Retos de la vida
Capitulo 8... Importar
By... Angielizz
Entonces…
- No creo que sea buena idea, es decir, el día del parque…
- Prometo ir disfrazado si es necesario – dijo haciéndome sentir un poco incomoda
- Edward no creo que tener a miles de fotógrafos sea una buena idea – me miro con sus ojos verdes rogando, mordí mi labio
- Pero…
- Pero nada, no
- Ok- se encogió de hombros y giro sobre sus pies dejándome casi estática en mi lugar
- ¿A dónde vas? – No se detuvo pero tampoco se volvió a mirarme.
- A trabajar y después iré a una cena – dijo como si no fuera la gran cosa, pero aun podía verlo casi saltando en su sitio mientras me pedía que fuéramos a cenar juntos, Caius y su esposa nos habían invitado, claro irían otras personas más… la real razón de haberme negado es que no era lo mío, ir vestida con un hermoso vestido, maquillada, bien peinada, hablando con tantos formalismos, y haciéndome creer que era como el resto no era parte de mí y no quería arruinarlo.
- ¿Iras solo?
- Si, ¿Por qué no? Si mi noviano quiere ir a cenar conmigo, no me quedare con hambre
- Edward…
- No importa en serio, Eli te manda saludos me hablo hace media hora
- Yo… dile que igual – avanzo sin esperar que dijera nada más
- Bella Swan, ¿Cómo no pudiste decirme que salían juntos? – me dijo Ángela, mi mejor amiga desde siempre, le había dicho a Edward que saldría a comer con una amiga y no pareció importarle que no comiéramos juntos, se excusó diciendo que aun debía trabajar y estaba bien… pero la realidad es que no le importaba yo en absoluto, fuera de toda esta mentira yo era su amiga y solo me consideraba como tal…
- Es que… no lo sé, ya sabes cómo soy, temía que la prensa y todos ellos comenzaran a saltarme encima
- Lo hacen ahora, ¿Por qué decirlo ahora y no desde antes?
- No sé, Edward y yo queríamos probarnos a nosotros mismos que en verdad duraríamos – le dije, asintió sonriéndome, se había creído mi mentira, una que ya me sabía de memoria
- Es guapísimo obviamente, no sé cómo has conseguido no gritarle a medio mundo el hombre que tienes a tu lado
- Bueno…- me alzo una ceja, sabía que estuve a punto de contradecirla pero así no sonaría una novia enamorada y eso – es muy dulce… amable… caballeroso, bromista, el mejor hermano mayor que he visto en mi vida – recordé su comportamiento con Elizabeth
- ¿Conociste a su hermana? – aun no podía comprender porque todo mundo sabía todo de él menos yo, hasta hace poco entendí que su hermana era una niña de apenas nueve años
- Es adorable, una dulzura…
- ¿En serio? – asentí
- Para tener solo los casi diez, parece tan madura para su edad
- ¿Y qué tal te trata?
- Bien, es adorable, ya lo dije creo… Edward parece otro ser a su lado, no se… es difícil de explicar, deja su modo profesional y actúa como un ser humano – frunció el ceño, lo sabe, oh demonios cometí un desliz
- ¿Contigo no es así?, ¿Se porta frio?
