par de días".

- "Esa fiesta cayó como del cielo" – rió – "por un momento pensé que pasaríamos las fiestas navideñas como dos ermitaños escondidos en este apartamento".

- "No tenemos más remedio que asistir" – Li se encogió de hombros – "puesto que la madre de Sakura nos invitó personalmente, sería una total descortesía no presentarnos".

- "Pero no lo digas así" – regañó el extranjero – "sé que las fiestas no son tu mejor opción para nada, pero al menos trata de disimularlo un poco".

- "Ya lo sé, Eriol ya me sermoneó por lo mismo no lo hagas tú también ¿sí?" – súbitamente recordó algo – "dime Lung, Kaory dijo que regresaría antes de año nuevo ¿estará aquí para navidad?".

- "¡Oh no!.. Dios no lo permitiría" – se espantó el joven – "yo también tuve esa misma preocupación así que le pedí que me diera una fecha exacta, por lo que nos estará molestando con su pesada presencia el 29 de este mes".

- "Si viniera antes de navidad, tendría que acompañarnos a la fiesta de Sakura".

- "¡Ni lo digas!... eso podría arruinar mi noche perfecta".

- "¿Kaory te informó algo más que su visita a Tokyo?".

- "No. Y la verdad me extrañó mucho, puesto que estoy seguro que ya ha de haber escuchado algo de aquel rumor que empezó a circular sobre ti y la señorita Sakura" – repuso malicioso – "la modelo Akizuki es noticia en todo el mundo y todos aquellos que estén implicados con ella, también lo son".

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Acababa de terminar con una tediosa reunión y a decir verdad no estaba de humor para recibir a nadie más.

Y es que desde hace una semana que parecían rodar cabezas en la residencia de los Narazaki en Hong Kong, la joven y hermosa líder del Clan Narazaki estaba de un humor del demonio desde hacía días.

- "¿Puedo pasar?" – una voz femenina se escuchó del otro lado de la puerta después de producir leves golpes a la misma.

- "Pasa Katsumi".

Una chica joven, que no aparentaba más de 18 años, ingresó a lo que parecía una sala de juntas con un poco de temor.

- "¿Esto es área segura o tengo que preocuparme de morir en los próximos minutos?" – los ojos violetas e idénticos a los de su interlocutora chispearon con la broma.

- "¿Qué quieres Katsumi?" – rodó lo ojos – "sabes que no estoy de humor".

- "¡Nunca estás de humor!" – aclaró la chica – "desde hace una semana que pareces querer matar a todo el que se te acerca".

- "¿Y que esperabas?.. para empezar, todo esto es culpa tuya".

- "No, no, no querida" – movió su dedo índice de lado a lado – "la culpa es de tú amado Li por comportarse de esa manera tan inapropiada cuando su novia no está presente".

Kaory la fulminó con la mirada. La japonesa estaba furiosa desde que descubrió al joven Shaoran Li en brazos de otra japonesa muy linda.

Y un poco de razón tenía Kaory al culpar a su prima... Katsumi era admiradora fiel de la modelo Nakuru Akizuki por lo que toda noticia que tuviera que ver con ella le interesaba en sobremanera, y precisamente se hallaba viendo su programa preferido sobre chismes de farándula, cuando se enteró del último rumor en la vida de Nakuru y por supuesto del nuevo incidente con dos de los amigos de la modelo.

Fue una mala suerte que Kaory se encontrara en ese momento viendo el programa con ella.

- "Mira ya deja de buscar culpables.." – pidió Katsumi – "de igual modo te hubieras enterado. Lo que le pase a la gran modelo Akizuki y a sus íntimos amigos, son noticia para llevarla hasta el último rincón de la tierra".

- "¡Ya!.. ¡está bien!" – exclamó la joven – "¿a que venías?".

La hermosa joven de corto cabello negro lacio, se sentó frente al lugar de su pariente.

- "Quería informarte que no podré acompañarte a Japón, es decir, iré... pero llegaré después que tú".

- "¿Piensas realizar una vez más aquel hechizo con Hiroshi?".

- "Sí" – suspiró – "ese terco quiere intentarlo otra vez y ya sabes que sin mi iniciación de conjuro, no puede invocar a los espíritus".

- "¿Y crees que puedan lograrlo ésta vez?".

- "No lo sé" – se encogió de hombros – "valdría la pena intentarlo".

- "Esta bien, quédate unos días más a intentarlo" – repuso con voz serena – "pero en cuanto termines te quiero en Tokyo" – advirtió con un tono más serio – "tenemos mucho que hacer por allá".

- "Entendido, me iré en cuanto termine" – asintió – "¿ya le avisaste a tu amado Li que llegarás en un par de días?".

- "El imbécil de Sheng me dijo que estaba ocupado, así que tuve que dejar mi mensaje con él".

- "Ese Lung te detesta, prima" – se fastidió cruzándose de piernas – "te recomiendo mucha precaución pues además de Hiragizawa, Lung es el mejor amigo de Li, y él podría... que se yo, causar cualquier tipo de malentendido entre ustedes".

- "No te preocupes" – Narazaki se rió cínicamente – "Sheng nunca a podido hacer nada contra mí, su amistad con Shaoran me tiene sin cuidado, Lung no me representa ningún peligro".

- "Entonces, es de la Maestra de las Cartas de la que tienes que cuidarte".

- "De esa voy a librarme muy pronto" – frunció el ceño – "la fiesta para la tal Sakura, ya se terminó".

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- "¿Te pasa algo hermano?".

- "No ¿por qué?" – la voz del hombre sonaba fría y distante.

Yang suspiró – "Hace días que pareces pensativo.. ¿qué pasó con ese entusiasmo que tenías por conquistar a aquella mujer que me mencionaste?".

- "Es en ella en quien precisamente estoy pensando".

- "¿A sí?.. ¿qué hay con ella?".

- "Se llama Kaho Mizuki...".

- "¿Kaho Mizuki?.. me parece haber escuchado ese nombre en otro lado" – pareció pensativo y después de unos segundos, reaccionó horrorizado – "¡¡¿KAHO MIZUKI?!!!".

Lao se levantó de su asiento y se dirigió a la ventana más cercana, sin reparar en la reacción de su hermano.

- "¿Estás hablando en serio?... el nombre de esa mujer es idéntico al de aquella que está...".

- "¿En el equipo de la Maestra de las Cartas?... sí, es la misma".

- "¡¿Cómo?!.. ¿y lo dices tan tranquilo?" – Yang parpadeó aturdido – "¡ella es uno de nuestros enemigos!".

- "¿Y qué?" – volvió a decir dándole la espalda a su interlocutor.

El joven de ojos azules no podía creer lo que escuchaba – "¿Y qué?" – repitió aún más desconcertado.

- "Ella me interesa y mucho" – aclaró con ronca voz – "no voy a dejar de buscarla porque descubrí su identidad".

- "Pero Lao..".

- "¡¿Qué acaso no a quedado claro?!!" – se volvió súbitamente a su hermano y le lanzó una fría mirada – "¡no me importa en lo más mínimo que Kaho Mizuki sea aliada de la Card Captor!!".

- "Lao..." – murmuró Yang, preocupado por su reacción.

- "Te mentiría si no te dijera que cuando me di cuenta de quién era ella, mi sorpresa fue muy grande" – replicó ya más tranquilo y menos desafiante – "nunca pensé que la mujer que lograra cautivarme fuertemente, sería una de mis rivales más grandes" – continuó un poco irónico – "lo pensé mucho y aunque al principio me decidí a dejar de lado mi atracción; sin proponérmelo e llegado a tener encuentros y platicas con ella que solo han logrado aumentar mi interés...".

- "Encontraste la dirección de su casa y has ido a verla a su lugar de trabajo ¿verdad?" – su hermano continuó por él, sabiendo muy bien las tácticas de Lao a la hora de conquistar a una mujer que le interesara.

