Bueno, viendo que os tengo tan impacientes por el próximo capítulo por aquí os lo dejo.


Capitulo 9: Sin saber nada

Booth estaba en su despacho, llevaba allí todo el día dándole vueltas a un suceso que le había ocurrido esa misma mañana. Esa despedida, no entendía por qué Brennan se había acercado tanto, nunca se habían despedido de esa manera, nunca le había dado un beso para despedirse y lo peor de todo es que, desde ese momento, un mal presentimiento se había creado en él. Sentía que algo iba a pasar, sentía que algo le iba a pasar y no podía evitar estar intranquilo al darse cuenta que no podía ir con ella para cerciorarse que ese presentimientos se quedaba simplemente en eso, un presentimiento.

-¡Booth!-Le llamó una gente desde su misma puerta.-Culle te llama, dice que es urgente.-Booth se levantó de la silla, pidiendo a dios que no hubiera pasado nada, pidiendo por una vez en su vida que lo llamara para echarle la brocan del siglo, pero cuando llegó a su despacho y le vio, con los dos teléfonos en espera, mientras otros dos agentes también estaban allí lo supo. A Temperance le había pasado algo. Sully era uno de los agentes que se encontraba allí y aunque, no le gustaba que estuviera cerca de Brennan, sabía que era un gran agente y que si la misión era salvar a su compañera se alegraba de ternerle a su lado.

-Muy bien agentes.-Dijo Cullen haciendo que la atención de estos se centrara en él.-Ha habido una explosión en el Jeffersonian.-Booth empezó a respirar precipitadamente cuando oyó la noticia.-El museo esta bien, pero la parte del laboratorio a sido gravemente afectada, os quiero allí para que ayudéis en lo que haga falta pero sobre todo para que ayudéis a vuestro aliados. Ellos estarán heridos, están enviando ambulancias, pero hay demasiado heridos, necesito que vayáis allí y ayudéis a llevar a los sanitarios a los heridos más graves. ¿Entendido?-Antes de que dejara que los agentes se fueran Booth ya había salido rumbo al Jeffersonian.

Cuando llegó allí todo era un caos, ya por fuera un montón de heridos estaban tumbados en el suelo, Booth no veía a sus amigos, conocía a gente, pero ni siquiera se acordaba de sus nombres.

-Aún quedan los del piso de arriba.-Dijo un bombero a voces. Booth al escuchar esto se lanzó hacia la puerta del centro. Un bombero se lo intento impedir y no lo dejó pasar hasta que le enseñó la placa.

Al entrar se quedo parado, aquello era el infierno, miles de cuerpos descansaban tirados en el suelo, inmóviles. Le empezaba a faltar la respiración, solo de pensar que ella, que Brennan, podía estar en la misma situación se le hacía un nudo en la garganta que…pero no, no podía pensar en eso, no ahora, tenía que subir allí arriba y cerciorarse con sus propios ojos de que ella estaba bien. Subió con algo de esfuerzo, la plataforma se movía y todo indicaba que faltaba muy poco para que esta cayera. Con unos últimos pasos llego a lo que quedaba del despacho de Brennan, ya no había paredes, las cuales al ser de cristal explotaron con la onda expansiva. Cuando miró al interior de la habitación vio a Cam llena de sangre al lado de Brennan, en la cabeza de Cam se podía ver una gran brecha, pero parecía que esa no era la causa del dolor que mostraba su rostro, las lágrimas caían una tras otra mientras intentaba tapar la herida de uno de los muslos de Brennan.

-¡¿Qué ha pasado?!-Preguntaba Booth mientras se arrodillaba al lado del cuerpo inmóvil de su compañera y se quitaba la chaqueta para dársela a Cam.-Intenta hacerle un torniquete con esto.-Cam hizo caso.

-No sé-decía entre sollozos.- ¡No se lo que ha pasado! Estábamos todos trabajando, hacía menos de cinco minutos que Ángela había entrado donde Hodgins debería haber estado identificando unas partículas cuando una gran explosión salió de esa habitación.-Seguía diciendo la doctora mientras apretaba el nudo.-No he visto a Hodgins y Ángela, Booth, no se si están vivos, hay muchos muertos allí abajo, yo…yo tendría que haber pasado a ver que estaba haciendo Hodgins, se pasa todo el día haciendo cosas absurdas-Decía ella mientras empezaba a llorar sin descanso.

-Cam, ¡Eh! Cam mírame.-Dijo Booth haciendo que ella lo mirara.-Eso no importa ahora, lo que importa es que saquemos a Brennan y los demás de aquí, ¿Vale?- Booth cogió a Brennan en brazos y mirando su rostro la susurro.- No me dejes ahora por favor, no ahora.