- No, no, lo que he querido decir es que… parece un niño y no un adulto, se pelean, bromean… ya sabes lo típico… - me miro con una ceja alzada
- ¿Hablas en serio? – Asentí – no sabía que así fuera… - bien, al parecer creía saberlo todo de él y no creía que así fuera, por lo cual no dude en preguntar
- ¿Cómo sabes tanto de él? – abrió su bolso negro de terciopelo y saco lo que parecía ser una revista
- Esto y la televisión, no es que sea fan de él, para nada, pero hablan mucho de él y bueno, yo leo demasiado, ya sabes, mi gran sueño es ser…
- Lo sé, una reconocida periodista igual que Charlotte intenta ser
- Bien, no tanto, solo una fotógrafa pero claro es como otro género más en lo que se refiere a mi rama de origen profesional
- Si tú lo dices
- ¿Te ama? – no supe que responder, claro que no, pero no se lo podía decía a ella
- Yo… no tengo idea
- Llevan dos meses, de seguro te dijo algo sobre el tema
- Nunca… no tocamos el tema
- ¿Lo amas? – no, debí haber respondido, debí decirle que lo quería y era un buen chico y también quizás que me agradaba estar a su lado, pero que no lo amaba, debí haber dicho tantas cosas pero cuando pregunto solo pude responderle…
- Lo hago, demasiado, nunca creí amar tanto a alguien – recargue mi cabeza en mis brazos, que estaban sobre la mesa
- Es bueno, creo, lo amas y eso cuenta, dar sin recibir, eso es amor, bueno más bien, dar sin esperar nada a cambio, no es que no te quiera – aclaró
- ¿Quererme? Solo eso es lo que recibiré
- Bella… no esperes más – me dijo tomando una mano mía, no entendí su respuesta, esperaba más un "algún día sabrá lo que tiene a su lado y ya verás" no esas palabras sin esperanzas
- Puedo lograr que me ame – dije como cualquier novia haría, pero no en realidad lo que sentía por dentro, yo sabía que aquello era imposible.
- Bueno… en una entrevista, comento que amor es la palabra que no entra en su diccionario, para nada, solo querer ya es demasiado supongo para él y tienes suerte que te quiera – asentí ya sin ánimos, mordí mi labio que comenzaba a temblar, ¿Por qué me afectaba tanto? Bien, no necesitaba una respuesta yo ya la sabia…
- Hey Bella, quiero la solicitud de la empresa Zill, podrías apurarte princesa – me pidió Javier
- Seguro, en unos minutos se la entrego – dije distraída mientras escribía a toda velocidad los últimos detalles del contrato, termine de hacerla y la imprimí
- Swan… - la puerta se abrió levante mi mirada, ¿Es que acaso no podían tocar?, en la puerta estaba, ¿Cómo se llamaba la chica? Oh claro, ya lo recuerdo
- Ah… Hola
- Bien, necesito que me ayudes en una cosa – dijo mirándome fijamente
- ¿Aja?
- Aja… bien, como supongo ya te enteraste en menos de cinco horas debes estar en una elegante cena y… - termine con sus palabras antes de que siguiera
- No iré, lo siento Alice – le dije, la chica abrió su boca y me miro desconcertada
- ¿Por qué?
- Bueno, tengo otros asuntos que atender
- El trabajo puede esperar
- No, no es solo eso… no tengo ánimos – dije, buscando mi mejor excusa, ¿Qué otra cosa podía inventarme?
- Cuando dices que no tienes ánimos supongo que te refieres a que no tienes ganas de estar con fotógrafos – asentí, estaba en un error pero no la contradiría, termino de imprimirse el documento, lo tome y guarde en una carpeta
- Bueno, tengo que entregar unos trabajaos… si me permites
- Deberías ir…
- No lo hare – intente ser lo más amable que podía
- Bueno… que las personas se hagan ideas absurdas en ese caso – dijo encogiéndose de hombros, la mire esperando que se explicara – Si tu no das la cara y no vas a esa cena, ¿Qué pensaran? Lo más probable es que crean que han terminado o que no tienes las agallas de pararte frente a una cámara y sonreír
- Quizás es verdad
- O solo quizás piensen lo poco madura que eres en el asunto
- No soy una mujer inmadura
- ¿Qué edad tienes? – me pregunto
- Veinticinco – murmure, cuatro menos que Edward
- Supongo que… bueno, es tu vida… pero se cuestionaran si la chica que está al lado de Edward en verdad es tan capaz como se cree
- Lo soy
- Demuéstrales, ve y hazlo, sonríe por una noche…
- No, no… - me estaba sintiendo manipulada pero no podía evitar caer en las redes de ese juego.
- ¿No son las cámaras verdad? – fruncí el ceño, ¿Cómo sabia?
