Capitulo 9
-Puedes relajarte conmigo, pequeño Payaso. No voy a devorarte.-dijo ella con una sonrisa zalamera en los labios. Allen no se relajo.-Bien, mi Pierrot…Es hora de que me hagas tus preguntas…
El silencio inundo la habitación, Allen suspiro mientras intentaba relajarse. No era que al chico no se le ocurrieran preguntas, era que tenía demasiadas y no sabía cuáles eran las verdaderamente importantes. El sabía que no podía seleccionar una al azar…
-Walker.-llamo Kessha mientras sonreía de nuevo, pero esta vez, una sonrisa comprensiva. De repente su sonrisa se borro. Y su semblante se torno severo. - Llévame al Arca.
-No…
-Hazlo.-dijo la joven mientras echaba un vistazo a la habitación, mirándola casi con furia.- ¿Eres medianamente consciente de que, primero, te tienen vigilado y segundo, hay una persona justamente detrás de tu puerta, esperando para entrar?-le dijo mientras encarnaba una ceja.-Esto se parece cada vez más a una maldita cárcel…-susurro.
-Está bien pero…-intento advertir Allen y antes de terminar la frase fue interrumpido por la joven Noah.
-"…como hagas algo no te dejare volver"-completo la chica con un leve deje burla.
Allen sonrió, acto seguido, algo semejante a un pedazo de cristal roto color blanco, con un determinado número encima apareció ante estos. Kessha le sonrió y una sensación de familiaridad se apodero de ella. En el preciso instante en el que los dos cruzaban el portal, la puerta de la habitación de Allen se abrió de par en par. Dejando ver a un malhumorado y algo sonrojado Link.
-¡WALKER QUE…!
-¡Corre!-grito Allen tirando de la mano de Kessha, esta no se hizo de rogar e incluso adelanto a Allen corriendo antes de que este pudiese entrar complemente en el portal. Este se cerró cuando ambos jóvenes entraron, dándole a Link en las narices.
-Buena escapada.-dijo Kessha con una triunfal sonrisa en los labios. Allen fue perfectamente consciente de como de las bellas facciones de la joven desaparecían los rasgos de tensión, suavizando su expresión y dándole un toque casi inocente. Por su parte Kessha se estiro grácilmente mientras la sensación de familiaridad aumentaba. Se volvió hacia Allen. –Quiero mi violín.-dijo, olvidándose por completo de las preguntas. Allen puso cara de desconcierto mientras la imagen de un violín negro se materializaba en su mente.-No recuerdo donde está, por favor, dime que tu sí.- Había un leve tono suplicante en su voz mientras tanto la mente de Allen viajo a toda velocidad por las abundantes salas del blanco Arca. Hasta que dio con el extraño pedido.
Una puerta se abrió y Kessha le sonrió con dulzura mientras se acercaba. Al traspasar el portal, Allen vio que el escenario cambiaba completamente.
-Esta fue mi habitación hace bastante tiempo…-dijo muy bajo y con algo de melancolía la Noah.
La habitación estaba casi completamente cubierta por cristales de tonos azules y violetas, los muebles, transparentes y de los mismos tonos, los extraños barrotes de la cama… Le daban un aspecto completamente exótico y muy hermoso. En la habitación abundaban figuras hechas con rubíes, diamantes y otro tipo de piedras preciosas que tenían formas diversas, como todo tipo de flores y mariposas.
-Me mimaban bastante….-sonrió la Noah. Allen se fijo en que justamente en el centro de la enorme habitación, sobre la mesa central se hallaba en anteriormente mencionado violín negro. La joven lo cogió y miro con cariño. Se giro hacia Allen. –Walker, llévame "allí" por favor.
Allen seguía las órdenes de la Noah como si de un muñeco se tratase y la Noah observo como el brillo de dulzura y confianza en los ojos del joven se iba perdiendo y eso le dio mala espina. La Noah de la Esperanza espero a que llegasen a la habitación secreta para propinarle un fuerte golpe en el rostro a Allen, provocando la inmediata reacción y despejo del mismo.
-¡EH! ¡Eso duele!-se quejo el joven desde el suelo, el impacto de Kessha lo había derribado.
-Lo sé, por eso lo he hecho, el dolor es una de las maneras de desviar los pensamientos y alejar el miedo. ¿No lo sabías?-dijo burlonamente la Noah. Le tendió una mano y le ayudo a levantarse.- Ahora vuelves a ser tu.-Ante estas palabras Allen se deprimió y sonrió tristemente.
