Disclaimer: La mayoría de los personajes le pertenecen a J.K Rowling
ADVERTENCIA: Es un fic bastante Femslash , así que para los que no le guste absténgase de leerlo. Sólo por puro placer y diversión :)
9- Pensamientos
─ Donde calabazas se mete Pansy - gruñe por lo bajo un rubio mientras recorrer cada mínimo espacio de las mazmorras , donde efectivamente no había rastros de la chica.
Había quedado a mitad de una conversación importante con su amiga y ahora desaparecía. Y todo por culpa de la mini comadreja.
Pero por más que quisiera convencerse de que aquella conversación había sido un error , algo dentro de él lo disfrutaba , disfrutaba recordar lo cerca que habían estado sin matarse a hechizos o insultos , era simplemente extraño e irreal.
¿Irreal? Brabo Draco , tanta junta con una chica te hace mal - pensó el rubio mientras subía a su habitación dándose por vencido en la búsqueda de su amiga. Bien podría subir a su habitación pero no le apetecía volver a pedirle ayuda a Astoria , no tenía ganas de "pagarle". Porque si algo no le había dicho Draco a Pansy era que ese favor le costo caro, claro que si.
Una noche , para ser exactos. Una de sus peores noches. Como diría él , hacerlo con aquella chica era como hacerlo con una piña , no sentía absolutamente nada. Aunque no podía evitar excitarse por las excelentes curvas de la chica , no inspiraban en él más nada fuera de lo normal entre un placer carnal.
Al pasar por el cuarto de Zabini oyó unos ruidos que cualquiera preferiría ignorar. Porque no eran los de "una mujer y un hombre teniendo sexo" , no… , eran los de "un hombre y otro hombre teniendo relaciones". El rubio estaba lleno de puros secretos , unos más comprometedores que otros. Y se seguía preguntando que suceso extraño ocurrió en el mundo mágico para que de repente el único cuerdo que le gustara alguien del sexo opuesto fuera él. Porque que Pansy le guste Granger , que a Theo le guste Zabini .. era un cambio. Algo que no ocurriría por nada del mundo si estuvieran aún en tiempo de guerra.
Un momento.. ¿Acabo de decir que a mi me gusta alguien? - pensó alarmado.
De inmediato se le vino la imagen de la peli roja y el niño-que-vivió abrazados y gruño tratando de dispersar sus pensamientos. En aquellos momentos le costaba mucho no estrangular y mandarle un crucio a el salvador del mundo mágico. Porque aunque ya no se llevaran mal, su relación tampoco era de envidiar , de hecho seguía siendo fría , pero sin los acostumbrados insultos. Sólo eso. Y si el rubio no podía mantener alejada la imagen de la peli roja terminaría volviendo a su etapa de perros y gatos con el de lentes.
Suspiro con pesadez y se dejo caer en su cama cerrando los ojos. Aquel había sido un largo día como el resto de la semana.
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Luego de auto-convencerse a si misma que llorar y maldecir a todo ser viviente y no viviente que se topara en su camino no era la solución de sus problemas salió de su habitación y se dirigió al único lugar donde podría pensar con claridad.
Cruzó los pasillos sin importarle que la señora Norris o el insoportable dueño de esta la descubriera. Sólo le urgía pensar y dejarse llevar por sus pensamientos.
Y aunque le costaba admitirlo , también quería recordar , recordar y fantasear como lo llevaba haciendo ya un tiempo.
Cuando llegó al séptimo piso se concentro con toda su fuerza en poder ir a aquel lugar relajante , al que acudía en aquellos momentos que más necesitaba pensar y en los que ni un comentario de su rubio amigo la calmaban. Para ser más exactos luego de proponerle a la castaña la ayuda para besar , luego del encuentro de la biblioteca , luego del encuentro en el baño y luego de la salida a Hogsmeade.
Frente a ella se materializo una gran puerta de roble y entró por ella observando todo a su alrededor. Sonrío satisfecha. Justo como lo recordaba.
Aquella habitación era el retrato nítido de todos sus buenos recuerdos , de todo aquello que dejo atrás , todo aquello que deseo. Y por lo tanto el cuarto estaba repleto por doquier de pequeños e insignificantes detalles que le recordaban a la Gryfindor.