- No… no exactamente – termine por decir
- Te entiendo… temes no poder ser lo suficiente para los ojos de ellos… temes que te critiquen de manera negativa y falsa... cualquiera tiene miedo a eso
- Edward no – dije levantándome y mirando hacia mi ventana
- Todos, incluso él…
- No parece así…
- Por eso actúa de esa manera calculada Bella, por temor a que algo los perjudique… a él, a su hermana y… ahora también a ti
- No es verdad – murmure
- Lo hace…
- Tu no entiendes Alice… no lo haces… - por un segundo pensé en decirle a esa desconocida la verdad, contarle todo y desahogarme pero mordí mi lengua fuertemente
- Claro que si… y es normal que sientas que todo está mal en estos momentos y eso, pero te acostumbraras después de un tiempo
- No iré a esa cena – le dije
- Entiendo, Edward sabrá enfrentarlo solo… frente a su padre
- ¿Su padre estará ahí?
- Claro – me miro suspicaz
- No lo menciono
- Supongo que no quería poner presión con eso… aun así no iras, bien nos vemos luego – salió sin que me dejara mencionar nada, ella sabía que yo había caído en el anzuelo. Yo también lo sabía pero no quería soltarme.
Tome el portafolio con el documento y salí de mi oficina, no iba a ir, intentaba convencerme, Edward bien podría dar la cara frente a su padre.
- Ya era hora – dijo la secretaria de Javier cuando le di el folder
Me aleje de ahí y fui a la oficina de Edward, Carmen, su secretaria, asintió con su cabeza dándome a entender que podía pasar, a veces podía pensar en algo pero mis acciones me contradecían constantemente
- Hola – lo salude
- Bella debo terminar rápido algo, ¿puedes esperar un segundo? – asentí
Me senté en el sofá que había ahí y tome una revista sin interés alguno
- Deja eso – me pidió Edward quitándomela de las manos, no lo había visto llegar, supongo que estaba entretenida leyendo… Pasos para enamorar a un chico
- Estuve pensando, creo que ir a una cena no me vendría mal –Paso número uno, Seguridad. No hay nada que le guste más a los hombres que las mujeres que van por la vida con seguridad, pisando fuerte. Decidida, fuerte, capaz de tomar decisiones...No te decimos que hagas de Mata-Hará tu modelo a seguir, pero sí te aconsejamos que demuestres a tu chico ideal que puedes vivir sin él. Los chicos parece que detectan cuando una mujer va a por todas y les encanta ponerse como reto el conquistar su corazón.
- ¿Estás hablando en serio?
- Nunca había hablado más en serio en mi vida – alzo una ceja desconcertado, como si no lo creyera y luego me sonrió
- Bien… supongo que deberíamos irnos ya en ese caso…
- Claro – tome su brazo y salimos de ahí
- Carmen, podrías avisar que Bella y yo saldremos un poco antes – Carmen asintió sonriéndome en mi dirección
- Seguro
Me abrió la puerta de su carro y entre, solté mi cabello y lo despeine un poco, cuando Edward entro a su carro me miro divertido
Tomo un mechón de mi cabello y lo puso detrás de mi oreja
- Es un poco incómodo estar trabajando todo el día estresada y eso… - me excuse, Edward prendió su carro y manejo a su típica velocidad alta, recargue mi cabeza en su hombro, Feminidad. Eres una chica y por lo tanto debes comportarte como tal.
- Supongo – dijo y eso fue todo lo que comento, queme mi cerebro en busca de una buena frase 10.- Mesura. Te encanta hablar, pero si te pasas pensará que eres una cotorra,así que preferí quedarme callada
- Estás un poco rara – comento
- ¿Por qué?
- No sé, supongo que son cosas mías – dijo, asentí, no le diría que no era así, claro que no - ¿entonces si iras el fin de semana conmigo a festejar a Eli?