El cuerpo del joven perdió rigidez y casi se encorvo, comenzó a caminar pesada y cansadamente a uno de los sofás que había en la blanca sala. Kessha encarno una ceja. La Noah adivino que es lo que pasaba por la mente de Allen en ese momento y se mordió el labio inferior, barajando seriamente lo que iba a decir a continuación, dado que ella no podía mentir y a veces le costaba bastante encontrar una respuesta o un consejo que fuesen verdaderos. Lo siguió y se sentó junto a él en uno de los sillones que había en la sala. Ella lo abrazo y Allen dio un respigo ante la repentina acción de la Noah.
-Da igual lo que te digan, da igual lo que te hagan… porque recuerda mis palabras: Allen Walker es Allen Walker.-dijo Kessha con dulzura mientras tiraba levemente de él, el chico de cabellos de plata no se resistió y se dejo mover, la Noah se tumbo en el sillón y lo apoyo en su pecho mientras le acariciaba el cabello, intentado reconfortarlo.- No importa el pasado, ni tampoco el futuro. Tú eres tú y es algo que nadie podrá cambiar jamás ¿comprendes? –El la rodeo la cintura, se sentía reconfortado por las repentinas pero sabias y dulces palabras de Kessha.- No dudes, es imposible no tener miedo, es casi imposible no llorar cuando un ser querido nos deja. Cuando haya que llorar, llora, cuando haya que reír, ríe. Jamás te aguantes lo que sientes, eso es de cobardes y solo te hará daño. –Kessha se percató de que algo mojaba su fino camisón y fue cuando supo que Allen estaba llorando. Sonrió con dulzura.-Prométeme que nunca permitirás que se te agote la esperanza y que nunca dejaras de esforzarte.-Allen acomodo la cabeza algo más arriba, en la clavícula de la Noah, mientras abrazaba más fuerte la cintura de la hermosa chica. Esta espero a que él se calmase y aflojase el agarre que tenía sobre la cintura de la misma. Ella sabía que llegado a ese punto no había más que decir. Cuando Allen se recobro, se separo de ella con una leve sonrisa en los labios, mirándola, agradecido. Algunos minutos pasaron un suave silencio reinó en la blanca habitación hasta que Kessha decidió romperlo.
-Allen.-llamo ella, el joven, que se había quedando mirándola, salió de trance.- ¿te parece que toquemos juntos?-dijo mientras señalaba el piano. Allen negó con la cabeza.
-No quiero tocar ahora, pero si me gustaría oírte. -respondió sinceramente el chico de cabellos de plata.
- Tocare una melodía que compuse hace tiempo. No quiero quejas después. –Allen asintió, volcando todos sus sentidos en la Noah. Kessha se levanto y se coloco delante del alargado sillón. Comenzó a tocar una melodía suave, melancólica como un bello amanecer que poco a poco se fue haciendo más fuerte y rápida y casi sonaba desesperada. Poco a poco Allen sintió como la música de la Noah se iba haciendo absorbente y poco a poco la voz de Noah, hermosa y absorbente también fue surgiendo de sus labios:
Sigo luchando contra Dios en este lugar tan sucio y cruel.
Mi corazón me han arrancado, y mis alas se han oscurecido.
Sigo luchando contra Dios en este lugar tan sucio y cruel.
Mi espalda está llena de cicatrices, y me he perdido sola.
¿Por qué estoy sola en este mundo oscuro y estancado?
El dolor no razonable de esta herida siempre me irritó
Este sentimiento continuará extendiéndose.
La parálisis comienza a ganar, una vertiginosa mentira.
¿Qué hago?
Sigo luchando contra Dios en este lugar tan sucio y cruel.
Mi corazón me han arrancado, y mis alas se han oscurecido.
Sigo luchando contra Dios en este lugar tan sucio y cruel.
Mi espalda está llena de cicatrices, y me he perdido sola.
¿Por qué no me rindo y regreso?
En el mundo, en este frágil y cruel lugar.
Siempre me irritó saber de esta desagradable herida.
Pero estos sentimientos seguirán lucidos hasta el Apocalipsis.
Admito que abandonarlos es rastrero
Verlos morir es demasiado placentero…
Sigo luchando contra Dios en este lugar tan sucio y cruel.
Mi corazón me han arrancado, y mis alas se han oscurecido.
Sigo luchando contra Dios en este lugar tan sucio y cruel.
Mi espalda está llena de cicatrices, y me he perdido sola.
El dolor de toda esta ventisca me está hiriendo.
¿Es que nadie me ayudara?