Lao Zheng asintió – "No voy a dejarla. Lo que me atrae de ella es algo que ni yo mismo puedo explicar" – comentó dudoso y con media sonrisa – "es extraño mi comportamiento cuando estoy en su presencia, me siento relajado y me divierto" – negó con la cabeza – "es inútil que trate de explicártelo, como ya te lo dije es una sensación que me confunde".

- "Entiendo...".

- "Tan solo te pido que me apoyes en esto así como yo lo he hecho con tu situación, que es muy parecida a la mía".

Yang se sobresaltó ligeramente, su hermano tenía razón, él también estaba enamorado de alguien del bando contrario y eso nunca lo detuvo, él tenía esperanzas en que toda los problemas alrededor de la chica se aclararían, siempre estaba buscando una solución pues renunciar a ella era una idea que no estaba en discusión.

- "Esta bien, te apoyaré hermano" – sonrió un poco, convenciéndose que el hombre sentía la misma determinación que él.

- "Sabía que me entenderías Yang" – se acercó al muchacho y acarició levemente su cabeza – "eres un buen chico".

- "Yo solo espero que todo esto no termine en un desastre" – suspiró.

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Llegó cansadísima de su agitada mañana, y después de pedir que llevaran todas las compras a su habitación, se dirigió a la cocina por un refrescante vaso de jugo.

- "Delicioso..." – suspiró cuando sintió el refrescante líquido pasar por su garganta.

En verdad que estaba cansada, pero todo síntoma de fatiga parecía desaparecer cuando recordaba lo que haría más tarde ese mismo día.

No podía evitar sonreír de tan solo recordarlo... era inevitable.

- "¡Hermanita!!".

La interrupción de una encantadora niña llamándola y corriendo a sus brazos, la distrajo de sus cavilaciones.

- "¿Cómo estás Yui?" – la de ojos verdes la recibió gustosa, cargándola.

- "¡Bien!" – contestó con energía.

- "¿Te has portado bien?" – continuó sonriente a la vez que salía de la cocina con la niña en brazos.

- "¡Sí, hermanita!!" – aseguró eufórica – "estuve ayudando a mamá y a papá para la fiesta de navidad".

En el instante en que Sakura pasaba por la entrada principal de la casa, un cansado Touya y un sonriente Yukito, ingresaban al hogar.

- "¡Hermanito!!.. ¡Yuki!!" – la chiquilla los llamó feliz.

- "Hola pequeña Yui" – el maestro fue el primero en saludar – "Sakura ¿cómo estuvieron tus compras?".

- "Muy bien gracias, Yukito".

- "No debiste haber gastado una fortuna en un vestido que no te quitara el parentesco que tienes a un monstruo" – el saludo del doctor no pudo ser más amigable.

- "¡Hermano, déjame en paz!!" – la molesta muchacha le pasó de mala gana a su pequeña hermana que ya alzaba sus bracitos hacia el mayor de los Kinomoto.

- "¿Y donde está Tomoyo?.. ¿no viene contigo?" – un sonriente Tsukishiro formuló su pregunta.

- "No. La verdad es que ella salió".

- "¿Salió?" – el galeno alzó una ceja – "¿a dónde?".

- "Pues no se a donde, pero salió con Eriol" – replicó sonriente.

- "¡¿Con Hiragizawa?!" – Touya alzó la voz – "¿y lo dices tan tranquila?... ¿por qué la dejas sola con ese sujeto?".

- "Tomoyo no necesita ningún chaperón para salir con sus amigos, además, no ha ido sola, Silvia la acompaña" – se cruzó de brazos con un gracioso mohín de enfado – "eres imposible hermano...".

- "¿Con la francesa?" – volvió a dudar el moreno sin prestar atención al enfado de su hermana – "dejarla con ella es como estar sola, y por si no te has dado cuenta se le nota a leguas que a esa chica le encanta hacer de cupido.. ¡imagínate las situaciones que podría crear entre el amigo del mocoso y mi hermana!!".

- "Tienes mucha imaginación Touya" – rió Yukito ante la historia y la mirada de espantó de su mejor amigo.

- "¡Yui también quiere hacer de cupido!!" – gritó la niña emocionada pensando que la idea era linda, aunque aún no sabía que significaba dicha palabra – "¿qué es un cupido, hermanito?".

- "Pues verás.." – Sakura se adjudicó la tarea de contestar – "un cupido es..".

- "¡¡Cállate monstruo!" – pidió Kinomoto – "¡no le metas ideas extrañas!!".

Yukito contenía la risa a puras penas y la pequeña Yui no dejaba de sonreír a pesar de que aún no respondían su pregunta.

- "Eres un paranoico, hermano" – la hechicera objetó.

- "¡Nada de paranoias!!.. ya tenemos suficientes problemas para que ahora desboques a ésta criatura inocente".

La de ojos verdes resopló algo más, para después posar su vista en su reloj de pulsera.

- "Ya es tarde, iré a cambiarme" – repuso suavemente más para ella misma que para los presentes.

- "¿Vas a salir?" – Tsukishiro dudó.

- "Sí, Shaoran vendrá a recogerme muy pronto".

El gestó de Touya se acentuó y Sakura quiso evitar otra discusión por lo que desapareció de la vista de su familia con una sonrisa – "¡Iré a cambiarme!!" – dejó dicho antes de correr.

- "Ese condenado mocoso..." – los dientes del galeno rechinaban sin poderlo evitar.

*****************************

La hermosa noche fría era la causante de que las distinguidas personas que ingresaban a la opulenta mansión Kinomoto, vistieran elegantes y refinados abrigos sobre sus vestimentas.

Eran pocas y sobre todo selectas las personas invitadas a aquella fiesta, la navidad había llegado y los seres más cercanos y queridos de la familia, se habían hecho presentes...

- "Buenas noches.. ¡Feliz Navidad!" – saludaba Sonomi por enésima vez en la noche en menos de quince minutos – "me alegra que hayas podido venir.." – esta vez abrazó a su colaborador.

- "No podía faltar a tu encantadora reunión, Sonomi" – Yasuhiro Ota, el empleado más confiable y la mano derecha de la señora Kinomoto, sonreía a su jefa -  "Buenas noches, señor Kinomoto" – saludó un poco automático a Fujitaka, que se hallaba al lado de su mujer.

- "Feliz Navidad" – se inclinó levemente con su acostumbrada sonrisa afable.

La sala principal de la mansión y los corredores adjuntos, junto con otras áreas de la parte baja, habían sido desocupadas para tener como resultado una amplia pista de baile y sobre todo, mucho espacio para que los invitados pudieran desplazarse al platicar; a la vez que podrían sentarse en alguno de los muebles colocados estratégicamente alrededor del lugar, y así, no causar problemas ni estancamientos entre ellos.

- "¡La casa se ve preciosa!.. definitivamente tu mamá sabe organizar fiestas" – en una esquina, Chiharu le comentaba a Tomoyo.

- "Sakura y yo ayudamos un poco también" – la hermosa amatista sonrió – "incluso mi hermano y Yukito metieron mano en la decoración, aunque por supuesto que Touya parecía hacerlo de mala gana" – rió – "mientras arreglaba me parecía escucharlo murmurar algo que tenía que ver con matar a dos pobres incautos..." – reflexionó Tomoyo causándole gracia la explicación que Yukito le había dado por tal comportamiento.

Y es que no había que ser muy listo para descubrir el enfado del galeno. Ella se había ausentado esa tarde y seguramente que Touya se había enterado del nombre de su acompañante, y por otro lado, Sakura llevaba perdida todo el día con Li.

- "Por cierto, tu hermano se ve un poco molesto" – Naoko alegaba, señalando al susodicho.

Daidouji dejó escapar otra pequeña risita cuando posó su ojos sobre el doctor y rió un poco más al notar la razón por la cual el ceño de su rostro se había acentuado de manera sorprendente. La mente de Tomoyo se divirtió al adivinar las palabras del hombre, casi podía escucharlo decir...