Las paredes estaban pintadas de un verde Slytherin con rayas doradas , que muy a su pesar eran todo gracias al recuerdo invocado de la castaña. Había una chimenea como la de su casa rodeada de tres muebles. Dos individuales y uno grande , lo suficiente como para acostarse en él.
Habían lámparas por doquier , velas , y una estantería. Porque si había algo que todos ignoraban de la rubia es que no era tan hueca como le decían. De hecho disfrutaba de un buen libro muggle. Claro que eso solo lo sabían sus padres y Draco.
Draco - pensó con un suspiro dejándose caer en uno de los sillones individuales a la vez que agarraba un libro de tapa roja del estante. Quizá así podía alejar aquellos pensamientos que la confundían y aterraban
Si tan sólo me enamorara de ti todo sería más fácil - a medida que iba leyendo se enfrascaba más en sus pensamientos obviando el hecho de que unas pisadas se acercaban a esa habitación y luego de unos largos segundos la puerta era abierta.
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─ ¿Se puede saber que paso? - pregunto un peli rojo sentado frente a un azabache que tenía la cabeza baja sumido en sus pensamientos
─ Peleamos - se limitó a decir sin percatarse de que el pecoso rodaba los ojos
─ Eso lo oyó toda la Sala Común , lo que me refiero es a ¿Por qué? , jamás pelean - dijo su amigo
─ No lose - dijo encogiéndose de hombros a la vez que suspiraba - simplemente trate de sonsacarle información de que iba mal por Hermione y de un momento a otro empezó a gritarme que no parecía su novio , que no actuaba como tal - respondió el de lentes
El peli rojo frunció el ceño meditando las palabras de su amigo. Definitivamente que su hermana y su mejor amigo pelearan no era bueno. Jamás lo hacían y menos sin motivo aparente
Al ver que su amigo seguía sumido en sus pensamientos suspiro.
─ Harry ¿Qué pasa entre ustedes últimamente? , han estado… - empezó a decir el peli rojo pero el azabache lo interrumpió
─ ¿Distanciados? , lose. Pero no es sólo por mi parte , también por ella. He tratado de conllevar esto , lo juro. Por Ginny. Ella no se merece ser triste - dijo suspirando y el peli rojo frunció el ceño notando unas cuantas cosas en aquella oración
─ Harry ¿Qué hay de tu felicidad? - preguntó tomando desprevenido al azabache quien alzó las cejas confundido - ¿estar al lado de ella es lo que te hace feliz? - preguntó sin saber que había dado justo en el clavo
─ S-si, claro que me hace feliz , pero.. - se calló al no saber como concluir aquella frase
─ Pero no de la manera en que pueda llevarse una relación, Harry , lose , a veces pasa , no siempre se puede encontrar al amor de la vida en tu primera novia - señalo su amigo.
─ Yo que tú no diría eso - señalo el moreno haciendo que el rojizo frunciera el ceño
─ ¿De que hablas? - le pregunto
─ Se que te pasan cosas con Lavender , pero estás confundido - precisó su amigo y enseguida recibió una negativa por parte del peli rojo
─ En absoluto, sólo somos.. compañeros , ella tiene su vida , yo la mía - aclaró el peli rojo
─ Ron ¿hasta cuando insistirás en que Hermione es para ti? - pregunto el moreno tratando de hacer entrar en razón al peli rojo.
Si algo no quería Harry era que su mejor amigo no terminara con el corazón roto. Porque Harry sabía que Hermione estaba distinta , algo había pasado y ella aún no se animaba a contarlo, pero como mejor amigo que es no la presionaría para sonsacarle información. Él jamás fue de esos.
─ Harry dejémoslo así , tengo sueño - dijo Ron entre un fingido bostezo que hizo que el azabache rodara los ojos sintiéndose un poco mejor por las tonterías del peli rojo.
─ Como digas - ironizó el de lentes apagando las luces del cuarto y sumiéndolo en una profunda oscuridad al igual que en un gran silencio. Ambos mejores amigos sumidos en sus pensamientos.
