Declaración: Los personajes no me pertenecen, le pertenecen al maravilloso tío Rick… y la trama le pertenece a Quinn Loftis.
Capitulo 7: Quirón VII
"Si crees que la vida de un historiador Canis Lupis es interesante, estarías en un error. Sin ánimo de ofender, pero, ¿en serio? Sentado, esperando a que tu Alfa te envié los datos para archivar hace que uno se canse muy rápido. ¿pasar de los archivos antiguos a pasarlos a formato digital? ¡Aburrido! Algunos días creo que apuñalarme yo mismo el ojo con una cuchara sería más interesante, por lo que pueden imaginar mi emoción al tener una aparición de la Gran Luna. Recordare la próxima vez no emocionarme hasta después de que me diga lo que quiere."
-Quirón.
Quirón rio mientras leía la última camiseta que su hermana le había enviado. Probablemente esta no era para usarla alrededor de los cachorros, no es que hubiera alguno en su manada. Frunció el ceño ante este pensamiento.
-Los historiadores los hacen una y otra y otra vez…- leyó en voz alta la camiseta, sonriendo ante la ligera mofa que ella estaba añadiendo a la insinuación sexual.
Ellos continuamente discutían sobre el hecho que la historia estaba condenada a repetirse. El argumento de ella era que la gente cambia y, por lo tanto, la historia tenía que cambiar. Su argumento era: "Yo soy el historiador y se mas que tu". Ella siempre gruñía cuando él le arrojaba eso. Doblo la camisa al azar y la coloco al extremo de la mesa, entre los mucho papeles y archivos.
Había estado trabajando en meter los más recientes acontecimientos de su manada en la base de datos. Poseidón había sido inflexible sobre la documentación de la reaparición de las sanadoras gitanas, y los latentes siendo apareados con lobos pura sangre. Quirón estaba tratando de mantener los eventos hasta la fecha en el sistema y continuar trabajando con la búsqueda de archivos que concernían a la crisis actual. Los archivos más viejos estaban todavía en forma de papel, lo que hizo el trabajo muy lento y absorbente. Él estaba operando con muy pocas horas de sueño y sabía que necesitaba un descanso. Tener los ojos cruzados en la pantalla de la computadora debido al agotamiento no era precisamente favorable para mantener el registro exacto.
Miro el reloj y vio que eran sola las seis de la tarde. Hora de dormir o no, iba a caer dormido en su escritorio o en su cama, donde sea que aterrizara.
-La cama será- hablo en la sala vacía, en dirección a su cuarto.
Estaba dormido antes de que su cabeza golpeara en la almohada.
….
Quirón sabía que todavía estaba dormido, incluso mientras se sentaba en el borde de su cama. Mirando a su alrededor, se dio cuenta que no estaba en su habitación. La habitación en la que se encontraba estaba iluminada con una luz suave que parecía lo suficientemente brillante como para mantener a la oscuridad bailando a varios pies de distancia.
Se puso de pie y giro en círculo, mirando a su alrededor. Las paredes eran de piedra gris y alrededor, por todas partes, había candelabros. Entre cada candelabro había la foto de un lobo, o de un grupo de lobos. Quirón podía decir por el gran tamaño de ellos que no eran lobos naturales. Estos eran Canis Lupus. Había una gran alfombra redonda de color purpura profundo en el centro de la habitación. Una mesa de cristal estaba sobre la alfombra y en torno a la mesa, varias sillas, incluyendo un sofá de dos plazas y un diván.
Do un paso hacia adelante, hacia un sillón de brazos de dorso blanco. El aire ondulaba a su alrededor y le acaricio la cara suavemente. Busco una ventana o una puerta, algo que hubiera llevado la brisa. Una vez más, dio una vuelta completa. De pie, detrás de él, donde la cama había estado; se encontraba una mujer hermosa. Era alta y tenía el cabello largo y blanco que brillaba con un suave halo de luz. Sus ojos también eran blancos, sin pupilas, y parecían brillar con la misma luz. Tenía la nariz recta y labios llenos y rosados que estaban girados hacia arriba en una sonrisa suave. Un manto resplandeciente cambiaba de plata a purpura con sus movimientos.