- "¡Maldito mocoso..!" – blasfemaba el moreno con odio.

Kinomoto veía con suma atención al apuesto chino recién llegado.

- "Por favor Touya ¿acaso pensabas que no iba a venir?" – Yukito dudó con una sonrisa.

- "¡¿Qué no puedo guardar la esperanza de que así sea?!!" – se alteró – "¡es que simplemente no lo soporto!!" – una vena saltó en su sien cuando vio a Tomoyo recibir al extranjero, y a sus acompañantes, con un beso y un gran abrazo.

- "¿Por qué no vamos a saludar a Li?" – sugirió el maestro con el mismo ánimo sin ver a su mejor amigo, pues en esos momentos sus ojos estaban puestos en cierta chica de ojos verdes que se veía ansiosa por salir rápidamente del saludo que hacía a uno de los amigos de su padre.

Seguramente la actitud de la joven se debía a que ya había notado la presencia de Shaoran.

- "¡Estás loco!... jamás iré a saludar a uno de mis mortales enemigos a voluntad" – repuso colérico.

- "Esta bien, si tu no vas yo si iré... con permiso" – se alejó tranquilo.

- "¡Estas preciosa, Mei Ling!" – Naoko le hacía un cumplido a su ex compañera de primaria.

- "Muchas gracias, ustedes también están despampanantes" – la chica las admiraba sonriente – "¡oh!" – hizo una pequeña exclamación al darse cuenta que olvidaba algo – "permítame presentarles a un gran amigo nuestro..." – la extranjera habló, apresurándose a presentar a Lung – "él es Lung Sheng".

- "Encantado" – el nombrado se inclinó con una de sus características sonrisas que lograron arrancar un par de sonrojos de las japonesas.

- "Mucho gusto joven Sheng" – la novia de Koji saludó amablemente.

- "Es un placer conocerlo" – Chiharu hacía lo propio.

- "Esto es increíble Shaoran" – Sheng se dirigió a su amigo – "tú y Mei hicieron puras amigas lindas cuando visitaron Japón hace años" – bromeó, logrando sacar otro sonrojo de las nombradas – "¡que suerte la tuya!".

- "Sí, por supuesto" – una media sonrisa surcó los labios de Li al notar el enfadado mohín de su prima.

- "Buenas noches.." – Yukito acaba de llegar saludando a los tres chinos con agrado.

Luego de reverencias y exclamaciones navideñas, el encantador grupo de jóvenes estaba complacido de contar con la presencia de una ya desocupada Sakura y un sonriente Yamazaki que traía del brazo a una hermosa muchacha.

- "¡Rika!.. estoy muy feliz de que hayas podido venir" – la de ojos verdes saludaba a su amiga de la infancia.

- "Por un momento pensé que no lo lograría" – sonrió – "muchas gracias por ir por mí, Yamazaki" – la muchacha se dirigió al chico mentiroso.

- "No fue nada, Chiharu me comentó el inconveniente que tenías por tu trabajo de medio tiempo, así que fue un placer haber podido ayudar".

Otro divertido y ameno intercambio de palabras, se dio entre el grupo reunido que tuvo que privarse de la presencia de Yukito, cuando éste se excusó para volver al lado del hermano de Sakura.

- "¿Ya ha mejorado tu humor?" – dudó el maestro.

- "Cuando ese mocoso y sus amigos mueran, hablaremos al respecto" – bufó desdeñoso.

- "Pienso que deberías apagar un poco tus ánimos" – Tsukishiro rió cuando notó a otro par de personas, ingresar a la fiesta – "los invitados siguen llegando y no todos van a ser de tu completo agrado, así que lo más conveniente será que calmes tus ímpetus y que disfrutes de la velada".

- "¿Qué sucede?..." – Touya frunció el ceño al no tragarse ese mini discurso que Yukito acababa de arrojarle. El tono utilizado por el de ojos miel, se escuchó demasiado insinuador, por lo que no dudaba que en ese momento fuera a darle otro ataque de nervios debido a sorpresas desagradables.

El doctor vio todas sus dudas disipadas cuando divisó a los tres nuevos invitados.

Dos hermosas y elegantes mujeres venían acompañadas de un apuesto y atractivo muchacho de enigmáticos ojos azules.

- "Viven bajo el mismo techo ¿recuerdas?... es natural que se presenten juntos" – advirtió el maestro, antes que Touya soltara maldiciones haciendo conjeturas equivocadas.

Kinomoto no respondió, y no porque las palabras de su amigo le dieran serenidad, sino porque su cuerpo se hallaba haciendo esfuerzos sobrehumanos para no saltar sobre la reencarnación de Clow, que además de acosar a su pequeña Tomoyo, se atrevía a vivir y llegar tan frescamente del brazo de Kaho y Nakuru.

Eriol Hiragizawa y sus acompañantes, dejaron aflorar sus buenos modales al presentarle sus respetos y saludos a los dueños de la casa.

Nakuru se emocionó cuando pudo distinguir las dos figuras masculinas en un sector del salón. Kaho se separó de un muy divertido Eriol – que había notado las miradas fulminantes del doctor – y se encaminó junto con la modelo hasta la presencia de Touya y Yukito.

- "¡Kurisumasu Omedeto(*), Touya!!" – la guardiana alborotó con su acostumbrado abrazo – "¡¡lo mismo para ti querido Yukito!!!" – Nakuru se interpuso entre los saludos de Kaho para con el guardián y se abalanzó sobre el maestro.

- "Feliz Navidad, Touya" – la pelirroja lo saludó desde su posición. Pensaba darle un beso y un abrazo pero luego de observar su ceño fruncido, descartó esa posibilidad.

- "Feliz navidad, Kaho" – Yukito por otro lado, sí se tomó la libertad de saludar a su colega como se debe – luego que Nakuru se despegó de él, por supuesto – además de soltarle un par de halagos por su atuendo de esa noche – "te ves preciosa, aunque siempre te ves muy bien y es un deleite para el ojo cuando te esmeras por impresionar..." – rió él.

- "Muchas gracias.." – ella sonrió.

- "¡¿Y yo qué acaso estoy pintada?!!" – Akizuki saltó de inmediato, se sentía un poco ignorada cuando el primer halago del maestro se dirigió a su mejor amiga, ¡ella era una modelo!... ¡era considerada una de las mujeres más hermosas y sexys del planeta!!, también tenía que verse bien ¿o no? – "¿no luzco bien acaso?... tal vez este vestido no fue la mejor elección" – gruñó un poco al sentirse realmente estúpida, ella jamás fallaba al escoger un conjunto.

- "No, no, no.. por supuesto que tú también luces encantadora" – Yukito se apresuró con una sonrisa – "lo que sucede es que te quejaste tan pronto que no me diste tiempo para dirigirte algunas palabras" – al parecer las palabras del hombre, calmaron el enfado de la chica pues una juguetona sonrisa adornó su rostro.

- "Está bien Tsukishiro, poder perdonar es una virtud, pero recuerda que no está bien que andes dando todo tipo de halagos por ahí a otra mujer antes de dárselos a tu novia" – advirtió.

Kaho y Yukito rieron ante la ocurrencia de la modelo, sin embargo, un ya menos fúrico Touya, no perdió la oportunidad de advertir a su amigo.

- "Te aconsejo que tengas cuidado Yuki, me parece que Nakuru se ha tomado muy enserio todo ese cuento de que son pareja y ahora está reclamando derechos que más tarde pueden constarte muy caro".

- "Oh no te preocupes, querido" – la chica se acercó peligrosamente – "es verdad que Yukito es un hombre muy apuesto, pero tú eres el único que me importa".

- "¿Estás loca?... que te intereses en alguien más, es lo mejor que podría pasarme".