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─ Hermione - oyó que alguien la llamaba en un extraño tono de voz. Algo.. contenido.
Se removió inquieta entre sus sabanas frunciendo ligeramente el ceño
─ Oh por Merlín - escuchó claramente un gemido contenido y frunció aún más el ceño sin entender que ocurría.
De repente la imagen del cuerpo de la castaña totalmente desnudo y el de la rubia en encaje apareció frente a sus ojos dejándola en blanco. Simplemente disfrutando de aquel momento.
Detallo cada una de las curvas de la rubia , para luego posar sus ojos en sus pechos cubiertos por un sostén de color rojo pasión que dejaba entre ver un poco de la piel de éste y por encima a unos pezones muy endurecidos a su merced.
Entonces se dio cuenta de que ella estaba enfrente de la rubia, totalmente desnuda y la rubia arqueando la espalda con una expresión de placer. Sintió un cosquilleos en la mano y se percato que sus manos estaban detrás de la tela de sus bragas acariciando el trasero suave y calido de la rubia que jadeaba con dificultad.
Poco a poco fue moviendo sus manos hasta llegar a sus caderas y con lentitud fue deslizando sus dedos hasta rozar la intimidad de su acompañante quien gimió fuerte y claro, se notaba que se estaba conteniendo. Una sonrisa se coló en su rostro y acaricio con extremo cuidado la intimidad de la chica haciéndola gemir su nombre. La sensación de oir su nombre salir de los labios de la rubia en un extraño tono ronco la embargo completamente y entonces acarició un poco más su intimidad preparándola para poder entrar en ella.
Un sonoro portazo la hizo sobresaltar. Miró a su alrededor y se encontró con las cortinas cerradas alrededor de su cama. Suspiro. Que sueño había tenido.
Miro otravez de la cortina y se cercioro que Lavender siguiera durmiendo y así pareció. Luego de esperar unos minutos hasta oír la acompasada respiración de su peli roja amiga decidió salir de aquel cuarto.
Miró la hora y vio que ya era lo suficientemente tarde como para que cualquier alumno estuviera despierto.
Definitivamente tenía unas ganas enormes de continuar con ese sueño. Pero sabía que traería conclusiones nefastas.
No era sano, no era digno de ella, no era normal , y era jodidamente placentero. Y por sobre todo. Sólo un sueño - pensó con desanimo a la par que se dirigía con extremo cuidado hacia el único lugar que podría usar para pensar.
Frente a ella , en el séptimo piso , se materializo una puerta de roble grande y la abrió con cuidado. Miró a su alrededor y se maravillo de lo que vio y a la vez se asusto.
Sabía que aquella decoración tan… mixta , no era sólo una casualidad , mucho tenía que ver con cierta rubia Slytherin protagonista de sus sueños esa precisa noche.
Se acerco a una estantería repleta de libro y acaricio los lomos de estos leyendo los títulos mentalmente , todos muggles.
De repente se percató de que una melena rubia se encontraba esparcida sobre un sillón de una plaza y abrió los ojos como platos.
Paranoica , si , muy paranoica , mucha casualidad , si , mucha casualidad - pensaba tratando de controlar sus latidos inútilmente.
Ya cuando se percató de aquel aroma tan característico en la rubia , era demasiado tarde. La chica se había volteado y veía a la castaña con el ceño fruncido
Genial, o alucino o tengo realmente mala suerte - pensó la rubia alzando una ceja ante la mirada de asombro de la castaña
─ P-parkinson - murmuró la Gryfindor.
Genial, no alucino , realmente está aquí , hablándome con aquel tono que me vuelve loca - pensaba la rubia
─ Granger - respondió la aludida ejerciendo todo su autocontrol para no parecer una retrasada mental como la castaña sabía que estaba pareciendo en ese instante
─ ¿Qué haces aquí? - pregunto mientras se sentaba en el otro sillón de una plaza que se encontraba a la otra esquina de la habitación
─ Yo podría preguntar lo mismo - contraataco alzando una ceja y ambas cruzaron una mirada cómplice al recordar aquel mismo tipo de respuesta que había surgido en su extraña charla en Hogsmeade.