No puedo escapar del cruel destino que tu Dios me impuso.
Luchare contra Dios por mi mañana…
Aunque el dolor de las heridas sea cada vez mayor.
Sigo luchando contra Dios en este lugar tan sucio y cruel.
Mi corazón me han arrancado, y mis alas se han oscurecido.
Sigo luchando contra Dios en este lugar tan sucio y cruel.
Mi espalda está llena de cicatrices, y me he perdido sola.
En este laberinto del que es imposible salir.
En este laberinto me perdí, ¿Quién me ayudara a salir?
Mi familia abandone y mi pasado destruí
Todo para cumplir mi destino
Sin tratar de huir…
Destruyendo este hilo fino…
Pensando que no debo desistir
A Allen le pareció que tras esa agresiva, absorbente y hermosa melodía, que le había puesto los pelos de punta y la piel de gallina, existía una desesperación oculta. La melodía producida por el violín se fue haciendo más lenta, hasta desaparecer. La Noah que había mantenido los ojos cerrados hasta ese momento, los abrió tiempo después y miro al exorcista.
-Siéntete honrado, solo tres personas han escuchado esta melodía.-le dijo con una sonrisa la Noah. Allen la sonrió.
-¿Kessha hay algo que se te mal hacer?-pregunto Allen de pronto.
-mm…-Kessha se quedo pensativa.-Hay cosas que no debo permitirme hacer, no hay cosas que se me den mal.
-¿Como cuáles?-pregunto el chico.
-No debo…-los ojos de la Noah se volvieron tristes.-…amar.
-¿¡Que!-exclamo Allen verdaderamente sorprendido.
-No debo amar, por que amar a alguien significa darle todo el poder para destruirte sin poder hacer nada para remediarlo y yo no puedo permitirme hacer eso. Aunque…-se cayó, consciente de que no debía decir más.
-¿Aunque…?
-No contestare a esa pregunta.
-¡Kessha!-protesto Allen, la Noah rio musicalmente.
-No me hagas preguntas que no te incumben, anda, hazme preguntas que te interesen de verdad.
-Está bien…-dijo Allen haciendo un puchero. Kessha sonrió. Allen se quedo pensativo.-¿Cuáles son tus habilidades como Noah?
-Manejo todos los elementos de la creación y como plus, puedo manipular Inocencias y armas tanto de Akuma como de Noah's. También puedo mostrar cosas del futuro o del pasado con mis dibujos.
-Destino…
-¿Te lo explico?-se ofreció la Noah. El exorcista asintió.-Todos los humanos tiene dos destinos, los dos buenos, los dos malos, o una mezcla de ambos. Todos tenemos un determinado deseo que deseamos cumplir y ese deseo nos guía hacia un destino, si el deseo cambia, tu destino cambia. Yo puedo sabes cual es uno de los dos mediante mis dibujos.-Allen se quedo pensativo.- Deberíamos regresar.
-Si.- admitió Allen.-Creo que me la he cargado.
-No te preocupes, puedes echarme la culpa.
-No lo hare.
-Como quieras.-le dijo la Noah encogiéndose de hombros mientras ambos cruzaban el portal.
Aparecieron en la habitación de Allen, Link no tardo en hacer acto de presencia en la habitación para echarle la bronca a Allen. La Noah salió del cuarto antes de que en rubio reparase en ella. Trepo por la torre con gracilidad y elegancia, llegando rápidamente hasta su habitación. La pequeña Coraline dormía plácidamente el su cama, con rostro inocente. Mientras, en el amanecer teñía con suaves tonos naranjas el horizonte y en perezoso sol salía. En pocos minutos la luz entro en el cuarto, despertando a Coraline, quien se removió y estiro como un gatito. Hacía poco tiempo que Kessha se había sentado en el escritorio que la habitación poseía y había comenzado a dibujar, con su excepcional velocidad, el dibujo que había comenzado estaba casi terminado y casi se sobresalto al escuchar hablar a Coraline, la mente de la Noah estaba casi completamente ida.
-Buenos días Kessha…-dijo aun con el velo de los sueños en los ojos Coraline.
-Buenos días.- respondió la Noah al saludo.- ¿dormiste bien?
-Sí, se duerme bien en esta cama-dijo alegremente la menor, se levanto y fue hacia Kessha-¿Qué haces, Kessha?
-Dibujo.- respondió fríamente la Noah.
-¡Dibujas muy bien! Pero…
-¿Qué te pasa Coraline?-pregunto Kessha mientras volvía en sí y miraba a la pequeña.