- "Claro, olvidaba que ahora ya no eres un hombre libre y por lo tanto, no puedes causarle ningún desaire a tu novia oficial" – su pícara mirada se posó en la maestra.

El galeno hizo una mueca que solo demostró que era él, el que ahora se encontraba en desventaja.

- "Por cierto, me ha sorprendido la enorme seguridad que se encuentra vigilando la mansión y sus alrededores" – la pelirroja comentó para desviar el tema,  pues estaba segura que una delicada fibra se le había tocado al doctor cuando se empezó a hablar del asunto del noviazgo.

- "Es verdad, la calle está libre de periodistas al menos unas tres cuadras antes de llegar a la casa" – agregó Akizuki – "la entrada está completamente descongestionada y aunque en el camino se tome una que otra fotografía, los invitados parecen aliviados de no tener que lidiar con la prensa, al menos esta noche".

- "Todo fue organizado por mi madre, que quería completa privacidad y sobre todo respeto para con nuestros amigos" – dijo Touya en un tono despreocupado pero con una expresión diplomática.

- "¡Y lo ha conseguido!... tu madre es una mujer realmente encantadora, siempre que Kaho y yo venimos de visita, ella es sumamente atenta.." – rió la modelo.

Y era verdad, cada vez que Sonomi tenía la oportunidad de ver a las dos muchachas en su casa, la lluvia de atenciones no dejaban de caer sobre las dos mujeres que mantenían una supuesta relación amorosa con dos, de los tres hombres de la familia.

- "Olvidé mencionarles.." – Kaho replicó – "...hemos traído a Spinel Sun con nosotros, ha subido a la habitación de Kero a hacerle compañía. Eriol habló con Sakura y a los dos les pareció una magnífica idea hacer que todos, de alguna manera, pasáramos juntos la navidad, ya sea en grupos separados como nuestros pequeños guardianes" – sonrió.

- "El magnífico Hiragizawa piensa en todo ¿he?" – Touya rechinó, encarando sus cejas.

- "¿Qué les parece si tomamos un poco de Champagne?" – Yukito hizo la rápida jugada, alzando su mano para hacerle una seña a un mesero cercano, y así trajera consigo la bebida sugerida.

Rápidamente, los cuatro jóvenes tuvieron en sus manos la delicada pieza de vidrio con el fino liquido burbujeante.

- "¿Y por que brindaremos?" – quiso saber Nakuru.

- "Por nosotros, para que pasemos una linda velada y una muy feliz navidad.." – respondió Yukito.

Sin nada más que agregar a las peticiones del maestro, el cuarteto alzó su copa provocando un leve golpe entre ellas y exclamando un "Salud" general.

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- "¡¿Qué dices?!" – el inexpresivo rostro no dio muchas señales de sorpresa, pero el tono de voz utilizado fue un poco más revelador.

- "Lo que oyes, hemos localizado el paradero de la persona que colocó el hechizo de protección en aquel papel" – el muñeco mantenía un serio semblante.

- "¿Estas seguro?" – volvió a dudar el animal que parecía un gato con pequeñas alitas.

- "No al cien por ciento, pero lo estaré cuando seamos nosotros los que confirmemos la presencia".

- "¿Es decir que el hechizo resultó ser todo un éxito?".

- "Yue me dijo que su cuerpo a reaccionado a una aura muy extraña y recuerda que el conjuro tenía ese propósito: cuando los cuatro guardianes nos encontremos cerca de esa persona, nuestra reacción será inmediata".

- "Nakuru me comentó algo parecido, pero no pudo confirmar nada por el inconveniente de no encontrarnos presentes".

- "Lo sé, aunque decidimos repartirnos el poder del encantamiento para no poner a nadie en riesgo innecesario, ahora se presenta este problema, pues sin la reunión de nosotros cuatro, no podrá saberse nunca la identidad de nuestro posible enemigo" – suspiró Kero.

Guardaron silencio unos segundos, en los que el guardián del sol aprovechó para tomar un bocadillo de una gran bandeja que se encontraba frente a ellos.

- "La única solución que nos queda, es acompañar a Yue y Ruby Moon a todos lados hasta que encontremos esa aura" – replicó Spinel.

Kero encogió sus patitas – "No queda otro remedio, sino estamos juntos no lo conseguiremos nunca aunque me siento muy optimista de que pronto lo lograremos, pues el cuerpo de Yue a reaccionado en más de una ocasión, a decir verdad, a tenido muchas oportunidades de captar la presencia".

- "Es extraño, Ruby Moon me aseguró que a ella le ha pasado lo mismo aunque solo un par de veces, pero tú dijiste que habías localizado el paradero del hechicero ¿acaso tu deducción se debe a una conjetura con el lugar en el que Yue a podido percibir auras sospechosas?" – quiso saber Spi.

- "Exactamente.." – la cabecita del peluche amarrillo se movió varias veces, afirmando la pregunta.

- "¿Y que lugar es ese?".

- "Es la escuela en donde trabaja Yukito..".

- "El Clamp de Tokyo..." – acertó el guardián de Eriol, entrecerrando sus ojos en una desconfiada expresión – "en ese mismo lugar fue en donde Nakuru reconoció la misma presencia".

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Tenía que admitir que al ingresar en aquélla casa, lo primero que buscaron sus ojos fue la figura de la chica de ojos verdes. Después de saludar a los padres de la misma y ser recibido por Tomoyo, su inquieto espíritu se vio recompensado cuando al fin pudo disfrutar de la presencia de la muchacha.

Había quedado totalmente hechizado ante lo hermosa que se veía esa noche, un largo vestido entre diferentes tonos rosas, era lo que llevaba sobre su esbelta figura, su cabello estaba recogido en un sencillo y encantador peinado que resaltaba el escote en su espalda que no eran más que algunas delicadas tiras entrelazadas. Su leve y natural maquillaje, le daban esa apariencia inocente combinada con ese rostro de mujer, haciendo brillar sus pupilas esmeraldas más que nunca...

Por supuesto que se regaño por enésima vez al darse cuenta de sus reacciones. Había prometido dejar de lado a sus incontrolables emociones y hacer lo que su cerebro le mandaba: Respetar a su novia Kaory.

¿Pero como llevar a cabo tan difícil misión?... si tenía a Eriol de un lado y a Lung del otro replicándole comentarios vergonzosos. Aunque las constantes molestias de los dos jóvenes cesaron un momento con la encantadora interrupción de una niña de al menos cuatro años de edad.

- "¡Hermanitas ya volví!!" – Yui alborotó al grupo logrando arrancar sonrisas en los presentes.

- "Yui, precisamente estábamos preguntado por ti ¿dónde estabas, pequeña?" – un sonriente Yamazaki saludó a la niña con un leve toque en la cabeza.

- "Mami me encargó ir por el abuelito" – contó – "y eso fue lo que hice..".

2- "¿El abuelo ya está aquí..?" – una emocionada Sakura buscó con la vista al hombre mayor por todo el salón, hasta que lo encontró intercambiando abrazos con sus padres – "voy a saludarlo..".

- "Yo voy contigo.." – Tomoyo siguió a su hermana luego de pedir una disculpa por retirarse.

Sin embargo, la menor de los Kinomoto se quedó ahí entre los adultos.

- "Feliz navidad, linda Yui" – Rika  Sasaki, fue la primera en felicitar a la infante, colocándose a su altura.

- "¡Feliz Navidad, Rika!" – exclamó feliz, para luego levantar sus bracitos y empezar a moverlos graciosamente – "¡feliz navidad a todos!!" – los movimientos parecían ser saludos para los ocho jóvenes presentes.

Los muchachos respondieron con una gran sonrisa, mientras la niña fijaba su vista en Shaoran y Eriol a la vez que se acercaba curiosamente a ellos.

- "Hola" – les dijo con la más juguetona expresión.

- "Hola.." – repuso Eriol, que a diferencia del ceño lleno de curiosidad de su amigo, él mantenía su eterna sonrisa.

