Starlet: Hola! Aquí de nuevo yo, trayendo hasta ustedes otro capítulo de mi historia. Les pido una disculpa por adelantado, porque nos vamos a tardar un poco más en actualizar. Es que 'ALGUIEN' ha estado subiendo capítulos sin mi consentimiento, y a pesar de que ya llevaba algunos adelantados, se nos acaban las ideas (ya saben el típico bloqueo de escritor) y los capítulos terminados. Por lo que las próximas actualizaciones tardarán un poco. Pero les prometo forzar al máximo las neuronas que me quedan para cumplir con ustedes. Ah! otra cosa, Algenib estará ausente por ahora, ya que tiene algunos asuntillos que arreglar

De pronto se oye un estruendo en otra habitación y llega Algenib corriendo.

Algenib: Pero como demonios se te ocurre encerrarme en el closet?

Starlet: Ah, ahora ya sabes lo que te puede pasar si sigues haciendo lo que no debes (jiji).

Algenib: Ya, ya, esta bien, no debí hacerlo. Pero a poco no estuvo interesante, verdad amigos lectores?

Slarlet: Bueno, ya, que disfruten del capítulo!


UNA NUEVA BATALLA

IX- La Visión

Por: Starlet-Moonlight

Con la colaboración de: Algenib

Tardaron unos segundos antes de que alguien dijera algo. Sailor Moon las miraba con unos ojos negros, fríos, sin vida. De pronto las chicas sintieron un escalofrío recorrer su espalda, la frialdad de la mirada de su princesa las hizo sentir temor. Sin embargo, Sailor Moon cerró los ojos respiró profundamente y cuando volvió a abrirlos su mirada volvía a ser la de siempre, dulce y cálida, aún así se notaba el miedo reflejado en su rostro.

- ¡Perdónenme!- susurró, miró la luna que parecía ocultarse frente a sus ojos y desapareció. Nadie pudo detenerla ni decir algo.

Al mismo tiempo, al otro lado de la ciudad, dos jóvenes se enfrentaban con valentía a unas sombras encapuchadas, quienes portaban máscaras que cubrían su rostro. Una de ellas blandía una espada amenazadoramente contra las guerreras.

- Pero que sorpresa. No imaginaba que fueran tan fuertes- se burló una de las sombras.
- Pues ya te habrás dado cuenta de que no somos fáciles de vencer- respondió Uranus desafiante.
- Eso está por verse Sailor Scout- dijo la otra sombra y lanzó un poder a una velocidad sorprendente. Sin embargo, Uranus lo esquivó, aunque no con facilidad.
- ¿Quiénes son?- preguntó Sailor Neptune con seriedad.
- Su peor pesadilla- contestó la sombra contra la que peleaba.

La batalla continuaba. Los poderes de las sombras y las Scouts eran casi iguales, y las jóvenes guerreras comenzaban a creer que sus adversarios aún guardaban sus mejores trucos.

- ¡Cuidado!- gritó Neptune. Uranus logró apartarse justo antes de que una gran bola de energía le diera de lleno.
- Eso estuvo cerca. No podremos seguir así por mucho tiempo. Es hora de acabar con esto de una buena vez- dijo Uranus y al instante su talismán apareció frente a ella.
- Tienes razón- respondió Neptune convocando a su propio talismán.
- ¡No les será tan fácil!- gritó una de las sombras corriendo directamente hacia Uranus.
- ¡Espada de Urano, elimina!- exclamó la Sailor y un potente destello salió disparado hacia su enemigo.

El poder de Uranus dió de frente a su rival. Aunque la mayor fuerza del impacto lo recibió la espada de la sombra, este le arrancó la máscara, al tiempo que lo dejaba tendido en el suelo. Al levantarse, el rostro de un joven de cabellos castaños claros y ojos verdes quedó al descubierto. Uranus se quedó atónita.
- ¡No puede ser!- dijo con voz temblorosa.

Mientras tanto, la otra sombra continuaba su lucha contra Sailor Neptune.
- ¿Hasta cuando te darás por vencida niña?- se burló la sombra.
- Nunca- respondió con firmeza la Sailor.
- Bien, fue tu elección- dijo el hombre y atacó.
- ¡Reflejo Submarino!
- ¡NO¡DETENTE NEPTUNE!- gritó Uranus con desesperación.