-El dibujo… da miedo….-susurro Coraline.- ¿yo soy la niña muerta de allí?
-La Noah miro el dibujo a la velocidad del rayo, ni siquiera recordaba que había dibujado debido a su estado de trance.
En el dibujo había una pila de cadáveres considerable y se distinguían perfectamente personas que ella conocía. Coraline, Lenalee, Kanda, Krory, Miranda, Komui, Allen Walker y la lista seguía. Sobre la pila de cadáveres había dos personas besándose como si nada estuviese sucediendo, una era ella y la otra un hombre alto, vestido con su característico traje y el cabello peinado había atrás. Tyki Mikk. Más atrás estaban todos los Noah, Road, Lulubell, el Conde Milenario, el paraguas histérico, etc. De fondo había una ciudad completamente destruida y en llamas.
-Un destino…-susurro muy bajo la Noah. -¡No puede ser!-exclamo la Noah, casi fuera de sí.
-¿Kessha?
-Sí, discúlpame. ¿Tienes hambre?-pregunto ella mirando a la menor mientras una falsa sonrisa acudía a sus labios, intentando calmar su inquietud.
-Si…
-Tu uniforme está listo.-salto entonces la Noah. Segundos más tarde unos suaves golpecitos sonaron en la puerta.
-Coraline, Kessha, ¿estáis despiertas?-sonó la suave voz de Lenalee, tras la puerta.
-Sí, entra, no cerré con pestillo.-le dijo amablemente la Noah.
-Gracias, Kessha.-dijo Lenalee mientras entraba.-Buenos días.
-¡Buenos días!-dijo alegremente Coraline.
-Coraline, aquí tienes tu uniforme, ¿quieres ponértelo?
-¡Sí!-exclamo la nombrada con ilusión.
-Kessha, ¿luego vienes conmigo para medirte y hacerte tu traje?
-¿tengo que llevar obligatoriamente eso, no?
-Sí, ¿deseas ayudar a confeccionarlo para darle un toque más personal?
-Sí, muchas gracias por la sugerencia, Lenalee.
-¡Ayuda, chicas! ¡Esto es difícil de poner!-exclamo Coraline, que estaba a punto de caerse.
Las mayores rieron y se apresuraron a ayudar a Coraline a ponerse el uniforme. Dicho ropaje era similar al de Miranda, únicamente había una diferencia y esta era que el uniforme tenía, además de los pantalones, una falda. Una vez terminaron de ponerle el uniforme a Coraline, bajaron a desayunar.
Allí, en el comedor, se encontraron con Lavi y Bookman. Lenalee los saludo amablemente, al igual que Coraline. Kessha hizo lo mismo, sin embargo, ella y Bookman intercambiaron una batalla de miradas sin que ninguno de los presentes los advirtiese. Lavi y Bookman, después de desayunar, se marcharon, dejándolas a las tres solas.
-Coraline.-llamo Kessha.-Probablemente Yuu este es la sala de entrenamiento, te llevare allí para que practiques con él en los que yo voy con Lenalee.
-No necesito un canguro.-dijo enfadada la menor.
-No, pero si alguien que te enseñe a defenderte.- respondió la Noah mientras Coraline cerraba la boca, sin saber que decir.
-¿Por qué no tu?
-Porque yo probablemente te mataría.-Lenalee abrió mucho los ojos ante la declaración, igual de sorprendida que Coraline.
Kessha suspiro, aburrida mientras Lenalee y Coraline terminaban de desayunar. Una vez acabaron, las dos jóvenes llevaron a la más pequeña en la sala d entrenamiento.
-¡Yuu!-exclamo Kessha a modo de saludo.
-Maldita N-chibi…
-¡Te he oído, estúpido Yuu!-exclamo la Noah con una sonrisa. Kanda se acerco, dejando de entrenar.
-¿Qué narices quieres?
-Entrena con Coraline, como la última vez, por favor.
-¿y por qué debería acerté caso?
-¡Kanda, se mas amable!-le dijo Lenalee.
-No tengo por qué hac—un proyectil fue lanzado en su dirección, haciendo que el samurái lo esquivase y se interrumpiera su frase. Otro en dirección a Kessha hizo que esta usase su velocidad para poner a Coraline a salvo mientras miraba qué demonios los estaba atacando. Un enorme robot se hallaba unos pisos más arriba preparándose para volver a atacarlos.
-¡KOMUI VII! ¡Vuelve aquí!-grito el supervisor histéricamente.
-Hermano…-dijo cansinamente Lenalee.