Yui Kinomoto, los observaba desde su altura como si fueran dos grandes árboles – "¡Sí!" – afirmó de pronto, logrando sembrar mas curiosidad en los demás.

- "¿Sí?" – se repitió el castaño – "¿sí, qué?" – dudó el jefe del Clan Li.

- "¡Serán unos excelentes hermanitos!!" – aseveró entre risas.

- "¿Hermanos?" – Lung quería soltar una carcajada, imaginando cosas muy divertidas con esa palabra.

- "Sí. Si se casan con mis hermanitas ¿ustedes serán mis nuevos hermanos, verdad?" – puso su índice en su barbilla, divertidamente dudosa – "cuando le pregunté a Yuki si eso podía suceder, él me dijo que sí, pero solo si ustedes se casaban con ellas... así que ¿cuándo se casan?" – dio un paso al frente, ampliando su sonrisa.

Así como Li, no pudo evitar que la sangre se le subiera a la cabeza, Eriol tampoco pudo sostener una carcajada que fue imitada por toda la audiencia juvenil que fue testigo de la divertida pregunta.

- "¿Casarse?... ¿no crees que aún están muy jóvenes para eso, pequeña?" – Mei Ling contuvo la risa por un momento y se dirigió a la niña con tono maternal.

- "¿Tú crees?, ¡mami dice que cuando hay amor, todo se puede!" – volvió a reír.

- "Esta niña es única, Xiao Lang..." – Lung le daba una palmada en la espalda al avergonzado muchacho – "será una cuñada excelente ¿no te parece?".

La mente de Shaoran estaba en completo caos para entonces, y mientras su cerebro le gritaba algo como -  ¡Reacciona!... son solo inocentes comentarios de una niña ¡¿no te parecen graciosos?!.. ¡di algo! – la presencia de Sakura y Tomoyo, tomaban de nuevo partida en aquellos momentos.

- "¿Nos perdimos de algo?" – preguntó la amatista, cuando notó las risas de sus amigos.

- "Oh, nada importante, Yui tan solo estaba resolviendo algunos futuros amorosos" – repuso Chiharu.

- "¿Ha sí? ¿de quién?" – dudó Sakura echándole un vistazo a su hermana menor y frente a ella, también observó a un sonriente Eriol junto a un Shaoran que pareció saltar justo cuando ella posó sus ojos en él.

- "Hiragizawa y Li, fueron sus victimas" – rió Naoko.

- "Espero que no los hayas molestado, Yui" – la de largo cabello azabache reprendió con una sonrisa – "¿qué fue lo que les dijiste?".

- "Solo les pregunté cuando se casaban.." – respondió con un puchero inocente.

En el rostro de la joven de ojos verdes, se produjo una reacción extraña, su expresión desconcertada le trajo pensamientos que muy pronto desecharía de su cabeza.

- "¿Están molestos por lo que les pregunté?" – dudó la pequeña con otro puchero y dirigiéndose a los dos extranjeros.

- "Por supuesto que no.." – el inglés, plasmó su mejor sonrisa – "..aunque algunos de nosotros no hallamos quedado sin palabras, debido a la sorpresa.. " – Shaoran y Sakura se sobresaltaron al sentirse aludidos – "no estamos enfadados, al contrario, yo creo que nos hemos divertido mucho con tus comentarios".

La carita de Yui se iluminó y con esa sensación de emoción, se colocó al lado de Tomoyo, tomando su mano como una niña buena y dispuesta a no causar problemas.

- "¡Koji ya está aquí!" – el anuncio de Naoko, no dio tiempo para empezar tópico de conversación entre los jóvenes.

Koji Nakata, acompañado por su queridísima prima francesa y por su mejor amigo, hicieron acto de presencia para alegría de sus compañeros universitarios.

Saludos efusivos se dieron cuando los tres muchachos se presentaron a los que no conocían, que para el caso, solo eran los provenientes de china y el caballero inglés.

Una muy desagradable mueca, se formó en el apuesto rostro de Li cuando el chico Takato, presentó sus buenos modales ante él y ante una sonriente Sakura.

- "¡¿Así que tú eres Takato!?" – Lung dio un apretón de manos, mientras pensaba que había hecho algo muy bueno en su vida pasada, para estar gozando de lo lindo en esos momentos con la reacción de su amigo – "¡mucho gusto, yo soy Lung Sheng!" – terminó diciendo.

Shaoran ya pensaba en un hechizo desintegrador, cuando el joven de cabello castaño claro, se acercó a saludarlo.

- "Takato Suzuki, gusto en conocerte" – replicó con la mejor de las intenciones al tiempo que alzaba su mano.

- "Shaoran Li" – respondió, reuniendo toda la paciencia que se le había tratado de inculcar desde pequeño.

Después de los momentos de tensión que solo pudieron ser percibidos por Tomoyo, Eriol, Lung y Mei Ling, la fiesta continuó su curso entre charlas y bebidas, al tiempo que se dio el anuncio para pasar al comedor a degustar de los maravillosos manjares preparados para la cena.

Uno a uno los invitados tomaron su lugar en la mesa, lo que dio paso a otro agradable momento familiar, aunque como era de esperarse; Shaoran no paraba de mandar miradas desconfiadas al japonés compañero de Sakura, sin darse cuenta que el joven estaba demasiado ocupado tratando de llamar la atención de Tomoyo, como para reparar en la hermosa castaña.

******************************

El salón de baile y sus alrededores, se encontraban de nuevo ocupados después de la cena. Las personas deseosas de poder moverse al ritmo de un Vals, se hicieron notar cada vez más en la pista.

Y precisamente un apuesto joven pensaba en la posibilidad de invitarle un baile a cierta morena, que sin duda se veía despampanante esa noche. Su largo cabello esta vez arreglado totalmente ondulado, caía con gracia sobre su espalda y hombros, su delicado vestido lila de un tono bastante claro, se ceñía muy bien a su cuerpo, con la forma de un corsé en la parte superior y dejando caer libre y liso el vestido por sus caderas hasta los tobillos; su maquillaje natural no mostraba más que el rostro de un ángel en el que brillaba una chispa juguetona en sus hermosas pupilas amatistas.

Sin duda estaba embelesado con ella. Desde que volvió a verla, su creciente interés no dejó de trabajar y de insistir en ella, era una mujer llena de cualidades y encantos que nunca pudo encontrar en otra persona. Le interesaba demasiado y no dudaba que con un poco más de trato y conocimiento sobre ella, su profunda atracción bien podría convertirse en algo más.

Por el momento, la chica se encontraba un poco alejada para invitarla a bailar...

- "¿Takato?" – la voz de la pelirroja, lo sacó de sus pensamientos – "te has quedado callado de repente ¿te ocurre algo?" – sonrió.

- "No. Solo estaba pensando en la posibilidad de pedirle un baile a Tomoyo".

- "¿A Jessica?" – ella miró en la dirección en la que el japonés fijaba sus ojos y pudo notar a la susodicha intercambiando palabras con... según lo que le comentaron era la novia del hermano de Jessica – "pero antes de eso, tienes que bailar conmigo" – dijo tajante, tomándolo por el brazo y empujándolo a la pista.

- "¡Silvia ¿qué haces?!" – el muchacho vio sus esperanzas de invitar a la amatista caer por el suelo, cuando justo en el instante en que la francesa lo arrastraba contra su voluntad, Tomoyo regresaba a charlar con su grupo de amigos, bueno, lo que quedaba de ellos pues prácticamente todos se encontraban bailando.

- "Estoy sacándote a bailar ¿qué no ves?" – ella respondió de lo más natural – "trata de divertirte un poco, ya tendrás otra oportunidad de invitar a Jessica luego" – sonrió como una niña buena a la que nunca puedes decirle que no.

El joven suspiró resignado y echando una última mirada a su sueño perdido, se puso a disposición de la de ojos grises.

