Capitulo 7

"Todo o nada"

La habitación estaba en el más sepulcral silencio, no recordaba haberme sentido tan incomodo junto a Chris nunca antes, ¿que se suponía que debía hacer ahora? ¿Sutilmente le podía preguntar que había sido todo ese drama? O ¿Tomaba mis cosas y me largaba? O simplemente ¿le daba un abrazo para reconfortarlo? ¿Sería capaz de hacerlo?

Chris se sentó en el suelo llevando sus rodillas al pecho y abrazando su torso con sus brazos.

¿Esta… estaba llorando?

No Darren, él solo decidió improvisar una escena dramática de un momento para otro…

— No puedo, no puedo más con esto — sentí que murmuró con la voz cargada de angustia.

Ok, por lo menos no lloraba.

Mi corazón se apretó tan fuerte en mi pecho que incluso me desestabilizo unos segundos.

Me puse en cuclillas frente a él, ¿Por qué no podía simplemente irme de aquí y dejarlo solo y pensando? ¿Por qué era incapaz de dejar de mirar su cuerpo frente al mío? ¿Por qué era incapaz de calmar ese calor en mis manos y esas ganas de abrazarlo y decirle que todo iba a estar bien? Y ¿porque en el fondo era incapaz de dejar de sentir felicidad por el hecho de que el que estuviera en su departamento ahora fuese yo y no ese maniquí aparecido?

— Chris… — mierda, yo odiaba el drama, nunca había sabido como manejarlo, yo simplemente hacia lo que la mayoría de los hombres solía hacer: irse. Pero ahora definitivamente eso no era una opción. — yo…yo estoy aquí. Podemos hablar si quieres — me ofrecí, y levante una mano pretendiendo acariciarle su espalda pero mi mano cayó en la mitad del movimiento.

Él levantó su rostro y buscó mis ojos. Nos perdimos en los ojos del otro por un transcurso de tiempo desconocido, pudieron haber sido horas, minutos o un par de instantes. Simplemente ahí estábamos, mirándonos, y viendo nuestras almas en los ojos del otro.

Estúpido y mágico Colfer.

Y eran en esos instantes en donde de verdad asumía la extraña conexión que había desarrollado con Chris. Él era capaz de comunicarse conmigo sin cruzar palabras.

— Él tiene razón. Él jamás podrá competir contra ti, Dare — Chris murmuró sin dejar de mirarme.

Mi corazón se saltó un latido.

Mierda, esta pasando.

Por un par de segundos mi mente volvió a la noche anterior. Besos húmedos, caricias cálidas. Un "te amo" saliendo de nuestros labios.

— Yo, yo simplemente no se que decir — porque en realidad así era, por algún jodido motivo mi mente no estaba realizando su trabajo.

Chris rió.

— No espero que digas nada, solo espero que te levantes y traigas un pote de helado y dos cucharas.

Ambos reímos.

— Tengo una idea mejor. ¿Pizza, película Disney y helado? Suena como algo razonable para momentos como estos. — le sonreí.

— ¡No soy una chica, Darren Criss! — Chris fingió horrorizarse — pero aprecio mucho el gesto — el castaño me abrazó del cuello, yo envolví mis brazos alrededor de su cintura, descansé mi mentón en su hombro y cerré los ojos por un instante.

La llave del grifo de la ducha no me dejaba concentrarme en elegir alguna película de Nextfilm. Chris estaba en la otra habitación bañandose. Me sentía como todo un enfermo mental al no poder controlar mis pensamientos sobre imaginar a Colfer en una ducha mientras el agua tibia mojaba su cabello y recorría su pálido cuerpo.

¡Control Criss, ya no eres un adolescente!

35 segundos después he involuntariamente estaba cantando "Teenage Dream".

Hoy tus neuronas no se están conectandose correctamente Criss.

— ¿Buscando a Nemo, Darren? ¿No la hemos visto ya 100 veces? — Chris me sorprendió hablando tras de mi mientras el aroma a loción aftershape inundaba mi nariz.

— Pensé que te gustaba — murmuré un poco confundido. Chris disfrutaba tanto como yo de las películas infantiles.

— Si, de verdad me gusta, pero hoy estoy en busca de drama intenso o humor estúpido — Chris susurró muy cerca de mí mientras se sentaba a mi lado en el sillón de cuero de su salita de estar.

— Tengo la película perfecta para ti, 50 y 50 de cada cosa — le sonreí mientras navegaba por el menú de su televisor buscando la película.

Una hora después el castaño y yo reíamos como niños mientras veíamos "Monsters Inn" comíamos pizza fría y bebíamos bebida desde la misma botella – algo bastante poco ortodoxo para el señor Colfer, debo decir – lo observé mientras el miraba a la pantalla. Si, definitivamente yo amaba pasar mí tiempo con él así, solo los dos comiendo, riendo y siendo felices junto a la luz del otro.