─ Tienes una extraña manía de siempre querer que te respondan primero - refunfuño la castaña cruzándose de brazos en un gesto obstinado pero al ver que no obtendría un cambio de roles suspiró y contesto - necesitaba pensar - se limitó a responder
─ Pues bien , ya somos dos - contestó la rubia sin inmutarse. La verdad muy poco consiente estaba de las palabras que intercambiaban. Sólo podía estar conciente de aquel aroma a flores silvestres que desprendía la Gryfindor. Sólo podía fijarse en cada una de sus facciones. Mirarla discretamente de arriba abajo deteniéndose un gran tiempo en su escote y en sus labios.
!Por Merlín que quería saborearlos otra y otra vez!
Recuerdos nítidos del encuentro en el baño llegaron a ella. Las manos de la castaña aprisionar sus pechos sin instrucción alguna. Se preguntaba ¿Qué fue aquello? ¿un impulso o un estado de demencia?. Y se frustraba a no encontrar respuesta.
Recuerdos de cómo sus finas manos le quitaban la corbata , recuerdos de su propia lengua recorrer toda la cavidad bucal de la castaña. Recuerdos de la piel de su trasero , recuerdos de sus respiraciones agitadas y de su gemido.
Recuerdos de sus labios hinchados en la biblioteca. Recuerdos de sus manos recorriendo su espalda desnuda en los jardines de Hogwarts. Todo tipo de memorias se aglomeraban en ella sin permiso alguno.
Frunció el ceño y sacudió la cabeza intentando alejar todos aquellos recuerdos y se sumergió en su lectura dejando olvidada la conversación con la castaña. Que justo en ese preciso instante miraba con el ceño fruncido al libro lomo rojo que mantenía la rubia entre sus manos.
Se preguntaba porque ella no podía ser ese libro, ser tomado y acariciado por ella , ser visto con tanto encamamiento , que la detallara. Se sorprendió a si misma imaginándose a una Pansy recorriendo su desnudo cuerpo con la mirada y sintiendo sus mejillas arder alejó esos pensamientos
─ ¿En que pensabas? - pregunto la castaña frunciendo el entre cejo. Ya estaba harta de aquel incomodo silencio en el que se habían sumido.
Si estaban juntas , solas en una habitación , hablarían ,así fuera de la inmortalidad del cangrejo.
La rubia no despego la vista del libro ni un solo instante y respondió con voz cortante
─ Nada de interés publico
La castaña bufó por lo bajo mirando enojada a la rubia y al estúpido libro de estudios muggles , que en menos de diez minutos se estaba volviendo desesperante
Pero la verdad es que la castaña no podía refutar aquello. Si le preguntaran lo mismo , respondería exactamente igual, pero con más gentileza.
Y yo que había venido para alejar mis pensamientos de la rubia pretenciosa y me la encuentro aquí , vaya mierda - pensó volviendo a mirar de soslayo a la rubia que no se inmutaba por su mirada y seguía enfrascada en su lectura
─ ¿Qué libro es? - preguntó otra vez tratando de conseguir tema.
Que no hable más , me tortura el silencio. Pero más su voz. - pensaba la rubia intentando mantener su expresión relajada y sin señas de desesperación que era precisamente por lo que estaba pasando por ese momento al ver invadida sus fosas nasales por su característico aroma y sus oídos con su exquisito tono de voz
─ Drácula - respondió con dureza mientras acariciaba las finas hojas del libro y deslizaba la páginas
¿Qué no se da cuenta que soy yo la que necesita esas malditas caricias que ese jodido libro está aprovechando? - pensó iracunda.
Y si, era tonto. Era inútil sentir celos por un libro, pero así era. Quería ese libro fuera de su campo de visión. De hecho, haría que ese libro éste fuera de su campo de visión.
Bueno chicas , me he tardado bastante. Pero es que entre prepararme para el cole , leer e inspirarme me he llevado un buen fiasco.
Espero que les haya gustado este cap de reflexiones.
Ya vieron un poquito más de los pensamientos de mi rubio favorito Alias Draco ^^
Y el prox capitulo va a tener algo de Lemmon :)
Espero sus reviews. Nos leemos
