Pase todo el día entrenado, solo pare cuando vi llegar a una dracaena de inmediato guarde a contracorriente y saque una espada hecha de hierro estigio (cuando percy hable con gente en el tártaro pondré el nombre de paria)

Dracaena: paria, mi señor te manda a llamar

Paria: puedo saber porque me manda a llamar

Dracaena: la fortaleza está bajo ataque y tú eres el único capitán libre

Paria: cuando te refieres a fortaleza hablas de la enorme cueva, verdad

Dracaena: ten cuidado con lo que dices, pude que el señor te haya tomado cariño, pero él no sabe si estas vivo o muerto

La verdad no tenía motivos para enfadarme, no me importaba este ejercito ni nada de lo que pensaran ellos pero, algo estallo dentro de mi cuando la dracaena dijo eso cuando me di cuenta ella estaba en el air no volaba estaba flotando y se retorcía de dolor tarde un momento para sentirlo su sangre, su sudor, cada fluido que había en ella me obedecía de repente me vi tentado a hacer que explotara ,pero, toda esa energía que tenia se esfumo caí de inmediato apenas podía respirar la dracaena se levantó del piso y se quedó viéndome con ojos de terror y sorpresa.

Dracaena: eres un semidiós, imposible el único semidiós que ha caído aquí es… percy Jackson

Salió corriendo o debería decir salió deslizándose con una gran rapidez, si llegaba a Koios estaba muerto, pero no tenía energías para moverme en medio de mi confusión solo pude decir una palabra que fue entendida como una orden "detente" al instante dos rayos unos negro y otro dorado saltaron por encima de mí y atraparon a la dracaena poniendo cada uno una pata en su brazo, luego voltearon a verme como si esperaran algo lo entendí enseguida

Percy: mátenla

Solo diré que el pequeño Bob y la sr O'Leary comieron temprano ese día, tarde un día en recuperar mi energía, si aunque pareciera raro estaba más consiente del tiempo sabia cuanto había pasado aquí y lo que fue una gran sorpresa pensé que habrían sido años pero no tenía más de un mes aquí, cuando estaba totalmente recuperado fui a atender la llamada de Koios me arme con las espadas de hierro estigia y monte a la sr O'Leary, no podía dejar al pequeño Bob allí solo así que me lo lleve, seria de mucha ayuda en la batalla, corrimos todo lo que pudimos al parecer llegamos a tiempo los monstruos ponían barricadas en las cercanías de la cueva y preparaban sus armas, entre y me dirigí a lo más profundo donde se encontraba Koios sentado en un gran trono de hierro estigia bebiendo un gran baso de néctar.

Koios: paria, porque has tardado tanto y….eso es piel de dragón

Paria: si, tuve un pequeño encuentro con uno, por cierto, la dracaena que mandaste no va a volver

Koios: no importa, tenemos un problema, mis otros comandantes fueron a reunir tropas y están muy lejos de aquí, no estaba en mis planes que Hyperion reuniera su ejército más rápido que yo

Paria: entonces Hyperion dirige el ejército

Koios: no, no es tan tonto, mando a perses a la pelea

Paria: genial así que nos enfrentamos a un gigantesco ejercito de monstruos comandados por el titán de la destrucción

Koios: no, por ahora solo es un pequeño escuadrón pero aun así nos superan en numero

Paria: déjame adivinar, me llamaste para que me enfrente a ese ejército hasta que los otros generales estén de vuelta

Koios: exacto, lo único que tienes que hacer por ahora es resistir

Paria: nos masacraran

Koios: eres un buen comandante y un estupendo guerrero, podrás resistir esta pequeña oleada, además es una orden

El brillo en sus ojos me dejo claro que no bromeaba, si no hacia esto iba a matarme, además ahora tengo que preocuparme por el pequeño Bob y la sr O'Leary. Diablos como quisiera sacar a contracorriente y matar a este tipo

Paria: vale, pero me voy a posicionar en la entrada de la cueva podremos resistir el doble y si nos hacen retroceder su número será una desventaja

Koios: hazlo como tú quieras

Bien, es fenomenal mi suerte no puede estar mejor comandare 100 monstruos contra una pequeña parte del enemigo que son más de 500 simplemente genial para el que no haya entendido estoy siendo sarcástico.