Quirón observo con asombro mientras ella se acercaba a él, aunque con la gracia que se movía, era más como deslizarse. No podía apartar la mirada mientras esperaba que ella hablara. Cuando por fin lo hizo, su voz fue un bálsamo que alivio toda preocupación y calmo todo pensamiento.
-Bienvenido, Quirón, encargado del conocimiento de la manada rumana, hijo mío.
Quirón no estaba seguro si debía inclinarse, arrodillarse o besar su mano. No conocía el protocolo para el encuentro con la Gran Luna, pues estaba seguro que ella era quien estaba delante de él.
-Un simple "hola" servirá, guardián- su risa fue una campanada musical que trajo una sonrisa a su cara.
-¿Usted puede leer mi mente?- pregunto tentativamente.
-Por supuesto. Te he creado, se todo sobre ti- le dijo.
Quirón paso una mano por su cara con un pequeño gemido.
-Hombre, eso no puede ser bueno.
Una vez más con esa risa musical.
-No te he traído aquí para hablar de tu propia vida, Quirón. Todavía no, de todos modos. Hay acontecimientos más grandes pasando en tu mundo, más grande que cualquiera de cualquier especie- ella hizo un gesto para que Quirón tome asiento y tomo el que estaba frente a el- he sido convocada por una de las grandes Fae, Hera. Ella ha venido a mí en nombre de los lobos, mis lobos. ¿Cuánto sabes acerca de la situación que se desarrolla en el mundo?
-He estado transcribiendo todos los acontecimientos recientes, pero no he tenido mucho tiempo para hablar con Poseidón. Él ha estado ayudando a Luke a reorganizar la manada serbia.
Quirón hablo de su manada como si ella los conociera; pensó que debía hacerlo, ya que ella fue quien los creo.
-Mucho ha pasado desde la batalla entre la bruja y mis lobos. Desdémona esta en movimiento. Ella está buscando liberar una antigua horda del mal en tu reino y ha estado persiguiendo al único ser que tiene el conocimiento para abrir el Velo a fin de permitir que el mal lo cruce. Ahora ella lo ha encontrado. De momento él no ha decidido si va a ayudarla. Su corazón aún no está consumido por el mal. Todavía existe el bien profundamente dentro de él… bien que necesita solo una pequeña luz para penetrar a través de la oscuridad que está tratando de tragárselo.
"Desdémona sostiene una gran tentación delante de él, aunque si ella puede entregar lo que promete no ha sido determinado. Hera de las Fae ha sido una gran amiga de mis lobos y ha continuado a la larga tarea que coloque delante de ella. Los otros de su raza de han vuelto complacientes y confortables en la paz que han disfrutado durante tanto tiempo. No voy a permitir que se sienten cómodamente detrás de su Velo, mientras que el ámbito humano es destruido."
Quirón escucho con atención, sintiendo su pasión y amor por sus creaciones, e incluso por aquellos que no creo.
-¿Qué va a hacer?- pregunto.
-Voy a agitar las cosas un poco- respondió ella, con lo que solo podría describirse como una sonrisa llena de picardía- he decidido que puedo crear una situación que será buena para todos los interesados. Mis lobos están disminuyendo en número debido a la falta de verdaderos compañeros. Esto fue de mi propia obra, por lo cual estoy verdaderamente arrepentida. Cuando vi la destrucción que estaban trayendo entre ellos, les hice muy difícil procrear y, con el tiempo, esto ha causado una población con muy pocas mujeres. La marea está cambiando. Mis lobos empiezan a reunirse ellos mismo una vez más. El amor de la compañera mestiza del príncipe, la feroz fidelidad de la latente y el corazón puro de la sanadora están trayendo una nueva era a la especie Canis Lupis. Debido a esto, voy a ayudar a mis lobos a reponer su número. Yo los bendeciré con crías que traerán alegría a sus manadas y voy a unirlas con otras especies sobrenaturales- ella hizo una pausa mientras Quirón procesaba todo lo que estaba diciendo- mis lobos necesitan compañeros. Desde su creación solo he permitido que se vinculen dentro de su propia especie. No puedo permitirles aparearse con seres humanos de sangre pura y formar uniones de compañeros verdaderos, por supuesto, porque los seres humanos carecen de magia. Sin embargo, puedo hacer posible que otras especies mágicas se conviertan en compañeros compatibles.