Pero no pudo evitar que el más grande poder de la Sailor de las Profundidades Marinas saliera despedido con toda su furia hacia su contrincante. La sombra contraatacó, también lanzando un poderoso ataque.

Ambas energías chocaron, pero el poder de Neptune logró llegar a su destino, aunque no con su máxima fuerza. La sombra fue golpeada y su máscara fue destrozada.

- ¡Maldición!- exclamó el hombre cayendo de rodillas y cubriéndose el rostro con la mano izquierda.
- Neptune- dijo Uranus con un hilo de voz, mientras llegaba corriendo a su lado.

La sombra se incorporó poco a poco y miró a las Scouts fijamente. Neptune reconoció los cabellos azul marino y los ojos celestes del hombre
- ¿Teich!- exclamó la joven sin dar crédito a lo que veía.
- ¿Estás bien?- preguntó el otro hombre. Neptune lo observó estupefacta.
- Es... imposible... ¿Himmel?

Al escuchar su nombre, el joven la miró sorprendido, pues no sabía como las Sailor Scouts los conocían.

- Así que este es el poder de las Sailors Exteriores. Interesante- dijo Teich con una sonrisa vacía.
- Sin embargo, nosotros aún les tenemos reservadas algunas sorpresas- agregó Himmel en tono burlón.
- Es verdad. Por ahora nos despedimos, pero tengan cuidado Scouts, la verdadera guerra apenas comienza- dijo Teich dirigiéndoles una mirada fría, instantes después desaparecieron. Uranus y Neptune no se movieron ni dijeron nada por unos momentos.
- ¿Qué significa todo esto?- preguntó Neptune con voz quebrada por la impresión.
- No lo sé, pero debemos advertirles a las demás lo antes posible.

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Seguían con la vista fija en el punto donde había estado su Princesa. Ninguna de ellas podía olvidar esa mirada, esos ojos, que por un instante inspiraron más temor que cualquier enemigo que hubieran enfrentado en el pasado.

Una a una se fueron levantando, aún sin salir de su asombro.

- Vaya, eso si fue escalofriante ¿no lo creen?- preguntó una voz detrás de ellas. Las Scouts se dieron la vuelta y se encontraron con una persona encapuchada, cuyo rostro estaba cubierto por una máscara.
- ¿Quién eres¿qué le has hecho a Serena?- gritó Sailor Mars angustiada.
- Yo no le he hecho nada a su Princesa. Fueron ustedes al obligarla a utilizar ese cristal contaminado. En fin, no es por eso por lo que estoy aquí- respondió la sombra fijando su atención en una de las Sailors.
- ¿Quién eres?- volvió a preguntar Sailor Saturn. La sombra no respondió y comenzó a caminar lentamente hacia ellas.

Las Scouts, a pesar de su estado, se prepararon para la batalla. El hombre rió por la actitud de las jóvenes.
- ¿Realmente creen poder enfrentarme en esas condiciones?
- Nunca nos hemos rendido- contestó Sailor Jupiter.
- Lo sé. Entonces ¡adelante!- gritó la sombra.

Se inició una intensa lucha entre el desconocido, Sailor Mars, Sailor Jupiter y Sailor Saturn. Sin embargo, las Scouts se encontraban muy débiles por su anterior pelea y fueron derrotadas por el enemigo. Al ver a sus amigas heridas, Sailor Venus, Sailor Mercury y Sailor Plut se pusieron de pie, listas para combatir.
- ¿También ustedes?
- Nuestro deber es proteger a nuestra Princesa y a este planeta- dijo Venus con firmeza.
- Como digan, pero jamás podrán derrotarme en ese estado- respondió la sombra. Una nueva batalla comenzó y el resultado fue el mismo. El hombre, harto de la situación, decidió terminar con ellas de una buena vez- Ha llegado su fin.

Levantó sus manos sobre su cabeza y comenzó a acumular energía, esta formó una esfera grisácea que crecía con rapidez. De pronto miró a las Scouts y dirigió su poder hacia ellas.