— ¿Qué pasa? — pregunto Chris

— Nada, es solo que estaba pensando que tal vez me podría acostumbrar a esto — le respondí honesto.

— Pensé que ya lo estabas — Chris contestó mientras reía y se despeinaba un poco el cabello con su mano derecha — pero si, deberías acostumbrarte. — me dio una sonrisa, esa sonrisa que yo sabía estaba llena de promesas invisibles.

Oh vamos, estas hablando como una princesa Disney, Darren.

Tenía que hablar con él, tenía que decirle, tenía que ser capaz de sacar afuera todo lo que Colfer me hacia sentir, todo lo que mi cuerpo sentía cada vez que lo tenía tan cerca como ahora. Pero se suponía que él seguía con su estúpido novio maniquí y mi propia situación tampoco era muy diferente, además, ¿Cómo me plantaría delante de Colfer? ¿Qué le diría?

"Hey hombre, me gustas"

Porque ¿me gusta? ¿No?

¿A mi gustarme Colfer y sin siquiera saber como afrontarlo?…simplemente tragicómico.

¿Y si lo arruinaba todo? Y si Chris solo sentía amistad por mi y nada más?

Oh si Darren, no es como si a él se le estrechasen los pantalones cada vez que te besaba en el set, o anoche, mientras te lamía el cuello y te susurraba "te amo"

Desalojé todo pensamiento complicado de mi cabeza y me concentré al fin solo en la película. Estaba llegando al final y los ojos de Chris brillaban de emoción. Lo miré maravillado.

— Maldición, no me juzgues, si no haz llorado al ver esta película es porque no tienes corazón Criss — el castaño murmuraba mientras me golpeaba suavemente mi hombro.

— Solo te miraba porque luces adorable, Colfer — me encogí de hombros, el carmesí lleno las mejillas del castaño.

— Conste que estoy sin maquillaje — Colfer trató de bromear, aun seguía avergonzado.

— Hombre, deberías acostumbrarte a los halagos — le murmuré mirándolo en serio

— Lo hago, en serio que si, pero es solo que se sienten extraños en ti — Chris se encogió de hombros y se concentró en mirar la pantalla otra vez.

— ¿Extraños? — pregunté sin entender a que se refería.

— Ya sabes, tu y toda tu personalidad amable y amistosa — comenzó a gesticular con las manos — siempre palmeando el hombro, siempre sonriéndole a todos…simplemente no eres de…mi tipo — supongo que en ese momento el color huyó de mi rostro.

— ¿No soy de tu tipo, Chris? — Inquirí — ¿Por qué demonios se supone que no soy de tu tipo? — me crucé de brazos y giré mi cuerpo en su dirección haciendo que el cuero del sillón sonara.

— No me lo tomes a mal, eres genial, y wow eres muchas cosas más pero… — comenzó a jugar con sus delgados y largos dedos —es solo que no me siento cómodo siendo halagado por ti…lo se, es extraño, pero simplemente me pasa — Chris agachó la cabeza.

Me quedé pensando en eso… ¿Por qué se supone que él no se sentiría cómodo conmigo halagándolo? ¿Tan improbable era el hecho de que yo pudiera verlo de ese modo?

Negué con la cabeza.


Los créditos de la película comenzaron a aparecer, yo me puse abruptamente de pie, tome el control remoto y apagué el televisor.

— Necesito irme — murmuré con urgencia, ya que era una sensación espontanea y abrumadora que me hacia querer no ver a Chris por el momento.

— Espera, pero ¿porque? Aun no hemos comido el helado — Chris se giró en el sillón buscándome mientras yo recogía mi ropa del suelo.

— Tomaré una bolsa de tu despensa, necesito guardar esto — susurré amontonando las prendas en mis brazos.

— Dare, vamos, no lo tomes a mal… ¿que ocurre? ¿Fue por lo que dije? — el castaño se puso de pie y se paró detrás de mi.

— No Chris, es solo que…ya no tengo nada más que hacer aquí — me giré a mirarlo — te veo en la reunión, supongo que sabias que es hoy a las 4 — intenté darle una sonrisa pero creo que el gesto pareció mas un tic nervioso.

— No… — susurró

— Sería bueno que llamaras a tu representante — tomé mis gafas de la mesitas mientras caminaba junto a él y cerraba la puerta mientras algo en mi corazón se apretaba.

¡Uy si, tu, el príncipe sentimental!

Tomé un taxi afuera del edificio.

Entré a mi departamento, olía a palomitas de maíz…sospechoso.

Deje mi bolsa enzima del único sillón de mi salita de estar y camine a mi habitación.

Cuando abrí la muerta casi me dio un mini infarto.