Paria: MONSTRUOS, esta no va a ser una pelea normal, nos dedicaremos a defender cada monstruo que tenga un arco se quedara en la parte de atrás lancen tantas flechas como les sea posible llenen de flechas a nuestros enemigos, los monstruos más grandes tomen las piedras más grandes que puedan úsenla como armas y escudos se quedaran en el frente cualquiera que se acerque mucho aplástenlo, los demás monstruos nos quedaremos con ellos cualquiera que intente evadirlos o hacerles daño se muere, ENTENDIDO

Monstruos: SI SEÑOR

La batalla había comenzado, me posicione enfrente del ejército, podía ver esa enorme masa de monstruos que se acercaban, pero, no iba a morir aquí, saque mis dos espadas de hierros estigia mire al pequeño Bob y a la sr O'Leary que estaba cada una a un lado mío, podías sentir como retumbaba el suelo, el silencio fue remplazado por gruñidos y rugidos, los monstruos más grandes tomaron sus gigantescas piedras y las azotaron contra el piso aplastando muchos enemigo, los monstruos por miedo dejaron de avanzar por un momento en ese momento salió una lluvia de flechas desde atrás de nosotros dejando nada más que una alfombra de muertos , el número de enemigos se incrementó, como pensé llegaron a ser tantos que se les escapaban a los tipos grandes, pero no llegaron muy lejos apenas ponían un pie dentro de la cueva eran asesinado la cantidad aumentaba más y más tanto que nos hicieron retroceder pero allí fue cuando comenzó la carnicería ordene a los gigantes que retrocedieran formando una puerta de musculo detrás de nosotros los arqueros los utilizaban como torres así que les era más sencillo asesinar, concentraron el fuego a la entrada de la cueva los que llegaban a nosotros estaban heridos y no eran muy difíciles de asesinar, en esta pelea el minotauro se lució totalmente tenía su propia pila de cadáveres destrozados y ningún monstruos se atrevía a acercarse demasiado y era obvio que yo no me podía quedar a tras me moví un poco al frente y utilice las dos espadas con las que me había vuelto muy bueno para destrozar a todos los monstruos que me encontraba en mi camino, el pequeño Bob saltaba de un lado a otro aplastando y devorando a todos los monstruos mientras que la sr O'Leary aparecía desde donde menos se lo esperaban y los devoraban ellos juntos debieron matar a unos 50 monstruos ,pero, aún faltaban muchos más todo iba perfecto hasta que destrozaron la entrada de la cueva ,ya no podíamos utilizar los números en su contra, necesitaba pensar en un plan rápido pero un estúpido cangrejo me lo impidió ,no crean no hablo de esos que te encuentras en la playa, hablo de un tipo muy parecido a arácnea era un tipo enorme de color rojo con tenazas en vez de brazos y sus piernas eran dos enormes patas de cangrejo sus pinzas eran puntiagudas ,vi como atravesó a un telquine y luego lo destrozo abriéndolas ,asesino a muchos su caparazón lo protegía de cualquier ataque ,pero, si eres un semidiós que vive en el tártaro aprendes a buscar puntos débiles y el de este desgraciado estaba en su boca esa sádica y enorme boca que parecía más la de un tiburón que la de un cangrejo ,corrí hacia él y salte hacia su boca y clave una de mis espadas hasta el fondo de su garganta y empecé a retorcerla, no fui lo suficientemente rápido para matarlo una de sus enormes pinzas me atrapo pude sentir como destrozaba mis costillas y como esos pequeños picos me desgarraban la piel, no podía aguantar lo más tome mi otra espada y atravesé su cabeza desde adentro tuve algo de suerte pues no cayó encima de mí ,su pinza me dejo atrapado y esto no le importaba mucho al enemigo ,tuve que seguir peleando así ,pero, cada movimiento me hacía escupir sangre y aquí fue cuando vino la sorpresa del siglo ,mi sangre ya no era roja, valla parece que ahora soy inmortal.