- "¡Perfecto!!" – pensó sonriente la muchacha – "esta será una excelente oportunidad para que Eriol y Jessica tengan un momento agradable, porque no dudo que en cualquier momento Eriol pueda invitarla a bailar".

- "¡Ja, ja, ja no puedo creerlo!" – el inglés disfrutó con la anécdota de su amiga.

- "Yo ni siquiera había notado esos objetos en el lugar" – comentó Shaoran un poco incómodo.

- "A decir verdad, mi madre los colocó por todos lados" – Tomoyo sonrió divertida – "imagínate el susto de mi hermano cuando se encontró bajo el muérdago justo cuando estaba al lado de la señorita Akizuki".

- "Seguramente Nakuru se lanzó sobre el doctor al encontrar la oportunidad perfecta de robarle un beso" – rió Eriol.

- "Precisamente eso es lo curioso.." – la morena enfatizó sus palabras – "según lo que me contó Kaho, la señorita Akizuki no pareció hacer demasiados esfuerzos para lograr que mi hermano cediera ante la tradición de un muérdago sobre sus cabezas..".

- "¿Lo dices en serio?" – Sakura no podía creérselo – "¿eso quiere decir que no pasó nada entre ellos?" – dudó de nuevo.

La hija de Sonomi asintió.

- "No es normal en Nakuru perder ese tipo de oportunidades, con lo determinada que es, estoy seguro que hubiera presionado a Kinomoto hasta el cansancio para poder hacerlo cumplir con la tradición del muérdago" – Eriol replicó divertido – "algo debe andar mal con ella".

- "O tan solo está contagiada por ese espíritu de paz navideña y al menos este día, quiere mantener la compostura" – Li se encogió de hombros.

El cuarteto volvió a reír, ideando individualmente alguna razón para poder explicar el comportamiento de la modelo.

Ajena a los comentarios de su creador y sus amigos, la guardiana observaba fascinada a todas las parejas que ocupaban la pista de baile. Ella era una mujer llena de energías por lo que cualquier actividad que implicara algún tipo de movimiento – ya sea que estos fueran pasos acompasados de Vals - le atraía sobremanera.

Una mirada miel se había posado en el rostro de la modelo desde hacía unos minutos, por lo que después de observar un poco más su conducta, al fin se atrevió a preguntar.

- "¿Te gustaría bailar, Nakuru?" – un sonriente Yukito, cuestionó.

Los ojos de la chica se iluminaron a la vez que una enorme sonrisa se plasmó en su rostro – "¡Me encantaría!" – asintió, tomando la mano que el muchacho le extendía.

Kaho observó a la pareja alejarse y luego miró a su lado... sonrió. Definitivamente, Touya era único en su especie. Con ojos de buitre, el galeno no perdía detalle del grupo de jóvenes que se encontraba en una animada charla en el otro extremo del salón...

- "Sabes que las invitarán a bailar tarde o temprano" – rió la pelirroja, provocando un sobresalto en el hombre.

Touya la miró, alzando una ceja.

- "No si yo puedo impedirlo.." – repuso seriamente.

- "¿A sí?.. ¿y qué harás?" – ella parecía retarlo – "¿piensas hacer una escena y llamar a la policía?".

- "¿Y por que no?.. mi causa estaría muy bien justificada".

- "¿Y cual sería esa justificación?".

- "Acoso..".

Kaho soltó una risita y no preguntó más, en vez de eso, volvió a posar su vista en las parejas que con movimientos gráciles, se deslizaban sobre la pista. El doctor también observó el paisaje, sin mucho interés, él no era de esas personas que encontraban muy divertido el baile, – de cualquier tipo – pero al notar el semblante de su acompañante, pudo descubrir que a ella no le era indiferente aquel movimiento al compás de una música.

Cuando Kinomoto estaba a punto de dirigirse a la mujer, la faz de Yasuhiro Ota, se presentó ante los jóvenes para dirigirles algunas palabras, a decir verdad, la primera vez en toda la noche.

- "Señorita Mizuki, un placer volver a verla" – el hombre, se dirigió primero a la maestra.

- "Lo mismo digo, señor Ota".

- "Joven Touya.." – también saludó al galeno, que se limitó a inclinar un poco la cabeza.

- "Linda fiesta ¿no le parece señorita?" – volvió su atención a la pelirroja.

- "Por supuesto, como todo lo que organiza la señora Sonomi" – sonrió.

- "Comparto su opinión. Pero permítame felicitarle por su reciente noviazgo con el joven Touya, desde que me enteré, no había tenido la oportunidad de expresarle mi agrado por ello" – le dijo – "Sonomi me comentó detalles sobre su relación, claro que después de leer el periódico no me quedó duda al respecto, y Sonomi estaba tan contenta con la noticia que por primera vez no la escuché quejarse de los periodistas por invadir la vida privada de los suyos" – rió.

La japonesa asintió divertida. Ésta era la quinta persona que la felicitaba por su "noviazgo" con el único hijo varón de la familia Kinomoto. Ciertamente, ella estaba conciente que aunque para su persona la situación era extremadamente cómica, para el otro involucrado no era nada gracioso ser el blanco de comentarios y conjeturas que no eran verdad.

Precisamente, Touya observaba atento y un tanto desconfiado la conversación sostenida por las personas frente a si. Nunca había visto a Yasuhiro con buenos ojos, por más que Sonomi hubiera asegurado que esa persona era su empleado más fiel y su amigo más querido, había algo en ese hombre que no terminaba de convencer al doctor.

Claro está, que Yasuhiro sentía esa hostilidad que el joven le profesaba, y precisamente esa era la razón por la cual prefería intercambiar palabras con la maestra que con él. Pero Ota no era tonto, Touya Kinomoto era el vicepresidente de una de las empresas más grandes del Japón, además de ser el hijo de la dueña de dicho imperio comercial, por lo que, a pesar del desagrado mutuo que podría existir entre los dos; el hombre, mano derecha de Sonomi, se abstenía de crear más enemistad y trataba con toda propiedad al galeno siempre que era necesario.

- "Tengo que confesar que el joven Tsukishiro, también me ha sorprendido con su relación amorosa" – volvió a comentar el empresario – "jamás pensé que una figura tan pública como la modelo Akizuki, fuera la mujer que lograra captar la atención del maestro".

- "Nakuru, es una buena chica así que creo que la persona que decida permanecer a su lado, será alguien muy afortunado" – completó la hechicera con optimismo.

El hombre sonrió ante la fe que la mujer parecía tener en la modelo.

- "Espero señorita, que pueda permitirme una pieza de baile antes que termine la velada" – pidió con galantería, aprovechando cambiar de tema.

- "De hecho.." – Kaho estaba dispuesta a aceptar en el instante la invitación. No había puesto un pie en la pista en toda la noche - pues la compañía del doctor, había ahuyentado toda posibilidad de que un hombre se le acercara – así que no le pareció mala idea, aprovechar el ofrecimiento del empresario.

- "Creo que eso no será posible.." – la abruta interrupción de Touya, no le dio tiempo a la maestra para agregar algo más – "Kaho bailará conmigo el resto de la noche" – habló con firmeza sin mostrar expresión.

Mizuki observó un poco desconcertada al joven, pues había pasado desapercibida su presencia justo en el momento en que se enfrascó demasiado en la conversación con Ota.

Yasuhiro, por su parte, se encogió de hombros – "Será en otra ocasión entonces.." – dijo simplemente, sin tratar de insistir en el ya conocido temperamento de Touya – "...con su permiso" – sonrió mientras se inclinaba, para posteriormente retirarse de la presencia de los dos muchachos.

El silencio embargo a los dos jóvenes por un par de segundos. Kaho suspiró resignada al no percibir ningún movimiento de parte del galeno, seguramente, el hombre solo había dicho aquello para espantar al empresario. Observó una vez más a las parejas en la pista, sus labios dejaron escapar una media sonrisa que parecía afirmar que tendría que olvidarse del baile por esa noche.