- Eso quiero…
- Bien…
Mientras me veía enfrente del espejo entendí que no había manera de conseguir enamorarlo… tome el artículo que Ángela me había dado antes de despedirnos y leí para mí
No, amor no, no creo en eso, no amo a nadie y sinceramente dudo en que alguna vez lo haga… lo siento, no existe una chica que me llegue a atraer lo suficiente para llamarlo amor y obviamente si hubiera una no la dejaría escapar aunque dudo que exista para mi…
¿Cómo debe ser esa chica? – le pregunto la entrevistadora
- Siempre he pensado que deberá ser rubia, alta, piernas largas, amante de las compras como cualquiera, divertida, hermosa, sofisticada, elegante, seria, y a la vez juguetona y claro sensual y muy segura de sí misma
Deje de leer aquello, rubia, empezando por ahí no tenía nada de eso
Así que no tenía sentido intentarlo, termine de arreglarme y me puse mi vestido negro, estaba lista, por lo que decidí dejar de demorar y salir
Edward me esperaba en la sala, se levantó en cuanto me vio y me sonrió
- Wow… te ves… - abrió y cerró su boca varias veces
- ¿No es presentable para la ocasión? – me preocupe
- Para nada, es… wow… ah… - parecía incomodo, por lo que decidí cambiar de tema, tenía seguro que hermosa no me veía
- Bien, vámonos – dije tomando las llaves y mi bolso negro, Edward salió detrás de mí cerrando la puerta de mi apartamento.
Mire por décima vez el decorado, la presentación del lugar y admire cada mínimo detalle
- ¿Cómo se conocieron? – pregunto una mujer en mi dirección, supuse que me hablaba a mi
- En la oficina – respondí
- Oh, yo siempre he pensado que Edward terminaría con alguien totalmente diferente a lo que él mismo creía – sonreí a medias, no, probablemente terminaría con alguien tal y como él deseaba y obviamente no era yo, sentí mis ojos picarme me obligue a parpadear repetidas veces, no iba a llorar, no, no, no.
- Te lo dije tía – dijo Alice que estaba sentada a mi lado
- Edward – lo llamo una mujer de cabello color caoba y ojos cafés, su piel blanca hacia que sus ojos resaltaran aún más, acababa de llegar al restaurante, seguida por un hombre que reconocí al instante, lo había visto en alguna revista… oh sí, ya, en la que me dio Ángela… el padre de Edward.
- Esme – Edward se levantó y le dio un beso en su mejilla, le abrió una silla y ella tomo asiento, al que debía ser su padre solo recibió un asentimiento de cabeza por su parte, bien no podría ser tan malo… creo.
- Bella te presento a Esme, la esposa de mi padre, Esme esta es Bella… mi novia – le di la mano a Esme sobre la mesa y ella la apretó cariñosamente
- Que hermosa chica – me dijo, sentí mis mejillas arder
- Oh… gracias… es un gusto conocerla – le dije
- El gusto es mío
- Carlisle te presento a Bella mi novia
Su padre no tenia nada en común a Edward, su cabello era rubio y el de Edward cobrizo, sus ojos eran azules mientras los de él eran verdes, su mirada era de profesionalismo puro, Edward la tenia pero solo en cuestiones de negocios, sin embargo en su padre parecía ser ya su expresión normal.
Me levante para tomar su mano, me miro expectante… no, más bien lo hizo como si se tratase de un caballo que debe ser medido, pesado y mirarlo con demasiada expectación para ver si tiene oportunidades en una carrera, así me sentí
- ¿Así que tu novia? – dijo una vez que nos sentamos, la mayoría de los presentes estaba atento a sus palabras, Edward tomo mi mano por encima de la mesa
- Eso dije – dijo de manera cortante Edward
- Creo que nunca aprendes una lección – le dijo su padre, Edward torció la cara, acaricie su mano no queriendo que hiciera un espectáculo
- Carlisle – le reprendió Esme en voz baja, pero alcance a escuchar
- Claro que lo hago papá…
- No parece – Esme pareció interrumpir aquella discusión - Elizabeth no ha dejado de hablar de ti, Bella – me dijo cambiando de tema.