Horas después en la sala de espera estaba Booth, no sabía nada de sus compañeros desde que había acompañado a Brennan en la camilla y la había visto entrar por esa enorme puerta. También le habían dicho que Hodgins había perdido uno de sus pies y se encontraba muy grave al igual que Ángela. Pero no sabía nada más, las horas se le hacían interminables mientras veía como su mundo se derrumbaba a la misma velocidad que los latidos de su compañera se paraban. Brennan había perdido mucha sangre, uno de los cristales había seccionado su arteria femoral, Cam se lo había dicho antes de que ella también entrara en el hospital. Sabía que ella estaba, dentro de lo malo, bien. En su cabeza había una gran brecha y no sabían si podría haber algún derrame interno, pero ella había salvado a Brennan, Booth le daría las gracias toda su vida incluso si su compañera no salía a delante, pero no tenía que pensar en eso ahora. Aunque era difícil, era difícil cuando mirabas tus manos y las veías rojas, rojas manchadas de sangre y no de cualquier sangre, de su sangre, sangre de la persona que amas, sangre de la persona por la que darías todos, sangre de la persona que has visto desfallecida en tus brazos.

En la sala de espera todos miraban de una forma extraña a ese hombre, ese que descansaba sentado en una silla de la sala de espera. Su camisa era originariamente blanca, pero cualquiera que le viera ahora podría decir que era del más puro rojo. Sus ojos eran marrones, pero la soledad y la tristeza los invadían haciendo que parecieran negros como una oscura noche. Y su sonrisa, que podría decir la gente de su sonrisa si ni siquiera habían visto abrir la boca a ese hombre, el cual llevaba más de cinco horas sentado en la sala de espera, de la misma manera, sin moverse ni un solo milímetro, mirándose esas manos que no habían sido capaz de evitar que todo ese infierno se hiciera posible.

-¿Aún no a salido nadie?-Le pregunto un hombre, Booth elevo la vista para encontrarse con la mirada de Sully, el también estaba manchado de sangre, solo que él en menor medida.

-Gracias.-Fue lo primero que dijo Booth. Sabía que Sully había sacado a Ángela de ese infierno, sabía que la había ayudado.-Gracias por salvar a Ángela.

-No ha sido nada, pero, Booth, ¿te han dicho algo?-Booth negó con la cabeza mientras cerraba los ojos fuertemente intentando encerrar las lagrimas en ellos.

-No se nada desde hace hora.-Dijo tragando saliva. Sully asintió y salió por la misma puerta por la que había entrado. Booth volvió a sumergirse en sus pensamientos, reviviendo cada detalle de ese día hasta llegar a la imagen de su compañera ensangrentada y revivirlo en su memoria una y otra vez hasta que una lagrima bajó por su rostro.

-Tranquilo hijo.-Le dijo una amable anciana que se sentaba a su lado mientras le tendía un pañuelo.-Ya veras como todo saldrá bien. ¿Quién es la que esta dentro? ¿Su novia?-Pregunto ella sin que nada de aquello la importara, simplemente quería darle conversación a aquel apuesto joven que había visto durante horas sin formular ni una sola palabra.

-No, somos solo…-Booth pensó en los que iba a decir.-Bueno que más da eso ahora.-Dijo al darse cuenta de que eso carecía de sentido en esos momentos.

-No te preocupes, seguro que todo saldrá bien.-Dijo la anciana mujer mientras seguía haciendo su jersey de punto.- Hay un hombre allí arriba, un hombre que vela por las buenas personas y que ayuda a aquellos que se lo merecen.-Booth la miró por primera vez en esas cinco horas con una triste pero después de todo sonrisa.- Y que quieres que te diga hijo, creo que tú eres una gran persona.

-Muchas gracias.-Dijo Booth mirando a la anciana.

-Si, si, pero ves allí, creo que te llaman.-Dijo la anciana mientras señalaba hacia la puerta de la sala.

-¡¡Familiares de Temperance Brennan!!-Gritaba un doctor mientras miraba hacia todos lados.

-Si, soy yo.-Dijo Booth mientras se acercaba omitiendo que en realidad el no era familiar ya que sabía que así no le darían la información.

-Muy bien, su familiar ha sufrido graves…


Espero que os haya gustado y que no os enfadéis conmigo por todo esto que estoy haciendo. Espero también vuestros comentarios.

Hasta el próximo capítulo.

Kaksa