— Mierda hermano, no puedes llegar y solo gritar así mientras juego "Silent Hill" — Joey descansaba descalzo sobre mi cama con la consola de videos instalada en el plasma de mi habitación.

— ¿Qué demonios haces aquí? ¿Cómo entraste? — comencé a preguntarle mientras entraba a la habitación y me sentaba a los pies de la cama.

— Estaba por el barrio y sabía que serias lo suficientemente estúpido como para guardar una llave de repuesto bajo tu tapete de entrada — me contestó pagado de si mismo — eres tan predecible pequeño hobbit — Joey rió mientras me tiraba otro control del video juego — toma, me debes la revancha en el "Burnout" me he estado entrenando en juegos de carreras — me dio un sonrisa gigante.

— Solo una partida, tengo una reunión en dos horas — le contesté.

Tomé el control y me senté frente a la pantalla, Joey parecía caído del cielo en este momento.

Mis movimientos con el joystick eran pobres y lentos, definitivamente el juego no lograba involucrarme porque mi cabeza no dejaba de molestarme.

Aquella frase de hace rato no dejaba de zumbar como una mosca en mi conciencia.

"Es solo que no me siento cómodo siendo halagado por ti…lo se, es extraño, pero simplemente me pasa"

— ¡DARREN! — Escuché a Joey gritar a mi lado — Por un demonio ¿podrías elegir de una vez el auto que usaras? Pareces autista mirando a la pantalla sin hacer nada — mi amigo reprochó tirándome una botella de bebida vacía en la cabeza.

— No lo sé, elige cualquiera — le contesté tratando de enfocarme

— Mmm ok, lo haría ¡si tan solo tuviese el control para poder hacerlo! — subió el tono de voz. Lo miré mientras se ponía de pie y desconectaba de un tirón todos los cables de la consola.

— ¡Hey! ¡Cuidado! No son baratos — me quejé.

— Esto es todo. Me dirás ahora que le pasa a tu estúpida y brillante mente retrasada — Joey se cruzó de brazos en la cama.

¿Quién se creía que era para interrogarme?

A si ya recuerdo…uno de mis mejores amigos.

— ¿Por qué me tendría que pasar algo? Estoy cansado eso es todo — le contesté tratando de creer en mi propias palabras.

— Oh claro y ¡mírame! Yo soy Elvis Presley — se acarició su desarmado intento de "jopo" — no enserio, hombre, aun si estuvieses exhausto me patearías el trasero en una carrera de autos — Joey se rascó la nuca mientras me hablaba.

— Digamos que no ha sido una semana…fácil — me encogí de hombros — ahora juguemos porque no soporto el drama — hice un gesto de asco.

Luego de 2 rondas más y Joey rogando por piedad deje el control sobre la cama y me fui a dar una ducha mientras mi amigo pedía comida china por teléfono en la salita de estar.


— La gira parte la próxima semana, como saben habrán fechas aquí y en Europa. Hoy los cité para definir bien el asunto de los ensayos, plantearles el show y acordar las parejas de hotel. — Ryan hablaba mientras bebía de su vaso de café — La lista de canciones será enviada a mas tardar esta tarde a sus e-mails… — yo trataba de buscar a Chris con los ojos…raro, aun no estaba aquí — Mañana a las 10 parten los ensayos. Como esta gira es más larga e incluye alojamiento tomaremos habitaciones twin, los compañeros de habitación deben ser ambos del mismo sexo por cosas de…seguridad.

Eso era todo, tendría que compartir habitación con Colfer, Chord estaba con Harry, Cory con Kevin y ¿yo? ¿Quien se acordaba del pobrecito Darren Criss?

— No me miren así traidores — fulminé con la mirada a los chicos

— Son los costos de llegar tarde a las reuniones de trabajo — Kevin me palmeó el hombro.

— ¡Tú! — Ashley caminó hacia mi y me tomo de la camisa — ¿Qué hiciste con mi pequeño pingüino?, ¿Dónde esta Chris? — ella preguntó mas tranquila

— No lo se, yo lo deje en su departamento en la mañana y desde ahí que no lo veo — me encogí de hombros. — ¿intentaste llamarlo?

— ¿por quien me tomas hobbit? Supuse que estaría contigo — me dio una mirada cómplice que no entendí — a si que no quise molestar — me guiñó.

— Seguramente aun no prende el celular — razoné.

Al final de la reunión mi humor había mejorado considerablemente he incluso estaba de animo para salir un rato con los chicos. Lo único curioso: Chris no había aparecido en la reunión…

Mi celular vibró en mi bolsillo.

Estoy en el estacionamiento, necesitamos hablar – C

Hablando del diablo…

Saldré con los chicos ahora, ¿podríamos hablar mañana en los ensayos? – D

Demonios, quieres o no aclarar todo el caramelito? – C

Junto a mi auto en 15 – D

Maldición Criss, definitivamente tú no conoces la fuerza de voluntad.