- Es muy linda – le dije aun incomoda, en ese momento llego un joven a pedir nuestra orden, revise el menú una y otra vez pero nada de lo que leía se me hacía conocido, quizás decir que no tenía hambre era mi mejor opción para no parecer una tonta
- Te recomiendo los camarones en… - interrumpí educadamente a Esme
- No como nada referente al mar – miro a Edward y luego a mi
- Ya veo que la haz maleducado con tus malos hábitos – dijo Esme, Edward se rio a mi lado
- ¿Qué te hace pensar que ella no ha maleducado a mí? – Esme rio, Carlisle ni siquiera sonrió, Alice, como su esposo Jasper e incluso la mujer que estaba al lado de Esme, la cual no recordaba su nombre, habían reído
- ¿Quieres que te responda porque no creo así?
- Bien, hare como que no escuche eso – dijo Edward, gire mi cabeza hacia otro lado y me encontré con Gianna, Rosalie y sus respectivos esposos caminando hacia la mesa
- Hola – ambas saludaron, cada uno hacía diferentes gestos de saludos, algunos con la cara, un simple asentimiento y otros con sonrisas, Alice se levanto y abrazo a cada una para después volver a su lugar, Edward simplemente dijo un "Hola" mientras Esme al igual que Alice las recibió con un abrazo
- Hace tanto que no las veía – les dijo como una madre, ambas le sonrieron
- ¿Ya conociste a la novia de Edward? – pregunto Rose
- Es adorable, ¿no lo creen? – baje mi cabeza, Alice me dio un codazo leve para llamar mi atención
- ¿Qué harás el sábado Bella? – me cuestiono
- Edward me invito a celebrar la fiesta de su hermana
- Oh… al parecer solo ustedes irán, eso o mi invitación se extravío
- Alice sabes que tú también puedes ir, eres como mi molesta hermana – dijo Edward
- Esas palabras son un consuelo para mi, gracias – se hizo la ofendida
- Invite a tu esposo y supuse que te diría – le dijo Edward, Alice se giro para encarar al aludido
- Lo había olvidado por completo – dijo Jasper sonriéndole a su esposa y besando su mejilla con ternura por un momento sentí envidia, deseando tener algo parecido a eso, sonreí casi con nostalgia
- ¿Qué van a pedir ustedes? – pregunto el mesero, abrí y cerré mi boca sin saber que pedir, por suerte Edward me saco de mi aprieto
- Dame un platillo suizo, y… para la hermosa dama un platillo con carne roja, el mejor de la casa, para tomar que sea un vino tinto y…
- Una limonada – pedí simplemente, evitaba el alcohol a toda costa, la última vez que había tomado fue… la noche del baile con Edward donde no termine del todo bien, cosa que me basto para no volver a desear tomar ni una gota más en mi vida
Todos comenzaron a pedir sus respectivas órdenes
Hubo un momento en que sin saber ni bien como las conversaciones se volvieron una y comenzaron a hablar de negocios, trabajos, proyectos y cosas parecidas, no es que yo no supiera nada del tema, sabia y mucho pero ellos iban a otros niveles parecía que todo lo que decían me dejaba corta y no iba a meter la pata poniéndome a mí misma en vergüenza total
Edward me apretó la mano y eleve mi mirada hacia él, me miraba como si esperara encontrar algo en mi cara
- ¿Nos vamos? – Asentí con timidez – Bien, ha sido una velada fabulosa pero Bella y yo debemos irnos – dijo Edward, pero antes de que pudiéramos levantarnos Heidi que había llegado un poco tarde hablo
- ¿Por qué tan ansiosa en irte Isabella? – Bella, quise corregirla pero mordí mi lengua
- Bella y yo tenemos trabajo mañana Heidi – le dijo Edward separando mi silla para que pudiera salir y dándome su mano como apoyo
- ¿O esta más interesada en otra cosa Bella? – me alzo una ceja, le sostuve la mirada.