Todas estaban demasiado débiles para esquivar el ataque. Mars solo atinó a proteger a Sailor ChibiMoon. La esfera estaba cada vez más cerca, pero sorpresivamente se detuvo. Las chicas se dieron cuenta de que no solo la esfera se había detenido, todo a su alrededor había quedado inmóvil.

- ¡No¿qué has hecho!- gritó Saturn mirando fijamente a Plut, quien sostenía su cetro Granate en lo alto.
- Darles tiempo para escapar- respondió ella.
- ¿Por qué lo hiciste sabiendo a lo que te arriesgabas?- preguntó Mercury angustiada.
- Yo no importo, ustedes tienen que encontrar a la Princesa.
- No es justo- dijo Jupiter cayendo de rodillas y con lágrimas en los ojos. Venus y Mars se quedaron en silencio, sin creer lo que veían.
- Se acaba el tiempo. Váyanse- ordenó Plut.
- No te abandonaré¡no voy a abandonarte!- exclamó Saturn llorando.
- Hotaru...
- Eso no me lo esperaba- se escuchó una voz masculina frente a ellas. Para asombro de las Scouts, la sombra podía moverse sin impedimento.
- ¿Pero cómo..?
- Tu poder no me afecta Scout. Sin embargo, no puedo dejar que mueras, mi Señor me envió por tí.
- ¿Qué?- preguntó Plut sorprendida. El hombre levantó su mano derecha y, con un movimiento de esta, deshizo el poder de Sailor Plut, quien cayó desmayada por el esfuerzo.
- ¡Setsuna!- gritó Saturn cuando el hombre se acercaba a la Sailor del Tiempo.

- ¿Por qué tardas tanto?- preguntó otra voz detrás de la sombra. Era otro hombre encapuchado, un poco más bajo que el primero, que apareció de la nada.
- Esas niñas no han hecho más que molestar.
- Entonces apresúrate, sabes bien que a él no le gusta esperar.

La primer sombra se inclinó y tomó en brazos a Sailor Plut.
- ¡No¡Déjala!- gritó Saturn poniéndose de pie con algo de trabajo y blandiendo su báculo en dirección de los enemigos- ¡No permitiré que te la lleves!
- ¿Y qué piensas hacer para impedirlo?- preguntó la segunda sombra.
- Esto ¡Tumba del Silencio!- exclamó Saturn y un impresionante poder salió despedido con increíble fuerza contra sus adversarios.

La segunda sombra apareció una especie de lanza frente a sí para detener el ataque. El poder de Saturn se acercaba cada vez más y, al llegar justo frente al enemigo, se impactó contra algo. Era una especie de barrera, que consiguió disminuir la efectividad del ataque. Aún así, no fue suficiente y la sombra fue golpeada, cayendo de rodillas. Saturn se preparó para atacar nuevamente

- ¡Espera!- gritó una voz conocida.
- Uranus, Neptune- dijo Saturn sorprendida.
- No puedes atacarlos. No lo hagas- ordenó Neptune con desesperación y miedo en su voz.
- ¿Por qué?- preguntó Jupiter poniéndose de pie.

Frente a ellas el hombre que fue alcanzado por el poder, se levantaba con lentitud. La máscara había desaparecido, permitiendo a las Scouts ver su rostro, sus ojos oscuros y su cabello negro azabache.
- ¡Dunkel!- exclamó Saturn impactada.