Duramos cinco horas en esa pelea no me pregunten como lo sé, solo lo sé y si se preguntan porque carajo no me sorprendí cuando vi que era inmortal es que cuando estás aquí pocas cosas dejan de sorprenderte ,cambiando de tema al final tuvimos bastantes perdidas pero sobrevivimos a la primera oleada nuestro consuelo era que pronto estaría la caballería pesado y podríamos pelear en igualdad de condiciones, debo decir que ese era un bonito sueño

Paria: como que no van a venir

Koios: parece que no han podido encontrar suficientes monstruos

Paria: es el maldito tártaro,si levantas una piedra encontraras un monstruo

Koios: bueno, así está la cosa, debes crear una distracción para que yo pueda escapar

Paria: a que te refieres con distracción

Koios: bueno debes hacer lo que haces mejor, salir a pelear y darme el suficiente tiempo para poder hacer una retirada estratégica y además debes dejarte capturar, para que te lleven con Hyperion y podamos saber dónde está su escondite

Paria: crees que estoy loco, no voy a hacer eso

Cuando dije eso Koios se quedó mirando por un momento, paso una mano por su cabeza y luego soltó una pequeña risa, se levantó con la velocidad de una flecha me lanzo a la pared y luego me levanto con una mano por el cuello, no podía respirar, su velocidad y su fuerza eran enormes

Koios: paria, tú me agradas, pero, no te pedí un favor, te di una maldita orden y cuando tu jefe te da una orden tú la cumples, porque si no, tu jefe te convertirá en comida de perros del infierno

Al final de su oración me lanzo al piso de nuevo volví a escupir sangre por el golpe, no importaba lo que hiciera si me negaba me matarían, sí aceptaba me matarían y no solo a mí a Bob y la sr O'Leary debía pensar rápido como salir de esta

Paria: vale, lo hare

Koios: genial, esa es la actitud

Paria: pero tengo una petición

Koios: claro, lo que sea para mi amigo

Paria: mis compañeros el perro del infierno y el tigre dientes de sable debes dejarlos ir

Koios: oye son tuyos puedes hacerlo que quieras con ellos

Paria: y no dejaras que los maten

Koios: eso es un poco difícil, pero está bien, además tranquilo iremos por ti en menos de lo que te imaginas

Salí de la habitación no soportaba ver su estúpida sonrisa, me dirigí hacia mis compañeros el pequeño Bob y la sr O'Leary ,estaban comiéndose al cangrejo y bebiendo un poco de néctar, me senté a su lado a pensar, paso poco para que tuviera en mis manos una enorme jarra de néctar lo bebí y poco a poco mis heridas se fueron sanando no era tan eficiente como el agua del rio de fuego pero sabía mil veces mejor, me acerque a ellos y los abrase lo más fuerte que pude tome a contracorriente en su forma de bolígrafo y la guarde en la armadura de la sr O'Leary

Percy: escuchen chicos, va a pasar algo realmente malo, cuando yo diga que es hora de pelear hasta el final, huyan, espérenme en la casa de Damasen, no importa cuánto tarde espérenme allí y por favor, sobrevivan

No sabía si me entendían pero las expresiones de tristeza en su rostro me dijeron que si, pensé que tendría más tiempo para descansar y recuperarme, pero, el estruendo que se escuchaba a lo lejos era un claro indicio de que el resto del ejercito de perses se aproximaba, todos los demás monstruos tomaron sus armas y se pusieron en posición de defensa, un pequeño monstruo de no más de medio metro con nariz larga, orejas puntiagudas, cuerpo flaco y verde se acercó a mi (Goblin)

Goblin: mi señor, el ejército enemigo se acerca dónde están los refuerzos

Paria: vuelve a la formación

Goblin: como usted ordene

Camine hacia el frente de los monstruos, me quede mirándolos un momento, aunque no me agradaban, no me gustaba lo que hacía Koios con ellos, bueno con nosotros, éramos simples peones de sacrificios

Paria: escuchen, los refuerzos tardaran en llegar, pero, debemos darles tiempo, ya no podemos estar a la defensiva así que debemos atacar resistir hasta que ellos lleguen, así que síganme a la batalla, vamos a destrozar a aplastar a nuestros enemigos, demostremos nuestro poder, hoy tendremos un banquete con sus cadáveres