- No, realmente no, pero como ya dijo Edward tenemos trabajo mañana
- Antes de que se vayan… quisiera una demostración - ¿De qué estaba hablando? Heidi parecía ansiosa con eso – vamos chicos, no los hemos visto darse ninguna muestra de afecto, un besito no va hacernos decir rumores de ustedes, por favor, solo uno… - pidió Heidi
- Heidi debemos irnos, a excepción que quieras dejar de actuar como bebe y niña pequeña… - le dijo Edward, por un momento pensé que quizás se debía a que no quería besarme, pero recordé que lo había hecho el sábado sin razón ni motivo alguno y no le había correspondido totalmente aturdida, razones quizás de mas para no volver a querer quedar en ridículo
- Se supone que están saliendo, son novios… no es como si hicieran algo indebido – iba a replicar algo bastante bueno pero todo quedo olvidado cuando Edward tomo mi cara entre sus manos con gentileza, la última vez que me había besado no había podido pegar un ojo en toda la noche pensando en lo bien que se sentía, las emociones que me embriagaban de pies a cabeza y lo perfecto que era el momento cuando nuestros labios se encontraban
Estábamos a punto de besarnos, mi corazón latía desbocadamente y mis mejillas ardían cuando…
- Se que se quieren pero estamos comiendo – se quejo Emmet, dios estábamos tan cerca, ¿acaso no pudo callarse?, Edward soltó mi cara con una extraña expresión en su rostro como de insatisfacción o molestia no supe definirla.
- Bien, nos vamos entonces – Edward dejo unos billetes sobre la mesa y salimos de ahí
Afuera del lugar había varias cámaras, tan solo salir de ahí nos saltaron encima, Edward me pego a su cuerpo e intento evitar que nos separan, las preguntas salían a montones y entraban en mis oídos sin lograr comprender nada pero Edward no respondía ni una sola, cuando llegamos al carro me abrió la puerta y entre, me rodee con mis brazos, no me había dado cuenta del frio que hacia
Tan solo entro adentro, encendió el carro al igual que la calefacción.
- Eso ha sido raro – dije intentando sacar un tema de conversación.
- Bueno, quizás algún día te acostumbres
- ¿Tú ya te acostumbraste?
- Eso es lo más probable Bella
- ¿No temes lo que digan de ti?
- No, realmente no me importa lo que digan de mí
- ¿Entonces porque no respondes sus dudas? – pregunte
- ¿Es que no te has dado cuenta? – no sabía a qué se refería, ¿sí lo hacía? O era porque no podía decir nada por dar la exclusiva a Charlotte – No intentan saber cosas sobre mi, ellos saben ya lo suficiente… quieren saber sobre lo nuestro, cosas de ti, cosas nuevas y no les daré el gusto, si fuera por mí no lo sabrían pero eso no ayudaría a tu carrera o a la mía o tu plan, como sea…
- ¿No dices nada por el plan?
- No… no digo nada por ti, porque te afectara a ti en algún futuro Bella – lo mire asombrada, ¿Hablaba en serio?, ¿En verdad le importaba?
- Estoy… hecha un lio… - murmure sin poder comprenderlo todo
- Eso imagine
- ¿Es porque te importo? – pregunte después de pasar varias cuadras en silencio sin poder contener mi curiosidad
- Eres una de las personas que mas me importan en este momento Bella – mi corazón latía con irregularidad
- Yo… yo…
- No digas nada – dijo simplemente
- ¿Por qué? – lo vi sonreír de una rara manera, no con felicidad o alegría, todo lo contrario a eso
- Porque… no te intereso – abría y cerraba mi boca sin formar una frase o una palabra coherente, después de eso ninguno dijo nada
Cuando llegamos a mi apartamento Edward me abrió la puerta del carro, caminamos hasta la puerta… ahora o nunca.
Dedicado a:
Emma Isabella De Cullen,Dreams Hunter, Amyel1806, Deniziithaw, Solchizz, Anita1990, Lizzy Cullen, Lala Cullen, Niky_Dany, Moon Stelle, Angie Masen, Tifany, Sayrina, Zenn, Nejix, Albaa, Marjhon, Elipse TwilightIris, Mayce.
Accede a mi perfil para leer más historias.