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- ¿Qué es esto?- preguntó Mercury sin dar crédito.
- Son los Centinelas- contestó Uranus- También nosotras nos hemos enfretado a ellos.
- Pero ¿por qué?- preguntó a su vez Venus- ¿Es qué acaso se han unido al enemigo?
- Dunkel, por favor explícame que sucede- suplicó Saturn.
- ¿Cómo sabes mi nombre?- preguntó el joven, de nuevo en pie, mirándola extrañado.
- ¿No me recuerdas?- Saturn anuló su transformación y se acercó a él.
- Hotaru ¿qué rayos estás haciendo?- preguntó Uranus alarmada.
- ¿Recuerdas esto?- la chica sacó una medalla de entre sus ropas y se la mostró a Dunkel. Este la miró por unos segundos, pero luego se puso en posición de pelea.
- No sé de que hablas. Jamás te había visto. Nos han ordenado acabar con ustedes y eso es lo que haré.
- ¡No! Dunkel escucha...
- Hotaru ¡quítate de en medio!- exclamó Jupiter lista para responder un posible ataque.
- Es suficiente. Ya tenemos lo que venimos a buscar. Pelearás con ellas en su momento- dijo la otra sombra que se retiraba con Plut.
- ¡Setsuna!- gritó Neptune corriendo hacia el hombre, pero Dunkel la interceptó.
- No interfieras- dijo Dunkel y lanzó un gran número de rayos negros en dirección de las Scouts, quienes apenas y pudieron esquivarlos.

Pero cuando el ataque cesó, Dunkel y la otra sombra ya habían desaparecido, al igual que Plut. Las guerreras se dejaron caer, derrotadas. No solo sufrían por la traición de sus amigos, sino por la perdida de Sailor Plut, su compañera, quien les daba ánimo y esperanza.

- Setsuna- murmuró Hotaru llorando inconsolablemente. Neptune se acercó y la abrazó, compartiendo su dolor.

Ninguna de las Scouts se atrevió a moverse, aún sumidas en su sufrimiento... y sus miedos.

Después de todo lo sucedido, y agobiada por ello, Rei se sentó frente el fuego sagrado, intentando averiguar todo lo que pudiera, acerca del paradero de Serena y Setsuna. Había algo que la inquietaba de sobremanera, pero no podía pensar en eso en ese momento, se limitó a observar la llama y a concentrarse para obtener respuestas. Hasta que algo en el fuego apareció.

Todas las sailors, menos Sailor Moon, estaban paradas frente a un hombre, a quien habia conocido hace poco, ya que las había atacado antes, estaban gravemente heridas, el hombre las veía con una mirada fría, con repulsión, luego de una sonrisa malvada les lanzó un poder que sin duda las mataría, en el estado en que estaban no podrían ni siquiera moverse, así que todas estaban preparándose para recibir el impacto que terminaría con sus vidas, pero éste no llego ya que alguien se interpuso; era Serena con su traje de princesa, utilizando un extraño cristal de color azul marino, con el cual creo un campo que detenia el ataque, pero que no aguantaria mucho ya que Serena parecia dejar su vida en mantener ese campo, sus ojos parecían vacios, pero en ellos aun se notaba una gran calidez. Haciendo acopio de toda la energía que le quedaba, logró decir claramente a las Sailors:


- ¡Sálvense!- el poder era muy fuerte para detenerlo, el campo desapareció por completo y dio de lleno a Serena, quien solo cayó de espaldas con una sonrisa en la cara.
- ¡SERENA!- gritaron todas al unísono, mientras veían que el atacante se acercaba a ella con lágrimas corriendo por sus mejillas, la cargaba cuidadosamente y murmuraba algo a su oido. Luego volteó a mirarlas con odio y les decia:
- Es culpa suya, y por eso morirán- dio media vuelta y caminó en dirección contraria a ellas. De pronto sintieron un escalofrío y vieron muchas luces en dirección de ellas, eran diferentes tipos de poderes... y después nada.


Algenib: Aquí está el noveno capítulo. Debo decir que, hasta el momento, es el que más me ha gustado.

Starlet: Tendrá que ver el que lo hayas escrito tú (¬¬u)

Algenib: Mmmm, quizás (jaja) No es que a partir de aquí comienza la verdadera batalla. Que pasará después, solo la autora puede contestarlo (porque, si bien yo colaboro con ella, no tengo la más mínima idea de lo que su loca mente puede llegar a pensar, °°)

Starlet: Sí, sí, bueno en eso tienes razón. Quien sabe que más pueda pasar (con que no salgan más pegasitos con eso me conformo). espero les haya gustado el capítulo. Dudas, sugerencias, regaños, etc. dejen un review (en este caso si pueden insultar a Algenib, quien fue quien escribió el cap, jeje). Hasta luego.

Algenib: ¬¬, simpática. Bien, nos 'leemos' después!