El rugido era tan fuerte que casi me levanta por los aires, estaban motivados, eso era bueno así resistiríamos más. Monte al pequeño Bob y me dirigí directo a la batalla, seguido de la sr O'Leary y un pequeño ejército de monstruos, la embestida fue lo peor varios de los míos cayeron .logramos pasar las defensas del enemigo nos abrimos paso a sangre y acero dejando una alfombra de sangre dorada y pedazos de cuerpos, entre más nos adentrábamos más difícil se volvía habíamos logrado hacerle una gran daño pero cada vez aparecían más, por el rabillo del ojo ,pude ver como el minotauro quedo enterrado bajo una lluvia de flechas hierro, había perdido a un buen soldado allí, era una lástima pero lo único que pude hacer por él fue apretar el paso hasta llegas a los arquero que no se parecían a nada que hubiese visto sus cuerpo eran largos ,sus patas muy parecidas a la de los pollos ,sus manos con dedos largos y delgados ,en su cara solo había un enorme ojo, su arco estaba echo de huesos y tendones, apenas me vieron llegar tomaron sus flechas de hierro estigia de una especie de carcaja que estaba pegado a su pierna y empezaron a disparar, el pequeño Bob salto evitando las flechas y cayendo justo encima de un grupo de ellos los acaba enseguida destrozándolos o comiéndoselos ,el resto de ellos empezó a saltar para alejarse de mí, me puse de pie en la espalda del pequeño Bob y salte quedando cerca de sus cabezas decapitándolos ,el último de ellos cayo antes que yo, tomo una flecha e intento dispararla pero le clave las dos espadas en su cabeza cuando caí al suelo pude ver el panorama de la batalla, estábamos más que acabados si esperaba algo más el pequeño Bob y la sr O'Leary morirían en la batalla

Paria: MONSTRUOS, que les pasa nuestro enemigo está herido así que es hora de pelear hasta el final

La sr O'Leary se quedó mirándome por un momento, como si quisiera desobedecer mi orden, pero, luego corrió con el pequeño Bob hacia el lado contrario de la batalla, este sentimiento me era muy familiar, la soledad y la tristeza, pero, era necesario Hyperion no me mataría necesitara información que seguramente el cree que yo tendré, sé que me torturara, pero, eso es mejor a que los mate además Koios me dijo que tardaría poco en ir por mí.

Después de que ellos dos se fueron la batalla no hizo nada más que volverse más violenta ,las empusas que podía utilizar magia lanzaban bolas de fuego griego rodeados de un humo de color morado oscuro que explotaban e incineraban a todo a su alrededor ,vi como un monstruo arquero se arrastraba sin la parte de debajo de su cuerpo y quemándose hasta sus huesos el enemigo libero a una extraña serpiente totalmente blanca y con una sonrisa de payaso demente en su cara, de su cuerpo salía un gas negro que derretía la piel de quien lo tocara, se arrastraba devorando y derritiendo a mi ejercito ,tome mis dos espadas y me lance hacia su cara, se las clave en la frente y con toda mi fuerza ,le abrí el cráneo dejándolo desangrándose destrozando a el ejército enemigo hasta que se murió desangrado, arpías aparecieron del oscuro cielo levantando a la gente hasta el cielo y luego soltándolos para que se estampen en el suelo una de ellos me agarro pero le corte las garras y caí encima de un perro del infierno ,empezó a moverse tratando de tumbarme ,le clave una espada atravesando su garganta ,me levante para luego ser tirado por un perro de dos cabezas ortro había entrado a la pelea ,me mastico las manos intento arrancármelas ,pero fue empalado por una espina de la manticora me pude liberar y clavar sus dos cabezas al piso con mis espadas

Manticora: el minotauro está muerto igual que casi todo muestro ejército, vamos a morir

Paria: quieres que te diga un secreto, no vamos a salir de aquí vivos

Manticora: si era obvio puedo saber, por que

Paria: somos una distracción así que pelea todo lo que puedas

Manticora: no quisiera ser tú, sabes que Hyperion te va capturar y afilar su espada con tu columna vertebral

Lo que decía la manticora era cierto no parecía muy triste con lo que me iba a pasar, volví de nuevo a la batalla mis manos todavía podía agarrar las espadas, aun podía pelea y así lo hice durante dos horas más seguí peleando hasta que me di cuenta que no quedaba nadie el ejército enemigo me había rodeado no sé si me tenían miedo o me dejaban para que su comandante me matar, La pregunta se respondió sola cuando entre ellos apareció perses en su mano traía la cabeza de la manticora era obvio que la había arrancado con sus propias manos.