Pero, contra todo pronóstico, un suave toque a su brazo, hizo que su cuerpo se tensara ante el contacto de la mano - que no podía ser otra que la Touya Kinomoto - en su piel. Volvió lentamente su cabeza para encontrarse con el apuesto rostro del moreno.

- "¿Qué?" – dijo él, evitando los ojos de ella – "¿pensaste que no hablaba en serio?" – fueron su únicas palabras antes de guiar a la bella mujer a la pista de baile.

******************************

La situación para él, mejoró cuando la linda y jocosa Yui decidió unirse a algunos recién llegados amiguitos de aproximadamente su edad - que eran hijos de socios y amigos de su padres - y se encaminaron a unas divertidas carreras por toda la casa.

Pero a pesar de la momentánea desaparición de la pequeña niña, Shaoran, se tensó más.

Eriol no dejaba de lanzarle sonrisas y miradas llenas de complicidad y burla, estaba seguro lo que el inglés quería decir con ese tipo de tic personal - ¿cuándo piensas invitar a Sakura a bailar? - leía perfectamente en esas pupilas azules llenas de misterio; pero él también mandaba mensajes con sus gestos - ¡déjame en paz! – era la respuesta de su ceño fruncido de vez en cuando.

- "Increíble.." – susurró Sakura, ante la sonrisa de Tomoyo y observando en la misma dirección que ésta.

El par de hermanas posaban su atención en la nueva pareja que ocupaba uno de los sectores del salón, y es que, ver a Touya Kinomoto moviéndose al compás de la encantadora melodía, no era algo que se pudiera apreciar todos los días.

- "¿No es encantador?" – comentó una risueña Tomoyo ante el espectáculo.

- "Es... increíble.." – volvió a repetir la castaña, ésta vez con una sonrisa.

- "Deberíamos imitarlos.." – replicó Eriol – "somos de los pocos que no se animan a bailar, todos se encuentran disfrutando del acto y a mí no me gustaría quedarme atrás" – concluyó – "si me permites Tomoyo, quisiera invitarte esta pieza" – alzó su mano hacia la hermosa joven.

Daidouji sonrió complacida y no dudó en aceptar el ofrecimiento que su amigo le hacía.

- "Encantada.." – la estudiante de diseño, contestó colocándose al lado del joven sin soltar su mano.

Li, notó como Hiragizawa le lanzó otra de esas miradas que no lograron más que ponerlo nervioso ¿acaso iba a hacer algún tipo de comentario que solo lo avergonzaría?... empezó a sudar helado cuando el chico de ojos azules abría su cavidad bucal para soltar algunas palabras...

- "Espero que no les moleste quedarse solos.." – repuso divertido, al notar como Xiao Lang dejó escapar en un suspiro de alivio, el aire retenido – "a menos que quieran acompañarnos, claro" – amplió su sonrisa e hizo regresar de golpe el oxígeno liberado, a los pulmones del chino – "con su permiso..." – se alejó con una Tomoyo que trataba de contener la risa.

Una cortina de silencio cayó sobre los dos jóvenes al encontrarse... ¿nerviosos?...

Sakura tenía la buena intención de iniciar un tema de conversación, pero una fuerza extraña que la hacía quedarse más quieta que una roca, le impidió llevar a cabo su cometido. Por otro lado, las hermosas pupilas ámbar del joven Li, se armaron de valor y decidieron mirar a la bella joven a su lado.

Se sentía tonto, realmente tonto. No tenía nada de malo bailar con una vieja amiga, es decir, estaba en esa fiesta para pasar una agradable navidad y lejos de cumplir eso, tenía una batalla campal con su cerebro sobre que sería mejor hacer y que no hacer. Respiró hondo. ¿Por qué no?... además, seguramente a la muchacha de ojos verdes le agradaría la invitación...

- "¿Sakura?" – la llamó con la voz tan apagada que creyó que ella no le había escuchado.

- "Dime..." – la Card Master, alzó la vista un poco sobresaltada por el súbito llamado.

- "Bueno, yo..." – era difícil para él decirlo – "¿quieres.. digo... te gustaría..?" – dudó un par de segundos más hasta que logró determinación – "¿te gustaría bailar?".

Sakura sonrió ampliamente ante la propuesta y no disimuló el agrado que le causó que el joven la invitara.

- "Por supuesto, me encantaría" – asintió, ofreciendo su delicada mano al extranjero.

Ahora sí que la pista parecía completa, toda la asistencia juvenil se encontraba en ella disfrutando de la embriagante melodía que parecía posesionarse cada vez más, de sus cuerpos llenos de vida. Como si se tratara de un encantador hechizo, las parejas de todas las edades parecían encajar a la perfección una persona con la otra, aunque solo se trataran de buenos amigos, la atmósfera increíblemente romántica, daba la imagen de humanos danzando con el amor de sus vidas... un cuadro realmente peculiar.

Precisamente eso sensación de paz, seguridad y regocijo, era lo que experimentaba Sakura en los brazos de Li. La hechicera observó paulatinamente, los rostros serenos y contentos de algunos de sus conocidos más cercanos en ese momento. Pudo ver a Nakuru, Naoko, Silvia y hasta a la misma Tomoyo, con una expresión que mostraba acertadamente lo que ella estaba sintiendo. Se sonrojó ligeramente. ¿Sería acaso que ella también mantenía ese gesto en su rostro?.

Shaoran también estaba sufriendo lo suyo. A pesar de que pensó que sería fácil llevar a cabo la tarea de un simple baile – que había tenido la oportunidad de realizar muchas veces en las fiestas de su Clan y en otras ocasiones – la acción se estaba volviendo extremadamente difícil, pues por alguna razón ajena a sus conocimientos; la cercanía del cuerpo de su ex compañera de primaria, estaba logrando provocarle reacciones incomprensibles. Se sonrojó ligeramente cuando en un instante en que observó el rostro de su acompañante, ella también se sonrojó sin razón aparente pues Sakura parecía sumida en sus propios pensamientos.

Tomoyo se tomó la libertad de echar una rápida inspección por la pista de baile, sonriendo al localizar a su hermana con Li. La amatista alzó su lindo rostro hacia el inglés, cuando sintió que éste presionaba ligeramente la mano que tenía aprisionada entre la suya y que reposaba tranquilamente sobre el pecho de Hiragizawa.

- "¿Qué es lo que has visto, que te ha hecho sonreír?" – Eriol quiso saber cuando notó la encantadora distorsión de su rostro.

- "¿Por qué no lo descubres tu mismo?" – lo invitó ella, volviendo su atención al objeto de su emoción.

La reencarnación de Clow, no pudo evitar contagiarse de la alegría de su pareja de baile cuando también encontró la encantadora escena que protagonizaba su descendiente.

- "Eriol.." – la voz de Daidouji sonó de pronto sorprendida y a la vez feliz.

- "¿Qué sucede?" – dudó él, al percatarse de la espontánea chispa de complicidad y picardía que de pronto reflejaban las orbitas amatistas de la joven.

- "Mira eso.." – señaló una pequeño objeto que se encontraba a unos pasos de Sakura y Shaoran.

- "¿Hmmm?" – el hechicero enfocó su vista y su sonrisa se amplió notablemente. De alguna manera, ya había adivinado las intenciones de la hija de Sonomi.

- "¿Me ayudas?" – pidió en un tono que nadie pudo haber resistido.

Para responder a su petición, Eriol realizó un ágil y grácil movimiento de baile para quedar en una posición en la que tenía de frente a los dos ex Card Captors – "Me meteré en problemas ahora que me he convertido en tu cómplice" – bromeó, antes de realizar un leve movimiento con su mano y con ello, hacer lo que ella le pedía.