-Sinless, vamos a jugar con esa cosa.-susurro Kessha, divertida. En pocos segundos el bonito golem se había transformado en su Inocencia correspondiente.-Ya era hora de algo de juego.-dicho esto se lanzo contra en acorazado robot y en el trayecto tuvo que esquivar una serie de dardos que fueron lanzados por Komui antes de que su hermana menor le diera una patada en la cara. Justo cuando Kessha iba a enterrar la espada en el robot, otro proyectil por parte de otro robot impacto con fuerza en una de sus alas, provocando que la joven cayese sin poder remontar en vuelo.
-¡maldita sea!-susurro con fastidio la Noah. Lo que esta no se esperaba era ir a parar a los brazos de Kanda, el impacto fue demasiado fuerte y termino derribándolo -¡Yuu!-las frentes de ambos chocaron y ambos quedaron unos segundos en estado de shock, no por el impacto de sus frentes sino por el de sus labios. Los ojos de ambos se abrieron al máximo y la Noah, como un relámpago se levanto. En menos de dos segundos lo dos robots yacían en el suelo de la sala de entrenamiento hechos pedazos.-Creo que me pase un poco con estas cosas…
Kanda seguía sentado en el suelo, procesando información y un leve y casi imperceptible rubor tiño las mejillas de Kessha. Segundos después se percato de que Coraline la miraba con algo de envidia. Rio por lo bajo mientras se oía llorar a Komui.
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Horas después Kessha salía de su habitación con tu uniforme puesto, el cual era muy diferente de los demás. Un top de palabra de honor de color rojo, adornado con cruz blanca y en cuyo centro había una flor negra, para ocultar y proteger su estomago había una malla hecha con anillas de acero rojo, sus hombros estaban cubiertos por una corta chaqueta que en el lado derecho llevaba la cruz de la Orden. Una larga falda, abierta por las partes laterales dejaba ver las estilizadas piernas de la Noah con unas medias negras que contenían dibujos de flores rojas y sus pies estaban enfundados por altas botas color negro. En la cintura llevaba un cinturón dorado den que colgaban cadenas.
-Gracias por tu ayuda y ofrecimiento, gracias a ti hemos terminado mas trajes de los que esperábamos.-le agradecían Lenalee a Kessha.-Se te da muy bien coser y diseñar.
-Gracias por tus halagos, Lenalee.- sonrió Kessha con orgullo.-Voy a buscar a Coraline, apropósito ¿has visto a Allen?
-Está preparándose para salir de misión conmigo.-dijo Lenalee con una sonrisa de disculpa.-Creo que tu también te iras de misión pronto…se que aún es pronto y…
-No te preocupes por mí, Lenalee, estoy capacitada para ir de misión sola.
-No sé si iras sola…bueno, adiós, nos vemos.-se despidió Lenalee con otra de sus bonitas sonrisas.
-Adiós, Lenalee.-dijo Kessha mientras se daba la vuelta para ir a buscar a Coraline a la sala de entrenamiento, completamente segura de que Kanda la estaría explotando en combate.
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¡Hola y muchas gracias por leer mi fanfic, espero que os haya gustado!
Lamento haber tardado tanto en actualizarlo, mis ideas se fueron de vacaciones y volvieron hace poco-.-U
Kessha.- Esta capitulo no te lo has currado mucho…
¡Encima de que me moleste en hacer una canción y no cortar y pegar otra…!
Lavi.- No es justo, ¡¿Por qué no me pudo besar a mí en vez de a Yuu?
Kessha.- ¡No lo bese! ¡Fue un accidente! Y, además, lo habría evitado si hubiese podido.
Bueno, bueno, no creo que Kanda esté muy enfadado, en todo caso es Coraline la que esta enfurruñada…
Kessha.-Va un poco adelantadilla para su edad esta pequeña… (Con picardía)
Coraline.-¡No soy pequeña!(enfurruñada)
En fin, espero que no les haya parecido muy aburrido este capítulo y, sinceramente, espero que le guste la canción, me costó trabajo escribir algo que concordase con los sentimientos de Kessha, es una chica complicadilla…XD
Kessha.-¡eh, aquí la complicada eres tú!
Dentro de poco (espero) saldrá un nuevo personaje que espero que no odien, pasaran cosas inesperadas y tragedias que espero que les enganchan a mi fanfic un poco más. En el capitulo siguiente pondré determinados recuerdos de la mente de Kessha que espero que les resulten…interesantes.
¡Por favor, dejen comentarios, les estaré muy agradecida, necesito opiniones! ^^=
¡Hasta la próxima!