Mis manos empezaron a sudar y seguramente no debía lucir muy normal haciendo sonar el piso con la punta de mi zapato mientras todos hablaban y yo solo miraba la hora en mi celular.

Odiaba tener que enfrentar cosas que no podía controlar, ok, si, yo era espontaneo pero con Chris me gustaba pisar terreno seguro.

Mis pies me llevaron a velocidad sobre humana a través de los pasillos del edificio y hasta el ascensor, cuando estuve en el subterráneo hasta olvidé donde había estacionado mi auto.

Me quede parado junto a las puertas del ascensor tratando de recordar el camino cuando una figura esbelta apareció de entre los vehículos…Chris.

Ten cojones Darren, tienes que hacerlo.

Él siguió caminando y yo hice lo mismo hasta que estuvimos a escasos centímetros de distancia. Chris me sonrió…mi corazón se detuvo, se tranquilizó…había llegado al fin a casa.

Ya no importaban las inseguridades, ya no importaba lo que la gente pudiese decir, incluso mis propios miedos ya estaban eclipsados…al fin lo asumía, al fin lo había encontrado y estaba ahí frente a mi, tan cerca, tan hermoso.

Respiré profundo.

Esto es todo o nada, Darren Criss

— Chris yo tengo que… — el castaño me tomó ambas manos y me silenció.

— Se que después de esto ¡lo voy a arruinar todo! Pero yo, yo ya no puedo más — Chris repitió aquella frase de la mañana — necesito mantener distancia entre nosotros, necesito sentir que estoy haciendo lo correcto — mi castaño murmuraba bajito.

Oh mierda, ¿Qué esta pasando? ¿Que es esto que está saltando en mi pecho?

— ¿De que estas hablando Colfer?

— Yo…yo…tu me gustas Darren, tu me gustas demasiado — quise contestarle, él me detuvo.

¡BOM! Y allí estaba Chris…expuesto

— Desde el momento en el que te vi actuar por primera vez supe que trabajar contigo iba a ser un infierno… y créeme, lo a sido — lo miré confundido — lo se, debes pensar que estoy loco, pero imagínate ¿que sentirías tu si te gustase alguien que JAMÁS siquiera te notará porque no esta dentro de sus ideales enamorarse de ti? — sus ojos estaban brillantes, los míos lo estaban hace rato. — siempre supe que jamás te podría tener Darren, pero ahí estabas, siempre conmigo, girando alrededor de mi orbita, abrazándome, cuidándome cuando estaba enfermo, regañándome cuando me sobre exigía…simplemente alegrando mi vida…y yo no pude evitarlo…simplemente no pude — Chris al fin me miró a los ojos, por primera vez vi tristeza, agonía…dolor. Yo estaba paralizado, así no imaginé que pasarían las cosas. — Y quería desesperadamente arrancarte de mi piel pero me besaste y eso complicó todo, me dijiste "te amo" y eso me noqueó. Y si, se que tu cabello tenía gel y no estabas siendo tu pero simplemente yo sentía que lo eras y estar a tu lado de esa forma rompía día a día un pedacito de mi corazón. — quería callarlo, quería que dejara de ser absurdo, que dejara de lamentarse por cosas que no eran ciertas.

Abruptamente lo besé, lo besé como si mi vida dependiera de ello, con urgencia y con lágrimas en los ojos. Estaba confundido, abrumado por esta batahola de sentimientos que estaba sintiendo él y que estaba sintiendo yo.

Quería callarlo y decirle que estaba equivocado, que yo si podía quererlo, que si le correspondía, que siempre había estado con él porque él y yo siempre habíamos sido solo uno. Quería decirle que lo amaba, de una extraña y diferente forma pero lo amaba.

Mi lengua delineó su labio inferior como pidiendo permiso para entrar a su boca, él dio un pequeño gemido que me hizo entrar de un golpe y encontrarme con la suya, tan cálida y familiar y a la vez tan nueva. Ambas luchando por tomar el control, por unirse en una sola y no tener que separarse jamás…calzaban perfecto. Él y yo calzábamos perfecto.

— Deja de ser absurdo Christopher — susurré entre besos — yo siempre he sido tuyo. — le brindé mi sonrisa más honesta.

Cada palabra dicha era eso…honestidad.

Lo hiciste Darren, le dijiste, te acabas de tirar al vació.


Me demoré, me tomó un poco escribir esto…no se, siento que pudo haber salido mejor… solo espero que les guste y disculpen pero es que tengo una pequeña obsesión con el DRAMA así que nunca den por sentado algo en esta historia… como dice la canción… ANYTHING COULD HAPPEN.

Un millón de gracias por seguir esto conmigo.

Trataré de actualizar mañana en la noche :D

Besitoooos :*