-Las hadas- susurro Quirón con fascinación.
-Correcto, guardián. Voy a hacer a las Fae verdaderos compañeros compatibles al Canis Lupis. El vínculo no será menos intenso que si se trata de dos lobos. Su magia combinada creara el vínculo entre sus almas. El acoplamiento entre las dos especies obligara a las Fae a salir de su escondite. A pesar de su pereza, todavía son muy fieles a su propia especie, y no dejaran a uno enfrentar el peligro por su propia cuenta. Voy a comenzar con dos de su manada por la fidelidad que el Alfa Rumano y sus lobos me han demostrado. Quiero que seas el que comparta esta información con Poseidón y Luke. Estos dos Alfas han demostrado su lealtad a su especie y hacia mí. Ellos determinaran quien más merece conocer esta información.
Quirón se quedó sin habla. La Gran Luna quería que el compartiese la información más importante en la historia de su especie. Esto alteraría para siempre el curso de su especie. Y él se había estado quejando de estar aburrido. Supongo que eso le enseñaría a quejarse.
-Confió en que lo hagas, Quirón. Has demostrado ser un guardián muy admirable y veraz. Sé que dirás todo lo que te enseñado. Haz esto tan pronto como despiertes. Diles a mis lobos cuan orgullosa estoy de todos ustedes.
Quirón sintió sus ojos hacerse pesados y cerrase en contra de su voluntad. Segundos después se sentó en su cama con un jadeo. A solas en su cuarto oscuro. Se froto los ojos, tratando de despejar el sueño y miro a su alrededor para ver si realmente estaba de vuelta en su habitación. Se pellizco el brazo.
-¡Ouch!- gruño, pero rápidamente se olvidó del dolor mientras las palabras de la Gran Luna llenaban su mente.
Se levantó de un salto, apresurándose directamente a su computadora. Después de crear un documento en blanco, comenzó a escribir todo lo que ella le había dicho. Una vez que termino, tomo el teléfono y marco el número del móvil de Poseidón.
-Habla Poseidón- retumbo la voz profunda del Alfa.
-Tenemos que hablar- jadeo Quirón sin aliento.
-Empaca tus cosas. Vas a ir con nosotros a la mansión de la manada Serbia. Tenemos una reunión esta noche.
Quirón colgó, y se dio cuenta que debió haber dormido toda la noche a pesar de que solo lo sintió como un corto periodo de tiempo. Sacudiendo la cabeza para despejarse, comenzó a hacer las maletas. Su mente estaba corriendo sobre las posibilidades y las consecuencias del decreto de la Gran Luna.
Sonrió para sus adentros al pensar en el pobre lobo que sería el primer emparejado con una Fae.
Esto es lo que sucede cuando te quejas de estar aburrido, pensó para sí mismo.
Tiro de la correa de su bolso sobre su hombro y agarro la unidad flash en la que había guardado la documentación de las palabras de la Gran Luna. Cuando empezó a subir las escaleras, murmuro en voz baja.
-Solo estaba sentado por ahí, pensando en mis propios asuntos, quejando sobre archivar y luego… ¡BAM! "Tu especie será capaz de aparearse con una especie totalmente diferente. Ah, y por cierto, Quirón, es tu responsabilidad transmitir esta información". Eso me enseñara a no quejarme.