Sakura había procurado salir de su trance y disfrutar del agradable baile que sostenía, Shaoran parecía haberla querido imitar pues cuando se animó a verlo a la cara, éste ya la esperaba con una consoladora sonrisa. Todo parecía transcurrir de manera normal hasta que su corazón se detuvo de golpe al notar un conocido objeto muy cerca, demasiado cerca de ellos.

- "¿Sakura?" – el jefe del Clan Li, sintió ese sobresalto en el cuerpo de la joven y se apresuró a preguntarle la razón de ello.

Al no recibir respuesta alguna, Shaoran se apresuró a mirar en la misma dirección en la que una atónita Sakura posaba sus ojos.

Lo que vio también le heló la sangre. Un muérdago flotaba mágica y misteriosamente sobre sus cabezas dando la impresión de no querer alejarse. En vez de buscar al autor de ese acto y de percatarse si alguien más podía descubrir al objeto volador, Shaoran Li solo se ocupó de regresar su atención al rostro de su acompañante.

Sakura sintió la penetrante mirada del chico chino sobre ella, y el corazón que segundos antes se había detenido de la impresión, esta vez empezó una loca carrera dentro de su pecho. El apuesto joven la estaba viendo con demasiada fijeza, ansiedad y emoción a la vez; que en un momento se sintió perdida entre sus pozos ámbar ¿qué es lo que estaba sintiendo?. Contra su voluntad, su cuerpo pareció pegarse más al del muchacho y aún manteniendo la mirada de Li, notó como éste se inclinaba levemente pretendiendo alcanzar su altura...

Su corazón dio un vuelco y su mente dejó de trabajar ¿acaso él iba a besarla?.. ¿lo haría?.. ¿la besaría?...

Notas de la Autora: Al parecer, mis vacaciones terminaron ^^ pospuse tanto la continuación de este fic que no los culpo por dejar de leerlo.. porque seguramente nadie está dando saltitos en estos momentos por mi "esperada" actualización u_u además que deben estar enfadados por causarles problemas como:

1. La larga espera de un capítulo.

2. Finalmente publicar y darles un escrito endemoniadamente largo (que seguramente se cansaron de leer).

3. Presentarles diálogos con demasiadas explicaciones que aclaran situaciones que se sobreentienden y que a nadie le interesaba conocer.

4. Dejar el capítulo en un punto tan clave que (en el caso de que estén leyendo esto) le provocó a alguien el golpearse contra la pared o en el peor de los casos, provocó una terrible sed de sangre que solo se saciaría con asesinar a la autora.

5. Muy poca realización de las peticiones que los fans hicieron para este capítulo.

En fin... espero que no haya causado demasiado daño con este retraso u_u aunque he de confesar que en esta ocasión, los reviews formaron una parte importante pues fueron tan pocos fueron los que me llegaron que no provocó en mí los ánimos necesarios para continuar airosa, con esto no quiero formar algún tipo de amenaza o reclamo, eso JAMÁS, pues también es cierto que los empujones de otras personas fueron los que alimentaron mi interés y me devolvieron lo que por descuidada había dejado olvidado ^^ ¡¡Mil gracias a ellos!!.. ¡ustedes saben quienes son!! ^_~

Pero ¡¡arriba corazones!!.. espero que mi mala racha haya pasado y se decida a no regresar jamás ^^ este capítulo logró dejarme satisfecha y espero que a ustedes también les haya dejado un buen sabor de boca... es ahora cuando la trama se viene con todo!!! ^o^

(*)¡Kurisumasu Omedeto!: Quiere decir, ¡feliz navidad! En japonés ^^

Undine: Me complace que te parezca interesante, eso quiere decir que la historia te gusta ^^ trataré de mantener mi estilo para seguir complaciendo tu lectura. Así que E+T ¿he? Ya veremos...

MGA FGA: Nunca falta un review suyo y eso me pone extremadamente contenta ^^ saber de tan fieles lectoras alegra mí día sobremanera. Como pudieron notar, los periodistas siempre tuvieron su espacio aunque hoy no tanto como otras veces.. había que darles un respiro a nuestros personajes pues con la tempestad que se viene encima, van a necesitar fuerzas n_n  ¡mil disculpas por el retraso!!.

FÉNIX: Agradezco infinitamente tu espera por la actualización, no dudo que te mantengas fiel a mis escritos y eso es la mejor recompensa que pueda tener. Tus halagos hacen que me avergüence, el que alguien me considere tan buena para escribir me hacen subir el autoestima hasta plutón ^^ en cuanto a tu historia, me parece extremadamente divertida, tu estilo es único y realmente admiro tu creatividad para montar tantos capítulos (de los cuales me perdí un par, cuando me quedé sin Internet por unos días ¬¬) sigue así ¡¡mucha suerte!!

Celina: Como siempre, nunca me fallas ^_~ no importa donde me dejes un review el solo hecho de tu intención es agradecida como no tienes idea. Espero que este capítulo te haya fascinado como el anterior y que haya logrado captar tu atención para la próxima actualización.

EGBC: ¡Dios mío!!.. cuando leí el nick no lo podía creer... uno de mis autores favoritos me había escrito un comentario (saito no dejó de dar saltos por toda la casa, el día que llegó ese maravilloso review) el que mi historia te haya parecido buena hace que se me hinche el pecho de orgullo. Espero que hayas terminado de leer el fic, y que con eso no haya cambiado tu opinión con respecto a mi historia.

Der: Como me has hecho falta amiga!! Sin duda tus reviews recompensan en gran manera mis ánimos.. como siempre, has dejado comentarios acertados, ideas en potencia y sobre todo mucho cariño e interés, definitivamente tienes todo lo que siempre me hace falta. ¿Qué te apreció el capítulo?... espero que pueda recompensar tanto tiempo en espera ^^

Azkaban: Si que lograste darme un susto... con la pena y tristeza que me embargaron al descubrir el atentado terrorista del que España fue victima, me sobrecogió aún más la idea de pensar que algo te había pasado... gracias a Dios mi corazón no fue sorprendido con malas noticias, este capítulo va dedicado a ti querida... espero que tú y tu pueblo puedan recuperar las fuerzas para salir adelante ¡¡arriba amiga!! ^^

Marisaki: No actualicé tan pronto como esperabas ¡¡perdón!!.. espero que la espera haya valido la pena... mil gracias por leer y por tomarte la molestia de dejar un review ^_~

Sakura_ale2: Otra a la que dejo en deuda con la actualización u_u tardé mucho, lo sé... espero que tus ánimos por leer el fic no hayan desvanecido por el retraso. Gracias por las felicitaciones ^^ considérate una de las causantes de que esta historia continúe su curso ^_~

Melida: No sé que hubiera hecho sin tus constantes mails, como pudiste darte cuenta, he estado bastante ocupada por lo que sé que me entiendes y no sabes como agradezco tus miles de porras y buenos deseos ¡¡GRACIAS!!

Atta651: Me alegra que te haya gustado mi fic ^^ y comparto tu opinión, Yui es realmente linda y definitivamente Touya es todo un caso con sus arranques de furia ¿no te parece? XD ¡continué el fic! ¿no te alegras?.. ¡gracias por leer!!.

Liliana: Definitivamente, tengo que empezar a ganar los puntos perdidos contigo amiga... por lo pronto espero que este capítulo haya logrado algunas sonrisa de tu parte, eso significaría que me he ganado al menos un cuarto de tu perdón ^_~ ¡mil disculpas por tardar tanto! Y mira que tu eras una de las que constantemente me animaba a continuar ¡¡gracias!!.

¡¡Y mil gracias a los que leen el fic!!

Como siempre, cualquier comentario, duda, felicitación, petición ^_~ reclamo.. puedan dejarlo en un REVIEW o en todo caso me escriben a saito113@hotmail.com  o a  saito_san_1@yahoo.com.mx  

Nos leemos pronto!!!

Saito Ryuzaki ^^